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miércoles, 22 de agosto de 2018

"Soy cristiano y no adoro las imágenes".

San Sinforiano de Autun, mártir. 22 de agosto.


San Sinforiano. Surzur
Fue este joven hijo de un senador de Autun llamado Fausto. Siendo cristiano, un día en que se procesionaba a la diosa Cibeles, Sinforiano se negó a rendirle homenaje alguno a la imagen. Además, ridiculizó a los que lo hacían, riéndose de que adoraran un trozo de mármol labrado. El pueblo se sublevó contra él y le llevaron ante Heraclio, el Gobernador de la provincia, que se encontraba en Autun a causa de la festividad. Heraclio le preguntó a Sinforiano por qué se negaba a arrodillarse ante la imagen de la diosa. "Soy cristiano" – respondió el joven – "y no adoro las imágenes de los dioses". Y añadió con sorna "Dame un martillo, y haré un pequeño trabajo con ella". Heraclio se sorprendió de su audacia y siendo la religión un asunto oficial, pensó que también podría ser un forastero rebelde contra el dominio romano. Preguntó de donde era y le respondieron que de allí mismo. Al saber que era de noble familia, dijo a Sinforiano "Te salvarás por tu nacimiento, y porque quizás no conozcas las órdenes del Emperador". Pero Sinforiano continuó su denuncia de la idolatría y fue golpeado con palos y enviado a prisión.

Dos días después fue llevado al tribunal y Heraclio le dijo: "Sería mejor que sirvieras a los dioses inmortales, así recibirías una propina del tesoro público y te daré un honorable cargo militar. Haré que los altares sean adornados con flores para que ofrezcas a los dioses el incienso que se les debe". Entonces Sinforiano volvió a la carga, predicó a Cristo y la necedad de adorar a los dioses. Finalmente Heraclio lo condenó la decapitación, sentencia que el joven recibió con alegría.

Una posterior redacción de las Actas, añaden un pasaje muy romántico y de gran patetismo: cuando llevaban al joven a las afueras a ser decapitado, su madre subió a las murallas de la ciudad y gritó a su hijo: "Hijo mío, acuérdate del Dios vivo, y sé valiente. Levanta tu corazón al cielo, y considera al que allí reina. No temas a la muerte que lleva a cierta vida." Podremos suponer que pudo haberle dicho eso su madre, pero desde otro sitio, pues en el siglo II Autun no tenía murallas. Esta misma redacción le hace discípulo de San Benigno de Dijon (1 de noviembre), apóstol de la Galia, adonde había sido enviado por San Policarpo de Esmirna (23 de febrero) para predicar el evangelio a los gentiles. Fausto, su mujer y Sinforiano habrían conformado la primera comunidad cristiana de Autun y una de las primeras de la Galia.


Sinforiano y su madre.
Volviendo a la historia: Sinforiano fue llevado al campo y decapitado, el 22 de agosto de 178. Su culto es antiguo y las Actas parecen auténticas. Su tumba fue venerada aún en tiempos de persecución y en el siglo V San Eufronio (3 de agosto) levantó allí una abadía, desde la cual se promovió el culto al santo. Esta abadía fue ampliada y embellecida en el medievo, respetando siempre la tumba primitiva y las veneradísimas reliquias del santo. Solo algunas reliquias menores fueron trasladadas a Würzburg, y la cabeza fue trasladada a la iglesia de San Pantaleón en la misma Autun, lo cual fue providencial cuando en 1570 los herejes hugonotes saquearon y profanaron la abadía. Arrojaron las santas reliquias al río, salvándose luego solo algunos huesecillos y la cabeza, porque no estaba allí.

Es patrono de niños, escolares y cetreros. Se le invoca contra la sequía y las mutilaciones.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 22 de agosto además se celebra a:


San Hipólito,
obispo y mártir
.
B. Bernardo de Offida,
religioso capuchino
.
San Timoteo
de Roma, mártir.





domingo, 31 de diciembre de 2017

Limpia se presentó en el Eterno Consistorio.

Pregunta: Me gustaria saber si el nombre de mi hija (MELINA) de donde proviene y cuando seria el dia de su santo, porque voy a bautizarla y el cura me ha puesto en un aprieto diciendome que si el nombre sobre el que hablamos es cristiano o no, si no lo es me ha dicho que le ponga a la hora de bautizarla el nombre MARIA MELINA y como supondrás me gustaria bautizarla con el nombre que le hemos puesto su madre y su padre que soy yo (claro, es lo lógico). Un saludo y espero ansioso su respuesta si es que la hay. España.

Respuesta: Lo primero, el sacerdote no puede imponerte que le pongas un nombre a tu hija, sea o no que él considere que es cristiano. ¿Acaso Jesús, María, José, Pedro... no son nombres judíos? Además, ¿qué es lo que hace "cristiano" a un nombre? ¿Que lo lleve un santo? Pues el cielo está lleno de personas que no conocemos, santos anónimos de los que no conocemos su nombre. Eso de poner un nombre "cristiano" era un hábito antiguo, que creía ya no se acostumbraba. Pero en fin, para que estés tranquilo y el sacerdote no pueda objetar nada, te informo que Melina proviene del nombre Melania, que significa "morena", y sí existe Santa Melania, y no una, sino dos.

Santa Melania "la Joven", religiosa. 31 de diciembre.

Nació en Roma en 383. Se le llama "la joven" para distinguirla de su abuela paterna, Santa Melania "la Anciana" (26 de enero). Sus padres, Publinico y Albina era de noble ascencencia, y estaban emparentados con Santa Paula Romana (26 de enero). A los 14 años se casó con Valerio Piniano, de 18 años y de noble familia. La boda fue el 6 de diciembre de 378. Tuvieron dos hijos, que murieron siendo pequeños, lo cual sumió a ambos esposo en la tristeza. Como eran piadosos, destinaron su fortuna, y también la que heredó Melania de sus padres, a construir hospitales, monasterios e iglesias. Juntos se adentraron en la oración y la penitencia guiados por San Pamaquio (30 de agosto).

