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jueves, 30 de junio de 2016

San Adolfo, el tercero ya.

Pregunta: quisiera saber San Adolfo su historia y quie fue. por favor.

Respuesta: Varios santos con este nombre recogen los santorales. Es un nombre “complicado” porque en ocasiones aparece con diferentes variantes. Así veremos que el mismo santo es llamado Adolph, Adulph, Odulph, Adolfo, Odulfo, etc. Así que me decantaré por tres, omitiendo los Odulph u Odulfo que nunca aparecen como Adolfo, y con los que no hay equivocación posible. Y de los primeros elijo a tres:

-San Adolfo (Adulfo) de Córdoba, mártir. 27 y 28 de septiembre.
-San Adolfo (Adulfus, Adolf o Adulph) de Torney, monje y obispo. 17 de junio.


San Adolfo (Adulph, Odulph) de Osnabrück, obispo. 30 de junio y 14 de febrero (en Osnabrück).

La tradición le hace descendiente de la importante familia de los condes de Tecklenburg, los cuales mediante sus influencias lograron que siendo adolescente fuera nombrado canónigo de la catedral de Colonia, con vistas a ser presbítero y obispo. Pero el joven Adolfo, ansiando una vida religiosa auténtica y no por privilegios, marchó al monasterio de Altenkamp, de la Orden del Císter. Entre 1215 y 1217 el obispo San Gerardo de Osnabrück (3 de abril) es trasladado a la diócesis de Bremen y el joven Adolfo fue elegido para ocupar su sitio en la sede de Osnabrück. Habían triunfado las influencias familiares igualmente, pero hay que decir que para bien, pues el joven obispo se ganó prontamente a sus fieles, por s intensa actividad apostólica, su celo por el culto, su devoción y caridad. Austero para sí mismo y esplendoroso para el culto. Con mano estrecha para sí mismo y ancha para socorrer a los necesitados.

Especialmente fue solícito con los leprosos a los que nadie socorría, ni los mismos cristianos. El santo obispo dio ejemplo atendiéndoles personalmente dándoles auxilio material y espiritual. Incluso su iconografía recoge este hecho, representándole rodeado de leprosos. Y de entre todos aquellos desamparados hizo hasta un amigo personal, al que visitaba y socorría en su cueva. Era un leproso conocido por sus pecados públicos, su odio contra Dios, al que consideraba su castigador. La leyenda piadosa dice que unos canónigos, escandalizados con este peligro al que se sometía el obispo, planearon llevarse al leproso bien lejos para que Adolfo no lo encontrase. Y así lo hicieron, pero esa misma noche, los ángeles le trasladaron a su primera cueva, donde Adolfo siguió visitándole hasta que el enfermo murió reconciliado con Dios. 


Adolfo falleció lleno de virtudes y del amor de su pueblo el 30 de junio de 1224. En 1632 se le dedica un altar en la catedral de Osnabrück, y en 1651 se elevaron las reliquias, lo cual equivale a una beatificación. Nunca ha sido canonizado, pero ni lo ha necesitado, pues la devoción a su memoria ha sido constante.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916. 



A 30 de junio además se celebra a 
San León de Patara, mártir.
San Ladislao I de Hungría, rey.

miércoles, 29 de junio de 2016

San Gero, el apasionado del arte y el culto.

San Gero de Colonia, obispo. 29 de junio.

Gero recibe el "Codex".
Nació a mediados del siglo X, y fue hijo de los condes de Schwabengau, Cristian Billung e Hidda. Recibió una sólida formación cristiana, humana e intelectual. Su hermano Thietmar sucedió a su padre en el gobierno y Gero fue encaminado a la carrera eclesiástica. Ordenado sacerdote fue capellán del príncipe Otón.

En 969, luego del fallecimiento de Volkmar, obispo de Colonia, Gero fue elegido por el cabildo de la catedral para sucederle. Al parecer su elección fue para aplacar a Otón I, contrario a que los canónigos eligieran por sí mismos, así que eligieron a un presbítero de su confianza y con buena fama. Este mismo año mandó escribir el llamado "Codex Geronianus", un interesante Año Litúrgico medieval, con los Evangelios de cada día, santos, para el servicio litúrgico de la Catedral. En 970 donó parte de su herencia y junto con una donación de su hermano, fundó un monasterio en Thankmarsfelde, con vistas a formar monjes misioneros para evangelizar a los polacos y a los pueblos eslavos. 

Crucifijo de San Gero.
Catedral de Colonia.
En 971 el mismo emperador le comisionó como legado para las capitulaciones del matrimonio de su heredero con la princesa Theófanis de Constantinopla, que se celebró en Roma, en 972. De regreso de Oriente llevó a Colonia unas reliquias de San Pantaleón (27 de julio), santo mártir al que dedicó una iglesia y monasterio en Colonia. En 972 asistió a un sínodo en Ingelheim, y al año siguiente presidió los funerales del emperador. En 974 fundó el monasterio de Gladbach, salvando las ruinas de una iglesia paleocristiana, saqueada por los húngaros. Una de sus obras más conocidas es un bello crucifijo de corte románico que se venera en la Catedral de Colonia y que ha servido de inspiración a cientos de obras de arte.

Gero murió el 29 de junio de 976 y fue enterrado en la capilla de San Esteban de la Catedral de Colonia. Nunca ha sido canonizado formalmente, pero su culto consta desde al menos el siglo XII.


Fuente:
https://en.wikipedia.org/wiki/Gero_(archbishop_of_Cologne)


A 29 de junio además se celebra a  
Santas Judith y Salomé de Niederaltaich, reclusas
Santa Emma de Gurk, viuda y fundadora.

Ver también "San Pedro y San Pablo en la doctrina de Santa Teresa".

martes, 28 de junio de 2016

De un discípulo de San Patricio.

San Woazeg de Granard, obispo. 28 de junio y 24 de enero.

No se conoce mucho de este antiguo santo, pero la leyenda posterior a su muerte le hace hijo de Miluic, el druida que fue amo de San Patricio (17 de marzo) durante la esclavitud del santo. En los seis años que duró su cautiverio, ambos jóvenes trabaron amistad. Sabemos que Patricio huyó, se formó como monje y en 431 regresó a Irlanda para evangelizar su tierra.

