lunes, 12 de abril de 2021

Ermitaño, quesero y santo coronado.

San Alejandro de Foigny, monje cisterciense. 12 de abril y 3 de mayo.  

Según la leyenda de Foigny, había cuatro hermanos príncipes que vivían en Escocia. Los dos mayores, hombres, se fueron de ermitaños y quedó la hermana, llamada Mechtilde y nuestro Alejandro. Cuando cumplió Alejandro cumplió 10 años Mechtilde le dijo: "Todos hemos cambiado los bienes terrenales por los celestiales. ¿Vas a ser el único de nosotros que no lo haga ahora?" El pequeño le respondió que le enseñara que debía hacer, y la hermana le llevó al granero. Allí le enseñó a ordeñar vacas, hacer mantequilla y queso, al tiempo que le enseñaba a pensar en Dios.  

Cuando Alejandro cumplió 12 años ambos cruzaron el océano y llegaron al continente. Mechtilde dejó al niño en la abadía cisterciense de Foigny, diciéndole: “aquí emplearás en todo lo que sabes”, y le despidió con un “Hasta la vida eterna”. El muchacho tomó el hábito de Hermano lego y fue un gran artesano del queso. Cuéntase que en una ocasión apareció un jabalí gigantesco que comenzó a atacar las vacas del monasterio. Un cazador intentó neutralizarlo, pero quedó paralizado de miedo. Entonces el jovencito Alejandro se le enfrentó al animal y con una oración la bestia desapareció.  

Alejandro murió joven, con fama de santidad, al poco tiempo de su muerte, un monje tuvo grandes dolores en el pecho y rezó en la tumba del joven con gran devoción. Al poco tuvo una aparición en la que Alejandro le sanó de su mal. Como se mostró llevando una corona en la cabeza y otra en la mano, el joven le preguntó que significaban, y el santito le respondió:  "La corona en mi mano indica mi origen, porque soy verdadero hijo de reyes. Mas la corona en mi cabeza indica que soy uno de los elegidos". 


A 12 de abril además se celebra a

San Alferio
de La Cava, abad
.
San Víctor de Braga,
mártir
.
San Erkenbod, obispo.
San Julio I, papa.








domingo, 11 de abril de 2021

Desposada con Cristo antes de nacer.

Santa Sancha de Portugal, reina y religiosa cisterciense. 11 de abril, 13 de marzo, 17 y 20 de junio. 

Nació en 1180 Fue hija de Sancho I de Portugal, y de la reina Dulce. Sus hermanas fueron Santas Teresa y Mafalda (17 y 20 de junio). Desde muy niña fue piadosa y muy devota de la Santísima Virgen. A los 5 años aprendió a leer, y el Oficio, las vidas de santos y tratados piadosos eran sus lecturas preferidas. A los 10 años comenzó a usar un cilicio pegado a las carnes, que la hacía sufrir muchísimo, pero lo soportaba por amor a la Pasión de Cristo. Cuando llegó a edad de buscarle marido, su madre le preguntó sobre con quien querría casarse llegado el momento, a lo que la princesa respondió: “Con aquel que me ha recibido por esposa antes de nacer”  

En 1198 murió su madre y el rey Sancho, viendo la determinación de su hija a ser toda para Cristo, le regaló uno de su castillo de Alenquer para que ella lo convirtiese en su morada personal, alejada de la corte. Sancha eligió a los parientes y sirvientes más devotos y rectos para que le acompañaran en su casa. Allí no había vanidades ni vida frívola como en la corte: se rezaba frecuentemente, se hacían actos de cariad y se atendía a los pobres. Todos los miércoles del año Sancha daba de comer a 12 mujeres pobres a las que ella misma lavaba y vestía. Les daba limosnas y a algunas las seguís socorriendo si eran enfermas, o las colocaba de sirvientas en casas honestas. En esta villa donde vivía había un beaterio en el que mujeres pobres y penitentes se santificaban, Sancha las visitaba en ocasiones, aprendía con ellas de la vida espiritual, tenían oración en común, y la reina siempre les daba alguna limosna.  