Fueron conocidos y queridos por todo el clero y fieles romanos. De hecho se codearon con los ilustres prelados de su tiempo. En 406 visitaron a San Paulino de Nola (22 de junio), en 410 en Hipona conocieron a San Agustín (28 de agosto; 24 de abril, bautismo; 29 de febrero, traslación de las reliquias a Pavía; 5 de mayo, conversión; 15 de junio, en la Iglesia oriental) y a San Alipio (16 de mayo) en Tagaste. A esta ciudad se mudaron luego del saqueo de Roma por parte del vándalo Alarico y allí fundaron dos monasterios. En 415 viajaron a Alejandría, donde conocieron a San Cirilo (27 de junio). En 417 se trasladaron a Jerusalén, donde ambos comenzaron una vida de intensa piedad, meditación y oración, que les llevó a separarse y desear ingresar en la vida monástica. En 419 Melania se unió a las eremitas que dirigía San Jerónimo (30 de septiembre) y Valerio se unió a una comunidad monástica, alcanzando el cielo en 431.

En 432 Melania fundó su propio monasterio en el Monte de los Olivos, donde se vivía en estricta pobreza y oración constante, al estilo acemeta, y en el cual entraron muchas mujeres de mala vida, arrepentidas de su pecado. Solo abandonó su recinto Melania para viajar a Constantinopla en aras de atraer a la fe cristiana a Volusiano, su tío materno. Además, convirtió a muchos católicos que habían abrazado la herejía nestoriana, y encaminó por las sendas de la perfección a muchos ricos y nobles que vivían alejados de Cristo, entre lujos y vicios. Sobre 441 volvió la santa a Jerusalén, donde acompañó a la emperatriz Eudoxia por los Santos Lugares.

La Víspera de Navidad de 441 Melania avisó a las monjas que esa sería la última Natividad del Señor que pasaría con ellas. El día de San Esteban visitó la iglesia extramuros del santo diácono, donde elevó esta oración: "Señor, y Dios mío, a quien yo desde mi niñez elegí, y antepuse al matrimonio, a las riquezas, delicias, y fausto del mundo; a quien desde las primeras luces de la razón, hice único Dueño de todo mi ser; por cuyo respetoso filial temor, los huesos se pegaron a mi carne; que tuviste mi mano diestra, y me guiaste en los rumbos de tu Voluntad Santísima; oye ahora mi voz, y estas mis amorosas lágrimas muevan los raudales de tu Misericordia. Limpia las manchas de todos mis pecados, enséñame el camino para llegar a ti sin estorbo alguno. No me impida tanto bien el común enemigo. O Immortal, ¡bien sabes nuestra mortalidad frágil! ¡O Amador de los Hombres!, sabes que nadie está libre de culpas, y que todo hombre es tributario a la común mancha, aunque no tenga sino un día de vida, pero tú, borrando mis defectos, preséntame limpia en tu consistorio".

Regresó Melania a su monasterio ya enferma, y se fue debilitando poco a poco, hasta fallecer el 31 de diciembre de 446. Algunas fuentes citan como año el 439.


Fuentes:
-"La leyenda de oro para cada día del año". Volumen 3. PEDRO DE RIBADANEIRA. Barcelona, 1866.
-"Memorias venerables de los más insignes profesores del Instituto que plantó en la Iglesia su Doctor Máximo, el Gran Padre San Jerónimo". FR. FRANCISCO PI. O.S.H. Barcelona, 1776.


A 31 de diciembre además se celebra a
Santo Domingo Jáñez, mártir.
San Silvestre, papa.

domingo, 2 de abril de 2017

Al cielo sin nariz ni labios.

Pregunta: Deseo pedir antecedentes de la historia de Santa Elba. Entiendo que fue abadesa en Gran Bretaña y su nombre deriva de Elfa. Mi madre llevaba ese nombre.

Respuesta: Hay dos santas con este nombre, que en origen es Æbbe, normalmente trasladado a Ebba y en ocasiones a Elba. Las vidas y leyendas de las dos se mezclan entre sí, hasta el punto que las vida de una se complementa con la de la otra. Intentaré explicarlo lo mejor que pueda, separándolas: 


Santa Ebba de Coldingham "la joven" 2 de abril y 22 de junio (dedicación de su altar)

Sobre esta abadesa del mismo monasterio, reconstruido posteriormente, lo que se conoce es una leyenda improbable de la que sus primera redacción esta en la "Chronica Maiora" de Mateo de París, siglo XIII. Según esta, Ebba vivió en el siglo IX, y el monasterio en su tiempo gozaba de fama, pero esta vez de santidad de sus miembros, todas mujeres en su tiempo y bajo la regla benedictina. La leyenda se centra sobre todo en sus días finales: Fue en 879, y son los tiempos de las invasiones de los feroces daneses, paganos, inmiseridordes y ávidos de riquezas, en las costas de Northumbria. Una horda de estos se acercaron al monasterio con las peores intenciones, ante lo cual, Ebba reunió a sus monjas en la iglesia (en la sala capitular, según otra versión) y resuelta a guardar su virginidad tomó una navaja y se cortó la nariz y los labios, ejemplo que siguieron todas las monjas. Al llegar los asaltantes hallaron el espectáculo de aquellas monjas mutiladas y fueron incapaces de violarlas, por lo que saquearon el monasterio y se fueron. No obstante, se sentían agraviados, por lo que regresaron e incendiaron el monasterio, pereciendo todas las religiosas en el fuego.

En 1088 se reconstruyó la abadía, y en el siglo XIII se hizo una nueva iglesia y se dedicó un altar a su memoria, aunque se duda si en realidad fuera a la Ebba primera, cuya devoción igualmente comienza en este siglo.numerosos historiadores dudan de esta leyenda, y creen que su origen puede estar en una leyenda moralizante sobre el "castigo" a las primeras comunidades pecadoras.

Santa Ebba de Coldingham "la anciana" (23 de agosto)

Fuentes:
-http://www.stebba-coldinghampriory.org.uk
-"Vidas de los Santos". Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 2 de abril además se celebra a 
San Francisco de Paula, ermitaño fundador.
Santa Musa de Roma, virgen.
Santa María la Egipcíaca, penitente.

martes, 23 de junio de 2015

Vuelve otro Estilita: el Joven

San Simeón Estilita, el Joven. 23 de junio y 3 de septiembre.

