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sábado, 8 de mayo de 2021

San Didier de Bourges, obispo.

Pregunta: Hola. Existe alguna santa para el nombre Desiree? Gracias. México. 

Respuesta: Hola. Tengo que decirte que sí, pero no: Desiree, Didier, Dizier, Desiderio, Deseado, Desiderato... son variantes del mismo nombre y como ves, es masculino, salvo alguien se llame Deseada o Desideria. Hoy Desiree es nombre femenino, mientras Didier ha quedado como masculino. Visto Visto esto, vamos a ver a: 

San Didier de Bourges. 8 de mayo. 

Fue Real Canciller y obispo de Bourges, uno de los más grandes obispos de los merovingios, que ayudó a apaciguar el caos que era la Galia, después de la caída del Imperio Romano, mediante el mejor recurso cultural de entonces: la evangelización. Evangelizar y cristianizar un pueblo era la forma de unirlo, dotarlo de las mismas leyes, costumbres y tradiciones, con diversidad, claro, que no todo fue monolítico. Pues Didier, como Canciller trabajó por la extensión del reino y la Iglesia, pero como nunca faltan, padeció muchas insidias y calumnias, de manejar al rey a su antojo, de robar dinero, etc. Enterado de ello, quiso irse a un desierto, alejado de todos, pensando que no era digno del cargo y por poner la paz, pero no le fue permitido. 

Su episcopado se caracterizó también por la reconciliación y la paz, sobre todo de la casa de Anjou con el territorio de Poitou así como de restablecer la paz entre las tribus de Alemania. Entró al premio eterno en 550. 

Es patrono contra la lluvia persistente e inundaciones (una mujer coja no pudo escapar de una, le invocó y el agua formó muralla a su alrededor sin tocarla). También contra la fiebre, para la protección de ganado y para lograr una buena cosecha de la cereza. También se invoca contra los fuegos (una casa ardió sobre un niño que resultó ileso) y los ahogamientos (devolvió a la vida a un niño que cayó en un pozo). 

Otros santos del mismo nombre son: 

San Didier de Verdún, obispo. 23 de agosto.
San Desirée, monje. 3 de febrero.
San Desirée de Auvernia, obispo. 21 de junio.
San Desiderio de Langrés, obispo mártir. 23 de mayo.
San Desiderio de Vienne, obispo y mártir. 23 de mayo también.
San Didier de Nevers, obispo y abad. 20 de junio. 

Fuente:
-https://www.heiligenlexikon.de/
-Vidas de los Santos. Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 8 de mayo además se celebra a 

Beato Luis Rabatá,
carmelita mártir
.
San Gibrián, presbítero.
San Miguel
"in Monte Gargano"
.
Nuestra Señora
de la Estrella
.
Nuestra Señora
de las Escuelas Pías
.



















MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

YA ESTÁ DISPONIBLE.



martes, 3 de julio de 2018

Del manso león de Roma.

San León II, papa. 3 de julio y 28 de junio.

Al parecer nació en Messina y era hijo de un médico. De su juventud se desconoce casi todo. En 681 subió al solio pontificio para suceder a San Agatón (10 de enero). Su consagración demoró más de un año, puesto que el emperador Constantino IV se negaba a confirmar la elección debido a que el Sexto Concilio Ecuménico, comenzado por Agatón y culminado por nuestro León había excomulgado al papa Honorio I por su cercanía al monotelismo. 

Además, el emperador estaba muy molesto con la Iglesia romana porque Agatón se había negado a pagar el "tributo" que la Iglesia debía pagar al emperador por la confirmación del papa romano. Finalmente, León anuló la excomunión de Honorio I y fue consagrado el 17 de agosto de 682. Durante su pontificado se condenó, una vez más el monotelismo, una herejía que afirmaba que en Cristo solo había una voluntad divina, omitiendo la humana. Ya la había condenado el papa San Martín I (13 de abril), pero aún tenía sus seguidores.

León cerró el conflicto con la Iglesia de Rávena, la cual defendía su autonomía y la no necesidad de que sus obispos fueran consagrados por el papa de Roma. Tenían un privilegio firmado por el emperador Constante II, que León se encargó de anular, devolviendo la obediencia a la Iglesia y a la persona del romano pontífice.

Construyó León varias iglesias en Roma, entre ellas la de San Jorge "in Velabro". Trasladó a las iglesias numerosas reliquias de los mártires desde las catacumbas. Además, compuso algunos himnos y cánticos para el culto, reformó la disciplina eclesiástica y fue un alma muy caritativa, llegando a vivir en la pobreza por socorrer a los necesitados.

San León II falleció el 28 de Junio de 681. Fue enterrado en la primitiva basílica de San Pedro.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Agatón. 10 de enero.
San Celestino I. 6 de abril.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.

A 3 de julio además se celebra a:


San Jacinto de
Cesarea, mártir.
San Agapio de
Córdoba, obispo.
Santo Tomás,
Apóstol.











jueves, 28 de junio de 2018

Vivir por Cristo y morir por el calor.

San Pablo I, papa. 28 de junio.

Los principales datos de su vida los da Anastasio, el Bibliotecario, quien parece los recoge de alguna fuente contemporánea al mismo santo.

Nació en Roma, a inicios del siglo VIII en una familia noble. Muy joven fue ordenado diácono por el papa San Zacarías (3, 15 y 22 de marzo). En 752 su hermano Esteban subió al solio pontificio con el nombre de Esteban III. Esteban gobernó la iglesia romana durante cinco años, durante los cuales Pablo fue su fiel colaborador, por lo cual fue designado por los partisanos como sucesor aún en vida de Esteban. Sin embargo, otra facción, apoyada por el clero, no veía con buenos ojos esta sucesión como si de un título familiar se tratara. A la muerte de Esteban en 757 intentaron entronizar a Teofilacto, archidiácono de la Iglesia de Roma, pero finalmente los partisanos se impusieron y proclamaron papa a Pablo el 29 de mayo del mismo año.

Pablo era un hombre de carácter manso, amante de paz y muy humilde. Visitaba las iglesias, a los pobres, socorría por si mismo a los enfermos y los peregrinos. Mandó excavar en las catacumbas de Domitila y trasladó las reliquias de Santa Petronila (31 de mayo) a la primitiva basílica de San Pedro.