A la muerte de su padre, en 1112, su hermano Alonso tomó el reino en sus manos y una de sus primeras acciones fue reclamar la villa y castillo de Alenquer para sí. Sancha, tanto por ella misma, como por sus siervos, en unión con su hermana Teresa, igualmente en peligro de perder sus posesiones, se rebeló contra su hermano. Organizó un ejército que plantó cara a Alonso a las afueras de Alenquer, donde el rey comenzaba el sitio. Lo contuvo un tanto, pero Alonso no cejó en sus pretensiones, por lo cual Sancha apeló al papa Inocencio III, el cual reconoció como legítimas las donaciones del rey Sancho, zanjando el asunto. A cambio, ella y Mafalda renunciaron al título de reinas.  

Luego de esta situación Sancha quiso tomarse más en serio su consagración, recibió de su hermano Alonso el permiso para fundar un monasterio cisterciense en Vimarens, que tomó el nombre de Santa María de Celas. Lo fundaría con las beatas que conocía de Alenquer y algunas monjas profesas del Císter autorizadas a trasladarse allí para enseñar a todas los usos y costumbres de la Orden. El abad de Alcobaça les dio el hábito a todas, menos a Sancha, que no sería monja sino hasta más tarde. En este tiempo ocurrió que el rey San Fernando III de Castilla (30 de mayo) pidió la mano de Sancha a Alonso de Portugal y este mandó a Sancha que accediera. Dos años duraron las amenazas, las promesas, las renuncias y las defensas de Sancha. Diría a su hermano en una ocasión: "Mas fácil me sería, hermano, dejarme arrojar en un horno ardiendo, o con una piedra al cuello en el profundo del mar, o cortar mis miembros uno a uno, que casarme con hombre nacido: y si en alguna cosa deseas darme gusto, será en no hablarme más deel asunto”. Finalmente, San Fernando desistió.  

Para librarse en lo sucesivo de otro intento de matrimonio, Sancha hizo voto de castidad perpetua ante el obispo de Coimbra y el clero. Luego  se despidió de los franciscanos de Alenquer, a los que había traído, fundando el primer convento de franciscanos de Portugal en su amada villa de Alenquer. Anotamos aquñi que cuenta la leyenda que, en agradecimiento, San Francisco de Asís (4 de octubre, 17 de septiembre, Impresión de las llagas; 25 de mayo, traslación de las reliquias a la basílica de Asís) le envió a San Berardo y a sus compañeros (16 de enero), que iban de camino de África a predicar. Estos santos dieron encendidas pláticas a las religiosas del monasterio, dejándolas llenas de deseos de servir mejor a Dios. Al año siguiente de esta visita, estando Sancha orando, se le aparecieron los franciscanos con gran gloria, revelándoles su martirio gozoso por Cristo.  

En fin, que libre de ataduras, Sancha se fue al monasterio de Cela, donde tomó el hábito del Císter. La leyenda del Císter le hace una monja perfecta, muy fervorosa. Tuvo varias gracias místicas como la profecía, el don de corazones. Fue muy penitente y constantemente llevó un cilicio que le cubría todo el torso y una cuerda de esparto a la cintura. Era también muy humilde, siendo la primera en servir a las demás, en hacer los trabajos más bajos de la casa y la primera en pedir perdón por lo que ella consideraba sus faltas. También tuvo el don de milagros, pues se nos dice que a varias religiosas aquejadas de dolores, tumores o infecciones, sanó con trazar la señal de la cruz sobre ellas.

Con su hermana
Santa Teresa.

