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domingo, 28 de marzo de 2021

Santa Gundelindis de Niedermünster, abadesa.

Santa Gundelindis de Niedermünster, abadesa. 28 de marzo y 3 de diciembre.  

Fue hija de los Duques de Alsacia, el Beato Adelbert (3 de diciembre) y Gerlindis, y sus hermanas fueron Santa Atala (3 de diciembre) Santas Einhildis (28 de marzo) y Santa Eugenia de Hohennburg (26 de septiembre). Cuando su tía Santa Odilia de Alsacia (13 de diciembre) fundó un hospital-monasterio, llamó a nuestra santa para que lo dirigiera. En 722 Gundelindis transformó el hospital en otro monasterio, trasladando el recinto hospitalario a otro lugar, convirtiéndose en la primera abadesa.  


Falleció alrededor de 750 en su monasterio de Niedermünster, siendo sucedida en el cargo de abadesa por su hermana Einhildis. En el medievo sus reliquias fueron depositadas en un relicario de plata en el altar mayor de la iglesia monástica. Ya allí estuvieron hasta la destrucción del monasterio en el siglo XVI, cuando algunas de las reliquias recuperadas se trasladaron a Tréveris y a Suiza. 


A 28 de marzo además se celebra a


San Conall de Kilskyre,
obispo
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Santos Prisco,
Malco y Alejandro
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San Taxiotis de Cartago,
penitente
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Ven. Magdalena de la Cruz,
carmelita mártir
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MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

YA ESTÁ DISPONIBLE.

domingo, 11 de marzo de 2018

Vislumbró su premio y hacia él caminó.

Santa Áurea, virgen. 11 de marzo.

Nació Áurea (u Oria) en Villavelayo, en 1043, luego de las fervientes oraciones de sus padres García y Amuna, quienes luego de muchos años de matrimonio no lograban concebir. Al fin Dios les regaló a Áurea quien, desde niña, mostró grandes cualidades y un gran apego a las cosas de Dios. En 1052, siendo una niña, renunció a toda vanidad y adorno, en aras a preservar su alma pura. Ayunaba, oraba y se disciplinaba siempre que podía. Era muy dadivosa con los pobres y muy poco dada a complacerse a sí misma. Vestía un sencillo vestido y bajo este una túnica áspera para macerar sus carnes.

Cuando llegó a la edad de matrimonio, sobre los 15 años, Áurea decidió renunciar al mundo y tomar el velo monástico en un monasterio que estaba muy cerca del monasterio masculino de San Millan de la Cogolla, el cual ella había visitado muchas veces con sus padres. Los monjes dirigían aquel recinto de vírgenes, por ello fue su abad quien aceptó a Áurea a pesar de su corta edad. En el claustro la jovencita se mostró como una monja avanzada. Era obediente, humilde, callada y atenta a las necesidades de las hermanas. Incluso se dice que obró algunos milagros al orar o tocar a algún enfermo.

Tuvo una oración altísima, gustando por ello de numerosos consuelos celestiales. En una Octava de Navidad, siendo la memoria de Santa Eugenia (25 y 27 de diciembre), se le aparecieron Santa Águeda (5 de febrero), Santa Cecilia (22 de noviembre) y Santa Eulalia (10 de febrero), quienes le revelaron la gloria que Cristo le tenía preparada en el cielo como a una de sus más amadas esposas. Le mostraron una escala por donde se veían las almas que subían al cielo, y a ella misma la llevaron a la gloria, donde Áurea vio los coros angélicos y una radiante luz, que era Dios mismo. Al terminar la visión Áurea redobló sus penitencias y privaciones, para ser digna de aquello que Jesús le tenía dispuesta. El poema escrito sobre la santa por Berceo hace una hermosa alusión a la presencia de las vírgenes como palomas, por lo que la paloma ha pasado a ser un atributo iconográfico de Áurea.