Su obra siempre estuvo encaminada a que la Iglesia fuera independiente y mantuviera la paz con los reyes del mundo, pero no siempre pudo. Tuvo que sufrir a Desiderio, rey de los lombardos, quien pretendía recuperar el dominio sobre Rávena, territorio que Pipino, rey de los francos, había entregado a la Sede de San Pedro, en tiempos del papa Zacarías. La cosa no llegó a más pues, apenas Desidero amenazó gravemente al papa con invadir Rávena y la misma Roma, los francos amenazaron a su vez con ir contra él.

Pablo murió luego de 10 años de pontificado, el 28 de junio de 767, al parecer a causa del calor de aquel verano.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Marcos. 7 de octubre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.
San Agatón. 10 de enero.
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.

San Zacarías 15 de marzo.
San Celestino I. 6 de abril.

martes, 26 de junio de 2018

Slencio, peleas, mitra y más peleas.

San Antelmo de Belley, obispo cartujo. 26 de junio.


Nació en 1107, en la noble familia de los Cignino de Saboya. Fue muy estudioso y piadoso desde niño, y su aplicación a los estudios le valió para recibirse universitario muy joven. Por las influencias de su familia logró una canonjía en Belley y otra en Ginebra. Ambas le reportaban pingües ganancias que Antelmo usaba para vivir holgadamente, cumpliendo de vez en cuando sus funciones como canónigo seglar.

En ocasiones su espíritu le atenazaba para que emprendiera una vida cristiana más perfecta, pero siempre dejaba pasar tan santas inspiraciones. Gustaba visitar a su hermano Boso a la Cartuja de las Puertas, quien siempre le conminaba a oír la voz de Dios. Así, ya determinado, Antelmo abandonó el mundo en 1131 y pidió el hábito cartujo allí mismo. Fue admitido y pronto ya era ejemplo para los otros monjes, aún siendo nuevo en la vida cartujana. En 1132 hubo una avalancha de nieve que mató a 7 monjes en la Gran Cartuja, por lo cual Dom Guigo, prior de esta, pidió a Hugo II, cartujo y obispo de Grenoble, le permitiera llevar algunos monjes, entre ellos a Antelmo, para que profesara sus votos en la Gran Cartuja.

En el santo monasterio de la Gran Cartuja también destacó Antelmo como un monje cumplidor, devoto, erutito y obediente. En 1136 murió Dom Guigo y el nuevo prior, Dom Hugo, nombró Procurador a Antelmo, siendo este su mano derecha en el gobierno de la Casa. Trabajó tan bien que en 1139, cuando Hugo renunció a su cargo, los monjes eligieron por unanimidad a Antelmo para sucederle. La principal obra material de Antelmo fue la edficación de un nuevo monasterio en un mejor emplazamiento que el original, construyendo, además un acueducto. A la par, se preocupó también por el "edificio" moral, o sea, la santidad de sus monjes. Siempre paterno, cercano, velando por todos y por cada uno de ellos. Era severo consigo mismo, pero manso y paciente con los demás. Atendía por sí mismo a los enfermos, visitándoles, curándoles y entreteniéndoles.

Organizó y presidió el primer Capítulo General en 1142, donde se determinó dotar al prior de la Gran Cartuja de la potestad de General de la Orden, al cual debían obediencia los priores de todas las cartujas, que hasta el momento debían obediencia al obispo del lugar, con todos los problemas que esto solía traer. Así, por ello fue Antelmo el primer General de los cartujos, aunque esta no era una figura jurídica prevista por San Bruno (6 de octubre). Como General fue el gran impulsor de la Orden Cartuja, admitiendo a varios monasterios a la observancia cartujana. También admitió a las mujeres, para las cuales mandó al Beato Juan el Hispano (25 de junio) que hiciera una adaptación de las "Costumbres".

Poco tiempo le duró la paz al buen hombre. En 1149, un monje de Las Puertas fue elegido obispo de Grenoble y, cosa no esperada, entabló un pleito con su antiguo monasterio. Unos cuantos monjes salieron del monasterio sin permiso para dirimir el asunto ante los tribunales de Roma. Habiéndolo sabido Antelmo, que era muy observante, castigó a los monjes por haber salido al mundo sin permiso expreso. Eugenio III resolvió en favor de los monjes y, además, les restituyó a su monasterio sin más. Antelmo, viendo socavada su autoridad, dimitió de su cargo de Abad General en surgieron amargos conflictos y algunos monjes cartujos abandonaron el monasterio para apoyar sus razones ante los tribunales. Antelmo, muy entristecido por esta grave infracción, después de que el Papa Eugenio III hubiera resuelto la disputa, impuso una penitencia a los monjes cartujos: pero el Papa reintegró a los monjes en la Orden sin ninguna formalidad. Por esta razón Antelmo, sin oponerse a las decisiones del Papa, dimitió en 1151.

En 1154 el prior de Las Puertas logró que Antelmo fuera designado como su sucesor, cargo que asumió muy pronto, luego de la muerte del anterior. Como había hecho en la Gran Cartuja, Antelmo administró muy bien su monasterio. Renovó algunos edificios, embelleció la iglesia y dotó de nuevas obras la biblioteca. Dos años estuvo en dicha cartuja hasta que el papa Alejandro III le nombró obispo de Belley. Antelmo había defendido enérgicamente a este papa frente al antipapa Víctor IV, y por ello el papa legítimo confiaba en Antelmo y le quiso en esta importante diócesis. 

Antelmo, se dice, se negó firmemente e incluso huyó a una ermita en el monte, donde fue hallado y llevado de nuevo a la cartuja. No contento con esto, se fue a Avignon (era el comienzo del cisma de Occidente), a pedir misercordia al papa para poder negarse a su deseo. Pero Alejandro III le confirmó su elección y no le permitió negarse. Antelmo fue consagrado obispo en la catedral de Bourges en diciembre de 1163.


San Bernardo visita a San Antelmo.
Junto a San Bernardo (20 de agosto), San Antelmo destacó en el Concilio de Tolosa defendiendo al verdadero papa e intentando poner fin al Cisma de Occidente. Intentando, porque ya sabemos que duraría hasta el siglo XV.

Antelmo ejerció una ejemplar labor pastoral, sobre todo entre los pobres. Fue muy caritativo, construyó hospitales, visitaba a los enfermos, asistía a los peregrinos y siempre estaba disponible para recibir a quien le buscaba. A la par, hallaba tiempo para retirarse algunos días a su cartuja amada, para gozar del silencio y la oración. Sin embargo, la misión del obispado no era nada fácil. Para empezar tenía como enemigo al emperador Federico Barbarroja, partidario del antipapa Víctor. Por esta razón el monarca le impidió la salida de Belley cuando el santo se dirigía a Inglaterra como Legado Pontificio para hacer la paz entre Enrique II y Santo Tomás Becket (29 de diciembre). 

