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miércoles, 29 de marzo de 2017

Cristo es Dios. Y con la vida lo afirmaron.

San Armogasto de Cartago y otros mártires. 29 de marzo.

Minas de Byzacene.
El relato de estos testigos de Cristo es conocido por la obra "De la persecución de los vándalos", de Víctor de Útica. Nos cuenta que reinando el feroz Genserico en el norte de África, era especialmente cruel con los católicos, que no aceptaban la fe arriana, ni mucho menos se complacían en disimular su fe católica. Aconsejado por los arrianos, Genserico había prohibido que ningún fiel a la doctrina católica pudiera tener cargo público alguno, ni mucho menos en su corte. 

Pero he aquí que se supo que Armogasto, un noble al servicio de Teodorico, hijo de Genserico, era católico. Fue apresado y torturado atándole cuerdas alrededor de su frente y piernas, comprimiendo las carnes y las sienes lenta y dolorosamente. Pretendían que apostatara, pero el santo elevó una súplica al cielo y las cuerdas se rompieron. Lo intentaron luego con cuerdas de cáñamo, más fuertes, que igualmente se rompieron. Porteriormente le colgaron de un pie, con la cabeza hacia abajo. El santo soportó pacientemente su tormento, y aún sonreía, lo cual exasperó a Teodorico, que quiso cortarle la cabeza de inmediato. Pero Jucundio, un presbítero arriano le dijo "si le cortas la cabeza, los católicos le harán un mártir. Debe morir de otra manera". Entonces fue descolgado y enviado a las minas de Byzacene. De ahí fue enviado a cuidar vacas y limpiar establos, para humillarle. En este trabajo su cuerpo fue extenuándose poco a poco y así, sintiéndose morir, llamó a otro compañero de castigos, llamado Felipe y le dijo "Te ruego que cuando yo muera, me entierres debajo de este roble, o tendrás que rendir cuentas ante Dios por no hacerlo". Felipe le respondió "Dios no lo permita, yo te enterraré en alguna iglesia, como tú mereces por confesar a Cristo". Armogasto insistió, y Felipe aceptó a su petición. Pocos días después falleció Armogasto y Félix comenzó a cavar su tumba entre las raíces del árbol. Le era muy difícil y pronto vio la causa: halló un sepulcro de mármol, en el cual sepultó el cuerpo de Armogasto, al que los católicos dieron culto como mártir por tantos sufrimientos por la causa de la fe católica.

Al mismo tiempo que Armogasto, fue llamado al tribunal Archinimo, que era de Mascula. Genserico le prometió que si negaba la divinidad de Cristo salvaría la vida, pero el confesor se negó a ello y alcanzó la corona del martirio. 

En tiempos de Hunerico, sucesor de Genserico, hicieron comparecer a Saturio, el cual no callaba sobre la impiedad de la fe arriana, por lo que fue denunciado por un diácono arriano. Hunerico le conminó a negar la divinidad de Cristo si no quería perder todos sus bienes, y además, entregaría a su esposa e hijos a un camellero, para que este la desposara, humillándola, e hiciese esclavos a sus hijos. Saturio permaneció firme y Hunerico dispuso se hiciera lo mandado. La mujer de Saturio le imploró no la sometiera al escándalo, y renunciara a su fe. Él le contestó: "Hablas como una de las mujeres necias [Job 11]. Si me amaras, no me pedirías una segunda muerte: El que no abandona a su mujer, dijo el Señor, por hacer su voluntad, no puede ser su discípulo". Entonces Saturio fue despojado de todo y reducido a la mendicidad, castigado y varias veces apresado, hasta que murió en la prisión.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 29 de marzo además se celebra a
San Bertoldo, II General Carmelita.
Beato Raimundo Llull, terciario franciscano mártir.

martes, 28 de marzo de 2017

San Conall de Kilskyre, obispo.

San Conall de Kilskyre, obispo. 28 de marzo. 

