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lunes, 4 de julio de 2016

Santa Bertha de Blangy

Santa Berta de Blangy, esposa y abadesa. 4 de julio.


Aunque sobre su persona existen datos fidedignos, como la fundación de monasterios, su sepulcro o reliquias, las noticias sobre esta santa no ofrecen mucha fiabilidad, al contener numerosos errores históricos. Su "vita", escrita por un desconocido monje, se ha atribuido a varios personajes, pero en realidad es un intento, burdo además, de rellenar lagunas con supuestas personas, lugares y momentos.

Su padre fue Rigoberto, servidor del rey Clodoveo II. En 642, gracias a los servicios prestados, este rey le otorgó el condado francés de Blangy. Su madre fue la Beata Ursaria (5 de julio), una descendiente de los reyes San Ethelbert (24 de febrero) y Santa Bertha (1 y 4 de mayo), por lo cual también ostentaron el título de condes de Kent. A los veinte años, Bertha contrajo matrimonio con Sigebert, hijo de Santa Gertrudis de Hamage (6 de diciembre), por lo que sus cuñados fueron San Adalbald (2 de febrero) y su esposa Santa Rictrudis (12 de mayo), siendo sobrinos suyos San Maroncio (5 de mayo), Santa Eusebia (16 de marzo) y Santa Clotsindis (30 de junio) y Santa Adalsindis (25 de diciembre).

Bertha y su marido tuvieron cinco hijas llamadas Gertrudis, Deotila, Emma, Giesa, y Gesta, muriendo las dos últimas siendo aún bebés. Movida por su religiosidad profunda, se dio cuenta de que hacía falta fundar monasterios para la perfección religiosa de las mujeres.

Después de la muerte de su esposo, en 678, fundó el de Blangy, pero cuando estaba comenzando la Iglesia, la edificación se cayó, al no ser el sitio del agrado de Dios, el cual reveló a por medio de un ángel a un obrero cual debía ser el sitio perfecto. Y Bertha lo halló señalizado por unas enormes rocas, en medio de un hermoso bosque. Una vez terminada la iglesia y el claustro, mandó buscar a San Ravengar (16 de octubre) para que bendijera el recinto, acompañado de otros prelados (uno de los errores históricos, pues los citados no concuerdan en tiempo o lugar). Estaba el santo dispuesto a ello cuando de pronto notó que faltaba el hisopo para asperjar el agua bendita. Bertha pidió ayuda al Señor y de pronto apareció un vendedor ambulante que llevaba piezas de platería y le regaló un hisopo, al saber que se usaría para bendecir un monasterio. Mientras, Ravengar se había cansado de esperar y ya se regresaba enfadado por haber viajado de balde, cuando fue detenido por un ángel, que resultó ser el mismo vendedor, que le avisó que podía regresar, pues todo estaba dispuesto.

Una vez bendecido el monasterio, Bertha, Gertrudis y Deotila, tomaron el velo monástico, que las "crónicas" cuentan era de color azul, y se retiraron para llevar una vida alejada del mundanal ruido. Su hija Emma vivía con ellas, pero sin tomar el hábito monástico. No esperaban, sin embargo, que su retiro le sentara tan mal al noble Roger de Artois, que desde hacía tiempo atrás, pretendía a Gertrudis. Visitó al rey Thierry y le engañó diciéndole que Bertha le había dado la mano de su hija y ahora rompía el compromiso. El rey le dio permiso para obtener a la joven por la fuerza, y Roger se fue al monasterio requiriendo a Gertrudis como esposa. Bertha colocó su hija al lado del altar, al tiempo que entró Roger en la iglesia mientras las demás monjas cantaban el oficio de vírgenes. Al comenzar el canto, los cirios del altar se encendieron y alrededor de la joven se formó un círculo de fuego. Bertha dijo al pretencioso Roger: "¡Toma a una Esposa del cielo si te atreves!", y Roger salió intimidado. Al saber el milagro el rey Thierry, para evitar que algo así volviera a ocurrir puso el monasterio bajo su directa protección.

Se nos dice que Bertha además construyó tres iglesias en honor de los santos de su devoción: San Pedro (29 de junio; 1 de agosto, "Ad Víncula"; 18 de enero, cátedra en Antioquía; 22 de febrero, cátedra en Roma; y 18 de noviembre, la Dedicación), San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias; 1 y 13 de diciembre, traslaciones) y San Audomar (9 de septiembre).

Bertha, con gran dolor entregó a su hija Emma a un tal Waraclin, rey de Thanet, del que no hay rastros en la historia. Emma se casó con ilusión, pero apenas comenzó su vida de casada, comprendió que no era tan feliz como en el claustro. Una de sus esclavas, una árabe, fascinó a su marido, que pronto la olvidó. Así, estando despreciada por el marido y humillada por la esclava, invocó a Dios, que reveló a Bertha la situación de su hija y mandó a por ella. Llegó el mensajero y Emma lloró y suplicó a su marido que la dejara partir. Embarcó rumbo a su tierra, pensando en tomar el velo, pero antes de llegar a tierra, la acometieron unas fiebres y falleció. Bertha lo supo antes que el barco llegara y salió en procesión con sus monjas a recibirla, con cirios encendidos. Fue enterrada en el monasterio, donde recibió culto como beata, igualmente que las otras hijas Deotila y Gertrudis.

