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sábado, 20 de febrero de 2021

"corramos hacia el reino del cielo..."

San Sadoth, obispo y compañeros mártires. 20 de febrero, 6 de abril y 19 de octubre.


Las Actas de San Sadoth, del siglo VII, nos dicen que este sucedió al obispo Simeón de Seleucia (3 de septiembre) cuando este fue martirizado, siendo uno de los primeros en padecer bajo el cruel rey Sapor de Persia. Al poco tiempo de ser entronizado, tuvo una visión en la cual veía una escala luminosa que llegaba del suelo hasta el cielo, y al final de la cual estaba Simeón, su predecesor, con gran gloria. Este le decía "Sube, no temas". Entendió Sadoth que era que el santo obispo le animaba a asumir el martirio que estaba cercano.

Al otro día convocó Sadoth a su clero y les contó su revelación, confirmándoles además que estaba presto a padecer por Cristo si así se hacía necesario. Además, les animó a ellos a estar dispuestos al sacrificio, con estas palabras: 

"Amemos a Dios, hermanos míos, amémosle con todo nuestro corazón. Amemos a Jesucristo: amémosle con toda nuestra alma y cubiertos de las armas de la fe, no temamos combatir, y estaremos seguros de vencer. Si se presenta la muerte, si nos acomete, no nos desalentemos: prepárese cada uno de nosotros a recibirla como hombre de valor. Si es necesario morir, muramos como gentes de honor, pues morimos por Jesucristo nuestro Salvador. Y así hasta que veamos la espada de los tiranos amenazar nuestra cabeza, hagamos provisión de méritos, adquiramos virtudes, enriquezcámonos de buenas obras. Aprovechémonos del tiempo y mientras que aún es de día, caminemos, adelantémonos, corramos hacia el reino del cielo, que allí nos aguardan los honores y la gloria".

Así, siendo el segundo año de la gran persecución de Persia, pasó Sapor por Seleucia y le presentaron a nuestro Sadoth y a muchos de sus sacerdotes, diáconos, monjas y seglares, en total 120 personas, quienes habían sido detenidos por cristiano. habían estado prisioneros durante medio año, padeciendo numerosas vejaciones y torturas, como apalearles en los riñones, atarlos con cuerdas al cuello a punto de la asfixia, o colgarles grandes pesos de las extremidades. 
Cada día les conminaban para que adoraran al sol si querían salvar sus vidas. Presentados ante Sapor como un triunfo de sus gobernadores, fueron invitados por este a adorar al sol, y Sadoth, en nombre de todos clamó:

"Nosotros no tenemos todos más que una misma fe: creemos todos las mismas verdades: todos estamos sujetos a la misma potestad, todos profesamos la misma religión: en una palabra, nosotros todos no adoramos sino a un mismo Dios, creador del cielo, y de la tierra. Por tanto, al sol, que no es sino obra de este gran Dios, nunca le adoraremos ni rendiremos nuestros obsequios. ¿Y cómo podríamos nosotros tener sentimientos de respeto por esas cosas, puesto que no han sido creadas sino para uso nuestro? Y así publicad edictos, enhorabuena, que nosotros, por obedecer a un hombre, no hemos de ser infieles a Dios. No ignoramos que nos podéis quitar la vida o dejárnosla, pero no nos podríais dar mayor gusto que hacérnosla perder".

Les insistieron en que cumpliesen las ordenes reales con la amenaza de una inminente muerte. Pero igualmente los mártires se animaron unos a otros y contestaron con la misma fuerte negativa a adorar al sol o criatura alguna. Al fin, fueron sentenciados a muerte y llevados a las afueras de la ciudad. Iban los mártires como en una festiva procesión, en medio de cánticos y salmos: "Júzganos, Señor, y separa nuestra causa de la de una nación impía", o "líbranos del poder de estos hombres sangrientos porque eres nuestra fuerza, Señor: Tú solo eres nuestra esperanza". 

Llegados al lugar de la ejecución, siguieron orando en voz alta y alabando a Dios por concederles la gloria del martirio. Fueron cayendo uno a uno, siendo confortados por Sadoth, quien luego del martirio de sus compañeros fue conducido a Bethlapat, donde fue decapitado. 


Fuente: 
-"Las verdaderas actas de los mártires". TEODORICO RUINART. Tomo III. Madrid 1776. 


A 20 de febrero además se recuerda a:

martes, 5 de enero de 2021

"Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos"

Santa Emiliana de Roma, virgen. 5 de enero.

Lo que sabemos de Emiliana y sus hermanas aparece en los "Diálogos" del gran San Gregorio Magno (3 de septiembre y 12 de marzo), quien también da otros detalles en un sermón que predicó el domingo XXI después de Pentecostés, sobre el Evangelio de San Mateo 22, 1-14. En este episodio se narra la parábola de las bodas, y sobre la actitud negligente de los invitados, que hace que el esposo invite a cualquiera que se halle por las plazas. Es el evangelio del célebre "Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos". El santo papa, para puntualizar más sobre el asunto y ejemplificar a los fieles, les pone un ejemplo, no de los tiempos pasados ni de género parabólico, sino como él mismo dice "algo de mi entorno inmediato", y les narra la historia de estas santas.