Se dirigió el santo adonde su antiguo amo para convertirle a la fe y luego de polemizar, al ver Miluic que su antiguo esclavo sabía más y era más "respetable" que él, se encerró en su casa y la incendió, muriendo en las llamas. Sin embargo, los hijos del brujo fueron receptivos al mensaje evangélico y se convirtieron a la fe. Primero nuestro Woazeg. Sus dos hermanas, llamadas ambas Santa Emer (11 de diciembre), tomaron el velo monástico en el que la leyenda quiere que fue el primer monasterio femenino de Irlanda. Emer tenía dos hijos, San Colman (1 de enero), que viviría como eremita, y San Mochay (23 de junio), que sería fundador del monasterio de Nendrum. Este último no era más que un niño, pero San Patricio le dio una bendición especial y le llenó de gracia y sabiduría para, a pesar de su corta edad, dirigir el recinto. Y a Woazec le preparó especialmente para ordenarle obispo de Granard.

No se tiene ciencia cierta cuando murió, pero un error de traducción le hace aparecer como contemporáneo de San Evin (18 de agosto), el supuesto autor de la "vita" de San Patricio, pero esto solo habría podido ser si hubiese vivido 130 ó 140 años. El error estuvo en traducir su “presencia” en Granard en el momento de la redacción, como en vida, cuando en realidad se trata de una mención de sus reliquias, allí presentes. En Irlanda se le llama Guasacht, y el Martirologio de Donegal le pone a 28 de junio, pero el de Tallagh, y otros, a 24 de enero. Si bien en un tiempo se creía eran dos santos diferentes, pero hoy en día los historiadores concluyen que tal vez una de las dos memorias se refiera a su consagración episcopal. 



Fuentes:
-"Vidas de los santos irlandeses". O'Hanlon. C O’HANLON. C.
-http://omniumsanctorumhibernae.blogspot.com.es


A 28 de junio además se celebra a  
Santa Teodechilde de Sens, reina
San Sereno de Alejandría y compañeros mártires.

lunes, 27 de junio de 2016

San Zoilo y compañeros mártires.

San Zoilo de Córdoba y compañeros mártires. 27 de junio.

El 27 de junio de 303 entraba a la vida eterna uno de los más insignes mártires españoles de los primeros siglos: Zoilo, un joven cordobés.

Había nacido en la misma ciudad, y era descendiente de nobles romanos y de familia cristiana, en cuya fe se había educado, y que profesaba públicamente. Llegados Diocleciano y Maximiano al gobierno del imperio, se desató la persecusión que ya conocemos por otros testimonios martiriales. Conocemos que los emperadores enviaron a España a Daciano, juez por cuya condena padecieron otros mártires ibéricos, como Santa Eulalia de Barcelona (12 de febrero). Apenas llegó Daciano a la ciudad, supo de la existencia de Zoilo, el joven que no ocultaba su fe. Le llamó a su presencia y enterado de sus orígenes y virtudes le dijo: "¿Por qué, siendo noble,expones a tu linaje tan fea mancha, siguiendo el sistema de una gente vil como los cristianos, que no teniendo títulos de honor con que darse a conocer, querrían hacerse conocidos por inventores de novedades? Nuestra religion está autorizada con la antigüedad; pero la vuestra nació ayer, tan desvalida, que es afrenta profesarla, y tan perseguida, que el no dejarla es una temeridad. Créeme , Zoilo, y obra como hombre cabal: deja el error en que estás, pues de lo contrario serás la víctima de mi indignación, y el escarmiento de tus semejantes".

-"Vicio de gente infame es el mentir" – respondió Zoilo – "así como es propio de los nobles decir y defender la verdad. La ley de los cristianos lo es sin duda, pues es su autor el verdadero Dios. Tus deidades sí que son de ayer, hechuras de las manos de los hombres, que no pueden ni son capaces de dar divinidad a las piedras, ni a los leños de que están hechos tus vanos ídolos. ¿Qué caso se ha de hacer de una religion que tributa culto a dioses adúlteros, homicidas y perversos, confesados así por vuestros mismos, poetas en la historia de sus vidas?" "Escoge, Zoilo, vivir con honor y comodidad sacrificando a los dioses, o morir o la violencia de diferentes tormentos", fue la respuesta de Daciano. No alteró al santo tan terrible amenaza, antes bien deseoso de testificar con su sangre fe cristiana, comenzó a predicarla con más valor aún.

Irritado, Daciano mandó que le azotasen furiosamente, y luego le rasgaran con garfios de hierro, Zoilo se mantenía firme en la fe de Cristo y dejo al tirano: "Hiere, rasga, y despedaza mi cuerpo, pues mientras más le atormentes, mas crecerá mi corona; pues mi Maestro y Señor Jesucristo enseña en su Evangelio a sus discípulos a no temer á aquellos que solo pueden causar la muerte corporal. Sabe que esto para mí es el fin de todos los males, y el principio de una infinita felicidad; pero para ti será entrada a una eterna noche de tinieblas infernales donde en compañía de los demonios serás atormentado por los siglos de los siglos sin esperanza alguna de alivio". Y ordenó Daciano que le abrieran las espaldas y le sacasen los riñones, pero por milagro, no murió Zoilo, sino que permanecía vivo y con ánimo esforzado. Este milagro y la fe del mártir terminaron por cegar a Daciano, que lleno de ira, tomó por si mismo una espada y degolló por su propia mano al santo.

Junto a Zoilo fueron degollados otros confesores. No está claro el número de estos. Algunos menologios mencionan a 9, otros a 12, y algunos llegan a 22 compañeros mártires. Tomados los cuerpos de las víctimas, fueron sepultados entre los extranjeros, para que así mezclados, los cristianos no pudieran dar debido culto a sus reliquias. Pero los cristianos los tenían bien identificados, por lo que en cuanto pudieron los enterraron en un sitio más adecuado y con gran veneración, aunque con el tiempo la memoria de sus reliquias desapareció.
Pozo de San Zoilo.

En 613 el santo se apareció al obispo San Agapio de Córdoba (3 de julio), manifestándole el sitio de su sepultura y advirtió que quería ser trasladado de aquel sitio. Fue el obispo con el clero hasta el sitio indicado y allí hallaron los santos restos. Los depositaron en la iglesia de San Félix provisionalmente, hasta que una nueva iglesia y monasterio, dedicados a la memoria de San Zoilo fue edificada. Allí permanecieron las reliquias hasta el siglo IX, en que, junto a las de San Félix (27 de julio y 9 de febrero, traslación a Alcalá) y San Agapio fueron trasladadas a Carrión de los Condes, al monasterio de San Felices, que tomaría el nombre de San Zoilo. No solo permanecían los huesos, sino que además había una camisa y un cíngulo manchados con la sangre del santo mártir. Otras reliquias habían sido enviadas antes por San Eulogio (11 de marzo) al obispo Wilesindo de Pamplona, donde aún se veneran. 