En octubre de 1069 se le apareció la Santísima Virgen, para revelarle que ya era llegado el tiempo en que fuera a gozar del premio de sus virtudes, aunque antes debía padecer una enfermedad para acrisolar su alma. Áurea se mostró dispuesta, y de hecho, tuvo una larga dolencia durante meses, la cual soportó con gran entereza hasta el día de su subida al cielo, el 11 de marzo de 1070. Fue sepultada en el monasterio de San Millán, junto a la puerta de la iglesia.


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los dias del año". Marzo. P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.


A 11 de marzo además se celebra a

martes, 26 de diciembre de 2017

El Esposo Cristo, sí o sí.

Beata Cristina de Markyate, reclusa. 26 de diciembre.

Salterio de San Alban.
Perteneció a Cristina.
Cristina nació a inicios del siglo XII, en una noble familia de Huntington, Inglaterra, y fue bautizada como Teodora. Fue educada con esmero y piedad, en aras de que alcanzara un buen matrimonio. Sin embargo, apenas llegó a los 16 años, Cristina comenzó una vida de intensa piedad que la llevó a renunciar al matrimonio. Flambard, el obispo de Durham, intentó hacerla su amante, pero ella se negó rotundamente, así que él, para tenerla cerca al menos, arregló su matrimonio con su amigo el conde Burhtred. Fue casada a la fuerza, pero siempre que pudo se resistió a su marido.

A los tres años de casada y gracias a algunos amigos, como el arzobispo de Canterbury y una mística muy inflyente llamada Eadwine, pudo dejar a su marido y vivió escondida en algunos lugares, llevando una vida piadosa y de oración. Al fin, luego de siete años de matrimonio fallido, su marido la dejó en paz a cambio de una "recompensa" y Cristina pudo ser libre. El abad de San Albano, Geoffrey, le acondicionó una celdilla junto a la iglesia de Markyate, donde vivía en oración, penitencia constante y trabajo manual. La educación recibida en su casa no quedó en vano, y Cristina cultivó interesantes amistades con las que mantenía comunicación sobre teología, mística, historia o política. El arzobispo Thurstan de York era asiduo a sus sabias palabras, y la tenía por santa y sabia.


Sobre 1120 Cristina comenzó a recibir jóvenes interesadas en su estilo de vida, por lo que se trasladó a una casa que heredó de su marido al morir este, donde se estableció un beguinato. Es decir, mujeres que vivían juntas, en oración, trabajo y caridad, pero sin votos solemnes como las monjas. En 1130 aceptaron tomar el hábito monástico y convertirse en canonesas. En 1155 Cristina viajó a Roma para venerar las santas reliquias y conocer al papa Adriano IV, inglés como ella. Se dice que el papa no aceptaba regalos de nadie, para evitar los sobornos, pero al saber que tres metros de una hermosa tela brocada junto a unas sandalias que le presentaban eran hechos por Cristina y sus hermanas, los aceptó con gran gusto.



A 26 de diciembre además se celebra a
San Esteban, protomártir.
San Mawnan de Cornwall, eremita.

viernes, 4 de agosto de 2017

A la tercera va la victoria.

Santa Eudoxia de Heliópolis, mártir. 4 de agosto.

Fue Eudoxia de origen persa. Era amante de la cultura, el saber, y los hombres, pues tuvo numerosos amantes, que le hacían caros regalos y llegó a ser muy rica. Se convirtió a la fe cristiana por la predicación de un monje llamado Germán, y pronto se adentró en la lectura de las Escrituras, de la que fue versada. Fue bautizada por el obispo Teodoto, que, además, le encomendó la catequización de las mujeres.

