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lunes, 8 de marzo de 2021

Historiador, prelado y humilde monje

Beato Vicente Kadłubek, obispo cisterciense. 8 de marzo. 

Nació en Karvou, Cracovia. Sus padres se llamaron Bogumir y Benigna, y al parecer fueron nobles y emparentados con la nobleza palatina de Polonia y Alemania. Fue educado piadosamente por sus padres, dando como fruto un niño piadoso, obediente y pronto a cumplir con las cosas de la religión y el estudio. A los 15 años comenzó a estudiar la filosofía y la teología en la Universidad de Cracovia, y allí mismo se doctoró a los 21 años, comenzando a impartir Filosofía él mismo. A los 25 años publicó "Anales de Polonia” una obra de carácter histórico en la que trabaja desde muy jovencito y que le valió el aplauso de los catedráticos y prelados de su tiempo, y el elogio personal del rey Casimiro II. 

El mundo y la Iglesia se disputaban su persona, por docto y por santo, y aunque le esperaba un futuro prometedor como profesor, cortesano o funcionario real, el santo acudió a la llamada del obispo de Cracovia, y se ordenó sacerdote para servir al rebaño de Cristo. Acto seguido, el obispo le dio el cargo de Deán de la Colegiata de Sandomir, donde dio ejemplo a todos los presbíteros. Empleaba casi todo su pingüe salario en cosas del culto o socorrer a los pobres, vivía en una pequeña habitación de la casa que le correspondía, dormía en el suelo y ayunaba frecuentemente. 

A la par de su labor apostólica ayudó a su reino con la diplomacia, haciendo la paz entre los húngaros, logrando que Coloman de Hungría pudiera alcanzar el trono de Halic, que le correspondía. También concertó el matrimonio de de este monarca con la princesa Salomé de Polonia, para que la paz fuera duradera. Tantas acciones loables llegaron a conocimiento del papa Inocencio III, quien recomendó a los prelados polacos le trataran como a uno de ellos. En este tiempo falleció el obispo Fulco de Cracovia y los canónigos de la catedral eligieron a Vicente como su obispo. Vicente se negó, pero al saberlo el papa le ordenó que aceptara la voluntad divina de recibir la mitra.  

Fue obispo diligente para el culto, la piedad y la disciplina. Reformó la vida del clero y de los monjes, exhortándoles, visitándoles y dándoles ejemplo constante. Fue amigo personal del dominico San Jacinto de Polonia (17 de agosto), quien era cura beneficiado suyo antes de entrar a la Orden dominica. También fue padre providente de los pobres, empleando gran parte de su herencia en obras de caridad para con los pobres y enfermos. Bajo su gobierno se reconstruyó la catedral de Cracovia, que se había incendiado años antes a causa de un rayo. Luego de esta magna obra, el santo obispo renunció a su cayado para vivir una vida más estrecha en la religión. Antes de hacerlo público presentó sus razones al papa Honorio III, quien le concedió retirarse a la soledad. El clero y el pueblo protestaron, pero nada pudieron hacer, pues Vicente estaba decidido. En una ceremonia en la catedral, se despojó de sus insignias episcopales ante el clero y la ciudad. Se descalzó y solo vestido con una túnica se fue al monasterio Andreoviense, de la Orden del Císter.  

Si como obispo había sido santo, como monje no lo sería menos. Se dio a la observancia de la Regla hasta en el más mínimo punto. Rindió toda su voluntad, y aquel que había decidido y ordenado en el mundo y en la Iglesia, se convirtió en toda obediencia. Poco tiempo vivió en el claustro, pero feliz y en gracia. El 8 de marzo de 1223 su alma voló al cielo. Fue sepultado en el coro de la iglesia monástica y pronto comenzaron a ocurrir los prodigios en torno a su tumba. El papa Clemente XIII mandó en 1764 que su memoria fuera celebrada en toda la Orden del Císter y la iglesia de Cracovia. Fue beatificado formalmente por Pío VI en 1780. 