Fue Emiliana tía del mismo San Gregorio, hermana de su padre y de otras dos mujeres: Gordiana y Santa Tharsilla. Emiliana y Tharsilla muy pronto comprendieron la vanidad del mundo y consagraron su virginidad a Jesucristo, manteniéndose en perpetua castidad, ayunando, orando y dedicadas a la caridad. Solo salían de su aposento solo para el culto y la caridad, y esto aún con gran recogimiento. Por su parte, Gordiana, aunque devota, poco a poco se fue distanciando de sus hermanas, seducida por lo que el mundo le ofrecía, como joven, bella y de familia con fortuna como era. Primero oía las exhortaciones a la virginidad que sus hermanas le hacían, luego las soportaba y finalmente decidió rehuirles del todo.

Tharsilla murió santamente el 24 de diciembre de 580 luego de una aparición de su bisabuelo, el papa San Félix II (25 de febrero). Cuando lavaron su cuerpo para la sepultura vieron que sus rodillas eran puros callos, de tantas horas que había pasado en oración. Esa misma noche, apareció Tharsilla radiante a nuestra Emiliana, diciéndole: "La Navidad la pasé sin ti, pero la Epifanía quiero vivirla contigo". Emiliana, aún gozosa por ir al cielo, dijo a su santa hermana: "¿Y cuándo me haya ido, a quien dejo a cargo a nuestra hermana Gordiana?" Y la aparición, cambiando su semblante a la tristeza, le respondió: "Ven conmigo, el sitio de nuestra hermana Gordiana está entre mujeres mundanas". Así ocurrió, la víspera de Epifanía, Emiliana voló al cielo luego de tres días de enfermedad. En cuanto a Gordiana, el mismo Gregorio lamenta en su sermón que se olvidó de su nobleza y honor y se hizo amante del administrador de sus propiedades.

Y concluye San Gregorio exhortando al pueblo acerca de cómo su ejemplo muestra de tres personas que inicialmente tuvieron el mismo ideal, pero no todas perseveraron. Dice "sabéis lo que pasa hoy, pero lo que va a ser mañana, no sabéis. Nadie debe sobreestimar su propia obra y regocijarse en la confianza en sí mismo. Debido a la incertidumbre de esta vida, nunca se sabe cómo esta va a terminar. Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos".

Fuente:
-Diálogos de San Gregorio. IV, XVI.

A 5 de enero, además, se celebra a:


San Telesforo,
papa carmelita
.
San Simeón Estilita.
San Gerlach, eremita.







miércoles, 11 de diciembre de 2019

San Daniel Estilita.

San Daniel Estilita. 11 de diciembre y 22 de mayo.

Nació en el año 409 en Samosata, en la zona alta del Éufrates. A los 12 años entró de monje y en viaje que realizó con el abad conoció al gran San Simeón Estilita "el Viejo" (5 de enero), y decidió imitarlo, a lo que Siméon le animó.

Se fue a Anaplus, cerca del mar de Bósforo, donde se hizo hacer una columna (en realidad eran dos, una sobre otra) con una balaustrada y protegida del clima con un palio. Allí vivió 33 años, y allí fue ordenado sacerdote por San Guenadio de Constantinopla (25 de agosto). Cada día celebraba la eucaristía, durante la cual los numerosos peregrinos hacían absoluto silencio, y eran cientos. Para todos tenía una palabra de aliento, reconvención, consejo o amenaza. Conocía los pecados sin que se los dijeran, tuvo don de profecía y también realizó muchos milagros.

Los emperadores León I y Zenon fueron grandes admiradores suyos y le visitaban frecuentemente para pedir consejo u oraciones. León construyó una escala de piedra para subir hasta lo alto del pilar y que también usaban los peregrinos, hasta que Daniel mandó la derribaran pues le molestaban en su altura. El mismo solo la usó una vez, cuando bajó a regañar al emperador por apoyar la herejía monofisita.

Daniel murió en 492 y fue sepultado junto a su pilar, elevándose una basílica en su honor. Sus reliquias serían trasladadas en el siglo XIII a Moscú, donde el Gran Duque San Daniel (4 de marzo) había levantado el célebre y bellísimo monasterio de Danilov.

A 11 de diciembre además se celebra a:


Stos Victorio, Fusciano
y Gaciano de Amiens
.
San Franco de Siena,
religioso carmelita
.


viernes, 1 de junio de 2018

San ¡o Santa! Meubred.

San Meubred de Cornwall, ermitaño y mártir. 1 de junio y miércoles anterior a Pentecostés.

Su "vita" data del siglo XV, cuando se consolidó su culto, bastante antiguo. Esta leyenda dice que fue un príncipe irlandés que se fue a Cornwall junto a dos monjes para vivir como ermitaños. Fue asesinado por unos ladrones y sus compañeros lo sepultaron en la iglesia de Cardinham. Sin embargo, tradiciones más antiguas, descubiertas posteriormente, indican que en origen se le veneró como una mujer, y de hecho existen representaciones tanto femeninas como masculinas del mismo personaje.





A 1 de junio además se celebra a:


San Elías de Cilicia
y compañeros mártires.
San Ronan de Bretaña,
abad y obispo.
San Simeón de Tréveris,
eremita carmelita.






sábado, 5 de mayo de 2018

"Soy cristiana, esposa de Jesucristo".

Santa Ferbuta de Persia, virgen y compañeros mártires. 5 de mayo, 5 y 22 de abril.


Martirio de Santa Ferbuta
y compañeras.
Sobre esta santa escribió Sozomeno en sus adiciones a la "Historia Eclesiástica" de Eusebio. Fue Ferbuta, o Tárbula, como también se le conoce, hermana del obispo y mártir San Simeón de Ctesiphon (21 de abril). Vivieron en Persia, bajo el reinado del terrible Sapor II, muy cruel con los cristianos, y en general con todo el que se le pusiera en medio.

