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viernes, 30 de junio de 2017

De Reyes Santos (XVII): San Ladislao I de Hungría.

San Ladislao I de Hungría, rey. 30 de junio y 29 de julio.

Fue hijo de Bela, hijo de Vazul, un príncipe opuesto al rey de Hungría, San Esteban I (16 de agosto y 2 de septiembre), y que fue mandado a cegar por la reina, la Beata Gisela (7 de mayo). Ante esto, los hijos de Vazul, Andrés, Bela y Leven, huyeron. Bela casó Riquilda, con la que tuvo varios hijos: entre ellos nuestro santo, que nació sobre 1045 en Polonia. En 1038 murió San Esteban, luego de largas luchas por defender el trono, como sus hijos Otón y San Emeric (4 de noviembre) habían fallecido, subió al trono Pedro Orseólo, sobrino de Esteban, que fue depuesto por su mal gobierno. Los hijos de Vazul entonces quedaron como herederos al trono, por lo cual, la mayoría de obispos y nobles quisieron que Andrés, hijo mayor de Vazul fuera coronado. Andrés subió al trono, prometiendo a su hermano Bela que a su muerte, el heredaría el trono, pues solo tenía hijas mujeres. Pero, sin embargo, en 1053 Andrés tuvo un hijo varón, llamado Salomón, al que Andrés mandó coronar como sucesor, obviando la promesa.

A la muerte de Andrés, no se permitió reinar a Salomón, muy joven aún, y el trono fue ocupado por Bela, como hermano siguiente a Andrés. El joven Salomón hubo de ser exiliado a Alemania, de donde volvió en 1063 con tropas para reclamar su reino. Así, Ladislao y sus hermanos Geza y Lampert tuvieron que salir de Hungría. El santo se fue a donde su primo el duque Boleslao II "el Temerario", que les ayudó a reclamar el reino frente a Salomón. Este, viéndose con poca posibilidad de hacer frente a los tres hijos de Bela, llegó a un acuerdo y les cedió parte del reino. Con altibajos, la relación entre todos fue buena en aras de mantener la estabilidad y la fuerza del reino húngaro, que tenía muchos enemigos, así que más de una vez se unieron Ladislao y Salomón para luchar contra cumanos, bizantinos o búlgaros. Sobre esta época una leyenda, ampliamente recogida por la iconografía y los romances, narra que, estando los húngaros persiguiendo a los cumanos, estos comenzaron a soltar monedas de oro del botín que tenían, para que los húngaros, entretenidos con el oro, no les persiguieran. Y así pasó, y por más que el santo rey les arengase, los húngaros preferían buscar las monedas entre las hierbas. Entonces Ladislao hizo oración y las monedas se convirtieron en piedras, y viendo este portento, los húngaros volvieron a perseguir a los cumanos, hasta que los echaron.

Una vez que pasó el tiempo, los recelos aumentaron, Salomón se hizo partidario del emperador Enrique IV, mientras que Geza y Ladislao eran partidarios del papa San Gregorio VII (25 de mayo) el asunto de las Investiduras. Este dilema, sumado al vasallaje de Salomón al Imperio, de poco gusto a los húngaros, dinamitó el reinado de Salomón, que llegó a su fin en 1074, cuando este intentó asesinar a Geza, pero fue vencido por los hermanos. Los húngaros, cansados de él, le despojaron del trono y lo entregaron a Geza, que reinó hasta 1077, muriendo en paz. Ladislao ascendió al trono y entonces Hungría volvió a tener un monarca santo: era Ladislao muy piadoso, justo y caritativo, incluso con Salomón, que más de una vez conspiró contra él. Aunque podía condenarle a muerte, solo mandó le apresaran una y otra vez. Implementó una política de paz interna y externa, pactando y no teniendo injerencias en asuntos de otros reinos. Su piedad quedó evidenciada por sus ayunos, sus horas de oración y su asistencia diaria a misa y oficios litúrgicos. De su oración una leyenda cuenta que un soldado le vio levitando mientras oraba en la catedral de Nagyvárad. Revisó el código penal, actualizándolo, suprimiendo o añadiendo nuevas leyes justas, persiguiendo especialmente el robo, la usura y el asesinato. Condenó el amancebamiento y la simonía por parte de eclesiásticos, siguiendo la reforma eclesiástica del papa Gregorio. Fundó las diócesis de Zagreb y Várad. Fundó muchos monasterios, escuelas y hospitales para pobres. Cuéntase que en una ocasión en que había una gran sequía, el santo levantó una roca por inspiración divina, y bajo ella brotó un manantial.

Leyenda del sepulcro de San Esteban.
En 1079 Ladislao se casó por segunda vez, con Adelaida, hija de Rodolfo de Rheinfeld, con el que forjó una fuerte alianza con el papa y frente al emperador. Fruto de este matrimonio nació la princesa Piroska, apóstata para los romanos y santa para la Iglesia Ortodoxa, que la venera como Santa Irene (13 de agosto), pues adoptó esa religión al convertirse en emperatriz de Constantinopla por su matrimonio con Juan II Conmeno. En 1083 Ladislao pidió la canonización de San Esteban. El 15 de julio quiso hacerse un reconocimiento de las reliquias, pero no pudo hacerse, porque la piedra del sepulcro no se movía. Una leyenda cuenta que una monja tuvo una revelación acerca de que Ladislao antes debía perdonar del todo a su enemigo Salomón y dejarle libre, antes de canonizar al santo rey Esteban. Salomón fue liberado y devueltas sus propiedades, y entonces, el sepulcro pudo abrirse. El cuerpo estaba incorrupto. Igualmente logró que se canonizara a San Emeric, hijo de Esteban, y al obispo mártir San Gerardo Sagredo (24 de septiembre). Ese mismo año ordenó la traslación del ermitaño San Andrés Zoerard (17 de julio).

Su reinado también se caracterizó por la expansión territorial y cultural de los húngaros, estos ya cristianos, llevaron la cultura romanista y la evangelización a los territorios conquistados, como Moldavia y Valaquia. Croacia le llegó a las manos luego que su cuñado (casado con su hermana Helena), el rey Dmitar de Croacia muriera. Al no haber herederos y muchos pretendientes, Helena pidió ayuda a Ladislao y este tomó Croacia bajo su poder en 1091. El papa Gregorio VII le reprendió por ello en una misiva, pues el reino croata era vasallo papal, y no de Hungría. Ese mismo año logró la rendición de los cumanos que amenazaban Hungría, logrando que no fueran asesinados, sino que en contrapartida aceptaran el cristianismo y se dejaran evangelizar.

