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lunes, 31 de julio de 2017

Santa Ellin, la no mártir.

Santa Ellin de Skövde, viuda mártir. 31 de julio.

Santa Ellin. Iglesia de Våmb.
Sobre esta santa, también llamada Helena, conocemos poco, pues la "vita" escrita por el obispo de Skara, San Brynjolf (3 de septiembre), no se conserva. Ellin (también llamada Helena o Elaine) vivió en el siglo XII, en Göthland, Suecia. Era una dama noble, cuya familia había llegado a la fe cristiana casi 100 años antes, por la acción apostólica de San Sigfried (15 de febrero). Joven aún se casó y tuvo dos hijos. Al enviudar se trasladó a Våmb, donde hizo grandes obras de caridad y construyó la iglesia. También construyó la iglesia de Santa María de Skövde.

Pasó el tiempo y su hija se casó con un pagano, mala persona, que maltrataba a su mujer y sus esclavos. En un motín, los esclavos le asesinaron, pero los parientes del hombre acusaron a Ellin de ser la instigadora, a pesar de que ella peregrinaba a Jerusalén en aquellos momentos. Pero aun así, a su regreso, en 1160, la asesinaron en Göthland, mientras que se dirigía a rezar a la iglesia de su villa. La apuñalaron y tomaron el cuerpo y lo escondieron en el bosque. Para que pareciera un asalto, le cortaron un dedo y le quitaron un anillo, arrojando el dedo lejos. Cuando el cuerpo fue hallado, unas luces guiaron a la familia hasta un arbusto donde milagrosamente un ciego halló el dedo y apenas lo tocó, recuperó la vista. 

Ellin fue canonizada en 1165 por el Papa Alejandro III, y aunque fue sin hacer mención a su muerte trágica, sino por sus virtudes, siempre se le ha llamado mártir. Su culto se mantuvo muy fuerte hasta la llegada de la herejía luterana a Suecia, donde el catolicismo fue proscrito, las iglesias cerradas o confiscadas. Un riachuelo brotaba junto al mencionado arbusto, cuyas aguas eran curativas y allí acudían los católicos a hallar consuelo. El nuevo arzobispo luterano, mandó tapiarlo con piedras, basura y tierra, clamando irónicamente: -"¡A ver si ahora Santa Ellin te hace brotar de nuevo!" Y apenas había vuelto la espalda, cuando un hilillo de agua saltó como un surtidor, sorprendiendo al hereje, que no osó hacer nada más. Aún existe el manantial.


Fuente:
-"Dictionary of Saintly Women". DUNBAR. London, 1904.


A 31 de julio además se celebra a
San Antonio de Hungría, carmelita mártir.
San Germán de Auxerre, obispo.

domingo, 30 de julio de 2017

Hombres o mujeres, no tenemos excusas.

Santa Julita de Cesarea, mártir. 30 de julio.
"La causa de vuestra concurrencia es el elogio que os tengo anunciado en honor de una bienaventurada mártir. Este día os lo he señalado como día en que se hace memoria de un gran combate, que en el cuerpo débil de mujer sufrió la felicísima entre ellas Santa Julíta. Esta contienda esforzada llenó de admiración y espanto así a los que asistieron a este espectáculo, como a los que en su historia leen u oyen leer los exquisitos tormentos que toleró una mujer".

Así empieza San Basilio Magno su homilía sobre esta mártir. La pronunció a los 70 años del martirio, cuando el culto a la santa ya estaba consolidado y era ejemplo para los cristianos. Según Basilio, Julita era una viuda caritativa, que poseía numerosos bienes, pero era esquilmada por un vecino que le robaba sus tierras y propiedades. Entonces Julita le puso una demanda ante el juez, pero he aquí que en el juicio, el sinvergüenza le acusó de ser cristiana, con lo cual Julita perdía todo derecho a justicia, y, además, pasó a ser la acusada. Y lo dice así San Basilio:
"En el día pues emplazado, y en que ya dispuestos para la defensa los abogados, comenzaron a descubrir la crueldad y tiranía de este hombre exponiendo el derecho y legitimidad con que adquirió sus bienes (…) sin contestar este la demanda salió al encuentro, diciendo: que esta mujer no debía oírsela en juicio: porque no es razón, decía él, que sean participantes de un común derecho aquellos que no veneran los dioses de los emperadores y no abjuran la fe de Jesucristo. Esta propuesta pareció oportuna y justa al Presidente, y así mandó que luego se trajera el incienso y las brasas, y se ofreciera a los litigantes; protestando que ni el fuero ni las leyes, ni otros privilegios de la ciudad podían favorecer a los que no negaran a Cristo, y a los que conservaran su fe; porque en esto se hacía una infamia a los edictos y leyes de los Emperadores que entonces reinaban".

Pero claro, Julita se negó a sacrificar a dios alguno, pues era cristiana. Ni las amenazas de quitarle definitivamente los bienes que pretendía, ni la amenaza de los tormentos y la pérdida de la vida, hicieron que Julita apostatase de Cristo. Entonces el juez le condenó a morir en la hoguera. San Basilio lo narra de esta manera:
"En vista de esta constancia la sentenció el Juez inicuo no solamente al secuestro y pérdida de sus riquezas, de las que violentamente y contra todo derecho había sido despojada, sino que también mandó arrojarla al fuego para que perdiese la vida. Julita pues no caminaría con tanta aceleración a las mayores diversiones del mundo, como corría a las llamas con un semblante y palabras, que manifestaban su alegría, y eran señales de aquel gozo interior de su ánimo, con que sufría la muerte. Exhortaba también a las mujeres que se hallaban presentes a que no les acobardaran los trabajos por la piedad con pretexto de la debilidad de su sexo". 