Fuente:
-"Médula Histórica Cisterciense". Volumen 3. ROBERTO MUÑIZ O.Cist. Valladolid, 1780. 


A 8 de marzo además se recuerda a:

San Juan de Dios,
fundador
.
San Félix de Dunwich,
obispo
. 
San Senan, abad.
San Hunfrid, obispo.





domingo, 10 de enero de 2021

"no hay cosa más indigna de un obispo que atesorar dinero"

San Guillermo de Bourges, obispo cisterciense. 10 de enero y 7 de mayo, traslación de las reliquias.

Nació sobre 1150, en la Casa de los Condes de Nivers. Fue niño piadoso y muy inteligente y, según su leyenda, pasaba noches enteras en oración. Se educó con su tío, el Arcediano de Soissons, que hizo de él un joven sabio y virtuoso. Llegado a los 21 años fue ordenado presbítero y se le otorgó una canonjía en la catedral de Soissons, donde era respetado y querido. También por sus relaciones familiares obtuvo una canonjía en París, con muchas rentas aparejadas, que Guillermo destinaba íntegras a los pobres.

Pero el mundo, ni aún el eclesiástico, le satisfacía, por lo cual se unió a los austeros monjes de San Esteban de Grandmont (8 y 13 de febrero), luego de dar a los pobres y necesitados todo lo que por herencia le correspondía. Fue Guillermo un monje ejemplar, el más humilde, penitente y caritativo entre todos. Esteban le tuvo gran afecto y le hizo conocido de prelados, cardenales y del mismo papa Inocencio III. Tanto reconocimiento le turbó y decidió buscar una vida más escondida, si se podía, yéndose por ello a la Orden del Císter. Durante algunos años pudo gozar de la soledad que buscaba, siendo un monje observante y callado, hábil para los trabajos y para el canto. Pero he aquí que los monjes de Font-Joan, habiendo muerto su abad, le eligieron para que les hiciera de padre abad. Accedió Guillermo solo por obediencia y amor a sus hermanos, pero poco tiempo estuvo allí, pues le eligieron por abad los monjes de Chalis.

Y como "no hay dos sin tres", ocurrió que quedó vacante la sede de Bourges, y hubo una gran división entre los canónigos, que finalmente recurrieron al arzobispo de París, hermano del obispo difunto, para que les nombrase un obispo. Este les recomendó eligieran a alguno de los abades del Císter, Orden de prestigio, que encumbraba varones santos. Así lo hicieron los canónigos, escribiendo varios candidatos en papeletas que pusieron bajo el ara del altar principal de la catedral. Cantada la misa, el arzobispo parisino sacó la cédula que tenía el nombre de nuestro Guillermo. Repitió el prelado el gesto dos veces más y volvió a salir Guillermo el elegido en cada una. El pueblo y clero que se agolpaba a las puertas de la iglesia entró en tromba reclamando saber el nombre.

Una vez sabido el nombre, se le envió el resultado a Guillermo y al papa. Cuando este lo supo, confirmó la elección, haciendo que Guillermo aceptara por obediencia. Ese mismo año fue entronizado en la sede de Bourges con júbilo popular. Fue Guillermo un prelado excelente: caritativo, celoso del culto, preocupado por los pobres, evangelizador y reformador de costumbres. Siempre llevó su hábito monacal y jamás usó manto de pieles por más frío que hiciera. 

Nunca dejó de asistir personalmente cuando era requerido al lecho de un moribundo, un enfermo o algún desvalido. Sus rentas las donaba íntegramente para los pobres o para el culto, pues su máxima era: "no hay cosa más indigna de un obispo que atesorar dinero". Y para ello no dudaba en denunciar las injusticias de los poderosos, rechazando sobornos cuando estos querían comprar su silencio. Incluso fue acusado ante el rey Felipe Augusto de promover que no se recogieran impuestos, pero el monarca, una vez se entrevistó con Guillermo, vio que todo era calumnia y si antes le estimaba, desde entonces le tomó gran afecto.

