sábado, 24 de septiembre de 2016

Beato Hermann el Paralítico.

Beato Hermann el Paralítico, monje. 24 de septiembre.

Nació el 18 de julio de 1013, en Saulgau junto al lago Constanza. Era hijo del conde Wolfrad II de Altshausen. Poco después de su nacimiento, enfermó gravemente de una infección en la médula espinal y aunque sanó, quedó paralítico y sin poder hablar. Solo con mucho esfuerzo logró mover la mano derecha para las funciones ordinarias y luego para escribir.

A los siete años, sus padres encomendaron su educación a la abadía benedictina de Reichenau, donde fue discípulo muy querido del abad, el Beato Benno de Osnabrück (20 de noviembre). En 1043 profesó como monje, a pesar de su minusvalía, pues su piedad, caridad y claridad de mente eran muy queridas a la comunidad. E hicieron bien, pues Hermann fue un eminente escritor, teólogo, astrónomo, matemático, músico, historiador y era versado en varias lenguas. Escribió una "historia del mundo", partiendo de Cristo hasta 1054, cuando murió, siendo continuada por su discípulo Bertold. Se le atribuye la autoría de la "Salve Regina", que habría compuesto con ocasión de la visita del papa San León IX (19 de abril) a la isla de Reichenau, y del "Alma Redemptoris Mater". Asimismo compuso hermosos oficios litúrgicos a Santa Afra (5 de agosto) y a San Wolfang (7 y 31 de octubre).


Murió Hermann el 24 de septiembre de 1054, con solo 41 años. No consta culto público, pero sí que los monjes veneraron su sepulcro y memoria durante siglos. En 1863 se confirmó su culto, pudiendo venerársele públicamente como beato.


A 24 de septiembre además se celebra a San Gerardo, obispo y mártir.

viernes, 23 de septiembre de 2016

Santas Polixena y Xantipa.

Santas Polixena y Xantipa. 23 de septiembre.

Santa Xantipa.
Introducción.
Las "Actas de Xantipa, Polixena y Rebeca" se considera una especie de apócrifo del Nuevo Testamento, y fue escrito entre los siglos III y IV, con un estilo muy alejado de los sobrios textos evangélicos y del canónico Hechos de los Apóstoles. Los personajes centrales son dos hermanas, Polixena y Xantipa. Consta de dos partes que se entrelazan, poniendo como hermanas a ambas santas. Aunque se presentan escritas por una sola persona, por San Onésimo (16 de febrero), el conocido discípulo de San Pablo (29 de junio, martirio; 30 de junio, conmemoración; 25 de enero, conversión; 18 de noviembre, dedicación de la basílica), se nota que son dos documentos redactados de diferente estilo y momento. La primera parte está dedicada a Xantipa, y la segunda a Polixena, ambas abundan en largas oraciones, sueños, alusiones a salmos y escritos paulinos, discursos, aventuras, etc., que las asemejan más a una novela que a otra cosa.

La inspiración de las "Actas de Xantipa, Polixena y Rebeca" pueden ser las apócrifas, y más antiguas, "Actas de Pablo y Tecla", pues parten del mismo supuesto: las correrías misioneras de San Pablo en España, supuestamente en Tarragona, sitio que tiene como sede la tradicional misión hispánica de San Pablo. Se notan los pasajes casi calcados, la presente manifestación de Cristo en San Pablo, que toma el aspecto del Señor, resplandeciendo cuando predica. O las escenas del soborno del custodio, el disfraz de hombre, la leona que aparece varias veces, etc. Y, claro, la coincidencia de la memoria litúrgica de estas santas con Santa Tecla, igualmente a 23 de septiembre, no es casual. Ciertamente, no hay vestigio de culto, ni mención algunos a estas santas en los Padres españoles, que no parecen conocerlas. No así los griegos, que las celebran entre sus santos "apostólicos" y las ponen realmente como apóstoles en tierras tarraconenses. Por último, aunque en el título se mencione a Rebeca, esta no pasa de ser un personaje secundario y a la cual si que no se le da culto como a las otras dos. La mención de Santas Polixena y Xantipa entró tardíamente al Martirologio Romano, de manos de Baronio en el siglo XVI, que la colocó a 23 de septiembre, siguiendo a los griegos. Hay que recordar que la mera inserción en el martirologio no significa la existencia de un culto público en la Iglesia, sino que solo es una mención. Hoy no existe dicha mención.

Las Actas.
Según estas, que resumiré muchísimo, cuenta que cuando San Pablo estaba en Roma, conoció a un esclavo de un prefecto de Roma en España, llamado Probo. Este esclavo conoció el Evangelio por parte del apóstol, pero no fue bautizado. De regreso enfermó y como era un esclavo muy querido por sus amos, les confesó que la causa de su mal era que le faltaba una medicina celestial: "la unción con aceite y lavado por el agua", que solo podía darle "un médico" que había conocido en Roma. La mujer, llamada Xantipa, preguntó por ese "médico" que sanaba los espíritus y al contarle de las maravillas obradas por San Pablo, todos los ídolos de la casa cayeron por tierra. Y Xantipa creyó en el nombre de Cristo, y cayó enferma del mismo mal que el esclavo: deseo por bautizarse y ser de Cristo totalmente, y por ello comenzó un ayuno que duró un mes.

Y ocurrió que San Pablo llegó a Tarragona, y Xantipa le vio orar antes de entrar a la ciudad, y supo por revelación que aquel era quien Dios le enviaba para ser bautizada en nombre de Cristo. Y junto a Probo, le invitó a su casa. Y muchos fueron allí a oír la palabra del apóstol, y se convertían y sanaban de sus males, y aunque Probo en un principio se negó a que su casa pareciera una posada, por amor a su esposa, aceptó. Pero el diablo, que no quería que Xantipa fuera cristiano, inspiró a Probo arrojar a San Pablo de su casa. El Apóstol se fue y se alojó en la casa de Filoteo, que había sido prefecto de la ciudad. Cuando Probo se durmió, Xantipa sobornó a los guardias y se fue a casa de Filoteo. Los demonios desataron una feroz tormenta de rayos y truenos, pero ella no temió, se encomendó a Cristo y siguió su camino. San Pablo salió a su encuentro, la confortó y la bautizó, dándole la Eucaristía enseguida. Xantipa volvió a su casa y se le apareció Cristo para animarle a confesar su Nombre.

Santa Polixena.
Entretanto, Probo había tenido un sueño y se fue a que los hechiceros Barandus y Gnosteas le dieran un significado. Barandus le dijo que había soñado con el diablo, que se presentaba como rey del mundo, pero que su reino terminaba con el reinado del Cristo que predicaba Pablo, y que debían ser todos bautizados. Probo aceptó y antes quiso ver a Xantipa, preocupado por el largo ayuno que la mujer llevaba. Al acercarse a la alcoba la oyeron orando: "Alabad al Señor, los pecadores porque Él acepta sus oraciones también. Aleluya. Alabad al Señor los que habían perdido la esperanza, porque muchas son sus misericordias. Aleluya. Alabadle los malos, por los que fue crucificado. Aleluya. Alabadle vosotros, los que lucháis por la salvación de los pecadores, porque Dios os ama. Aleluya". Entonces los magos Barandus y Gnosteas pidieron el bautismo, y Xantipa les llevó a casa de Filoteo. Probo oyó la predicación de San Pablo y al regresar a su casa, oró al Señor, pidiéndole la fe. Al otro día fue bautizado y junto a su mujer hicieron una fiesta para invitar a todos a compartir su gozo.