Conall fue hijo de Fiachna, príncipe del este de Irlanda. Luego de un tiempo como ermitaño, fue consagrado primer obispo de Kilskyre, y probablemente único, pues la sede episcopal no duró mucho más. Murió el 28 de marzo de 865 (u 866) y fue sepultado en su misma iglesia. Es uno de los llamados "cuatro hermosos santos", junto a San Fursa, San Brendan y San Berchan, pues así se llamó a la iglesia donde habrían sido sepultados los cuatro, en el mismo sepulcro. Esta ha sido saqueada y quemada durante los siglos y hoy solo es una ruina, por lo que nada de sus reliquias se conserva.


Fuentes:
-"Vidas de los santos irlandeses". O'Hanlon. C O’HANLON. C.
-http://omniumsanctorumhibernae.blogspot.com.es


A 28 de marzo además se celebra a
San Taxiotis de Cartago, penitente.
Santos Prisco, Malco y Alejandro.

lunes, 27 de marzo de 2017

San Mateo, cruzado mártir.

San Mateo de Beauvais, cruzado mártir. 27 de marzo.

Su vida la escribió Gilbert, abad de Nogent-sous-Coussi, que fue amigo de la infancia de Mateo. Según esta biografía, Mateo nació en Agnetz, Beauvais, en una noble y cristiana familia. Fue un niño resuelto y piadoso, y aunque le gustaba el saber y la oración, eligió como carreras las armas.

En 1095, cuando el papa Urbano II predicó la I Cruzada en Clermont para contener a los musulmanes y reconquistar el Santo Sepulcro, Mateo fue de los primeros en alistarse bajo el mando de Roger, obispo de Beauvais. Su valor, su disciplina y su fe eran admiradas por sus demás compañeros, que hallaban en él un ejemplo. Llegados a Constantinopla, allí también fue admirado Mateo en la corte del emperador Alejo. Mateo asistía al culto con gran devoción, jamás hablaba de botines ni recompensas y no permitía ni la más mínima blasfemia o desesperanza, tan comunes entre los soldados, aún los cristianos. En el campo de batalla era esforzado, valiente y nunca vacilaba en lanzarse contra los infieles. Siempre socorría a los soldados heridos y no descansaba hasta cuidar de todos. Tampoco permitía se vejase a los musulmanes prisioneros o muertos. 

No hay certeza del momento en el cual fue capturado por los seguidores del Islam, pero se supone fue antes de la conquista de Jerusalén. Los musulmanes, sabiendo de su arrojo, quisieron ganarlo para su causa y le prometieron que le perdonarían la vida y le rendirían honores, si renegaba de Cristo y se pasaba a la causa del Islam. Mateo prometió dar una respuesta el viernes siguiente, dejando contento con ello a los infieles. Cuando llegó el viernes, fue requerido a responder y con entereza respondió: "Os pedí que me concedierais este retraso, no porque tuviera ninguna duda sobre cuál sería mi decisión, sino para tener el honor y la felicidad de derramar mi sangre un viernes, el mismo día que mi Salvador Jesucristo dio su sangre por mí. ¡Venid, entonces, y golpeadme! Entrego mi vida a Aquel que entregó la suya por la humanidad”. Y dicho esto, inclinó el cuerpo, presentó su cabeza a la espada y fue decapitado en el acto.

Otro caballero llamado Alberico, del que no se tienen más datos, igualmente padeció el martirio y también es venerado por la Iglesia de Beauvais.


Fuente:
-"Vie des saints du diocèse de Beauvais". Abbé AGATHON SABATIER. Beauvais, 1866.


A 27 de marzo además se celebra a
Beata Panacea de Muzzi, virgen y mártir.
San Ruperto de Salzburg, obispo.

domingo, 26 de marzo de 2017

San Cástulo, para los jardineros.

San Cástulo de Moosburg, mártir. 26 de marzo.

Es este un santo que fue muy venerado en Friesing, hoy no sé, a partir del siglo VIII. Aunque ya consta en Roma una iglesia a su nombre en el siglo VII, construida en el sitio de su sepultura, su culto siempre hay que buscarlo fuera. Las reliquias fueron a parar a Pavía, y de allí fueron a Moosburg, y de aquí a la iglesia de San Martin Landshut, en el siglo XVII. Su devoción está inserta en Friesing, donde es abogado contra el envenenamiento de la sangre, las asfixias, las infecciones de las heridas, las enfermedades de los caballos. Además es abogado de poceros, jardineros y soldados.