Aún quedaron otras reliquias en Córdoba, en la iglesia de San Fausto. Y de Carrión regresó un hueso en 1714 para ser venerado en una ermita dedicada al santo en la misma Córdoba, muy cerca de donde la tradición popular dice que estuvo su casa. En dicha ermita hay un pozo a aguas la leyenda quiere que fueron arrojados los riñones que le arrancaron a Zoilo, y mediante las cuales los devotos socorren sus males de riñones. De 1136 data la primera recolección de milagros del santo, que le pone como un gran valedor ante Dios. 



Fuente: 
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.


A 27 de junio además se celebra a  
San Cirilo de Alejandría, Doctor de la Iglesia
San Sansón el Hospitalario, confesor.

domingo, 26 de junio de 2016

Amó con delirio, amó hasta el martirio.

San José María Robles Hurtado, presbítero mártir. 26 de junio.

Hijo de Antonio Robles y Petronila Hurtado, nuestro santo nace en Mascota, Jalisco, México un 3 de mayo de 1888. A los 12 años de edad ingreso en el seminario, donde fue apodado por sus compañeros "el loco del Sagrado Corazón" por su gran amor y fervor por difundir esta devoción. Debido a sus excelentes calificaciones fue invitado por el obispo de Tehuantepec para ayudar en esa diócesis en la que estuvo por cinco meses. Se ordeno sacerdote el 22 de marzo de 1913 en Guadalajara, Jalisco. Se desempeñó como capellán de las religiosas del Verbo Encarnado hasta el año de 1916 en que fue enviado a la parroquia de Nochistlán, Zacatecas, donde el 27 de diciembre de 1918 funda la congregación de las Víctimas del Corazón Eucarístico de Jesús.

En 1920, fue enviado como párroco a Tecolotlán, Jalisco donde difundió el apostolado del Sagrado Corazón e hizo obras de labor social como reedificar el hospital. Cuando se dio la suspensión del culto público debido a los problemas entre la Iglesia y el Estado, el padre Robles consagró su parroquia al Sagrado Corazón de Jesús, colocando una cruz en el lugar conocido como "La Loma". Este acto fue considerado como un desafío por las autoridades federales y decidieron que debía ser capturado. Desde el 2 de enero de 1927 se ocultó en el domicilio de la familia Agraz. Desde ese sitio, se mantenía al tanto de la salud espiritual de sus feligreses y oraba por la paz en México.

El 26 de febrero de 1927, se entera que existía una orden de aprehensión contra los sacerdotes, sus amistades le suplicaron que escapara, sin embargo él se negó a hacerlo. En la madrugada del 25 de junio de ese mismo año cuando se disponía a celebrar la santa misa, fue capturado por un grupo de personas a las que se les había ordenado proceder con todo rigor contra el cura "rebelde". Al enterarse los feligreses que el padre Robles había sido capturado intentaron garantizarle la vida acudiendo a diversas instancias pero todo fue en vano; el padre Robles a través de sus carceleros le envió a algunas mujeres que intentaban verle su breviario, en el que encontraron algunos versos escritos por el santo, que parecía proféticos a la suerte que le esperaba: "Quiero amar tu corazón Jesús mío, con delirio; quiero amarte con pasión, quiero amarte hasta el martirio".

En la madrugada del 26 de junio de 1927, el padre Robles fue llevado al vecino poblado de Quila, caminando y atado de manos. Al llegar al lugar donde sería colgado el padre pidió algunos minutos y arrodillado hizo una última oración; al incorporarse bendijo su parroquia y en voz alta perdonó y bendijo a sus verdugos. Para que nadie se manchara las manos con su sangre él mismo tomo la soga, la bendijo y se la puso al cuello, poco tiempo después el padre José María, fue ahorcado en un roble. Tiempo después los empleados de una carbonera cercana sepultaron el cadáver sin reconocer al sacerdote. Los habitantes de Quila lo exhumaron posteriormente para enterrarlo en su pueblo.

Fue canonizado por Juan Pablo II, el 21 de mayo del año 2000 junto con los otros santos mártires cristeros. El 26 de junio de 1932, los restos del padre Robles fueron exhumados nuevamente y fueron llevados al Templo Expiatorio de Guadalajara. Actualmente las reliquias de San José María se veneran en el noviciado de las Hermanas del Corazón de Jesús Sacramentado (actual nombre de la congregación por él fundada) en la ciudad de Guadalajara. En el pueblo de Quila se levanta un templo en honor al santo en el lugar exacto donde se dice estuvo el roble en el que murió San José María Robles Hurtado. 


Lic. André Efrén Ordóñez Capetillo.



sábado, 25 de junio de 2016

Beatos mártires de Alkmaar.

Beato Daniel de Derendonk y compañeros mártires de Alkmaar. 25 de junio.

Beato Daniel.
El 24 de junio de 1572 piratas herejes invadieron Alkmaar, Países Bajos, con la consecuente profanación, saqueo y muerte de todo lo que oliera a católico.la primera iglesia en caer fue la del monasterio de las clarisas, pero estas habían huido a Amsterdam.

Fueron los herejes a por los religiosos franciscanos, en cuyo convento hallaron a los frailes: El Guardián Daniel de Derendonk, y los frailes presbíteros Cornelio de Diest, Juan de Naarden, Louis Voets de Arquennes, y el hermano portero, Adrian de Gouda. Fueron apaleados y encarcelados en una de las celdas del convento. Les enseñaron formas consagradas de las profanadas en la iglesia y les preguntaron si "eso" era el Dios al cual adoraban y que si era el mismo Cristo. El padre Daniel respondió: "si se trata de una forma que ha sido consagrada por un sacerdote, creo que realmente es el mismo Cristo, mi Salvador". Y esta confesión de fe selló la condena: ahorcamiento por ser sacerdotes católicos.

Como el Hermano Adrián no era sacerdote, los herejes le perdonaron la vida, a cambio de que atara a sus hermanos religiosos. Su respuesta fue extender sus manos para que las suyas fueran atadas primero. No contentos con la muerte sentenciada, los herejes se complacieron en torturar a los religiosos, cortándoles los labios, las orejas y la nariz, dejando para el final al joven religioso Louis Voets, para que renegara de su fe, y pidiera misericordia, al ver aquel horror. Pero nada lograron. Finalmente fueron ahorcados al día siguiente, el 25 de junio de 1572. Otro franciscano, Engelbert de Terborg logró esconderse por un tiempo, pero finalmente fue capturado y encarcelado en Ransdorp. Luego de meses de horribles torturas a causa de la fe "papista", fue martirizado el 24 de noviembre del mismo año.