En dicha fiesta estaba la hermana de Xantipa, la virgen Polixena (aquí comienza la segunda parte), que era más joven que su hermana, y estaba adornada con grandes virtudes y dones. Soñó esa noche Polixena que un dragón se la tragaba y que la liberaba un bello joven. Xantipa le explicó que el dragón era el diablo y que debía ser bautizada para que alcanzara la salvación que Cristo le ofrecía, y quedaron en que al día siguiente sería hecha cristiana. Pero esa noche un mago que deseaba a Polixena, con ayuda de los demonios la raptó y la metió en un barco camino de Babilonia, donde tenía familiares. Esa misma noche había tomado un barco el apóstol San Pedro (29 de junio; 1 de agosto, “ad Víncula”; 18 de enero, cátedra en Antioquía; 22 de febrero, cátedra en Roma; y 18 de noviembre, la Dedicación) camino a la Ciudad Eterna, avisado por Dios de que un mago llamado Simón había corrompido la iglesia local. Estando en la travesía Dios le habló diciéndole: "Pedro, mañana encontrarás en el mar una nave procedente de España; has de orar por el alma perturbada que en ella viaja". Y así lo hizo el santo, ocurriendo que al instante de pasar la barca de San Pedro junto a la Polixena, los demonios que conducían esta dijeron al mago que eran incapaces de seguir viaje y huyeron.

El mago, asustado, abandonó a Polixena en Grecia, donde esta encontró al apóstol San Felipe (28 de febrero; 1, 3 y 11 de mayo; 11 de octubre, Iglesias Orientales; 14, 17, Iglesia Armenia, y 18 de noviembre, Iglesia Copta), que igualmente por una revelación, acudió a la orilla del mar y recibió a Polixena, encomendándola a sus discípulos mientras él seguía su apostolado. Pero uno de estos tuvo malas intencions con ella, y Polixena salió en tras el apóstol. En el camino se encontró con una leona, y la santa mujer oró: "Por el Dios de Pablo, oh bestia salvaje, ten compasión de mí y no me desgarres no hasta que reciba el bautismo". Y el animal la dejó en paz y, además le enseñó el camino de salida del bosque. Saliendo de este, halló al Apóstol San Andrés; apenas le vio Polixena supo que era un hombre de Dios, le habló de San Pablo y de su deseo de ser bautizada. San Andrés se alegró de saber de los logros apostólicos de Pablo en España y accedió a bautizar a Polixena. Se encaminaron a un pozo, donde hallaron a Rebeca, una israelita que al ver a Andrés, le pidió recibir el bautismo. Así que Andrés las bautizó a las dos. Y he aquí que volvió a aparecer la leona, que dejó que las jóvenes la siguieran a su cueva, donde Andrés las dejó para que hicieran vida eremítica.



Un tiempo estuvieron allí, hasta que conocieron a un arriero. Este había sido discípulo de San Felipe y tentado por Satanás, había metido mano en el dinero y bienes destinados por el apóstol a los pobres, por lo que había huido y estaba arrepentido. Polixena le dijo que si las llevaba de vuelta a España, Dios tendría misericordia de él. El hombre accedió y se pusieron de camino rumbo al mar, pero primero Polixena se vistió de hombre, para que a causa de su belleza, no sufriera peligro a manos de desalmados. Descansaron en una posada, donde Polixena fue descubierta como una mujer y un prefecto la retuvo para sí. El arriero huyó y encontró a San Felipe, al que contó lo ocurrido. Felipe supo que era la misma Polixena que él había dejado con sus discípulos. Mientras, las jóvenes fueron encerradas, pero Rebeca escapó y se refugió donde una anciana. Mientras, Polixena fue llevada a la cámara del prefecto, pero el hijo de este le reveló que conocía de Cristo, y que este le había elegido para custodiar su virginidad. Se había convertido el joven por la predicación de una virgen llamada Tecla, compañera de "un varón de glorioso semblante" llamado Pablo. Polixena le dijo que Pablo estaba en su ciudad, y convino escaparse con el joven rumbo a España. Pero ocurrió que un esclavo les oyó y les denunció al prefecto, que mandó que Polixena y su hijo fueran arrojados a las fieras. Cuando estaban en la arena, una leona (la misma?)les protegió y lamía sus pies. El prefecto reconoció en ello la obra de Dios y renegó de los ídolos y se convirtió junto con toda su corte. Polixena le prometió que enviaría a San Pablo para que les instruyera en la fe de Cristo.

Llegando a la orilla, hallaron a Onésimo (el mismo que dice escribir el relato), que había recibido el mandato divino de llevar a los jóvenes a España. Antes de embarcarse estuvieron siete días predicando hasta desterrar el paganismo. Al cabo, Polixena y el hijo del prefecto se fueron a España, pasando por un ataque de bandidos que Polixena repelió con gran confianza en Dios. Llegaron a Tarragona (?) y San Pablo la recibió con gran alegría, lo mismo su hermana Xantipa, aliviada por ver a Polixena en paz, falleció dulcemente. Y he aquí que apareció de nuevo el hechicero que había raptado a Polixena, San Pablo le convirtió y le bautizó. Y terminan las Actas diciendo: "A partir de ese momento ella se separó del bienaventurado Pablo. Estas cosas ocurrieron así para gloria Padre, Hijo y Espíritu Santo, un solo Dios, a quien es la gloria y el poder, ahora y siempre y por toda la eternidad. Amén".


Fuentes:
-"Las Vírgenes cristianas de la Iglesia primitiva". P. FRANCISCO DE B. VIZMANOS, S. I. BAC. Madrid, 1949.
-"España Sagrada". Tomo III. P ENRIQUE FLOREZ OSA. Revista Agustiniana. Madrid, 2002.
-http://www.tertullian.org/fathers2/ANF-10/anf10-20.htm#TopOfPage

A 23 de septiembre además se celebra a San Lino, papa.

jueves, 22 de septiembre de 2016

San Florencio de Angers, el casi mártir.

San Florencio, ermitaño. 22 de septiembre.

St-Florent-le-Vieil.
Sobre la vida de San Florencio hay datos muy precisos y una leyenda tardía y de escasa verosimilitud. La historia cuenta que era oriundo de Baviera, y fue discípulo de San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias ; 1 y 13 de diciembre, traslaciones), que le ordenó presbítero. Predicó en Poitou y luego se retiró a la montaña en Glonne, para llevar la vida de un ermitaño. Con el tiempo en el mismo sitio se fundó un monasterio llamado St-Florent-le-Vieil.