Santos Juan y Simeón el Joven.
A Simeón Stilita se le llama “el Joven” o “el Menor” para distinguirle del otro Simeón Estilita "el Viejo" (5 de enero; 29 de junio; 27 de julio, Iglesia Jacobita, y 1 de septiembre, Iglesias Griega y Bizantina). Sus padres fueron el comerciante de telas, tintes y especias, Juan y santa Marta (4 de julio), originarios de Edesa. Estando embarazada, su madre tuvo una revelación de San Juan Bautista (24 de junio, Natividad; 23 de septiembre, Imposición del nombre; 24 ó 21 de febrero, primera Invención de la cabeza; 29 de agosto, segunda Invención de la cabeza, hoy fiesta de la Degollación; 25 de mayo, tercera Invención de la cabeza), de quien era muy devota, que le aseguró que tendría un hijo agraciado por Dios, y que sería luz en el mundo, por su penitencia y vida orante. Y nació Simeón, llamado así en honor al Estilita “viejo”, en Antioquía, en 521. La leyenda nos dice que el amor a la penitencia se manifestó muy pronto, pues el bebé Simeón no mamaba de su madre ni los viernes, ni las vigilias de la Iglesia. En fin… 

Cuando tenía 5 años ocurrió un terremoto devastador en Antioquía, del que su madre y él se salvaron por estar en la capilla de san Juan Bautista, mientras que su padre pereció entre las ruinas de su casa y comercio. Desde la pobreza tuvo que trabajar junto a su madre por salir adelante. Aún siendo muy pobres, y endeudados, madre e hijo no dejaban de socorrer a los pobres, acoger peregrinos, dedicar horas a la oración. Y el niño seguía siendo tan penitente, que no sufría la falta la comida, el frío o el calor. Vivía de milagro, que dicen sus biógrafos. Lo mismo puede decirse de su intelecto, que no se vio mermado por la carencia de comodidades ni de maestros. Su madre le educó como supo, y lo hizo muy bien, porque con pocos años, el niño tenía luces y argumentos muy elevados para su edad.  A los doce años comenzó a madurar su vocación eremítica, aunque se ponían grandes esperanzas en él. Tanto el mundo como la Iglesia, y lo demuestra que con solo 12 años fue ordenado diácono, con vistas a alcanzar cargos eclesiásticos.

Pero él lo tenía claro: Cristo, y este en la soledad, era su único deseo y vocación. No le convencieron las lágrimas de Marta, ni sus ruegos, así que una noche, con quince años, salió de la ciudad sin rumbo fijo. Viajó hasta el monte Taumastoro (Monte de los Milagros), en Siria, donde había un monasterio muy austero y penitente, donde no se aceptaba a cualquier postulante sin probarle antes en la penitencia, la humildad y la caridad. Todas las pruebas las superó, y con gran agrado de los monjes, que descubrieron en el adolescente grandes prendas de santidad. Era juicioso sin arrogancia, humilde sin falsedad, penitente y alegre al mismo tiempo. Admitido como novicio, le asignaron como maestro al monje San Juan Estilita (24 de mayo), que vivía sobre la columna en medio del monasterio. Este ya le conocía desde mucho antes que llegara al monasterio, por medio de visiones en las que Dios le había revelado su persona, vestido con una túnica blanca. En breve adelantó a su maestro en las virtudes, comía solo unas lechugas una vez a la semana, oraba de continuo casi toda la noche, y durante el día mientras trabajaba o leía las Escrituras o a los Santos Padres. Todas las noches rezaba el salterio entero, y todos los salmos durante el día, haciendo genuflexiones y disciplinándose. La unión con Dios era constante, cada acción o palabra estaba llena de la presencia de Dios, tan cara a la vida monástica.


Poco a poco fue haciéndose más conocido, y con ello llegaron las tentaciones de fama y vanagloria, a las que resistió siendo más penitente y humilde. Más aún. La leyenda cuenta que no contento el diablo, tentó a un pastor que por allí vivía para que comenzara a difamarle y ante el nulo efecto, le metió en la cabeza que lo asesinara. Apenas tomó un cuchillo, se le paralizó el brazo y comenzó a secársele, cayendo la carne y dejando ver el hueso. Arrepentido corrió al monasterio y confesó sus intenciones pecaminosas instigadas por el diablo. Simeón le abrazó tiernamente, le perdonó y le sanó el brazo. El pastor, arrepentido, lo dejó todo y entró al monasterio para hacer penitencia toda su vida. 

En unos años Simeón había aventajado tanto a su maestro, que este y el abad, le permitieron en 541 tener su propia columna separada de la de Juan. Era más alta y estrecha que la de su maestro, y en torno a ella congregó a sus propios discípulos atendidos por su santa madre que lo había vendido todo para los pobres y acompañaba a su hijo viviendo al pie de la columna, sirviéndole a él, a los monjes y a los peregrinos.
Pero en esta nueva fase sin supervisión exageró en la penitencia, pues se ató una cuerda a la cintura, tan fuerte, que le hizo una llaga que permitió se hundiera la cuerda en la carne, pudriéndola. Emanaba un olor tan pestilente, que Juan le ordenó se la quitara para siempre, a lo que obedeció Simeón, como buen santo, para el que la obediencia es lo primero. Se había adherido tanto la cuerda, que fue necesario cortar trozos de carne, estando a punto de morir. 

Pasados los tiempos de tentaciones y cargas del demonio, le llegó el tiempo de la serenidad espiritual, siendo colmado por Dios de gracias y bendiciones, dándole dones inefables. Le libró de morir luego que un rayo alcanzara su columna y esta se derrumbara. Los monjes hallaron al santo sonriendo entre los escombros. Alcanzó una contemplación elevadísima, estando en éxtasis casi continuamente, llegando al conocimiento de verdades de la fe y misterios de la Revelación. Tuvo don de conciencias, libraba a los endemoniados, predecía acontecimientos futuros y cercanos en el tiempo, que él mismo podía comprobar se hacían realidad. También tuvo el don de milagros, sanando a muchos con solo trazar la señal de la cruz, o incluso mirarles desde lejos, aunque esta forma de sanar distante no le gustaba, porque siempre acompañaba los prodigios de palabras de vida eterna, no menos sanadoras. La fama hizo que en 554 el obispo de Seleucia le visitara y le ordenara presbítero en contra de la voluntad del santo.