Visto Barbarroja que no podía reducir a Antelmo por las malas, intentó ganarle para su causa, dándole soberanía secular sobre Belley y creándole príncipe del Sacro Imperio Romano en 1175. Esto podría haber agradado a algún prelado ambicioso y corrupto, pero no al santo, quien enseguida hubo de enfrentarse a Humberto III de Maurienne, quien pretendía el dominio exclusivo sobre Belley. Este noble asesinó a un presbítero y Antelmo lo exmulgó, pero Humberto logró (compró, señalan algunos), la anulación de la excomunión por parte del papa Alejandro III. Antelmo, que no soportaba la injusticia, entonces abandonó la sede y se retiró a la Gran Cartuja. Y allí se habría quedado si el clero y el pueblo no hubieran protestado por él al papa, y este le ordenara volver a su sede, mandando a Humberto de Maurienne que hiciera penitencia por su crimen. Pero este solo fingió arrepentimiento e incluso llegó a planear el asesinato de Antelmo, pero no se llegó a realizar, pues el santo se enteró y el mismo llamó a su perseguidor, poniéndose en sus manos. Humberto, ante este gesto, se arrepintió sinceramente de su mala conducta y aceptó la multa que Antelmo le impuso.

Así, cargado de méritos, Antelmo llegó a los 70 años y entró en la gloria el 27 de junio de 1180. Su muerte fue tan sentida, por lo amado que era, que durante tiempo la ciudad de Belley se llamaría Antelmopoli. Su culto comenzó pronto, y sus reliquias eran veneradas constantemente. En 1607 su memoria litúrgica pasó de la iglesia local de Belley a todos los monasterios cartujos. En 1630 se trasladó su cuerpo a una capilla dedicada a su memoria en la catedral. En 1791 el sepulcro fue profanado por la Revolución Francesa, pero antes se habían escondido las reliquias, las cuales volvieron al culto en 1829.

Fuente:
-"Santos y Beatos de la Cartuja". JUAN MAYO ESCUDERO. Puerto de Santa María, 2000.

A 26 de junio además se celebra a:


San José María Robles,
presbítero mártir.
San Virgilio de Trento,
obispo y mártir.
San Salvio de Amiens,
obispo y mártir.







martes, 1 de mayo de 2018

De un error salvífico y santificante.

San Amador de Auxerre, obispo. 1 y 11 de mayo.

Amador pasa su báculo a Germán.
Su vida fue escrita por el presbítero Esteban, a petición de San Aunar de Auxerre (25 de septiembre) y, según esta, Amador nació a inicios del siglo V, en una noble familia galo-romana de Auxerre.

Cuando llegó a la juventud, sus padres le arreglaron un ventajoso matrimonio con una noble muchacha llamada Marta. Pero he aquí lo que ocurrió: El día del desposorio, el obispo de Auxerre, San Valeriano (13 de mayo) llegó a la casa para dar la bendición nupcial, como era costumbre en aquellos tiempos en los que aún no existía el "casarse por la Iglesia". San Valeriano era un anciano obispo y resultó que se equivocó de libro y en lugar de recitar el ritual del matrimonio, recitó las oraciones del ritual de la consagración de vírgenes. 

Terminada la ceremonia, Amador preguntó a su novia: "¿Sabes lo que el obispo leyó de su libro?" "" - contestó ella - "él bendijo nuestra unión". "No" - dijo el joven - "el obispo nos consagró al Señor. Y ahora, aunque lo hizo sin querer, no lo hizo sin la voluntad de Dios, y puede ser su propósito que le sirvamos en más alto y santo estado". Marta le respondió: "Lo que tú quieras, yo también lo haré". Entonces ambos se arrodillaron y se ofrecieron, ya voluntariamente, a servir a Dios. En ese momento se sintió en la habitación un perfume de rosas y Marta preguntó a Amador: "¿De dónde viene esta fragancia, hermano mío?" y Amador le respondió: "Es el olor del paraíso, donde nadie se casa ni se dan en matrimonio, sino que son como los ángeles de Dios". Y acto seguido, al apagar la luz, Amador vio un ángel que sostenía dos coronas de lirios y rosas, las cuales ponía sobre sus cabezas.

Y he aquí que el banquete de bodas continuó, y antes que terminaran murió el obispo Valeriano. Fue elegido en su lugar San Eladio (8 de mayo), a quien Amador y Marta le revelaron lo sucedido en sus bodas. Entonces Eladio hizo pública la consagración, ordenando diácono a Amador y dando el velo de las vírgenes a Marta. Amador fue un fiel colaborador de Eladio en el pastoreo de la sede de Auxerre y cuando este murió en 387, fue elegido para sucederle. 

En realidad esta leyenda anterior solo pretende dar una explicación posterior a un hecho que al parecer fue común, pero no deseado: el de los obispos casados. Tenemos otros casos, como Santos Leoncio y Placidina (11 de julio), Santos Valente y Cazarie (8 de diciembre), San Juan Ogmunson (23 de abril), San Pablo de Skálholt (19 de noviembre), o el más conocido, San Gregorio de Nisa (9 de marzo, 10 de enero, 14 de octubre y 22 de noviembre), casado con Santa Theosebia (10 de marzo).

En esta época el Dux de Auxerre (cargo que incluía el mando sobre las tropas, sobre asuntos civiles y económicos) se nombraba Germán. Era amante de la caza, y gustaba organizar monterías para luego exponer las cabezas y entrañas de las grandes piezas que se cobraba, colgándolas en un árbol que había en la plaza pública. A muchos repugnaba esta costumbre, sobre todo a los conversos al cristianismo, pues les recordaba las ofrendas públicas que los nobles paganos hacían a los dioses. Pero nadie osaba reconvenir al joven Dux Germán que, ciertamente, lo hacía por diversión solamente. Nadie, salvo nuestro Amador, quien le reconvenía sobre las trazas de idolatría que yacían en su gesto, pero Germán no le hacía caso alguno. Así que, en un viaje que Germán tuvo que hacer, Amador mandó cortar el árbol, lo cual provocó la ira del Dux, llegando a amenazar de muerte al santo obispo.