En 1093 Ladislao estuvo a punto de partir a luchar contra los sarracenos, pero la enfermedad se lo impidió. En 1095 quiso unirse a la I Cruzada, convocada por el papa Urbano II, pero no llegó a alistarse, pues falleció enfermo el 29 de julio del mismo año, mientras estaba en una guerra con los checos cerca de Nitra, Eslovaquia. Como no tenía hijos varones, había educado a su sobrino Colomán, hijo de Geza, para que fuera su heredero al trono húngaro. Una leyenda cuenta que cuando el santo cuerpo era llevado a enterrar a Somogyvár, los bueyes torcieron el camino sin que nadie pudiera deternerlos. Así, llegaron al monasterio de Nagyvárad, fundado por el mismo santo, donde fue sepultado y se veneran sus reliquias.

Busto relicario con
la cabeza del santo.
A finales del siglo XII, reinando Bela III, el culto a San Ladislao patriótico-religioso creció fuertemente en Hungría, escribiéndose la primera "vita" en 1192, año en que fue canonizado por Celestino III. El romanticismo de la época caballeresca de los siglos XIII y XIV lo acrecentarían más aún, creando piadosas leyendas de corte militar y religioso, que sirvieran de ejemplo a los caballeros. Sus virtudes, que las tenía, se adornan mucho más. En el siglo XIV, con la peste en auge, surge la leyenda del Ungüento de San Ladislao, que dice que habiendo peste en Hungría, Dios habló al rey Ladislao y le dijo que disparase una flecha con su arco, sin apuntar a ningún sitio, y allí donde cayera la flecha, estaría el remedio a la epidemia. Lo hizo el santo y al buscar la saeta, la halló atravesando una flor de gentiana (un tipo de violeta), de la cual se fabrica tal ungüento.


Fuente:
-Vidas de los Santos. Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 30 de junio además se celebra a
San Adolfo de Osnabrück, obispo.
San León de Patara, mártir.

jueves, 29 de junio de 2017

¡Para un justo salario, Emma, ruega por nosotros!

Santa Emma de Gurk, viuda y fundadora. 29 de junio.

"El salario justo".
Nació sobre 983, en la noble familia condal Friesach-Zeltschach, parientes de San Enrique Emperador (13 de julio), en cuya corte creció, llamando la atención por su caridad, prudencia y piedad. De su infancia se cuentan leyendas como que por el olfato podía saber donde estaban celebrando misa y si ya había sido consagrada la Hostia. En 1010 se casó con el piadoso conde Guillermo de Sann, y tuvieron dos hijos, Guillermo y Hartwig. Ambos esposos eran piadosos y amantes de la caridad con los pobres. Construyeron y embellecieron varias iglesias, fundando canonjías y hospitales en algunas de ellas.

Sus hijos estaban a cargo de unas minas de plata y hierro que la familia tenía, pero no eran buenos administradores, y sus malas acciones provocaron una revuelta de los siervos, que asesinaron a ambos jóvenes. Por contrición de aquel pecado hacia sus hijos y por los pecados de sus hijos, Emma emprendió una peregrinación a Roma. En 1036 su marido también fue asesinado por orden del conde Adalbero de Eppenstein, por meras razones políticas. Sin embargo, una leyenda surgió diciendo que había sido asesinado a la vuelta de dicha peregrinación romana. Guillermo había pedido refugio a un agricultor, que, viendo sus ropas ajadas por el viaje, le mandó a dormir al establo. Esa misma noche el conde murió por agotamiento, y por la mañana el agricultor y un guarda de bosques hallaron el cuerpo, revisaron las ropas y vieron su sello. Avisaron a Emma, y esta, como no habían elegido aún donde situar el panteón familiar, subió el cuerpo a un carro tirado por bueyes y donde estos se detuvieron por tercera vez, allí fue sepultado. En 1043 Emma mandó hacer una bellísima capilla sobre el sitio de la tumba plantando tres árboles, como recuerdo a su marido y sus hijos. La tradición quiere que los árboles que allí hay son los mismos que plantó la santa.

Ya viuda y sin hijos a los que dar herencia, Emma se consagró enteramente a la caridad. Todas sus posesiones las donó al obispado de Salzburg, que construyó varios monasterios y hospicios con la inmensa fortuna. Fundó una hermosa abadía benedictina en Gurk, que fue consagrada en 1043. Una leyenda cuenta que mientras se construía la iglesia, algunos trabajadores se quejaron de que no se les daba un salario justo. Entonces Emma puso ante ellos una bolsa de oro, de la que cada cual podía tomar lo que considerara correcto, según el trabajo realizado. Pero he aquí que a aquellos que tomaban más de lo que les correspondía, le desaparecían las monedas de las manos, y aquellos que tomaban menos, las monedas les aumentaban ante sus ojos. En esta abadía entró Emma como religiosa el mismo día de la consagración. Allí se venera una piedra en la que la tradición local dice que Emma se sentó antes de abandonar el mundo. Es costumbre que las mujeres embarazadas se sienten allí para pedir protección para sus hijos, e igualmente se sienta a los niños pequeños pidiendo la intercesión de la santa.

Relicario en Gurk.
Emma subió al cielo el 29 de junio de 1045, a solo dos años de su vida monástica. En 1174 sus reliquias fueron trasladadas a la catedral de Gurk. En 1228 se comenzó a anotar los milagros que ocurrían por su intercesión junto a sus veneradas reliquias. En 1287 se le beatificó formalmente. La canonización no llegó hasta 1938, luego de siglos de trámites y parálisis del proceso, por diversas causas, accidentales (en 1469 se suspendieron todos los procesos por la peste en Roma) o políticas (en 1724 fracasó por las fricciones entre Roma y Austria) En 1938 se firmó el decreto de canonización, pero la ceremonia no se llevó a cabo por la anexión de Austria a la Alemania nazi. En 1940 se hizo efectiva. Aún así, su culto continuaba en Gurk, promovido por los redentoristas desde el siglo XIX, ellos lograron la canonización y mantienen viva la devoción. Además de lo mencionado antes, se le invoca para obtener la fertilidad, pasando por la cripta, debajo de su sepultura y besando un anillo que pende de las reliquias. También se le invoca contra los males oculares.


Fuente:
"Married Saints and Blesseds: Through the Centuries". FERDINAND HOLBÖCK. Ignatius Press, 2002.


A 29 de junio además se celebra a
San Gero de Colonia, obispo.
Santas Judith y Salomé de Niederaltaich, reclusas.

Ver también "San Pedro y San Pablo en la doctrina de Santa Teresa".

miércoles, 28 de junio de 2017

Sereno y sus compañeros, serenamente al cielo.

San Sereno de Alejandría y compañeros mártires. 28 de junio. 

