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miércoles, 30 de junio de 2021

Adoradora de los santos mártires.

Pregunta: Donde puedo investigar sobre mi santa. Soy Lucina y no encuentro nada al respecto. En los calendarios ha "desaparecido" su festejo. Gracias. México.

Respuesta: Las referencias sobre Santa Lucina son vagas y no concretas. Pero algo siempre puede decirse:

Santa Lucina y San Lorenzo.
Santa Lucina, viuda. 30 de junio.

Fue Lucina una mujer romana, convertida a la fe y discípula de los Apóstoles. Las Actas de Santos Proceso y Martiniano (2 de julio) dicen que entre los que estaban presentes en los tormentos de estos santos, estaba nuestra Lucina. Ella los alentaba a perseverar, recordándoles que el sufrimiento del mundo duraba solo un instante, mientras que la gloria del cielo sería eterna. entonces el juez Paulino mandó a los soldados para que gritaran más que Lucina. una vez martirizados los santos, Lucina recogió sus santos cuerpos y los enterró piadosamente en una sepultura en el segundo miliario de la Via Aurelia. También se nos dice que enterró el cuerpo de Santa Beatriz, junto a sus santos hermanos mártires Simplicio y Faustino (29 de julio) después de haber rescatado sus cuerpos martirizados.

Con su riqueza proveía a las necesidades de los apóstoles, visitaba a los cristianos encarcelados, y daba sepultura a los mártires, como vimos. Ella misma fue sepultada en una gruta que ella había hecho construir, en la Via Ostiense, para los mártires y que llevaría su nombre: "cementerio de Lucina". Entre los sepultados allí, siglos después, está el glorioso mártir San Ciriaco (8 de agosto), a quien el papa San Marcelo trasladó desde su primer enterramiento en la Vía Salaria. Allí hoy se levanta la iglesia de San Lorenzo "in Lucina", lo cual ha dado pie al error de creer que ella levantó la iglesia luego del martirio de San Lorenzo, pero este habría vivido 200 años después  de ella. Algunas reliquias de Santa Lucina se veneran en Lucca desde el siglo XI.

Como vemos, fue una cristiana "de retaguardia", es decir, que actuaba desde el silencio, sin grandes obras, pero su acción protegiendo las reliquias de los mártires fue muy importante. Gracias a ella poseemos insignes reliquias y lugares sagrados de enterramiento. El Cardenal Wiseman, en su obra "Fabiola", inspirada en los primeros cristianos, habla de una Lucina, que concuerda con lo que esta santa se sabe. 


A 30 de junio además se recuerda a:

San Adolfo de
Osnabrück, obispo.
San Ladislao I
de Hungría, rey.
San Marcial, obispo. 
San León de
Patara, mártir.



domingo, 30 de mayo de 2021

Entre errores y la historia: el papa Félix.

San Félix I, papa. 30 de mayo y 30 de diciembre.

El “Liber Pontificalis” da algunos datos sobre este papa, pero que, a decir verdad, son imprecisos. Pero aun así, junto al “Catálogo Liberiano” o la “Crónica” de San Hipólito (22 de agosto) es la fuente más antigua para poder decir algo de él.

Según todos estos documentos, Félix nació en Roma y su padre fue un senador llamado Constancio. Fue elegido papa el 5 de enero de 269, para suceder a San Dionisio (26 de diciembre y 19 de enero). Se habría opuesto al hereje Pablo de Samosata, quien negaba la Trinidad, y escribió una carta dogmática sobre la fe católica en la unidad de las dos naturalezas de Cristo, perfectamente integradas en su única persona. Ante la deposición de este obispo de la importante sede antioquena, Félix reclamó la ayuda del emperador Aureliano, partidario de Pablo en principio, para poner paz en la iglesia antioquena. Félix recordaría que la comunión en la fe con la sede petrina era indispensable para mantener la comunión entre todas las iglesias. Pablo sería depuesto absolutamente, y requisada su posesión sobre la basílica antioquena. Curiosamente, Aureliano había perseguido a los cristianos y, en 275 desataría una nueva oleada de persecución.

El Liber igualmente le atribuye la norma litúrgica de que los sepulcros de los mártires sean utilizados como altares para la celebración eucarística. Pero en realidad esto ocurría ya desde antes. En caso de que se refiriera a que, además de las misas celebradas en las basílicas en forma pública, se continuara celebrando en las catacumbas, estaríamos hablando de una norma posterior a la paz de Constantino y que habría sido añadida en el Liber posteriormente.