Amador y Marta son coronados por el ángel.
La leyenda dice que Amador se retiró prudentemente a Autun, y allí tuvo la revelación de que Dios quería que su sucesor al frente del pueblo fuera ¡el Dux Germán! Lo sufrió Amador, que no entendió aquella voluntad divina, pero a pesar de su incomprensión, se dispuso a cumplirla presto. Ocurría que, según la ley romana, ningún oficial o funcionario del imperio podía dejar su puesto sin permiso del mismo emperador o, en su lugar, de sus Prefectos. El Prefecto de la Galia era Julio, y a este se fue a ver Amador para confiarle la voluntad de Dios. Julio, cristiano devoto, dio el permiso y Amador regresó a Auxerre y dio orden secreta de que cuando el Dux entrase a la catedral, se cerraran las puertas y no le dejasen salir. Así se hizo y cuando Germán entró al templo a los oficios, San Amador se acercó a él, le confió la voluntad de Dios y le ordenó de diácono, nombrándole sucesor. Germán, que era cristiano piadoso, quedó sorprendido, pero no osó contradecir la voluntad de Dios. 

Eso dice la leyenda, pero en realidad, esto no ocurrió así, sino que el 1 de mayo de 418, cuando murió nuestro Amador el Imperio quien eligió como a Germán como obispo, eso sí, en contra de su voluntad. Fue consagrado el 7 de julio del mismo año. Le veneramos en la Iglesia como San Germán de Auxerre (31 de julio).


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 1 de mayo además se celebra a:


San José Obrero.
Santa Bertha, viuda y mártir.
Santa Isidora, virgen.





domingo, 25 de febrero de 2018

Del Patriarca iconóculo.

San Tarasio de Constantinopla, obispo. 25 y 27 de febrero.

Nació el santo en Constantinopla, a mediados del siglo VIII. Sus padres, Jorge y Engracia, eran nobles, descendientes de patricios relacionados con los emperadores, y su mismo padre fue Prefecto de Constantinopla durante unos años. Tarasio fue educado por su madre, quien le imbuyó grandes virtudes. Las relaciones de su familia hicieron que siendo joven aún, Tarasio fue nombrado Cónsul, y en unos años la emperatriz Santa Irene (9 de agosto), le nombró Secretario de Estado. En la Corte Tarasio fue un ejemplar cristiano, alejado de los chismorreos, las vanidades y las intrigas. Era muy penitente, amante de la soledad y la oración, tanto que parecía un monje.

En 784 murió Pablo, Patriarca de Constantinopla, quien durante la controversia de las imágenes había apoyado la causa iconoclasta. Por ello, al final de sus días había renunciado a la sede para retirarse a un monasterio a hacer penitencia por su culpa. antes de su muerte Irene había pensado en Tarasio para sucederle, pero este no aceptó sino hasta la muerte de Pablo. Así, Tarasio, que era seglar, se vio preconizado por Constantino VI y su madre Irene a la dignidad episcopal. Así, en menos de una semana fue ordenado de todas las órdenes menores, diacono, presbítero y obispo, siendo esta ordenación el día de Navidad de 784.

Su primera acción fue escribir al papa Adriano I y a los Patriarcas de Antioquía, de Alejandría y de Jerusalén, haciendo profesión de fe católica y compromiso de mantener la unidad entre las iglesias. El motivo de esta profesión está en su elección, más política que religiosa, y el deseo de Tarasio de dejar claro que solo le movía el amor al Evangelio y a la Iglesia. Como obispo, nuestro santo continuó viviendo tan humilde y frugalmente como hasta entonces. Ayunaba y hacía penitencia, oraba siempre que podía y celebraba los Divinos Misterios cada domingo, en los que predicaba al pueblo. Construyó un monasterio en el Bósforo, adonde se retiraba frecuentemente para hacer oración y meditación.

Fue un entusiasta seguidor de la idea del papa Adriano I sobre la convocatoria de un Concilio para refutar y condenar definitiva y solemnemente la herejía iconoclasta y definir la idoneidad del culto a las santas imágenes. Así, en 787 se celebró el II Concilio de Nicea, con la presencia de 350 obispos, el cual abrió Tarasio con un elocuente sermón, lleno de celo apostólico. Con unanimidad se alabó el culto a las imágenes sagradas. Este Concilio además, decretó que la reliquia de la cabeza de San Anastasio Mártir (22 de enero) era una reliquia especialísima en la Iglesia, y que su sola presencia era eficaz contra los demonios y todas las enfermedades.

En 793 el emperador Constantino VI abandonó a su mujer, la emperatriz María, para casarse con Teodora, una de sus damas. Constantino hizo correr el rumor de que su mujer había intentado envenenarle y por eso la despedía, pero Tarasio no se creyó la historia y se encaró al monarca, impidiéndole sentarse en el presbiterio durante la Misa (como era la costumbre) mientras permaneciera en su pecado. Algunos prelados le aconsejaban que fuera menos inflexible, en aras de mantener la unidad del Imperio y la Iglesia, pero Tarasio no quería ni oír hablar de ello. Ni por mil muertes, decía, consentiría en aplaudir el pecado de adulterio del emperador. No se atrevió a excomulgarlo públicamente, lo cual también fue criticado por otros prelados. En 797 murió Constantino VI y Tarasio entonces excomulgó al presbítero Juan, quien le había casado y era su protegido.

Tarasio repudia
al emperador.
Tarasio gobernó su Sede con gran acierto durante 22 años. En la Epifanía de 806 anunció su muerte y desde entonces comenzó a decaer su salud. Finalmente falleció 27 de febrero de ese mismo año. Durante su entierro, en el monasterio de Los Santos Mártires, el emperador Nicéforo se echó sobre el ataúd y lloraba desconsolado por perder a su amigo y padre espiritual.


Fuentes:
-"Año cristiano, o ejercicios devotos para todos los días del año". P.P J. Croisset. Logroño, 1851.
-"Vidas de los Santos". Volumen II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 25 de febrero además se celebra a

San Avertano,
religioso carmelita
.
San Kénan, presbítero.
San Victorino
y comp. mártires
.







jueves, 21 de diciembre de 2017

San Anastasio II de Antioquía.

San Anastasio II de Antioquía, obispo y mártir. 21 de diciembre y 20 de abril.

Fue elegido Patriarca de Antioquía en 599, luego de la muerte de San Anastasio I (21 de abril). San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre, elección papal) le escribió varias cartas, alentándole a seguir la línea de su predecesor que luchó contra la simonía y la relajación del clero. También le alentó a permanecer en la fe católica y en la comunión con todas las Iglesias.

