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domingo, 30 de septiembre de 2012

Santoral Jerónimo

San Jerónimo.
Sacristía de la Catedral
de Bil
En 1373, Gregorio XI concede la Regla de San Agustín a algunos grupos de eremitas que pretendían imitar a San Jerómino en su vida penitente y contemplativa de Belén. No sería hasta 1415 en que se erigen jurídicamente como orden monástica. Fue España la tierra donde se desarrolló fundamentalmente, mientras que otras fundaciones no durarían mucho; e incluso en España las visicitudes darían mucha guerra a la Orden: Padecieron exclaustraciones en varias ocasiones y sobre todo la de 1836, que significó la extinción de la Orden en su rama masculina, ya que las monjas continuaron su andadura y en 1925 consiguen refundar a los monjes, que poseen sólo dos monasterios, en España. Es una orden contemplativa, de trabajo y estudio.

Enero:
26: Santa Paula, religiosa.

Febrero:
24: Beato Marcos de Marconi, religioso eremita de San Jerónimo.


Marzo:
22: Santa Lea, viuda.


Abril:
12: Beato Lorenzo de Lisboa, presbítero.
 

Mayo:
9: Invención y traslación del cuerpo de San Jerónimo.

Junio:
17: Beato Pedro Gambacorta, presbítero fundador de los Eremitas de San Jerónimo.

Agosto:
28: San Agustín, obispo (siguen su regla)

Septiembre:
23: Santos Zacarías e Isabel, padres de San Juan Bautista.
28: Santa Eustoquio, virgen.
29: Beato Nicolás de Furca Palena, presbítero.
30: San Jerónimo, Padre y Protector.

Noviembre: 

8: Todos los Santos de la Orden
14: Conmemoración de todos los difuntos y difuntas de la Orden.

sábado, 29 de septiembre de 2012

San Miguel y los arcángeles

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Concesión de indulgencias a la devoción de los 7 arcángeles.

Pregunta: necesito saber los nombres de los siete arcángeles de la corte celestial, asimismo algo de historia de ellos, y su correspondiente imagen. También agradecería mas información sobre el arcangel san miguel, como ritual, que relación tiene el exorcismo con la figura del arcangel san miguel, es correcto emplear a San Miguel para exorcisar, en fin les agradecería información al respecto. Buenas Noches y en verdad espero me ayuden. Nicaragua.

Respuesta: Hola. Ante todo quiero decirte que los arcángeles, como otros seres espirituales, no tienen “historia”, como se entiende la historia de un santo o santa: nace, vive y muere. Los ángeles son seres distintos y con otra naturaleza. Otra cosa, que solo apunto aquí (porque es un tema para desarrollar): la tradicional separación de categorías angélicas, en tronos, dominaciones, arcángeles, y demás, aunque muy tradicional, hoy cada vez más está en desuso en la teología y predicación de la Iglesia, que con el tiempo ha profundizado en el tema y dejado de lado la angeología del Pseudo San Dionisio Aeropagita (8 de abril), que fue quien señaló y dio características propias a los llamados “coros”. Pero, sinceramente, tiene más de fabulación y asociación, que de profundidad teológica y, lo más importante: de realidad. Hoy se prefiere hablar simplemente de ángeles. En el caso de los más conocidos, Miguel, Gabriel y Rafael, el título de arcángeles se les mantiene por tradición y porque, entre todos los ángeles, evidentemente, tienen un papel destacado en las Escrituras.

Los llamados arcángeles son uno de esos “coros”. Según el AT, habría “siete ángeles que están siempre presentes y tienen entrada a la Gloria del Señor" [1]. Y el Apocalipsis dice: "Gracia y paz a vosotros de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante su trono" [2]. Pero hoy sabemos que el Apocalipsis es un libro más simbólico y místico que histórico o que pretenda contar realidades divinas. Aún así, se entendió, que estos espíritus tan importantes serían ángeles de categoría superior: arcángeles. La Iglesia sólo reconoce los “nombres” de los tres que se encuentran en las Sagradas Escrituras. Entrecomillo la palabra nombres, para recordar que estos “nombres” sólo designan una misión, porque los ángeles no tienen nombre propio, no lo necesitan. De hecho, los pasajes bíblicos en los que aparecen ponen de manifiesto este “nombre”:


San Miguel.
Talla Bretona. Siglo XVI
San Miguel: (Ap 12, 7-9) "quien como Dios". Venció y expulsó a Satanás del cielo. Defensor de la Iglesia. Y ya te respondo otra parte de la pregunta. En los exorcismos, o la recomendación del alma, la figura del ángel Miguel tiene una relevancia indiscutible, precisamente por esta misión de Miguel, de combatir al demonio, ya sea a nivel universal, protegiendo a la Iglesia, o a nivel personal, protegiendo a cada persona. La muy conocida oración de San Miguel “San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla…”, que se decía antiguamente al final de cada misa es, en si misma un exorcismo y puede usarse siempre, y todos los días si se quiere. 

La iconografía de San Miguel es variada, pero a la par, muy parecida. Normalmente viste de caballero y con una lanza o espada amenaza al demonio (en forma de dragón o de ángel malo), al que en ocasiones tiene incluso encadenado. La balanza, para pesar las acciones buenas y las malas en el Juicio Final, también es un elemento clásico de su iconografía. Se celebra: 29 de septiembre, 8 de mayo (aparición en Monte Gargano), 25 de abril (aparición en Roma), 17 de junio y 20 de noviembre (Iglesia Copta), 8 de noviembre (Iglesia oriental), 6 de septiembre (Iglesia oriental, las "maravillas de San Miguel en Honaz"), 19 de septiembre (Milagro de San Miguel en Colosas), 16 de octubre (aparición en Mont Saint-Michel), 26 de marzo (Iglesia Oriental, la synaxis de los arcángeles). Además, está la aparición de Tlaxcala, México, a 8 de mayo o a 25 de abril, depende.

San Gabriel: (Lc 1, 11-20; 26-38) "el mensajero de Dios". Encargado de los grandes anuncios a los hombres (La Encarnación del Verbo, los Nacimientos de San Juan Bautista y de Cristo). Su iconografía es clásica, porta una filacteria donde pone "Ave María" y en la otra mano un lirio. Se celebra: 29 de septiembre, 24 de marzo, 26 de marzo, (Iglesia Oriental, la synaxis de los arcángeles), 11 de junio (aparición en el monte Athos).


San Rafael.
Vidriera francesa. Siglo XVII
San Rafael: (Tobit 12, 6; 15) "el que cura o sana". El arcángel cercano a los hombres para aliviarlos en su dolor y sufrimiento. Se representa como peregrino, con bordón y con un pez, en ocasiones con el joven Tobías. Se celebra: 29 de septiembre, 24 de octubre, 26 de marzo, (Iglesia Oriental, la synaxis de los arcángeles) y 7 de mayo (aparición en Córdoba).