Sobre la muerte del papa San Félix y el sitio de su sepultura hay igualmente algunos datos inexactos, aún no resueltos del todo. Mientras el Liber nos dice que murió mártir en 274, y que fue sepultado en una basílica edificada por él mismo en la Vía Aurelia, en el Calendario Romano, del siglo IV y de mayor venerabilidad, el papa Félix aparece en la “Depositio episcoporum” y no en la “Depositio Martyrum”. Además, nos informa que fue sepultado en las catacumbas de San Calixto (14 de octubre) en la Vía Appia en la tercera calenda de enero ("III Kal. Jan"), es decir, a 30 de diciembre. Y es que el Liber yerra, confundiéndole con el mártir San Félix, quien si fue sepultado en la Via Aurelia y a cuya memoria se le dedicaría luego una basílica.


Para más inri, el cronista del Liber cometió un error de escritura y “envió” al 30 de mayo la muerte del papa San Félix, al escribir “III Kal. Jun.” (tercera calenda de junio, o sea, 30 de mayo), en lugar de “III Kal. Jan", que, como ya vimos antes, es la tercera calenda de enero, 30 de diciembre. Estos errores persistieron hasta 1969, pues hasta este año, se mencionaba a San Félix I, papa y mártir, a 30 de mayo. Posteriormente su memoria fue sacada del Calendario Universal, y el Martirologio cambió su entrada para llamarle solamente “papa”, y ponerle a 30 de diciembre. Aún así, en los lugares donde su culto permanece, continúan celebrándole a día de hoy, 30 de mayo.

Fuente:
-Liber pontificalis.
-"Lives of Saints". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916. 

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Gelasio I. 21 de noviembre. 
San Agatón. 10 enero.
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Celestino I. 6 de abril.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.
San Calixto I. 14 de octubre.

A 30 de mayo además se celebra a:







jueves, 29 de abril de 2021

Confesó firmemente su fe y el fuego fue su premio.

San Pollio de Cibalæ y compañeros mártires. 29 de abril. 

El relato de su martirio data de finales del siglo IV y se considera fidedigno, probablemente escrito por alguien que conoció a los testigos. Fue Pollio el lector de la Iglesia de Cibalæ, en la actual Croacia. Además de leer y explicar las Escrituras para los hermanos, entre sus funciones también estaba la de custodiar los libros sagrados. En la última persecución del emperador Diocleciano, fue apresado y llevado ante el prefecto Probo. Este le ordenó renunciar a la fe cristiana y sacrificar a los dioses para salvar su vida. Mas Pollio se negó y en su lugar confesó firmemente su fe, por lo cual fue sentenciado a morir quemado vivo. La sentencia se ejecutó el 27 de abril de 303, y con él padecieron otros miembros de la Iglesia. El martirologio pseudojeronimiano le menciona.

Su culto en Rávena ya consta desde el siglo IV en un monasterio dedicado a su memoria y donde se veneraban reliquias suyas. A la par, en las catacumbas de Poncio, en Roma, consta el altar en memoria de un santo mártir llamado igual, adornada con frescos del siglo VI. Algunos dicen que se trata de otro santo, otros que tal vez se veneraron reliquias suyas en estas catacumbas, convertidas en iglesia posteriormente. Las reliquias de este altar se veneran ahora en la iglesia de San Martín ai Monti, luego de haber estado unos siglos en la iglesia de Santa Práxedes. 

Fuente:
-https://zupa-svkriz.hr/


A 29 de abril además se celebra a:

San Hugo de Cluny,
abad
.
San Gombert,
conde y mártir
.
Santa Endelienta,
eremita y mártir.
Santos Jasón, Sosípater
y compañeros mártires.







domingo, 18 de abril de 2021

Celoso apologeta y mártir.

San Apolonio de Roma, senador y mártir. 18 de abril. 