Sin embargo, su origen lo debemos buscar más lejos y antes de esta fecha. Según su "passio", fue Cástulo ayudante de cámara del emperador Diocleciano, y este le apreciaba muchísimo, por ser un siervo fiel y no dado a intrigas. Su mujer fue Santa Irene (22 de enero), la santa mujer que protegió y sanó al invicto mártir San Sebastián (20 de enero). Cástulo era cristiano en secreto y se servía de su cargo para socorrer a muchos cristianos en tiempos de persecución. Entre sus protegidos estuvieron el papa San Cayo (22 de abril), Santos Marco y Marceliano (18 de junio) y el padre de estos, San Tranquilino (6 de julio). Cuando fue denunciado por un cristiano renegado llamado Torcuato, Cástulo fue apresado y sometido a tres juicios, en los que confesó a Jesucristo. Como no lograron hacerle apostatar, le sepultaron vivo en un agujero abierto en la Via Labicana, que rellenaron con arena y argamasa, el 26 de marzo de 286. 

Reliquias del santo en la iglesia
de San Martín de Landshut.
Los historiadores han hechado por tierra la passio, por considerarla ficticia y elaborada a partir de la traslación de las reliquias. Coinciden en que podría tratarse del fundador de la iglesia de la Via Labicana, llamado Cástulo, el cual con el tiempo se convertiría en mártir, por ignorancia. El mismo caso podéis leer en la "vita" de San Eusebio de Roma (14 de agosto). Algo que puede confirmar esto es la legendaria inclusión en su "passio" de santos y mártires más conocidos y venerados en Roma, como Sebastián o Marco y Marceliano, para darle verosimilitud, sin más razón histórica. De hecho las "passio" de estos santos no menciona para nada a nuestro Cástulo. Sin embargo, aparece mencionado en la novela "Fabiola", de Wiseman.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.
https://www.heiligenlexikon.de/BiographienC/Castulus_Kastulus.htm


A 26 de marzo además se celebra a
Santa Eugenia de Córdoba, virgen y mártir.
Santa Larisa de Crimea, virgen y mártir.

sábado, 25 de marzo de 2017

San Quirino, de Roma a Baviera.

San Quirino de Tegernsee, mártir. 25 de marzo y 16 de junio (traslación de las reliquias).

San Quirino.
Abadía de Tegernsee.
En 765 el papa San Zacarías (3, 15 y 22 de marzo) donó las reliquias de un santo llamado Quirino al monasterio benedictino El Salvador, Tegernsee. Dichas reliquias provenían de las catacumbas de San Ponciano (13 de agosto). Su culto pronto se extendió, aún en fechas tempranas por la zona de Baviera. Sobre él nada se sabe, pues la primera "passio", por supuesto inventada, data de 1170. Según esta, es el mismo santo que aparece mencionado en el martirologio pseudojeronimiano "Romæ, sancti Cyri", 24 de marzo, pero eso es imposible de probar. La "vita" también dice que Quirino era hijo del emperador Filipo "el Árabe", y habría sido martirizado el 25 de marzo de 269 por su fe cristiana imperando Claudio II, siendo decapitado, arrojado al Tíber. Su cuerpo fue depositado por las aguas en la isla tiberina y luego sepultado nada menos que por Santos Mario y Marta de Persia (19 de enero), que se hallaban en peregrinación en Roma. en dicha catacumba. 

Sobre su traslación también hay varias leyendas, como que unos curiosos abrieron el relicario para ver los huesos, y se les quemaron los dedos. Otra dice que en el último descanso que hizo la comitiva justo antes de llegar al monasterio brotó una fuente de aguas milagrosas. Y una tercera narra que al ser enterrado en Tegernsee, se vio brotar sangre de los huesos. Un aceite que en 1430 comenzó a brotar a la orilla del lago Bad Wiessee, con propiedades curativas, fue llamado "óleo de San Quirino". Es invocado contra la peste, la ceguera y el dolor de oídos.


A 25 de marzo además se celebra a 
San Pedro Fórmica, mercedario.
San Dimas el Buen Ladrón.

viernes, 24 de marzo de 2017

Donard, un toro le llevó a Cristo.