Anastasio gobernó su sede por 10 años, lidiando con el delicado problema de las constantes pugnas entre cristianos y judíos. Los primeros oprimían a los segundos, impidiéndoles comerciar o acceder a puestos reconocidos, por lo cual los judíos se amotinaban con frecuencia. En 609 en una de estas revueltas los judíos asesinaron a varios cristianos, de los peores, y quemaron sus cuerpos en público como escarnio. Cuando Anastasio intentó poner paz, fue atrapado por los judíos, quienes le mutilaron y le torturaron tanto, que murió a causa del dolor.

Este crimen trajo como respuesta, una represalia hacia los judíos por parte de los cristianos, a tal punto que el emperador Focás hubo de intervenir enviando a Bonoso, Gobernador de Oriente, para castigar a los judíos. Y el castigo fue crudelísimo e inmisericorde. El papa San Bonifacio IV (25 de mayo) lamentó en público y con una sentida carta los hechos y la muerte del ilustre prelado Anastasio.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo XV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 21 de diciembre además se celebra a
San Hincmar de Reims, obispo.
Beato Pedro Friedhofen, religioso fundador.


Y se canta la quinta de las Antífonas Mayores de Adviento: O Oriens

jueves, 30 de noviembre de 2017

De Santos Reyes (XIX): San Wachtang I de Georgia.

San Wachtang "Gorgassali" I de Georgia, rey. 30 de noviembre.

Nació sobre 430, y de su infancia se desconoce todo. Comenzó a reinar en 452, heredando de su padre las pugnas con los persas, quienes le llamaban "gorgassar", o sea, "cabeza de lobo", pues tenía un porte imponente y una cabeza muy marcada, de nariz afilada y mirada profunda. Como un lobo, vamos.

Su reinado se caracterizó por impulsar la unión de la Iglesia Georgiana con la Iglesia de Constantinopla, como medio de afianzar su cercanía al Imperio Bizantino, sobre todo después de la caída del Imperio Romano de Occidente. Esta alianza político-religiosa era fundamental en su guerra contra Persia y en orden a consolidar la unidad del país. Reorganizó la Iglesia de Georgia en más diócesis, logrando que los obispos al frente de estas fueran cultos, piadosos, de recta fe católica, patriotas, y que tuvieran buenas relaciones con los obispos griegos. Fue el fundador de Tbilisi, ciudad a la que pretendía cambiar la capital del reino y la sede de la Iglesia, pero no llegó a hacerlo, pues murió en 502, a causa de las múltiples heridas recibidas en la batalla de Ujarma.

La Iglesia de Georgia le venera como uno de sus más eximios monarcas santos.


Fuente:
-https://www.heiligenlexikon.de

A 30 de noviembre además se celebra a
San Tugdual de Bretaña, obispo.
San José Marchand, presbítero y mártir.
San Andrés, Apóstol.

martes, 28 de noviembre de 2017

Por las santas imágenes, hasta la muerte.

San Esteban de Constantinopla, abad y compañeros mártires. 28 de noviembre.

Esteban nació en Constantinopla en 714, en una familia noble, que lo envió a un monasterio a estudiar. A los 16 años decidió ser monje y fue admitido en el monasterio de San Auxencio de Calcedonia, donde completó su formación teológica y patrística. Fue un monje muy disciplinado y de gran claridad de mente, buen apologeta y teólogo. En 744 los monjes le eligieron abad, y llevó al monasterio a su cima de piedad, cultura y sabiduría. A los 10 años de mandato, se retiró a la soledad de una celda estrechísima, en la que no tenía absolutamente nada, para no distraerse en la oración y la meditación.

Esteban vivió inmerso en el asunto de la veneración de las imágenes y las peleas iconoclastas. Desde tiempos del papa San Gregorio II (2 y 13 de febrero), el emperador León el Isáurico retenía el imperio oriental y se había empeñado en la herejía iconoclasta, que tomaba por idolatría el culto a las imágenes del Señor y de los santos. A tanto llegó su furor que llegó a perseguir a prelados y vírgenes, a quemar su preciosa biblioteca, reteniendo dentro a seguidores de la fe católica. Biblioteca que, además, estaba llena de iconos y libros antiguos. El papa San Gregorio III (28 de noviembre) se opuso tenazmente a esta herejía, aumentando la importancia de los iconos y mandando pintar bellas pinturas y frescos en las iglesias romanas. Instituyó la Fiesta del Divino Salvador, la Madre de Dios y Todos los Santos, construyendo además una hermosa capilla en la Basílica de San Pedro, donde juntó todos los iconos que sobrevivieron en Oriente, y a los que les rendía culto diariamente. También dispuso que se celebrase la misa sobre los sepulcros de los mártires el día de sus natalicios, como se hacía en tiempos de San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre, elección papal) y había sido abolido posteriormente. Además convocó un Concilio en el que se determinó la excomunión contra todos los iconoclastas.

En 741 subió al trono imperial el hijo de León III, Constantino V (llamado "Coprónimo" porque la tradición dice que se defecó cuando le bautizaron). Este nuevo emperador fue tan iconoclasta como su padre. Para obtener apoyo a su herejía, convocó a un Concilio para el cual se aseguró que solo asistieran obispos y abades enemigos de los iconos. Sabiendo que nuestro Esteban vivía en una simple celda sin iconos, pensó que Esteban igualmente sería iconoclasta, por lo cual le invitó a dicho Concilio, esperando tener el apoyo de tan venerable abad. Pero Esteban se negó a asistir, primeramente porque era un Concilio convocado por el poder civil, cosa que le repugnaba, y segundo, porque no pensaba apoyar la iconoclastia.

La admiración y veneración que el emperador sentía por él se convirtió en odio, jurando vengarse. En aquellos días una mujer cercana al emperador llamada Ana, abandonó el mundo para encerrarse en un monasterio. Corpónimo entonces mandó se propagara el rumor de que Ana había tomado esa decisión porque había tenido relaciones con Esteban y había sido obligada a tomar el hábito por obligación, para acallar el pecado del abad. Cuando el rumor fue bien fuerte, Coprónimo mandó arrestar a Esteban y disolver el monasterio, destruyendo antes todos los santos iconos.

Dos años estuvo el santo en la cárcel, sin doblegarse a los deseos imperiales, y tomando su prisión como un tiempo de penitencia y expiación. Llegó un día en el cual el mismo emperador le visitó en la prisión y le espetó: - "¿Realmente crees que el rostro de Cristo será pisoteado si yo pisoteara un icono?" Esteban entonces pidió una moneda, en la que estaba representada la efigie del monarca, y le replicó: - "Me gustaría ver lo que harías si lanzo este pedazo de oro con tu imagen en el suelo y escupiera sobre él. ¿Os atreveríais a decir que no es un acto de maldad hacer lo mismo con la imagen del rey supremo?" Esta respuesta, dada en frente de los Consejeros del emperador, provocó que Esteban fuera condenado a muerte, en 764, teniendo 50 años.