Luego de años de gobierno, y estando establecida la observancia regular, Bertha renunció a ser abadesa en su hija Deotila y se emparedó en una pequeña celda con una ventana que daba a la iglesia y al altar. Allí murió en 725 Este estilo de vida de reclusas perpetuas fue bastante popular en la Edad Media, y tenemos el mejor ejemplo en Santa Wiborada (2 de mayo). 


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 4 de julio además se celebra a 
San Calais, abad. 
San Odo de Canterbury, obispo.

sábado, 2 de mayo de 2015

Santa Wiborada, una pionera.

La santa de hoy es una pionera en varios aspectos, una figura trascendental en la Iglesia suiza y lo sería en media Europa durante siglos. Lamentablemente su memoria y personalidad están olvidadas, como suele pasar con varios santos de envergadura, así que aquí la rescatamos:

Santa Wiborada de San Gall, reclusa y mártir. 2 de mayo. 

Su vida, ilustrada, fue escrita en 1075 por Herimann, un monje de Saint Gall. Según esta, Wiborada, cuyo nombre significa "consejera", nació en Klingna, Suiza, cerca del año 861. Sus padres, en algunas "vitae" tratados como nobles, en realidad eran comerciantes acaudalados. Gente recia, piadosa y caritativa. Tuvo un hermano llamado Hitto, con el que tuvo profundos vínculos de amor y de espíritu. Este era presbítero e instruyó a Wiborada desde niña en la lectura, las ceremonias de la Iglesia. Aún joven ya la cicha conocía a los clásicos, los Padres de la Iglesia, las Escrituras, versando sobre teología con soltura, pues aprendió latín y griego con gran aprovechamiento. Era una joven de carácter, soltura y determinación. Cuando tenía 16 años tomó la decisión de no usar joya alguna, ni vestidos de colores ni telas ricas. Se enfundó en un sayal negro de por vida. Nada pudieron los ruegos o amenazas de los familiares, su opción radical por Jesucristo comenzaba a forjarse. Sobre esta misma edad quiso ir en peregrinación a Roma junto a su hermano, con gran descontento de sus padres, que intentaron disuadirlos, por miedo a los salteadores y mala gente que solían mezclarse con los peregrinos para robar y timar.

Partieron el Lunes de Pascua de 906, recorrieron varios santuarios, visitando las reliquias más famosas del camino, aprendiendo y haciendo la caridad con los pobres que encontraban. En este viaje comienzan sus primeras experiencias místicas, mayoritariamente sobre la misericordia de Dios y la felicidad del paraíso. De regreso a casa, Wiborada halló que sus padres le esperaban con varios pretendientes para que eligiera entre ellos. Todos jóvenes, de buenas familias y piadosos. Preparan un banquete para acoger a los hijos recién llegados, pero la joven se abstiene de cualquier bebida y comida opípara, probando tan sólo pan y vino rebajado con agua. ¿Y los pretendientes? Pues a casa todos, que Wiborada tiene claro su destino: se consagrará a Cristo en una vida absolutamente retirada, para poder cultivar su relación con este sin molestias. Algunas leyendas posteriores añaden que Wiborada fue calumniada por su saber, acusada de heterodoxia y sometida a la prueba de fuego, o sea, caminar sobre ascuas o planchas ardientes y probar su inocencia si salía ilesa. Así fue, y decepcionada del mundo, se determinaría a abrazar la visda religiosa. Pero viendo su entrega a Cristo desde niña, esta versión se hace inncesaria y hsta absurda.

Santa Wiborada escucha misa desde su ventanita.
Pero, como era muy joven, el obispo de Constanza, Salomón, le aconsejó esperase un tiempo. Como todo buen místico, Wiborada era una mujer práctica y no se quedó de brazos cruzados, así que junto a su hermano, fundó un hospicio y hospital junto a la casa paterna. La misericordia de Dios experimentada en visiones se hace realidad atendiendo a los enfermos, mendigos y pobres enfermos. Esto le alcanzó ser amada por muchos, y tenida en cuenta a la hora de emprender un proyecto, en una duda espiritual, un remedio, etc. El primero de ellos, su hermano Hitto, que profesaría en San Gall y se venera como santo (24 de noviembre). Poco a poco su fama de muejr sabia y santa se fue extendiendo, llegando a ser consejera de religiosos, nobles, comerciantes, etc., haciendo honor a su nombre. Trabaja de sol a sol, ora y estudia casi toda la noche, restando horas al sueño.