Los otros cuatro arcángeles no aparecen en la Biblia, sino en libros apócrifos judíos, como el de Enoch o Esdras. Aún estando representados en algunas pinturas medievales (no tanto por sus “personas”, sino por representar a esos “Siete Espíritus”) la Iglesia no los recogió jamás en su liturgia (salvo la Mozárabe a Uriel), martirologios o calendarios. Y más aún, en el Concilio de 745, fueron proibidos los nombres de los ángeles: "Nosotros, por lo que nos ha enseñado vuestro santo Apostolado, y la divina tradicion, no reconocemos otros nombres de Angeles, sino los tres de Miguel, Gabriel, y Rafael. Pero no reprueba a los otros cuatro que mencionaré más adelante, sino solo prohíbe expresamente a los "ángeles" Ragüel, Jubuel, Adimis, Jubuas, Sabaotb y Simihel, de los que predicaba y escribía el hereje y mago Adalberto [3].

En cuanto al culto, en Palermo exitió una iglesia dedicada a los siete arcángeles. Y en 1527, un presbítero llamado Antonio Duca, rector de dicho templo, fundó uno en Roma, dedicado a Nuestra Señora de los Ángeles, donde se veneran a los siete arcángeles. Julio III, Pío IV y Gregorio XIII concedieron amplios beneficios materiales y espirituales a esta iglesia romana y a los devotos de los arcángeles. En otros sitios se eligieron altares, como en Alcalá de Henares, España; y en América, en Yahualica, Jalisco, destaca una iglesia de los años 50 del pasado siglo XX, con un interesante retablo en piedra.

Uriel: Su nombre significa: "Fuego de Dios", y aparece en los Tercero y Cuarto Libro de Esdras, libros apócrifos. Es el único que medianamente ha sido aceptado por algunos Padres, como San Ambrosio, o teólogos como Juan Gerson [4]. La angeología clásica le pone como el ángel puesto por Dios a las puertas del Paraíso con su Espada de Fuego, impidiendo la entrada del hombre. Bonito, pero inverosímil. Mejor como una alegoría del combate por alcanzar la vida eterna mediante las virtudes. Es reconocible porque porta una espada de fuego, o tiene el pecho inflamado con una llama, símbolo del corazón ardiente de amor.

Barachiel: Su nombre significa: "Bendición de Dios". Es presentado como el ángel protector contra la tibieza en las virtudes, teologales o cardinales. Suele portar un canasto lleno de flores, rosas y frutos, que vendrían a ser el producto de “cosechar” las virtudes. En ocasiones porta un Bendicional, indicando su “nombre”; a la par de recordar que la liturgia atrae esas bendiciones.


La Virtud de la Fortaleza
caracterizada como un ángel
Jehudiel: Su Nombre significa: "Alabanza de Dios". Propuesto como el ángel custodio contra la envidia y los celos, que minan la paz del alma. Porta una corona de oro, laurel o flores, señal de la recompensa divina para los fieles a Dios, y unos flagelos, signo de la penitencia y sacrificios por el Señor.

Salatiel: Su Nombre significa:  "Plegaria a Dios". La Angeología nos lo pone como el ángel que guía en el proceso de la oración. Se le representa con las manos juntas, en oración o con un incensario, que sabemos que es elemento de adoración y cercanía a Dios, mediante las súplicas. En ocasiones a la par del incensario derrama flores, que simbolizan esa respuesta de Dios a las oraciones.

Creo que queda claro que todas estas representaciones artísticas, basadas en elementos utilizados por la angeología forman parte de una teología basada en el símbolo, en la asociación de elementos conocidos (flores, espadas, balanzas) y cotidianos con realidades divinas, para explicarlas mejor. Asimismo en ocasiones aparecen como custodios de la personas, las virtudes, como simples elementos decorativos, de excelente, dudoso o pésimo gusto. La New Age y otras “ciencias” les dan personalidad, características esotéricas más sacadas de la chistera que basadas en realidad alguna, con una estética reprochable desde el punto de vista católico, pues más semejan hadas que ángeles.




[1] Tobías 12, 15. Biblia de Jerusalén.
[2] Apocalipsis 1, 4. Biblia de Jerusalén
[3] El Pintor Cristiano y Erudito. Volumen I, Libro II, Capítulo VII.
[4] Gerson. Tratado sobre el Magnificat. 3, 8.


MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

YA ESTÁ DISPONIBLE.

jueves, 27 de septiembre de 2012

María, la Profetisa. Y otros más

Santa María, profetisa
Pregunta: Estimado Señor me podria decir que santa se trata en la imagen que le envio adjunta? Un saludo atento.

Respuesta: Hola. El lienzo (a la izquierda) represente a Santa María, la Profetisa, y aunque la Iglesia no celebra santos del Antiguo Testamento, su memoria es el 17 de septiembre. Es hermana de San Moisés y San Aarón. Se reconoce por su atributo: los panderos, platillos a veces, como aquí, y hasta un arpa. En ocasiones aparece danzando junto a un grupo de mujeres. El origen de esta representación está en su alabanza luego que el pueblo de Israel cruzó el Mar Rojo: 
"Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. Y María les respondía: 'Cantad a Dios; porque en extremo se ha engrandecido, echando en la mar al caballo, y a su jinete'". [1]
Y ya que estamos, hablemos del tema, y de otros santos de la Antigua Alianza.
En el Antiguo Testamento hay todo tipo de personas que, cada uno a su manera, va haciendo la historia de la Salvación. Ya sean reyes, pastores, profetisas, líderes, jueces, profetas, soldados, reinas, prostitutas … y dentro de todos ellos hay santos y perversos. Es importante notar que son parte activa en la redención de Cristo, pues preparan al pueblo, llaman a la conversión, oran por la llegada del Mesías, forman parte de la Alianza que Dios hace con los hombres y por ello tienen su sitio en el cielo: “Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos”, dijo Cristo. [2]

La Alianza fue anunciada a Adán, declarada a Noé, iniciada en Abraham, confirmada a David; Isaías la cantó, Jeremías predijo sus circunstancias y consecuencias; y, finalmente la carta a los Hebreos explica que esta alianza es definitivamente sellada en Cristo. Por eso los santos del Antiguo Testamento tienen la misma salvación como nosotros, en su caso basada en la obra de Cristo que vendrá. Creyeron en la promesa de Dios acerca de la obra de Jesús en la cruz, y han sido salvados por la fe de la misma manera que nosotros, que creemos el testimonio de Dios acerca de la obra de Cristo ya cumplida.

