jueves, 20 de septiembre de 2018

De verdulero despreciado a santo amado.

Beato Francisco de Posadas, presbítero dominico. 20 de septiembre. 

Nació en Córdoba el 25 de noviembre de 1644 en una familia que había sido ilustre en Galicia, pero venida a menos y dedicada al duro trabajo diario cuando Francisco nació. Llegó al mundo luego de años sin hijos, y después de una promesa de su madre a la Virgen de la Fuensanta. Eran los tiempos en que la pobreza no era un justificante para no tener hijos que amar. El pequeño Francisco cursó los primeros estudios en la escuela para niños pobres, dirigida por Diego de Villalobos, quien le tenía mucha estima al pequeño Francisco. Poco tiempo pudo estudiar, pues su padre murió cuando era pequeño aún y su madre se volvió a casar con un hombre severo y áspero que le sacó del colegio jesuita para ponerle de aprendiz y que ganara salario. Fue enviado a trabajar para un cordelero que le maltrató durante años, haciéndole trabajar horas y horas, alimentándole mal y abusando de su mansedumbre.

A los 15 años Francisco quiso tomar estado religioso, en contra de la voluntad de su padrastro. Entró al colegio de los dominicos gracias a la insistencia de fray Miguel de Villalón, quien veía las virtudes del jovencito, más allá de su precariedad. Tampoco este tiempo de formación le duró mucho, pues su madre, la verdulera María, quedó viuda y el joven hubo de volver a casa a ayudarle a subsistir. Vendió verduras y huevos por las calles, siempre humilde y sufrido, paciente con los que se burlaban y le ofendían por sus pretensiones de ser fraile, siendo un miserable.

Su entrada al convento de los dominicos, donde ingresaban los jóvenes de la alta sociedad se hizo casi imposible, pues el prior de San Pablo se negaba a admitirle sin ni siquiera entrevistarle. Entonces el buen Fray Miguel consiguió le admitiesen en el convento de Scala Coeli, en Jaén. Saberlo el prior de San Pablo y ordenar su expulsión, aún sin que Francisco llegara a Jaén, fue lo mismo. Finalmente, luego de mediar algunos frailes, se le admitió en Scala Coeli, pero prometiendo al prior de Córdoba que el joven, si profesaba, no pisaría jamás su convento de Córdoba. Sucede que allí era donde los religiosos recién profesos completaban sus estudios. Por ello, al profesar, Francisco fue enviado al convento de Sanlúcar.

A pesar de tantos desagravios, Francisco siempre se mostró alegre, humilde y paciente, y nunca se le oyó decir palabra alguna a su favor, ni mucho menos en contra de los frailes de Córdoba. Luego de su profesión, sobresalió en los estudios como pocos frailes, y sus virtudes se acrecentaron con la oración, la meditación, la penitencia y la observancia regular. Fue ordenado presbítero en Guadix en 1668, y allí comenzó su ministerio apostólico, evidenciando pronto que sería un excelente predicador y director de almas. Todos le querían y respetaban, querían confesarse con él y seguir sus máximas. Su fama llegó a tanto que el Vicario General, Fray Enrique de Guzmán, lo quiso llevar junto a sí como secretario y consejero. Pero Francisco se negó humildemente, prefiriendo su misión apostólica entre sus amados feligreses.

La promesa hecha al prior de Córdoba no se cumplió y apenas hubo un nuevo superior, este le invitó a predicar allí cuantas veces quisiera. Y así lo hizo, conquistando muchos corazones para Cristo. Fue nombrado administrador del Hospicio de Scala Coeli, donde recibió las palabras premonitorias: "Esta será tu cruz". Y así fue, pues sufrió muchísimo a causa de la oposición que otro religioso le hizo, llegando a calumniarle e intrigar contra él para lograr su deposición. El santo fraile no se defendió, sino que confiando en la Providencia, se fue a su nuevo destino: predicador por diversos pueblos de la provincia andaluza. A su regreso, su “enemigo” estaba arrepentido del mal causado, le pidió perdón públicamente y Francisco lo concedió sin más.

Treinta años misionó Francisco, el verdulero, por toda Córdoba y sus alrededores. Obispos y nobles le pedían oír su verbo encendido, mas su predilección era predicar a los pobres y a los niños. Y no es que su predicación fuera condescendiente, sino todo lo contrario: era veraz y denunciaba los vicios públicos sin ambages. Criticaba la inmoralidad y riqueza del clero, la displicencia de los gobernantes, la usura de los judíos, o la impudicia de las mujeres. 

Reliquias del Beato.
Era devoto de la Pasión de Cristo y del santo rosario, devoción de la que fue excelente propagador, como no. Se disciplinaba siempre, oraba largas horas y visitaba a los pobres y enfermos, para los cuales fundó un hospicio. Fue al mismo tiempo escritor prolífico, apologeta y biógrafo. Destaca su "Vida del glorioso Patriarca Santo Domingo de Guzmán". Denunció los errores del escritor hereje Miguel de Molinos en su opúsculo "Triunfos de la castidad contra la lujuria diabólica de Molinos". También se conservan una serie de sermones que llevan el simpático título de "Ladridos evangélicos del perro dados a la Nobilísima Ciudad de Córdoba en su ilustre Cabildo los jueves de Cuaresma", siendo el mismo tal perro, "Domini cane". En dos ocasiones quisieron hacerle obispo, pero no hubo forma de hacerle obedecer, pues prefería el púlpito a la cátedra.