En una ocasión tuvo una visión en la que vio a los ángeles impidiendo entrar al cielo a una figura negra y monstruosa, que le fue revelado era un avaro. Entonces, para no poseer nada que le impidiera salvarse, Eudoxia distribuyó su riqueza entre los pobres, hecho que le valió el apodo de "la samaritana" y entró a una comunidad monástica femenina. Pero uno de sus antiguos amantes la denunció por cristiana y fue llevada ante el rey Sapor II, que pretendió que apostatara. Eudoxia se negó a hacerlo, y padeció la flagelación y la cárcel, sin embargo, como sanó al hijo del rey, este la dejó libre. Tiempo después volvió a ser denunciada, y la llevaron ante Diógenes, el gobernador de Heliópolis, pero igualmente realizó algunos milagros y la dejaron libre. Algún tiempo vivió en paz hasta que, gobernando Vicente, sucesor de Diógenes, fue apresada nuevamente, interrogada, y volvió a padecer en la cárcel. Finalmente decapitada por Cristo, en 360.


A 4 de agosto además se celebra a
San Molua de Conflert, abad.
San Eleuterio, mártir.

jueves, 1 de junio de 2017

San Simeón, carmelita.

San Simeón de Treveris, ermitaño carmelita. 1 de junio.

Su leyenda, algo confusa, le hace nacer a finales del siglo X y oriundo de Siracusa. Fue educado en Constantinopla y luego vivió como ermitaño en la Tierra Santa, primero junto al Jordán, y luego con los "carmelitas" de Belén, donde tomó el hábito. A continuación, en una comunidad monástica de Belén. También formó parte del monasterio eliano junto al Mar Rojo, y finalmente fue religioso del monasterio de los carmelitas del Monte Sinaí, donde fue ordenado diácono. En todos estos conventos dejaba un sabor a oración, penitencia, obediencia y humildad. Era muy piadoso y devotísimo de la Virgen María. En el Sinaí conoció al Duque de Normandía, que le eligió como consejero mientras estaba duraba la Primera Cruzada. Cuando el Duque regresó a Normandía, Simeón recibió un aviso del cielo que debía acompañarle. Así que entró en Europa.

Las leyendas son muy confusas, y le hacen ser compañero de peregrinaje por Tierra Santa del legendario arzobispo San Poppo de Bamberg (16 de junio). Según la leyenda, el santo obispo pidió a una monja del monasterio fundado por Santa Severa (20 de julio) que le hiciera unos zapatos. La monja, que amaba al santo, los hizo y los hechizó para que Poppo no pudiera negarse a cohabitar con ella. Ambos pecaron, y el santo para olvidarla regaló los zapatos a su vicario, que los aceptó sin saber eran embrujados. También pecó el vicario con la monja, y así, según la leyenda, todos los frailes y presbíteros de la región, se probaron los zapatos, y pecaron. En fin, que se supo lo ocurrido, los zapatos fueron exorcizados, la monja echada del monasterio y los presbíteros fueron castigados. Por este pecado, San Poppo peregrinó descalzo a Tierra Santa, y a este viaje llevó consigo a nuestro Simeón.

Celda del santo.
Porta Nigra.
Una vez que regresaron a Europa, Simeón se encerró en una celda en la torre de la Porta Nigra, en Tréveris. El abad del monasterio de San Maximino (29 de mayo) quedó a cargo de ser su superior. Allí vivió el santo una vida de oración y penitencia hasta 1035, cuando voló al cielo. En 1042 fue canonizado por el papa Benedicto IX, siendo el segundo varón en serlo, el primero fue San Ulric de Ausburg (4 de julio). Una capilla dedicada a su memoria fue construida en el sitio donde estuvo su celda, y allí estuvieron sus reliquias hasta 1400, cuando fueron trasladadas a la iglesia de San Gervasio. En 1802 esta iglesia fue demolida por orden de Napoleón, y a finales del XIX fue construida una iglesia dedicada a San Simeón, y allí se veneran sus reliquias.


Fuente:
https://www.heiligenlexikon.de


A 1 de junio además se celebra a
San Ronan de Bretaña, obispo.
San Elías y compañeros mártires.

lunes, 1 de mayo de 2017

De una santa entre sinvergüenzas.