Visto esto, entramos en que santos se celebran y en que fechas. Hago notar que ninguno está en el calendario universal de la Iglesia Católica (solo se mencionan algunos en ciertos martirologios), ni tampoco son representados, salvo en motivos decorativos, pero no como imágenes devocionales. En las Iglesias orientales sí son celebrados y son muy representados en iconos. Muchas de estas fiestas se marcaron en esos días en la liturgia porque se leía de su profecía o un pasaje bíblico donde aparecían, en otros casos recuerdan el traslado de alguna reliquia, o por asociación de unos con otros:



San Job
San Aarón, Sumo Sacerdote: 1 de julio.
San Abraham, patriarca: 9 de Octubre (con su esposa Santa Sara).
San Adán
, patriarca: 29 de Julio.
San Enoch
, patriarca: 22 de enero (en Siria el primer jueves después de Pascua).
San Isaac
, patriarca: 25 de marzo y 17 de Agosto (Iglesia copta el 24 de diciembre, con Abraham y José; y solo el 3 de septiembre).
San Jacob
, patriarca: 24 de diciembre.
San Job
, patriarca: 10 de mayo.
San José
, patriarca: 8 de marzo (Iglesia copta el 3 de febrero, Etiopía el 26 de mayo y el 31 de julio, con su esposa Santa Aseneth).
San Noé
, patriarca: 2 de mayo.

San Abdías, profeta: 19 de noviembre.
San Amós
, profeta: 31 de marzo.
San Baruc
, profeta: 28 de septiembre.
San Daniel
, profeta: 21 de Julio, 19 de marzo y 17 de diciembre.
San Elías
, profeta: 20 de Julio (en Palermo el 5 de marzo, en Siria el 30 de abril, en la Iglesia Armena el primer domingo después de Pentecostés;
en la Iglesia Oriental el 12 de enero, la ascensión al Paraíso; y 20 de junio traslación de reliquias a la iglesia de los Santos Apóstoles en Constantinopla).
San Eliseo
, profeta: 14 de junio (en Jerusalén, el 15).
San Ezequiel
, profeta: 10 de abril.
San Habacuc
, profeta: 15 de enero (Iglesia griega el 2 de diciembre).
San Hageo
, profeta: 4 de julio (en Jerusalén el 9 de julio, Iglesia griega el 16 de diciembre).
San Isaías
, profeta: 6 de Julio (Iglesias griegas, maronita y melquita el 3 de abril).
San Jeremías
, profeta: 1 de mayo (en Jerusalén el 11 de mayo, en Egipto el 3 de julio, en Etiopía el 16 de enero, Iglesia copta el 30 de abril).
San Joel
, profeta: 13 de julio.
San Jonás
, profeta: 21 de septiembre.



San Malaquías, profeta: 14 de enero.
San Miqueas
, profeta: 15 de enero y 21 de diciembre.
San Nahúm
, profeta: 1 de diciembre.
San Oseas
, profeta: 4 de julio.
San Samuel
, profeta: 20 de agosto (solemnidad en Jerusalén y Venecia, que dicen tener
sus reliquias
)
San Sofonías
, profeta: 3 de diciembre (en Jerusalén el 5 de septiembre, Iglesia copta el 28 de junio).
San Zacarías
, profeta: 6 de septiembre.
 

Santa Ana, profetisa: 1 de septiembre.
Santa Miriam
, profetisa: 17 de septiembre.

San Abel, mártir: 28 de diciembre (en plena alegoría con los Inocentes).
San Eleazar
, mártir: 14 de agosto.
Santa Salomonia e hijos
Macabeos, mártires: 14 de agosto.
Santos Ananías
, Azarías y Misael, mártires: 16 de diciembre.
San Melquisedec
, sacerdote: 22 de Mayo (Iglesia griega el 12 de abril, Iglesia copta el 26 de agosto).
San Esdras
, escriba: 13 de Julio.
San Nehemías
, escriba: 1 de noviembre.
San David
, rey: 29 de diciembre (en Fiésole es solemnidad, dicen tener sus reliquias).
San Ezequías
, rey: 28 de agosto.
San Absalón
, príncipe: 2 de marzo.
San Jonatan
, príncipe: 10 de agosto
San Salomón
, rey: 17 de junio.
Santa Esther
, reina: 1 de julio (Iglesia etíope el 24 de mayo).




San Gedeón, juez: 26 de septiembre.
San Josué
, juez: 1 de septiembre.
San Moisés
, libertador: 4 de septiembre (Iglesia copta el 10 de febrero y 5 de mayo; Iglesias maronita y melquita el 5 de agosto).
San Sansón
, juez: 26 de marzo.
Santa Deborah
, jueza: 21 de septiembre.

Santa Judit, heroína: 30 de diciembre.
Santa Betsabé, madre: 1 de noviembre.
Santa Eva
, madre de los hombres: 19 y 24 de diciembre.

Santa Hulda, profetisa. 10 de julio.
Santa Raquel, madre: 15 de enero.
Santa Rebeca
, madre: 25 de marzo.
Santas Ruth
, esposa, y Noemí, viuda: 4 de junio.
Santa Susana
, virgen: 25 de septiembre.


Todos los Santos Profetas y Antepasados de Cristo: Domingo XXVIII después de Pentecostés (Iglesia Ortodoxa).




[1] Éxodo 15, 20-21.
[2] San Mateo 8, 11. 


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martes, 25 de septiembre de 2012

San Agabo, el pretendiente de María.

Comentando en facebook esta preciosa pintura (al lateral) de San Agabo Profeta, del pintor barroco Juan Bautista Maíno, me surgió la idea de dedicarle una entrada a este santo nuestro del Carmelo, del que nadie se acuerda. Y como me alentaron a ello, allá va.


San Agabo, profeta, carmelita. 13 de febrero y 8 de abril (Iglesia Oriental).
De Agabo hay que decir que aunque verdadero profeta, su fama se la ha ganado por la leyenda. El santo aparece en los Hechos de los Apóstoles en dos ocasiones:
"Por aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía. Y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que ciertamente habría una gran hambre en toda la tierra. Y esto ocurrió durante el reinado de Claudio". (Hechos 11, 27-28).

Esta hambruna, efectivamente, ocurrió sobre el año 45 [1]. El otro texto dice:
"Y deteniéndonos allí [en Cesarea] varios días, descendió de Judea cierto profeta llamado Agabo, quien vino a vernos, y tomando el cíngulo de Pablo, se ató las manos y los pies, y dijo: 'Así dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al dueño de este cíngulo, y lo entregarán en manos de los gentiles'. Al escuchar esto, tanto nosotros como los que vivían allí le rogábamos que no subiera a Jerusalén. Entonces Pablo respondió: '¿Qué hacéis, llorando y quebrantándome el corazón? Porque listo estoy no sólo a ser atado, sino también a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús' ". (Hechos 21, 10-13)

Es decir, que este Agabo, del que nunca antes se oyó hablar en el Evangelio, predice la prisión de San Pablo, a lo que este contesta con determinación, a padecer por Cristo. Y se pierde la memoria de su nombre, aunque luego aparece en una lista de profetas en un escrito de Melquíades contra Montano [2]. Pero ¿de donde salió Agabo? El verbo "descender" utilizado en ambos textos bíblicos, dio pie a hacerlo venir desde el Monte Carmelo, como uno de aquellos hijos de los profetas que en Pentecostés habrían recibido el Espíritu Santo. Pero ahí no quedó la cosa, la leyenda carmelitana le dotó de una vida y sucesos muy interesantes:

