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lunes, 1 de agosto de 2022

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto. 

Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San Brychan (6 de abril). Hasta 24 santos aparecen como hijos de este santo monarca. Casi todos fueron monjes, religiosas u obispos. También conocemos a esta santa con los nombres de Elyned y Aled. Desde joven vivió como ermitaña en una colina en Brecknock. Allí habría sido martirizada por los paganos sajones.

Una ermita se erigió en el lugar del martirio, y allí recibió culto durante siglos. En el siglo XVII fue destruida por los enemigos de la fe católica. 


A 1 de agosto además se recuerda a:

Santa Elessa,
virgen y mártir.
 
B. Juan de Jerusalén,
obispo carmelita.
San Pedro "Ad Víncula".
S. Alfonso M. Liguori,
obispo y fundador.







  

miércoles, 29 de junio de 2022

SAN PEDRO 29 DE JUNIO


Correo: 4leged@gmail.ca

Pais: Canadá

Mensaje: De acuerdo con la historia Biblica y seglar cuando y como llego el Apostol Pedro a Roma y como y cuando murio

martes, 24 de mayo de 2022

Santos Donaciano y Rogaciano de Nantes, mártires. 24 de mayo EDITAR

Santos Donaciano y Rogaciano de Nantes, mártires. 24 de mayo y del 21 de octubre (traslación de las reliquias). 

Sus Actas datan del siglo V, y aunque tardías, se consideran confiables. Estas cuentan que los jóvenes hermanos eran oriundos de Nantes. Donaciano, el más joven, se había convertido a la fe de Cristo por la predicación de San Similiano (16 de junio) y acto seguido convirtió a Rogaciano, quien se convenció por como su hermano había mudado su vida. Estaba Rogaciano listo para ser bautizado, pero comenzó la persecusión de Diocleciano y Maximiano, quienes por medio del gobernador Rictiovaro dieron al cielo muchos santos mártires. Los fieles de Nantes escondieron a su obispo Similiano en el campo, para alejarlo de los perseguidores, por lo cual Rogaciano recibiría solo el bautismo de sangre. 

Llegó Rictiovaro a Nantes y enseguida se dispuso a cumplir las órdenes imperiales. Se organizó un sacrificio a los dioses Júpiter y Apolo y todos los habitantes de la ciudad debían sacrificar. Fue denunciado Donaciano por ser seguidor de la fe de Cristo y convertir a otros. Le detuvieron y le arrojaron a la cárcel luego de confesar su fe cristiana. A los pocos días apresaron a Rogaciano, quien también confesó su fe y fue metido en prisión con su hermano. Donaciano recibió a su hermano con el beso de la paz, lo cual, en su inocencia, tomó Rogaciano como el bautismo. Ambos hermanos pasaron la noche en oración, y al día siguiente comparecieron hasta el juez. Confesaron otra vez su fe, y fueron atormentados en el potro. Como Rictiovaro no lograba hacerles apostatar, mandó fueran alanceados a las afueras de la ciudad y así alcanzaron el premio eterno, sobre el año 280. 

 Los cuerpos de los santos fueron sepultados honrosamente no lejos del sitio del martirio. Terminando la persecusión, sobre el año 300 el obispo San Odilar (14 de septiembre) elevó una iglesia y altar dedicados a la memoria de ambos mártires. San Gregorio de Tours (17 de noviembre) en su “La Gloria de los mártires” narra la devoción a los santos en Nantes y lugares circunvecinos. El culto a los santos hermanos aún permanece viva en Nantes, su primitiva iglesia aún existe, reformada a lo largo de los siglos, claramente. En 1145 las santas reliquias fueron trasladadas a la catedral de Nantes, donde se veneran aún. En tiempos de la Revolución Francesa fueron escondidas para evitar su profanación. 

Fuentes: 

-"Dix mille saintsdictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991. 

-"Vidas de los Santos". Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916. 

sábado, 30 de abril de 2022

"la gracia de Cristo me salvará de tus manos..."