Era Ferbuta una virgen que servía en el harén de Sapor y su mujer. Con ella servía su hermana Micadosta y otra esclava. Las traducciones en ocasiones llaman esclava a Ferbuta y en otras nos dicen que ella misma tenía una esclava. No está claro el asunto, pero bien pudiera tratarse de diferentes rangos de esclavos. Como fuera, el asunto es que la reina Sithil tomó afecto a Ferbuta por su apacible presencia, su prontitud en servir y su discreción. Por ello le apenaba verla sirviendo y le propuso un matrimonio con un funcionario del reino para que escalase de posición social y no tuviera que sevir. Ferbuta respondió: "Soy cristiana, esposa de Jesucristo y por ello no puedo casarme". Y el asunto quedó así.

Ocurrió que enfermó la reina y de entre los médicos judíos que la atendieron, había uno que quedó prendado de Ferbuta y se la pidió a la reina como pago a sus servicios, con vistas a desposarla. La reina consintió, pero le recordó a ella y le dijo a él que "de eso nada". Entonces el médico la acusó ante Sapor de haber envenenado a la reina para vengarse del rey por el martirio de su hermano San Simeón. Ferbuta, Micadosta y la esclava anónima fueron arrojadas a una prisión en espera de la sentencia segura de muerte. Pero he aquí que, otra vez, Ferbuta fue pretendida y en esta ocasión por Maupte, su juez, quien le envió a un esclavo para confesarle su amor. Si Ferbuta quería aceptarlo como marido, él las liberaría a las tres. Segunda negativa. Y hubo más, pues durante los días en que estuvo prisionera, otros esclavos de alto rango y funcionarios se le acercaron para manifestarle el deseo de salvarla a cambio de casarse con ellos. "Pero Ferbuta, fiel a su voto, los despidió uno a uno", dice Zosomeno.

Entonces, sin defensa alguna, el juez condenó a Ferbuta y compañeras a padecer un terrible martirio, a sugerencia de los mencionados médicos: serían aserradas vivas y separados los miembros, la reina pasaría entre ellos para sanar de su mal. Y así se hizo, siendo martirizadas las tres el 9 de abril de 342. 350 según otros. Posteriormente los miembros fueron arrojados a un pozo, pero algunos cristianos piadosos los rescataron y les dieron sepultura.


Aserramiento de Santa Ferbuta.
Este es el relato escueto del martirio, perfectamente creíble, a pesar del sospechoso ir y venir de pretendientes, que probablemente haya sido un añadido. Versiones posteriores añadirán algunos discursos de Ferbuta, de cierta belleza, pero impostados. Como por ejemplo, el que dirige al juez: "¿Por qué tratas de acusarnos falsamente de cosas que nos son totalmente ajenas? ¿Qué te hemos hecho para que nos achaques algo de lo que somos inocentes? ¿Quieres ver nuestra sangre? ¿Quieres beberla? ¿Qué estás esperando nuestra muerte? Sabes que somos cristianas, y no lo negamos: nunca lo haremos. Después de todo, nuestras Escrituras dicen que servimos a un solo Dios y que no podemos crear ninguna imagen de Él. Y también: 'Si un mago se encuentra en medio de vosotros, debe ser eliminado por el pueblo mismo'(Éxodo 22:18). Entonces, ¿cómo podríamos hacer magia negando a nuestro Dios y morir por el mismo Dios, ganando la muerte eterna haciéndolo?"


Fuentes:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año. Mayo. P. Jean CROISSET . S.J. Barcelona, 1855.
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.


A 5 de mayo además se celebra a:


San Maroncio, abad.
Santa Jutta, viuda y mística.
San Ángelo,
protomártir carmelita.
















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viernes, 5 de enero de 2018

"Sobre la columna me ha ensalzado".

San Simeón Estilita "el Viejo". 5 de enero, 29 de junio, 27 de julio (Iglesia Jacobita) y 1 de septiembre (Iglesias Griegas).

Nació en Cilicia, Turquía y de niño fue pastor. A los 21 años entró a un monasterio, de donde fue despedido a los dos años, a causa de una llaga putrefacta ocasionada por una cuerda que siempre llevaba atada a la cintura con tal fuerza que había penetrado y podrido la carne. Se fue de ermitaño a Deir Sim'an, donde ayunaba contantemente y cada 40 días sólo tomaba una mezcla agua, el vinagre y sal. Decidió subir a una columna, cuando los visitantes atraídos por su estilo de vida, comenzaron a molestarle. En el 423 se subió a una columna de 3 metros (luego la aumentaría a 16 y hasta 18). Allí pasó 37 años y se considera que su ejemplo es el que atrajo a los demás (santos o no) estilitas. Poco después de su muerte, la columna se convirtió en lugar santo y meta de peregrinaciones multitudinarias. Actualmente, alrededor de la misma columna hay una bella basílica. Es el estilita por excelencia y siempre que se habla de los estilitas se piensa en él. Para diferenciarlo del otro estilita San Simeón "el Joven" (23 de junio y 3 de septiembre), le pintan una larga barba blanca.


A 5 de enero además se celebra a
San Gerlach de Houtem, eremita.
San Telesforo, papa carmelita y mártir.

jueves, 1 de junio de 2017

San Simeón, carmelita.

San Simeón de Treveris, ermitaño carmelita. 1 de junio.