Sancha entró al Reino de su Divino Esposo el 13 de marzo de 1229. El cuerpo fue trasladado al monasterio de Lorban, donde su hermana Santa Teresa vivía, a pesar de que las monjas de Cela la querían sepultar entre ellas, como tal había vivido. En Lorban el cuerpo fue depositado en el sepulcro de piedra labrada que Teresa tenía preparado para sí misma. Las crónicas del Císter nos cuentan que realizó numerosos milagros y que, incluso, más de una vez fue vista por alguna monja aparecer en el coro y cantar el Oficio Litúrgico con las monjas.

En 1576 el rey Sebastián de Portugal y el obispo de Coimbra iniciaron las gestiones para que ambas reinas
hermanas fueran canonizadas, debido al culto que recibían de parte de las monjas. En 1695 el papa Inocencio XII dio visto bueno al proceso de canonización. El 23 de diciembre de 1705 el papa Clemente XI autorizó que fueran llamadas santas, canonizándolas directamente, sin beatificarlas oficialmente, pues se consideró que el culto permitido por los obispos y los papas anteriores era una intrínseca beatificación.   

Fuente:
-"Médula Histórica Cisterciense". Volumen 4. ROBERTO MUÑIZ O.Cist. Valladolid, 1780.  


A 11 de abril además se celebra a

San Antipas de Pérgamo,
obispo y mártir
.
Beato Jorge Gervase,
benedictino mártir
.
Santa Godebertis,
virgen
.
San Guthlac,
ermitaño
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sábado, 10 de abril de 2021

"no neguemos a Cristo ante los hombres".

San Terencio de Cartago y compañeros mártires. 10 de abril y 28 de octubre. 

En el año 250, imperando Diocleciano, fueron capturados los cristianos Terencio, Pompeyo, Africano, Máximo, Zenón, Alejandro, Teodoro y unos 60 más. Como era el uso, se les propuso sacrificar a los dioses para demostrar su fidelidad al Imperio, pero ellos se negaron. Siendo amenazados, Terencio dijo a sus compañeros: "Hermanos, no neguemos a Cristo ante los hombres. Entonces no nos negará ante el Padre en el Cielo y sus santos ángeles". 

El gobernador de la ciudad entonces separó al grupo en dos partes, mandando que una parte fuera azotada delante de la otra. Una vez flagelados, se roció sal sobre las heridas y luego de unos días padeciendo terribles dolores, fueron decapitados. 

Los otros fueron encerrados en una oscura prisión, con cadenas en el cuello y extremidades. Aquí la leyenda narra que una noche apareció un ángel y tocando las cadenas de cada uno de ellos, estas se soltaron. Además, les confortó con alimentos. Al otro día, el gobernador, furioso, mandó metieran en la celda víboras, escorpiones y otros animales venenosos, pero estos se escabulleron por los rincones y no tocaron a los santos mártires. Pero he aquí que a los tres días, cuando los soldados abrieron las puertas de la prisión, para sacar los cuerpos de los cristianos, las alimañas se les abalanzaron y los mataron a ellos. 

Entonces todos fueron condenados a la decapitación y llevados a las afueras de la ciudad. Por el camino cantaban cánticos y salmos. Uno a uno, dieron testimonio y se encontraron en el cielo con sus compañeros.  

Fuente:
-Heiligen Welkom


A 10 de abril además se celebra a

San Fulberto,
obispo
.
Santa Hulda,
profetisa y carmelita
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San Macario de Gante,
obispo
.
Beato Antonio Neyrot,
dominico mártir
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viernes, 9 de abril de 2021

De peleas, treguas y filioques.

Beato Benedicto VIII, papa. 9 de abril.

Se llamó Theophilacto, y nació en la familia de los condes de Tusculum. Su misma familia lo elevó al pontificado en 1012, luego de la muerte del rey Crescencio III, quien había controlado al menos a cuatro papas. Este rey era enemigo del Sacro Imperio, por lo cual, su subida al solio pontificio fue aplaudida por el rey San Enrique II (13 de julio). Sin embargo, el mismo año de su elección fue echado de Roma por la familia de Crescencio, quien impuso al antipapa Gregorio VI. Sin embargo, este duró poco, pues el Enrique se le enfrentó y Gregorio renunció. Benedicto volvió a Roma y en 1014, en agradecimiento, coronó emperadores a San Enrique II y su mujer, Santa Cunegunda (3 de marzo).

