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miércoles, 7 de mayo de 2014

El Patrocinio de Nuestro Padre y Señor San José

De la escuela de Rubens,
Divus Ioseph Carmelus Patronum,
Flandes, S.XVII.
Col. British Museum.
Antiguamente, hoy III miércoles de Pascua se celebraba el patrocino de San José sobre el Carmelo Descalzo (La Orden del Carmen no tenía esta fiesta). Desde la Edad Media los carmelitas sintieron simpatía por la figura del padre putativo de Cristo en la tierra.

Las tradiciones de la Orden lo ponían como amigo de los hijos de Elías, según leyendas fundacionales, el "justo" de Nazaret acompañaba a Jesús y María en sus visitas a los eremitas del Carmelo, su figura se relacionaba con la de san Agabo, el carmelita constructor del primer santuario Mariano aún en vida de María, pretendiente de la Virgen y de la misma estirpe de San David. Los carmelitas pronto adoptaron la teología de Juan Gerson sobre San José profesado una devoción especial por su protector.


Teresa de Jesús sentía empatía por el "santo del silencio"; de acuerdo con la misma santa, el carpintero la había curado de su parálisis, por lo cual prometió ser gran difundidora de su culto. Cada año celebraba su fiesta con cantos, sermones y recreaciones especiales. Con la fundación del Carmelo Descalzo, Teresa colocó el primer convento bajo su patrocinio, como Dios le había indicado que tenía que hacerlo. Desde ese momento las fundaciones teresianas, en su mayoría se intitularon con el nombre del santo. Por su parte Juan de la Cruz narraba que de niño, había sido salvado por el patriarca de morir ahogado en un charco.


Los primeros descalzos como Jerónimo Gracián aprendieron de la fundadora la devoción al santo. Gracián escribió La Josefina, libro devoto que narraba la vida, y milagros de San José, le llamó a su libro con el mismo título de un escrito de Juan Gerson; además escribió otros tratados de la veneración por el santo. María de San José, hija predilecta de Teresa lo nombró patrono de la defensa de las Constituciones teresianas frente a la Consulta de Doria. En Nueva España, las monjas descalzas emularon a su madre espiritual llamando al primer convento carmelita de América en Puebla y el primero de la Ciudad de México con el mismo nombre de la fundación madre en Ávila. De acuerdo a sus crónicas el santo libraba de mosquitos, demonios, enfermedades a las monjas, además de proveer y proteger los "palomarcitos de la Virgen".


Al dividirse los teresianos en dos congregaciones: españoles e italianos, los primeros escogieron a José como titular de su observancia. Fue la congregación española la que pidió a Inocencio XI, les permitiera celebrar las grandes gracias que el glorioso patriarca había concedido a "la supuesta reforma", dicho pontífice les concedió el día 6 de abril del año 1682 que en la Dominica III de Pascua Florida pudiesen celebrar esta festividad, "dando á todos los cristianos el consuelo espiritual de enviar al Cielo sus votos, alegrándose del poderoso patrocinio que disfrutan en el santísimo y virginal Esposo de la Madre de Dios y Madre de los pecadores". Pronto la congregación italiana adoptó también la celebración.


En este día el provincial de San Alberto de Indias iniciaba oficialmente su trienio de gobierno. En el siglo XVIII la Congregación de Ritos pasó la fiesta del Domingo al miércoles (día que la liturgia romana ordinariamente dedica al santo). La fiesta dejó de ser exclusiva de los carmelitas descalzos y se extendió por toda la catolicidad que le nombró "Del Patrocinio". Con el Concilio Vaticano II, Pablo VI decidió suprimirla del calendario romano y teresiano para sólo observar la solemnidad del 19 de marzo y la fiesta del Obrero el 1 de mayo.


En México conservamos dos lienzos que representan el misterio del patrocinio, un fragmento que se conserva en la sacristía del Convento de Querétaro y uno de grandes proporciones que perteneció al Convento grande de San Sebastián, este fue donado por el prior del Consulado de México (comerciantes). San José sin el niño y ataviado de vestidura regia, extiende una larga cauda sobre la Orden, misma que sostienen angelitos volanderos, la capa cae del lado izquierdo sobre la madre fundadora y del derecho a su colaborador, detrás de ellos frailes y monjas en actitud orante y expectante.


El grabado que este año comparto perteneció a un misal de la Orden de la congregación italiana que se imprimió en Flandes, debajo del santo aparece el oracional de la misa, mientras que las esquinas superiores dos medallones sostenidos por angelitos representan el patrocinio del santo sobre San José de Ávila y el milagro de Juan de la Cruz niño.


 
Mario Sarmiento Zúñiga.
FFyL UNAM/ AHPCDM.


Gracias, Mario, amante del Carmelo, por este texto que me ha socorrido y enseñado un montón. Dios te lo pague.

Ramón. 

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