Su leyenda, algo confusa, le hace nacer a finales del siglo X y oriundo de Siracusa. Fue educado en Constantinopla y luego vivió como ermitaño en la Tierra Santa, primero junto al Jordán, y luego con los "carmelitas" de Belén, donde tomó el hábito. A continuación, en una comunidad monástica de Belén. También formó parte del monasterio eliano junto al Mar Rojo, y finalmente fue religioso del monasterio de los carmelitas del Monte Sinaí, donde fue ordenado diácono. En todos estos conventos dejaba un sabor a oración, penitencia, obediencia y humildad. Era muy piadoso y devotísimo de la Virgen María. En el Sinaí conoció al Duque de Normandía, que le eligió como consejero mientras estaba duraba la Primera Cruzada. Cuando el Duque regresó a Normandía, Simeón recibió un aviso del cielo que debía acompañarle. Así que entró en Europa.

Las leyendas son muy confusas, y le hacen ser compañero de peregrinaje por Tierra Santa del legendario arzobispo San Poppo de Bamberg (16 de junio). Según la leyenda, el santo obispo pidió a una monja del monasterio fundado por Santa Severa (20 de julio) que le hiciera unos zapatos. La monja, que amaba al santo, los hizo y los hechizó para que Poppo no pudiera negarse a cohabitar con ella. Ambos pecaron, y el santo para olvidarla regaló los zapatos a su vicario, que los aceptó sin saber eran embrujados. También pecó el vicario con la monja, y así, según la leyenda, todos los frailes y presbíteros de la región, se probaron los zapatos, y pecaron. En fin, que se supo lo ocurrido, los zapatos fueron exorcizados, la monja echada del monasterio y los presbíteros fueron castigados. Por este pecado, San Poppo peregrinó descalzo a Tierra Santa, y a este viaje llevó consigo a nuestro Simeón.

Celda del santo.
Porta Nigra.
Una vez que regresaron a Europa, Simeón se encerró en una celda en la torre de la Porta Nigra, en Tréveris. El abad del monasterio de San Maximino (29 de mayo) quedó a cargo de ser su superior. Allí vivió el santo una vida de oración y penitencia hasta 1035, cuando voló al cielo. En 1042 fue canonizado por el papa Benedicto IX, siendo el segundo varón en serlo, el primero fue San Ulric de Ausburg (4 de julio). Una capilla dedicada a su memoria fue construida en el sitio donde estuvo su celda, y allí estuvieron sus reliquias hasta 1400, cuando fueron trasladadas a la iglesia de San Gervasio. En 1802 esta iglesia fue demolida por orden de Napoleón, y a finales del XIX fue construida una iglesia dedicada a San Simeón, y allí se veneran sus reliquias.


Fuente:
https://www.heiligenlexikon.de


A 1 de junio además se celebra a
San Ronan de Bretaña, obispo.
San Elías y compañeros mártires.

viernes, 21 de abril de 2017

San Simeón Mártir.

San Simeón de Ctesiphon, obispo, y compañeros mártires. 21 de abril.

Sus Actas, escuetas, son genuinas, y fuero redactadas por San Marutas. También escribe de él Zosomeno en sus adiciones a la "Historia Eclesiástica". Era nuestro santo hijo de un general, y había sido discípulo de San Papías de Ctesiphon (3 de septiembre), que lo había ordenado presbítero y obispo de Seleucia y Ctesiphon para ayudarle. Cuando Papías murió, Simón tomó las riendas de la sede. En 316 envió a un presbítero en su nombre al Concilio de Nicea. En 344 fue acusado por el rey Sapor de ser amigo del emperador romano Constancio II y mantener correspondencia en secreto con él. Por esta acusación, Sapor la emprendió contra todos los cristianos, ordenando la ejecución de los presbíteros y seglares, la destrucción de las iglesias y de todo lo que oliera a cristiano, teniéndolos por traidores. Simeón, cargado de cadenas, fue llevado ente Sapor, que intentó que adorara al sol, a lo que el santo se negó, y por ello fue condenado una larga prisión junto a otros 100 hombres cristianos, entre obispos, presbíteros, diáconos y seglares.

En prisión habría continuado de no haber convertido a la fe a Ustbazan, padre putativo de Sapor, que había sido cristiano y había apostatado. Por esta acción, el Viernes Santo de 344 fueron todos degollados o decapitados, mientras el santo les exhortaba al martirio. Entre los que padecieron, las Actas mencionan a los presbíteros Abdbcalas y Ananías por esta circunstancia: Pusicio, superintendente del rey, animó a estos presbíteros a permanecer firme, y como fue visto por los soldados, inmediatamente, le abrieron la garganta de un tajo, y sacándole por ahí la lengua, le dejaron padecer hasta morir. Luego martirizaron a una hija suya, virgen consagrada a Dios y a su hermana Santa Ferbuta (5 de mayo y 22 de abril), cuyo martirio merece relato aparte.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo IV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los dias del año: Abril. P. JEAN CROISSET. Madrid, 1828.


A 21 de abril además se celebra a






martes, 27 de septiembre de 2016

Santo entre santos.

San Simeón Metafrastes, confesor y hagiógrafo. 27 de septiembre y 28 de noviembre (Iglesias Griegas).

Sobre la vida de Simeón poco se conoce, pues su obra ha ocultado sus datos biográficos. Aún así, entresacando de algunos autores, una biografía puede componerse: Nació Simeón en el siglo X en Constantinopla, y a juzgar por sus estudios, o era de familia rica o fue protegido por algún prelado. Estudió retórica y filosofía y en ambas materias destacó por encima de otros de su tiempo. Fue estimado por el emperador, que se sirvió de su prudencia y estilo retórico para defender algunas causas y alcanzar consejo en asuntos de gobierno y justicia.