Francisco de Posadas el 20 de septiembre de 1713, lleno de méritos, y el mismo día, pero de 1818, fue beatificado por Pío VII. Con ocasión de esta ceremonia, narra la "Gaceta de Madrid":

"El domingo 20 de setiembre se ha celebrado en el templo Vaticano la Beatificación de Francisco Posadas, religioso del Orden de santo Domingo de la provincia de Andalucía en España (…) no solo los ciudadanos de Córdoba y el Orden de santo Domingo, sino también los piadosísimos Reyes de España, los obispos de aquella ínclita tierra, siempre célebre por su adhesión á la piedad cristiana y los más ilustres personajes, presentaron sus instancias y las de aquellos pueblos a la santa Sede apostólica, para que se formasen los debidos expedientes sobre las virtudes y milagros de este siervo de Dios.
(…) En medio de la parte exterior del augusto templo Vaticano se descubría el magnífico estandarte que representaba al Beato Francisco Posadas. Estaba adornado el estandarte con una media caña trabajada primorosamente y dorada; y lo cubría un dosel, cuyas cortinas laterales estaban prendidas con ricos y vistosos cordones. (…) Dentro del pórtico majestuoso de dicha Basílica, sobre la puerta principal, se veía un cuadro que representaba un milagro que el Beato hizo cuando aun vivía. Este hermoso cuadro que era de figura cuadrilonga estaba magníficamente adornado con un marco labrado y dorado. En su parte superior, bajo la colgadura de damasco guarnecido son galones y franjas de oro, estaba el escudo de armas de la ciudad de Córdoba; y a los lados se veían dos niños al claro-oscuro que simbolizaban el uno la pureza, y el otro la doctrina: estas dos figuras, además de hermosear el cuadro, hacían un juego admirable con la arquitectura de la gran puerta.
(…) Bajo los dos arcos se habían colocado dos grandiosos medallones de figura oval con sus marcos, o ambos sostenidos por dos ángeles, que estaban en actitud de volar, y adornados por un grupo de lirios y muchas luces. El medallón de la mano derecha representaba uno de los dos milagros que había aprobado la Santidad de N.S., Pio Papa VII, para fundamento de la Beatificacion (…) [y en el] medallón opuesto de la mano izquierda representaba el otro milagro.
(…) Sobre la majestuosa cátedra de san Pedro, y precisamente en el centro donde se reúnen los rayos, resplandecía glorioso el Beato Francisco Posadas en un hermosísimo cuadro ovalado, cuya belleza realzaba mucho el costoso marco que tenía. En la extremidad superior del cuadro se presentaban con mucha gracia dos hermosos niños en actitud de sostener una corona de azucenas entre el resplandor de las luces, y delante del cuadro brillaban otras muchas dispuestas con bella simetría.
(…) Al entonar el Te Deum se descubrió la imagen del nuevo Beato que ocultaba una cortina de raso verde: al mismo tiempo resonó alegremente la artillería del castillo, y continuó el solemne Te Deum cantado por dos coros de música escogida. El Ilmo. y Rmo. Monseñor Francisco Guerrieri cantó después la misa solemne con el mismo acompañamiento; con lo cual se dio fin a la sagrada función de la mañana. A las 4 de la tarde el Rmo. Cabildo cantó las vísperas; y concluidas éstas, la Santidad de Ntro. Beatísimo Padre (…) se dignó de pasar a dicha Basílica; donde rodeado de una numerosísima concurrencia, después de haber hecho sus actos de Religión ante los altares del Santísimo Sacramento y de la santísima Virgen María, manifestó devotamente a todos los fieles con su ejemplo que veneración y culto puede darse al dignísimo Siervo de Dios, Francisco Posadas, colocado por él mismo en los altares".

Fuentes:
-Testigos de Ayer y Hoy.
-G
aceta de Madrid.
-dominicos.org
-"Compendio histórico de las vidas de los Santos canonizados y beatificados del Sagrado Orden de Predicadores". Fr. Manuel Amado. O.P. Madrid, 1829.

A 20 de septiembre además se celebra a:

miércoles, 19 de septiembre de 2018

"El Santo del pueblo".

San Francisco María de Camporosso, religioso capuchino. 19 de septiembre.

Nació el 27 de diciembre de 1804 en una aldea de la Liguria. Se llamaba Juan, y sus padres se llamaron Anselmo Croese y María Antonia Gazzo. Fue el tercer y último hijo del matrimonio. De niño fue pastor, y muy joven conoció a un fraile conventual que con sus consejos le enamoró de Cristo. Así, muy joven se hizo terciario franciscano y a los 18 años entró como Hermano Donado al convento de los franciscanos conventuales, a cambio de algo de educación y comida. Le costó mucho que su padre accediera a su vocación religiosa, pues necesitaba sus brazos para sostener la economía familiar. Pero las constantes oraciones y penitencias del joven lograron ablandar algo el corazón del padre.