En1201 fue Legado Ponticifio de Inocencio III para hacer la paz entre Francia e Inglaterra, consiguiendo pacificar ambos reinos, no sin esfuerzo y desvelo. En 1203 presidió, por legacía papal, el Sínodo de Clertmont, para zanjar las divisiones entre el obispo y el clero, que amenazaba cisma. En 1207 realizó la traslación de San Benito (11 de julio) y a finales de 1208 el papa le encomendó participar en la Cruzada contra los albigenses. En esta tarea no duró mucho tiempo, pues el día 1 de enero de 1209 supo por revelación que no le quedaba mucho tiempo en la tierra. El día de la Epifanía predicó al pueblo un sentido sermón, que provocó muchas conversiones de herejes. Luego de esto, se retiró a su humilde habitación, y pidió los Sacramentos. Recibió el Sacramento de rodillas, a pesar de sentirse morir. El día 10 de enero aún pudo rezar Maitines en su lecho, y luego de esto, pidió le tendieran en el suelo, sobre cenizas, y así murió santamente.

Aunque el santo había dejado escrito que quería ser sepultado como un monje más en su monasterio de Chalis, la ciudad, clero y pueblo de Bourges no consintieron le llevaran el preciado tesoro del cuerpo del santo. Llegaron a aponer guardias para impedir los monjes se lo llevaran, así que estos decidieron dejarlo en Bourges, en cuya catedral fue enterrado. Pronto comenzaron los milagros en su tumba, siendo cientos los sanados por intercesión del santo obispo. La leyenda dice que el mismo año de su muerte los cruzados sitiaron Bourges y cuando parecían rendirse, el santo apareció en el cielo, sobre un caballo blanco y blandiendo una espada. Los soldados se animaron y tomaron la ciudad, matando a los 7000 herejes que tenían tomada Bourges.

En 1217 se inició el proceso de canonización, la cual celebró Honorio III el 2 de Julio de 1218. El 7 de mayo de ese mismo año se elevaron las reliquias al altar mayor de la catedral de Bourges, donde estuvieron hasta 1562, cuando los herejes hugonotes las quemaron y arrojaron las cenizas al viento.


Fuente:
-"Médula Histórica Cisterciense". Volumen 3. ROBERTO MUÑIZ O.Cist. Valladolid, 1780.
-https://artsandculture.google.com/entity/william-of-donjeon/m03hk9yc


A 10 de enero además se celebra a:

San Agatón, papa.
San Gonzalo,
religioso dominico.
Beato Gregorio X,
papa
.











domingo, 30 de septiembre de 2018

Del cardenal que prefería lavar platos.

Beato Conrado de Urrach, obispo y cardenal cisterciense. 30 de septiembre.

Nació en 1185 en Alemania, en la ilustre familia de los Condes de Seyne y Urrach, emparentada con los Duques de Zaring. Su padre fue Egino IV de Urach y su Inés, hermana de Berthold V de Zähringen. Su primera educación estuvo a cargo de su tío abuelo, el arzobispo Rodolfo de Lieja. Con 10 años fue nombrado, cosas de la época, canónigo beneficiado de la Catedral de Lieja. Siendo niño padeció la desgracia de ser víctima de los juegos políticos de su familia, pues quedó de rehén del emperador Felipe I de Suabia durante años, hasta 1208. Durante este cautiverio el niño y joven Conrado tomó noticia de lo vano del mundo y la política, ansiando la forma de poder escapar de ello.

A los 18 años fue puesto en libertad y se encaminó al monasterio cisterciense de Villiers, siendo recibido con agrado. Una leyenda dice que un santo monje llamado Simón vio en una ocasión como el novicio Conrado era coronado simbólicamente con una corona de oro por los ángeles durante la misa conventual. Tal monje avisó al abad, de que aquel novicio traería gran gloria a la Orden, aunque antes había de padecer tentaciones y ataques del maligno. Lo avisó el abad a nuestro santo, quien se preparó para ello con grandes penitencias, oraciones y actos de humildad. Otra leyenda, más increíble aún, cuenta que, estando prohibido a los novicios el uso de alguna luz artificial, el santo usaba sus propios dedos como candelas, pues de ellos salía gran resplandor cuando oraba o estudiaba.