Vivió Apolonio a finales del siglo II en Roma y fue senador del emperador Comodo. se convirtió a la fe cristiana por la predicación de San Luciano, presbítero romano. Desde entonces se convirtió en un asiduo lector de los libros sagrados y constantemente lloraba el tiempo que había vivido en el paganismo y la idolatría. Una vez conocida la fe cristiana, fue bautizado por el mismo San Luciano. Desde entonces se convirtió en un celoso predicador del Evangelio y se dedicó a la caridad. Además, defendió la fe cristiana ante los herejes y los paganos, y de tal modo, que le valió el título de "el apologeta". Toda esta actividad apostólica le trajo la enemistad de un esclavo suyo llamado Severo, el cual lo denunció por cristiano. 

Apolonio fue llevado ante el pretor llamado Perenio, quien le exhortó a abandonar aquella nueva fe, para que no perdiese su fortuna y, en último caso, la vida. pero como Apolonio había estudiado concienzudamente los libros sagrados, su respuesta fue disertar sobre la fe cristiana y sobre la necedad del paganismo. Luego pasó a aconsejar a los presentes que adoptaran la fe de Cristo.  

Perenio admiró su constancia y elocuencia, pero ante la persistencia del santo a seguir a Cristo, mandó le decapitasen, lo cual se hizo el 18 de abril de 189. Llegada la paz de Constantino sus reliquias fueron depositadas en una iglesia romana dedicada a su memoria, y desde allí serían trasladadas a varias iglesias. La mayor parte se conservan en la iglesia de san Francisco de Bolonia, donde fueron trasladadas en 1622. 

Fuente:
-santiebeati.it


A 18 de abril además se celebra a:

Santos Eleuterio
y Antia, mártires
.
Santos Aya e Hidulf ,
esposos.

B. María de la
Encarnación, carmelita.
Beato Idesbald, abad.














NOVEDAD

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miércoles, 14 de abril de 2021

Santos Valeriano, Tiburcio y Máximo.

Santos Valeriano, Tiburcio y Máximo. 14 de abril. 

Estos santos, de los que nada se sabe, consta su historicidad a partir de que sus tumbas se conservan en las catacumbas de San Calixto (14 de octubre). Además, aparecen mencionados en la “Depositio Martyrum” del siglo IV. En el siglo VI sus tumbas serían meta de peregrinos y tuvieron una iglesia dedicada en la Via Appia. En 821 el papa San Pascual I (11 de febrero) trasladó sus reliquias, junto a las de Santa Cecilia (22 de noviembre) a la iglesia de Santa Cecilia “in Trastevere”, edificada, según la tradición, sobre la casa natal de la santa. 

Esta traslación unió para siempre a estos santos en una leyenda muy conocida: Cecilia fue una noble dama romana, del clan Metela, cristiana y muy caritativa. Había hecho un voto de virginidad, pero fue comprometida con Valeriano, al cual ella advirtió que un ángel protegía su castidad, si él osaba tocarla. Valeriano le dijo que quería ver el ángel, ella le replicó que debía ser cristiano antes. Valeriano accedió y fue bautizado por el papa San Urbano (23 de mayo). Y puestos en oración, fueron coronados por ángeles, hecho que contempló Tiburcio, hermano de Valeriano, el cual también se convirtió y bautizó. Una vez que ambos hermanos fueron bautizados, se dedicaron a rescatar los cuerpos de los mártires y enterrarlos, causa por la cual alcanzaron el martirio junto con un cristiano, llamado Máximo, que se hizo presente en el momento del martirio. Cecilia, ya viuda, donó sus bienes a los pobres y se dedicó a la oración y la caridad, llevando a muchos a conocer a Cristo y ser bautizados por Urbano. Ella también sería mártir, siempre según la leyenda. 

Para los historiadores serios, entre ellos el Bollandista Delehaye, el origen de la figura de Santa Cecilia está en una matrona romana que habría venerado a los mártires Tiburcio y Valeriano, junto a los cuales quiso ser sepultada, en tiempos del papa Urbano. De hecho, en tiempos de San Urbano no hubo persecuciones a los cristianos. Lo más probable es que la relación entre Urbano y los mártires Valeriano y Tiburcio, sea únicamente la veneración a su sepulcro en tiempos de paz, probablemente sería Urbano quien edificó el primer lugar de culto en las catacumbas, con la ayuda de Santa Cecilia.  