Ahora, pero la leyenda tiene su miga… Según esta, publicada por primera vez en 1647, Florencio era hermano del célebre San Florián de Lorch (4 de mayo). Cuando la persecución de Diocleciano y Maximiano, ambos hermanos sefueron a Lauriacum (Lorch) a consolar a los cristianos perseguidos. Cruzando el puente se encontraron con unos soldados, antiguos compañeros suyos que, al decirles los hermanos que eran cristianos, les respondieron: "Pero, ¿no habéis oído hablar de los últimos decretos del emperador, que dictan que cualquiera que no sacrifique a nuestros dioses, debe ser atormentado! Por lo tanto, debemos llevaros ante nuestro comandante Aquiliano". "Queridos hermanos de armas" – respondieron los dos santos – "Id y decirlo a vuestro comandante." Los soldados los tomaron por locos y los llevaron ante Aquilino. Este les dijo: "¿Qué me decís, Florián y Florencio? Sólo tenéis que traer una ofrenda a los dioses, como yo y como todos sus compañeros. Y así no os castigaré como los emperadores que han prescrito". Los santos se negaron, por supuesto, y Aquilino mandó les obligaran a sacrificar, y ellos clamaron al cielo: "Señor, nuestra esperanza está en puesta en ti. Danos, Señor, la fuerza necesaria para resistir la crueldad de los tiranos."

Aquilino les acusó de llamar tiranos a los emperadores, a quienes debían obediencia. Pero los santos adujeron que solo a Dios debían obediencia, que el emperador tenía poder sobre sus cuerpos, pero no sobre sus almas, que eran solo de Dios. El comandante entonces mandó que fueran flagelados, y como durante el tormento los santos hermanos no perdían el semblante sereno, ordenó que sobre los hombros les pusieran vigas de hierro con afiladas púas. Pero nada, los santos solo confesaban el nombre de Cristo, así que fueron condenados a que les lanzaran al río Avise con una piedra de molino atada a sus cuellos.

Y se pusieron en marcha, pero cuando aún faltaba por llegar, los soldados se sientieron cansados y se echaron todos bajo un árbol. Entonces apareció un ángel que dijo a Florencio: "Dios no quiere que mueras mártir. Ponte en pie y a la Galia, donde recibirás las sagradas órdenes de manos del santo obispo Martín". Y se rompieron sus cadenas. Florencio contó a su hermano lo ocurrido y este le dijo: "Haz de hacer lo que Dios le dice que hagas. Que Él llenar tu vida de felicidad y que finalmente te de la vida eterna. Me alegraré de encontrarte de nuevo". Y Florencio escapó. Florián fue mártir, siendo lanzado al río como estaba previsto. Su culto ha sido muy extenso en Baviera y otras zonas alemanas, ha llegado a Francia e Inglaterra, y es invocado contra los ahogamientos y los incendios por otras anécdotas de su leyenda propia, en la que no aparece Florencio.

Y seguimos con San Florencio. Este, luego de escapar, se fue a la Galia, como le había mandado el ángel. Llegó un domingo a la orilla del Ródano, frente a Lyon, pero no había barca para cruzar. Como el santo quería oír misa, se subió a un bote podrido y lleno de agujeros, que le transportó felizmente al otro lado del río. Apenas llegó a la ciudad halló a un poseso que bramaba, Florencio se puso de rodillas y clamó a Dios, hizo la señal de la cruz sobre el endemoniado y este quedó libre. Mientras esto pasaba, San Martín tenía una visión acerca de un hombre de Dios que vendría a él. Unos días más tarde Florencio llegó a la presencia del santo, entre tantos peregrinos y pobres que visitaban al santo obispo, pero este le reconoció como el que Dios le enviaba como ayuda en la evangelización. Martín le bendijo, le interrogó y supo sobre él (lo de Florián, el fallido martirio, etc., suponemos) y quedó satisfecho, por lo que le dijo hiciera tres días de oración. Al cabo, lo ordenó presbítero. 

Luego de ser ordenado, una noche estando en maitines, Dios le reveló donde debía retirarse para vivir en oración. Era una cueva a las orillas del Loira, en un sitio llamado Glonne. Florencio se encaminó allí y, halló el sitio, que estaba infestado de serpientes. El santo invocó a Dios para que así como libraba del demonio a sus devotos, le librara a él de las serpientes. Y enseguida, estas abandonaron la cueva sin hacerle daño alguno. Construyó allí Florencio una capilla dedicada a San Pedro, en la cual se dedicó al culto divino, alternando oración, penitencia y trabajo.

Exvotos en agradecimiento al santo.
Todos los años viajaba una vez a Tours para orar, bendecir y predicar al pueblo, y en una ocasión en la que pasaba por la actual Saumur, los habitantes de la ciudad le detuvieron clamando: "¡Oh, hombre santo, hay una enorme serpiente que devora a las personas y los animales. Líbranos de ella!" Pero el santo, por humildad, respondió que lo diría a San Martín para que él los librase de la bestia y siguió de camino. Al llegar a Candes halló una viuda ciega a la orilla del río, que lloraba porque a su hijo se lo habían tragado las aguas y le creía ahogado. Florencio la consoló e hizo una oración. Se le apareció su ángel protector, que le dijo que el chico no estaba muerto, y le señaló el sitio donde estaba. Florencio llamó a unos pescadores, que echaron las redes en el sitio indicado, sacaron al hijo de la viuda, que se repuso enseguida. Además, el santo devolvió la vista a la pobre mujer. Al llegar a Tours, dijo a Martín lo de la serpiente de Saumur y este le encomendó que orara y que al regreso salvara al pueblo del animal. Así lo hizo Florencio, que se fue a la gruta del enorme reptil y, en nombre de la Santísima Trinidad, mandó a la serpiente que se fuera de allí sin hacer daño a nadie. Y el animal salió disparado, perdiéndose en una sima para siempre.

Florencio falleció el 22 de septiembre, con 123 años, y fue llorado por todo Angers, Tours y los alrededores, pues muchos milagros había realizado. Fue sepultado en el sitio que él mismo había cavado desde años antes. Al construirse el monasterio de Saint-Florent de Glonne, se trasladaron allí sus reliquias. En 853, por miedo a las invasiones vikingas, los monjes huyeron a Berry y Tounus, llevándose estos las reliquias del santo consigo, pero al volver a Glonne, los monjes de Tounus no quisieron devolver las reliquias, así que algunos monjes se las robaron y las llevaron al monasterio que fundaron en Saumur con el nombre de Saint-Florent-le-Jeune, para diferenciarlo de Saint-Florent de Glonne, llamado desde entonces Saint-Florent-le-Vieil, y que existe aún. 

En 1077 se trasladaron a la abadía de Roye, cerca de Amiens. En el siglo XV la pelea de las reliquias volvió a estar al rojo vivo, y el rey Luis XI de Francia decidió devolver las reliquias a Saumur, donando además un relicario, pero cuando la procesión iba de camino los habitantes de Noyant y algunos monjes de Roye asaltaron la comitiva y se llevaron las reliquias a la parroquia de Noyany. Allí fueron veneradas hasta 1496 cuando el Parlamento de París tuvo que intervenir y decretar la división de las reliquias: una parte para la abadía de Roye y la otra para Saint-Florent-le-Jeune, en Saumur. Estas últimas reliquias fueron profanadas por los herejes en 1562, pero se salvaron, aunque fueron profanadas de nuevo y esta vez destruidas, durante la Revolución Francesa. En 1850, al suprimirse la abadía de Roye, las únicas reliquias que quedaban pasaron a Saint-Florent-le-Vieil, donde se veneran.