San Donard (o Domangard) de Maghera, ermitaño. 24 de marzo.

Cuando San Patricio (17 de marzo) y su santa comitiva llegaron a Irlanda, acamparon en las tierras del jefe local, el fiero Donard y su familia. Envió Patricio a uno de sus servidores a Donard, para pedirle algo de comer para la comitiva. Este dijo al mensajero que podía tomar un toro que tenía en el campo, y llevarlo "al clérigo". Por supuesto, esto era una burla, pues se trataba de un animal bravísimo y era imposible agarrarlo aún para 20 hombres. Allá fue el servidor del santo y detrás Donard y su familia, dispuestos a pasar un buen rato de risas. El criado de San Patricio llegó al campo y al acercarse al toro, este se abalanzó sobre él y casi le mata. Donard y los suyos se burlaron mientras le veían correr por todo el campo.

Llegó el hombre adonde Patricio y le expuso lo sucedido. El santo entonces respondió: "Como Donard te ha dado permiso para conducir a casa al toro, toma esta cuerda contigo, y tan pronto como vayas al lugar donde está el toro, él pondrá su cabeza en ella, y entonces te seguirá mansamente". Y así fue, el hombre confiado en su maestro se fue al campo y estando delante del toro, le tendió el cabestro y el animal se aproximó y metió su potente cabeza por el lazo. Luego el sirviente echó a andar, y el toro le siguió. Cuando llegó a donde estaban todos, Patricio dio gracias a Dios, mandó matar el toro y todos tuvieron comida durante mucho tiempo. Al día siguiente Donard echó de menos a su toro y sabiendo que los de San Patricio se habían comido el toro, juró y perjuró venganza, así como desterrarles de sus tierras. Alcanzó al santo acompañado de los suyos y le acusó de permitir el robo de su toro, jurando por su honor que no lo había regalado de veras. Entonces San Patricio le dijo: "Pues bien, si por tu honor lo juras, entonces volverás a tener tu toro", y juntando los huesos, la piel y los tendones, Patricio pronunció una oración, y el animal se formó de nuevo y resucitó en toda su fiereza. En aquel sitio luego se construiría la iglesia de Maagherawe. 

Por supuesto que al ver semejante prodigio, Donard se arrepintió y, creyendo en el Dios que predicaba San Patricio, pidió el bautismo junto a toda su familia. De fiero jefe pasó a ser discípulo del santo. Dejó su puesto de líder, sus aficiones y se dedicó al estudio de la Escritura. Comenzó a ayunar y hacer oración hasta que su conversión le llevó a la soledad de la montaña más alta de Irlanda, donde vivió pobremente para siempre. El sitio donde se estableció se convirtió en un sitio de culto y peregrinación, y más de una vez el santo apareció a peregrinos para advertirles de los peligros en el ascenso a su morada. En Maghera tuvo una iglesia dedicada, arrasada por los ingleses, aunque la parroquia anglicana lleva su nombre aún. Algunas versiones le hacen obispo, pero no hay nada claro.


Fuentes:
-"Vidas de los santos irlandeses". O'Hanlon. C O’HANLON. C.
-http://omniumsanctorumhibernae.blogspot.com.es


A 24 de marzo además se celebra a
Santa Hildelith de Barking, viuda y abadesa. 
San Simoncito de Trento, niño mártir.

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jueves, 23 de marzo de 2017

Santos Mártires de Cartago.

Santos Victoriano, Liberato, y compañeros mártires de Cartago. 23 de marzo.


San Liberato.
Era Victoriano procónsul de Cartago y uno de los hombres más ricos del norte de África. Su fe cristiana era firmísima, por eso, cuando Hunerico cambió su fe católica por la arriana, no quiso tener un alto cargo como el procónsul de fe católica e instó a Victoriano que cambiara de fe, confesando que Cristo no era Dios. Victoriano respondió: "Nada puede separarme de la fe y el amor de Nuestro Señor Jesucristo. En la confianza que tengo en un maestro tan poderoso, estoy dispuesto a sufrir todo tipo de tormentos en lugar de consentir la impiedad arriana. Podrás exponerme a las bestias salvajes o torturarme, pero nunca me obligarás a abandonar la Iglesia Católica en la que fui bautizado". Esta respuesta exasperó tanto al tirano que hizo que el santo sufriera crueles tormentos, que Victoriano soportó con coraje, para finalmente alcanzar la corona del martirio.