Sus virtudes (más sus relaciones familiares, todo sea dicho) alcanzaron que apenas profesó, fue nombrado prior de Villiers, y a los dos años fue nombrado abad, luego de la renuncia del abad Carlos. Y su ascenso no terminó aquí, pues en 1214 fue elegido nada menos que abad de Claraval, dotándole de una autoridad moral eminente dentro de la Orden Cisterciense. En todos estos cargos de autoridad Conrado se mostró como un padre celoso del bien de sus hijos. Exacto en el cumplimiento, pero caritativo, comprensivo pero sin permitir faltas. Fue especialmente cuidadoso con los ancianos monjes, a los que oía como a padres venerables. A pesar de sus ocupaciones, nunca faltaba a las Horas Canónicas, a las penitencias o los actos de comunidad. Era prudente, discreto, sabio, pronto a la defensa de la fe y la Iglesia, justo con todos. Tanta probidad, más su origen, no lo olvidemos, hicieron que el papa Honorio III supiera de él y le nombrara Legado Pontificio para hacer la paz entre los reyes Felipe de Francia y Enrique de Inglaterra. Y lo hizo con tanta prudencia y efectividad, que ambos monarcas y el papa quedaron prendados de él.

En 1216 fue elegido abad de Císter, convirtiéndose en el Abad General de toda la Orden, que estaba en su máximo esplendor. Solucionó problemas internos y externos de la Orden, acrecentó su poderío e influencia en la Iglesia, y aumentó el número de monasterios. Fue el Abad que introdujo el canto diario de la "Salve Regina" para toda la Orden. El 8 de enero de 1219 el mismo papa Honorio III le creó cardenal y le dio el obispado de Porto-Santa Rufina, una de las diócesis suburbicarias de Roma, reservadas a prelados de gran confianza del papa y que fueran eminentes políticos. En este puesto le nombró el papa como Legado para la Cruzada contra los albigenses en Francia. Para ello organizó los Sínodos de Tolosa y de París, para interesar a prelados y al brazo secular en la importancia de extirpar esta herejía que amenazaba no solo la fe, sino la estabilidad de los reinos. Su actuar fue coronado con total éxito en la conversión y represión de estos herejes. Dícese en este tiempo conoció a los dominicos, de los que quedó enamorado por su divisa de "Alabar, Bendecir y Predicar", socorriéndoles en adelante en sus necesidades, dándoles plenas potestades en su diócesis y siendo su valedor ante los gobiernos y obispos.

Casi sin tiempo para descansar, le envió Honorio a Alemania, a solucionar graves problemas con el emperador Federico II, empresa que se saldó con la excomunión del monarca por el asesinato del Arzobispo de Colonia, San Engelbert II (7 de noviembre), a quien Conrado sepultó con gran pompa, llamándole mártir de la fe. Además, trató el asunto de una nueva Cruzada a Tierra Santa, alcanzando gran consenso de los príncipes. Esta visita le sirvió para, como Visitador del Papa, denunciar ciertos abusos, corregir errores de los prelados, reformar algunos monasterios. Celebró nada menos que tres Concilios Provinciales, en los que se reguló y reformó la disciplina eclesiástica, suprimió abusos de los clérigos y atajó la simonía y el amancebamiento de los presbíteros. Visitó la tumba de la Beata María de Oignies (23 de junio), la célebre beguina, y estando venerando sus reliquias tuvo una visión en la que vio a esta santa mujer puesta de rodillas, intercediendo ante el Señor por su salud. Además, le consoló con palabras celestiales para animarle en todos sus esfuerzos. Durante esta legacía fundó un monasterio cisterciense en Besbenusen junto a su hermano Rodolfo, donde este luego tomaría el hábito, despreciando el mundo, a ejemplo de Conrado. En 1222 fundó la Universidad de Montpellier por mandato del papa.