Esto es más que frecuente en miembros prominentes de la Iglesia romana: manifestaban devoción a algún mártir, convertían sus casas en iglesias y se hacían enterrar junto a los mártires de su devoción. Tenemos, por ejemplo, los casos de Santa Constanza (18 de febrero), unida a los mártires Juan y Pablo (26 de junio), y el de San Eusebio de Roma (14 de agosto), un cristiano que edificó una iglesia en el monte Esquilino, que terminaría llamándose “de San Eusebio” y que le dotaría de una leyenda martirial. 


A 14 de abril además se celebra a

lunes, 5 de abril de 2021

Santa Irene de Catignano.

Santa Irene de Catignano, virgen y mártir. 5 de abril.

Es esta santa una de aquellas de las que solo podemos hablar de su culto. Sus reliquias fueron extraídas de las catacumbas de Priscila, en la Via Salaria, Roma. El 4 de octubre de 1834 la osamenta fue donada a los capuchinos de Catignano, autorizando su culto público. A Catignano llegaría en 1847, luego de ser colocada en una imagen relicario.  

Se venera en su propia capilla de la iglesia conventual capuchina de Santa María. Consta de su “vas sanguinis”, lo que acredita el martirio, y tiene su lápida, donde se lee su nombre, Irene, con lo cual estamos ante su verdadero nombre y no uno asignado piadosamente, como fue la costumbre. 


A 5 de abril además se celebra a:

San Gerardo, abad.
San Vicente Ferrer,
presbítero dominico
.
Santa Catalina Thomàs,
virgen canonesa
.
Santa Juliana, religiosa.
Santa Ethelburgis,
viuda y abadesa
.










 

martes, 2 de febrero de 2021

"Venid benditos de mi Padre..."

San Aproniano de Roma, mártir. 2 de febrero y 29 de noviembre. 

Fue uno de los guardias de una de las prisiones de Roma, y en el ejercicio de su oficio conoció a los mártires Santos Saturnino y Sisinio (29 de noviembre), quienes habían sido apresados poco antes. Fue testigo de la voz celestial que habló a estos santos cuando él los llevaba al interrogatorio, y que les dijo: "Venid benditos de mi Padre y tomad posesión del reino que Él tiene preparado para vosotros desde la fundación del mundo". Esto dejó a Aproniano impresionado, tanto que renunció a los ídolos, se instruyó en la fe cristiana y al poco tiempo fue martirizado, en 304.







martes, 5 de enero de 2021

"Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos"

Santa Emiliana de Roma, virgen. 5 de enero.

Lo que sabemos de Emiliana y sus hermanas aparece en los "Diálogos" del gran San Gregorio Magno (3 de septiembre y 12 de marzo), quien también da otros detalles en un sermón que predicó el domingo XXI después de Pentecostés, sobre el Evangelio de San Mateo 22, 1-14. En este episodio se narra la parábola de las bodas, y sobre la actitud negligente de los invitados, que hace que el esposo invite a cualquiera que se halle por las plazas. Es el evangelio del célebre "Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos". El santo papa, para puntualizar más sobre el asunto y ejemplificar a los fieles, les pone un ejemplo, no de los tiempos pasados ni de género parabólico, sino como él mismo dice "algo de mi entorno inmediato", y les narra la historia de estas santas.

Fue Emiliana tía del mismo San Gregorio, hermana de su padre y de otras dos mujeres: Gordiana y Santa Tharsilla. Emiliana y Tharsilla muy pronto comprendieron la vanidad del mundo y consagraron su virginidad a Jesucristo, manteniéndose en perpetua castidad, ayunando, orando y dedicadas a la caridad. Solo salían de su aposento solo para el culto y la caridad, y esto aún con gran recogimiento. Por su parte, Gordiana, aunque devota, poco a poco se fue distanciando de sus hermanas, seducida por lo que el mundo le ofrecía, como joven, bella y de familia con fortuna como era. Primero oía las exhortaciones a la virginidad que sus hermanas le hacían, luego las soportaba y finalmente decidió rehuirles del todo.