Fueron apresados también en Tambala dos hermanos. Les colgaron por las muñecas, mientras pendían grandes pesos de sus pies. Uno de ellos cedió y clamó libertad a cambio de renegar de Cristo, pero su hermano le dijo: "No lo hagas, hermano, o te acusaré ante el tribunal de Cristo, pues, ¿acaso no hemos jurado sobre Su Cuerpo y Sangre sufrir juntos por Él?" Y con estas palabras el hermano débil se confortó, por lo cual confesó nuevamente a Cristo. Los vándalos, enfurecidos, les aplicaron hierros candentes en los costados, tormento en el cual expiraron ambos hermanos.

También padecieron dos mercaderes catagineses, ambos llamados Frumencio. Habían vendido todos sus bienes en favor de los pobres y siguieron a Cristo hasta el martirio.

Había entre los prisioneros un médico de Cartago llamado Liberato, que junto a su mujer e hijos fue exiliado. Fueron ambos esposos separados en la prisión, mientras que la mujer decía al marido: "No pienses más en tus hijos, Jesucristo lo guardará". Los arrianos dijeron a la mujer "Tu marido se ha sometido a las órdenes del rey, cede tú también y seréis libres". Quiso ella ver a Liberato para ver si era cierto. Al entrar en su celda y reprocharle su pecado, el marido le dijo "Os han engañado, oh esposa mía, nunca he renunciado a mi fe". Ambos fueron martirizados con los anteriores mártires en este día del año 484.


Fuente
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.


A 23 de marzo además se celebra a
San Nicon de Sicilia y compañeros mártires.
San José Oriol, presbítero.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Tomás de Lancaster ¡Beato!

Beato Tomás Plantagenet de Lancaster, conde mártir. 22 de marzo.

Vamos a los tiempos de Eduardo II de Inglaterra (no confundir con San Eduardo II de Northumbria). Este rey tenía un favorito, amante al parecer, llamado Piers de Gaveston, que había sido desterrado por el rey Eduardo I. Cuando Eduardo II subió al trono, olvidó las encomiendas de su padre, que consistían en colaborar con la Cruzada, conquistar Escocia y no acoger nuevamente a Piers. Así, hizo todo lo contrario: llamar a su favorito junto a sí, y nombrarlo conde de Cornualles, despidió a funcionarios que se le oponían, y al obispo de Coventry, lo arrojó a la cárcel con la falsa acusación de ladrón. Además, el dinero que debía destinarse a la Cruzada, Eduardo lo dio a su amante, al cual casó con su sobrina Margarita. Pero el colmo llegó cuando Eduardo se fue a Francia a casarse con la princesa Isabel y dejó como regente ¡a Gaveston! 

El parlamento estalló en ira, que se acentuó cuando Eduardo puso a Gaveston a su derecha al ser coronado rey. Tres días después de la ceremonia de coronación el parlamento "invitó" al nuevo rey a despedir a Gaveston, "alertándole" de los graves sucesos de desobediencia que podían sucederse si permanecía en Inglaterra y dando ese escándalo. Eduardo no tuvo más remedio que obedecer y mandó a su íntimo amigo a Irlanda ¡como su virrey!, y además, le despidió con gran solemnidad en Bristol. Pero al poco tiempo Eduardo comenzó a luchar por el regreso de Gaveston, apeló al papa Clemente V, amigo personal del rey, y a algunos obispos. Finalmente, pudo Gaveston lograr su regreso a cambio de un juramento de buen comportamiento. 

