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viernes, 23 de mayo de 2014

De Cefalóforos y dolores de cabeza

San Vítores de Cerezo.
Pregunta: Sabrás, claro, de ese grupo de santos que han dado lugar a la aparición de un neologismo: la "cefaloforia". (...) La pregunta es: ¿sabes de algún sitio al que pueda recurrir para conocer la opinión "oficial" de la Iglesia sobre este punto, o conoces tú esa opinión? (anduve por www.vatican.va, pero allí no logré encontrar nada). En concreto: a estos episodios de cefaloforia, ¿la Iglesia los incorpora al santoral considerándolos como leyendas o fábulaciones de los compiladores que no agregan nada real a la vida del santo -parte de la mitología cristiana, por decirlo de algún modo-, o, por el contrario, los tiene como milagros que deben ser tomados como verdaderamente sucedidos? Espero haber sido claro con el sentido de la pregunta, y, desde ya, vuelvo a agradecer tu atención. Cordial saludo. Argentina.

Respuesta: Gracias por tan educada pregunta, que he abreviado en el post para no repetir conceptos. Siempre es un placer responder a quien cuidadosamente redacta y clarifica su pregunta. Vamos por partes.

Los cefalórofos: Como ya casi todos conocen, son esos santos (y copio lo que antes abrevié en tu pregunta) "mártires del santoral que, habiendo sido decapitados, no sólo no murieron enseguida sino que, tomando en sus manos su propia cabeza continuaron caminando, o hablando, o ejecutando otras acciones". Tú lo has descrito perfectamente. 

La posición oficial de la Iglesia: Pues no existe. La Iglesia en temas de hagiografías, leyendas y tradiciones no suele pronunciarse en conjunto. Algún o culto en particular pueden vigilarse, para permitirse o prohibirse (el perro San Guinefort, por ejemplo), y siempre, como corresponde, a nivel local y por la autoridad del obispo diocesano. Rarísima vez el papa prohíbe directamente un culto, mucho menos una leyenda, por estrafalaria que sea. Para entender esto, hay que recordar que la formación de una leyenda no es algo de un día para otro, sino un proceso en el que generalmente se da un culto previo al que se le intenta dar bases con una historia, siempre al gusto de la época. Las leyendas suelen tener varias versiones, con más o menos personajes o sucesos, y varían en el tiempo, igualmente, según la necesidad catequética, la piedad o la mentalidad del momento. Por ejemplo, en actas de mártires ficticias, escritas en la Edad Media, habrán largos discursos simbólicos, y portentos asombrosos; mientras, en actas antiguas y verdaderas, las palabras son pocas y claras.

Cuando la Iglesia sanciona el culto a un santo, no está sancionando su leyenda, sino que esta devoción no contiene nada contra la fe y la moral cristianas. Incluso cuando daba el "nihil obstat" a santorales, años cristianos, o libros hagiográficos en general, no es apoyando estas leyendas poniéndolas como verdades a creerse, sino en virtud de lo dicho: lo descrito no contiene nada contra la fe o moral. Lo mismo puede decirse de su introducción en breviarios monásticos antiguos, y la lectura de semejantes leyendas en el Oficio Divino.

Santa Haude de Landunvez
De estos santos tan antiguos, esta confirmación de culto ni siquiera ocurrió en su tiempo, ni luego. La labor más depuradora que ha acometido la Iglesia ha sido la encargada a los Bolandistas, y ni siquiera fue vinculante, pues aunque estos estudiosos (loados sean) hicieron añicos muchas leyendas de santos, en la práctica el culto a estos continuó, incluso los cultos con reliquias más que dudosas. Y si decayó alguno no fue por esta labor de los Bolandistas, sino por lo mismo que se hicieron populares: la devoción de la gente, que fue de más a menos.