Pero como decía al principio, la principal obra de Simeón fue su extensa y profunda investigación sobre los mártires. Desde los siglos IV en adelante, pululaban Actas de Mártires, algunas reales, otras falsas y otras con tintes heréticos para defender algunas doctrinas agnósticas. El santo recopiló (metáphrasis, compilación) las historias de santos que aún en su tiempo se leían en la liturgia, entresacando aquello que no era cierto o no tenía consistencia histórica. Aunque hay que confesar que aunque se le atribuyen lo menos 500 “vitae”, en realidad de su mano se pueden certificar unas 150 (según los Bollandistas), y entre estas, alguna legendaria se le coló. El Metafrastes cita y toma sermones de Agustín, Jerónimo, el Crisóstomo o Basilio como prueba del culto de los santos. Aunque reseña alguna leyenda, su estilo es limpio, en ocasiones retórico y sobre todo, su intención es la mejor: separar lo falso de lo verdadero, separando los santos según los días y meses del año.

"El Metafrastre".
Obra griega del siglo XIV.
Sobre cuando falleció, no tenemos datos, pero Miguel Psello, en su "Simeonis Metaphrastae laudatio" dice que era anciano y que murió con gran dolor de los que le conocían, porque era amado por todos. Sus funerales duraron varios días y su cuerpo expelía suave olor. Murió un 27 de septiembre de año incierto, y tan incierto que las fechas han bailado desde el siglo IX al XIV. Por ejemplo, la "Vita Sancti Alipii Sionensis", una de las que se le atribuye, el santo dice haber sido maestro suyo, y este Alipio floreció en 620. Miguel Psello le pone en tiempos de Miguel III, y falleciendo sobre 859. Ehrhard, sin embargo, le coloca en el imperio de Constantino VII, emperador amante del saber, y del que se conoce que hizo una recopilación de todo el conocimiento mundial, en forma de enciclopedia. Hoy la mayoría de historiadores le sitúan en el siglo X, pues otros textos hacen referencia a un Simeón Metafraste en el Bizancio de dicho siglo, fungiendo como logoteta (administrador o secretario de Estado). 

Simeón sigue la estela de Eusebio y su "Martyribus", la época de San Gregorio Magno (12 de marzo y 3 de septiembre, elección papal) y su "Gesta Martyrum", o San Beda (25 de mayo) y su martirologio. Y a su vez, Simeón sería seguido por San Adon (16 de diciembre), Floro o Usuardo, el cual recopiló los martirios de los santos cordobeses. Y luego tendríamos al gran redactor de leyendas, el Beato Santiago la Vorágine (13 de agosto), a Baronio y su martirologio

Por supuesto, premio de oro lo tienen los excelsos Bollandistas y su ingente obra, permanente desde el siglo XVII hasta hoy: El "Acta Sanctorum", una investigación permanente sobre los mártires, santos y sus cultos. En esta misma época hemos de situar a otro gran estudioso: Ruinart con su célebre purgación de las "Actas de los Mártires", y entre los españoles hallamos a Ribadeneyra y su célebre "Flos Sanctorum". Lamentablemente en esta misma época aparece Tamayo Salazar, con sus hagiografías falsas, santos inventados o reales pero trasladados de lugar, para aumentar el santoral español. 

En el siglo XVIII tendríamos a Alban Butler y su cuidadosa hagiografía, publicada como "Vidas de los Santos", a la que dedicó 40 años de su vida. Los siglos XIX y XX serían los más críticos con la hagiografía: el racionalismo y la crítica harían mella sobre todo lo hagiográfico, tildando de falso todo aquello que no pudiera probarse como histórico estrictamente. Pero aún así, hay obras y autores hagiográficos de consideración, como el "Año Cristiano" de la BAC.

Fuentes:
-Vidas de los Santos. Tomo XI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Flos Sanctorum". RP. PEDRO DE RIBADENEIRA. Tomo III. Madrid, 1876.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000.


A 27 de septiembre además se celebra a  
Santos Adolfo y Juan de Córdoba, mártires. 
San Juan Marcos, obispo.

martes, 23 de junio de 2015

Vuelve otro Estilita: el Joven

San Simeón Estilita, el Joven. 23 de junio y 3 de septiembre.

Santos Juan y Simeón el Joven.
A Simeón Stilita se le llama “el Joven” o “el Menor” para distinguirle del otro Simeón Estilita "el Viejo" (5 de enero; 29 de junio; 27 de julio, Iglesia Jacobita, y 1 de septiembre, Iglesias Griega y Bizantina). Sus padres fueron el comerciante de telas, tintes y especias, Juan y santa Marta (4 de julio), originarios de Edesa. Estando embarazada, su madre tuvo una revelación de San Juan Bautista (24 de junio, Natividad; 23 de septiembre, Imposición del nombre; 24 ó 21 de febrero, primera Invención de la cabeza; 29 de agosto, segunda Invención de la cabeza, hoy fiesta de la Degollación; 25 de mayo, tercera Invención de la cabeza), de quien era muy devota, que le aseguró que tendría un hijo agraciado por Dios, y que sería luz en el mundo, por su penitencia y vida orante. Y nació Simeón, llamado así en honor al Estilita “viejo”, en Antioquía, en 521. La leyenda nos dice que el amor a la penitencia se manifestó muy pronto, pues el bebé Simeón no mamaba de su madre ni los viernes, ni las vigilias de la Iglesia. En fin… 