A los 20 años toma el velo monástico con las benedictinas de San Jorge, haciendo allí el noviciado, pero con el corazón siempre puesto en su vocación: la soledad eremítica. Le obligan a hacer votos temporales, por agradar a sus padres, que aún creían se arrepentiría. Finalmente llegó el día, con 23 años se trasladó a una minúscula celda junto a la iglesia de San Magno, la iglesia de la abadía de San Gall. Una celda con una ventanita a la iglesia para seguir el culto y recibir la comunión, y otra al exterior, para seguir con su labor consejera, trabajar y recibir el alimento sería su mundo a partir de entonces. A la par, en la iglesia de San Jorge se emparedaría la joven Rachildis, a quien Wiborada había curado de una enfermedad. La ceremonia de emparedamiento comenzaba con la celebración de la misa, el obispo conducía a la reclusa a la celda y ambos recitaban salmos mientras los canteros ponían las piedras que cerraban la puerta para siempre. Allí quedaba el recluso, también los hubo hombres, separado del mundo casi absolutamente y unido a Dios. Moría al mundo para entrar a lo profundo de Dios. Es Wiborada la primera mujer en elegir este tipo de vida consagrada, conociéndose antes solamente el caso de San Hartmut abad (17 de julio), que abandonó la dignidad abacial para retirarse a una celda sin puertas y solo una ventanita. Al ser Wiborada la primera mujer, es de suponer que la ceremonia que he descrito antes o no haya sido tal cual y sea un desarrollo posterior o haya sido creada para ella. Wiborada continuó su obra de consejera, sanadora y profeta. Entre sus dirigidos estuvo el joven San Ulrich de Augsburg (4 de julio), que la visitaba a menudo y al que ella le profetizó sería arzobispo y santo.

Martirio de Santa Wiborada.
Desde ese momento Wiborada se dedicó a la encuadernación y copia de libros, para ganarse el pan y agua de los que se alimentaba. No iba a la reclusión para ser una carga al monasterio, sino todo lo contrario. Su obra de conservación y copia de libros y manuscritos la hizo famosa e inició una tradición intelectual en dicho monasterio. Si ya tenía una vasta biblioteca, a partir de Wiborada se expande hacia otros monasterios, que quieren copiar libros pertenecientes a este recinto. Primero envían los libros, luego enviarán monjes a aprender, bajo la enseñanza de Wiborada. Su pequeña celda se convierte en un importantísimo sitio de intercambio de libros y saber. Otro aspecto en lo que es pionera: Es la primera mujer europea que se conozca en dedicarse a la copia y difusión de libros. Pero no solo con su obra contribuyó Wiborada al acervo cultural del monasterio y de Europa, sino con sus visiones. En una de estas, en 925, obtuvo la revelación de que los húngaros invadirían el país y el monasterio sería saqueado, por lo que aconsejó se salvaran copias de todas las obras, así como los tesoros, ornamentos y reliquias que se conservaban. Pero el mayor tesoro del momento se quedó allí. Ella misma, que rehusó huir, aunque el Abad Engilberto intentó convencerla para que escapara, pero ella insistió en quedarse para rezar por los habitantes de la ciudad.

Efectivamente, en 926 los magiares llegaron al monasterio y lo hallaron vacio, salvo una mujer encerrada. Enfurecidos por no hallar nada que saquear, pues conocían de la riqueza del monasterio, rompieron las tejas de la ermita, hallaron a Wiborada de rodillas, orando, y a golpe de hacha le destrozaron la cabeza. Luego incendiaron el monasterio. A los pocos días, un reducido grupo de monjes volvió al monasterio a inspeccionarlo y encontraron el cuerpo de la mártir desangrado y con la cabeza rota e irreconocible. Fue enterrada provisionalmente hasta que se reparó la iglesia incendiada en la iglesia del monasterio y fue trasladada a la iglesia abacial, comenzando su culto inmediatamente. Posteriormente su hermano sería enterrado allí también y venerado como santo, así como su compañera, la Beata Rachildis (23 de noviembre) que sí se había ido con los monjes, y luego regresó a su celda, donde vivió otros 21 años.. En el primer lugar de enterramiento su hermano plantaría hinojos que siempre se mantenían verdes, aún en las heladas invernales.

Y vuelve a ser pionera Wiborada, pues fue la primera mujer en ser canonizada formalmente por un papa, fue Clemente II, en1047, con un proceso canónico muy parecido al actual. Curiosamente, no lo lo necesitaba, pues al ser mártir el proceso no sería necesario, pues la Iglesia enseña que los mártires entran directo al cielo. Otra curiosidad, y no son pocas: el primer santo canonizado oficialmente fue San Ulrich, su dirigido. Wiborada es patrona de las bibliotecas, librerías y libreros, clubes de lectura, sirvientes y cocineros.

Fuente:
-"Santa Wiborada. Mística y mártir, patrona de los bibliotecarios". JAIME MARTÍNEZ GONZÁLEZ. 2005.


A 2 de mayo además se celebra a
San Atanasio, Padre y Doctor de la Iglesia.
Santos Hespero, Zoé, e hijos mártires.
La Traslación de Santa Isabel de Hungría.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...