Benedicto VIII fue el papa que generalizó para toda la Iglesia romana la adición de las palabras “Y del Hijo” en el Credo, que había sido añadido previamente por la iglesia hispana. Esto traería consecuencias tremendas para la unidad de la Iglesia, dando pie a un cismaentre Oriente y Occidente aún no cerrado.

En 1016 encabezó un ejército que venció a los musulmanes asentados peligrosamente en el centro de Italia. Conquistó la Apulia, lo cual le enfrentó al emperador bizantino Basilio II, quien dos años más tarde reconquistó la Apulia para el imperio, siguiendo las ideas reconquistadoras del emperador Justiniano, allá en el siglo VIII. Los apulios, sostenidos por normanos que habían obtenido el apoyo de Benedicto VIII, clamaron a este, y este a su vez, al emperador.

En 1020 Benedicto visitó a su protector el emperador San Enrique, y allí consagró la bella catedral de Bamberg. Allí se fraguó la expulsión de los bizantinos del sur de Italia y el Sínodo de Pavía. Este se realizó en 1022 y entre sus disposiciones más severas están la de la exigencia de celibato para todo clérigo desde el subdiácono en adelante. Se decretó que los hijos de los clérigos tendrían que seguir el servicio sacerdotal para que no pudieran litigar por bienes de sus padres, convertidos en bienes eclesiásticos. También se condenó la simonía y la participación del clero en los duelos. Decretó la “Tregua de Dios”, una orden para prohibir toda pelea, trifulca o batalla entre los cristianos en domingos y lunes, dando un respiro a los pobres y siervos. Extendió su influencia gracias a la Orden de Cluny, cuyos monasterios y abadías quedaron como garantes de imponerla y verificar que se cumpliera.

El papa Benedicto VIII murió el 9 de abril de 1024. Fue sucedido por su hermano Romano, quien tomó el nombre de Juan XIX. Fue un laico que recibió en un día, y mediante la simonía que odiaba su hermano, todas las órdenes sagradas. Benedicto VIII nunca ha sido beatificado oficialmente, pero algunos antiguos calendarios del Imperio Germánico le anotaban como Beato.


Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Agatón. 10 de enero.

jueves, 8 de abril de 2021

Bendecida con el dolor, bendijo con alivio.

Santa María Rosa Julia Billiart, virgen fundadora. 8 de abril. 

Nació el 12 de julio de 1751 en Cuvilly, pueblo de la diócesis de Beauvais, Francia. Sus padres fueron Jean-François Billiart y Marie Louise Debraine. Julia, como fue su nombre de bautismo, fue una niña tremendamente inteligente y despierta. A los 5 años leía y escribía, y a los 7 ya conocía de memoria las verdades de la fe cristiana, teniendo incluso un grupo niños a los que impartía el catecismo en la escuela de su tío Thibault. Admirada por su párroco, este le permitió recibir la primera comunión y la confirmación a los 9 años. Ese mismo día hizo un voto de castidad perpetua. 

Cuando tenía 16 años la familia cayó en la desgracia económica y tuvieron que vivir del trabajo del campo. Esto no le privó de su piedad y alegría naturales, sino que la hizo más cercana a los problemas de los pobres y comprensiva con su alejamiento de Dios. Constantemente hablaba de religión a las demás jóvenes, visitaba a los enfermos y organizaba la caridad para con los pobres. No en balde la llamaban “la santa de Cuvilly”.  