Es abogado contra los animales venenosos y se le invoca para calmar el llanto de los bebés.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-http://www.mythofrancaise.asso.fr/mythes/figures/FLOmytho.htm.


A 22 de septiembre además se venera a San Mauricio y la Legión Tebana, mártires.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mártir por la educación de las familias.

Beato José Vila Barri, presbítero y mártir. 21 de septiembre.

Nació en Camprodón, Gerona, el 14 de abril de 1910. Sus padres se llamaron Juan e Iluminada, y pertenecían a una baja clase social. Tuvo dos hermanas más. A los 10 años su madre enviudó y la situación económica familiar empeoró. Al año siguiente fue admitido en el colegio para huérfanos de San Julián, en Vilatorta. Allí estudió la primaria y ya desde esa edad se le veía piadoso y caritativo con sus compañeros. 

El 25 de julio de 1925 entró como postulante del Instituto de Hijos de la Sagrada Familia en el colegio de Blanes. Esta congregación religiosa, religiosa católica fundada por San José Manyanet (16 de diciembre) en el siglo XIX, para la formación cristiana de las familias y la juventud, teniendo como modelo y patronos a la Sagrada Familia. Comenzó el noviciado el 25 de septiembre de 1927, en el colegio La Sagrada Familia de Les Corts. Al año siguiente, 26 de septiembre, hizo sus primeros votos y quedó en el mismo colegio para formarse para el sacerdocio. A la par, ejerció su vocación de maestro en el que había sido su propio colegio San Julián y en el de Santa María de Blanes. Hizo sus votos solemnes 20 de septiembre de 1935 y el 17 de diciembre de ese mismo año fue ordenado diácono. Accedió al presbiterado en Gerona, el 7 de marzo de 1936, cantando la primera misa a los pocos días en el colegio Nuestra Señora de Loreto, en Les Corts. Poco tiempo duró su vida de presbítero, pero en esos meses previos a su martirio se le vio celebrar devotamente.


El 18 de julio de 1836, día del alzamiento, estaba en la residencia de Mas Loreto de Mosqueroles como prefecto de escolares, teniendo a su cargo a doce estudiantes de filosofía. El 22 de julio les avisaron de la llegada de los comunistas al pueblo y del saqueo al que habían sometido a algunas familias, a la parroquia y las intenciones de quemar la propia residencia de los Hijos de la Sagrada Familia. Los jóvenes se dispersaron por los campos, hallando refugio en algunas casas de amigos. Nuestro beato fue el último en irse, luego de colocar a los demás, incluido el Hermano Juan Sierra, al que consiguió un salvoconducto para que pudiera esconderse en el consulado norteamericano de Barcelona. El 2 de agosto salió de la residencia junto con el Beato Pedro Ruiz (sería capturado en La Pobla de Lillet el 4 de abril de 1937, siendo martirizado el día 12 en Sant Fruitós de Bages) hacia Vic. También le acompañaba el Hermano Casimiro Roca. En Vic les acogió su hermana Isabel, que les consiguió salvoconductos para llegar a Manresa, aunque nuestro José quedó unos días más con su hermana y con su tío, el escolapio Buenaventura Belart. 


El 20 de septiembre su tío intentó seguir hacia Vic, con la intención de embarcar hacia Roma, pero fue descubierto y detenido. Esa misma tarde apresaron a José, siendo asesinados los dos la noche siguiente, 21 de septiembre, en Gurb de la Plana. Fue enterrado en el cementerio de Granollers de la Plana, pero en 2007 sus reliquias fueron trasladadas a la capilla de los mártires de la iglesia San José Manyanet de Barcelona, de los Hijos de la Sagrada Familia. Fue beatificado junto a otros 522 mártires de la persecución religiosa en España, el 13 de octubre de 2013 en Tarragona, por el Cardenal Angelo Amato en nombre del papa Francisco.


Fuente:
https://es-es.facebook.com/HeroesDeAyerYDeHoy/posts/967461033314254



A 21 de septiembre además se celebra a Santa Efigenia de Etiopía, princesa "carmelita".

martes, 20 de septiembre de 2016

San Ivo, obispo y predicador.

San Ivo Mahyeuc de Rennes, obispo dominico. 2 (Todos los Santos Obispos de Rennes) y 20 de septiembre.

Relieve conmemorativo de
la iglesia de San Pedro de Plouvorn.
Nació en 1462 en una rica familia de comerciantes de la localidad bretona de Kervoyec. No se conoce donde estudió, pero supónese en algún monasterio o escuela catedralicia. En 1483, con 21 años, tomó el hábito dominico en el convento de Morlaix, donde un grupo de dominicos holandeses habían fundado un convento muy austero, según el ideal primitivo de Santo Domingo (8 de agosto; 24 de mayo, traslación de las reliquias; 15 de septiembre, "in Soriano"). Con 25 años fue ordenado presbítero y su fama de buena conducta, sabiduría y prudencia hizo que fuera elegido como confesor por la princesa Ana de Bretaña y posteriormente por el padre de esta, Carlos VIII.

En 1507, el papa Julio II le nombró obispo de Rennes a instancias de la misma princesa, ya reina. Ivo apeló a su Ministro General, aduciendo su compromiso con la Orden de Santo Domingo y su incapacidad, pero el General le conminó a obedecer. Y así, obediente, pero contra su voluntad, tomó posesión de la sede. Como suele pasar con los santos, en la obediencia ven la voluntad de Dios y no se resienten cuando no se hace la suya, así que Ivo vio en su nueva misión la voluntad divina y a ella se entregó sin resentimientos. A pesar de las rentas de su dignidad continuó viviendo pobremente, y no dejó su hábito dominico jamás, usando bajo toda la vestimenta episcopal, litúrgica o no. Se preocupó por la formación del clero, como venía clamando la necesidad de la Iglesia, vigilando el funcionamiento del seminario. También halló tiempo para abrir una escuela de jóvenes artesanos. Su caridad era inmensa, siempre dispuesta y a costa de sí mismo. A unos mendigos dio su capa, a una viuda dio un pan con monedas de plata dentro. Y así, se cuentan muchas anécdotas.

También fungió como legado de los reyes de Francia. Se le conocen algunas composiciones poéticas, como la realizada con motivo de la coronación de Francisco III de Francia, celebrada en Rennes en 1532. Fue amante de la cultura, el progreso y todo por el bien de Rennes. A su labor se debe la fundación de la primera imprenta de Rennes.