También padeció el martirio la mencionada Ana. Junto a Esteban se celebra la memoria de otros 340 mártires por defender la iconodulía.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo XIV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.


A 28 de noviembre además se celebra a
San Hortolano, bisabuelo de Cristo.
San Gregorio III, papa.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Caballero del mundo y Caballero de Cristo.

San Martín de Tours, obispo. (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias; 1 y 13 de diciembre, traslaciones).

El encuentro con Cristo.
Este ilustre santo nació en Sabaria, la antigua Panonia, se padres paganos. Sin embargo, Martín conoció el cristianismo siendo muy joven, y comenzó a interesarse por la vida monástica, aún sin ser bautizado. Ante esto, su padre le alistó en el ejército cuando tenía 15 años, con vistas a que la rudeza y disciplina de la vida militar, a la par de una carrera exitosa, le hicieran olvidar su interés por Cristo. Pero, sin embargo, en carrera militar fue donde el santo tuvo su "gracia fundante", o su encuentro personal con Cristo, que definiría toda su vida. Cuéntase que, estando destinado en Ambianum (la actual Amiens), un crudo día de invierno, cuando el santo atravesaba por la puerta de la ciudad, vio a un pobre mendigo casi desnudo. Martín, con gran misericordia, cortó su manto en dos y le dio la mitad al mendigo. Los que pasaban se rieron de él por el su aspecto ridículo que tenía con media capa, pero a él no le importó. Esa noche tuvo una visión en la que veía a Cristo con su media capa puesta, que decía a los ángeles: "¡Mirad, este es el manto que me dio Martín el catecúmeno!"

Aunque siempre nos lo cuentan con visos de leyenda, el suceso tiene todas las características de haber sido real, y aparece narrado en la primera "vita" del santo que escribió San Sulpicio Severo (29 de enero), en vida del mismo San Martín. La piedad popular es la que ha ido desvirtuando el suceso, sencillo en su origen, para añadir que se le apareció Cristo, o que solo dio media capa porque la otra mitad le pertenecía al emperador. Incluso le añade una segunda parte, ya obispo, cuando entonces entrega la capa completa. Y por supuesto, no falta la reliquia, falsa, de dicha capa, que se veneró en Amiens durante siglos. Ciertamente, a pesar de todo esto, el suceso de Martín viendo a Cristo en un pobre no tiene que extrañarnos, es una constante en la vida de los santos. Y tanto, que se copió para la leyenda propia de San Guillermo de Hirsau (5 de julio).

Militar y monje.
Luego de esto, en 356 Martin fue bautizado, teniendo dieciocho años. La leyenda quiere que haya huido a un monasterio enseguida, pero lo cierto es que el joven sirvió en el ejército dos años más. Llegó a ser Tribuno, durante el Imperio de Juliano el Apóstata, participando en la campaña contra los francos y los allamanni, que habían invadido tierras del Imperio Romano. Aunque la campaña duraría hasta 360, con la victoria de Juliano, en 358 Martín pidió licenciarse del ejército cuando estaba en Worms. Una leyenda, que no aparece en la "vita" primera, dice que Juliano montó en cólera por su petición, y el santo solo respondió: "Ponme al frente del ejército, sin armas ni armaduras, pero no volveré a desenvainar la espada. Me he convertido en el soldado de Cristo". Pero lo cierto es que ese año hubo cierta paz, los allamanni pidieron una tregua, y por esta razón Martín fue liberado de la carrera militar.

Luego de esto, el santo se fue a Poitiers, donde San Hilario (13 de enero) le instruyó en filosofía y teología, Biblia y Santos Padres, con vistas a ordenarle diácono, viendo su capacidad de aprendizaje y su creciente fe. Sin embargo, Martín no quiso oír hablar de ello y se fue a Sabaria, con sus padres. En el camino fue asaltado por un ladrón, al cual perdonó y habló tan bien de Cristo, que el hombre se arrepintió al tiempo y se hizo un buen cristiano. Y él mismo relató el hecho a Sulpicio. Ya Martín en su casa, logró convertir a su madre a la fe católica. Además, predicó contra los arrianos, que cada vez eran más en Panonia, y por este hecho fue azotado y expulsado de la ciudad.

Aparición de la Virgen,
Santa Inés y Santa Tecla.
Como su protector, San Hilario, había sido desterrado, Martín se fue a Milán, donde vivió como eremita, y tuvo de discípulo a San Maurilio (13 de septiembre), al cual enseñó los rudimentos de las letras, las Sagradas Escrituras, junto con la piedad y el gusto por las cosas sagradas. De cuando en cuando Martín predicaba al pueblo milanés, por lo cual fue expulsado de la ciudad por el obispo arriano, que había usurpado la sede. Entonces se fue Martín a la Isla de Albenga, donde hizo vida eremítica en oración y penitencia. Allí casi muere por comer por error una hierba venenosa. Afortunadamente vomitó pronto y el veneno no le fue mortal. La leyenda posterior cuenta que se le apareció la Santísima Virgen, acompañada por Santa Tecla (23 de septiembre) y Santa Inés (21 y 28 de enero), y le sanó.

Dos años vivió allí, hasta que Hilario regresó a Poitiers, y Martín se fue con él, para seguir aprendiendo la vida monástica. Cuando estaba ya formado, Hilario fundó un recinto monástico y Martín fue de los primeros en formar parte, siendo él quien escribió la Regla, seguida después por los Canónigos Regulares y por otros monasterios, como el fundado por San Ouen (24 y 26 de agosto) en Reouen. En este sitio realizó nuestro santo su primer milagro: resucitó a un catecúmeno fallecido de fiebres, al cual Sulpicio también conoció y le narró el hecho. La leyenda le quiere acompañando a San Maximino de Tréveris (29 de mayo, traslación de las reliquias, y 12 de septiembre) en su viaje a Roma. Ciertamente las fechas y la estancia de San Martín en la zona casan sin problemas, pero no está claro que el monje llamado Martín fuera nuestro santo.