Ya ordenado, su misión dio un paso adelante: comenzó a escribir, además de predicar. Sermones y obras ejemplarizantes escribía a los que le pedían algo. Escribió cartas y obras teológicas. Defendió el culto a las imágenes sagradas, para lo que escribió una carta al emperador Justiniano, recordándole su deber de defender la ortodoxia de la fe cristiana. Una carta tan llena de unción y verdad, que el emperador la tuvo en gran precio para defender la devoción a las imágenes. Doscientos años después aún la citaba el Segundo Concilio Ecuménico de Nicea, incluyéndola entre su argumentario los defensores de las imágenes. También denunció el santo los errores de las herejías que persistían en su tiempo.

En 566 se hizo construir una columna más alta aún, ya separada del monasterio, y junto a la cual reuniría a sus discípulos y su propio monasterio. En esta columna vivió 26 años más. A inicios de 592 supo por revelación que ese mismo año moriría. Convocó a los monjes, y cada día les exhortaba a ser vigilantes, a no perder la humildad y la caridad. Finalmente, el 24 de mayo, con 75 años de edad, falleció, viéndose grandes luces en el cielo en ese momento. 


Fuente: 
-"Novísimo año cristiano". JEAN CROISET. Madrid, 1847. 


A  23 de junio además se celebra a
Santa Etheldreda de Ely, reina y abadesa.
San Walter de Onhaye, presbítero mártir.

sábado, 19 de julio de 2014

Santa Macrina, la abuela y la nieta

Pregunta: Quisiera saber más de santa Macrina, y su imagen, si existe. Gracias. México.

Respuesta: Sí que existe, imágenes y santas. Y no una, sino dos, que son abuela y nieta. Para diferenciarlas se les llaman "Macrina, la anciana" y "Macrina la Joven":



Santa Macrina la Anciana y su parentela.
Santa Macrina la anciana, viuda. 14 de enero y 30 de mayo.
Poco se sabe de su vida, salvo lo que sus nietos escribieron y el elogio que le dedica San Gregorio Nacianceno (2 de enero) en su vida de San Basilio Magno. Fue mujer de San Basilio (también 14 de enero), y madre de San Basilio el Teólogo, obispo, quien estaba casado con Santa Emmelia, diaconisa (ambos a 30 de mayo). Por tanto, abuela de los santos Macrina la Joven (ver más abajo), San Basilio Magno (2 de enero y 14 de junio), San Gregorio de Nisa (9 de marzo, 10 de enero, 14 de octubre y 22 de noviembre) y San Pedro de Sebaste (9 de enero). Se cree que su familia fue convertida al cristianismo por el gran San Gregorio Taumaturgo (17 de noviembre) apóstol de Neocesarea. Las crónicas, piadosas, dicen que cuando este llegó a la región, solo había 17 cristianos y al morir, sólo 17 paganos. (1)

Macrina se casó muy joven con Basilio, piadoso cristiano. Fueron devotos y caritativos con los pobres. Ambos pagaron pronto el precio de ser cristianos, pues padecieron bajo el emperador Diocleciano, por lo que huyeron a las colinas del Ponto, junto al Mar Negro, donde vivieron en absoluta pobreza, al ser confiscados todos sus bienes, que eran muchas. Allí dos cabras bajaron de lo alto de los montes y se ofrecieron para ser compañía y alimentarles. Cuando terminó la persecusión, siete años después, regresaron a casa, donde fueron recibidos con alegría, y considerados confesores de la fe. Su hijo Basilio el Teólogo nació en la persecusión, y Macrina fue su ejemplo de firmeza en la fe. Ejemplo que luego de la paz de la Iglesia, lograda con el Emperador San Constantino (21 de mayo), este ejemplo se extendió a toda la familia. Su hijo Basilio casó con Emmelia y tuvieron diez hijos, de los que ya vimos que cuatro son considerados santos. Macrina influyó notablemente en la formación de sus nietos mayores, especialmente en Basilio y Macrina (la joven). Les enseñó la piedad, la caridad y el ardor de la fe. Y lo dice el mismo Basilio en el panegírico que le dedicó a su abuela. Santa Macrina sobrevivió a su marido, aunque no consta el año de la muerte de este. Ella murió en el 340.



A 14 de enero además se celebra a  
San Engelmar, eremita mártir.
Beato Odón de Novara, monje cartujo.



Santa Macrina la joven
con sus hermanos.
Santa Macrina la Joven, virgen. 19 de julio.
Fue la hija mayor de Santos Basilio y Emmelia. Educada en la piedad cristiana por sus padres, desde niña fue ejemplo y modelo. Al morir su padre (que había arreglado un matrimonio ventajoso para ella), hizo voto de virginidad y junto a su madre se dedicó a educar a sus hermanos que, como dijimos arriba, fueron los santos Basilio Magno, Pedro de Sebaste y Gregorio de Nisa. Además, se ejercitó en la oración, la penitencia y la meditación de la Palabra, convirtiendo su vida en casi monástica en medio del mundo. Junto a su madre, fundó un monasterio femenino en su propia casa del Ponto, para el cual su hermano Basilio escribió la regla que debían seguir las vírgenes. Destacó esta regla en la penitencia y, cosa que parte del monacato femenino perdió con el tiempo: el estudio, meditación y aplicación de la Palabra de Dios. Establecieron horarios de oración, especialmente oración litúrgica con los salmos y cánticos tradicionales. Como ya hemos hablado en otras ocasiones, esta vida monástica era considerada seguidora de la "instaurada" por el profeta San Elías, por lo que en crónicas, santorales y escritos hagiográficos aparece como carmelita. Y hay que entenderlo según el sentido que ya he explicado en el Santoral Carmelita.