Tharsilla murió santamente el 24 de diciembre de 580 luego de una aparición de su bisabuelo, el papa San Félix II (25 de febrero). Cuando lavaron su cuerpo para la sepultura vieron que sus rodillas eran puros callos, de tantas horas que había pasado en oración. Esa misma noche, apareció Tharsilla radiante a nuestra Emiliana, diciéndole: "La Navidad la pasé sin ti, pero la Epifanía quiero vivirla contigo". Emiliana, aún gozosa por ir al cielo, dijo a su santa hermana: "¿Y cuándo me haya ido, a quien dejo a cargo a nuestra hermana Gordiana?" Y la aparición, cambiando su semblante a la tristeza, le respondió: "Ven conmigo, el sitio de nuestra hermana Gordiana está entre mujeres mundanas". Así ocurrió, la víspera de Epifanía, Emiliana voló al cielo luego de tres días de enfermedad. En cuanto a Gordiana, el mismo Gregorio lamenta en su sermón que se olvidó de su nobleza y honor y se hizo amante del administrador de sus propiedades.

Y concluye San Gregorio exhortando al pueblo acerca de cómo su ejemplo muestra de tres personas que inicialmente tuvieron el mismo ideal, pero no todas perseveraron. Dice "sabéis lo que pasa hoy, pero lo que va a ser mañana, no sabéis. Nadie debe sobreestimar su propia obra y regocijarse en la confianza en sí mismo. Debido a la incertidumbre de esta vida, nunca se sabe cómo esta va a terminar. Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos".

Fuente:
-Diálogos de San Gregorio. IV, XVI.

A 5 de enero, además, se celebra a:


San Telesforo,
papa carmelita
.
San Simeón Estilita.
San Gerlach, eremita.







domingo, 30 de septiembre de 2018

Del cardenal que prefería lavar platos.

Beato Conrado de Urrach, obispo y cardenal cisterciense. 30 de septiembre.

Nació en 1185 en Alemania, en la ilustre familia de los Condes de Seyne y Urrach, emparentada con los Duques de Zaring. Su padre fue Egino IV de Urach y su Inés, hermana de Berthold V de Zähringen. Su primera educación estuvo a cargo de su tío abuelo, el arzobispo Rodolfo de Lieja. Con 10 años fue nombrado, cosas de la época, canónigo beneficiado de la Catedral de Lieja. Siendo niño padeció la desgracia de ser víctima de los juegos políticos de su familia, pues quedó de rehén del emperador Felipe I de Suabia durante años, hasta 1208. Durante este cautiverio el niño y joven Conrado tomó noticia de lo vano del mundo y la política, ansiando la forma de poder escapar de ello.

A los 18 años fue puesto en libertad y se encaminó al monasterio cisterciense de Villiers, siendo recibido con agrado. Una leyenda dice que un santo monje llamado Simón vio en una ocasión como el novicio Conrado era coronado simbólicamente con una corona de oro por los ángeles durante la misa conventual. Tal monje avisó al abad, de que aquel novicio traería gran gloria a la Orden, aunque antes había de padecer tentaciones y ataques del maligno. Lo avisó el abad a nuestro santo, quien se preparó para ello con grandes penitencias, oraciones y actos de humildad. Otra leyenda, más increíble aún, cuenta que, estando prohibido a los novicios el uso de alguna luz artificial, el santo usaba sus propios dedos como candelas, pues de ellos salía gran resplandor cuando oraba o estudiaba.

Sus virtudes (más sus relaciones familiares, todo sea dicho) alcanzaron que apenas profesó, fue nombrado prior de Villiers, y a los dos años fue nombrado abad, luego de la renuncia del abad Carlos. Y su ascenso no terminó aquí, pues en 1214 fue elegido nada menos que abad de Claraval, dotándole de una autoridad moral eminente dentro de la Orden Cisterciense. En todos estos cargos de autoridad Conrado se mostró como un padre celoso del bien de sus hijos. Exacto en el cumplimiento, pero caritativo, comprensivo pero sin permitir faltas. Fue especialmente cuidadoso con los ancianos monjes, a los que oía como a padres venerables. A pesar de sus ocupaciones, nunca faltaba a las Horas Canónicas, a las penitencias o los actos de comunidad. Era prudente, discreto, sabio, pronto a la defensa de la fe y la Iglesia, justo con todos. Tanta probidad, más su origen, no lo olvidemos, hicieron que el papa Honorio III supiera de él y le nombrara Legado Pontificio para hacer la paz entre los reyes Felipe de Francia y Enrique de Inglaterra. Y lo hizo con tanta prudencia y efectividad, que ambos monarcas y el papa quedaron prendados de él.