Resulta que Agabo era un mago que vivía prendado de la Virgen María y, al enterarse de que se había hecho un concurso de varones de la casa de San David, para elegir pretendiente, quiso presentarse al "casting", aunque no pertenecía a esta descendencia. Cuando supo que María habría de ser casada con aquel cuya vara floreciera, Agabo recurrió a su magia, pero de poco le sirvió. La vara florecida fue la de San José, y:
"como no fuese Agabo el destinado en los decretos eternos para compañero de la Madre de Dios, sino el santísimo patriarca José, viendose excluido de la dicha a que aspiraba, retiróse a las soledades del Monte Carmelo, pesándole de haber gastado tiempo en aquella ciencia falaz; y más luego que pudo averiguar que en María se encerraba un misterio oculto a los siglos, y que la magia no podía penetrar. Asocióse a los elianos, en cuyo instituto hizo penitencia de su vida pasada, con lo que vino a hacerse hijo y hermano espiritual de la Virgen Santísima, ya que no fue digno de ser su esposo, y a ser compañero y cohermano de los apóstoles". [3]

San Agabo. Icono moderno
Y, allí en el Carmelo construiría una iglesia dedicada a la Virgen María junto a San Enoch de Amatin (7 de julio). Que restauró la de San Elías, dicen otros, como Dorlando, en su "Vida de Santa Ana". Del Carmelo, junto a Enoch, descendería del Carmelo para predicar el Evangelio, residiendo ambos en el convento "carmelita" de la Puerta Dorada, que había sido casa de Santa Ana. Muy bonito, pero cuando los Padres de la Iglesia, como San Gregorio de Nisa (9 de marzo, 10 de enero, 14 de octubre y 22 de noviembre), San Juan Damasceno (4 de diciembre y 7 de mayo) o San Germán de Constantinopla (12 de mayo) hablan de los Desposorios de María y San José, no mencionan esta irrupción dramática de Agabo. Ni ningún libro apócrifo lo alude.

En cuanto a su culto, hay que decir que solo lo recibe en la Iglesia oriental, junto a otros discípulos y profetas, a veces con el título de mártir. En occidente aparece su memoria por primera vez en el martirologio de San Adón de Vienne (16 de diciembre), que a 13 de febrero dice: "El triunfo de San Agabo profeta, en Antioquía, del cual habla san Lucas en los Hechos de los apóstoles" [4]. Aunque otros le citan a 8 de abril. En la orden, aunque fue muy representado junto a otros santos, no tuvo nunca culto litúrgico, ni oficio. Se le reconoce iconográficamente por llevar una iglesia con la inscripción "Virginis Matris" y tener una vara o báculo roto. 

A 13 de febrero además se celebra a

San Polyeucto, mártir
Beato Jordán de Sajonia, dominico.




[1] Historia Eclesiástica. Libro Segundo; 2, 8.
[2] Historia Eclesiástica. Libro Quinto; 17, 3.
[3] Vinea Carmeli, 315.
[4] Glorias del Carmelo. Libro V. Gloria XVI

domingo, 23 de septiembre de 2012

Cumpleaños feliz...

¡Hoy cumplimos cinco años!


foto autorEl 23 de septiembre de 2007 comenzó esta andadura... ¡cuantos aciertos y cuantos errores! ¡Cuantas personas ayudadas, santos identificados y devociones enderezadas!

Como hemos cambiado! De aspecto, de largo de entradas, de profundidad, de colaboradores... y siempre fiel al estilo que me propuse el primer día: diáfano, cercano y sin sermonear. Perdonad las veces que la soberbia se me haya subido a la cabeza y vanagloriado de algo.

Cuantas personas conocidas, amistades (las verdaderas) que aún están ahí. Algunos llegaron a mi por una pregunta, una búsqueda, ganas de colaborar... ¡y hoy están ahí todavía, con una implicación personal! Que Dios os bendiga a todos. Sois los que demostráis que Dios pone a cada uno en su sitio.

Cuanto he aprendido, cuanto! Y no es mérito mío, sino de los que me preguntáis y me obligáis a leer. En estos años he leido y aprendido más de santos que nunca. Gracias a vosotros, los que me hacéis trabajar. Todo lo he podido aprender es vuestro, y, claro, todo lo que queda por aprender, que es mucho más.

A todos, los colaboradores, los lectores, los que comentan, los que critican, los que llenan el mail de spam, los que pretendieron aplastarme, los que cada día me animan, los que comparten y siguen el blog... ¡Gracias!

Que nuestros patronos, San Antonio de Padua, Santa Catalina de Alejandría y San Francisco de Asís nos bendigan a todos.

San Lino, papa

Pregunta: Tres preguntas, de tres personas diferentes en un artículo:
1. ¡¡¡felicidades por este espacio!!! y de antemano muchas gracias... mi inquietud es conseguir, toda la información posible de SAN LINO. Imágenes, oraciones, donde se venera, lo que sea. ya que me ayudo en un problema y le estoy muy agradecido.
2. me pude dar informacion sobre san Lino papa.
3. me gustaria q me puedan facilitar la oracion de san lino que me la dio mi bisabuela y se me perdio y tengo mucho tiempo buscandola y no la puedo hallar.

Respuesta: A los tres, sí que puedo, claro . Y aquí va:

San Lino, papa y mártir. 23 de septiembre.
Hay que decir que de Lino poco se sabe y mucho se ha dicho. Pero de hecho lo más antiguo y certero es una mención por parte de San Ireneo (28 de junio), que dice: “Pedro y Pablo cuando fundaron la iglesia [de Roma], pusieron al frente de su episcopado a Lino”. Eusebio y Teodoreto confirman esto, pero señalando que solo ejerció como obispo al ser martirizados Pedro y Pablo. 


La cita de San Ireneo deja claro que en vida de San Pedro (29 de junio, 1 de agosto, 18 de enero, 22 de febrero y 18 de noviembre), ya Lino estaba al frente de la comunidad romana. Pero, para rizar más el rizo, al mismo tiempo, y eso se sabe, fueron obispos de Roma: nuestro San Lino y San Cleto (26 de abril). Según Rufino esta doble designación y en vida de San Pedro, podría deberse a que Lino fue nombrado por San Pablo (29 y 30 de junio, 25 de enero, 18 de noviembre), para evangelizar a los cristianos de origen gentil, mientras que San Anacleto fue nombrado por San Pedro para evangelizar a los cristianos judíos. Eusebio pone el “papado” de Lino entre los años 68 y 80, cuando lo más probable es que fuera mucho más corto, entre el 67 y el 70, porque, puesto que Ireneo nombra a su sucesor, Anacleto, en el año 76.