Santa Isidora, virgen. 1 de mayo.

Solo conocemos de ella lo que algunos menologios griegos traen, basándose en Las Vidas de los Padres del Desierto:

Era Isidora monja en un monasterio de vírgenes en Tabennis, en el Alto Egipto. Era muy humilde y callada, y por ello despreciada por las demás religiosas. Siempre le ordenaban los peores trabajos, era blanco de burlas y ofensas y casi nunca podía acudir a la oración común, porque siempre le encomendaban la limpieza del suelo de todo el monasterio cuando las monjas estaban en la iglesia. a veces la asustaban o le pegaban si la hallaban dormida por el cansancio, entre los fogones de la cocina. Pero ella todo lo soportaba con paciencia y sonreía con dulzura. Ni siquiera podía usar un hábito decente, sino que solo traía una túnica vieja y por velo un trapo sucio desechado por alguna hermana.

Ocurrió un día que el eremita Pioterio, que vivía entre las rocas, a la orilla del Nilo, tuvo una visión en la que un ángel le decía: "Ve a un monasterio en Tabennis y allí encontrarás un vaso de elección lleno de gracia de Dios. La conocerás por la corona que brilla sobre su cabeza". Así lo hizo el santo varón, al llegar al monasterio relató su vocación a la abadesa, la cual mandó pasar a todas las monjas, una a una. Pero ninguna de ellas era. Preguntó Pioterio: "¿Hay alguna más?" "Aquí están todas, salvo una criatura inepta que permanece siempre en la cocina" - dijo la abadesa. El santo mandó traerla y cuando Isidora llegó, eremita vio resplandecer sus ropas y emanar luz de su cabeza, coronada de rosas de oro. Entonces cayó a sus pies, y rogándole que la bendijera, dijo "¡Es esta a quien el Señor ha escogido!" Y las monjas se lamentaban: "yo la golpeé en la cara ayer", "yo le puse mostaza en la nariz para burlarme", "yo le tiré los restos de mi cena a la cabeza", y así, por el estilo. Y todas la besaban y veneraron como a una santa. Pero Isidora, avergonzada de aquella súbita veneración, huyó a la soledad y vivió el resto de sus días como ermitaña.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo V. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 1 de mayo además se celebra a
Santa Bertha de Avenay, viuda, religiosa y mártir.
San José Obrero.
San Amador de Auxerre, obispo.

martes, 14 de marzo de 2017

Santa Matilde.

Santa Matilde, emperatriz. 14 de marzo.

Fue hija de Dietrich, conde de Ringelheim, descendiente de la más noble sangre sajona y de Reinhild, descendiente de los reyes daneses. Muy niña y buscando su educación, sus padres la entregaron a su abuela Eduviges, abadesa de Erfurt. A los 14 años se casó con Enrique Fowler, hijo de Otón de Sajonia. Aunque su "vita" oficial dice que Enrique la conoció y se enamoró de ella perdidamente, la verdad es diferente: Enrique ya estaba casado con Hathburg de Altstadt, a la que igualmente había sacado de un monasterio para hacerla su mujer, y con ella tuvo a Thankmar, su primogénito. Cuando conoció a Matilde y su sangre, repudió a su mujer, la envió de vuelta al monasterio y tomó a Matilde como esposa. Ambos fueron felices, tuvieron tres hijos: Otón I, Enrique, duque de Baviera y San Bruno de Colonia, obispo (11 de octubre). Juntos mejoraron la vida de sus súbditos, dictaron leyes justas, construyeron puentes, hospitales y asilos para enfermos, favorecieron a la Iglesia con donaciones, tierras y privilegios fiscales. Por su parte, Matilde hacía la caridad siempre que podía, con limosnas, la atención y visita a pobres y enfermos. Era amiga de la oración, el silencio y la liturgia. Impuso la sobriedad en comidas, vestidos y fiestas en la corte.