Obispo a la fuerza.
En 371 falleció San Lidoire (13 de septiembre), obispo de Tours, y el pueblo quiso que Martín fuera su sucesor, pero como sabían que Martín se negaría, le mandaron llamar con la excusa de que visitara a una enferma, y estando de camino, le tendieron una emboscada y le llevaron a Tours a la fuerza. Los obispos convocados para la ceremonia dudaban de la idoneidad de Martín para ser obispo, sobre todo dudaba Defensor, el obispo de Angers; pero como el pueblo presionaba, no tuvieron más remedio de que ordenarle presbítero y obispo, el 4 de julio del mismo año. Martín siguió viviendo como monje aún después de haber sido nombrado obispo. Para ello se hizo construir una celda anexa a la iglesia, pero cansado del número de visitantes tenía, se fue a un lugar solitario a orillas del Loira, donde luego estaría la abadía de Marmoutier. Allí llegó a tener 80 discípulos, quienes vivían como él, vestido con ásperas pieles, comiendo solo una vez al día y teniendo todo en común. 

Entre estos discípulos estuvo San Bricio (13 de noviembre), un chico pobre y pendenciero al cual Martín había tomado bajo su protección a pesar de ser arrogante y malandrín, y aunque una y otra vez le decepcionaba, el santo obispo no cejaba en llevarle al buen camino. Llegó a suspirar San Martín que "Si Cristo debió soportar a Judas, yo tengo que soportar a mi Bricio". Le redujo al redil de Cristo y Brició tomó le hábito monástico la primera comunidad fundada por Martín, y llegó a ser ecónomo de la misma. Y luego sería su sucesor en la sede de Tours. 

También fueron discípulos suyos, en estos casos según leyendas, San Florencio (22 de septiembre) y San Romano de Garona (24 de noviembre), o San Ibar de Berggeri (23 de abril). Y además, se le relaciona con otros santos como Santa Natalina de Pamiers (10 y 12 de noviembre), a la que habría bautizado, o San Corentin de Quimper (12 de diciembre), al que habría ordenado de obispo. Y no podemos olvidar al estilita San Walfroy (21 de octubre), que se inspiró en nuestro santo para llevar una vida ascética.

Ordenación episcopal.
En las cercanías de su recinto había una aldea donde la gente adoraba a un pino, y se resistían a dejar de hacerlo. Martín, viendo que cortar el árbol sería peligroso, ofreció a los paganos que cortasen el árbol, sentándose él en el sitio donde debía caer, para demostrarles que los dioses nada podían frente a Cristo. Así lo hizo y cuando estaba para caer, inexplicablemente, el árbol cayó justo al lado opuesto, derribando un templo de un ídolo. Esto provocó la conversión de los paganos, que levantaron una iglesia en sitio del templo. En otros lugares no tuvo tantas contemplaciones el otrora militar, pues por su propia mano destruía los santuarios paganos los ídolos, edificando iglesias sobre ellos. Por supuesto que no le salía gratis, en Levroux y en Autun le dieron de palos y si no llega a ser por los soldados del Imperio, le habrían matado. 

Otros paganos, por su parte, intentaron atemorizarle vistiéndose de dioses o demonios, y si bien no lograron atemorizarle, sí que lograron que el santo viera diablos por todas partes. Y en una ocasión se le apareció el mismo demonio, coronado de oro y piedras preciosas, con magníficas vestiduras, y le dijo: - "Ha llegado el juicio, adórame". - "¿Dónde están las marcas de los clavos?" – replicó Martín – "¿Dónde está la marca de la lanza, o dónde está la corona de espinas? Cuando vea las marcas de la Pasión adoraré a mi Señor". Y entonces el diablo desapareció.

Martín contra la violencia.
Estuvo el santo presente en el Concilio de Tréveris, en 384, donde se trató el asunto del hereje Prisciliano y sus seguidores. Los errores doctrinales de este grupo eran varios, desde el Panteísmo, el Sabelianismo o el Docetismo, predicando la preexistencia de almas, la condena del matrimonio y la no resurrección de los muertos. El emperador Máximo quería la cabeza de Prisciliano y los obispos aduladores no osaron negarse. Solo San Martín clamó contra intervención del poder secular en causas eclesiásticas y contra el castigo de Prisciliano y sus discípulos, alentado desde España por los obispos ibéricos. Martín insistió en que la excomunión pronunciada contra los herejes era más que suficiente castigo, y arengó con tal maestría que al irse de Tréveris creía que había logrado salvar a Prisciliano y los otros. Sin embargo, apenas se fue, los obispos lograron que el emperador Máximo ejecutara a Prisciliano y a sus principales discípulos, y además enviara órdenes a España para que se persiguiera y ejecutara a los priscilianos. La tortura le arrancó a Prisciliano una confesión, probablemente falsa, de prácticas impuras; y sobre esta base fue decapitado junto a otros seis. Otros fueron desterrados. 

En 385 Martín regresó a Tréveris y junto a San Ambrosio (4 y 5 de abril, muerte y entierro; 7 de diciembre, consagración episcopal) intentó salvar a los sobrevivientes, negando la autoridad de los obispos perseguidores. Al mismo tiempo intentó salvar a algunos seguidores del difunto emperador Graciano, a quienes el emperador Máximo pretendía condenar a muerte. El emperador entonces le dijo que si perdonaba a estos, tendría que permitir la persecución, confiscación de bienes y muerte de los priscilianos en España. Tuvo que ceder Martín, a regañadientes, y renunciar a su defensa de los priscilianos. Este chantaje pesó tanto sobre él que nunca más participó en Concilio, Sinodo o reunión con gobernante alguno, hastiado de los contubernios Iglesia-Imperio. Llegaría a decir el santo: "¡Ay de los tiempos en que la fe divina necesita poder terrenal, cuando el nombre de Cristo, despojado de su virtud, se reduce a servir de pretexto y reproche a la ambición, cuando la Iglesia amenaza a sus adversarios con el exilio y la prisión, con los cuales los obliga a creer, cuando se apoya en la grandeza!"

Traslado del cuerpo del santo.
Muerte y sepultura.
Martín murió en Candes el 9 de noviembre de 401, a los 84 años de edad. San Severino de Colonia (23 de octubre) y San Evergislo (24 de octubre), aún niño en aquel momento, vieron su alma subir al cielo.
Su cuerpo fue llevado a Tours, dice la leyenda que por un barco "sin velas ni remos, que río arriba subió sin tropiezo, mientras los árboles florecían a su paso". Pero lo cierto es que sus reliquias fueron trasladadas con toda solemnidad, nada menos que por 2000 monjes, que formaron cortejo fúnebre entonando salmos.