Fue un humilde religioso, penitente y abnegado. Obedientísimo y siempre dispuesto a ayudar. Pero la vida de los conventuales no le parecía lo suficientemente austera, por lo cual en 1825 pasó a los franciscanos capuchinos, a los que conocía en su conventito de Sestri. Tomó el hábito en Righi, llamándose desde entonces Francisco María de Camporosso, pues era habitual en los capuchinos añadir el Dulce Nombre de María y el lugar de procedencia como nombre y apellido religioso.
Como a sus 20 años apenas tiene estudios los superiores deciden quede como Hermano, lo cual agrada al humilde Francisco, que no se ve como presbítero. Terminado el noviciado, le envían al convento de la Concepción de Génova, como limosnero. Primero fue ayudante de un anciano fraile experimentado en la colección de limosnas, sufriendo muchas humillaciones y desplantes del mismo. No por maldad, sino solamente para "templarle en la virtud", como era estilado en la vida religiosa de antaño. Varios años recorrieron juntos el valle del Bisagno. Sobre 1830 su superior le nombre limosnero de Génova, dándole la posibilidad, sin pretenderlo, de hacer una grandísima obra de apostolado que aún se recuerda.

Francisco se desvive en su labor. Pide limosna, pero también la da a los más pobres que él. Con gran caridad, amonesta, previene, da ejemplos. A los ricos les hace ser más caritativos, a los pobres ayuda empleándoles. Visita todas las iglesias que puede, donde ora largamente. Lleva a los niños al Sagrario y a la Madre de Dios, les regala estampas y les enseña el camino del cielo. Atiende a enfermos y paralíticos. Hace milagros y reparte amor, siempre. Su consejo será muy preciado por todos, pues tiene los dones de conciencias, consejo y profecía. Le llaman "el santo del pueblo". Evangeliza en los puertos, saca a prostitutas de la mala vida, bendice los lugares con solo su presencia, reconcilia enemigos, hace que se perdonen deudas. Y siempre lleva los nombres de Jesús y María en los labios.


Cuerpo incorrupto del santo.
En 1859 le ataca una epidemia que le deja las piernas llenas de llagas, pero el santo fraile no se detiene por ello. Sigue su labor de evangelización y caridad. La fama no le gana y su humildad no se resiente. Ni aplausos ni premios le envanecen, sino que sigue sintiéndose el último de los hijos de San Francisco. En 1866 una epidemia de cólera asola Génova, muchos huyen, frailes incluidos, mas Francisco María permanece junto a los enfermos. Se hace presente en el Lazareto de la ciudad, consolando, curando, socorriendo. Allí cae enfermo del mismo mal, se prepara piadosamente al encuentro con Cristo y fallece santamente el 17 de septiembre de 1866, fiesta de la Impresión de las Llagas de su Padre San Francisco, como un auténtico mártir de la caridad. 

Fue beatificado por Pío XI el 30 de junio de 1929 y canonizado por San Juan XXIII el 9 de diciembre de 1962, luego de verificarse numerosos y estupendos milagros. Su cuerpo se venera incorrupto.

A 19 de septiembre además se celebra a:


Santa María de Cervelló,
virgen mercedaria
.
San Rodrigo
de Silos, abad
.
San José Ma. Yermo,
presbítero fundador
.
Otros muchos santos.





 

martes, 18 de septiembre de 2018

Por los Dolores de María, los niños y el martirio.

Beato Ambrosio María de Torrent, presbítero Terciario Capuchino de la Virgen de los Dolores y compañeros mártires. 18 de septiembre.


Beato Ambrosio María.
El Beato Ambrosio María, quien encabeza esta lista nació en Torrent, Valencia, el 16 de abril de 1866, y fue bautizado como Salvador Chuliá. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Conciliar de Valencia, pero apenas recibió el diaconado, tomó el hábito de los Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores. Esta Congregación fue fundada por el obispo Venerable Luis Amigó y Ferrer, para dedicarse a la educación de niños y jóvenes, y a la reeducación de los menores con problemas sociales y peligro de exclusión. Comúnmente se les llama "amigonianos".

Fue ordenado presbítero el 4 de abril de 1892 y profesó solemnemente el 5 de julio de 1898. Fue un presbítero culto, gran confesor y director espiritual de religiosos y alumnos. Devoto de la Eucaristía, humilde, paciente y muy obediente, fueron las características recordadas por quienes le conocieron.

Iniciado en España el Alzamiento en julio de 1936, toda la zona Valenciana quedó bajo el control de los comunistas, quienes se dedicaron a una pensada masacre del clero y los católicos. Los religiosos Terciarios fueron desalojados de su convento-colegio el 20 de julio del mismo año. Ambrosio fue apresado el 21 de agosto y conducido a la prisión "La Torre", de su natal Torrent. Allí, junto a 9 terciarios capuchinos más, llevó vida de religioso. Oraban, cantaban y se predicaban y alentaban unos a otros. Los días 15 y 17 de septiembre especialmente animosos cantaron el Oficio Divino, pues eran los días de su Madre Dolorosa y la Estigmatización del Padre San Francisco. El 18 de septiembre Ambrosio fue sacado de la cárcel y llevado a "La Mantellina", donde fue asesinado por los comunistas, junto a otros sacerdotes y religiosos. Sus reliquias se veneran en la Capilla de los Mártires, en la iglesia conventual de Santa María de Monte Sión, Torrent.