Mucho se ha discutido sobre su figura, obra y años exactos de pontificado, pero nada puede resolverse definitivamente. Mucho menos puede considerarse una lista de "sumos pontífices" unos sucesores de otros, a tan temprana edad de la Iglesia. Es comprensible tanta confusión sobre estos primeros siglos, por dos causas; la primera es que casi nada se ponía por escrito, y segundo, que se ha intentado rellenar las lagunas con datos ficticios y suposiciones. Es lógico tanta diferencia en fechas, nombres y personas. El mismo Anacleto, es llamado Cleto muchas veces, y se consideraban dos distintos, con memoria litúrgica doble, hasta hace poco. La figura del obispo de Roma, si bien importante, en estos primeros no gozaba de la preeminencia que se le quiere dar a toda costa, creando la personalidad del papa, Sumo Pontífice, Vicario de Cristo, esos títulos y sentido vendrán más tarde, aunque se apoyen, eso sí, en el evidente primado de San Pedro sobre los apóstoles y en la Iglesia naciente.


Imagen relicario de Volterra
Pero quien fue este Lino, ¿de donde salió? A esto responde la leyenda, que dice que es el mismo Lino mencionado por San Pablo en su segunda carta a Timoteo (2 Tim. 4, 21), junto a otros cristianos, como Claudia y Pudente (que también tienen sus propias leyendas, incluso una hace a Santa Claudia madre de Lino). El "Liber Pontificalis" (que tiene que ser leido con ojo muy crítico), Baronio, Usuardo, el Flos Santorum y otros recogen hechos legendarios sobre Lino que podríamos resumir así:

Lino era originario de Volterra, de donde es patrón, en la Toscana, y su padre se llamaba Herculano, "hombre noble y principal". Habiéndose trasladado a Roma, allí conoció Lino a San Pedro, se hizo su discípulo y este, al constatar las grandes cualidades y virtudes que le adornaban, le ordenó presbítero y le hizo su coadjutor (!), ayudándole en la administración de los sacramentos, la caridad y la predicación. Martirizado San Pedro, entre el 65 y 67, Lino fue elegido obispo de Roma.


Aquí narra Baronio un hecho que también recogen otros, que supongo sea una tradición local. San Lino, enviado por San Pedro, visitó Besançon, donde convirtió al tribuno Onosio, que se bautizó y convirtió su casa en templo cristiano. Lo más probable es que esto solo sea una leyenda tardía para afirmar la antigüedad de la iglesia francesa (gustan mucho de ello por allí, sino, leer aquí: Santos en la máquina del tiempo). Sea como sea, Besançon guarda la memoria y algunas reliquias de San Lino.

Se dice que ordenó 15 obispos y 18 presbíteros, y mandó que las mujeres no entrasen descubiertas a las iglesias, cosa rara esta, cuando ni iglesias se tenía en esa época; en todo caso, sería una costumbre importada del mundo judío. Se le atribuyen varios escritos, totalmente apócrifos y muy posteriores a su época [1]. Un texto es la pelea de San Pedro y Simón Mago (ampliada y llena de discursos y milagros), y un relato de los martirios de San Pedro y San Pablo. De Lino se dice, como no, que tenía don de milagros, como resucitar muertos, sanar enfermos, sacar demonios de los poseídos. Incluso liberó del demonio a una hija del cónsul Saturnino y este, en lugar de agradecerle, fue quien le mandó apresar y matar por Cristo, el 23 de septiembre del año 80 (?), reinando Vespasiano, según Baronio y reinando Tito, según Eusebio [2]. Su cuerpo fue enterrado en las catacumbas de la colina vaticana, junto a San Pedro y su supuesta lápida permanece expuesta, pero no hay certezas de que sea verdadera.


En cuanto a su memoria litúrgica, tampoco hay unidad. El primero que lo recoge en un martirologio es San Beda el Venerable (25 de mayo), que lo pone a 7 de octubre (sin llamarlo mártir), cosa que confirma el Misal Toledano de 1499 [3]. San Adón la puso a 21 de noviembre, y Floro, anterior a Adón, la pone a 23 de septiembre, día que ha quedado en el martirologio romano y se tomó como fecha de su “dies natalis”. Se venera el 23 de septiembre en el martirologio y misal romano, aunque Usuardo y Wandelbert señalan también el 26 de noviembre como fecha de celebración de su memoria. Los griegos lo celebran el 5 de noviembre junto a los santos Hermes, Cayo, Filólogo y Pátrobas.

Y la oración, que ponía el misal romano en su festividad (y que estoy seguro no es la de la bisabuela): Oh Dios, que nos alegras con la anual fiesta de tu Martir y Pontífice San Lino; concédenos benignamente que pues celebramos su glorioso tránsito, nos gocemos tambien con los frutos de su patrocinio. Por nuestro Señor Jesucristo, Amén.

Y os dejo con un link a los Gozos de San Lino, de la página Biblio Goigs, que recomiendo visitéis, pues tiene gozos de muchísimos santos, que sirven para las festividades y novenarios.



Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.

San Agatón. 10 de enero. 
San Celestino I. 6 de abril
San Gregorio VII. 25 de mayo.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.



A 23 de septiembre además se celebra a  
Santas Polixena y Xantipa.

Santos Pacencio y Albina, mártires
 




[1] Ya Baronio los miraba con sospecha, aunque no dudó de su autenticidad. Solo le parecían "aumentados". Pero lo cierto es que están plagados de errores, incluso coqueteos con el arrianismo.
[2] No hay acuerdo en cuantos años fue "papa" San Lino. El Pontifical de Boucher dice que gobernó la Iglesia 12 años, cuatro meses y diez días. Adón quita un mes y el martirologio de San Germán, añade otro. La Crónica de San Próspero le da doce o trece años. Floro nueve, Baronio once años y poco más de dos meses. Y más de uno, no le da un año más de pontificado, pero esto es por “cuadrar” las fechas, para que haya sucesión y no conjunción entre Lino, Anacleto y Clemente.

[3] No será hasta después del siglo IX en que le sea dado el título de mártir. Hasta entonces se tenía por cierto que había sido San Clemente el primer papa mártir.

viernes, 21 de septiembre de 2012

San Mauricio y la Legión Tebana

Pregunta: Buenos días Ramon, llevo unos días buscando por tu blog, información sobre San Mauricio, y no se si es que no se buscar bien o mi torpeza, el caso es que solo encuentro algunas notas o citas sobre el, podrías ayudarme? Muchas gracias. España.