Aunque nunca han sido beatificados, reciben culto local junto a sus sepulturas. En 1931 se abrió un proceso de canonización, pero la causa no prosperó. Ha sido reabierta en 2013.



A 25 de junio además se celebra a  
Santa Febronia, carmelita y mártir.
Santas Pazanne, Macrina y Columba

viernes, 24 de junio de 2016

San Romboud de Mechelen.

San Rombout de Mechelen, ermitaño y mártir. 24 de junio, 1 (diócesis de Malinas-Bruselas) y 3 de julio (en Irlanda).

Una tumba veneradísima, una bellísima catedral gótica en su honor, el patronato sobre Bruselas y sobre los pescadores, comerciantes, agricultores y lecheros, y que es invocado contra las infecciones y las fiebres, y para obtener embarazos y buenos partos. Esto es lo que conocemos de este santo, cuya devoción alcanzó grandes cotas en aquella Bélgica otroramente católica. Pero, ¿quien fue este santo? Su "vita", escrita en 1100 por el monje Thierry de St-Truiden nos sirve, pero teniendo claro que es toda una leyenda que busca decir algo del santo al que todos veneraban y al que no conocían, por lo que no hay que esperar datos fiables, sino eso, una reconstrucción legendaria:

Fue Romboud un príncipe irlandés, hijo de David y de Cecilia, reina de Sicilia. Estos eran viejos y no podían tener hijos, por lo cual, oraron a Dios y prometieron que si Él les daba un hijo, lo dedicarían a su servicio. Y así fue, una vez el niño creció, lo entregaron a la custodia y educación de Gualafer, obispo de Dublín. Juntos peregrinaron a Roma, donde Rombout pidió al papa le "liberara" del obispo y le permitiera ser ermitaño y papa le autorizó. De regreso a Irlanda, Rombout se quedó en Flandes y allí conoció a los condes Ado y Elisa, los cuales no podían tener hijos. Romboud hizo oración y luego profetizó a los condes que tendrían un hijo, y tendría mucha gloria ante Dios. Y efectivamente, al año les nació San Liberto (14 de julio), pero he aquí que cuando tenía dos años, Liberto cayó al agua y se ahogó. Sus padres lo llevaron adonde Romboud y este le resucitó, por lo cual los agradecidos Ado y Elisa le donaron una vasta extensión de tierra para que construyese un monasterio. En poco tiempo ya tenía sus discípulos, entre los que estaría el mismo Liberto. 

La leyenda cuenta que un día en que hablaba de las cosas del cielo con San Gommar de Lier (12 de octubre), era la conversación tan animada que no la dejaban por nada a pesar del sol que hacía. Entonces enterraron unas varillas de madera en la tierra y al punto se convirtieron en árboles que les daban sombra. Luego de una vida entregada a la oración y la penitencia, el 24 de junio de 775 fue asesinado por dos adúlteros a los que el santo había reprochado su pecado. le aplastaron el cráneo con piedras y arrojaron su cuerpo al agua, de donde fue rescatado por unos pescadores que vieron salir de esta unos resplandores. Fue sepultado en St-Truiden y en el siglo XIII sus reliquias se trasladaron a una nueva iglesia en su honor, como leímos al inicio. Su memoria es a 24 de junio, pero al coincidir con la Natividad de San Juan Bautista, la liturgia lo traslada al día 25.

Otra leyenda le hace pariente de San Himelin de Vassenaken (10 de marzo)


Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"Diccionario de los Santos". Tomás A. Parra Sánchez.


A 24 de junio además se celebra a
Beato Jarich de Mariëngaarde, religioso premonstratense.
San Thöger, presbítero.

jueves, 23 de junio de 2016

El mártir de la disciplina sacerdotal.

San Walter (Walhère o Wohy) de Onhaye, presbítero y mártir. 23 de junio y domingo posterior a este día.

Nació a finales del siglo XII en Bouvignes, donde aún quedan restos de su casa natal. Pronto quedó huérfano de madre, y como era un niño bueno y piadoso, fue adoptado por los canónigos de Leffe, que le instruyeron y le formaron en la vida espiritual, cosa que agradeció su padre. Luego estudió teología en la abadía y escuela benedictinas de Waulsort. Sobre 1163 fue ordenado presbítero y enviado a Onhaye, un pequeño pueblo cerca de Namur. Allí relevó al anciano y piadoso cura Héribrand, y tuvo por vicario a su propio sobrino Norberto Fauchon. En 1190 fue nombrado decano de los canónigos de Florennes. Varias veces medió entre los nobles y los abades u obispos en temas relacionados con las tierras, los beneficios eclesiásticos, los diezmos, etc.

Su sobrino, que había sido destinado a Hastière-par-delà, llevaba una vida escandalosa, con poca piedad, y dado a los juegos y las mujeres. Walter le recriminaba con gran caridad, pero exigencia, que se enmendase y fuera buen ministro de Cristo, pero el otro, nada. Llegó a amenazarle con que le quitarían su parroquia y del sacerdocio. Un día, cansado de ser regañado, el joven presbítero invitó a su tío a dar un paseo en bote. Cuando estaban en medio del río Mosa, el mal hombre golpeó con el remo a su tío repetidas veces, hasta destrozarle el cráneo y matarle, el 23 de junio de 1199, teniendo Walter cerca de 60 años. Acto seguido, el asesino tiró el cuerpo por la borda, pensando que el río se lo tragaría. Pero el río arrastró al mártir hasta la orilla y fue hallado por unas mujeres que vieron unos resplandores y una misteriosa cruz de yerbas y flores que sobresalían entre las demás.

Traslación de las reliquias del santo.
Avisado el pueblo, el clero y el abad de Waulsort (a cuyos dominios pertenecía la región y sus parroquias), este decidió trasladarlo a la abadía para darle una honrosa sepultura, aunque se lo disputaba el pueblo de Onhaye. Puso el cuerpo en un carro tirado por caballos, pero estos se negaron a andar. Entonces, buscando una señal de Dios, tomaron dos vaquillas blancas que nunca se habían uncido, las sujetaron al carro y los animalitos comenzaron a andar por si mismas hacia Onhaye, deteniéndose en la iglesia de San Martín y negándose a caminar un paso más. Y allí fue sepultado, ganando en breve mucha devoción entre los comarcanos. En Bouvignes, su pueblo natal, se venera una reliquia suya.