Pero poco tiempo duraron las buenas intenciones, pronto Gaveston mostró su influencia perversa sobre el rey Eduardo II. Dinero malgastado, mal ejemplo, escándalo… por ello, algunos barones del reino se negaron a asistir al parlamento y presentarse ante el rey. Entre ellos estaba nuestro Tomás, conde de Lancaster, primo hermano del rey. Eduardo, que no podía consentir quedarse sin rentas y tener un parlamento contrario a su persona, trasladó el parlamento a Londres, donde sí que se presentaron los nobles fuertemente armados, para mostrar su poderío frente al rey e intimidarle. 
Tomás recibe la cabeza de Gaveston.
Además, nombraron una comisión de prelados y nobles para exponerle al rey las quejas de todo el reino por su mal gobierno. Sin embargo, algunos barones, a las órdenes de Tomás, capturaron a Gaveston en Scarborough, y el 19 de mayo de 1312 lo asesinaron, para terminar con aquello. Tomás de Lancaster se arrepintió de su crimen y con humildad pidió perdón a Eduardo, el cual organizó una ceremonia de reconciliación, donde amnistió a los asesinos, aunque solo lo hizo para calmar al reino, pues no perdonaba de corazón.

Al poco tiempo, Eduardo tomó como chambelán y nuevo favorito al hijo del Barón de Despenser, llamado Hugo. Si bien lo tomó en deferencia al apoyo que había recibido de Despenser frente a los barones revueltos, pronto Eduardo enloqueció por el joven, al que complacía en todo. Así, poco a poco los Despenser alcanzaron gran poder en el reino, lo cual llevó a una rebelión que comenzó en 1321. Tomás fue cercado en Boroughbridge, donde se refugió en una capilla, diciendo, mientras miraba al crucifijo; "Señor, me rindo a ti y a tu misericordia". Fue apresado y arrastrado, le vistieron como a un plebeyo y y lo llevaron por el río a York, donde fue recibido con todo tipo de insultos. Luego fue llevado a su castillo de Pontefract, y en el mismo salón de su casa fue juzgado, sin derecho a defensa ni propia ni de terceros. Se le condenó a ser despellejado y descuartizado vivo, para ser decapitado luego, pero su sangre real hizo que el rey le conmutase la pena por la sola decapitación, sin dolor ni escarnio. Para humillarle le pusieron un viejo gorro en la cabeza, lo subieron a un pony y lo así lo llevaron a ejecutar, en medio de burlas y desprecios, mientras un religioso dominico lo reconciliaba con Dios. Fue decapitado en una colina cercana a su castillo.

Tomás conducido al suplicio.
Aunque no aparece por ningún lado lado la fe católica como causa de su muerte, pronto se le comenzó a venerar tal cual y no pocos milagros ocurrían a la vera de su sepulcro en la iglesia del priorato de Pontefract. Alarmado, Eduardo II mandó cerrar el priorato para detener a los peregrinos, pero nada pudo hacer contra la devoción popular. Cinco años después de su muerte, el parlamento pidió al nuevo rey Eduardo III que solicitara al papa Juan XXII la canonización de Tomás de Lancaster. Y este monarca accedió y comenzó a edificar una capilla en la colina del “martirio”. En 1330 se repitió la petición al mismo papa. Nunca fue canonizado oficialmente, pero recibió culto por parte de del pueblo durante siglos, incluso hay una crónica de un monje de Saint Alban, datada en 1389 que dice "este mismo año fue Tomás de Lancaster canonizado, porque se decía que no debía ser canonizado hasta el momento en que todas los que estaban contra él hubieran sido destruidos, y todos ellos ya lo son". Aunque no hay vestigio del culto oficial, sí que fue venerado hasta la persecución de los anglicanos hacia los católicos, cuando sus huesos fueron profanados. En 1828 sus huesos fueron reconocidos por una comisión, en 1885 desaparecieron, para aparecer posteriormente.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.


A 22 de marzo además se celebra a 
Beato Eelko, premonstratense mártir.
Santa Lea de Roma, viuda y religiosa.

martes, 21 de marzo de 2017

Por los iconos al destierro.

San Jacobo el Confesor, obispo. 21 de marzo.

Fue un joven piadoso que desde los albores de su juventud se dedicó al eremitismo. Fue monje en el monasterio de Studium, donde recibió las órdenes sagradas. Vivía piadosa y austeramente, consagrado al estudio de las Escrituras y a la oración. No hay certeza del año en que fue nombrado obispo de Catania. Fiel a la ortodoxia y al papa San Gregorio III (28 de noviembre), se enfrentó al emperador León por el asunto de las imágenes. Defendió el culto a estas y se opuso a la destrucción de las imágenes sacras. Por ello fue apresado, castigado con el hambre y golpeado varias veces, sin embargo, permaneció fiel a la verdad católica. Finalmente fue exiliado. Aunque se le hace padecer bajo Constantino Coprónimo, lo cierto es que casi vivió un siglo después, pues subió al cielo en 824.