En 1773 uno de los acreedores de su padre la emprendió a disparos contra la casa de los Billiart y un disparo alcanzó a Julia, causándole una parálisis de las piernas. Al principio no pareció gran cosa, pero al poco tiempo se tornó definitiva (o eso parecía, ya veremos) y tuvo que guardar cama. Así, a los 22 años, la activa y piadosa joven Julia Billiart comenzó una intensa vida de apostolado. Su párroco le llevaba diariamente la comunión, y luego de esta hacía varias horas de oración. El resto del tiempo lo empleaba en bordar para ayudar a la familia o para la parroquia. Pronto logró reunir un grupo de niños en torno a su cama a los que enseñaba el catecismo.  

En 1789 estalló la Revolución, feroz contra la Iglesia y el clero. Julia fue acusada de dar refugio a sacerdotes perseguidos, y fue amenazada con a ser quemada en la plaza del pueblo, pero no hallaron pruebas y con fuertes amenazas la dejaron en paz, pero vigilándola. Con ayuda de unos parientes y devotos, la llevaron a Amiens, donde la acogió condesa Baudoin. En casa de esta conocería a la vizcondesa de Gizaincourt, Françoise Blin, quien le tomó gran afecto. Esta mujer, muy piadosa y caritativa había estado a punto de ser mártir por Cristo en durante la persecución, y sólo se había salvado por la caída de Robespierre. 

Junto a Julia se juntaron algunas jóvenes y mujeres adultas y poco a poco comenzaron a trabajar con los niños pobres, para proveerles y educarles. En 1803 fundarían en Amiens las Hermanas de Nuestra Señora. En 1804 Julia hizo una novena al Sagrado Corazón de Jesús por su salud corporal, obedeciendo a su director espiritual, el Padre Varin. Es curioso que ella jamás había implorado a Dios por su curación, mas lo hizo por obedecer y el resultado fue el milagro: volvió a caminar. El 15 de junio de 1805 Julia y las primeras discípulas hicieron sus votos sagrados, tomando ella el nombre de Rosa María. El P. Varin escribió unas Constituciones temporales, y lo hizo con tanto acierto que nunca han sido cambiadas sustancialmente. Entregadas a la educación y sustento de los niños pobres, en breve se formaron ellas mismas como maestras para proporcionar letras y virtudes a los pequeños. Y hasta hoy, todas las religiosas estudian magisterio. 

Casa de Namur.
En 1806 la Congregación fue aprobada por el Ministerios de Cultos de Francia. En tres años las hermanas se habían extendido a otras partes de Francia y Bélgica. Esta expansión las alejó del P. Varin, lo que aprovechó el presbítero Sambucy, confesor de las religiosas, para entremeterse, cambiar usos y normas, e intentar que las religiosas pasaran a ser monjas de semiclausura, al estilo de las Ursulinas. Tanto les incordió, ganando al obispo para su idea, que Julia y sus religiosas, menos dos, dejaron la ciudad donde habían nacido para irse al convento belga de Namur. En 1809 se instalaron en Namur, añadiendo al nombre de la Congregación el nombre de la ciudad, al instalar allí su Casa General. El obispo de Amiens intentó que volvieran, la Madre accedió, pero al ver que no tenía la ayuda prometida y la libertad de acción requerida, volvió a Namur.

Julia fundó quince conventos-escuelas en los años que le quedaron de vida. Una profunda vida interior de oración, sacrificio, expiación, al mismo tiempo que desbordada al auxilio de los demás. Cartas, viajes, billetes espirituales, formación a las religiosas, etc. Su mano escritora era incansable. Nuestra santa falleció el 8 de abril de 1816, mientras musitaba el Magníficat, y luego de unos meses de dura enfermedad. Fue beatificada el 13 de mayo de 1906 por San Pío X. Fue canonizada el 22 de junio de 1969 por San Pablo VI. 

Fuente:
https://www.sndden.org/who-we-are/our-history/


A 8 de abril además se celebra a


miércoles, 7 de abril de 2021

Asesino, fraile y santo.

Beato Carino de Balsamo, religioso dominico. 7 de abril. 