Después de la victoria sobre los húngaros, ambos reyes promovieron la devoción a San Miguel Arcángel (29 de septiembre; 25 de abril, aparición en Roma, y en Tlaxcala; 6 de septiembre, aparición en Honaz; 19 de septiembre, aparición en Colosas, 8 de mayo,"in Monte Gargano"; 16 de octubre, aparición en Mont Saint-Michel), a quien achacaron la victoria, por la piedad de los alemanes frente a los paganos húngaros. Enrique Fowler falleció en 936, cuando proyectaba con Matilde una visita a Roma. A su muerte, su hijo Otón fue elegido emperador por los electores, y Matilde hubo de purgar el haberse convertido en emperatriz a costa de la suerte de otra mujer: Otón, convencido de que su madre gastaba mucho dinero en obras de caridad, la apartó del trono y la envió a Ravensberg. Lo peor es que fue Enrique, el hijo segundo y favorito de Matilde, quien instigó para ello. Sin embargo, en menos de un año Enrique enfermó gravemente y todos pensando era un castigo del cielo por desterrar a su madre, la hicieron volver a la corte imperial. Ella solo los abrazó, como una madre, sin decir palabra. 

Pero su calvario por haberse casado con un divorciado no terminó, sino que se acentuó y más. Thankmar, hijo mayor de su marido, inició una guerra, apoyado por los sajones, contra Otón por ocupar el trono y porque este se había apoderado de su herencia materna. Otón marchó contra él y le acorraló en la iglesia de Everburg y ante el altar le asesinó. Eberhardt, duque de Franconia, aliado de Thankmar, suplicó a Enrique que intercediera por él ante Otón. Y Enrique lo que hizo fue traicionar a su hermano, aliándose con Eberhardt para tomar para sí la corona imperial. Otón, que no sabía nada, perdonó al duque de Franconia. Apenas Otón se descuidó, Enrique y Eberhardt le atacaron en Zante, pero fueron derrotados. Otón perdonó a Enrique, que le fue fiel en adelante, aunque no por ello dejó de ser un cruel gobernante.

En medio de todo esto, Matilde hacía penitencia y oraba constantemente por sus hijo, padeciendo por sus pecados y los de su pueblo. Además, hacía obras de caridad, visitaba y consolaba a los pobres, socorría a los huérfanos a los que las guerras provocadas por sus hijos había dejado sin padres. Visitaba a los presos y lograba la libertad para los condenados de delitos menores, organizó la caridad con algunas mujeres, para visitar a los necesitados y socorrerles. Pero, según su "vita", escrita por orden de su nieto San Enrique Emperador (13 de julio), dolida por los actos de sus hijos, y buscando la paz, se retiró al monasterio de Nordhausen, que ella misma había fundado. Allí pasó sus días en penitencia y oración, y allí se le unió su nieta Matilde, que llegaría a ser abadesa. Biznieta y tataranieta suyas fueron, las Beatas Matilde y Richezza (21 de mayo), respectivamente. 

La santa reina murió el 14 de marzo de 968 y fue enterrada en la iglesia de Quedlinburg, en la misma tumba de su marido.

 

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.


A 14 de marzo además se celebra a 





sábado, 5 de noviembre de 2016

De Duquesa de Bretaña al Carmelo.

Beata Francisca de Amboise, viuda, primera carmelita. 4 y 5 de noviembre.

Grabado del siglo XIX.
Fue hija de Luis, el vizconde de Thouars y principe de Talmond y señor de Amboise y de su esposa Maria de Rieux. Nació en 1427 y se crió y educó en la corte de Bretaña. Era una niña muy inteligente y muy piadosa, tanto que a los cinco años el obispo le permitió hacer la primera comunión. Fue dirigida en su infancia por San Vicente Ferrer (5 de abril y segundo lunes de Pascua). En 1444, con 15 años, casó con el príncipe Pedro II de Bretaña (con el que estaba prometida desde los cuatro años), a pesar de su deseo de consagrar su virginidad a Dios. Para colmo su marido no era para nada buen ejemplo de esposo, siendo celoso sin motivo, al mismo tiempo que él era amante de placeres y mujeres ajenas. Varios años duró aquella vida de mal matrimonio hasta que Pedro, vencido con la oración y la paciencia de Francisca, cambió su corazón, convirtiéndose plenamente a Cristo y comenzó a respetarla. Ambos consintieron en llevar una vida de hermana y hermano, absteniéndose en delante de cualquier relación sexual, prometiéndose uno al otro que el que sobreviviera al otro ingresaría en un monasterio para santificarse. 