Santas Marcela, Potamiena
y los demás mártires.
Este grupo de mártires padeció entre 202 y 211, imperando Severo. Sus nombres son Sereno, Teodoro, Pastafo, Tytiro, Dionisia, Pársimo, Fésico, Dista, Ambenio, Ariuso, Dióscoro, Orión, Turbano, Capitolino, Orión (otro), Simero, Plutarco, Ireneo, Heráclides, Heron, Potamino, Marcelo, Fabián, Félix, Arion, Capitolino (otro), Nisias, Elafas, Basílides, Leónides, Panoso, Pece, Sidisto, Pambono, Orioso, Panubero, Tilino, Nonica, Sinido, Memio, Julio, Leónides (otro), Plutarco (otro), Sereno (otro), Potamiena, Marcela y Raisa.

Eran ciudadanos de Alejandría, cuyo gobernador era fiel cumplidor, y algo más, de los edictos imperiales contra los cristianos. Algunos de estos mártires eran discípulos de la escuela de Orígenes, el cual les alentó a permanecer fieles a Cristo. La selección fue arbitraria, pues otros cristianos se salvaron, como el hermano de Plutarco, que llegaría a ser el siguiente obispo de Alejandría, San Heraclio (14 de julio). De nuestros mártires se ha reseñado como murieron algunos: Sereno, el que encabeza la lista, fue quemado vivo, Heráclides, que era catecúmeno, y Heron, que era neófito, fueron decapitados. El otro Sereno fue sometido al potro y luego decapitado.

Raisa era también alumna de Orígenes, quien le había encargado la catequización de las mujeres, aunque ella misma no era aún bautizada; su martirio le sirvió de bautismo muriendo quemada viva. Otra de las jóvenes martirizadas fue Potamiena, una esclava, martirizada en brea candente, y su memoria, junto a su madre, Marcela, se celebra a 7 de junio, separadas del grupo.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 28 de junio además se celebra a
San Woazeg de Granard, obispo.
Santa Theodechilde de Sens, reina.

martes, 27 de junio de 2017

Dineros tuvo, y dineros no quiso.

San Sansón el Hospitalario, confesor. 27 de junio.

Sansón nació en Roma, a finales del siglo V, en una familia pobre. Fue educado por un presbítero, que promovió su afán de aprender y le encaminó a la medicina. Fue el santo un buen médico, siempre hallaba el remedio adecuado, y todos le buscaban, por lo que pronto tuvo una gran fortuna. Pero a la par que los cuerpos, a Sansón le interesaba curar a las almas, por lo que comenzó a predicar a Cristo al mismo tiempo que curaba con sus medicinas. Oraba y los enfermos sanaban antes de tomar sus remedios. Cuando el prestigio y la fama se le hicieron insoportables, lo dejó todo y se fue a Constantinopla, donde en una pequeña casita comenzó a atender a los enfermos, sobre todo a los pobres, sin cobrarles nada. El patriarca Epifanio supo de él y cuando le conoció personalmente, le ordenó presbítero para que además de dar medicinas, pudiera ungir a los enfermos como sacerdote.

Estando en la capital del Imperio le conoció el emperador Justiniano, que se hallaba enfermo y desahuciado. Le mandó llamar el monarca, y apenas el santo tocó la llaga que le afectaba, esta quedó sana. Quiso el emperador premiarle con riquezas, pero Sansón respondió: "Estimado señor, una vez tuve oro y plata en abundancia, pero todo lo dejé por Cristo, con la esperanza de obtener la vida eterna". Y como Justiniano insistió, Sansón le dijo que construyera un hospital para los enfermos pobres. En este hospital y entre sus necesitados vivió muchos años, sanando y llevando a Cristo, sin aceptar jamás un céntimo por ello. Murió en 530, venerado por los constantinopolitanos, que le lloraron y le tuvieron por santo desde siempre. Fue sepultado en la iglesia de San Mocio (3 de julio) y pronto ocurrieron grandes portentos junto a sus reliquias.


Fuente:
-"Diario sagrado y calendario general". PABLO MINGUET E YROL. Madrid, 1750.


A 27 de junio además se celebra a
San Zoilo de Córdoba y compañeros mártires.
San Cirilo de Alejandría, Doctor de la Iglesia.

lunes, 26 de junio de 2017

San Salvio, mártir por dineros.

San Salvio de Amiens, obispo y mártir. 26 de junio, 11 de enero (Martirologio Romano), 10 de septiembre (en Cladelles) y 15 de octubre (elevación de las reliquias).

San Salvio.
Villers, Pol.
Sobre este santo mártir poco se conoce, y lo que nos ha llegado está relacionado con su culto y lo que posterior a este se redactó para satisfacer la devoción. Histórica es su existencia, pero mezclada con leyendas y anécdotas de otros santos. La primera "vita" es la "Passio sancti episcopi Salvii martyri", supuestamente escrita en el mismo siglo VIII, y que la crítica acepta por fiables en tiempo y espacio.

Fue de noble familia franca, de la provincia de Alvernia. Desde pequeño se inclinó a las letras y la piedad y se le hace profeso de la Regla de San Benito desde muy joven. La leyenda le hace obispo de Amiens reinando Hilperico, el cual, sintiéndose atraído por la herejía arriana, escribió a Salvio para que le apoyase en su protección y defensa de esa fe. Pero Salvio, fiel a la verdad de Cristo, hizo mil pedazos la carta. Durante su episcopado, fue de vida ejemplar y piadosa. Predicaba siempre que podía, consolaba a los pobres y enfermos y realizó varios milagros, como dar vista a ciegos, oído a los sordos, o poder andar a los lisiados.

La leyenda no nos cuenta el motivo, pero realizó Salvio un viaje a Gascuña, acompañado de su presbítero San Superio (26 de junio). En este viaje iban predicando y realizando portentos. Llegados a Valenciennes en la Pascua sobre el año 740, celebró Salvio los oficios y predicó al pueblo. Luego de los oficios, les invitó a comer un noble llamado Genard, cuyo hijo Ynegard, codiciando los ornamentos riquísimos que el obispo portaba consigo, luego que comieron apresó al obispo y su presbítero y estando encerrados mandó a un criado que les quitase la vida. Lo hizo el criado, degollándolos y enterrando los cuerpos en un establo. Otras versiones de la leyenda dicen que Ynegard les asesinó por las recriminaciones que el santo hacía en sus sermones contra los avaros, los injustos y los nobles explotadores, entre los que Ynegard era de los peores. Y otras, que Salvio portaba vasos sagrados y ornamentos riquísimos para ser precisamente martirizado por ellos. Cosas raras que se leen. Otro ejemplo de martirio por causa tan profana como el dinero lo hallamos en San Winegrial de St-Lery (30 de septiembre).