Cuando tenía 5 años ocurrió un terremoto devastador en Antioquía, del que su madre y él se salvaron por estar en la capilla de san Juan Bautista, mientras que su padre pereció entre las ruinas de su casa y comercio. Desde la pobreza tuvo que trabajar junto a su madre por salir adelante. Aún siendo muy pobres, y endeudados, madre e hijo no dejaban de socorrer a los pobres, acoger peregrinos, dedicar horas a la oración. Y el niño seguía siendo tan penitente, que no sufría la falta la comida, el frío o el calor. Vivía de milagro, que dicen sus biógrafos. Lo mismo puede decirse de su intelecto, que no se vio mermado por la carencia de comodidades ni de maestros. Su madre le educó como supo, y lo hizo muy bien, porque con pocos años, el niño tenía luces y argumentos muy elevados para su edad.  A los doce años comenzó a madurar su vocación eremítica, aunque se ponían grandes esperanzas en él. Tanto el mundo como la Iglesia, y lo demuestra que con solo 12 años fue ordenado diácono, con vistas a alcanzar cargos eclesiásticos.

Pero él lo tenía claro: Cristo, y este en la soledad, era su único deseo y vocación. No le convencieron las lágrimas de Marta, ni sus ruegos, así que una noche, con quince años, salió de la ciudad sin rumbo fijo. Viajó hasta el monte Taumastoro (Monte de los Milagros), en Siria, donde había un monasterio muy austero y penitente, donde no se aceptaba a cualquier postulante sin probarle antes en la penitencia, la humildad y la caridad. Todas las pruebas las superó, y con gran agrado de los monjes, que descubrieron en el adolescente grandes prendas de santidad. Era juicioso sin arrogancia, humilde sin falsedad, penitente y alegre al mismo tiempo. Admitido como novicio, le asignaron como maestro al monje San Juan Estilita (24 de mayo), que vivía sobre la columna en medio del monasterio. Este ya le conocía desde mucho antes que llegara al monasterio, por medio de visiones en las que Dios le había revelado su persona, vestido con una túnica blanca. En breve adelantó a su maestro en las virtudes, comía solo unas lechugas una vez a la semana, oraba de continuo casi toda la noche, y durante el día mientras trabajaba o leía las Escrituras o a los Santos Padres. Todas las noches rezaba el salterio entero, y todos los salmos durante el día, haciendo genuflexiones y disciplinándose. La unión con Dios era constante, cada acción o palabra estaba llena de la presencia de Dios, tan cara a la vida monástica.


Poco a poco fue haciéndose más conocido, y con ello llegaron las tentaciones de fama y vanagloria, a las que resistió siendo más penitente y humilde. Más aún. La leyenda cuenta que no contento el diablo, tentó a un pastor que por allí vivía para que comenzara a difamarle y ante el nulo efecto, le metió en la cabeza que lo asesinara. Apenas tomó un cuchillo, se le paralizó el brazo y comenzó a secársele, cayendo la carne y dejando ver el hueso. Arrepentido corrió al monasterio y confesó sus intenciones pecaminosas instigadas por el diablo. Simeón le abrazó tiernamente, le perdonó y le sanó el brazo. El pastor, arrepentido, lo dejó todo y entró al monasterio para hacer penitencia toda su vida. 

En unos años Simeón había aventajado tanto a su maestro, que este y el abad, le permitieron en 541 tener su propia columna separada de la de Juan. Era más alta y estrecha que la de su maestro, y en torno a ella congregó a sus propios discípulos atendidos por su santa madre que lo había vendido todo para los pobres y acompañaba a su hijo viviendo al pie de la columna, sirviéndole a él, a los monjes y a los peregrinos.
Pero en esta nueva fase sin supervisión exageró en la penitencia, pues se ató una cuerda a la cintura, tan fuerte, que le hizo una llaga que permitió se hundiera la cuerda en la carne, pudriéndola. Emanaba un olor tan pestilente, que Juan le ordenó se la quitara para siempre, a lo que obedeció Simeón, como buen santo, para el que la obediencia es lo primero. Se había adherido tanto la cuerda, que fue necesario cortar trozos de carne, estando a punto de morir. 

Pasados los tiempos de tentaciones y cargas del demonio, le llegó el tiempo de la serenidad espiritual, siendo colmado por Dios de gracias y bendiciones, dándole dones inefables. Le libró de morir luego que un rayo alcanzara su columna y esta se derrumbara. Los monjes hallaron al santo sonriendo entre los escombros. Alcanzó una contemplación elevadísima, estando en éxtasis casi continuamente, llegando al conocimiento de verdades de la fe y misterios de la Revelación. Tuvo don de conciencias, libraba a los endemoniados, predecía acontecimientos futuros y cercanos en el tiempo, que él mismo podía comprobar se hacían realidad. También tuvo el don de milagros, sanando a muchos con solo trazar la señal de la cruz, o incluso mirarles desde lejos, aunque esta forma de sanar distante no le gustaba, porque siempre acompañaba los prodigios de palabras de vida eterna, no menos sanadoras. La fama hizo que en 554 el obispo de Seleucia le visitara y le ordenara presbítero en contra de la voluntad del santo.