El Beato Modesto María, nació como Vicente Gay, el 19 de enero de 1885. Desde niño fue terciario franciscano como sus padres. Con los Terciarios Capuchinos estudia y con ellos toma le hábito el 6 de enero de 1903, emitiendo los votos perpetuos en 1911. Siempre quiso ser sacerdote, pero los superiores prefirieron fuera Hermano Coadjutor, dedicado a la formación laboral de los jóvenes extraviados y reeducados. En 1916 fue destinado a Torrent, donde fue educador y ecónomo de la casa religiosa. Fue hombre recto, escrupuloso en su trabajo, sencillo y humilde. Estallada la guerra, los comunistas le apresaron el 8 de septiembre de 1936, de donde fue sacado el 18 del mismo mes para ser asesinado. Sus reliquias también se veneran en Santa María de Monte Sión, Torrent.

El Beato Valentín María fue bautizado como Vicente Jaunzarás Gómez, habiendo nacido en Torrent, el 6 de marzo de 1896. También fue educado Terciarios Capuchinos, tomando su hábito el 15 de octubre de 1911 y profesando perpetuamente en 1920. Fue un excelente educador, verdadero padre de los muchachos necesitados de un buen ejemplo que seguir. Era recto, pero comprensivo, alegre, optmista y muy piadoso. Su gran voz fue oída en medio pueblo cuando cantaba durante su reclusión, desde el 28 de agosto de 1936 hasta el 18 de septiembre, cuando con los demás fue sacado de la prisión y asesinado a causa de su fe católica y condición de sacerdote.


Beato Francisco María
El Beato Francisco María se llamó Justo Lerma Martínez, y nació en Torrent el 12 de noviembre de 1886, siendo hijo de terciarios franciscanos. Vistió el hábito "amigoniano" el 14 de abril de 1905, y en 1907 profesó sus primeros votos. Fue destinado a Yuste, Cáceres, donde se desempeñó como religioso coadjutor. En 1912 fue trasladado al Colegio Fundación Caldeiro, Madrid, donde vivió 25 años como profesor, siéndolo además, notable. Además, era parco, serio y muy esforzado en la educación. Cuando arreció la persecución religiosa en 1936, los religiosos y los alumnos fueron expulsados de su Colegio, que fue transformado en Checa, o sea, en un sitio de terror, torturas y crímenes de los socialistas y comunistas. Fray Francisco María se fue a su casa natal, junto a sus padres, donde fue detenido por orden del Comité, a finales de agosto. El 18 de septiembre sería asesinado con sus hermanos de hábito y otros presbíteros.

Beato Recaredo María, religioso profeso de los Terciarios Capuchinos, nació en Torrent el 22 de agosto de 1874, siendo nombrado José María López Mora. Ingresó con los religiosos el 21 de junio de 1889, profesando el 8 de diciembre de 1896 en la Escuela de Reforma de Santa Rita, en Madrid, donde había sido trasladado. Nunca quiso ser sacerdote, sino religioso entregado a la educación. Fue muy caritativo y paciente con los jóvenes peligrosos que educaba. Era piadoso, observante e incansable en su labor educativa. Luego de años en Madrid, le destinaron a su pueblo natal, convento y colegio de Ntra. Sra. de Monte Sión, donde se empeñó en la fundación de las escuelas nocturnas para los jóvenes trabajadores. También organizó el catecismo parroquial.
Luego del Alzamiento fue expulsado del convento de Torrent, como todos los religiosos. El Hermano Recaredo quedó en casa de una sobrina hasta el 4 de agosto, cuando fue recluido con sus hermanos. Al amanecer del 18 de septiembre, juntamente con el P. Ambrosio y el P. Valentín, Fr. Modesto y Fr. Francisco, fue asesinado vilmente por "odium fidei".

Estos cinco atletas de la fe fueron beatificados por San Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001.

Fuente:
"Héroes de Ayer y Siempre".

A 18 de septiembre se celebra además a:


San José de Cupertino,
franciscano conventual.
San Ferreol de
Vienne, m
ártir.
San Lantpert de
Friesing, obispo
.




lunes, 17 de septiembre de 2018

San Urfol de Bretaña, ermitaño.

San Urfol de Bretaña, ermitaño. 17 de septiembre, 19 de junio y Lunes de Pentecostés.

Fue hermano de Santa Rivannone (19 de junio), y tío del juglar ciego y eremita San Hervé (17 de junio), quien fue hijo de esta santa y de San Hyvarnion (5 de diciembre), también juglar en su juventud. Hervé fue discípulo de San Marchian (22 de junio), y al llegar a la juventud le dejó para junto a un grupo de hermanos, hacer vida eremítica.