Ocurrió que Macrina fue afectada durante mucho tiempo por una llaga gangrenosa que llevó en silencio y humildad durante mucho tiempo, hasta ser curada milagrosamente cuando Emmelia, su madre, trazó la señal de la cruz sobre dicha llaga. Sanó y solo quedó como testimonio un pequeño punto negro. Luego de la muerte de su madre, Macrina repartió todos sus bienes entre los pobres y junto a sus monjas comenzó a vivir del trabajo de sus manos, siguiendo la norma extendida en otros monasterios y seguida sabiamente por los eremitas. Basilio murió en 379 y Macrina enfermó gravemente a finales de ese mismo año. Avisado su hermano Pedro de Sebaste, fue a visitarla y la halló agonizante de fiebres, consumida y tendida humildemente sobre tablas. Ella le recibió con alegría y él le consoló predicándole sobre el amor de Dios, los premios de la vida Eterna. Así, luego de hacer la señal de la cruz, falleció plácidamente. 


Era tal la pobreza del monasterio, que no se halló nada para cubrir el cadáver, aparte del mismo velo de Macrina, pero su hermano Gregorio, presente en el entierro, le puso su propia capa episcopal y su propia cruz, en la que había una partícula de la Vera Cruz. El sepelio fue solemne, con varios obispos, monjes y monjas. Fue enterrada en la Iglesia de los Santos Cuarenta Mártires de Sebaste (9 de marzo), en la misma tumba de su madre. Venerada por todas las Iglesias, su memoria es muy estimada por los orientales, que la consideran casi una Madre del monacato femenino. Lo más extenso que de su vida se tiene por seguro es la vida que escribió su hermano Gregorio y el sermón de su funeral, que también se conserva.


Fuentes:
-"Historia del Monacato cristiano". ALEJANDRO MASOLIVER. Abadía de Montserrat, 1994.
-Año cristiano de España". Volumen 6. P. JOAQUÍN LORENZO VILLANUEVA. Madrid, 1792.
-"Diccionario biografico universal de mujeres celebres" Tomo III. VICENTE DÍEZ CANSECO. Madrid, 1845. 



A 19 de julio además se celebra a 
San Arsenio el Grande, abad.
San Bernulf de Utrecht, obispo.




(1) Basilio parece confirmar esto, al decir que su abuela guardaba celosamente las enseñanzas y escritos de Gregorio el Taumaturgo; los cuales leía asiduamente a sus nietos.


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miércoles, 7 de mayo de 2014

El Patrocinio de Nuestro Padre y Señor San José

De la escuela de Rubens,
Divus Ioseph Carmelus Patronum,
Flandes, S.XVII.
Col. British Museum.
Antiguamente, hoy III miércoles de Pascua se celebraba el patrocino de San José sobre el Carmelo Descalzo (La Orden del Carmen no tenía esta fiesta). Desde la Edad Media los carmelitas sintieron simpatía por la figura del padre putativo de Cristo en la tierra.

Las tradiciones de la Orden lo ponían como amigo de los hijos de Elías, según leyendas fundacionales, el "justo" de Nazaret acompañaba a Jesús y María en sus visitas a los eremitas del Carmelo, su figura se relacionaba con la de san Agabo, el carmelita constructor del primer santuario Mariano aún en vida de María, pretendiente de la Virgen y de la misma estirpe de San David. Los carmelitas pronto adoptaron la teología de Juan Gerson sobre San José profesado una devoción especial por su protector.


Teresa de Jesús sentía empatía por el "santo del silencio"; de acuerdo con la misma santa, el carpintero la había curado de su parálisis, por lo cual prometió ser gran difundidora de su culto. Cada año celebraba su fiesta con cantos, sermones y recreaciones especiales. Con la fundación del Carmelo Descalzo, Teresa colocó el primer convento bajo su patrocinio, como Dios le había indicado que tenía que hacerlo. Desde ese momento las fundaciones teresianas, en su mayoría se intitularon con el nombre del santo. Por su parte Juan de la Cruz narraba que de niño, había sido salvado por el patriarca de morir ahogado en un charco.


Los primeros descalzos como Jerónimo Gracián aprendieron de la fundadora la devoción al santo. Gracián escribió La Josefina, libro devoto que narraba la vida, y milagros de San José, le llamó a su libro con el mismo título de un escrito de Juan Gerson; además escribió otros tratados de la veneración por el santo. María de San José, hija predilecta de Teresa lo nombró patrono de la defensa de las Constituciones teresianas frente a la Consulta de Doria. En Nueva España, las monjas descalzas emularon a su madre espiritual llamando al primer convento carmelita de América en Puebla y el primero de la Ciudad de México con el mismo nombre de la fundación madre en Ávila. De acuerdo a sus crónicas el santo libraba de mosquitos, demonios, enfermedades a las monjas, además de proveer y proteger los "palomarcitos de la Virgen".


Al dividirse los teresianos en dos congregaciones: españoles e italianos, los primeros escogieron a José como titular de su observancia. Fue la congregación española la que pidió a Inocencio XI, les permitiera celebrar las grandes gracias que el glorioso patriarca había concedido a "la supuesta reforma", dicho pontífice les concedió el día 6 de abril del año 1682 que en la Dominica III de Pascua Florida pudiesen celebrar esta festividad, "dando á todos los cristianos el consuelo espiritual de enviar al Cielo sus votos, alegrándose del poderoso patrocinio que disfrutan en el santísimo y virginal Esposo de la Madre de Dios y Madre de los pecadores". Pronto la congregación italiana adoptó también la celebración.


En este día el provincial de San Alberto de Indias iniciaba oficialmente su trienio de gobierno. En el siglo XVIII la Congregación de Ritos pasó la fiesta del Domingo al miércoles (día que la liturgia romana ordinariamente dedica al santo). La fiesta dejó de ser exclusiva de los carmelitas descalzos y se extendió por toda la catolicidad que le nombró "Del Patrocinio". Con el Concilio Vaticano II, Pablo VI decidió suprimirla del calendario romano y teresiano para sólo observar la solemnidad del 19 de marzo y la fiesta del Obrero el 1 de mayo.


En México conservamos dos lienzos que representan el misterio del patrocinio, un fragmento que se conserva en la sacristía del Convento de Querétaro y uno de grandes proporciones que perteneció al Convento grande de San Sebastián, este fue donado por el prior del Consulado de México (comerciantes). San José sin el niño y ataviado de vestidura regia, extiende una larga cauda sobre la Orden, misma que sostienen angelitos volanderos, la capa cae del lado izquierdo sobre la madre fundadora y del derecho a su colaborador, detrás de ellos frailes y monjas en actitud orante y expectante.