El cielo se encargó de mostrar al mundo el tesoro que escondía el muladar, pues el buey "jefe" de los que allí se recogían, limpiaba con sus patas el sitio de la indigna sepultura de cualquier impureza, e impedía a los demás bueyes recostarse allí. En ocasiones se veían luces que salían del establo, o cánticos angélicos que llenaban la región y nadie sabía de donde venían. Una noche, una mujer que vio resplandores, se acercó y vio dos lámparas de oro ardiendo que colgaban de los cuernos del buey, y unos ángeles que señalaban todos al mismo lugar, entre las lámparas. Avisó la mujer a otros, y todos llamaron a los sacerdotes de la parroquia. A la par, un ángel se le aparecía al rey Carlos Martel para que enviase una comitiva a Valenciennes que rescatase los cuerpos de Salvio y Superio. Lo hizo el el rey y hallados los santos cuerpos, se inquirió las causas de su martirio. Confesaron los asesinos y Carlomagno hizo que al padre y al hijo se les arrancaran los ojos y los testículos, y al criado, que fue el brazo ejecutor, sólo los ojos.

Predicación de San Salvio.
Catedral de Amiens.
Limpiados y vestidos ricamente los cuerpos, los sacerdotes los pusieron en un carro tirados por bueyes, para llevarlos a la iglesia de San Vaast. Pero los animales se negaron a andar. Se sugirió la iglesia de Santa Faraílde, pero igualmente se negaron a andar los animales, y la leyenda cuenta que tan fuerte se "anclaron" al suelo, que una fuente brotó de la tierra. Con el tiempo fue llamada "fuente de San Salvio", y sus aguas eran curativas. Finalmente, cuando les dejaron libres, los bueyes se encaminaron a la iglesia de San Martín, por la que el santo había mostrado predilección en sus días de misión en Valenciennes. Fueron sepultados allí y pronto los milagros se hicieron patentes. Enfermos, moribundos, envenenados, niños ahogados… todos hallaban la salud del cuerpo y el alma. Su tumba se convirtió en lugar de juramento luego que ocurriese este suceso: Dos hermanas llegaron delante de Carlomagno quejándose que su hermano, un duque les había despojado de su legítima herencia. El emperador hizo venir delante de su presencia al caballero y le pidió que jurase delante el cuerpo de San Salvio que nada debía a sus hermanas. Todos se trasladaron ante la tumba-altar y poniendo la mano sobre este, el duque juró, cometiendo perjurio, y reventó al instante, saliéndole la sangre por ojos, nariz, orejas y boca, y a las dos horas murió.

El 15 de octubre de 801 Carlomagno mandó hacer una elevación de las reliquias, lo que puede considerarse la canonización del santo obispo. En 866, parte de las reliquias de san Salvio se trasladaron a la abadía de Saint-Riquier de Somme. Con el tiempo la iglesia de San Martín se convirtió en la abadía de San Salvio, de clérigos seculares, y con el culto al santo como principal incentivo devocional y económico. La abadía fue saqueada por los normandos en 880, pero luego fue reconstruida y ocupada por monjes benedictinos y subsistió hasta la Revolución Francesa cuando fue saqueada y destruida parcialmente, la iglesia pasó a ser parroquia, pero en 1866 se demolió el conjunto totalmente.

Busto relicario y retablo con pasajes
de la vida y martirio de los santos.
Valenciennes.

El culto a San Salvio se exportó a algunos sitios, reducidamente. En España tuvo un convento franciscano dedicado en Cladelles, Girona. Una diferencia entre los martirologios engolismense romano, que lo ponen a 26 de junio y a 11 de enero, respectivamente, hizo que durante siglos se considerara hubo dos santos obispos mártires del mismo nombre y ciudad, aunque la leyenda fuera la misma con ligeras variaciones de fechas y personajes, por ejemplo, en lugar de aparecer el rey Carlos Martel, el gobernante habría sido San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias), y Salvio habría sido martirizado en 801, durando su episcopado casi 80 años. El origen de este error histórico puede estar la elevación de reliquias realizada bajo Carlomagno. Para más inri, un error en el siglo XVII, cuando se le llamó "Silvio", creó otro santo más a 11 de enero.

Fuentes:

-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.
-"Les vies de tous les Saints de France". Tomo IV. M. CH. BARTHELEMY. Versalles 1869.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.
-http://www.ville-saint-saulve.fr/culture/patrimoine/saint-saulve-a-son-histoire


A 26 de junio además se celebra a
San Virgilio de Trento, obispo y mártir.
San José María Robles, presbítero y mártir.

domingo, 25 de junio de 2017

Santas Pazanne, Macrina y Columba.

Santas Pazanne, Macrina y Columba, vírgenes. 25 de junio.

Habrían vivido en el siglo IX, y según la leyenda, Macrina y Columba eran hermanas, hijas de un noble aquitano, y piadosas desde niñas. Ambas querían consagrarse a Cristo, por lo que cuando Macrina llegó a casadera y su padre quiso buscarle marido, ambas huyeron para hacer vida eremítica, aunque Columba era solo una niña. A ellas se unió una joven llamada Pazanne (o Perseveranda). De allí se fueron las tres a España, estableciendo su ermita en un bosque perteneciente a un noble llamado Oliver. Cuando este supo que tres hermosas mujeres vivían en sus tierras las quiso para sí, por lo que envió a apresarlas. 

En este punto la leyenda omite a Columba, para contar que Macrina y Pazanne pasaron muchas aventuras al huir a Francia. Pazanne murió en el camino, de tantas penurias, y Macrina dejó su cuerpo en Tauvinicus (la actual Sainte-Pazanne), en Poitou, donde ocurrieron varios milagros y los habitantes de la ciudad no quisieron separarse de las reliquias. Entonces Macrina, con algunos discípulos comenzó vida de ermitaña en Magné.

Y poco más podemos decir. Las reliquias de ambas han sido veneradas durante siglos.


A 25 de junio además se celebra a
Santa Febronia, carmelita mártir.
Beato Daniel de Alkmaar y compañeros mártires.

sábado, 24 de junio de 2017

Apóstol de Noruega y Dinamarca.

San Thöger, presbítero. 24 de junio y 30 de octubre (traslación de las reliquias).