En 1450 Pedro heredó el ducado de Borgoña y ambos fueron coronados como tales en la catedral de Rennes. En la corte Francisca fue todo un ejemplo de austeridad y piedad. Desterró los lujos en damas y edificios, acabó con las fiestas excesivas, la picaresca y la lascivia produto del ocio. Estableció la caridad que supervisaba por ella misma, volvió a establecer la misa y las devociones diarias para ella y sus sirvientes. Fue gran impulsora de la canonización de San Vicente Ferrer y la fundadora del monasterio de las clarisas de Nantes. Asistía a todas las horas canónicas en la catedral, estableció penitencias y procesiones públicas, restauró iglesias y hospitales. Fue muy devota de Santa Úrsula (21 de octubre) y en su honor estableció que cada miércoles se le entregara a once niñas pobres cinco monedas de oro. En Navidad procuraba regalos y melindres para los niños pobres y en Jueves Santo ella misma lavaba los pies y socorría caritativamente a 12 mujeres pobres. El hospital de leprosos, un pudridero antes de su llegada, igualmente supo de su caridad, arreglando las instalaciones, construyendo una capilla nueva y les hubiera atendido personalmente si se lo hubieran permitido.

En 1457, Pedro cayó enfermo de un mal del que nadie supo dar cuenta, ni los mejores médicos. Algunos cortesanos sugirieron que era un mal causado por alguna hechicería y se procuraron un hechicero para sanarle, pero Francisca no quiso ni oír hablar de aquello. Primero por su fe cristiana y segundo porque era mujer ilustrada y no creía para nada en magias ni encantos. Así, en septiembre de ese mismo año falleció Pedro, dejando a Francisca con gran dolor y además, a la merced de Arturo, sucesor de su marido, que le arrebató poder y bienes, la maltrataba de palabra y acción. Pero a Arturo sucedió el conde de Etampes, duque de Bretaña, que restituyó a Francisca lo robado y le manifestó afecto y devoción, reconociendo sus virtudes. Poco tiempo llevaba de viuda cuando su padre quiso casarla en segundas nupcias con el duque de Saboya, pero Francisca se negó aunque los reyes Luis XI y Carlota tomaron parte en el asunto insistiendo. Francisca despachó con un "no" rotundo a los embajadores que los reyes mandaron una y otra vez para casarla. Además, con consentimiento de su confesor, Francisca hizo un voto privado de perpetua castidad, y para alejarse de pretendientes y molestos, se retiró a Saintes. Luis XI, molesto con aquella obstinación, mandó a los parientes de la Beata que la tomasen por la fuerza y la llevasen a su presencia. Así lo hicieron, pero cuando iba a partir el barco anclado en el Loira, el río se heló y no pudieron partir. Los habitantes de Saintes, entretanto, enfadados con la violencia empleada con su señora, a la que querían mucho, la tomaron a su vez y la llevaron a un lugar seguro. Cuando la dejaron en paz, intentó dos veces ser religiosa con las Clarisas Pobres de Nantes, pero la mala salud lo impidió.