San Máximo de Éfeso, mártir. 30 de abril, 14 de mayo y 28 de septiembre. 

Fue Máximo un comerciante cristiano (por error algunos le han hecho obispo) de Éfeso, que vivió en el siglo III. En la persecución de Decio fue arrestado y llevado ante Óptimo, el procónsul de Asia. Las Actas de su martirio son creíbles y hasta los Bollandistas las consideran genuinas. La copia más antigua data del siglo VI, pero está claro que el original debió ser más antiguo aún: 

Procónsul: "¿Cómo te llamas?
Máximo: "Mi nombre es Máximo”.
P: "¿De qué estado social eres?"
M: "Soy un hombre libre, pero esclavo de Jesucristo”.
P: "¿Cuál es tu profesión?
M: "Soy un hombre del pueblo y vivo de mi oficio”.
P: "¿Eres cristiano?"
M: "En efecto, como pecador”.
P: "¿Y no has oído hablar de los edictos que se han promulgado recientemente?
M: “¿Qué edictos? ¿Qué dicen?
P: "Que todos los cristianos renuncien a sus supersticiones y sirvan a un solo señor, al que todos deben obedecer, y que todos se adhieran a su religión”.
M: "En efecto, ese vergonzoso e ilegal edicto es conocido por mí. Es precisamente esto lo que me llevó a hacerme conocer públicamente como cristiano”.
P: "Así que si conoces el significado de estos edictos, todo lo que tienes que hacer es sacrificar a los dioses".
M: "Sólo hay un Dios al que sacrifico. A él me he dedicado con corazón y alma y me he ofrendado yo mismo desde una edad temprana".
P: “Una vez más te digo, haz un sacrificio si aprecias tu vida. Si te niegas, me veo obligado a presionarte con la tortura".
M: “Eso es exactamente lo que siempre he anhelado. No puedes darme un placer mayor que sacarme de esta miserable y frágil vida. Porque entonces pasaré a una vida de felicidad eterna". 

Entonces el procónsul lo hizo azotar. A cada golpe el juez gritaba: "¡Sacrifica, Máximo, sacrifica!” Pero el mártir respondió: "Te equivocas cuando piensas que estos golpes me lastiman. Lo que sufro por Jesucristo no es una prueba, sino un consuelo. No, si fuera tan necio como para desviarme un centímetro de las leyes de Cristo, como está registrado en el Evangelio, sufriría el castigo eterno". Entonces el procónsul le mandó poner en el potro. Y mientras le infligían todo tipo de torturas, no dejaba de repetir: "Reconoce tu error. Deja esa estúpida terquedad. Haz un sacrificio y salva tu vida”. 

Pero Máximo se opuso a ello con la misma tenacidad: "Sólo perdería realmente mi vida si hiciera tal sacrificio. Sólo quiero salvarme, por eso no sacrifico. No creas que tus palos, tus ganchos de hierro o tus llamas me harán daño. Porque la gracia de Cristo está en mí, y ella me salvará de tus manos. Entonces disfrutaré de la misma felicidad que tantos santos ya comparten. Se han parado en este mismo lugar y también han vencido tu cruel violencia. Son sus oraciones las que ahora me dan toda esa fuerza y coraje, como puedes ver”. 

El procónsul entonces leyó el siguiente veredicto: "La divina misericordia de nuestros invencibles monarcas dicta que este hombre aquí, no dispuesto a obedecer sus sagrados edictos y consecuentemente rehusando hacer un sacrificio a nuestra gran diosa Diana, debe ser apedreado hasta la muerte para servir de ejemplo a los cristianos”. 

Y así se hizo, Máximo fue arrastrado por una turba de personas que le lapidó a las afueras de la ciudad, en el año 250. 


A 30 de abril además se recuerda a:

San Quirino de Neuss,
tribuno mártir.
San José B. Cottolengo,
presbítero fundador.
Santa María Guyart,
viuda y ursulina.
San Eutropio,
obispo y mártir.