Santos Thöger y Kjeld.
De este santo conocemos muy poco. Nació sobre el año 1000 en Turingia, en una familia noble que le procuró estudios. En Inglaterra estudió la teología, de la que fue un buen profesor. En 1024 pasó a Noruega ante el llamado que el rey San Olaf II (10 y 29 julio) hiciera pidiendo misioneros para cristianizar el país. Thöger sería su capellán hasta 1030, cuando Olaf fue asesinado. Entonces, poniendo separación de la convulsa situación político-religiosa del reino, pasó a Dinamarca, donde evangelizó las tierras de Thy y Vestervig, donde aún se conserva como monumento una iglesia que construyó y que luego ocuparía un convento agustino, no existente hoy. Murió sobre 1065 en Vestervig, a cuya iglesia fueron trasladadas sus reliquia el 30 de octubre de 1117.


A 24 de junio además se celebra a
San Juan Bautista, profeta.
Beato Jarich de Mariëngaarde, premonstratense.
San Romboud de Mechelen, ermitaño mártir.

viernes, 23 de junio de 2017

Abogada contra el mal de tiroides.

Santa Etheldreda de Ely, reina y abadesa. 23 de junio y 17 de octubre.

Etheldreda nació a mediados del siglo VII y fue nieta del rey Anna de East Anglia. East Anglia, y sobrina nieta de Santa Hilda (17 de noviembre). Sus hermanas fueron Santa Withburga (17 de marzo) y Santa Sexburga (6 de julio). 

Su padre, aunque no era cristiano, le dejó serlo, como a sus demás hijos. Desde niña Etheldreda quiso permanecer virgen para consagrarse a Cristo, pero cuando llegó a su adolescencia, su padre la casó con un noble anglo. El matrimonio duró muy poco, por la muerte del marido. Pensaba Etheldreda poder consagrar a Cristo su viudedad, pero al cabo de cinco años, razones de Estado (mandato divino dice la leyenda) la llevaron a casarse con Egfried, hijo de Oswy, rey de Northumbria. En 670 Egfried subió al trono y nuestra santa se convirtió en reina de Northumbria. Su generosidad y caridad pronto se hicieron notar para beneficio de los marginados y pobres del reino. Etheldreda era piadosa y caritativa, llegando a todos los que podía su acción benéfica. La leyenda dice que junto a su primer marido y el segundo guardó virginidad, pero probablemente sea solo un añadido posterior a su "vita".

Luego de un tiempo de casados, Egfried dejó que Etheldreda siguiera su vocación religiosa, y ella felizmente se fue al célebre monasterio de Coldingham, donde fue recibida por la abadesa Santa Ebba "la anciana" (23 de agosto), y donde pudo vivir entregada a Cristo en oración y penitencia. Pero por poco tiempo lo pudo hacer en paz, pues al cabo de un año de haber tomado el velo, su marido se arrepintió y se fue a por ella a Coldingham. Aconsejada por Ebba, Etheldreda huyó acompañada por las monjas Santas Sewenna y Sewera (3 de septiembre), y disfrazadas de campesinas. La leyenda dice que, llegando a Colberthead, Egfried y sus sirvientes casi les dan alcance, pero las tres mujeres atravesaron las aguas y detrás de ellas subió la marea de tal modo que los perseguidores tuvieron que detenerse. Siete días y sus noches duró la marea alta, de modo que las monjas pudieron poner mucha distancia por medio. Una roca con hendiduras se venera como el sitio donde las tres dejaron sus huellas para siempre.

Llegaron a Ely, donde con ayuda del noble local, Etheldreda construyó un monasterio del que fue elegida abadesa. A pesar de su origen real, Etheldreda siempre fue muy sencilla, hacía los peores trabajos y servía a todas. Se alimentaba muy poco, dormía menos, para poder orar más tiempo.a los 7 años de abadesa le salió un tumor en el cuello, del que fue operada sin éxito y con mucho dolor. Poco tiempo después otros tumores enormes y dolorosos aparecieron, deformándole el rostro. Cuando las hermanas le compadecían, ella les decía: "Recuerden, hermanas, fui una princesa con perlas y joyas que colgaban de mi cuello. Ahora son estos tumores y pústulas, joyas para Cristo". Así, entre dolores y gran paciencia, falleció en 679, dejando como sucesora a su hermana Santa Sexburga. Etheldreda fue sepultada en una sencilla caja de madera, sin nombre. En 696 se le quiso dar una sepultura más digna y se labró un sarcófago en una piedra de mármol. En la elevación de las reliquias, se vio el cuerpo incorrupto, y la mortaja olorosa.

Fuente milagrosa de Santa
Ethedreda en Tréflez.
Es abogada contra los tumores, los dolores de garganta, la tiroides, el bocio, el reumatismo y los males oculares. También es patrona de los fabricantes de pañuelos y bufandas, que en la Inglaterra medieval tenían grandes fiestas en su honor.


Fuente:
-"Sacred Britain. JUDY PIATKUS. London, 1997.


A 23 de junio además se celebra a
San Walter de Onhaye, presbítero y mártir.
San Siméón Estilita "el Joven".

jueves, 22 de junio de 2017

Santa Cristina de Bretaña.

Santa Cristina de Bretaña, virgen. 22 de junio.

Santa Cristina.
Capilla de Plouvien.
Sabemos más de sus padres San Hyvarnion (22 de junio y 5 de diciembre) y Santa Rivanonne (19 de junio), que de Cristina, a quien las leyendas de esta numerosa familia solo tratan de soslayo. Cuando su madre (madre putativa, en algunas leyendas) se retiró a la soledad de la reclusión, Cristina la siguió y cuando ella falleció en 526, acompañó a su hermano mayor (su tío, según quien cuente la historia) San Hervé (1, 17 de septiembre, 17 y 22 de junio) y a su tío San Urfol (17 de septiembre y 19 de junio) en su vida eremítica en Lanhouarneau. Una de sus leyendas cuenta que, siendo niña aún, mientras adornaba los altares de la iglesia de su Hervé siempre hacía oración, y todos los sábados cuando cambiaba las flores acudían las abejas, que zumbaban haciendo música, acompañándola en su alabanza.

Cuando Hervé estaba muriendo, Cristina le asistió en todo momento, y le pidió no la dejara sola en el mundo, sino que la llevara con ella al cielo. Hervé falleció luego de afirmar que ya oía los cánticos del cielo; Cristina se echó a llorar a sus pies y no se levantó más, pues murió dulcemente al poco rato.


A 22 de junio además se celebra a
San Albano de Verulam, protomártir de Inglaterra.
San Acacio de Armenia y compañeros mártires.

martes, 20 de junio de 2017

Vio por un momento, pero halló la luz para siempre.

Santa Aldegundis de Drongen, princesa y reclusa. 20 de junio y 26 de enero.