Nunca ha sido canonizado, pero su culto permanece y aún se celebra una vistosa procesión con sus reliquias el domingo posterior al 23 de junio. Se le invoca contra los dolores de cabeza y las enfermedades del ganado.


Fuente:
-"La Fleur des saints: 2000 prénoms et leur histoire". ABBÉ OMER ENGLEBERT. Jerusalén, 1979.


A 23 de junio además se celebra a 
San Siméón Estilita "el Joven"
Santa Etheldreda de Ely, reina y abadesa.

miércoles, 22 de junio de 2016

De una tremenda leyenda.

San Acacio de Armenia y 9999 compañeros mártires. 22 de junio.

San Acacio y compañeros
reciben de la Virgen el rosario.
Tarragona.
La leyenda.
En 135, reinando Adriano y su hijo adoptivo Antonino, hubo una rebelión contra el imperio por parte de los habitantes del Éufrates. Se pusieron ambos emperadores al frente de 9000 hombres para presentar batalla a los insurgentes, pero al llegar a Armenia, supieron que los sediciosos eran mil hombres más. Así que mandaron los emperadores sacrificar a los dioses para que estos le fueran propicios a los ejércitos antes de la lucha. Pero un ángel se apareció a los oficiales Acacio, Elíades, Teodoro y Carterio, y les conminó a confesar al Dios de los cristianos si querían obtener la victoria. Preguntó Acacio a los demás "¿Qué dicen, hermanos?" Y los 8999 respondieron a coro: "¡Creemos en el Dios de los cristianos!" y se lanzaron contra el enemigo, al que pusieron en fuga hasta arrinconarlos contra un barranco, por donde se precipitaron y ninguno sobrevivió. Una vez contemplada la victoria, Acacio y los 8999 soldados siguieron al ángel hasta el Monte Ararat, donde este le enseñó la fe y las verdades de la religión cristiana. Para ayudarle en la labor de instrucción, bajaron del cielo siete ángeles que iluminaron a los neófitos durante tres días.

A los tres días, los emperadores se preguntaron donde estarían sus soldados y se encaminaron al Ararat. Al llegar a la base, vieron a todos los soldados en la cima en medio de la nieve. Enviaron exploradores que los hallaron de rodillas, con las cabezas cubiertas de cenizas y durante cinco días no habían comido ni bebido, absortos en las palabras de los ángeles. Bajaron los exploradores y contaron a los monarcas lo que habían visto. Estos escribieron a sus reyes "tributarios" Sagor, Máximo, Adriano, Tiberiano y Maximiano, sobre lo ocurrido: La victoria apabullante, la conversión de los soldados y su retiro en el Ararat; y finalmente pidieron consejo sobre que hacer. Estos reyes, al recibir la carta, sacrificaron a los dioses y los demonios por medio de ellos, ordenaron se castigara y matara a los nuevos soldados de Cristo. Para corroborar que se hiciera, fueron hasta armenia, cinco millones de hombres entre príncipes, magistrados, prefectos, patricios y miles de soldados.

La instrucción angélica.
Retablo de Crozon. 1624.
Enviaron los emperadores a mensajeros a la cumbre del Ararat para que los soldados bajaran ante los emperadores. Bajó Acacio con sus compañeros ante Adriano y Antonino. Al verles, Adriano se echó a llorar por perder a sus valerosos soldados. Pero por poco tiempo, pues al componerse, instó a los confesores a sacrificar a los dioses y volver a su lealtad a la religión del imperio, pero se negaron. "Fuera con estos hombres", gritó la multitud. Preguntó Adriano a Acacio "¿Oyes a estos hombres que gritan contra vosotros?" "Sí, los oigo. Pero antes tuve una visión, en la cual vi nueve mil águilas ante las cuales millones de aves huían, pero donde quiera que escapaban, las águilas les daban caza".

Entonces el Antonino dijo, "apedréenles", con lo cual los demás soldados tomaron piedras y las arrojaron contra los 10000, pero las piedras en lugar de hacer daño a los cristianos, cambiaban su trayectoria y golpearon en la cabeza a los funcionarios de los emperadores. Al oír aquello, 1000 hombres de los que habían venido a por ellos, se convirtieron a Cristo y se pasaron al bando de Acacio, completando 10000 cristianos. Entonces fueron condenados por los emperadores a ser crucificados en la cima del monte Ararat. Les flagelaron, les coronaron de espinas y los crucificaron (en zarzas, según algunas versiones). A las doce del día se hicieron las tinieblas y ocurrió un terremoto que se tragó a muchos de los espectadores. Mientras, Acacio oraba a Dios para que todo aquel que hiciera memoria de su martirio, obtuviera por su intercesión la salud del cuerpo, la prosperidad en sus asuntos y la salvación eterna. Cuando el último de todos hubo fallecido, bajaron ángeles del cielo que los descolgaron de las cruces y los enterraron en tumbas diversas y sus reliquias obraron milagros en todo el mundo.

Los santos son apedreados.
Retablo de Crozon. 1624.
La historia.
No hay que saber mucho para entender que lo que hemos leído antes es una leyenda, y bastante burda. Si la desmembramos, hallaremos bastantes incongruencias, como que Antonino, hijo adoptivo de Adriano, fue asociado al imperio en 138 (no en 135), cuando ya Adriano estaba muy enfermo de hidropesía, y no podría haber ido a guerra alguna. Por otra parte esta guerra es ficción total, pues ni hubo tal revuelta a finales del siglo II, ni consta tal movimiento de soldados a Oriente. Es eso, una invención. La geografía por su lado hace imposible que 9000 hombres suban y bajen a la cima del Ararat tan sencillamente, cuando esta cima está a casi 5300 metros.

Pero aunque pasemos por alto estos errores históricos, que muchas leyendas contienen, hay que decir que antes del siglo XIII no hay la más mínima constancia ni de culto, ni de mención en menologios o martirologio alguno. Las antiguas Iglesias copta o siríaca, incluso la Armenia, Iglesia muy antigua, los desconocen por completo. Ningún hagiógrafo, ni historiador, ni Padre de la Iglesia habla de este "suceso", cuando si hubiese ocurrido algo de tal magnitud, sin duda habría quedado registrado. La primera mención está en el Martirologio de Pedro de Natalibus, en 1371. Y de ahí lo copiaron los demás, sin crítica alguna. Incluso Baronio, al que se le supone cultura y criterio, los añadió sin más a su Martirologio Romano. Los Bollandistas los añadieron solamente para echar por tierra la leyenda.