El grabado que este año comparto perteneció a un misal de la Orden de la congregación italiana que se imprimió en Flandes, debajo del santo aparece el oracional de la misa, mientras que las esquinas superiores dos medallones sostenidos por angelitos representan el patrocinio del santo sobre San José de Ávila y el milagro de Juan de la Cruz niño.


 
Mario Sarmiento Zúñiga.
FFyL UNAM/ AHPCDM.


Gracias, Mario, amante del Carmelo, por este texto que me ha socorrido y enseñado un montón. Dios te lo pague.

Ramón. 

martes, 19 de marzo de 2013

De San José, recopilación.

Beto Cubas me envía este interesante extracto sobre la antiguedad de la devoción a San José en Oriente, fiestas, títulos, prerrogativas, leyendas, fabulaciones, que confirma que acerca de San José, Occidente llegó tarde. Cuando recién se incluía en el misal romano, ya muy lejos su devoción estaba plenamente integrada:

Helì y Jacob (...) son hermanos de madre e hijos de Estha , lo sostiene Julio africano, y tal vez lo sean pero la Beata Ana Catalina Emerich (4 de febrero) dice (como lo dijo San Agustín): "el Heli de la Biblia de San Lucas era el padre de María , al que algunos llaman Joaquín, y este Helì se caso con Ana. Ademas los apócrifos llaman al padre de José con el nombre de Jacob, o sea Santiago". El libro "Caverna de los Tesoros" es el único apócrifo que conserva el nombre de la mamá de San José, la llama "Abdit"... pero en muchos textos la llaman con el nombre de Abigaíl, algunos la llaman Betsabeth y otros la llaman Juana.

Las Fiestas de San José:

1. Concepción: 19 de junio.
2. Natividad: 19 de marzo.
3. Santo Nombre y Circunsición: 26 de marzo.
4. Presentaciòn al Templo: 27 de abril.
5. Desposorios: el 26 de noviembre en algunos calendarios, otros la sitúan el 24 de marzo, en consonancia con la Encarnación. El 23 de enero es el día más conocido, celebrándose hasta la Reforma Conciliar.
6. Muerte y Asunción: 20 de julio. Es la fiesta más antigua, celebrada en Oriente, aún la celebran los coptos.
7. San José Obrero: 1 de mayo. La última instituida, a raíz de la toma de conciencia de los derechos de los trabajadores.
8. Patrocinio sobre la Iglesia: Tercer Domingo de Pascua. Es de origen carmelita, que lo celebraban como patrono de la Orden, luego se extendió a toda la Iglesia. Ambas, Iglesia y Orden la celebraron hasta la Reforma Conciliar.
9. Sus santos padres: 11 de junio.


San José.
Santuario de la Bien
Aparecida, Cantabria.
Pregunta: En la gran mayoria de pinturas observo que a San José lo pintan muy mayor, pelado, con barba muy larga y blanca como de 60 o 70 años, a lado de La Virgen y de Jesús, será que era tan mayor? o es cosas de los Artistas? Paraguay

Respuesta: En el arte no ha sido afortunado el buen José: mientras que en el Románico es el gran ausente, en el Gótico no pasa de ser un abuelito "cocinasopas" en las representaciones de Belén. En el Renacimiento es un abuelo presente, pero secundario; en el Barroco se convierte en un joven hermoso, fuerte, presente y, a veces, protagonista y centro de retablos, santuarios y monasterios. El siglo XIX y XX ampliarían la devoción, pero lo harían acaramelado, rodeado de palomitas, lirios e impolutas virutas de serrín dorado. El motivo de estas representaciones (del pasado) de un San José anciano, tiene principalmente dos causas:

La primera y principal es que sobre José, los datos que se tienen, provienen de una leyenda, del Evangelio apócrifo "Historia de José el Carpintero", que nos cuenta algunas lindezas como que "era un hombre mayor y viudo que tenía ya 6 hijos de un anterior matrimonio". José sería elegido milagrosamente a pesar de su avanzada edad, para custodiar a María y luego casarse con ella. Según estas historias, su muerte se produjo cuando tenía 111 años, algo difícil de creer.


San Epifanio de Salamina (12 de mayo), en el siglo IV, es de los primeros en determinar que San José era era octogenario:
"Quod in primis homo senex supra 80 annos natus Virginem ad usum corporis non acceperit, sed divina providentia ad illam custodiendam est appositus" [1]
Conocida lámina de
San José como un abuelete.
Y con él San Nicéforo de Constantinopla (2 de junio), y ambos beben de los Evangelios Apócrifos. Aunque Baronio intenta justificarle, diciendo que Epifanio no lo afirma, sino que solo da una buena razón. 

La segunda razón es por el recelo machista de los teólogos a presentar un matrimonio virginal, donde el esposo fuera joven y vigoroso, zanjando la facilidad de dicho matrimonio en la imposibilidad de San José de tener deseos y actos propios del matrimonio. Y esto precisamente es lo que critica Juan Gerson, ferviente defensor de San José, e impulsor de la festividad de los Desposorios:
"Quizá objete alguien: ¿por qué entonces se le pinta viejo? Se le representa viejo en las pinturas por la virtud de la castidad, ya que dice el sabio que la edad de la senectud es una vida inmaculada. En contra de lo cual dice el profeta que maldito el niño de cien años. Y por tanto se le pintaba viejo desde el comienzo de la Iglesia naciente, cuando aún no había echado sus raíces en el corazón de los fieles la perpetua virginidad de María, para alejar cualquier amago de sospecha de trato carnal entre María y José. Aquí radica también que no se haya celebrado solemnemente este gozoso desposorio. Y como dice Horacio: 'A los pintores y a los poetas les está permitida cualquier audacia'". [2]
Una bobería, en mi opinión. Hoy, por el contrario, nos encontramos con un José hermoso, joven y apuesto. Ambas representaciones son todas figurativas y no tienen base histórica alguna. Sería un hombre normal, lo más creíble es que fuera joven y punto.


A 19 de marzo además se celebra a:

Beato Isnardo,
presbítero dominico
.
San Landoald,
presbítero
.
San Juan de Panaca,
abad
.
San Alkmund,
pr
íncipe y mártir. 
B. Andrés Gallerani,
laico fundador
.