Aldegundis
obtiene la visión.
Aldegundis vivió en el siglo VII y fue hija del rey mártir San Basin (14 de julio). Este rey, luego de una visión, construyó en un claro del bosque un templo y monasterio dedicados a la Santísima Virgen, otra a San Juan Bautista y una tercera iglesia más al norte, dedicada al santo Apóstol San Pedro. En ellas se establecieron religiosos que constantemente alababan a Dios. Aldegundis era ciega de nacimiento y a los pocos años de la consagración de dichas iglesias, quiso ir el día de la Natividad de San Juan a su templo, así que tomó un caballo, que resultó ser el más salvaje. Apenas subió a él, el animal se tornó manso y la llevó a Lys, a la iglesia del Bautista. Entró la santa a la iglesia e inmediatamente comenzó a ver. Luego visitó las demás iglesias para dar gracias a Dios por el milagro, pero cuando entró en la de San Pedro, volvió a quedar ciega. Sólo recuperó definitivamente la visión cuando ofreció al Señor consagrarse toda para Él. Mandó construir una celdilla con una ventanita al altar de la iglesia de San Pedro y allí se encerró como reclusa hasta morir, en 650, con fama de santidad.

En el siglo XII el recinto se convirtió en monasterio premonstratense y las monjas cuidaron de su culto hasta el siglo XIX, cuando las reemplazaron los jesuitas.


A 20 de junio además se celebra a
Beato Habnit de Waldbug, confesor.
San Gobain, presbítero eremita y mártir.

lunes, 19 de junio de 2017

Odo, el obispo erudito.

Beato Odo de Cambrai, obispo. 19 de junio.

Odo, en realidad Oudard, nació en Orleáns, y sus padres fueron los nobles Gerard y Cecilia. De su infancia se desconoce todo, pero se puede intuir que la pasó estudiando, a juzgar por los vastos conocimientos que demostró siendo aún estudiante en Toul. En esta escuela catedralicia en la que estudió, comenzó a impartir clases de filosofía con solo 19 años. Los canónigos de Tournay quedaron admirados de su saber y le propusieron, cuando tenía 25 años, que dirigiera su escuela catedralicia. 

Allá se fue Odo, con un estupendo salario, beneficios y alguna canonjía. Además, estaba rodeado de prestigiosos catedráticos y profesores, que pronto supieron la valía de su joven director. Son los tiempos de la polémica filosófica entre realistas y nominalistas, que abarcaba las clases, las tertulias, los debates y cualquier situación en los que se dejase entrar a la filosofía. A grandes rasgos, el nominalismo explica que los nombres que damos a las cosas solo son palabras que no representan a los entes. Lo que creemos es la realidad de algo, es solo un nombre. Niega la certeza de conceptos universales como “humanidad”. Los realistas, por su parte, explicaban las cosas como eran, tal cual. Para ellos, los conceptos universales existen más allá del pensamiento. Es un poco complicado de explicar, habría que detenerse en muchos conceptos filosóficos. (Aquí lo podéis ver con más detenimiento si os interesa http://diferenciaentre.info/diferencia-entre-realismo-y-nominalismo/). Nuestro Odo era de la escuela realista, como suelen ser los filósofos cristianos. Enfrente tenía a un médico llamado Raimbert que era fiel seguidor del nominalismo y lo enseñaba en la escuela de Tournay. Los debates entre ambos fueron famosos, y su auditorio siempre estaba a rebosar de estudiantes, prelados y sabios. Pero poco a poco Odo fue venciéndole, y los alumnos de Raimbert se pasaron a las clases de Odo. Este no perdía tiempo para enseñar, ya fuera en clases, en paseos, o simplemente observando el cielo nocturno con sus estudiantes y amigos. Y tanto le querían sus discípulos, que entre todos le regalaron un anillo con estas palabras grabadas: "Annulus Odonem decet aureus Aureliensem". 

Así, entre la fama, la enseñanza, la pasión por la filosofía transcurrió la juventud de Odo, siendo un cristiano más, descuidado en la piedad y sin mucho interés por los “bastos” Padres de la Iglesia. Hasta un día. Resultó que un sabio que necesitaba vender sus libros, le vendió a Odo la obra "Del libre albedrío" de San Agustín (28 de agosto; 24 de abril, bautismo, y 5 de mayo, conversión), entre otros libros. Odo lo metió en un cajón y no se acordó más hasta que, dos meses después, mientras exponía a Boecio a sus discípulos, recordó que este hacía una referencia al libro de San Agustín. Así, deseando verificar la cita, encontró el libro, y comenzó a leer partes de él. No había leído muchas páginas antes de quedar fascinado. "¡Qué estilo!" – exclamó – "No tenía ni idea que San Agustín fuera un maestro de la elocuencia". Y ocurrió que se aficionó a la obra. Entonces, al llegar al Tercer Libro y leer la comparación entre el alma pecadora y un esclavo condenado a limpiar las letrinas de un palacio, Odo exclamó "Esto es verdad, y es mi propia condición".

Entonces Odo se dio cuenta de cómo la filosofía, el saber y los estudios no le satisfacían ni le bastaban. Era solo trabajo de la mente y esfuerzo, sin provecho para su alma. Y resuelto, decidió dejar la enseñanza y dedicarse a la religión. Cuando lo comunicó a sus alumnos, la alarma cundió en la ciudad, pues no querían perder a tal celebridad, ni su conocimiento. La ciudad clamó al obispo Radbod II, para que no le permitiera marcharse. Este, sabiendo que no podía retener a un seglar por la fuerza, negoció entregarle la abadía de San Martín, a las afueras de la ciudad. Aunque estaba en ruinas, la ciudad se ofreció a restaurarla con tal que no les abandonara. Odo no pudo rechazar la oferta y junto a algunos eruditos y alumnos que quisieron probar su estilo de vida religiosa, se instalaron allí, tomando como norma de vida, como no, la Regla de San Agustín.

Pronto tuvo muchos seguidores, entre ellos un jovencito llamado Adolfo, cantor de la catedral, que escapó de su casa para unirse a la comunidad de San Martín. Su padre lo persiguió, lo agarró y lo llevó a casa. Por segunda vez escapó Adolfo, y también lo atrapó su padre, encerrándolo entonces. Insistió el muchacho y finalmente el padre accedió a que entrara con los canónigos regulares de Odo. Al poco tiempo de esto, Odo decidió tomar la Regla de San Benito, para poder tener más recogimiento y clausura. Sus seguidores estuvieron de acuerdo y tomaron el hábito benedictino de manos de Aymeric, abad de Anchín; y luego eligieron a Odo como su abad. La disciplina religiosa se acrecentó, así como el amor al estudio, que ya traían, y a la oración. Odo construyó un bello scriptorium donde sus monjes se turnaban durante el año, habiendo siempre doce monjes copiando obras clásicas y las Escrituras. Así formaron la espléndida biblioteca de la abadía. El mido fue autor, pues conocemos sus obras "Del Pecado Original", "Explicación del Canon de la Misa", y "De la Blasfemia contra el Espíritu Santo".