Respuesta: No es tu torpeza, maestro, es que aunque hay algunas referencias en el blog, no tengo ningún artículo dedicado a San Mauricio y la legión tebana, y eso que es un tema que hace tiempo me rondaba la cabeza. Tomo información de dos libros viejos:

San Mauricio y compañeros mártires de la Legión Tebana. 22 de septiembre y 22 de febrero (Iglesia Oriental)
La primera noticia que se tiene de San Mauricio es una carta que escribe San Euquerio de Lyon (16 de noviembre) al obispo Salvio de Octodorum, narrándole la historia del martirio, según dice “habiéndola tomado de los autores fidedignos, de aquellos mismos que me han asegurado haberla aprendido del santo hombre Isaac, obispo de Ginebra, a quien el bienaventurado obispo de Sión, Teodoro, había hecho la relación(1). Es decir, que asegura contar hechos ciertos, tomándolos de estas fuentes. Sí, pero no, pues hay algún que otro error histórico que hacen dudar. Euquerio vivió en el siglo V y narra la carta motivado por la gran devoción que hay en Agauna (lugar del martirio) y otros sitios a los mártires tebanos. La carta está llena de datos históricos, geográficos, pero nos permite sacar algo en limpio:

Según Euquerio, esta Legión, formada por 6600 hombres, fue enviada en 286 a Agauna por los emperadores (reinaban Maximiano y Diocleciano) para someter a sus habitantes rebeldes. No eran confiables los soldados de procedencia gala, inscritos a la fuerza en el ejército, y por eso se encomendó la misión a una Legión del Alto Egipto y de probada fidelidad. Los “baugades”, fueron sometidos victoriosamente, pero se mandó que fueran masacrados. Los legionarios, cristianos, declararon que no podían asesinar a los civiles, como les mandaban. Primero, por ser civiles e inocentes y, segundo y más importante, por ser ellos mismos cristianos y tercero, porque la Legión servía al emperador para darle gloria y no manchar su memoria con sangre inocente. Otras fuentes dicen que la causa fue que se negaron a sacrificar a los dioses, en el sacrificio general que se hizo para celebrar la victoria.

Enterado Maximiano de esta rebelión, como estaba cerca (en la actual Martigny) se acercó a Agauna para, con su poder, castigar a los legionarios. No es poca cosa que una legión entera se negase a cumplir órdenes. Para castigarlos, Maximiano mandó se los degollase a la décima parte de los soldados, para amedrentar a los demás. Pero ni esto sirvió de nada: “Gritaron todos” – dice Euquerio – “que jamás verían sus manos manchadas con la sangre de sus hermanos (…) Que detestaban el impío culto de los ídolos; que adoraban, solo al verdadero Dios; y que padecerían los últimos castigos, y hasta la misma muerte antes que hacer la menor cosa contra la religión que profesaban”. Y mandó Maximiano fueran diezmados nuevamente, entre los que quedaban, que continuaron firmes en su fe y valentía. Euquerio afirma que entre ellos destacaban "Mauricio su coronel, al que se juntaron Exuperio, Mariscal de Campo, y Cándido, Preboste de la Legión".

Estos alentaban a los demás a permanecer fieles, diciéndoles que ya veían en el cielo a sus compañeros acabados de martirizar, coronados de gloria y con otras coronas en sus manos, esperándoles. Y, para dejar manifiestas sus razones de rebeldía, escribieron un memorial a Maximiano que, a grandes rasgos, declaran lo injusto de su muerte. Las primeras palabras dicen:
Señor, nosotros somos vuestros soldados, es verdad; pero también somos siervos del verdadero Dios, y nos gloriamos de confesarle. Nos habéis honrado con la milicia; pero á Dios le debemos la inestimable gracia de la inocencia. De vos recibimos el sueldo como una recompensa debida a nuestros trabajos; pero de Dios tenemos la vida como un don puramente gratuito, y que jamás podemos merecerlo. Luego, ¿no nos es permitido obedecer más a nuestro Emperador desde que nuestro Dios nos lo prohíbe? Sí, por cierto. Nos lo prohíbe nuestro Dios y Señor vuestro. Mandadnos cosas justas, y nos hallaréis sumisos, obedientes, prontos á emprenderlo todo por vuestro servicio y por vuestra gloria. Mostradnos al enemigo y lo veréis derrotado: nuestras manos no aguardan mas que vuestras órdenes para su más sangriento destrozo; pero jamás nos conspiraremos contra los fieles que son vuestros vasallos”. 
Y así, por el estilo, un escrito en que demuestran como han sido y serían fieles a su juramento de soldado si este no se opusiera a la justicia y la fe cristiana. Y Maximiano, al leer esto, no esperó más, y mandó degollarlos a todos; martirio este que esperaron y aceptaron los legionarios con sumisión y fortaleza. No estaba el legionario Víctor entre ellos, al llegar, le contaron lo que había pasado y este, declarando su fe cristiana, repudió el acto infame que se había cometido y también fue asesinado. El supuesto cuerpo de este Víctor se encuentra en Brieg.


San Mauricio y la Legión
caracterizados con rasgos negroides.
Aquí Euquerio da una noticia importante “De este gran número de Mártires no hemos podido saber el nombre sino de tres, que son: el de los Santos Mauricio, Exuperio, y Cándido, por más diligencias que hemos hecho. A la verdad, la Ciudad de Solothurn conserva aún el día de hoy la memoria de Víctor [otro] y Urso, que comúnmente se cree ser dos soldados de esta dichosa Legión”. Es decir, que ninguno de los nombres que luego veremos pueden ser ciertos si en el siglo V solo constaban esos cinco nombres; y de ellos, dos “que comúnmente se cree ser”, o sea, que tampoco. La carta de Euquerio termina narrando algunos milagros que ocurrieron durante la construcción de la basílica de Agauna que hizo construir San Teodoro de Octodorum (16 de agosto), luego de haber tenido una supuesta revelación del sitio en que reposaban los cuerpos de todos los mártires. Esta parte se considera añadida posteriormente.

Y hasta aquí lo que de histórico hay sobre estos mártires. Ahora viene la cosa. Lamentablemente el texto de San Euquerio ha tenido agregados y modificaciones para aclarar las cosas, que solo han hecho complicarlas más. Ruinat, de donde lo tomo yo, dice ponerlo tal cual, pero la causa del martirio “por no asesinar a cristianos” parece un añadido a la carta de Euquerio. En el siglo VII, ya consolidado el culto, se escribió una Passio que afirma que la legión tebana recibió la orden de sacrificar a los dioses por el éxito de la represión, y que Mauricio y sus compañeros se negaron a hacerlo. Esta versión es más que probable, sabido es la aversión que los cristianos tenían a los sacrificios. Otra causa no descartable es que, sabiendo Maximino que los cristianos se negarían a asolar y masacrar, ordenara el sacrificio antes de la lucha, para saber quienes eran los soldados cristianos y eliminarlos antes de que fuera tarde (2).

Ya desde el siglo XVI se discrepa en la causa del martirio; si fue por negarse a masacrar a civiles rebeldes, los "bagaude"; o si, como parece indicar el añadido en la carta de Euquerio, fue por negarse a matar a hermanos de fe. Como fuera, no es creíble que toda una Legión fuera sacrificada por el emperador, aunque los testimonios de Isaac y Euquerio son lo suficientemente válidos para confirmar que "algo" pasó. Es un hecho histórico el martirio de estos soldados, pero su número es imposible de conciliar. Primero, porque aunque una Legión contaba entre 4500 a 6500, no tenía porque haber sido enviados todos allí. No porque no fueran capaces, sino porque sentaría un precedente terrible, aparte de una simple logística, esos soldados habían costado lo suyo en entrenamiento y manutención. Y, por si fuera poco, el asesinato de toda una legión habría dejado constancia en otros testimonios históricos. No se puede ocultar así como así, aunque hay que recordar que ni Lactancio ni Eusebio, historiadores, mencionan dicha matanza.