Volvió el santo a Roma a inicios de 1227, y al poco tiempo murió el papa Honorio. Temiendo los cardenales que la dilación de un cónclave atrajera las intromisiones imperiales, decidieron los cardenales que Conrado y dos cardenales más decidieran quien sería el papa. Esto hoy es ilegal, por cierto. Los dos cardenales eligieron a nuestro Conrado, pero él se negó aduciendo: "No permita Dios el que se diga que yo me he elegido a mí mismo por Pontífice". Y entonces fue elegido el cardenal Hugolino, llamado Gregorio IX.

Ese mismo día el santo prelado sintió que su muerte estaba próxima y sus últimos meses de su vida los dedicó a prepararse para el encuentro con el Amado. Vivió pobremente y pobremente murió en Bari, camino de la Cruzada, el 30 de septiembre de 1227. Poco antes de expirar dijo: "que dicha que hubiera perseverado hasta esta hora en el monasterio de Villiers bajo la disciplina regular, y que mi única ocupación hubiera sido el lavar las escudillas con los demás en la cocina". El cuerpo fue trasladado a Claraval y sepultado en el presbiterio de la iglesia abacial. Aún se puede leer su lápida:


"HIC IACET DOMINVS
CONRADVS QVI PRIMO VILLARIENSIS DEINDE CLARAVALLENSIS,
POSTEA CISTERCIENSIS EXTITIT ABBAS
ET DEMVM PORTVENSIS EPISCOPVS CARDINALIS.
HIC CVM IN TRANSMARINIS PARTIBVS MORARETUR INSTANTISSIME
PRAECEPIT VT CLARAM-VALLEM VBI IAM DVDVM
SVAM ELEGERAT SEPULTVRAM OSSA SVA
DEFERRENTVR ET IBIDEM SEPELIRENTVR,OBIIT AVTEM ANNO DOMINI M. CC. XXVII. PRIDIE KAL. OCTOBRIS".


Fuentes:
-"Médula Histórica Cisterciense". Volumen 3. ROBERTO MUÑIZ O.Cist. Valladolid, 1780.
-https://webdept.fiu.edu

A 30 de septiembre además se celebra a:

S. Jerónimo, Padre y
Doctor de la Iglesia.
San Winegrial,
monje mártir
.
San Léry, abad.



martes, 3 de julio de 2018

Del manso león de Roma.

San León II, papa. 3 de julio y 28 de junio.

Al parecer nació en Messina y era hijo de un médico. De su juventud se desconoce casi todo. En 681 subió al solio pontificio para suceder a San Agatón (10 de enero). Su consagración demoró más de un año, puesto que el emperador Constantino IV se negaba a confirmar la elección debido a que el Sexto Concilio Ecuménico, comenzado por Agatón y culminado por nuestro León había excomulgado al papa Honorio I por su cercanía al monotelismo. 

Además, el emperador estaba muy molesto con la Iglesia romana porque Agatón se había negado a pagar el "tributo" que la Iglesia debía pagar al emperador por la confirmación del papa romano. Finalmente, León anuló la excomunión de Honorio I y fue consagrado el 17 de agosto de 682. Durante su pontificado se condenó, una vez más el monotelismo, una herejía que afirmaba que en Cristo solo había una voluntad divina, omitiendo la humana. Ya la había condenado el papa San Martín I (13 de abril), pero aún tenía sus seguidores.

León cerró el conflicto con la Iglesia de Rávena, la cual defendía su autonomía y la no necesidad de que sus obispos fueran consagrados por el papa de Roma. Tenían un privilegio firmado por el emperador Constante II, que León se encargó de anular, devolviendo la obediencia a la Iglesia y a la persona del romano pontífice.

Construyó León varias iglesias en Roma, entre ellas la de San Jorge "in Velabro". Trasladó a las iglesias numerosas reliquias de los mártires desde las catacumbas. Además, compuso algunos himnos y cánticos para el culto, reformó la disciplina eclesiástica y fue un alma muy caritativa, llegando a vivir en la pobreza por socorrer a los necesitados.

San León II falleció el 28 de Junio de 681. Fue enterrado en la primitiva basílica de San Pedro.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Agatón. 10 de enero.
San Celestino I. 6 de abril.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.