Trece años estuvo Odo al frente de la abadía hasta que fue llamado a la sede episcopal de Cambrai, inmersa en graves problemas político-religiosos: Su anterior obispo, Gautier, era partidario de Enrique IV frente en el asunto de las investiduras y había sido excomulgado por el papa Urbano II. Quedó la sede bajo el cayado de Manasés, archidiácono de París y opuesto al emperador por el mismo asunto. La ciudad quedó dividida entre los partidarios de Gautier y el Imperio, y los partidarios de Manasés y el papa. Nobles y la mayoría del pueblo apoyaba a Gautier y al emperador, que ya viejo, había dejado de lado su belicosidad con la Iglesia y sus intromisiones. Sin embargo, Pascual II recordó la excomunión que había sido promulgada por San Gregorio VII (25 de mayo) y Urbano II. Esto fue aprovechado por Enrique, hijo del viejo monarca, que se rebeló contra su padre excomulgado, para deponerlo y tomar la corona imperial. Enrique IV intentó hacer la paz, pero su hijo se negó a tratar con "un excomulgado". Pascual II, que no maquinó para que ocurriera la rebelión, sin embargo le bendijo y le consideró un soldado de Cristo, prometiéndole la absolución de sus pecados y en este mundo y ante Cristo luego de su muerte. Así, Alemania entró en guerra y el papa aprovechó para poner en la silla de Cambrai a un obispo fiel a la Iglesia y desplazar definitivamente a Gautier. Y el elegido fue, ya lo sabemos, nuestro Odo.

El santo no pudo tomar posesión de la sede sino hasta un año después, pues la ciudad lo destestaba por ser nombrado por el papa. Mientras, esperó en la abadía de Anchín, con algunos monjes. Allí oró, escribió y estudió. Entre tanto, Enrique el hijo había engañado a su padre con una falsa paz y le había encerrado en Bingen. Allí se presentaron los arzobispos de Maguncia y Colonia para despojar al viejo emperador de sus insignias imperiales, y arrancándole el manto y la corona de San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias) las llevaron a Enrique el hijo. El viejo emperador quedó a merced de Gebhard, obispo de Spira, que se gozó en humillar y despreciar al viejo y enfermo Enrique. Una vez entronizado Enrique V, Gautier tuvo que huir y Odo pudo tomar posesión de su sede, sin poder detener la venganza de los enemigos del viejo emperador, que incluso osaron desenterrar a los obispos partidarios de Enrique IV y dispersar sus cenizas. Por su parte Odo declaró nulos todos los actos, sacramentos y bendiciones que habían dado, suspendiendo también a todos los que habían nombrado para algún cargo.

Sin embargo, el viejo Enrique IV escapó de su prisión y reunió fuerzas contra su hijo y los "enemigos del Imperio y amigos del papa". La ciudad de Cambrai expulsó a Odo, que volvió a refugiarse en Anchín. Pero murió Enrique IV antes que la sangre llegara al río y definitivamente su hijo pudo tomar las riendas del imperio. Odo volvió a Cambrai, intentó hacer la paz, pero nada pudo, por lo que en 1113 renunció a la sede para volver a Anchín, como un monje más. Allí murió el 19 de junio del mismo año, en paz.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 19 de junio además se celebra a
Santa Rivanonne, reclusa.
Beata Miguelina de Pesaro, terciaria franciscana.

domingo, 18 de junio de 2017

Ermitaños el padre y los hijos.

Santos Potentino, Felicio y Simplicio de Steinfeld, ermitaños. 18 de junio.


San Potentino.
Altar de las reliquias. Steinfeld.
Su leyenda les hace vivir en el siglo IV, aunque fue escrita en el siglo IX. Potentino era oriundo de Aquitania, había sido soldado y participado en algunas batallas para los emperadores. Luego de enviudar se dedicó a la caridad con sus hijos Felicio y Simplicio. Los tres realizaron varias peregrinaciones, y en una de ellas, pasando por Tréveris, Potentino trabó amistad con San Maximino (29 de mayo), el cual les recomendó a los tres que hicieran vida eremítica.

Partieron los tres hacia el Mosela, donde se unieron a una comunidad que, bajo la dirección de San Castor (13 de febrero) vivían como ermitaños. Una leyenda cuenta que en una ocasión atracó un barco cargado de sal cerca de la ermita de Potentino. Este pidió una limosna por caridad, pero el patrón del barco, pagano aún, se negó a darle ni para comer. Entonces apenas soltaron amarras, una tormenta terrible se desató, amenazando hundir el barco su precioso cargamento de sal en el fondo del Mosela. Pero Potentino hizo una oración y tan pronto como se había formado la tempestad, se deshizo, con lo cual el patrón del barco creyó en Cristo, se bautizó y siempre que pudo socorrió a los ermitaños.

Y poco más se sabe de esta familia de ermitaños. En el siglo X las reliquias fueron trasladadas al monasterio premonstratense de Steinfeld, desde donde se promovió su culto y donde aún se veneran. Se les invoca contra el mal tiempo.


A 18 de junio además se celebra a
Santa Isabel de Shönau, mística cisterciense.
Santos Marco y Marceliano, hermanos mártires.
Beata Hosana Andreasi de Mantua, dominica

sábado, 17 de junio de 2017

De Santos Reyes (XVI): San Salomón.

San Salomón de Jerusalén, rey. 17 de junio.

Fue Salomón el segundo hijo del rey San David (29 de diciembre) y Betsabé, a la que sabemos cómo conquistó David. Fue Salomón el tercer rey de Israel, reinando casi 40 años. Aunque David tenía otros hijos con otras mujeres, prefirió que lo sucediese Salomón, y acertó. Para quitarse competencia mandó matar a su hermano Adonías, que pretendía el reino, y depuso al sacerdote Abiatar, que lo apoyaba. Aunque tenía un exquisito harén, tomó por esposa a la hija del faraón, para consolidar su poderío, afianzar alianzas y frenar a enemigos. Su sabiduría se hizo legendaria, y aún hoy llamamos juicio o decisión "salomónico" a aquello que se resuelve de modo justo e inteligente. El origen está en la historia de todos conocida que se narra en 1 Reyes 3, 16-28, en la cual Salomón se enfrenta a dos mujeres que reclaman ser la madre de un niño. Como no hay pruebas, Salomón, para probarlas, ordena que corten el niño a la mitad y den una mitad a cada mujer. Una de ellas se niega, prefiriendo lo entreguen a la otra. Entonces Salomón dictamina que esa es la verdadera madre.