Urfol vivió como eremita en un bosque durante años, hasta Urfol recibió una revelación del cielo acerca de que a su hermana le quedaba poco tiempo y avisó a Hervé. Este se fue a la ermita con dos monjes y allí entabló coloquios con su madre, y estuvo orando hasta que ella expiró. Unas leyendas dicen que la sobrina, Santa Cristina (22 de junio), quedó al cuidado de Urfol, y otras dicen que fue Hervé quien la cuidó. La leyenda de San Hervé dice que Urfol falleció en la soledad y que Hervé le sepultó piadosamente.

La leyenda de Santa Trifina de Bretaña (29 de enero) le hace el mismo Urfol, siervo del caudillo Warok y luego discípulo de San Gildas (29 de enero).

Junto a su santa hermana es venerado en Bourg-Blanc. Es abogado contra la gota.


Fuentes:
-"Vie des bienhereux et saints de Bretagne". M. DE GARABY. Saint Brieuc, 1839.

A 17 de septiembre además se celebra a:


La Estigmatización
de San Francisco.
Santa Hildegarda,
Doct
ora de la Iglesia.
San Alberto de
Jerusalén, obispo





viernes, 31 de agosto de 2018

Fundador, apóstol y taumaturgo.

San Aidan de Lindisfarne, abad y obispo. 31 de agosto y 8 de octubre, traslación de las reliquias.


La fuente principal sobre la "vita et miraculæ" de Aidan es la obra "Historia de la Iglesia y del Pueblo de Inglaterra", de San Beda el Venerable (25 de mayo).

Aidan vivió en el siglo VII, era oriundo de Irlanda. Muy joven tomó el hábito monástico en Iona, el célebre monasterio fundado por San Columbano (9 de junio). Sobre 635 el rey San Osvaldo de Northumbria (5 de agosto) hizo un llamado a los monjes de Iona para que reanudaran la misión que hacía más de 100 años habían abandonado en Inglaterra a causa de las guerras entre sajones y anglos. El abad envió a un monje llamado Corman para que fuera ordenado obispo y misionara allá, pero este monje, aunque era recto y piadoso, no tenía habilidades para misión y regresó a Iona. Allí Aidan le dijo: "Me parece, hermano, que has sido demasiado estricto con tus oyentes ignorantes. Deberías haberles dado la dulce leche de la caridad y la suave paciencia primero. Entonces podrías haberles acostumbrado gradualmente a la Palabra de Dios". Y entonces el abad envió a Aidan.

Aidan eligió la isla de Lindisfarne como sede episcopal y el rey Osvaldo se la regaló. Juntos trabajaron, pues Aidan no conocía la lengua inglesa y el rey, que conocía el gaélico, le servía como traductor en sus predicaciones y además, tradujo las Sagradas Escrituras y algunos libros de oraciones y rituales. Juntos construyeron y reconstruyeron iglesias, fundaron monasterios, reformaron leyes y organizaron múltiples actos piadosos y caritativos. La actividad apostólica de Aidan le hizo ganar el respeto de los anglosajones.

Los monasterios fundados por Aidan en Lindisfarne, Melrose, Hexham, Whitby y Coldingham fueron ámbitos donde floreció el conocimiento. Los monjes estudiaban y además formaban a los niños, tanto nobles como pobres, y de estos muchos sería luego monjes que participarían en la evangelización de Anglia, por ejemplo, San Chad de Lichfield (2 de marzo) y San Eata de Hexham (26 de octubre). También se educaba a las niñas, principalmente en los monasterios de Whitby, fundado bajo la dirección de Santa Hilda (17 de noviembre) y el de Cumberland, comandado por Santa Begga (6 de septiembre y 31 de octubre).

Realizó el santo Aidan numerosos milagros, que confirmaban su prédica. A un presbítero encargado de una misión diplomática, le do óleo bendecido y le dijo: "Una vez que estés en el mar sufrirás una tormenta. Vierte este óleo en el mar y al mismo tiempo, el viento se calmará, y tendrás un viaje tranquilo". Y así pasó. Otro relato cuenta que por sus oraciones logró que el asedio del cruel rey Penda de Mercia a la ciudad de Bamburgh resultara un fracaso, pues el fuego con el que intentaba asolar la ciudad, se volvió en contra de los asediadores.

En 642 el rey Osvaldo fue sucedido en el trono por su hermano Oswy, quien ejerció la regencia en lugar del hijo de Osvaldo, San Oswin (20 de agosto), quien en 651 subió al trono. Compadecido de Aidan, Oswin le regaló un magnífico caballo, para que el santo no tuviera que recorrer andando las largas distancias que hacía misionando. Pero San Aidan, al poco tiempo encontró un pobre padre de familia que suplicaba limosna para sus hijos, y le regaló el caballo con sus valiosos arreos. Enterado Oswin, a la primera que se encontró con Aidan le dijo "¿Por qué has regalado aquel valioso caballo? Tenía yo caballos de menos valor, y otras alhajas con que remediar esa necesidad", a lo que le contestó el prelado "¿Hay para los ojos vuestra Majestad un objeto de más valor que un hijo de Dios?", con lo que el rey quedó conmovido y le pidió perdón a Aidan, prometiendo no entrometerse más en la caridad del santo obispo.