Coronados de espinas.
Retablo de Crozon. 1624.
El origen de esta leyenda se desconoce, pues su pretendido origen de “fue salvada de la destrucción de la Biblioteca de Alejandría”, donde había sido redactada y guardada por un tal Anastasio el Bibliotecario, que la había dirigido a Pedro, obispo de Sabina. Pero sucede que el verdadero "Anastasio el Bibliotecario" vivió en el siglo IX, y en Roma. Lo que sí se conoce es que se hace popular en el siglo XII, con el auge de las Cruzadas. La "historia" de valerosos soldados que imitan a Cristo en su Pasión (azotes, corona de espinas, cruz) y consiguen la Vida Eterna es un acicate para los cruzados, junto a la más o menos verosímil leyenda de San Mauricio y la Legión Tebana (22 de septiembre).

A más llegaron algunos hagiógrafos españoles, que en siglo XIII hacen a esta Legión de origen español. El Breviario de Compostela les hace ser bautizados por San Hermolao de Toledo, el cual les había acompañado a los que eran cristianos, esto es, a Acacio y los otros que se mencionan. Tamayo, el célebre falsificador escribió, basándose "en documentos muy antiguos", todo el periplo del viaje, martirio y regreso de las reliquias a España, que ya en el siglo XVIII fue desmontado en la célebre "Censura de historias fabulosas", del canónigo Nicolás de Antonio.

Crucifixión.
Crozon. 1624.
El culto y las reliquias.
El final de la leyenda, donde Acacio promete rogar con eficacia por todos sus devotos le dio gran popularidad, y le valió pertenecer al selecto grupo de los Catorce Santos Auxiliares (8 de agosto y viernes posterior al 14 de septiembre), siendo abogado especialmente contra los dolores de cabeza, las persecuciones, los robos y asaltos, y protector de los casos desesperados.

Aunque ya parece increíble que una leyenda tardía haya calado como real, más asombra que tantísimas reliquias hayan comenzado a venerarse en Occidente. La mayor parte se concentra en la catedral de San Vito de Praga, pero las hubo por todos sitios: Italia, España, Francia, Portugal, Alemania, Hungría, Inglaterra. Pero de todas estas reliquias nada se sabía antes del siglo XV, aunque por supuesto, cada una tiene su propia historia de cómo fueron halladas en sus respectivos sitios y trasladadas a Europa. En ocasiones se le confunde con otro santo mártir, San Acacio de Constantinopla (8 de mayo), e incluso con el obispo San Acacio de Melitene (17 de abril).



Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.


A 22 de junio también se celebra a 
San Albano de Verulam, mártir
Santa Cristina de Bretaña, virgen.

martes, 21 de junio de 2016

San Albano de Colonia

San Albano de Colonia, mártir. (Siglo V) 21 de junio y 1 de diciembre (traslación de las reliquias a Maguncia).

Su nombre está recogido en todos los martirologios alemanes. Es venerado en Maguncia y en Colonia. La verdad es que todo se basa en tradiciones poco fiables que dicen que San Albano era de origen mauritano, y que su nombre le suponía ironías y bromas, puesto que era de tez oscura y “albano” significa “albo”, o sea, “blanco”, lo que llamaba la atención a los habitantes de la primitiva Colonia.

Tampoco es tan descabellado, pues se sabe de legiones romanas con soldados mauritanos que permanecieron largo tiempo en la zona, bien podría Albano descender de alguno de ellos. Pero como esto no lo dominaban los hagiógrafos, le hicieron venir desde África. Expulsado por Hunerico, rey de los vándalos en el 483; habría llegado a Mainz y allí sería martirizado, pero esto es sólo una suposición para dar solidez a la tradición del “moro” mártir. En el año 804 fue erigido un monasterio, que tomó su nombre, en el lugar de su martirio. Sus reliquias se veneran en Maguncia, y algunos fragmentos en Colonia. Algunos (yo mismo durante mucho tiempo) le confunden con San Albano de Verulam (22 de junio) por asuntos de reliquias y de fechas. 



Fuente: 
-"Vidas de los Santos". Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916. 


A 21 de junio además se celebra a 
San Luis Gonzaga, religioso jesuita.
San Ramón de Roda, obispo.

lunes, 20 de junio de 2016

Mártir dos veces.

San Gobain, presbítero y mártir. 20 de junio.


Las primeras referencias "históricas" que tenemos de este santo, se hallan en la "vita" de San Fursey (16 de enero), que cuenta que este llegó a Inglaterra desde Irlanda en 637, junto a sus hermanos San Foillan (30 de octubre) y San Ultan (2 de mayo), San Etto (10 de julio) y los presbíteros San Dichull (7 de septiembre) y nuestro Gobain. Fueron recibidos cordialmente por el rey de Anglia Este, San Sigebert (27 de septiembre), que les dio tierras, animales y privilegios para construir un monasterio en Crobheresburg, la actual Burgh Castle, en Suffolk. Cuando Fursey dejó el monasterio para vivir como eremita en la soledad, dejó a Foillan a cargo del monasterio junto con Gobain y Dichull.

En 645 Gobain cruzó al continente, luego de las invasiones y saqueos de Penda, rey de Mercia. Se instaló como eremita en Corbeny, relativamente cerca de Reims. De allí pasó a misionar a Laon y de nuevo comenzó vida eremítica, en el bosque de Coucy, cerca de Premontré. Allí le conoció el rey Clotario III, que le tomó gran estima y le concedió tierras para fundar una celdilla con su iglesia, que Gobain dedicó a San Pedro Apóstol. Allí pasaba sus días en oración, celebrando el culto y trabajando para ganarse la vida. Y estuvo en paz hasta 670, cuando en una incursión de los bárbaros del norte de Alemania, algunos llegaron hasta la celda. Pensando que el monje tenía tesoros ocultos, le atraparon y le amenazaron, pero como su único tesoro era su fe, le cortaron la cabeza.

Algunos lugareños sepultaron su cuerpo y comenzaron a darle culto hasta hoy día en el mismo sitio, donde hay una bella iglesia dedicada a su memoria y surgió un pueblo que igualmente lleva su nombre. Las reliquias fueron profanadas por los calvinistas en el siglo XVI, pero se salvó la cabeza que aún se venera. 


Fuente: 
-"Les vies de tous les Saints de France". Tomo III. M. CH. BARTHELEMY. Versalles 1866.


