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martes, 22 de marzo de 2016

Santa Lea la romana.

Santa Lea, viuda y religiosa. 22 de marzo.

Sobre Lea las noticias que nos han llegado son principalmente por escritos de San Jerónimo (30 de septiembre y 9 de mayo, traslación de las reliquias), de quien fue discípula. Era de familia noble, estaba emparentada con varios cónsules romanos. Su seguimiento de Cristo la llevó a dirigirse con Jerónimo luego de enviudar. Este, al fundar un monasterio de consagradas en la ciudad de Roma, la eligió como superiora. Falleció santamente a la mañana del 22 de marzo de 384, mientras San Jerónimo predicaba. Fue sepultada cerca del puerto de Ostia. El santo escribe a Santa Marcela (31 de enero) con ocasión de la muerte de Lea:
"¿Quién podrá dignamente alabar la conversión de nuestra Lea? la cual de tal manera se convirtió a Dios, que mereció ser cabeza de su monasterio, y madre de tantas vírgenes; y después de las ropas blandas y ricas, que en el mundo había traído se vistió de un saco para domar su carne, pasando las noches enteras en oración, sin dormir, y enseñando a sus compañeras mas con su ejemplo, que con sus palabras. Fue tan grande su humildad, y tan sujeta, que habiendo antes sido señora de sus criados, después la tenían por criada de todos: aunque tanto más era sierva de Cristo, cuanto menos era tenida por señora de los hombres. Su vestido era pobre y sin cuidado: el manjar grosero: traía su cabeza sin curiosidad ni aseo; pero de tal manera que, siendo tan atenta en todo lo que hacía, huía en todo la ostentación, por no recibir en esta vida la paga de sus buenas obras. Y ahora por el breve trabajo goza de la eterna bienaventuranza, y ha sido recibida de los coros de los ángeles, y colocada en el seno do Abraham, donde con el pobrecito Lázaro ve al rico avariento, que se vistió de púrpura, y al cónsul no ya con la ropa triunfal, sino cubierto de otra negra, y de confusión, pidiendo una gota de agua para su refrigerio.

¡Oh cuán grande mudanza hay en las cosas! Aquel, que pocos días antes estaba en la cumbre de las honras y dignidades; aquel, que como si vencidos los enemigos, triunfara subió al Capitolio, y fue recibido con aplauso, y regocijo de todo el pueblo romano: aquel, cuya muerte tanto sintió toda la ciudad; ahora afligido y desnudo está, no en el palacio y corte del cielo, como su desdichada mujer lo pregona, y miente, sino en aquellas tinieblas exteriores, que jamás tendrán fin: y nuestra Lea, que estaba encerrada en su secreto recogimiento , y que parecía pobre y despreciada y su vida era tenida por locura; ahora sigue a Cristo, y dice: Todo lo que antes oímos, ahora lo vemos en la ciudad de nuestro Dios. Por tanto yo amonesto, y gimiendo y llorando protesto a todos, que mientras dura esta presente vida, no nos vistamos de dos túnicas, que es querer tener dos fe: ni andemos calzados de pieles de animales, que son las obras muertas de la carne: ni cargados con la alforja de las riquezas: ni busquemos el favor del poder del mundo, significada por el báculo; y finalmente, que no queramos servir juntamente a Cristo, y al mundo, tener al uno y al otro por señores; sino que procuremos vivir con tan gran cuidado, que a las cosas temporales y caducas sucedan las eternas, y muriendo cada día nuestro cuerpo, no pensemos, que en las demás cosas somos perpetuos: porque de esta manera lo seremos."
 
Como no podía ser de otra manera en San Jerónimo, aprovecha para con ironía comparar este tránsito de Lea, con la reciente muerte de Pretextato, un conocido patricio pagano. Resalta el santo la virtud de amar la cruz y seguir a Cristo, con la falsa vanidad del mundo y el seguimiento de los propios instintos. Falleció el 22 de marzo de 384, y fue sepultada en Ostia. 

La memoria de Santa Lea comenzó a celebrarse en la Orden Jerónima como santa propia, a partir del siglo XVI, cuando se integraron las veneradas discípulas de Jerónimo, como Santa Asela (6 de diciembre), al calendario propio de la Orden. En el martirologio romano entró por las mismas fechas, de la mano de Baronio.


Fuentes:
-“Memorias venerables de los más insignes profesores del Instituto que plantó en la Iglesia su Doctor Máximo, el Gran Padre San Jerónimo”. FR. FRANCISCO PI. O.S.H. Barcelona, 1776. 
-"La leyenda de oro para cada día del año". Volumen 1. PEDRO DE RIBADANEIRA. Barcelona, 1866.




A 22 de marzo además se celebra a
Beato Eelko, premonstratense mártir.
Beato Tomás de Lancaster, conde mártir.

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