Aidan se admiró de la humildad de Oswin y con lágrimas en los ojos, dijo a su capellán: "Sé que este rey no tendrá una larga vida, porque nunca antes había visto a un rey tan humilde. Siento que pronto nos será arrebatado, porque este país no es digno de un rey así". Poco después, la predicción de Aidan se hizo realidad, pues Oswin fue asesinado por su tío Oswy el 20 de agosto de 651. Aidan le seguiría al cielo once días después, el 31 de agosto, luego de 16 años como obispo. Su muerte tuvo un componente que todos vieron como profético, pues Aidan murió apoyado a una viga clave de la iglesia monástica, dando a entender que desde el cielo aún sería apoyo de la iglesia inglesa.

Unos años más tarde, el mismo Penda invadió la región y quemó la iglesia donde Aidan había muerto. Pero milagrosamente, sólo la viga en la que el obispo se había apoyado en el momento de su muerte fue salvada de las llamas, mientras que todo a su alrededor fue completamente destruido. Más tarde el sucesor de Aidan, San Finan (17 de febrero y 9 de enero) construyó una iglesia a partir del mismo madero. Por accidente esta segunda iglesia se quemó, ocurriendo de nuevo el portento de que las llamas no destruyeron esa viga. La tercera iglesia ya no la usó como soporte, sino que se construyó de modo que la viga quedó delante del altar, para que cómodamente fuera venerada por los devotos del santo. Con los siglos fue recubierta de plata, para evitar su total destrucción a causa de los miles de astillas que los piadosos iban arrancando. Actualmente las reliquias de San Aidan se veneran en la catedral de Durham. De su monasterio de Lindisfarne no quedan ni siquiera ruinas, solo una estatua suya permanece en aquel yermo.

Fuentes:
-http://heiligen-3s.nl/
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-https://www.heiligenlexikon.de/


A 31 de agosto además se celebra a:
San Ramón Nonnato,
religioso mercedario
.
Beata Isabel de
Francia, princesa
.
San Osorio Gutiérrez,
conde y monje
.

San Paulino de
Tréveris, obispo
.



jueves, 30 de agosto de 2018

San Rumon de Tavistock.

San Rumon de Tavistock, monje. 30 de agosto.

Fue un monje irlandés, hermano de San Tugdual de Tréguier (30 de noviembre), que peregrinó a Inglaterra, estableciéndose en una ermita en un bosque cerca de Tavistock, donde luego habría una abadía con su nombre. Otros afirman que fundó iglesias en Cornwall y que finalmente murió allí.











A 30 de agosto además se celebra a:


San Pamaquio, confesor.
Sta. Rizza de Koblenz,
eremita
.
San Fiacre de Meaux,
ermitaño
.






miércoles, 29 de agosto de 2018

Seguidora de su hermano.

Santa Verona de Leefdaal, virgen ermitaña. 29 de agosto.

Según su leyenda fue hija de Luis II "el Germánico" (no aparece entre sus descendientes) y pariente de Carlos el Calvo. Su hermano fue San Vero de Lembeek (31 de enero), quien antes de ser casado con una princesa, abandonó su casa en secreto, pues quería dedicarse a Cristo. Cuando escapaba, le sorprendió Verona, a la cual Vero contó sus planes de huir para siempre. La santa lamentó no verle nunca más y Vero le profetizó que ya le vería después de muerto, y que los árboles le indicarían como llegar a él. No se sabe mucho más de ella, salvo que probablemente tomó el velo monástico en Maguncia, aunque la que hizo eso realmente sea Verona de Lovaina, otra santa que también se celebra a 29 de agosto. No está claro.

Solo la leyenda de su hermano dice que al morir Vero una tormenta terrible tuvo lugar y al otro día Verona vio como todos los árboles estaban torcidos en una misma dirección. Recordó la profecía de su hermano y se puso en camino siguiendo los árboles. Así llegó unos meses después a Brabante y desde aquí torció, siempre siguiendo los árboles hacia Leembek, en cuya iglesia parroquial encontró la sepultura de su hermano, muy querida por los lugareños. Pidió Verona ver el cuerpo de su hermano, abrieron la sepultura y le hallaron incorrupto y con un maravilloso olor a rosas.

Luego de esto Verona seguiría los pasos de su hermano como eremita en Berchem, cerca de Amberes, de cuya iglesia parroquial es patrona. Es invocada contra las fiebres y en Berchem una fuente de aguas milagrosas era sitio de peregrinación.


Fuente:
-http://heiligen-3s.nl


A 29 de agosto además se celebra a:


San Sebbi de Essex, rey.
B. Beatriz de Nazaret,
virgen cisterciense
.
La Invención de
la cabeza del Bautista
.






martes, 28 de agosto de 2018

De la blanca alma del negro monje.

San Moisés el Etíope, monje mártir. 28 de agosto y 1 de julio.