A 20 de junio además se celebra al  
Beato Habnit de Waldburg, pastor
Santa Aldegundis de Drongen, princesa y reclusa.

domingo, 19 de junio de 2016

Por la Pasión de Cristo, todo a los pobres.

Beata Miguelina (Micaelina) Metelli de Pesaro, terciaria franciscana. 19 de junio.

Miguelina nació en Pesaro en 1300, y fue hija de nobles. Fue una niña piadosa y atenta a las cosas de la religión y la piedad. Con doce años sus padres la entregaron al Duque Malatesta, de Rímimi, el cual falleció a los 8 años de matrimonio, dejándole un hijo y numerosas posesiones.

Pero el mundo no atraía a la joven viuda, sino la piedad. En 1321 visitó Pesaro la beata Soriana, una mística y peregrina con fama de santa. Miguelina la acogió en su casa y se prendó de sus virtudes, su intensa oración y penitencias. Quería seguirla en aquella vida radical por Cristo, pero no decía nada porque le unía un gran amor a su hijito, al que no dejaría por nada. Amén de la vida cómoda que llevaba, que temía abandonar y flaquear luego. Al poco tiempo, estando ambas orando en la iglesia de San Francisco, la Beata Soriana tuvo una revelación sobre que Miguelina igualmente abandonaría el mundo para vivir como ella. No sabía Miguelina como podría ser aquello, pues no estaba decidida a nada. Pero he aquí que en unos días, su pequeño hijo falleció traumáticamente en uno de sus ataques de epilepsia.

Esto supuso un duro golpe, que al mismo tiempo hizo ver a Miguelina que ya nada le ataba al mundo, pues las posesiones eran nada junto al hijo perdido y al cielo que podría ganar. Hizo fundar la Tercera Orden de San Francisco en Pesaro, y profesó en ella, como la beata le había aconsejado antes de despedirse y continuar su vida de peregrina. Luego de prometer sus votos, Miguelina vendió sus bienes y una parte la fue distribuyendo entre los pobres, y otra parte la donó a asociaciones de caridad de la ciudad. Se lanzó a intensa vida de piedad, con oración y confesión frecuente, comulgando siempre que le daban permiso. El Sacramento y la Santísima Virgen eran sus grandes devociones. Mendigaba a las puertas de las iglesias, para ella misma y para los pobres, cuidaba a los mendigos y los enfermos abandonados, y asistía a los leprosos que pasaban por la ciudad como si fueran sus hijos.

Su radicalidad, contra todo lo que esperaba de una noble, despertó el recelo del Duque de Pesaro, que junto a otros la consideraron loca y la encerraron encadenada. Pero los guardias, teniendo pena de ella, la dejaron escapar. La leyenda dice que, como a San Pedro, un ángel rompió sus cadenas y la liberó. Como fuera, ya que su única locura era seguir a Cristo imitando la radicalidad de su Padre San Francisco (), los ricos la dejaron en paz. Así que siguió su vida cristiana extrema, entre la caridad, la oración y la penitencia. Se disciplinaba en honor a la Pasión de Cristo. Esta devoción al Señor paciente y humilde, crucificado y muerto, la impulsó a peregrinar a los Santos Lugares. En la Basílica del Santo Sepulcro tuvo una visión de Cristo glorioso y derramando misericordia sobre el mundo. Tantas palabras amorosas y sentimientos le trasmitió el Señor en esta visión, que al terminar, tuvo que predicar a los peregrinos sobre las bondades y méritos de la Pasión del Salvador.

Luego de visitar casi toda Palestina, a los años regresó a Pesaro, donde continuó su vida penitente y mística, siendo querida y admirada por la ciudad. Fundó la Hermandad de La Anunciación, para cuidar a los pobres y enfermos, y enterrar a los difuntos. En la Pascua de 1356 se sintió enferma y presintió que el fin (el inicio para los que aman a Dios) estaba cerca. Falleció el Domingo de Trinidad, 19 de junio del mismo año. Su culto pronto comenzó en la ciudad, y muchos alcanzaron gracias por su intercesión al invocarla en su sepulcro, en el santuario de Santa María de la Gracia. Por ello en 1737 Clemente XII aprobó su culto inmemorial.


A 19 de junio además se celebra a 
Santa Rivanonne, madre y reclusa.
Beato Odo de Cambrai, obispo

sábado, 18 de junio de 2016

Ecce cuam bonum...

Pregunta: ¿Quien era San Marceliano? por favor. 

Respuesta: Con ese nombre el primer santo que me viene a la cabeza es:

Santos Marco y Marceliano de Roma, hermanos mártires. 18 de junio. 

Su leyenda se encuentra inserta en las "Actas de San Sebastián", traducida y embellecida por San Simeón Metafrastes (27 de septiembre) y en la Edad Media, recopilada y vuelta a embellecer por el Beato Santiago La Vorágine (13 de febrero).

Estos hermanos gemelos nacieron a mediados del siglo III y fueron hijos de Tranquilino y Marcia, nobles romanos. Sus padres eran paganos, pero sabiendo que los cristianos eran gente honrada, procuraron un maestro cristiano para sus hijos, aunque le advirtieron que no enseñara su fe a los niños. Pero estos eran despiertos y viendo en su maestro algo diferente, más sublime y perfecto que los paganos no tenían, llegó el tiempo en que inquirieron cual era la causa. El maestro les confió su "secreto": creía en Cristo; y una vez que explicó la fe cristiana a los jovencitos, estos adoptaron la de de Cristo sin que sus padres lo supieran. La leyenda dice que querían permanecer célibes por el Reino, pero fueron conminados a casarse con jóvenes nobles, pero paganas, a las que con su predicación y buen ejemplo, pensaban convertir a la verdadera fe. No tardó la familia de los jóvenes en conocer su conversión, pero los jóvenes se mantenían en secreto, sin delatarse como cristianos para socorrer a los que eran perseguidos por la recién persecución de Diocleciano. Alentaban a los confesores, socorrían a las viudas y huérfanos, escondían a presbíteros, etc. Conforme arreciaba la persecución iba creciendo su deseo de ser mártires, y pronto lo vieron cumplido pues fueron delatados como seguidores de Cristo.