En el siglo XIII, el Beato Santiago La Vorágine (13 de julio) aumentó la leyenda con intervenciones de Exuperio, respuestas de Maximiano, nombres ficticios, ect.. Para colmo incurre en errores de fechas al nombrar a los emperadores y al papa (Marcelino dice, cuando debió ser Eutiquio). Y afirma, como si él mismo estuviera allí, que algunos soldados pertenecientes a la Legión no estaban en Agauna, y que fueron martirizados en otro momento y lugar. Da los nombres y donde murieron Solutor, Adventor y Octavio en Turín; Alejandro en Bérgamo, Segundo en Ventimiglia; etc. Todos contaron lo sucedido en Agauna, predicaron el Evangelio y fueron mártires. Aunque no es culpa suya esto de añadir mártires locales a los tebanos, es una costumbre anterior a La Vorágine. Nos dice también que San Grato de Aosta (7 de septiembre) sacó esa noche del agua del Ródano el cuerpo del tebano San Inocencio, y lo enterró en la iglesia local. Estaría bien si San Grato no hubiera vivido a finales del siglo VI, casi ¡300 años después! Otros añadidos unen a Santa Verena de Zurchard (1 de septiembre) al grupo, como acompañante de los soldados.

La basílica construida por San Teodoro de Octodurum (al que también se ha acusado de inventar las reliquias, la leyenda y demás), y poblada por monjes al estilo acemeta (3), actualmente es una abadía donde reposan las supuestas reliquias de la mayoría de los legionarios. Incluidas un anillo y una ampolla con sangre de San Mauricio. En Veriolez hay una losa plana, en la que se dice que San Mauricio se arrodilló para ser degollado.


San Mauricio, protector de los soldados.
Culto, leyendas y patronatos:
San Mauricio es patrono de los soldados, vitralistas y tintoreros (estos dos patronatos son por su nombre, y su supuesto color de piel “moro”), tejedores, sobrereros. Se le invoca como protector de las viñas y contra la gota, el dolor de oídos y las enfermedades de los caballos. En Francia tiene dedicadas las catedrales de Vienne, Tours, Angers y Mirepoix. Es el patrono de Cerdeña, la casa real de Saboya y diversas ciudades, de la infantería, los herreros. Una Orden Militar lleva su nombre. En la iconografía ocurre a veces verlo de color negro, pero esto es por lo dicho arriba, su nombre y su procedencia, Mauritania. Viste de soldado, con diversos uniformes, unos más anacrónicos que otros en época, región, materiales, etc. En la pintura es normal verlo acompañado de sus compañeros, o en escenas de martirio.

Sobre el culto, hay que decir que es bastante antiguo. Una iglesia dedicada a la memoria de los Tebanos ya consta en el siglo IVen Tréveris, hoy es la iglesia de San Paulino de Tréveris (31 de agosto). En el siglo VI, San Segismundo de Borgoña (2 de mayo) reconstruyó la abadía de Saint Maurice d Agaune, donde se veneran las reliquias hasta hoy día, en un bello relicario del siglo XII. Hay muchas leyendas relacionadas con el culto a San Mauricio, y copio tres, que pone Ruinart:

La más fantasiosa, nos narra que San Crodegando de Metz (6 de marzo) volvía de Roma a su diócesis, con reliquias de los soldados tebanos Gorgonio, Nabor y Nazario. Pasó la noche en Saint Maurice y a la mañana siguiente, los monjes se negaron a que se llevase las reliquias, aduciendo que los compañeros de Mauricio, con él debían estar. Crodegando avisó a los soldados y cuando estos pretendían entrar por la fuerza a la iglesia del monasterio, la imagen de San Mauricio tomó una palanca y partió todas las reliquias, como signo de que debían compartirse.

Otra leyenda dice que el rey San Gontram de Bretaña (28 de marzo), cuando se quiso retirar del mundo en el monasterio de Valais, mandó a un sacerdote a Saint Maurice a pedir unas reliquias. Cuando este regresaba, una tormenta en el lago de Lausana casi vuelca la barca. El sacerdote tocó el agua con las reliquias y esta se calmó inmediatamente. Con estas historias, es de entender que este monasterio fuera el centro neurálgico de la devoción y culto del santo.

Y la tercera dice que, habiendo confiado una mujer a su hijo al monasterio de San Mauricio de Valais, el niño murió niño murió. Su madre estaba inconsolable y esa noche se le apareció San Mauricio y le dijo: “No llores por tu hijo como si hubiera muerto, que vive entre nosotros. Y te doy la prueba: Ve temprano en la mañana a la iglesia, a escuchar el oficio de los monjes”. Así lo hizo la señora y oyó, entre las voces de los monjes, la de su propio hijo cantando el oficio de Laudes. Y de ahí en adelante fue todos los días a oírlo.

San Pedro Damiani (21 de febrero) cuenta que un clérigo orgulloso y ambicioso, fue promovido a prior de los canónigos de una iglesia dedicada a San Mauricio mediante trampas y engaños. Un día, al terminar la misa, se oyó una voz que dijo: “El que se enaltece será humillado". Y contestó airado el sacerdote: "Eso no es del todo correcto. Porque si mis enemigos me hubieran humillado, no estaría presidiendo una iglesia hermosa y rica". Y en ese momento, un rayo lo mató, dejándolo con las tripas al aire.

Carlomagno lo proclamó patrón de la casa real y se hacía acompañar por una bellísima arqueta-relicario (hoy se venera en Xanten), con reliquias de Mauricio y sus compañeros Florencio, Cándido, Malloso y Casio. También fue nombrado patrón de las Cruzadas. Antes de la reforma protestante, existieron numerosas iglesias, altares y reliquias de San Mauricio en los Países Bajos, Alemania (4). Destaca la devoción en Magdeburg, donde es patrono junto a Santa Catalina desde el siglo X. En Francia tiene iglesias dedicadas desde al menos el siglo XIII. Y, por último, dato que pocos conocen, la famosa abadía de Claraval, le está dedicada.