[1] "Vida del Señor San Josef" Pbro. José Ignacio Vallejo. 

[2] Juan Gerson: Sermón sobre Jacob.


lunes, 5 de noviembre de 2012

Santa Cesárea de Arlés.

Pregunta: Hola Ramón como estas. Antes que nada felicitarte y darte gracias por esta página que es tan completa y agradable de leer ya que me interesa mucho el tema de la vida de los Santos. Leyendo el catecismo me encuentro con una frase de Santa Cesárea la joven, según menciona en el mismo. Me gustaría conocer datos de esta santa, a la cual la Iglesia le ha dado el honor de ser mencionada en el catecismo a través de sus palabras, y saber si se trata de Santa Cesárea de Arles o es otra distinta. Muchas gracias! Saludos cordiales.

Respuesta: Muchas gracias por tanta amabilidad, solo hago lo que buenamente puedo, y me rodeo de gente que me ayuda.

La frase a la que aludes es: "No hay ninguna doctrina que sea mejor, más preciosa y más espléndida que el texto del evangelio. Ved y retened lo que nuestro Señor y Maestro, Cristo, ha enseñado mediante sus palabras y realizado mediante sus obras" (Santa Cesárea la Joven, Rich.). Y se encuentra citada en el CIC, Capítulo Segundo, Parte IV, en la que se habla sobre el Evangelio, de su importancia en la Iglesia y lo que ha significado para los santos. Y vamos a ver que sabemos de quien escribió esto: 

Santa Cesárea de Arlés, abadesa. 11 y 12 de enero. 
Nació a finales del siglo V y murió a principios del VI. No se sabe mucho de ella, sino a partir de su hermano, San Cesáreo de Arlés (27 de agosto), que la llamó junto a sí cuando quiso fundar un monasterio femenino en la ciudad de Arlés. El primer monasterio, San Juan de Alyscamps, a las afueras de Arlés fue asolado por los bárbaros en el 508, y Cesáreo lo trasladó al interior de la ciudad. Lo inauguró el 26 de agosto de 512, y aún existe, como Abadía de San Cesáreo, aunque con la regla de San Benito. Allí se trasladó Cesárea, que ya era religiosa en un monasterio de Marsella, donde practicaba la oración, penitencia y demás virtudes.


Cesáreo entrega
la Regla a Cesárea
Era un monasterio para vírgenes y viudas, que se dedicarían a especialmente a la oración, la caridad, al auxilio de los pobres y al cuidado de los enfermos. En estos tiempos, estas actividades apostólicas no estaban reñidas con la clausura, que se entendía no tanto como la imposibilidad de salir fuera las religiosas, sino como la imposibilidad de que entraran los extraños. Los monasterios tenían dependencias anexas como hospederías, hospitales, horfanatos, pero estaban separadas de la zona de clausura

Junto a su hermano Cesárea escribió (durante siglos se dijo que solo era obra de él) una regla monástica específicamente para mujeres, siendo la primera que se conoce de este tipo. A mediados del mismo siglo, Santa Radegundis (13 de agosto) pidió seguirla en su monasterio de Poitiers, y se le concedió, en contra de la opinión de San Medardo (8 de junio). La Regla establecía que las religiosas debían trabajar en costura o lavado, o en la transcripción de libros, y con ello mantenerse. Debían estudiar al menos dos horas al día. La carne y otros alimentos caros estaban terminantemente prohibidos, salvo para las enfermas. El baño diaro era obligatorio. Las vestiduras de la iglesia debían ser sin bordados ni trabajo fino alguno, así como los hábitos. No estaban sujetas a superior ni obispo alguno, salvo a la abadesa.

En 529, parece que joven aún, Cesárea murió, tan pobre, que hasta su hábito donó a la comunidad. Fue enterrada en la tumba que su hermanohabía preparado para ambos cuando llegase su momento. San Gregorio de Tours (17 de noviembre) la llama "santa y bienaventurada", y San Venancio Fortunato (14 de diciembre) habla de ella en sus versos. Le sucedió otra Santa Cesárea (12 de enero también) llamada "la anciana", porque vivió muchos años.


A 11 de enero además se celebra a 
San Egwing de Worcester, obispo.
Santas Ethna y Fiedhealm de Tara, vírgenes

miércoles, 11 de abril de 2012

San Macario en Andorra de Teruel

Pregunta: Estimado amigo, le escribo desde Andorra ,un pueblo de Teruel, España, del cual es nuestro patron San MAcario. Me gustaria saber todo lo concerniente a San Macario de Alejandria el Joven. Lo nombra dos veces con los animales, una con la hiena y otra con los leones, y es verdad que en la cúpula que hay en nuestra ermita hay una leona pintada. Estamos haciendo un estudio sobre San MAcario y toda noticia que nos pudiera dar seria maravillosa. Por lo que veo es un experto en santos. Agradeciendole de antemano su atencion me despido hasta pronto. Un abrazo. España

Respuesta: Hola. Gracias por su amabilidad, pero solo hago lo que puedo, que es leer mucho a los que de verdad eran expertos (Butler, Acta Sanctorum, Ruinart) y hacer anotaciones. Y vamos al santo:

San Macario,
con las uvas y el farolillo
San Macario de Alejandría "el joven", eremita. 2 y 19 (Iglesia Oriental, con San Macario el Grande) de enero.

Su vida la escribió su discípulo San Paladio de Helenopolis (27 de noviembre) en "Historia de las Comunidades del Desierto". Paladio dice que Macario era natural de Alejandría, y era pastelero. Muy joven, por servir a Cristo, dejó el mundo y se fue al desierto entre los años 335 y 337, donde vivió más de sesenta años en penitencia, oración y ayunos. Primeramente vivió en la Tebaida y sobre el 373 se adentró más en el desierto, en la región de “las Celdas”, aunque para exhortar a peregrinos y visitantes, solía visitar la zona de Nitria (1). Allí en el desierto recibió Macario el orden sacerdotal, y conoció a San Macario el Viejo (15 de enero), que vivía a unas cuarenta millas. Junto con este, fue discípulo de San Antonio Abad (17 de enero). Curiosamente, era mayor que San Macario el Viejo, y aún así le sobrevivió cinco años más. La razón de que le llemen "el Joven" es que llegó más tarde a la vida monástica que Macario "el Viejo".