A 3 de julio además se celebra a:


San Jacinto de
Cesarea, mártir.
San Agapio de
Córdoba, obispo.
Santo Tomás,
Apóstol.











domingo, 24 de junio de 2018

Apóstol de la conquista.

San Anders Sunesøn de Lund, obispo. 24 de junio.


La visión de San Anders.
Nació en 1160 en Dinamarca, en una familia de alta nobleza y emparentada con la casa reinante. Estudió en las universidades de París y de Bolonia. A su regreso a Dinamarca fue nombrado Canciller del reino. Elaboró un Corpus de leyes danesas, traduciéndolo además al latín. También escribió un Hexameron, utilizado durante siglos por la Iglesia danesa para el estudio de la Biblia.

En 1201 subió al empíreo el obispo de Lund, San Absalon (21 de marzo), y nuestro Anders fue nombrado su sucesor. Enseguida se preocupó por la evangelización-conquista de los pueblos bálticos, y por ello emprendió una campaña en Roma para que el papa Inocencio III diera el carácter de Cruzada a esta empresa. En 1219, reinando Honorio III en el solio pontificio, Waldemar II de Suecia entra en guerra con los estonios y Anders le acompaña. De esta guerra hay una leyenda que cuenta que, teniendo los estonios acorralados a los daneses en Lyndanisse (la actual Tallin), gracias a las oraciones de nuestro biografiado, se vio aparecer en el cielo una lábaro rojo con una cruz blanca, lo cual animó a los daneses a seguir peleando y así ganaron la batalla y la guerra.

Anders dimitió del episcopado en 1223, retirándose a vivir como eremita en isla de Ovö. Algunos señalan que se había contagiado de lepra, pero su cuerpo reposa en la catedral, hoy luterana, de Lund. Se le llama el "Apóstol de Estonia".

Fuente:
-https://www.heiligenlexikon.de

A 24 de junio además se celebra a:


Beato Jarich,
premonstratense.
San Romboud,
ermitaño mártir.
San Thöger, presbítero.
San Juan Bautista.





sábado, 21 de noviembre de 2015

De tres andaluces que eran de más lejos.

Santos Honorio, Eutiquio y Esteban, mártires. 21 y 24 (en Jerez de la Frontera) de noviembre.


San Honorio. Retablo de San Dionisio.
Jerez de la Frontera.
A estos tres mártires la devoción les creó una layenda, y la historia los colocó “en su sitio”. Es un buen ejemplo de lo serios que pueden llegar a ser un error, una coma, una insinuación, o una sugerencia. Vamos por partes, primero la leyenda y luego la historia y las aclaraciones:

La leyenda:
Santos Honorio, Eutiquio y Esteban, patronos de Jerez de la Frontera, España, nacieron y fueron martirizados en Asta, colonia romana de la provincia Bética (la actual Andalucía) y de la que aún se ven ruinas cerca Jerez de la Frontera. Los tres llegaron a la fe de Cristo por medio de alguno de los Siete Santos Varones Apostólicos, aquellos discípulos de los Apóstoles que misionaron en España: Tesifonte, Torcuato, Segundo, Indalecio, Eufrasio, Hesiquio y Cecilio. Una leyenda que también merecería su artículo. Pues eso, que una vez que se convirtieron al Dios verdadero, no se guardaban su fe, sino que la predicaban en público, por calles y plazas. Llegó a la ciudad un edicto imperial que mandaba hacer un sacrificio público a los dioses (eran frecuentes, para impetrar bienes, conjurar males, pedir protección al Imperio, etc). Los tres santos se negaron y fueron apresados, llevados ante el juez, el cual los mandó torturar hasta que consintieran en sacrificar.