Si tomamos el martirologio romano, por ejemplo, leemos el 9 de octubre: 
San Dionisio, obispo, y compañeros, mártires, de los cuales la tradición quiere que el primero, enviado por el Romano Pontífice a la Galia, fuese el primer obispo de París, y que junto con el presbítero Rústico y el diácono Eleuterio, padeciesen en las afueras de la ciudad (s. III)
Como vemos, no se hace referencia a tipo de martirio, ni mucho menos a que se levantase con la cabeza en las manos. Se limita a mencionar su martirio y nada más. Es esto lo que interesa.

Por último, hay que recordar que más que la enseñanza oficial de la Iglesia, lo que importaba y llegaba a las gentes, aún hoy, eran las representaciones artísticas, que a falta de otra cosa, se nutrían de leyendas, al mismo tiempo que las promocionaban y creaban nuevas, a partir de lecturas erróneas de lo contemplado(1). Pierre Saintyves, el magistral florclorista francés, sostiene que en origen, estas representaciones de santos cefalóforos (que él lleva a 132) primitivamente pretendían mostrar solamente el tipo de martirio: la decapitación, y no dotar de aspecto maravilloso este martirio. Fue la ingenuidad, la fe popular quien vio santos vivos luego de muertos, con un denominador común: caminan hasta su sitio de entierro. Y esta creencia se hunde en una realidad: cementerios merovingios y celtas en los que, efectivamente, la mayoría de los cadáveres tienen las cabezas separadas de los cuerpos. No en vano, los cefalóforos son santos fundamentalmente franceses, en menor grado, y de otras regiones de Europa (2).

Ahora soy yo quien espero haber sido claro con la respuesta, y no haberme perdido por los cerros de Úbeda. Ya entonces solo me queda ponerte una lista de los cefalóforos, hasta donde sé, pues no poseo el libro de Saintyves para enumerar los 132, lástima:
 
Santa Protasia de Senlis.
San Adalbald de Périgord. 2 de febrero.
San Afrodisio de Breziers. 22 de marzo.
San Ausone de Angoulême. 22 de mayo.
 

San Albano de Verulam. 22 de junio
San Aventin de Luchon. 13 de junio.
San Balsème de Ormes. 29 de junio.
San Basilio de Bayeux. 29 de agosto.
San Basilio de Gironde. 14 de febrero.
San Céran de París. 26 de septiembre.
San Chéron de Chartres. 28 de mayo.
San Chrisol de Comines. 7 de febrero, 8 en Tournai.
 

San Clair de Le Vexin. 4 de noviembre y 18 de julio (diócesis de Coutances y Avranches).
San Demetrio de Gap. 26 de octubre.
San Didier de Langrés. 11 de febrero; 19 de enero, traslación de las reliquias, y 23 de mayo, por error.
San Dionisio de París. 9 de octubre.
San Domnino. 9 de octubre.
San Elophe de Toul. 16 de octubre.
San Espain de Beauvais. 15 de enero.
San Eucario de Liverdun. 22 y 27 de octubre.
San Eusebio de Rankweil. 31 de enero.
San Fermín de Amiens o de Pamplona. 25 de septiembre y 7 de julio.
San Frejoux de Limousin. 12 de enero.
San Gaudencio de Haute. 25 de octubre.

San Genitore de Le Blanc.
San Ginés de Arlés. 25 de agosto.
San Gohard de Nantes. 24 de junio.

San Heller de Jersey. 16 de julio.
San Hilarian de Spalion. Tercer domingo de junio.
San Honorato de Thénezay o de Buzançais. 9 de enero.
San Indalecio. 15 de mayo
 