Después de una vida entregada al Evangelio, falleció el 20 de septiembre de 1541, con 79 años. A su muerte, sus funerales fueron muy concurridos y hubo una disputa por sus reliquias. Los canónigos de la catedral de Rennes le querían entre ellos, por ser su obispo, y los dominicos de la ciudad, cuyo convento fundó él mismo, lo querían en su iglesia. Peleas y discusiones terminaron con la cesión de los frailes a favor del capítulo de los canónigos: Ivo fue sepultado en la catedral, junto al altar de San Sebastián. En 1637 se inició el proceso de canonización por petición conjunta de los canónigos de Rennes y los dominicos. En 1684 ya se habían documentado lo menos treinta milagros. La documentación fue enviada a Roma, pero la canonización nunca tuvo lugar, pero aún así se le venera como santo, cosa rara para los santos tardíos del siglo XVI, a los que se les exigía la canonización.


Fuente:
-"Yves Mahyeuc, 1462-1541. Rennes en Renaissance". GEORGES PIC.


A 20 de septiembre además se celebra a San Agapito I, papa.

lunes, 19 de septiembre de 2016

San Rodrigo de Silos

San Rodrigo de Silos, abad. 19 de septiembre.

Iglesia de Silos.
Rodrigo Íñiguez, aunque no hay mucha certeza de ello, fue tío del gran Patriarca Santo Domingo de Guzmán (8 de agosto; 24 de mayo, traslación de las reliquias; 15 de septiembre, "in Soriano") y del Beato Manés de Guzmán (18 de agosto). Peleó bajo las órdenes de San Fernando III (30 de mayo) e igualmente estuvo bajo las órdenes del hijo de este, el rey Alfonso X el Sabio. Antes de 1228 abandonó el mundo y sus glorias para tomar el hábito benedictino en San Millán de Yuso, como probó mediante documentos el benedictino P. Plácido Romero.

Fue devotísimo del Santísimo Sacramento, según prueban algunos documentos sobre donaciones suyas o que conseguía de los nobles, para el culto al Sacramento, expresado en embellecimiento de la liturgia, ricos vasos sagrados, etc. Igualmente donó algunas viñas para el culto de la Santísima Virgen. En 1242, siendo prior de Yuso, fue elegido abad del monasterio Silos, en contra de su voluntad. Fue un abad celoso de la disciplina y la observancia regular. Intercedió para que el rey Alfonso X perdonase a unos monteros que habían dejado escapar a un preso por descuido. A este rey arrancó la donación de un impuesto que recibía (llamados martiniegas, pues se pagaban a 11 de noviembre, día de San Martín). Se cuenta que un Viernes Santo convirtió por dos veces en vino el agua que se daba de beber a la comunidad, como mismo se lee de San García Abad (25 de noviembre). En otra ocasión que había gran sequía llenó por milagro las tres cubas del monasterio, con solo exprimir un racimo de uvas. 

En 1276 renunció a la dignidad abacial para dedicarse por completo a la oración y la lectura, y la penitencia, alejado de los monjes y del mundo. Falleció el 19 de septiembre de 1280 y fue enterrado en el claustro, junto a la escalera llamada "de las vírgenes". En 1560 se hicieron obras en la escalera y se abrió el sepulcro para trasladarse y el cuerpo fue hallado incorrupto, y lo mismo su cilicio y el hábito. Fue trasladado al sitio donde había estado el primitivo sepulcro de Santo Domingo de Silos (20 de diciembre), y en 1604 se le trasladó al crucero de la bella y sobria iglesia abacial, donde recibe culto aún.


Fuentes:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Septiembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.
-“Rodrigo Íñiguez, abad de Silos”. P. JOAQUÍN PEÑA, OAR. Yuso, 1975.


A 19 de septiembre además se celebra a
Santa María de Cervelló, virgen mercedaria
San José María Yermo y Parrés, presbítero fundador.

domingo, 18 de septiembre de 2016

San Ferreol, el encadenado.

San Ferreol de Vienne, soldado mártir. 18 de septiembre.

Ferreol era natural de Vienne, en la Galia, y llegó a ser tribuno de la guardia romana. Imperando Diocleciano se desató la persecución y Ferreol, que sabía que entre sus tropas estaba el soldado San Julián (28 de agosto), que era cristiano, le animó a irse de la ciudad. La leyenda dorada de Santiago La Vorágine (13 de agosto) cuenta que no fue por huir, sino por poder padecer martirio con más gloria al ser mártir en un sitio donde no fuera conocido, además de para no dejarse convencer de sus padres. Pero eso se lo inventa el escritor porque le parece que por irse el santo tiene menos mérito. Ya sabemos cómo era La Vorágine.

Pues una vez que Julián partió, el gobernador Crispín mandó apresar a los cristianos que había en la ciudad, sobre todo a los principales, con especial encomienda que apresaran a Ferreol, del que se decía era cristiano. Cuando estuvieron frente a frente, Crispín intentó hacer que Ferreol sacrificara a los dioses, a lo que respondió el santo: "Yo soy cristiano, y no puedo adorar a tus dioses. A los Emperadores he servido en la milicia el tiempo que les podía servir como cristiano, y cuando di la obediencia, determiné de obedecer leyes justas, y nunca a leyes injustas, sacrílegas y malas; y así tengo puesto de militar contra los enemigos del Estado como debo, pero no contra los cristianos". Y un largo diálogo, legendario, tuvo lugar, para concluir Ferreol: "Me he propuesto adorar al Criador, y no a la criatura, ni a tus dioses, hechos por manos de hombres".

Viendo Crispín la constancia de Ferreol, lo mandó a azotar, y echarlo después a la cárcel cargado de cadenas. Pero al tercer día de estar en ella cayeron milagrosamente las cadenas quebradas en mil pedazos, y se le abrieron las puertas de par en par. Reconoció el santo este singular favor de Dios, y comprobando que los guardas dormían, salió del calabozo y de la ciudad, y se fue camino a Lyon. Pero dos leguas más arriba de Vienne, cayó otra vez en manos de sus perseguidores, que le ataron y le llevaron de nuevo a la ciudad, pero a medio camino le cortáron la cabeza a las orillas del Ródano sobre el año 304.

Las leyendas en torno a Ferreol y Julián son confusas, pues hay varias versiones. La más extendida cuenta que los verdugos llevaban la cabeza de Julián, la enseñaron a Ferreol y le dijeron: "Esto haremos contigo si no sacrificas a nuestros dioses", y como Ferreol se negó, le martirizaron y le sepultaron con la cabeza de Julián en las manos. En 431 San Mamerto de Vienne (11 de mayo) halló las reliquias de Ferreol y Julián, pero no falta la versión que dice que fue San Germán de Auxerre (31 de julio). Ambas versiones sí que coinciden en que la cabeza de Julián y el cuerpo de Ferreol estaban incorruptos, como acabados de enterrar.

La devoción a San Ferreol pasó a España y en Cataluña tuvo alguna devoción, llegando a trasladarse algunas reliquias suyas a Besalú, donde aún se le venera. En Olot, Gerona, se le venera también.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000. 
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Septiembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 18 de septiembre además se celebra a San José de Cupertino, religioso franciscano.

sábado, 17 de septiembre de 2016

De Serafín a serafín.