Ya ordenado, su misión dio un paso adelante: comenzó a escribir, además de predicar. Sermones y obras ejemplarizantes escribía a los que le pedían algo. Escribió cartas y obras teológicas. Defendió el culto a las imágenes sagradas, para lo que escribió una carta al emperador Justiniano, recordándole su deber de defender la ortodoxia de la fe cristiana. Una carta tan llena de unción y verdad, que el emperador la tuvo en gran precio para defender la devoción a las imágenes. Doscientos años después aún la citaba el Segundo Concilio Ecuménico de Nicea, incluyéndola entre su argumentario los defensores de las imágenes. También denunció el santo los errores de las herejías que persistían en su tiempo.

En 566 se hizo construir una columna más alta aún, ya separada del monasterio, y junto a la cual reuniría a sus discípulos y su propio monasterio. En esta columna vivió 26 años más. A inicios de 592 supo por revelación que ese mismo año moriría. Convocó a los monjes, y cada día les exhortaba a ser vigilantes, a no perder la humildad y la caridad. Finalmente, el 24 de mayo, con 75 años de edad, falleció, viéndose grandes luces en el cielo en ese momento. 


Fuente: 
-"Novísimo año cristiano". JEAN CROISET. Madrid, 1847. 


A  23 de junio además se celebra a
Santa Etheldreda de Ely, reina y abadesa.
San Walter de Onhaye, presbítero mártir.

domingo, 25 de mayo de 2014

Santos Estilitas

Santos Juan y Simeón el Joven,
y su madre Santa Marta
Pregunta: Hola. he visto un par de veces su blog y me parece muy interesante, queria consultarle una duda: trabajo como médico, una vez escuché una historia de San expedito, que se pasó diez años predicando sobre las maravillas de Dios, subido en una columna en medio del desierto sin que nadie lo escuchara, me lo imaginaba como un anacoreta dedicado a la predicación, a veces en mi profesión cuando doy consejos a los pacientes, sobre hábitos saludables y me siento así: poco escuchado, y lo he utilizado de ejemplo, posteriormente, he intentado averiguar algo sobre este santo, y para nada está descrito como un predicador, era un soldado romano convertido, y en todos sitios esta referida la historia del cuervo que le instaba a no convertirse, quisiera saber que hay de realidad en las dos historias y a que santo corresponde el haber estado predicando subido encima de una columna en mitad del desierto. Muchas gracias.

Respuesta: Hola Doctor. Gracias por visitar la página. Sobre San Expedito, quien fue y lo que se sabe, le invito a leer esta entrada dedicada San Expedito, donde queda claro que no ese el predicador de la columna. 


Y este… quien fue? O mejor dicho, quienes fueron? Porque hubo más de un santo estilita, que es como se llaman estos que vivieron sobre una columna, tipo de vida ascética muy dura, a la que no se accedía sino después de años de preparación en la penitencia y la oración. Sobre los estilitas mucho se ha escrito, solo me limitaré a mencionar los santos conocidos:

Santos Juan (24 de mayo) y Simeón Estilita, el Joven. (23 de junio y 3 de septiembre). 
Viveron en el siglo VI. Desde joven Juan se subió a la columna en Taumastoro, donde predicaba a discípulos y peregrinos que acudían, hasta fundarse un monasterio. Todas las noches rezaba 30 salmos de memoria, completando así en 5 días, los 150. Fue maestro San Simeón el Joven, al que ya conocía desde mucho antes que llegara a él, por medio de visiones, en que Dios le había revelado su persona, vestido con una túnica blanca. 

Simeón era hijo de Santa Marta (4 de julio). Con 15 años, se hizo discípulo de Juan en el monasterio de Taumastoro; con esa edad se subió a una columna que estaba junto a la de su maestro. A los 20 años se trasladó a un pedestal más alto en la montaña. Allí reunió sus propios discípulos que vivían en chozas junto a su columna y eran atendidos por su madre, que fue quien le informó sobre la muerte de su maestro. En 551 se construyó un monasterio para los monjes y una hospedería para los peregrinos que acudían en busca de sus oraciones o consejos. En 554 fue ordenado sacerdote. En 566 se hizo construir una columna más alta aún, donde vivió hasta el año 592, con 75 años. A veces se le suele confundir con el Simeón famoso.

San Nicetas de Pereslav
San Nicetas de Pereslav, taumaturgo y mártir. 24 de mayo.
Vivió en el siglo XII y fue un recaudador de impuestos muy odiado en Pereslav, por su dureza con los pobres y su vida disoluta. Se convirtió oyendo en la iglesia el texto de Isaías "purificaos y lavaos, dejad de hacer el mal y aprended a hacer el bien". Dejó a su esposa y su familia, y se retiró a un monasterio para vivir en penitencia. Luego se puso una capa de cadenas de hierro sobre la piel desnuda y se subió a un pilar. Alli vivió durante un tiempo no conocido, pero debió ser bastante, para que el hierro, pulido por el uso y el roce pareciese plata; hecho por el cual fue derribado de la columna y asesinado por dos ladrones para robarle. Su sepultura se llenó pronto de peregrinos por los milagros constantes.


San Alipio de Adrianópolis. 26 de noviembre.
Desde la infancia anhelaba estar cerca de Diosy vivir para él, por ello se hizo una columna de piedra en el cementerio de la ciudad, lo que le llevó las burlas de sus amigos, la incomprensión hasta de su familia. Allí fue tentado duramente por el demonio, al que resistió a base de oración y humildad. A su vera se formó una comunidad de mujeres deseosas de vida espiritual, para las que construyó el monasterio de Santa Eufemia (16 de septiembre), cuya iglesia había fundado años antes. Durante toda su vida y desde la columna, fue su director espiritual.