Acaeció por aquellos primeros tiempos de nuestra sagrada religión, cuando Moisés "el Etíope" pasó de ser bandido a ser como un serafín todo enarbolado de amor por Cristo. De los muchos padres y madres y del monacato primitivo Moisés también conocido como "el negro" pasó ser una de las figuras más grandes e importantes no solo en la Iglesia Copta sino en toda la cristiandad. Os preguntaréis como pasó esto, pues ahora os lo contaré:

De su infancia y temprana juventud no sabe mucho. Se le llamaba "Etíope" por el tono de su piel. Lo antiguos griegos llamaban "ethiop" a aquellos habitantes que moraban de Nubia al sub-Sahara. Moisés era un hombre de alta estatura y gran fuerza. Él era esclavo de un oficial de la ciudad de Alexandria. Se aprovechaba de su fuerza y fue desarrollando una moral tan negra y unos vicios tan oscuros que abarcaban desde el robar, agredir a los más débiles e incluso asesinar. Fue tanta su depravación que su amo lo echó del palacio. Esto solo hizo que Moisés pasara a ser esclavo del oficial a ser esclavo de sus pasiones. Con otros bandidos formó una banda que se dedicaba a aterrorizar a los habitantes y viajeros de aquellos contornos. Por su astucia, fuerza y malicia pasó a ser el líder.

Nos cuenta el obispo San Paladio de Helenópolis (27 de noviembre) que en cierta ocasión había un pastor y su perro que frecuentemente le arruinaban sus planes de maldad, ya que el perro al ladrar avisaba a las gentes. Esto creó en Moisés un odio tan grande que le hizo perder toda razón. Se cuenta que el pastor estaba en otro lado de Nilo y que Moisés al percatase de esto se echó con solo su navaja en la boca al río y nadó hasta el otro lado. Alguien avisó al joven pastor, el cual con su perro se escondió en un agujero por la orilla. Moisés al no encontrarle se enfureció tanto que mató a cuatro de sus mejores carneros, escogió las mejores porciones para sí mismo, y el resto lo vendió y se compró una inmensa cantidad de vino.

Al parecer este evento le hizo huir y terminó en un monasterio. No se sabe con certeza si ya iba con un corazón contrito, pero sí sabemos que la Gracia Divina le comenzó a transformar de ese momento. Nuestro bandido fue llevado al desierto y ahí Dios le sedujo. Tomó por padre espiritual a San Isidoro el presbítero, quien fue uno de los primeros discípulos de San Macario el Grande (15 de enero). San Isidoro le llevó ante este Grande entre los santos, el cual le instruyó en la fe luego y le bautizó. Moisés pensó retornar al mundo, pero Isidoro le recomendó se quedase en el monasterio y Moisés así lo hizo. Al poco tiempo tomó el hábito monástico. Comenzó para Moisés una gran batalla espiritual la cual duró largo tiempo.

Moisés había pedido permiso para retirase en una celda alejada del cenobio. En cierta ocasión estando en esta celda le atacaron cuatro bandidos, pero él no había perdido nada de su fuerza, y sin hacerles daño les derrotó, los ató y se los llevó a los padres, quienes estaban en la iglesia recitando el Salterio. Los padres, como los bandidos, se quedaron asombrados. Moisés preguntó a los padres: "¿Qué quieren que haga con estos hombres, ya que no soy nadie para maltratarles?". Los padres le dijeron que los liberara. Los maleantes al darse cuento que este negro monje era su antiguo líder y que había sido generoso con ellos tuvieron un cambio de corazón y se convirtieron. También ellos tomaron el hábito monástico.

Moisés e Isidoro.
Moisés siguió teniendo muchas batallas no solo dentro de sí, sino también en su comunidad. Dios le purificaba como había purificado a su pueblo Israel en el desierto. Los ataques de los demonios eran constantes no solo durante el día sino también en sus sueños. Llego a tanta su agonía que en algunas ocasiones pensó regresar al mundo. San Isidoro le consolaba y le daba fuerza Con estas palabras: "Ves a occidente esa cantidad de demonios que están al acecho. Pues mira a oriente, y ve la cantidad de ángeles que son inmensamente más en cantidad. Ellos están aquí para asistirnos". También le dijo que fuera a recibir comunión. Esto le dio mayor determinación y desde este momento no lo pudieron derrotar los demonios por fuertes que fueran sus insidias. Cuando Moisés fue ordenado por el terrible obispo San Teófilo de Alejandría (15 de mayo) le dijo: "Mira ya eres todo blanco". Moisés respondió: "solo soy blanco por fuera. Pero el que lo ve todo sabe que en mi alma soy negro". Para poner a prueba su virtud este mismo obispo pidió a los otros presbíteros que al comenzar la liturgia lo echaran del presbiterio diciéndole "lárgate de aquí etíope", luego uno le siguió para ver su reacción y le escuchó decirse a si mismo: "Han obrado bien contigo". En otro momento los monjes le llamaron para reprender a un monje que había obrado mal. Moisés cogió un costal de arena le hizo un pequeño agujero y comenzó a caminar, diciéndoles: "así como esta arena viene de tras de mí, así igual me persiguen mis pecados. No soy nadie para juzgar a mi hermano", rehusando dar juicio.