Paladio cuanta que en una ocasión le regalaron a Macario un apetitoso racimo de uvas, todo un manjar y este lo aceptó por caridad, pero por austeridad, no las quiso comer, sino que la lo llevó a otro ermitaño, que estaba enfermo. Este a su vez, lo aceptó, pero corrió a darlo a un monje anciano, y este lo tomó y lo llevó a uno jovencito, aún no adaptado a los rigores. Este lo llevó a otro y así, pasó de uno en uno, hasta volver a Macario que, contento por la caridad y abstinencia de sus monjes, tampoco las comió. Y es que era santo penitente de los más. Paladio también nos dice que vivió 7 años comiendo hierbas, otros siete comiendo solo 5 onzas de pan al día, y para ello lo metía en una vasija de cuello estrecho, en la que no podía meter más que dos dedos y que un pequeño vasito de aceite le duraba todo un año.

Motivado por la fama de San Pacomio (6 y 9, Iglesia copta; y 14 de mayo), Macario se fue a Tabenna, llegó de incógnito, sin decir su identidad, para ser tratado como un monje más. Pacomio dudó de su aptitud para la penitencia y la oración, pero lo admitió. Al llegar la cuaresma, probó su aptitud, comiendo sólo los sábados, y para eso, hojas de palmera ablandadas en agua. No durmió salvo dos horas al día, sino que estuvo en continuo trabajo y oración. Esta actitud asustó a los monjes, que se quejaron a San Pacomio, puesto que era modelo inimitable. Pacomio pidió a Dios le revelase quien era ese extranjero y habiendo conocido que era el famoso Macario, le despidió, pidiéndole volviera a su desierto, por la paz de sus monjes.

En una ocasión mató un mosquito que le atormentaba y, movido por la pérdida deuna ocasión para mortificarse, se fue al pantano de Sceta, para dejarse picar por mosquitos y avispas. 6 meses padeció esta penitencia, hasta que la obediencia le obligó a regresar al monasterio, estando desfigurado hasta el punto de ser reconocido solo por la voz. Algunas versiones dicen que esto lo hizo por vencer tentaciones de la carne. Para vencer la tentación de la vanagloria, cargó durante días con una cesta repleta de arena, diciéndose "estoy atormentando a mi atormentador" (el cuerpo). Habiendo muerto un monje, se hallaron 100 coronas de plata, ante lo cual los monjes no sabían que hacer. Algunos pensaron usarlas para adecentar la iglesia, otros que para los pobres, y habiendo preguntado a Macario y otros padres, este decidió fuesen arrojadas a la sepultura del monje con estas palabras: "vaya esta moneda contigo en tu perdición". Y nunca más se vio moneda alguna en el desierto.

San Macario, imagen procesional
de Andorra de Teruel.
Realizó algunos milagros, como el de sanar de una llaga cancerosa en la cabeza a un sacerdote que quería ser monje. Para Macario, la llaga era producto de un pecado carnal y no confesado. Arrepentido el presbítero y aceptada la pena (2), fue absuelto y sanado por el santo.

En el año de 375, Macario fue desterrado del desierto, junto a San Macario el Viejo, por orden de Lucio, patriarca de Alexandría, que profesaba la herejía arriana. Murió Macario en 394, perpetuándose su memoria como una de las más grandes de la vida monástica. En el desierto de Nitria aún hoy subsite un monasterio oriental con su nombre, en el que se sigue la regla que es un compendio de la de San Macario el Viejo y los ejemplos y dichos de nuestro Macario.

San Macario y la hiena.
La leyenda dice que una hiena le trajo a su celda a su cría, ciega de nacimiento. El santo, movido a la piedad, untó los ojos del animal con su saliva, que sanó milagrosamente. La hiena, agradecida, al otro día apareció en la cueva del santo con una piel de oveja. El santo le dijo: "¿De donde has sacado esta piel? Has matado una oveja que no te pertenecía, tal vez era la oveja de un pobre. No la tomaré, si no prometes antes no volver a hacerlo". La hiena bajó la cabeza, soltando la piel a sus pies, lo que el santo tomó como un asentimiento y solo entonces la tomó, para más adelante regalarla a San Pafnucio de Heraclea (29 de noviembre) quien dejó esta historia escrita. En ocasiones en lugar de una hiena, le ponen una leona, supongo que por ser un animal más noble, según la simbología de los animales.

Su iconografía le muestra habitualmente como un anciano eremita, aunque no faltan los que han tomado lo de "joven" al pie de la letra y le pintan siempre con juventud. Entre sus atributos está la cesta o bolsa de arena, el farolillo, que el demonio le apagaba constantemente para que no pudiera orar; el racimo de uvas, y la hiena o leona. Es patrón contra las hernias (por lo del peso de la arena), y en algunas regiones de los vinateros (por el racimo de uvas).

Pechina de San Macario de Andorra




En cuanto a la figura que aparece en la pechina de la cúpula, es un símbolo de la victoria sobre el mal (un ángel le clava un dardo) y no tiene que ver con San Macario, aunque a este se le relacione con una leona al cambiar la leyenda de la hiena. Por si fuera poco, es león y no leona, aunque la melena sea estilizada y del mismo color que la coloración utilizada para la piel. Si se aumenta la fotografía se puede ver. Necesitaría comparar las otras figuras de las pechinas de la cúpula para una descripción más precisa. Por cierto, bella cúpula la de la ermita.

______________________________________________________________________________
(1) Los eremitas vivían aislados y solo se juntaban los sábados para las vísperas y los domingos, para la eucaristía y la comunión (los más solitarios, ni eso). En caso de faltar alguno, se suponía enfermedad y se le visitaba y acompañaba hasta que sanara o muriera. Al llegar un nuevo monje, alguno debía dejarle su celda y hacerse una nueva para sí mismo.

(2) En aquellos tiempos, ante un pecado púclico de la carne, blasfemia u homicidio, la pena canónica consistía en no ejercer nunca más el sacerdocio.


MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

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Santa Almedha, virgen y mártir.

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