De este beato no se sabe nada anterior al hecho que le dio la fama: el asesinato por su propia mano de San Pedro Mártir (6, 29 y 30 de abril, 4 de junio, traslación de las reliquias) y del Beato Domingo (11 de abril). El 6 de abril de 1252, Sábado Santo, mientras San Pedro se dirigía a Milán, rezando el oficio litúrgico, nuestro biografiado le salió al encuentro y le dio un golpe mortal en la cabeza con un hacha, y una puñalada en el pecho. Había sido pagado con 40 libras milanesas, por el obispo hereje Daniel de Gussiano, Stéfano Confalonieri y otros nobles milaneses, a los que San Pedro fustigaba por sus herejías, tropelías y desmanes. 

Carino fue a la cárcel, y estando allí a la espera para ser ahorcado, se arrepintió de su crimen pidió a San Pedro Mártir le perdonara y le diera la libertad. Por milagro, las puertas de la prisión se abrieron y Pedro de Balsamo salió libre. Se fue a Roma a pedir el perdón al Papa pero al llegar a Forli, enfermó gravemente y se fue al convento dominico, reveló quien era y lo que le había pasado. Allí nuevamente pidió al santo mártir que le diera la salud para tomar el hábito de la Orden y hacer penitencia toda su vida. Así mismo fue. El caso de su liberación de la cárcel fue tan sonado que se tomó como milagro en la causa de canonización de San Pedro Mártir, la cual ocurrió el 9 de marzo de 1253 por Inocencio IV.

Carino vivió muchos años más, haciendo penitencia por su pecado. Antes de morir en 1293, pidió que su cuerpo fuera arrojado con los cadáveres de los impíos y ajusticiados, por no ser digno de sepulcro entre religiosos santos. Así lo hicieron los frailes, pero comenzaron a ocurrir tantos milagros, que se trasladaron sus reliquias a la capilla del convento de Forli, donde aún se veneran. 

Fuente:
-"Sacro Diario Dominicano". FR. FRANCISCO VIDAL. O.P. Valencia, 1747. 


A 7 de abril además se celebra a:

San Aybert de Crespin,
monje y ermitaño
.
San Calíopo, mártir.
San Hermann José,
premonstratense
.
San Enrique Walpole,
jesuita mártir
.






martes, 6 de abril de 2021

Se preocupó por la ortodoxia de la fe.

San Celestino I, papa. 6 de abril y 27 de julio.

Era natural de Campania. De su vida anterior al papado se sabe poco, pero se supone haya sido un presbítero lo suficientemente conocido para que en el año 422, fuera elegido Papa como sucesor de San Bonifacio I (25 de octubre). Vivió en época de expansión de varias herejías, como la de Pelagio, y la peor de todas, la de Nestorio, patriarca de Constantinopla. Fue Celestino ferviente defensor de San Agustín (24 de abril y 28 de agosto), medió entre Nestorio y San Cirilo de Alejandría (27 de junio), condenando finalmente la herejía del primero en el concilio de Éfeso "con lágrimas en los ojos y el corazón contrito", al ver como Nestorio se excluía a si mismo de la fe católica.

No le fue fácil a Celestino el papado, y no por causas ajenas a la Iglesia, sino internas. Divisiones, distensiones y falta de autoridad, habían creado un clima de relajación en la Iglesia. Obispos que se tomaban libertades litúrgicas y pastorales, clérigos que se enriquecían sin escrúpulos, abandono del ardor apostólico. Preocupado por esta situación de la Iglesia, organizó misiones y envió prelados a diversos sitios, para que metieran en cintura a las iglesias locales. En 430 acogió a San Bricio de Tours (13 de noviembre), cuando este fue calumniado en su sede y ese mismo año ordenó obispo a San Petronio de Bolonia (4 de octubre). En 431 envió a San Germán de Auxerre (31 de julio) a Inglaterra y a San Paladio (7 de julio) a Escocia. En 432 envió a San Patricio (17 de marzo) a Irlanda a predicar el evangelio.