En cierta ocasión el santo, acompañado de otros monjes, fue a visitar a San Macario el Grande. Este al verles llegar dijo: "Veo que entre vosotros hay uno que recibirá la corona del martirio". A esto respondió Moisés: "he de ser yo, pues todos los que empuñan la espada, a espada perecen".

Moisés se retiró con una gran cantidad de monjes a Petra. Luego se marcharon hacia el Valle de Natrun en Egipto, al tiempo en que unos bárbaros atacaban la región. Al saber Moisés que el monasterio sería atacado mandó a sus discípulos que huyeran, quedándose con él solo 7 monjes. Los bárbaros saquearon el monasterio, mataron a Moisés y sus compañeros. Un monje que se había ocultado en unas palmeras vio bajar unas coronas de oro que se posaron sobre las cabezas de monjes mártires.

En el año 405, en el mes Copto 24 Paoni, nuestro 1 de julio, se cumplió lo que había dicho San Macario el Grande. Actualmente sus reliquias están el Monasterio de la Madre de Dios de Paromes, en Egipto

La iglesia copta y otras iglesias orientales le alaban en su liturgia con estos hermosos textos:


Reliquias de San Moisés.
Polytikion.
"Has demostrado ser un ciudadano del desierto, un ángel en la carne, y un trabajador maravilloso, oh Moisés, nuestro Padre que portas a Dios. Mediante el ayuno, la vigilia y la oración obtuviste dones celestiales, y resucitas a los enfermos y las almas de aquellos que recurren a ti con fe. Gloria al que te dio fortaleza. Gloria al que te ha coronado. Gloria al que hace sanidades para todos a través de ti".

Kontakion.
"¡Oh, Padre bienaventurado y justo Padre Moisés!, tú disipaste las tinieblas de las pasiones, siendo ricamente iluminado con luz divina; y con tus oraciones vigilantes, marchitaste el orgullo licencioso de la carne y subiste a lo alto de la ciudadela de arriba, donde suplicas continuamente a Cristo Dios para que conceda gran misericordia a nosotros".

Fuentes:
-http://oca.org
www.mystagwgia.gr


Leonel Varela.


A 28 de agosto además se celebra a:



San Elouan de Bretaña, ermitaño.
San Julián de Brioude, soldado mártir.
San Vivien de Saintes, obispo.

lunes, 27 de agosto de 2018

"Libérame de lágrimas y amarguras".

San Gebhard de Constanza, obispo. 27 de agosto y 26 de noviembre.

Gebhard nació el 7 de agosto de 949, en Burg Pfannenberg y fue hijo del conde Ulrich de Bregenz. Su madre, Diethild, murió durante el parto. Recibió su educación en la escuela catedralicia en Constanza, dirigida por su tío San Conrado (26 de noviembre), quien más tarde sería obispo de la misma sede.

En 979, siendo joven presbítero, el emperador Otón II nombró a Gebhard como obispo de Constanza, gracias a la influencia de San Guillermo de Hirsau (5 de julio). Además, fue padrino de bautismo del primogénito real, Otón III. Fue consagrado en la catedral de Mainz. Gebhard organizó la evangelización de los habitantes de la Selva Negra. Construyó iglesias, ordenó presbíteros y preparó maestros para formar a los niños en las letras y la piedad. Reformó los monasterios, dotándoles de cierta autonomía, aunque conservando el privilegio de la última autoridad. Visitaba a los enfermos y los pobres, luchaba porque fueran atendidos con justicia y caridad. Dícese que en una ocasión halló una pobre viuda cuyo cordero había muerto y no tenía nada más. Entonces el santo tocó el animal con su cayado y este revivió y se levantó.

En 983 fundó la abadía benedictina de Petersberg, cerca de Constanza, la cual dotó con una preciada reliquia de San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre, elección papal). Por medio de esta reliquia Dios obró numerosos milagros, y se le hacía gran fiesta durante siglos.

Gebhard murió el 27 de agosto de 995, y fue sepultado en la abadía mencionada. El Papa Calixto II le canonizó en 1124 y en 1134 sus reliquias fueron elevadas a la veneración pública. En 1259 las reliquias fueron trasladadas a una bella urna relicario, mas en 1530 los herejes luteranos las arrojaron al Rhin. En el siglo XVII su castillo natal fue destruido y en 1723 unos monjes se asentaron en las ruinas y construyeron una bella iglesia barroca dedicada a su memoria. Es abogado contra las enfermedades del cuello, los buenos embarazos y partos. Las mujeres suelen rezarle: "San Gebhard, auxíliame. Ayúdame en los momentos más difíciles a través de tus piadosas oraciones. Libérame de lágrimas y amarguras y dame a mí y a mi hijo tu bendición por tu intercesión".

Fuente:
https://www.heiligenlexikon.de/BiographienG/Gebhard_II_von_Konstanz.html


A 27 de agosto además se celebra a:


San Marcelo y
comp. mártires
.
Santa Mónica,
viuda
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San Maelrubha,
monje
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RECUERDA:

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"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

De verdulero despreciado a santo amado.

Beato Francisco de Posadas, presbítero dominico. 20 de septiembre.  Nació en Córdoba el 25 de noviembre de 1644 en una familia que habí...