En 1216 fue elegido abad de Císter, convirtiéndose en el Abad General de toda la Orden, que estaba en su máximo esplendor. Solucionó problemas internos y externos de la Orden, acrecentó su poderío e influencia en la Iglesia, y aumentó el número de monasterios. Fue el Abad que introdujo el canto diario de la "Salve Regina" para toda la Orden. El 8 de enero de 1219 el mismo papa Honorio III le creó cardenal y le dio el obispado de Porto-Santa Rufina, una de las diócesis suburbicarias de Roma, reservadas a prelados de gran confianza del papa y que fueran eminentes políticos. En este puesto le nombró el papa como Legado para la Cruzada contra los albigenses en Francia. Para ello organizó los Sínodos de Tolosa y de París, para interesar a prelados y al brazo secular en la importancia de extirpar esta herejía que amenazaba no solo la fe, sino la estabilidad de los reinos. Su actuar fue coronado con total éxito en la conversión y represión de estos herejes. Dícese en este tiempo conoció a los dominicos, de los que quedó enamorado por su divisa de "Alabar, Bendecir y Predicar", socorriéndoles en adelante en sus necesidades, dándoles plenas potestades en su diócesis y siendo su valedor ante los gobiernos y obispos.

Casi sin tiempo para descansar, le envió Honorio a Alemania, a solucionar graves problemas con el emperador Federico II, empresa que se saldó con la excomunión del monarca por el asesinato del Arzobispo de Colonia, San Engelbert II (7 de noviembre), a quien Conrado sepultó con gran pompa, llamándole mártir de la fe. Además, trató el asunto de una nueva Cruzada a Tierra Santa, alcanzando gran consenso de los príncipes. Esta visita le sirvió para, como Visitador del Papa, denunciar ciertos abusos, corregir errores de los prelados, reformar algunos monasterios. Celebró nada menos que tres Concilios Provinciales, en los que se reguló y reformó la disciplina eclesiástica, suprimió abusos de los clérigos y atajó la simonía y el amancebamiento de los presbíteros. Visitó la tumba de la Beata María de Oignies (23 de junio), la célebre beguina, y estando venerando sus reliquias tuvo una visión en la que vio a esta santa mujer puesta de rodillas, intercediendo ante el Señor por su salud. Además, le consoló con palabras celestiales para animarle en todos sus esfuerzos. Durante esta legacía fundó un monasterio cisterciense en Besbenusen junto a su hermano Rodolfo, donde este luego tomaría el hábito, despreciando el mundo, a ejemplo de Conrado. En 1222 fundó la Universidad de Montpellier por mandato del papa.

Volvió el santo a Roma a inicios de 1227, y al poco tiempo murió el papa Honorio. Temiendo los cardenales que la dilación de un cónclave atrajera las intromisiones imperiales, decidieron los cardenales que Conrado y dos cardenales más decidieran quien sería el papa. Esto hoy es ilegal, por cierto. Los dos cardenales eligieron a nuestro Conrado, pero él se negó aduciendo: "No permita Dios el que se diga que yo me he elegido a mí mismo por Pontífice". Y entonces fue elegido el cardenal Hugolino, llamado Gregorio IX.

Ese mismo día el santo prelado sintió que su muerte estaba próxima y sus últimos meses de su vida los dedicó a prepararse para el encuentro con el Amado. Vivió pobremente y pobremente murió en Bari, camino de la Cruzada, el 30 de septiembre de 1227. Poco antes de expirar dijo: "que dicha que hubiera perseverado hasta esta hora en el monasterio de Villiers bajo la disciplina regular, y que mi única ocupación hubiera sido el lavar las escudillas con los demás en la cocina". El cuerpo fue trasladado a Claraval y sepultado en el presbiterio de la iglesia abacial. Aún se puede leer su lápida:


"HIC IACET DOMINVS
CONRADVS QVI PRIMO VILLARIENSIS DEINDE CLARAVALLENSIS,
POSTEA CISTERCIENSIS EXTITIT ABBAS
ET DEMVM PORTVENSIS EPISCOPVS CARDINALIS.
HIC CVM IN TRANSMARINIS PARTIBVS MORARETUR INSTANTISSIME
PRAECEPIT VT CLARAM-VALLEM VBI IAM DVDVM
SVAM ELEGERAT SEPULTVRAM OSSA SVA
DEFERRENTVR ET IBIDEM SEPELIRENTVR,OBIIT AVTEM ANNO DOMINI M. CC. XXVII. PRIDIE KAL. OCTOBRIS".