El 25 de marzo de 1463 conoció al Beato Juan Soreth (24 y 28 de julio), el cual le interesó por su obra fundacional de monjas carmelitas, asociadas a los frailes. Francisca quedó impresionada con la vida carmelitana, su historia y su devoción mariana, por lo cual accedió a formar parte de aquella obra. Así fundaron el monasterio carmelita de Las Tres Marías en Vannes, a la par que continuaba su obra caritativa en la ciudad. En 1468 tomó el hábito carmelita en su propio monasterio. En 1477 fue elegida priora del monasterio y en 1476 aparece convirtiendo un monasterio de benedictinas a carmelitas en Les Couëts. En este monasterio, en 1485 atendiendo a una hermana enferma de un mal contagioso, ella misma se contagió y murió el 4 de noviembre del mismo año, luego de una vida de oración, penitencia y llena de virtudes.

Relicario de la cabeza de la Beata.
Catedral de Nantes.
Su primera biografía se escribió tardíamente, en 1701, y es donde se le llama "fundadora de las carmelitas". Así, tradicionalmente se le considera la primera monja carmelita (sin contar, ya sabéis las antiguas a las que legendariamente se les llama carmelitas), pero en realidad el primer monasterio de religiosas asociado a la Orden del Carmen lo hayamos en Flandes, cuatro años antes. Lo que sin duda es Francisca en ser la primera es el ser la primera carmelita famosa por sus virtudes y santidad fuera y dentro del monasterio. Se conservan unas "Exhortaciones" que escribió para las monjas.

Su sepulcro se venera aún en el monasterio de la Divina Providencia de Nantes, y la cabeza se venera en la catedral de la misma ciudad. El culto en la Orden del Carmen fue tardío, surge a partir del siglo XVIII y no sería hasta el 11 de julio de 1863 cuando el Beato Pío IX (7 de febrero) la beatificó.



Fuentes:
-"Diccionario Biográfico de Mujeres Célebres". Tomo I. VICENTE DIEZ CANSECO. Madrid, 1844.
-"La Vie de la bienheureuse Françoise d'Amboise". ABBÉ RICHARD. Nantes, 1865.


A 5 de noviembre además se celebra a 
San Alto de Altomünster, abad
Las Sagradas Reliquias.

lunes, 4 de julio de 2016

Santa Bertha de Blangy

Santa Berta de Blangy, esposa y abadesa. 4 de julio.


Aunque sobre su persona existen datos fidedignos, como la fundación de monasterios, su sepulcro o reliquias, las noticias sobre esta santa no ofrecen mucha fiabilidad, al contener numerosos errores históricos. Su "vita", escrita por un desconocido monje, se ha atribuido a varios personajes, pero en realidad es un intento, burdo además, de rellenar lagunas con supuestas personas, lugares y momentos.

Su padre fue Rigoberto, servidor del rey Clodoveo II. En 642, gracias a los servicios prestados, este rey le otorgó el condado francés de Blangy. Su madre fue la Beata Ursaria (5 de julio), una descendiente de los reyes San Ethelbert (24 de febrero) y Santa Bertha (1 y 4 de mayo), por lo cual también ostentaron el título de condes de Kent. A los veinte años, Bertha contrajo matrimonio con Sigebert, hijo de Santa Gertrudis de Hamage (6 de diciembre), por lo que sus cuñados fueron San Adalbald (2 de febrero) y su esposa Santa Rictrudis (12 de mayo), siendo sobrinos suyos San Maroncio (5 de mayo), Santa Eusebia (16 de marzo) y Santa Clotsindis (30 de junio) y Santa Adalsindis (25 de diciembre).

Bertha y su marido tuvieron cinco hijas llamadas Gertrudis, Deotila, Emma, Giesa, y Gesta, muriendo las dos últimas siendo aún bebés. Movida por su religiosidad profunda, se dio cuenta de que hacía falta fundar monasterios para la perfección religiosa de las mujeres.