A 21 de marzo además se celebra a

San Serapión de Arsinoe, monje.
San Absalon de Lund, obispo.

lunes, 20 de marzo de 2017

Santos Mártires, ¡rogad por nosotros!

Santos Mártires de la laura de San Sabas, monjes mártires. 20 de marzo.


Los monjes mutilados.
La crónica del sufrimiento y martirio de estos 20 monjes de las lauras del célebre San Sabas (5 de diciembre), en Jerusalén, aparece recogida dentro de las "actas" de San Esteban, monje del monasterio. Aunque el manuscrito que se conserva tiene algunas inexactitudes, se puede considerar veraz en lo grosso de la narración:

En 797, habiendo los musulmanes invadido varios monasterios y profanado estos santos lugares, entre ellos el monasterio de San Caritón (28 de septiembre), los monjes de la laura de San Sabas se reunían día y noche en la iglesia principal para orar en común para que Dios les librara de los musulmanes, o les diera fuerzas para padecer por la causa de Cristo. El 13 de marzo de ese mismo año un monje avistó una caballería de moros que se acercaba y dio la alarma. Algunos monjes se adelantaron y pidieron a los musulmanes que les dejaran seguir con sus vidas en alabanza a Dios, pero los infieles solo se burlaron de ellos, y les respondieron asaeteándolos. Algunos resultaron heridos y otros fallecieron. Toda una semana asolaron los árabes la laura, que era de difícil acceso.
El día 20 una segunda caballería se acercó al monasterio, luego de asolar las lauras de San Eutimio (20 de enero). Algunos monjes huyeron por los desiertos, otros se fueron a la iglesia a orar y otros se fueron a sus celdas a seguir su vida de siempre y que fuera lo que Dios determinara. El manuscrito sobreviviente tiene una laguna, pues falta un trozo. Continúa narrando como los moros fueron martirizando a los monjes. A Juan le apedrearon y le arrastraron hasta la iglesia, donde le mutilaron salvajemente, desangrándose. Al monje Sergio, sacristán, que había escondido los vasos sagrados, le cortaron a trozos sin que dijera donde había ocultado los cálices. Unos monjes que habían hallado refugio en una cueva se salvaron porque un novicio llamado Patricio salió diciendo que él era el único que había allí. Junto a otros monjes fue llevado a una cueva que fungía como casa para peregrinos, donde fueron amenazados, golpeados y heridos para que entregaran los "tesoros" (se referían los criminales a los vasos y vestiduras para el culto). Pero ya habían sido ocultados y se negaron a decir donde.

Los musulmanes preguntaron cual era el monje médico (solía haber uno en cada monasterio y era casi una autoridad junto al abad), pero los monjes callaron. Por ello los moros los metieron en lo más profundo de la cueva y taparon la entrada con espinos y ramas a los que prendieron fuego, impulsando el humo dentro, para asfixiarlos. Pero los monjes resistieron el tormento y no respondían a los insultos y requerimientos. Los musulmanes apagaron el fuego y ordenaron que se presentara el abad (no estaba allí). Los monjes solo callaban y rezaban, por lo que de nuevo fueron metidos en la cueva, incendiada la entrada y taponado todo resquicio de aire puro. Cuando pasó un tiempo, los musulmanes se fueron, saquearon el monasterio y partieron con todo lo que pudieron llevar. 

Los monjes sobrevivientes, al día siguiente salieron de sus escondites, fueron a la cueva y hallaron a los hermanos muertos, que habían rendido sus almas por fidelidad a Cristo. Fueron sepultados con honores y les veneraron durante siglos, hasta hoy. Algunos nombres se han conservado, como Juan, Sergio, Patricio, Cosme, Anastasio y Teoctisto.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.


A 20 de marzo además se celebra a
Santa Photini, la Samaritana.
Santa Claudia de Amisus, mártir.