Pero ellos aprovecharon su presencia entre los magistrados para enseñarles las tinieblas de su superstición, y llevarlos a la luz de Cristo. Manifestaron el error que era sacrificar a dioses falsos, y cuyas historias los hacían más viles que los hombres. A todas las amenazas de más tormentos respondían que solo esperaban padecer más por Cristo, y que sea era su felicidad. “Bienvenidos sean los martirios si nos llevan al cielo”, decían. Cansado el juez, viendo que ni los azotes, ni el fuego, ni el potro lograban algo, mandó les decapitasen, el 21 de noviembre, imperando Trajano. Otros cristianos recogieron los cuerpos y los enterraron para venerarlos como mártires. Sus reliquias y veneración se mantuvieron llegada la paz de Constantino, pero se perdieron con la dominación musulmana.

La historia:
Hasta el siglo XVI, Jerez de la Frontera no supo que había tenido tres ilustres mártires entre sus vecinos. No había culto, ni reliquias, ni documento alguno que lo avalase. En 1597, los jesuitas de Jerez de la Frontera emprenden una cruzada para revitalizar la veneración de unos mártires españoles que habrían padecido en Asta, según el calendario editado en Ronda en 1538. Clemente VIII manda investigar aquello y, efectivamente, consta ese martirio en la ciudad llamada Asta, que los jesuitas, insignes hombres y letrados del momento, identifican con la Asta bética. Rodrigo de Castro, arzobispo de Sevilla era ferviente promotor de la idea, pero murió antes de terminar, y la conclusión del caso lo llevó a cabo Fernando Ñuño de Guevara, cardenal presbítero. Este aceptó gratamente las investigaciones de los jesuitas y las presentó en Roma. En 1603 se aprueba el culto y comienza una espiral de devoción: patronato sobre la ciudad, retablo en la iglesia jesuita, procesiones y votos por parte del Ayuntamiento y pueblo, etc. Para día de la memoria se eligió el mismo del martirio, el 21 de noviembre, pero chocando con la Presentación de la Santísima Virgen, se movió al 24 del mismo mes, porque el 22 y el 23 ya estaban ocupados por las memorias de Santa Cecilia y San Clemente, respectivamente. En 1605 la festividad se enriquece con algunas indulgencias, con vistas a promover la devoción a los santos. La primera “vita” se escribe en 1617, que es más un panegírico que otra cosa. A falta de datos se sacan conclusiones, se narran tormentos leídos en otros santos. En 1624 la diócesis de Sevilla los introdujo en su santoral propio. En 1714 San Dionisio obispo (9 de octubre) fue proclamado patrón de Jerez, en los actos conmemorativos de los 500 años de la reconquista de la ciudad por parte de los cristianos. Este patronato compartido mermó un poco la devoción a los tres mártires patronos.

Las conclusiones.
La primera estocada contra la leyenda y el culto la dio el agustino Enrique Flórez en su “España Sagrada”, una monumental obra del siglo XVIII que desgrana la geografía española según sus santuarios, reliquias veneradas y sus santos. El P. Flórez prueba que el martirologio romano dice que los tres santos fueron martirizados en Asti, Italia, y no Asta. Y el pseudo-jeronimiano pone a Honorio padeciendo en Antioquía, mientras que Eutiquio y Esteban padecen en Austis (la actual Ostia). Además, añade que el martirologio Auterpiense llama “Honorato” a Honorio, y que añade algunos compañeros. El de Aquitania los pone padeciendo en “civitate Ostia”.

Pone Flórez otros ejemplos, como algunos mártires de Cartago de África llegaron a ser considerados de Cartago Nova, la española, o de Valence de Francia, pasaron a Valencia de España. El P. Flores prueba también que ningún martirologio español, ni breviario de las iglesias béticas o de otra parte de España (ni los anteriores a la conquista) trae dicha memoria de los tres santos “andaluces”. Santos de los que vemos que su recorrido fue corto.


Fuentes:
-“Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los dias del año”. Noviembre. P. JEAN CROISSET. S.I. Barcelona, 1863.
-“España sagrada, teatro geográfico histórico de la Iglesia de España”. Volumen X. P. ENRIQUE FLÓREZ. O.S.A. Madrid, 1792.
-http://elbarrocojerezano.blogspot.com.es


A 21 de novoembre además se celebra a
San Gelasio I, papa.
San Mauro de Porec, obispo y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...