Salomón engrandeció el reino, estableció nuevas rutas de comercio, explotó minas, hizo calzadas y numerosas infraestructuras. Terminó y embelleció sobremanera el Templo de Jerusalén, dedicándolo personalmente. Hasta la misma reina de Saba, famosa por su belleza y sabiduría, se rindió a las riquezas y sabiduría de Salomón, cuando le visitó. Ni todo su despliegue de riqueza y poderío opacó la grandeza del rey Salomón. Todo lo que le preguntó, Salomón lo sabía, quedando la reina impresionada. Ella le regaló numerosos bienes y tesoros, y él pues entregó a ella su voluntad. Conocido es en la Escritura por atribuírsele el Cantar de los Cantares, poema erótico de gran belleza, en el que con imágenes sensuales se expresan realidades teológicas y espirituales. Igualmente se le atribuyen los libros Proverbios y Eclesiastés. Hacia el fin de su vida, Salomón pecó permitiendo la idolatría, dejando que cada quien de sus mujeres extranjeras adorase a su propio dios. Por ello, luego de su muerte, el reino fue dividido entre los reinos de Israel y Judá.

La Iglesia romana no lo celebra litúrgicamente, pero algunas orientales sí, aunque lo representa comúnmente entre los sabios y doctores. Especialmente la Iglesia Copta, que entre sus muchas tradiciones tiene una que narra que Salomón y la reina de Saba tuvieron un hijo que sería rey de Etiopía y que antes de la destrucción del Templo, salvó el Arca de la Alianza, escondiéndola en un lugar ignoto. Los musulmanes igualmente le consideran un gran rey y profeta.


A 17 de junio además se celebra a
San Manuel y hermanos mártires.
San Adolfo de Torney, obispo.

viernes, 16 de junio de 2017

Benno, el fiel.

San Benno de Meissen, obispo. 16 de junio.

San Benno. Setten.
Su "vita" fue escrita por Jerome Emser, teniendo como fuente a personas que conocieron al santo. Nació Benno en Hildesheim, y fue hijo de Federico, conde de Bultenburg. Como solía pasar, su hermano mayor, Cristóbal, fue destinado a proseguir la estirpe familiar, heredando todos los bienes y posesiones, y Benno fue destinado a la carrera eclesiástica. Así que desde niño fue puesto bajo la protección de San Bernward de Hildesheim (20 de noviembre), el cual le educó en la piedad, el amor a la virtud y al estudio. 

Cuando el santo obispo estaba para morir, Benno estuvo a su lado, cuidándole como un hijo. Y cuando ya no estaba entre los vivos, Benno abandonó el mundo y tomó el hábito monástico en la célebre abadía de Hildesheim. A los cuatro años murió el abad y Benno fue elegido abad, al mismo tiempo que el monje Sigeberto. Benno rigió la abadía durante tres meses y luego pasó el báculo abacial a Sigeberto. En este tiempo el emperador Enrique III fundó un capítulo de canónigos en Goslar y quiso que Benno estuviera entre ellos. 17 años fue canónigo, siendo ejemplo de virtudes, de piedad, de ciencia y prudencia. Allí conoció al canónigo Anno, el cual llegaría a ser San Anno II de Colonia (4 de diciembre). Este influente prelado, luego que diera un golpe de Estado, coronara al pequeño Enrique IV y se proclamase regente a sí mismo, llamó a Benno y le ordenó presbítero y obispo de Meissen, siendo consagrado en Magdeburg.

Benno se encontró una diócesis complicada: clero desmoralizado y displicente, fieles indolentes y numerosos paganos que adoraban a dioses de la natauraleza. Y para colmo, los eslavos y sajones amenazando al imperio por sus tierras. Comenzó la evangelización de los alejados, a la par que reformaba al clero. Reestableció el rezo del Oficio Divino en la catedral, abandonado por sus antecesores, e incluso lo impuso cantado, al uso de la abadía de Hildesheim. Recortó rentas de sacerdotes, reorganizó la caridad, el culto y reformó los monasterios. Se enfrentó enérgicamente al amancebamiento de los presbíteros, imponiendo la ley celibataria en su sede, y también luchó contra la simonía, siguiendo la labor reformadora de San Gregorio VII (25 de mayo).

En las revueltas por el imperio, los obispos sajones se pudieron de parte de los rebeldes, frente a los obispos alemanes. Benno fue arrojado de su sede, aunque no por mucho tiempo. En este destierro evangelizó a los pueblos wendos y a los eslavos. Apenas entronizado nuevamente, el rey Enrique IV le llamó a Worms, a un Sínodo en el que buscaba deponer al papa Gregorio VII, pero apenas lo supo Benno, huyó de allí y se fue a Roma, donde Gregorio le acogió con benevolencia. Allí estaba cuando el papa excomulgó al emperador. Una leyenda dice que los canónigos mandaron a preguntar a Benno que hacer si el emperador excomulgado intentaba entrar a la catedral a recibir. Benno les mandó que arrojaran las llaves de la catedral al río Elba, prometiendo no volver hasta que el emperador cejase en su impiedad. Cuando este se rindió ante la excomunión lanzada por Gregorio VII, Benno regresó a su sede y, dice la leyenda, entrando a la ciudad, un pez enorme se elevó sobre las aguas del Elba sosteniendo en su boca las llaves, que Benno recuperó. Leyendas parecidas se pueden leer en las "vitae" de San Egwing de Worcester (11 de enero) o San Maurilio de Angers (13 de septiembre).

Mitra usada por el santo,
que se venera en Meissen.
Otra leyenda cuenta que, estando el santo paseando y orando por los pantanos de Meissen, se distraía con el continuo croar de las ranas, a las que mandó que callaran, y estas enmudecieron. Pero cuando siguió rezando el Oficio, llegó al texto "Benedicite, cete, et omnia quæ moventur in aquis, Domino", se avergonzó y regresó al pantano y dijo "Oh, ranas, seguid con vuestro canto de acción de gracias al Señor!" Y las ranas volvieron a croar.

Benno murió en 1106. El papa Adriano IV le canonizó en 1523. Esta canonización fue protestada por el heresiarca Martín Lutero, que escribió un opúsculo contra "el nuevo ídolo y diablo que han elevado a los altares en Meissen". En 16 de junio de 1524 las reliquias fueron trasladadas solemnemente a Munich, donde se veneran en un bello relicario de plata. Es abogado de tejedores, porteros, cerrajeros y pescadores, y se le invoca contra la peste, la sequía y las lluvias torrenciales.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 16 de junio además se celebra a
San Aureliano de Arlés, obispo.
Santos Julita y Quirico, mártires.