Fue sepultado en día 11 en un cementerio a las afueras de la ciudad. En 412 San Bricio construyó allí una iglesia dedicada a San Esteban (en aquella época las iglesias sólo estaban dedicadas a los mártires) para custodiar el sepulcro. El 4 de julio de 473 San Perpetuo de Tours (8 de abril) trasladó las reliquias a una nueva iglesia, bellísima según cuenta San Gregorio de Tours (17 de noviembre), y que sería la primera del orbe cristiano en estar dedicada a un santo no mártir. Fueron las reliquias depositadas en un sepulcro de mármol, que fue veneradísimo durante siglos, a pesar de los desastres y renovaciones de la iglesia. Lo visitaron numerosos santos, prelados y reyes. Santa Monegundis (2 de julio) fue reclusa en una celda cercana a él. La leyenda de San Eloy (1 de diciembre) dice que este santo fabricó un bello relicario para contener reliquias de San Martín. 

En el siglo IX, debido a las invasiones normandas, las reliquias de San Martín fueron trasladadas a Auxerre, junto a la tumba de San Germán (31 de julio). Así que se tenían los dos cultos y cada uno sus seguidores. Estos entraron en pelea (esas tontas peleas de los que no tienen nada que hacer) sobre que santo sería el causante de los milagros que ocurrían allí, y cual, en definitiva, sería más "poderoso". No se les ocurrió otra cosa que ir al hospital cercano, agarrar a uno que acababa de morir y tenderlo sobre las tumbas. En primer lugar fue puesto en la tumba de San Germán, pero no pasó nada. Luego lo pusieron en la de San Martín y de inmediato resucitó el hombre. Los devotos de San Martín quedaron muy contentos, riéndose de los otros. Pero estos, que no querían perder, les dijeron que habría sido una grosería de San Germán hacer el milagro, en lugar de mostrarse hospitalario y "ceder" el milagro a su invitado.

las reliquias volvieron a Tours en el siglo XII y continuaron siendo veneradas. Sin embargo, en 1562 los herejes calvinistas incendiaron el templo y, en su odio anticatólico, profanaron las reliquias del santo, solo salvándose un hueso y parte del cráneo, que se veneran en la catedral de Tours. Durante la Revolución Francesa la bella iglesia fue destruida en parte, y en 1802 demolida totalmente. Pero el culto a San Martín no decayó. El célebre P. Delahaye intentó reconstruir una basílica copiando la anterior, pero las nuevas calles y casas emplazadas donde había estado el sepulcro del santo lo impedían. En 1857 Morlot, arzobispo de Tours, compró las casas y comenzó la excavación del terreno. En 1860 se descubrió el sitio donde habría estado la tumba, pero era propiedad ajena. Compraron esas casas también y finalmente, siete días después, se halló el venerado sepulcro. 

Culto y veneración.
Como dije antes, Sulpicio Severo escribió la "vita" del santo estando este vivo aún, y la completó luego con el relato de la muerte y la sepultura del santo. Este Vita ha servido para el sostén del culto durante siglos, y es que San Martín es uno de los santos más venerados durante siglos, aunque fuese por aspectos culturales o agrícolas. Su día era de fiesta en todos los reinos cristianos, se aprovechaba para la matanza de los cerdos, y hacer fiesta por la cosecha. 

Es abogado de soldados, jinetes, herreros y armeros; de tejedores, sastres, fabricantes de cinturones y guantes, sombrereros, pastores, molineros, viticultores, bodegueros, fundidores y propietarios de hoteles. Se le invoca contra enfermedades oculares, los envenenamientos, las mordeduras de serpiente y la caspa.
Francia por supuesto, es el país donde más se le venera, llegando a tener casi 4000 iglesias dedicadas a su memoria. Pero también hallamos su devoción en toda América, especialmente en México, y para esto transcribo el aporte del Lic. André Efrén Ordóñez Capetillo:
San Martín de Huixquilucan, México.
"San Martín obispo de Tours, mejor conocido entre el pueblo como san Martín Caballero es un santo de gran tradición y devoción en México, su culto llego con los españoles en el siglo XVI y perdura hasta nuestros días. Es venerado en México san Martín caballero como patrón de los comerciantes y para que nunca falte el dinero y el trabajo, alrededor de estos patrocinios existen muchos ritos que los devotos del santo realizan ya que es muy común ver la imagen de san Martín en muchos negocios en todo México. Una de las tradiciones que hay para que san Martín “ayude en el negocio” es ponerle tres monedas de la primera venta del día que sean de la misma denominación y nombrando a cada una de las Divinas Personas de la Santísima Trinidad al momento de ofrecérselas al santo. Muchos fieles van juntan estas monedas que le ofrecen a diario al santo y con las mismas posteriormente compran veladoras o flores para el mismo altar del santo.
Otra tradición es ponerle albahaca, alfalfa o algún tipo de hierba verde para el caballo de San Martín para que pueda seguir cabalgando haciendo el bien. También el caso particular de ofrecerle albahaca al santo se da mucho en el sureste mexicano que tiene fuerte influencia maya los cuales pensaban que la albahaca era una hierba sagrada por su aroma y que el olor de la albahaca era agradable a la divinidad y subía hasta el cielo llevando las peticiones, por eso es que se considera de especial gusto para san Martín para pedirle de forma más eficaz que interceda por el bienestar de los negocios y comercios.
También existe la situación un tanto supersticiosa que muchos piensan que la imagen de san Martín debe tener un caballo blanco porque ese es el que más ayuda a los negocios y el del caballo marrón no es tan “bueno” para los negocios, como sabemos la intercesión de los santos es igual este pintado como sea su imagen siempre que uno les pida con fe verdadera.

Es también destacable que san Martín Caballero es el patrón secundario de la Asociación de Charros de México, compartiendo este patrocinio con san Hipólito y con el Beato Sebastián de Aparicio (25 de febrero). Y este patrocinio en especial es más evidente en la imagen que de san Martín se venera en la población de san Martín Huixquilucan, Estado de México la cual tiene por patrón a este santo desde el siglo XVIII a la cual cada año desde hace varios años la Asociación de Charros le regala un traje de charro a san Martín y los charros que pertenecen a la asociación le rinden sus respetos cada año con una peregrinación al santo, cuya fiesta en este lugar se celebra el último fin de semana del mes de enero. Hay registros que ya desde el siglo XIX a san Martín se le vestía de chinaco (el antecedente del charro mexicano) y que fue cuando la asociación de Charros le elige por patrón en los años 20 que se le viste definitivamente como charro".


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo XIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 11 de noviembre además se celebra a
San Berthuin de Malonne, abad y obispo.
San Menas de Cute, soldado mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...