La Impresión de las Llagas de San Francisco. 17 de septiembre.
Y ahora os anuncio un gran gozo y un nuevo milagro. El mundo no ha conocido un signo tal, a no ser en el Hijo de Dios, que es Cristo el Señor. No mucho antes de su muerte, el hermano y padre nuestro [Francisco] apareció crucificado, llevando en su cuerpo cinco llagas que son, ciertamente, los estigmas de Cristo. Sus manos y sus pies estaban como atravesadas por clavos de una a otra parte, cubriendo las heridas y del color negro de los clavos. Su costado aparecía traspasado por una lanza y a menudo sangraba.(…) Por tanto, hermanos, bendecid al Dios del cielo y proclamadlo ante todos, porque ha sido misericordioso con nosotros, y recordad a nuestro padre y hermano Francisco, para alabanza y gloria suya, porque lo ha engrandecido entre los hombres y lo ha glorificado delante de los ángeles". (Carta de Fray Elías, anunciando la muerte de San Francisco de Asís, 3 de octubre de 1226).

Este es un fragmento de uno de los documentos más antiguos que se conservan en la Orden Franciscana y cuya autenticidad está fuera de duda. Fray Elías, Vicario del Santo, comunicaba por medio de esta carta, a todos los hermanos esparcidos por el mundo, el feliz tránsito de Francisco y al mismo tiempo, el descubrimiento al momento de amortajar su cuerpo, de un prodigio que hasta ese momento pocos conocían, y apenas unos cuantos frailes habían visto: los estigmas en el cuerpo de San Francisco; y como lo leemos en el fragmento, incluso los describe, con la seguridad de quien escribe lo que vio.

El contexto. 
Desde hacía unos años atrás, se vivía en la Orden Franciscana un clima algo tenso, propio de una crisis de crecimiento: Ya no era aquel grupo de hermanos, inexpertos, que se presentaron ante el "Señor Papa" pidiendo permiso para vivir el Evangelio simple y llanamente. Eran ahora, una multitud de hermanos venidos de todas partes, de toda extracción social y cultural, siendo un gran grupo de ellos, universitarios y letrados que exigían una organización menos espontánea y más estable, al estilo de la Orden de los Dominicos. Francisco, "simple e idiota", como se autodenominaba, se sentía desbordado ante tanta exigencia. Lo suyo no era ser legislador ni alto dirigente. Es por eso que luego de la aprobación de la Regla por el papa Honorio III, el 29 de noviembre de 1223, Francisco se dedica con más empeño a la contemplación y oración, dejando el gobierno práctico de la Orden en manos de fray Elías de Asís, su Vicario (algunos sostienen que era de Cortona). En la nochebuena de 1223, con permiso del Papa, había preparado el pesebre en la Misa, inaugurando la tradición de preparar belenes en Navidad. Ahora, ya entrado el año de 1224, el Señor "posaría Su mano sobre su siervo y lo llevaría a la cima del monte". (Antífona del Oficio de lectura, propio de la Fiesta).

El tiempo.
De acuerdo a sus devociones personales, el Seráfico Padre se preparaba para las grandes solemnidades con periodos largos de ayuno y oración- contemplación, comúnmente llamados "Cuaresmas". Según se colige por las biografías, que estas eran varias:
1. Desde la Epifanía hasta la Pascua. (la unía con la de la Iglesia).
2. Desde Pentecostés hasta San Pedro y San Pablo
3. Desde la Asunción, hasta el día de San Miguel.
4. Desde Todos los Santos hasta Navidad.

La estigmatización ocurre durante la "Cuaresma de San Miguel" del año de 1224, alrededor de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, 14 de septiembre. 

El escenario. 
Venid, que en el monte Alvernia,
como a Moisés en la zarza
que ardía sin consumirse,
Dios por Francisco nos habla.
(Himno de Laudes, propio de la Fiesta)

El año de 1213 el conde Orlando de Chiusi, uno de los tantos dirigidos espiritualmente por Francisco y hermano de la Penitencia (actual Orden Franciscana Seglar) donó al Seráfico Padre el monte Alverna o La Verna, en la Toscana, al norte de la provincia de Arezzo, para que haga sus retiros junto con sus hermanos.
Tiene la particularidad este monte de presentar un relieve accidentado con una cresta rocosa en la cima y profundos abismos por un lado, que según la tradición, se formaron durante el terremoto que sacudió la tierra en el momento de la muerte del Señor, como una prefiguración de la renovación de la Pasión de Cristo que allí ocurriría siglos más tarde. (Consideración II sobre las Llagas).

Y aunque San Francisco viajó acompañado por los frailes León, Ángel, Rufino, Maseo, Iluminato y probablemente Bonizzo, solo estuvo en lo más alto con el primero, Fray León, quien le alcanzaba la comida y muy temprano por las mañanas le celebraba la Misa. Pero él, deseando más soledad, se apartó, cruzando un abismo, por medio de un tronco atravesado y estuvo en una cueva, a manera de cobertizo, que el Seráfico Padre convertiría en su capilla, su Betel, su lugar de oración y de encuentro con Dios.Un dato curioso: Todas las noches, un halcón despertaba a Francisco para el rezo de maitines. Pero había días en que nuestro Padre no se sentía bien; entonces, el "hermano" Halcón, como si lo supiera, lo dejaba descansar. 

Los hechos.
"Llevaba arraigada en el corazón la cruz de Cristo. Y por eso le brillaban las llagas al exterior, en la carne, porque la cruz había echado muy hondas raíces dentro, en el alma" (2 Cel 211). Llegados a este momento podemos decir que este es el verdadero "periodo seráfico" de la vida de San Francisco, en el que consumó su conformidad con Cristo bendito. (O. Englebert). 

Uno de esos días, cuando el bienaventurado Francisco estaba con fray León, (probablemente al terminar una de las misas diarias), quiso conocer el significado de las visiones que había tenido una de esas noches, de las que Fray León casualmente había sido testigo, y pidió a su amigo, conforme a su costumbre, abrir por tres veces el libro de los Evangelios, saliendo en todas ellas la narración de la Pasión de Cristo, con lo que el siervo de Dios supo que debía prepararse para seguir a Cristo en su sufrimiento, así como le había sido conforme en todos los actos de su vida; aun así, no imaginaba lo que el Señor le tenía reservado. La mañana del día de la Exaltación de la Santa Cruz, encontró a Francisco orando de esta manera: "Señor - decía con lágrimas en los ojos - dos gracias te ruego me concedas antes de morir: la primera, que sienta en mi cuerpo y mi alma, en la medida que sea posible, los dolores de tu acerbisima pasión; y la segunda, que sienta en mi corazón, aquel amor que te llevó a inmolarte por nosotros".