Después de la muerte de su esposo, en 678, fundó el de Blangy, pero cuando estaba comenzando la Iglesia, la edificación se cayó, al no ser el sitio del agrado de Dios, el cual reveló a por medio de un ángel a un obrero cual debía ser el sitio perfecto. Y Bertha lo halló señalizado por unas enormes rocas, en medio de un hermoso bosque. Una vez terminada la iglesia y el claustro, mandó buscar a San Ravengar (16 de octubre) para que bendijera el recinto, acompañado de otros prelados (uno de los errores históricos, pues los citados no concuerdan en tiempo o lugar). Estaba el santo dispuesto a ello cuando de pronto notó que faltaba el hisopo para asperjar el agua bendita. Bertha pidió ayuda al Señor y de pronto apareció un vendedor ambulante que llevaba piezas de platería y le regaló un hisopo, al saber que se usaría para bendecir un monasterio. Mientras, Ravengar se había cansado de esperar y ya se regresaba enfadado por haber viajado de balde, cuando fue detenido por un ángel, que resultó ser el mismo vendedor, que le avisó que podía regresar, pues todo estaba dispuesto.

Una vez bendecido el monasterio, Bertha, Gertrudis y Deotila, tomaron el velo monástico, que las "crónicas" cuentan era de color azul, y se retiraron para llevar una vida alejada del mundanal ruido. Su hija Emma vivía con ellas, pero sin tomar el hábito monástico. No esperaban, sin embargo, que su retiro le sentara tan mal al noble Roger de Artois, que desde hacía tiempo atrás, pretendía a Gertrudis. Visitó al rey Thierry y le engañó diciéndole que Bertha le había dado la mano de su hija y ahora rompía el compromiso. El rey le dio permiso para obtener a la joven por la fuerza, y Roger se fue al monasterio requiriendo a Gertrudis como esposa. Bertha colocó su hija al lado del altar, al tiempo que entró Roger en la iglesia mientras las demás monjas cantaban el oficio de vírgenes. Al comenzar el canto, los cirios del altar se encendieron y alrededor de la joven se formó un círculo de fuego. Bertha dijo al pretencioso Roger: "¡Toma a una Esposa del cielo si te atreves!", y Roger salió intimidado. Al saber el milagro el rey Thierry, para evitar que algo así volviera a ocurrir puso el monasterio bajo su directa protección.

Se nos dice que Bertha además construyó tres iglesias en honor de los santos de su devoción: San Pedro (29 de junio; 1 de agosto, "Ad Víncula"; 18 de enero, cátedra en Antioquía; 22 de febrero, cátedra en Roma; y 18 de noviembre, la Dedicación), San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias; 1 y 13 de diciembre, traslaciones) y San Audomar (9 de septiembre).

Bertha, con gran dolor entregó a su hija Emma a un tal Waraclin, rey de Thanet, del que no hay rastros en la historia. Emma se casó con ilusión, pero apenas comenzó su vida de casada, comprendió que no era tan feliz como en el claustro. Una de sus esclavas, una árabe, fascinó a su marido, que pronto la olvidó. Así, estando despreciada por el marido y humillada por la esclava, invocó a Dios, que reveló a Bertha la situación de su hija y mandó a por ella. Llegó el mensajero y Emma lloró y suplicó a su marido que la dejara partir. Embarcó rumbo a su tierra, pensando en tomar el velo, pero antes de llegar a tierra, la acometieron unas fiebres y falleció. Bertha lo supo antes que el barco llegara y salió en procesión con sus monjas a recibirla, con cirios encendidos. Fue enterrada en el monasterio, donde recibió culto como beata, igualmente que las otras hijas Deotila y Gertrudis.

Luego de años de gobierno, y estando establecida la observancia regular, Bertha renunció a ser abadesa en su hija Deotila y se emparedó en una pequeña celda con una ventana que daba a la iglesia y al altar. Allí murió en 725 Este estilo de vida de reclusas perpetuas fue bastante popular en la Edad Media, y tenemos el mejor ejemplo en Santa Wiborada (2 de mayo). 


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 4 de julio además se celebra a 
San Calais, abad
San Odo de Canterbury, obispo.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...