Compañeros venerados de San Mauricio (y me ayudo de la página www.santiebeti.it):

San Próspero
de Catenanuova.
San Albano. 21 de junio.
San Alberto de Cuneo. 19 de agosto y 22 de septiembre.
San Alejandro de Bérgamo. 26 de agosto y 22 de septiembre.
San Alverio de Fossano. 2 de enero y 22 de septiembre.
San Antonino de Piacenza. 4 de julio, 22 y 30 de septiembre, y 13 de noviembre (traslación de las reliquias).
San Antonino de Susa. 22 de septiembre.
San Atilio. 28 de junio y 22 de septiembre.
San Barolo. 22 de septiembre.
San Benedicto de Vistrorio. Tercer domingo de octubre y 22 de septiembre.
San Celestino de Canavese. Primer domingo de octubre y 22 de septiembre.
San Constantino de Dronfield. 22 de septiembre.
San Dalmacio de Borgo San Dalmazzo. 5 de diciembre y 22 de septiembre. (este al parecer fue en realidad un obispo, al que la confusión convirtió en soldado mártir).
San Defendente de Marsella. 1 de enero y 22 de septiembre.
San Evencio de Cly (al parecer solo fue un eremita o un pastor). 22 de septiembre.
San Félix de Borgo San Felice. Primer domingo de agosto, 12 de julio y 22 de septiembre.
San Félix de Zurich, mártir con Régula y Exuperancio. 11 y 22 de septiembre.
San Florencio de Mondovi. 3 de marzo y 22 de septiembre.
San Fortunato de Casei. 16 de octubre (o tercer domingo de octubre) y 22 de septiembre.
San Gereon de Colonia, con otros 318. 10 de octubre y 22 de septiembre.
San Gil de Turín. 22 de septiembre.
San Gilmer de Borgo San Domnino. 16 de septiembre y 22 de septiembre.
San Gregorio “el moro” de Colonia. 15 de octubre y 22 de septiembre.
San Grisógono de Saluzzo. 22 de septiembre.
San Hipólito de Bardonecchia. 22 de septiembre.
San Jorio de Val di Susa. 23 de abril y 22 de septiembre.
San Juliano de  Fénis. 22 de septiembre.
San Juvenal de Andrate. 22 de septiembre.
San Magno de Cuneo. 19 de agosto y 22 de septiembre.
San Malloso de Birten, 10 de octubre y 22 de septiembre.

San Marchesee de Altessano.
San Marchesse de Altessano. Primer domingo de septiembre y 22 de septiembre.
San Martiniano de Turín. 5 de diciembre y 22 de septiembre.
San Martino de Rivoli. 22 de septiembre.
San Mauro de Ancora. Tercer domingo de septiembre y 22 de septiembre.
San Membotto de Mogola. 23 de marzo (invención de las reliquias), primer domingo de septiembre, 22 de septiembre.
 San Pancracio de Villa Dora. 22 de septiembre.
San Pantaleón de Torgnon. 27 de julio y 22 de septiembre.
San Paragorio de Noli y compañeros, 7 y 22 de septiembre.
San Poncio de Pradleves. 23 de junio y 22 de septiembre.
San Próspero de Canavese. Primer domingo de septiembre y 22 de septiembre.
San Quirico de Monferrato. 11 de marzo y 22 de septiembre.
San Restituto de Cesana. 29 de mayo y 22 de septiembre.
San Segundo de Pinerolo. 22 de septiembre.
San Segundo de Ventimiglia. 20 de noviembre y 22 de septiembre.
San Segundo. 26 de agosto y 22 de septiembre.
San Teodoro de Vercelli. 22 de septiembre.
San Valeriano de Cumiana. 14 de abril y 22 de septiembre.
San Valerio de Casale. 22 de septiembre.
San Víctor de Caselle. 22 de septiembre.
San Víctor de Solothurn. 30 de septiembre y 22 de septiembre.
San Víctor de Xanten. 10 de octubre y 22 de septiembre.
Santos Amor y Viator de Franche-Compté. 9 de agosto.
Santos Abundio, Asterio, Cesáreo, Longino, Deseado y Demetrio de Caramagna. 22 de septiembre.
Santos Alvacio y Amancio de Rivalba. 22 de septiembre.
Santos Besso y Porcier. 10 de agosto, 1 de diciembre y 22 de septiembre.
Santos Casio, Florencio y Pío de Bonn. 10 de octubre y 22 de septiembre.

San Chiaffredo.
Santos Chiaffredo, Constancio, Olimpio y otros, de Saluzzo. 7 (Chiaffredo), 18 (Constancio) y 22 de septiembre.
Santos Cosano, Pelagio, Damián y Serena, virgen, de Novalesa. 22 de septiembre.
Santos Graciano, Carpóforo y Fidel. 13 de marzo y 22 de septiembre.
Santos Julián, Bisuzio, Isidoro y Martiniano de Dora Riparia. 28 de agosto y 22 de septiembre.
Santos Mariano y Próspero de Mondovi. 22 de septiembre.
Santos Mateo y Gusmeo. 11 y 22 de septiembre.
Santos Mauricio, Jorge y Tiberio de Pinerolo. 24 de abril y 22 de septiembre.
Santos Octavio, Adventor y Solutor de Turín. 20 de noviembre y 22 de septiembre.
Santos Palmacio, Majencio, Constancio, Crescencio, Justino, Leandro, Alejandro, Sotero, Hormisdas, Papirio y Jovaniano de Tréveris. 5 de octubre, 12 de diciembre y 22 de septiembre.
Santos Sebastián y Alverio de Fossano. 26 de enero (invención de las reliquias) y 22 de septiembre).
Santos Tégulo, Sulpicio, Vital y Juvenal de Cavanese. 25 de octubre y 22 de septiembre.
Santos Tirso y Bonifacio de Traer. 4 de octubre y 22 de septiembre.
Santos Víctor de Pollenzo y compañeros. 13 de mayo y 22 de septiembre.


Fuente:
-"Historia Sacra de la Ilustrísima Legión Tebea". GUILLERMO BALDESANO. Madrid, 1694.
-"
Las verdaderas actas de los mártires". TEODORICO RUINART. Madrid, 1776.


A 22 de septiembre además se celebra a  
San Florencio de Angers, eremita.
San Emmeran de Ratisbona, obispo mártir
 





(1) Isaac murió en 441 y Salvio en 448, así que la carta tuvo que ser escrita en esta fecha.

(2) Eusebio, aunque no habla de los mártires tebanos, confirma esta hipótesis en su Historia Eclesiástica (Libro VIII), afirmando que especialmente Diocleciano y Maximiano lo hicieron varias veces, como medio de sacar a la luz a cristianos, tenidos como posibles traidores. Aún en tiempos de paz y sin persecuciones oficiales, lo hicieron. En un pasaje de su crónica llega a hablar de un general, cuyo nombre no conocía, al que se le había obligado a sacrificar a los dioses junto a sus soldados, impreando Diocleciano y Maximiano. La mayoría permaneció fiel a sus creencias y algunos de ellos fueron condenados a muerte. ¿Mauricio? Conocía la historia, pero no los nombres, porque estos serían añadidos luego? ¿Es solo otro caso, de la misma época? No lo sabemos.

(3) Acemetas eran unos monjes de origen oriental, de los que se creía no dormían, pues rezaban el oficio litúrgico constantemente, día y noche. Está claro que tenían establecidos turnos de oración.

(4) En 1489 fueron hallados en Schoz, Lucerna, 200 cuerpos en lo que habría sido un cementerio. Sin pruebas ni estudios, fueron tomados como reliquias de los mártires tebanos y puestos al culto. Hoy no lo están. En el Acta Sanctorum los Bolandistas repudian vehementemente estas reliquias.