San Buenaventura (15 de julio), General de la Orden, para escribir su biografía de San Francisco, se retiró en el monte Alvernia. A él cedemos la descripción de tan sublime hecho. Un santo nos escribirá sobre otro santo:
… mientras oraba…, vio bajar de lo más alto del cielo a un serafín que tenía seis alas tan ígneas como resplandecientes. En vuelo rapidísimo avanzó hacia el lugar donde se encontraba el varón de Dios, deteniéndose en el aire. Apareció entonces entre las alas la efigie de un hombre crucificado, cuyas manos y pies estaban extendidos a modo de cruz y clavados a ella. Dos alas se alzaban sobre la cabeza, dos se extendían para volar y las otras dos restantes cubrían todo su cuerpo…
Estaba sumamente admirado ante una visión tan misteriosa, sabiendo que el dolor de la pasión de ningún modo podía avenirse con la dicha inmortal de un serafín. Por fin, el Señor le dio a entender que aquella visión le había sido presentada así por la divina Providencia para que el amigo de Cristo supiera de antemano que había de ser transformado totalmente en la imagen de Cristo crucificado no por el martirio de la carne, sino por el incendio de su espíritu. Así sucedió, porque al desaparecer la visión dejó en su corazón un ardor maravilloso, y no fue menos maravillosa la efigie de las señales que imprimió en su carne.
Así, pues, al instante comenzaron a aparecer en sus manos y pies las señales de los clavos, tal como lo había visto poco antes en la imagen del varón crucificado. (Leyenda Mayor XIII, 3)

Descripción de los Estigmas. Quienes los vieron.
Dos años después de la muerte de San Francisco, el Beato Tomás de Celano (5 de octubre) escribió por orden del Papa Gregorio IX (El antiguo cardenal Hugolino, amigo personal de Francisco) la biografía oficial del santo, basándose en el testimonio reciente de muchos que lo conocieron y convivieron con él y lo que él mismo había conocido del Seráfico Padre. Y nos da una descripción de los estigmas:
"Las manos y los pies se veían atravesados en su mismo centro por clavos, cuyas cabezas sobresalían en la palma de las manos y en el empeine de los pies y cuyas puntas aparecían a la parte opuesta. Estas señales eran redondas en la palma de la mano y alargadas en el torso; se veía una carnosidad, como si fuera la punta de los clavos retorcida y remachada, que sobresalía del resto de la carne. De igual modo estaban grabadas estas señales de los clavos en los pies, de forma que destacaban del resto de la carne. Y en el costado derecho, que parecía atravesado por una lanza, tenía una cicatriz que muchas veces manaba, de suerte que túnica y calzones quedaban enrojecidos con aquella sangre bendita".

Es de comprender que luego del feliz tránsito de San Francisco, muchas personas hayan visto lo que en vida de él solo vieron – y supieron- los más cercanos como León, quien le ayudaba a vestirse y a cambiarse la ropa, Rufino, Elías, y tal vez Santa Clara (11 de agosto y 23 de septiembre, invención de las reliquias) quien le acogió en el monasterio de San Damián cuando regresó del Alvernia y le confeccionó unas sandalias en piel con un agujero en el centro, para que pueda acomodar el remache de los clavos de la planta de los pies y pueda caminar bien, entre otros muy escogidos frailes. La noche del 3 al 4 de octubre de 1226, se cuentan como mínimo hasta 50 personas que vieron y palparon los estigmas en el cadáver de San Francisco, antes de llevarlo a sepultar, entre los que destaca la noble dama romana la Beata Jacoba Settesoli (8 de febrero), quien llevó las mortajas y ceras para el sepelio, al caballero Jerónimo, y nuevamente Santa Clara quien mojó un pañuelo con la sangre que brotó al remover uno de los clavos de carne de la mano. Todos ellos dieron testimonio bajo juramento de la veracidad de los hechos. 



La fiesta de la Impresión de las Llagas.
El papa Beato Benedicto XI (12 de agosto) autorizó en 1304 a los religiosos franciscanos la conmemoración de las Llagas de San Francisco, autorizando además un Oficio Litúrgico propio. Sixto V introdujo la mención del hecho en el Martirologio Romano. Paulo V la extendió a toda la Iglesia y así se mantuvo hasta la reforma litúrgica de 1969.

Celebrar los estigmas de San Francisco, además de causarnos admiración y gratitud a Dios, también es una invitación a renovar nuestro amor a Dios y a la humanidad, por quienes Cristo dio su vida. Apasionarnos por la salvación de todos, repitiendo como Francisco: "Amar, Señor, como Tú ha amado, sufrir, como tú has sufrido". 
"Contemplemos, hermanos todos, al buen Pastor, que sufrió la pasión de la cruz para salvar a sus ovejas. Las ovejas del Señor le siguieron en la tribulación y en la persecución y en la humillación, en el hambre y en la sed, en la debilidad y en la tentación, y en todo lo demás. Y como premio por ello, recibieron del Señor la vida eterna. Por tanto, vergüenza nos debiera dar a nosotros, siervos de Dios, que los santos hayan realizado las obras buenas y que nosotros, con sólo divulgarlas y predicarlas, queramos a su costa recibir honor y gloria". (San Francisco de Asís. Admonición 6).


Hno. Germán Yactayo Andrade, OFS. 


Fuentes:
-"San Francisco de Asís. Escritos, biografías y documentos de la época". BAC, Madrid 2000.
-"Vida de San Francisco de Asís". OMER ENGLEBERT. Cefepal, Chile, 1974.
-"Francisco de Asís, paso a paso". Edit. San Pablo. Madrid, 2009.
-"Francisco de Asís y su mundo". MARK GALLI. Edit. San Pablo. Madrid, 2007.
-"Nuevo Año Cristiano". septiembre. JOSÉ MARTÍNEZ PUCHE, OP (Director). Edit. San Pablo-Edibesa. 2008.
-"La lección del Monte Alverna". Carta Encíclica del Ministro General de los Franciscanos, con motivo de la celebración del 750 aniversario de la impresión de las Llagas de San Francisco en la cima del monte Alverna. [24-VIII-75]
-Directorio Franciscano http://www.franciscanos.org/selfran11/koser.html

Si se quiere profundizar en el tema, de manera muy especial, aunque está incluida en las Florecillas de San Francisco, se recomienda leer “Las Consideraciones sobre las Llagas”, pequeño opúsculo de los siglos XIII – XIV, de cinco capítulos, en donde se describe minuciosamente sobre las circunstancias, los personajes, lugares, el antes y después de los estigmas, etc.


A 17 de septiembre además se celebra a San Alberto de Jerusalén, obispo y legislador del Carmelo.

viernes, 16 de septiembre de 2016

San Cibrao de Carballiño.

Pregunta: Tengo entendido por un sacerdote que San Cibrao es el Santo Patrono de Carballiño Ourense, sin embargo he buscado y no consigo nada referente al santo. Mil gracias!!!

Respuesta: Después de tanto tiempo, hallo la respuesta. El asunto es que San Cibrao es en lengua gallega San Ciprián o Cipriano. Visto esto, pues ya el asunto es mas fácil porque sabemos quien es San Cipriano de Cartago (que es el venerado en Carballiño, Ourense):

San Cipriano
venerado en Carballiño.
San Cipriano de Cartago, obispo y mártir. 14, y 16 de septiembre junto a San Cornelio papa, en la Iglesia Romana; 31 de agosto, Iglesia Rusa y 2 de octubre, Iglesias Orientales.