San Andeol de Vivarais.
San Justo de Auxerre. 18 de octubre.
San Justo de Beauvais. 18 de octubre.
San Lamberto de Zaragoza. 16 de abril y 19 de junio, en Zaragoza.
San Laureano de Sevilla. 4 de julio.
San León de Bayona. 1 de marzo.
San Leopardino. 7 de octubre.
San Lié de Pithiviers. 8 de junio.
San Livier de Metz. 17 de julio y 25 de noviembre.
San Lucain de París o de Loigny. 30 de octubre.
San Luciano de Beauvais. 8 de enero.
San Lupien o Louvent de Gévaudan. Este tiene la particularidad de que es un águila quien traslada la cabeza delante del santo que camina. 22 de octubre.
San Maurin de Lectoure o de Agen. 25 de noviembre.
San Miliau de Bretaña. 24 julio, 26 de octubre y 5 de noviembre.
San Miniato. 25 de octubre.
San Mitre de Aix. 23 de octubre, traslación de las reliquias.
San Nectan de Hartland. 17 de junio.
San Nicasio de Reims. 14 de diciembre.
San Nicasio de Vexin. 11 de octubre.
San Oricles de Senuc. 18 de noviembre.
San Papoul de Castelnaudary. 3 de noviembre.
San Parrès o Patroclo de Champagne. 21 de enero, 22 en Troyes.
San Piatón de Tournai. 1 de octubre.

San Plácido de Disentis. 11 de julio.
San Quinto de Montrésor. 4 de octubre.
San Principin de Yvrai
. 4 de enero.

San Reveriano de Nièvre. 7 de marzo.
San Sabiniano de Dauphiné. 8 de mayo.
San Severo de Novempopulanie o de Gascuña. 3 de noviembre.
San Sinforiano de Autun. 22 de agosto.
San Tropez de Var. 29 de abril.
San Valeriano de Tournus. 15 de septiembre.
San Venerando de Troyes. 25 de mayo.
San Vítores de Cerezo. 26 de agosto.
San Yon de Chartres. 5 de agosto y 22 de septiembre.
Santa Noyale
de Pontivy
Santa Esperia de Saint-Céré. 12 de octubre
Santa Germana de Bar-sur-Aube. 19 de enero
Santa Haude de Landunvez. 18 de noviembre.
Santa Hélidie o Elodia de Auvernia. 13 de septiembre.
Santa Juthwara de Dorset. 18 de noviembre y 13 de julio, traslación de las reliquias.
Santa Libaire o Liboria de Grand. 8 de octubre.
Santa Maxence de Beauvais. 30 de abril. 

Santa Maxence de Senlis. 20 de noviembre.

Santa Noyale o Nolwenn de Pontivy. 4 de julio.
Santa Orosia o Eurosia de Jaca. 25 de junio.
Santa Osita. 7 de octubre.
Santa Prócula de Gannat. 9 de julio.
Santa Protasia de Senlis. 19 de diciembre.
Santa Quiteria. 22 de mayo.
Santa Saturnina de Arras. 4 de junio.
Santa Solange de Bourges. 10 de mayo
Santa Tanche de Troyes. 10 de octubre.
Santa Valeria de Limoges. 9 de diciembre.
Santa Virgen de Thouars. 7 de enero.
Santas Proba y Grimonia de Laon. 28 de abril.
Santos Ache y Acheul de Amiens. 6 de mayo.
Santos Emeterio y Celedonio de Calahorra. 3 de marzo.
Santos Ferreol y Ferrucio de Besançon. 16 de junio y 5 de septiembre.
Santos Fuscien y Victorio de Amiens. 11 de diciembre.
Santos Máximo y Venerando de Acquigny. 15 de mayo.
Santos Régula, Félix y Exuperancio. 11 de septiembre
Santos Silano, Severino, Severiano y Frontasio de Périgord. 17 de junio.
San Tremeur de Bretaña. 21 de julio.
Santa Trifina, madre del anterior. 29 de enero.
Santos Víctor y Urso. 30 de septiembre.


Y para terminar, recordar que los cefalóforos, allí donde son venerados, suelen ser patronos contra los dolores de cabeza. Es evidente el por qué.



RECUERDA:

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"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)



(1) ¿Cuantas veces no leemos de leyendas de santos que se han originado de la mala interpretación de un atributo? Pienso en la que dice que "Santa Lucía se arrancó los ojos, por eso los lleva en una bandeja", o la de "a Santa Apolonia le arrancaron los dientes con una pinza".
(2) Manuel Alvar. Decapitaciones, cefaloforías y otros relatos más o menos hagiográficos. Biblioteca virtual Miguel de Cervantes.

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