Murió a 27 de julio de 432, luego de una vida santa y preocupada por la ortodoxia de la fe y la santidad de la Iglesia. Fue sepultado en el cementerio de San Silvestre, Roma. Le sucedió San Sixto III (28 de marzo).


Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.

San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
  
San Calixto I. 14 de octubre.    
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.

San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.

San Agatón. 10 de enero.


A 6 de abril además se celebra a






 

lunes, 5 de abril de 2021

Santa Irene de Catignano.

Santa Irene de Catignano, virgen y mártir. 5 de abril.

Es esta santa una de aquellas de las que solo podemos hablar de su culto. Sus reliquias fueron extraídas de las catacumbas de Priscila, en la Via Salaria, Roma. El 4 de octubre de 1834 la osamenta fue donada a los capuchinos de Catignano, autorizando su culto público. A Catignano llegaría en 1847, luego de ser colocada en una imagen relicario.  

Se venera en su propia capilla de la iglesia conventual capuchina de Santa María. Consta de su “vas sanguinis”, lo que acredita el martirio, y tiene su lápida, donde se lee su nombre, Irene, con lo cual estamos ante su verdadero nombre y no uno asignado piadosamente, como fue la costumbre. 


A 5 de abril además se celebra a:

San Gerardo, abad.
San Vicente Ferrer,
presbítero dominico
.
Santa Catalina Thomàs,
virgen canonesa
.
Santa Juliana, religiosa.
Santa Ethelburgis,
viuda y abadesa
.










 

domingo, 4 de abril de 2021

Santos y padres de santos.

Beatos Aleydis y Tescelin, esposos. 4 de abril.

Aleydis fue hija del señor de Montbard, desde niña se inclinó por la vida religiosa, pero a los 15 años fue casada con Tescelin de Fontaine-les-Dijon. Allí nacieron sus hijos San Bernardo de Claraval (20 de agosto), Santa Humbelina (12 de febrero, 21 de agosto y 10 de julio), San Nivardo (7 de febrero), los Beatos Andrés, Bartolomé (ambos a 9 de diciembre), Gerardo (13 de junio) y Guido (11 de mayo).

A pesar de su patrimonio, la familia vivía austeramente, sin lujos innecesarios y en un ambiente piadoso. No son pocos los que señalan que más que castillo, la vivienda era un monasterio, donde las ceremonias religiosas, la oración, penitencia y caridad eran constantes en los padres y los hijos. La entrada de todos sus hijos en la vida monástica fue para ellos una gran alegría, y una vez que quedaron solos y sin tener que heredar a sus hijos, Aleydis y Tescelin se volcaron en la asistencia a los pobres.

Era Aleydis muy devota de San Ambrosiano (4 de abril), cuya fiesta mandaba celebrar con actos piadosos y de caridad. La última que celebró, sobre 1120, lo hizo con la certeza de que sería su último día de vida, según Dios le había revelado. Por ello reunió a sus hijos, se despidió de ellos con toda tranquilidad. Nada parecía darle la razón, pero el mismo día 4 de abril se sintió desfallecer, le dieron los últimos sacramentos y piadosamente entró en el cielo al momento en que hacía la señal de la cruz, quedando el cuerpo con la mano en alto. Sus reliquias se veneran en Longchamp-sur-Aujon.

Luego de enviiudar, Tescelin pidió el hábito del Císter a su hijo Bernardo. Vivió muchos años más y fue un ejemplar monje. San Bernardo le atendió en su última agonía.

A 4 de abril además se celebra a

San Tigernach,
abad y obispo
.
San Meryn,
ermitaño
.
San Emebert,
abad y mártir
.
San Zósimo, abad.










Ermitaño, quesero y santo coronado.

San Alejandro de Foigny, monje cisterciense. 12 de abril y 3 de mayo.   Según la leyenda de Foigny, había cuatro hermanos príncipes que viví...