Nació en el año 200 en Cartago, África, y se convirtió al cristianismo sobre los 40 años, motivado por la vida santa de un sacerdote llamado Cecilio. Era casado y luego de convertirse guardó celibato y dejó la lectura de libros no cristianos, dedicándose al estudio de las Sagradas Escrituras. Tanta era su fama de hombre piadoso que en el 248 fue ordenado obispo por aclamación popular, al morir el obispo de Cartago. Se resistió pero reconoció a Dios en el clamor del pueblo y los sacerdotes.

En 251, el emperador Decio decretó la persecución contra los cristianos, insistiendo en los obispos y en la destrucción de los libros sagrados. Cipriano se esconde pero continúa su predicación y su labor de obispo, enviando cartas a los cristianos exhortándoles a no apostatar para evitar la muerte, como muchos hicieron por miedo. Cuando cesó la persecución y volvió a la ciudad se opuso al regreso a la Iglesia a los que habían apostatado sin exigirles penitencia antes de la recepción de los sacramentos, buscando también fortalecer la fe y prepararse a las futuras persecuciones. Esto le valió ciertas fricciones con el papa San Esteban I (2 de agosto), zanjadas por este con autoridad. En 252, ante la epidemia de peste en Cartago Cipriano organiza la ayuda a los pobres, y vende todas sus posesiones, animando a todos los cristianos a la limosna, y haciéndose presente él mismo para consolar y socorrer alos enfermos y sus familias. El emperador Valeriano, en el año 257, decreta otra persecución aún más intensa que la anterior. Los obispos y sacerdotes recibirían pena de muerte por celebrar una ceremonia religiosa. Ese mismo año Cipriano es desterrado, pero él sigue celebrando la eucaristía, por lo que en el año 258 lo condenan a muerte.

En el juicio, cuyas actas se conservan y son fidedignas totalmente es invitado a dejar la fe cristiana, se niega, confirma su condición de cristiano y de obispo. El juez Galerio dicta la sentencia: "Puesto que se niega a obedecer las órdenes del Emperador y no quiere adorar a nuestros dioses, y es responsable de que toda esta gente siga sus creencias religiosas, Cipriano: queda condenado a muerte. Le cortarán la cabeza con una espada". Al oír la sentencia, Cipriano exclamó: "¡Gracias sean dadas a Dios!"

Todos los cristianos gritaban: "Que nos maten también a nosotros, junto con él", y lo siguieron en gran tumulto hacia el sitio del martirio. Al llegar, Cipriano mandó que después de su muerte le fueran dadas 25 monedas de oro al verdugo que le iba a cortar la cabeza. Los fieles colocaron sábanas blancas en el suelo para recoger su sangre y llevarla como reliquias. Cipriano se vendó él mismo los ojos y se arrodilló. El verdugo le cortó la cabeza con un golpe de espada. Esa noche los fieles llevaron en solemne procesión, con antorchas y cantos, el cuerpo del glorioso mártir para darle honrosa sepultura en la Vía Mappaliana. Era el 14 de septiembre de 258. Galerio murió repentinamente pocos días después, de un ataque al corazón.

Consagración episcopal de San Cipriano.
Abadía de Ninove.
Dos Iglesias fueron erigidas en honor de San Cipriano, una sobre su tumba, según la antigua costumbre cristiana y otra en el sitio donde fue decapitado. En un principio su memoria se celebró el 14 de septiembre, según el calendario de Fronton, pero en el siglo V se unió a la memoria de San Cornelio, el dia 16 del mismo mes. A principios del siglo IX, unos embajadores de San Carlomagno (28 de enero) en Persia, llegaron a Cartago y pidieron permiso para venerar las reliquias de San Cipriano. Hallaron la tumba en tal abandono que peligraban las reliquias, y pidieron llevarlas consigo, favor que se les concedió. El martirologio de San Adon (16 de diciembre), recoge esta traslación y deposición en 806. Luego fueron trasladadas a Lyon. Por último, el rey Carlos el Calvo, unos años más tarde, las llevó a Campania, para depositarlas junto a las de San Cornelio en la abadía del mismo nombre. Una cuarta traslación, (en este caso de los dos santos) de partes de huesos, se realizó a Flandes, a la Iglesia Colegiata de Rosnay.

Y para terminar, una frase de San Cipriano: "He vivido en este mundo nuestro totalmente alejado de Dios, porque las divinidades estaban muertas y Dios no era visible. Y viendo a los cristianos, he pensado: es una vida imposible, ¡esto no se puede realizar en nuestro mundo! Pero después, encontrando a algunos de ellos, estando en su compañía, dejándome guiar en el catecumenado, en este camino de conversión hacia Dios, poco a poco he comprendido: ¡es posible! Y ahora soy feliz por haber encontrado la vida. He comprendido que aquella otra no era vida, y en verdad sabía ya antes que aquella no era la verdadera vida".


Fuentes:
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000. ‎
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Septiembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 16 de septiembre además se celebra a Santa Therence, virgen.

jueves, 15 de septiembre de 2016

San Rolando, del palacio a la ermita.

Pregunta: Naci el 19 de Oct y quiero saber quien es mi santo o santa. ¿Acaso es santa Rolanda, y quien es mi ángel protector? Espero tu respuesta Gracias. México.

Respuesta: Tu pregunta me invita a preguntarme si me preguntas "cual es tu santo" por el día de nacimiento, o por el nombre que llevas. Por eso, respondo ambas variantes.

San Rolando, eremita. 15 de septiembre.

Fue un joven ermitaño, de la noble familia de los Médici italianos. Vivió toda su vida en soledad y fue conocido en 1386, cuando la marquesa Antonia Pallavicini, que iba un día de caza por el bosque, lo encontró ya muy anciano y parecía más bien un cadáver, por tantas penitencias y austeridades en las que había vivido. El santo le contó que llevaba allí unos 25 años, vestido sólo con una túnica de piel de cabra, y alimentándose de las hierbas y frutos del campo. Le contó que permanecía varias horas inmóvil sobre un solo pie, con los brazos abiertos al cielo y mirando al sol, por mortificación (así se le representa muchas veces).

La marquesa, conmovida, intentó llevárselo a su castillo, a lo que Rolando se negó, pero aceptó recibir ateción espiritual del confesor de la marquesa. Sobre una camilla fue llevado a la iglesia más cercana, donde le atendió el sacerdote durante un mes. Allí, tendido sobre una estera humilde, continuó diciendo que había vivido toda su vida en silencio, oración y ayunos y que había huido de la compañía humana para no pecar. Contó que Dios le había regalado con éxtasis y visiones celestiales. Allí murió, declarando que veía a San Miguel Arcángel, con muchos ángeles, que venía a buscarle para llevarlo al paraíso.


También se conoce a 
San Rolando, abad. 16 enero
San Rolando, obispo. 27 agosto.

También puedes celebrar Santa Rolendis (mal traducido Rolanda). Aqui puedes leer de ella: http://preguntasantoral.blogia.com/2008/100103-santa-rolendis-ni-martir-ni-ursulina.php


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Septiembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 15 de septiembre además se celebra 
Nuestra Señora de los Dolores.
Santo Domingo "in Soriano".