Fuentes:
-"Médula Histórica Cisterciense". Volumen 3. ROBERTO MUÑIZ O.Cist. Valladolid, 1780.
-https://webdept.fiu.edu

A 30 de septiembre además se celebra a:

S. Jerónimo, Padre y
Doctor de la Iglesia.
San Winegrial,
monje mártir
.
San Léry, abad.



miércoles, 26 de septiembre de 2018

La Traslación de la Cabeza de San Andrés.

La Traslación de la cabeza de San Andrés Apóstol. 26 de septiembre.


Relicario de la cabeza de San Andrés.
Según la tradición multisecular San Andrés Apóstol (30 de noviembre) fue martirizado en un ecúleo (conocido cruz aspada) en Patras sobre el año 69. 

La primera referencia a sus reliquias es una traslación a Constantinopla realizada por Constante, hijo de San Constantino el Grande (21 de mayo). Fueron depositadas en un altar dedicado al santo apóstol el 3 de mayo de 357. En 1210 los cruzados tomaron Constantinopla y en un acto despreciable contra la Iglesia de Oriente robaron los huesos del santo y los trasladaron a Amalfi, Italia. No sería la única reliquia expoliada, tenemos también las de San Nicolás de Bari (6 de diciembre) y otras. De estas reliquias, un pequeño trozo de la escápula sería donada a la sufrida Iglesia católica escocesa en 1879, año en que los católicos de Escocia fueron libres del yugo de los anglicanos, pudiendo organizarse libremente como Iglesia. Fue todo un detalle, pues San Andrés es su patrón, y tenían sus propias reliquias, rodeadas de leyenda, que habría que contar en otro artículo.

Sin embargo, hay noticias de la veneración a la cabeza en santo en Patras en el siglo IX, separada de los huesos antes dichos. Una tradición dice que la cabeza no fue trasladada por Constante y otra dice que habría sido devuelta a Patras en ese mismo siglo IX por el emperador Basilio I el Macedonio. Nada está claro. En cuanto a la cabeza en Patras, se veneró allí hasta 1462, cuando el gobernador de la ciudad de Patras, Tomás Paleólogo, último Gobernador de Patras y hermano del último Emperador de Oriente, Constantino Paleólogo, abandonó la ciudad, tomada por los musulmanes en 1460. Tomás se estableció en Roma, donde "donó" la cabeza de San Andrés la Iglesia Romana. Y entrecomillo el término donar porque a cambio recibió la "Rosa de Oro", un palacio romano y una renta anual de 6.000 ducados. Pareciera mucho, pero todo es poco lo que valdría una reliquia tan preciada. Además, abjuró de la fe ortodoxa para abrazar el catolicismo romano. Luego se dedicaría a hacer campaña para la reconquista, reclamando para sí el trono imperial de Constantinopla, pero ese es otro asunto. Sigamos con la cabeza del santo.

El papa Pío II recibió la santa cabeza personalmente en el Puente Milvio, famoso sitio de la historia, y fue trasladada con gran pompa y devoción a la basílica de San Pedro, donde se le había preparado un lugar de honor, en una de los pilares de la cúpula de la basílica (hablamos de la constantiniana, no de la actual) y cerca de las reliquias de San Pedro. El mismo papa le tendría mucha devoción a la cabeza del santo, pues dotó con numerosas indulgencias a quienes le rezaran las devociones prescritas.


Traslado de la cabeza a Patras.
26 de septiembre de 1964.
Durante 500 años se veneró la cabeza de San André en Roma, siendo trasladadas a la nueva y actual Basílica en el siglo XVI. En 1962 el Arzobispo Metropolitano Constantino de Patras y el Alcalde de la misma ciudad pidieron al papa Beato Pablo VI (26 de septiembre) les devolviera la cabeza del santo al lugar del martirio. El papa accedió y se efectuó la Traslación que se conmemora a día de hoy, pues el 26 de septiembre de 1964, llegaron a Patras, siendo recibida con gran júbilo por parte del clero católico, en comunión o no, por el pueblo y los gobernantes griegos. Desde entonces se veneran allí con gran devoción.


Fuente:
http://www.johnsanidopoulos.com/2010/09/translation-of-precious-skull-of-first.html

Y además podéis leer sobre:

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...