Les apresaron y enviaron a los calabozos, lo cual recibieron con gran alegría. En el primer interrogatorio declararon su fe y fueron azotados, tormento que padecieron con entereza, siendo la admiración de no pocos paganos. Varios familiares les visitaron para persuadirlos que obedeciesen los edictos imperiales, o al menos que disimulasen su religión, rindiendo culto a los ídolos solo externamente. Pero ambos eran enemigos de tal simulación y se negaron. Fueron interrogados nuevamente y requeridos a sacrificar. Dijeron ellos: "la religión de los dioses es infame, abominable; y no hay ni habrá otra verdadera que la que profesamos los cristianos". Desesperado el juez, mandó que fueran colgados en el potro, despedazados con uñas de hierro y quemados los costados, pero nada logró con estas torturas. Así que, cansado, mandó fueran degollados.

Su familia imploró a Cromacio, vice-prefecto de la ciudad, que se retrasara la ejecución unos días para poder hacer cambiar de parecer a los jóvenes. Confiaban que podrían hacerles cambiar de parecer y por ello Cromacio les concedió treinta días de gracia. Por orden del prefecto pasaron los jóvenes de la cárcel a la casa del funcionario público Nicostrato y su mujer Zoé. La leyenda nos dice que aquello les supuso más tormento que los castigos, pues las lágrimas de sus padres, su amor y súplicas les eran más dolorosas en cada visita que les hacían. Y añádanse los ruegos de sus mujeres, y los llantos de sus pequeños hijos. Ya fuera juntos o por separados, eran requeridos por todos, familiares y amigos, para que abandonasen aquella fe que les hacía padecer. Como recogen las Actas "no vio el mundo ataque más violento, ni más dificultoso de sostener".

Marco, Marceliano y sus parientes.
Sufrieron los hermanos todo esto, y se alentaban mutuamente, cuando uno se sentía desfallecer ante tanto dolor de la madre y los hijos, el otro le sostenía. Hablaban del cielo, de la recompensa eterna, de la condena eterna que esperaba a los apóstatas, etc. Pero treinta días eran muchos y cuando comenzaron a flaquear juntos, lo notó el Capitán de la primera compañía de guardias del Emperador, que cada día les visitaba, y no era otro que el gran San Sebastián (20 de enero), que era cristiano en secreto. Viendo este que desistían en su determinación de ser mártires, les habló: "Pues que, hermanos míos, ahora que estáis casi llegando al fin de vuestra gloriosa carrera, ¿será posible que los llantos de hijos y parientes os hayan de hacer volver atrás con ignominia? ¿Han apagado esas lágrimas vuestro amor de Dios y vuestra fe? ¿Adónde se fue aquella cristiana magnanimidad que mostrasteis en mayores tormentos? ¿Permitiréis que os arranque el laurel de la cabeza el artificioso llanto de vuestras mujeres, y el pueril de vuestros hijos? ¿Seréis apóstatas por alargar algunos pocos días más la vida de un padre y de una madre que ya no pueden durar mucho? ¿Ignoráis acaso que desde la cuna a la sepultura hay poco trecho, y desde la ancianidad á ella casi ninguno?"

Y luego de arengar a los hermanos, se dirigió a los parientes, y les demostró la verdad de la fe cristiana, la dicha de dar la vida por Cristo y los premios que aguardaban en el cielo a los valientes que confesaban su Nombre. Y lo hizo con tal inspiración divina, que mientras estaba hablando una luz celestial resplandeció en torno a él, sus ropas resplandecían y siete ángeles aparecieron sobre su persona. Las palabras y el portento visto, no solo fortalecieron a los hermanos, sino que convirtieron a San Tranquilino (6 de julio) y Marcia, y a los santos Nicostrato y Zoé (5 de julio), que también serían mártires. Cambiaron todos las lágrimas de dolor por las de gozo, al conocer la fe cristiana y por contar con dos valerosos confesores en la familia. Y los nuevos conversos fueron bautizados por el sacerdote San Policarpo (6 de julio), también mártir después. Por su parte, la leyenda de San Cástulo (26 de marzo), dice que este les prestó ayuda.

Pasaron los treinta días de gracia, que la familia y amigos vivieron en oración y actos de caridad. Al cabo llamó Cromacio a Tranquilino y al preguntarle si había logrado cambiar a sus hijos, el santo viejo le confesó que no, y aún más, se había hecho cristiano él mismo, su mujer y toda su familia. Sabido es, según las Actas de San Sebastián, que Cromacio también aceptó la fe cristiana, lo cual le logró la salud, pues curó de gota. Al convertirse, lo mismo hizo su familia, de la cual su hijo San Tiburcio (11 de agosto) fue mártir. Esta conversión de Cromacio hizo que Marco y Marceliano quedaran libres y se juntaran con Sebastián continuando su labor de socorrer a los fieles. Pero una vez que Cromacio se retiró de la vida pública, le sucedió Fabiano, declarado enemigo de los cristianos, que renovó la persecución contra ellos. Averiguó cuales eran las causas pendientes contra los discípulos de Cristo y mandó arrestaran a todos los que habían sido liberados.

Fueron por segunda vez detenidos Marco y Marceliano, y como ya estaban sentenciados a muerte, y persistían en confesar a Jesucristo, mandó Fabiano que se ejecutase la sentencia sin más interrogatorio. Fueron atados los hermanos a un tronco, traspasándoles los tobillos con dos grandes clavos, y aunque el dolor era insoportable, ellos entonaban el salmo 133: "Ecce quam bonum et quam jucundum habitare fratres in unum", como alabanza al Señor. Pasaron así un día y una noche, sin cejar en su resolución. Por última vez intentó Fabiano que apostataran prometiéndoles liberarles, pero ellos respondieron "Nunca hemos sido tan felices, y preferimos permanecer aquí hasta que nuestra alma se libere de su la envoltura de nuestro cuerpo". Entonces Fabiano mandó fueran traspasados con lanzas, acto que les valió la muerte, el 18 de junio de 286, 287 según otros. 

Fueron enterrados a cuatro leguas de la ciudad, en un campo que se llamaba "de las Arenas", entre las vías Apia y Ardeatina, donde después habría un cementerio con su nombre. En tiempos del papa Teodoro sus reliquias fueron trasladadas a Roma, como las de tantos mártires, y depositadas en una iglesia, cuya memoria se perdió hasta el siglo XVI. En 1582, con las reformas promovidas por el cardenal Baronio en la iglesia San Cosme y San Damián, los cuerpos fueron hallados junto al de San Tranquilino, su padre, que terminó siendo martirizado a pedradas.  Unos frescos les representan victoriosos. Actualmente esas reliquias se veneran en Santa Práxedes, Roma.



Fuentes:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.
-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.


A 18 de junio además se celebra a
Santa Isabel de Shönau, mística.
Beata Hosana Andreasi de Mantua, dominica.