San Daniel Estilita. 22 de mayo y 11 de diciembre.

San Lucas de Stiris. 7 de febrero y 3 de mayo (traslación de las reliquias). 
Después de ser monje, volver a casa, ser ermitaño y monje otra vez, fue discípulo de un estilita, aunque no hay certeza si lo fue él también, o si lo fue sólo un tiempo, puesto que se vuelve a saber de él retirado en la montaña Stirion, donde murió con 57 años. Sobre su tumba se construyó un monasterio adonde aún acuden peregrinos atraídos por su fama de milagroso.

San Lucas el Nuevo Estilita. 11 de diciembre.
Era soldado y ante la barbarie de la guerra, decidió abandonar las armas y ser monje. A los seis años de vida reclusa fue ordenado sacerdote y enviado como capellán del ejército, lo que hizo sin renunciar a su vida ascética y penitente, dando ejemplo a los soldados, que le querían mucho. Luego de unos años, en tiempo de paz, se retiró al monte Olimpo, donde comenzó penitencias más duras, como tener todo el día una piedra en la boca, para obligarse al silencio, o pasar toda una noche sobre un solo pie, orando. Soportaba con paciencia mosquitos y tábanos. Esto hizo que muchos se acercaran a él en busca de apoyo, oraciones y perdón, por lo que se hizo una columna para vivir más “cerca” de Dios. Allí pasó 45 años, llegando a la edad de 100 años.


San Simeón Estilita "el Viejo". 5 de mayo. 
San Teódulo de Edesa. 28 de mayo.

Y aún me queda uno más, en el que me gustaría extenderme algo, pues es, hasta donde sé, el único santo estilita en occidente, puesto que este estilo de vida se desarrolló en Oriente: 


San Walfroy o Wulfilak
San Walfroy o Wulfilak de Trier, estilita. 21 de octubre y 7 de julio (traslación de las reliquias). 
Su vida se conoce por la narración que el mismo Walfroy haría al historiador San Gregorio de Tours (17 de noviembre), a quien conoció cuando Gregorio le visitó en su monasterio. Walfroy nació en Lombardía y siendo niño conoció la vida de San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias ; 1 y 13 de diciembre, traslaciones) y le tomó gran devoción. Ya siendo un jovencito, conoció a un discípulo de San Yrieux de Limoges (25 de agosto), que le animó a acompañarle en una peregrinación a la tumba de San Martín. Allí fueron, y Walfroy acrecentó su devoción al santo. Al regresar, el monje amigo llevó consigo una pequeña arca con un poco de polvo de la sepultura de San Martín hasta Limoges. Allí ocurrió un milagro: esta arena se multiplicó hasta sobrepasar la misma arqueta. Ante esto, Walfroy decidió abandonarlo todo, para imitar a San Martín en su entrega a Dios.

No volvió a Lombardía, sino que se fue a Trier, construyó una cabaña y se dedicó a la oración. En la colina había un antiguo santuario a la diosa Diana, que aún era visitado incluso por cristianos. No contento con una simple vida de eremita, optó por la vida estilita, así que se instaló sobre un pilar y comenzó una vida penitente. En invierno era tanto el frío que llegó a perder las uñas, y la barba se le congelaba impidiendo cualquier movimiento del rostro. Desde allí amonestaba, oraba, predicaba a los devotos de la diosa. Poco a poco, fue convirtiendo, primero a los cristianos supersticiosos, luego a los paganos, hasta que entre todos derribaron el santuario pagano, inaugurando el culto al verdadero Dios. Y no fue esto sin intervención divina: Era la estatua muy grande y pesada, y aunque la ataron con varias cuerdas para derribarla, ni entre todos podían, así que Walfroy bajó de su pilar, fue a la ermita que había construido antes, oró a Dios, y al salir, con solo tocar una de las cuerdas, la estatua se derribó sola. Ya en el suelo, la destrozaron a golpes de mazo.

Tanta penitencia llenó su cuerpo de úlceras enconadas, llevándole casi a punto de morir. Una noche soñó que San Martín se le aparecía y frotaba su cuerpo con un aceite oloroso. Al otro día, amaneció sano totalmente. Finalmente, su obispo, San Magnerik (27 de julio) le obligó a bajar de la columna, con el argumento de que no debía compararse a San Simeón Estilita, ni exponer su salud de esa manera que parecía tentar a Dios. Le ordenó bajar y fundar un monasterio con aquellos admiradores y discípulos que le rodeaban. Como buen santo, la obediencia le valió más que su propia voluntad y, con lágrimas, bajó de la columna, y para no ser tentado a desobedecer, la destrozó acompañado de varios de sus discípulos.


Primitiva sepultura
de San Wulfilak
Allí vivió unos años más, como superior de aquel grupo. Allí fue enterrado y comenzó su culto. En 979 sus reliquias se trasladaron a la ciudad de Yvoix, llamada Carignan desde el siglo XVII. En el siglo XIII su primitivo monasterio pasa a la Orden de San Benito, dependiente de la abadía de Orval. En el siglo XIX, el obispo de Reims la compra. En el siglo XX pasan por ella diversas congregaciones religiosas, que mantienen la devoción al santo estilita. Desde 2002 una asociación de seglares cuida del culto al santo, cuya imagen preside el ábside de la iglesia. Esta iglesia, de 1957 integra perfectamente la cabecera de la iglesia medieval, que estaba en ruinas.


A 21 de octubre además se celebra a  
Santa Dorotea de Colonia, virgen y mártir.
Santa Celina de Laon, viuda. 

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...