Y luego de animar a las mujeres cristianas a ser fuertes ante la persecusión y el martirio, se acercó a la hoguera y antes que la ataran, ella misma se adentró en el fuego. Basilio señala que las llamas no tocaron su cuerpo y Julita murió asfixiada por el humo. El cuerpo fue tomado por los cristianos y la enterraron piadosamente. Llegada la paz de San Constantino (21 de mayo) se trasladaron a la basílica constantiniana de Cesarea. En su sepultura brotó una fuente, según se lee en el mismo sermón del santo, cuyas aguas eran dulces, contra las de la región, salobres. Además, eran aguas milagrosas que sanaban a muchos enfermos. Y si empezamos con el gran San Basilio, volvemos a él: 
"Hombres, no os mostréis inferiores en la piedad a las mujeres; y vosotras mujeres , no os apartéis de este ejemplo, y seguid sin excusas la piedad , pues ya tenéis experiencia de que la debilidad de vuestro sexo no es impedimento para que podáis obrar todo bien".


Fuentes:

-"Vidas de los Santos". Tomo VIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.
-"Homilias de S. Basilio Magno". Madrid, 1846.


A 30 de julio además se celebra a
Beata Ingeborg de Dinamarca, reina.
Santos Abdón y Senén, mártires.

viernes, 28 de julio de 2017

Beato Juan Soreth, General y Reformador de la Orden

Hoy celebra el carmelo descalzo la memoria de uno de los carmelitas más insignes de la Orden. Por sus escritos, su obra, sus virtudes, fundador, reformador, legislador, humilde a pesar de los cargos, caritativo y penitente. Y es:

Beato Juan Soreth, General de la Orden, Reformador y Fundador. 28 de julio (24 en la O. Carm).

Juan nació en Caen, Normandía, en 1394. En 1412 tomó el hábito carmelita en su ciudad natal, donde también fue ordenado presbítero, cerca de 1417. Fue maestro de filosofía en varios conventos y en 1433 los superiores le enviaron a la Universidad de París, a doctorarse en Teología, terminando en 1438 y siendo Maestro de la misma durante dos años. Su ejemplaridad y celo por la Orden era tal que en 1440 fue elegido Provincial de Francia, donde comenzó una obra reformadora muy importante en los conventos de su jurisdicción. Amor a la Regla, observancia y vida interior y comunitaria fueron sus grandes obsesiones. Fue pacificador, y siempre buscó el bien y la justicia, como cuando medió en el pleito entre la Universidad y los frailes mendicantes parisinos.

En 1451 se le eligió Superior General de la Orden, y lo sería vitaliciamente, pues siempre fue reelegido. Soreth se enfrentaba una situación catastrófica social y religiosamente. La peste había diezmado ciudades y conventos. La disciplina religiosa se había disipado en aras de la subsistencia, aceptándose a cualquier individuo, o relacionándose en demasía con los seglares. Muchos religiosos no iban al coro, faltaban a la pobreza, habían abandonado el apostolado. El papa Calixto III fue su gran valedor para la ingente reforma que llevó a cabo. También quiso este papa crearle cardenal y ordenarle obispo, para que tuviera más poder en su reforma, pero el santo solo quería contar con su ejemplo y autoridad como General de la Orden, por lo que se negó a recibir dignidad eclesiástica alguna. Escribió una "Expositio paraenetica in Regulam Carmelitarum", que habla de la importancia de la observancia interior, sin la cual las normas y austeridades externas nada son. Toca igualmente los temas de la oración, el silencio y la humildad para la vida personal y comunitaria de un religioso. Redactó unas nuevas Constituciones y se hizo rodear de frailes competentes y santos para que le ayudaran con la labor reformadora.

Visitó conventos de toda Europa, exhortando, poniendo paz, restableciendo la disciplina eclesiástica y la armonía en las casas de la Orden. Aunque no siempre hubo esa armonía, como en Colonia, donde fue arrojado del convento y tuvo que excomulgar a los frailes rebeldes a su persona. Sabiendo que era imposible reformar todos los conventos y todos los frailes al mismo tiempo, estableció en cada provincia religiosa algunos conventos en los que la Regla se viviera a plenitud, permitiendo a estos el traslado de los frailes que quisieran una vida más carmelitana. En 1462 republicó una edición revisada de las Constituciones.

También apoyó la Reforma Mantuana, propia de Italia, que dependía de la Orden, pero tenía sus propias Constituciones. El origen de esta reforma está en la de "Las Selvas", en la que destacó entre sus primeros religiosos el Beato Ángel Agustín Mazinghi (17 de agosto) y duraría hasta 1783, destacando también en ella el Beato Bartolomé Fanti (5 de diciembre). Pero no solo se dedicó a los frailes, sino que, viendo la necesidad de la vida claustral femenina, comenzó la obra de erección de monasterios de monjas. En 1452 Clemente V le expidió la Bula "Cum Nulla", según la cual fue posible fundar las monjas. Así, unió a la Orden algunas comunidades de beatas de los Países Bajos, dándoles el hábito y la espiritualidad carmelitana de oración, la Regla de San Alberto (17 de septiembre) y por supuesto, la filial devoción a la Virgen María. En esta obra le fue indispensable la ayuda de la Beata Francisca de Ambroise (5 de noviembre), a quien se considera la primera monja carmelita (no contamos a las "elianas", por supuesto). También fundó la Tercera Orden para los laicos, estos a partir de algunas asociaciones piadosas en torno a las iglesias del Carmen, y para ellos escribió unas Constituciones en 1455.

Fue devotísimo del Santísimo Sacramento, pasando todas las horas que podía en adoración del Señor. Y demostró este amor en 1468, durante el saqueo de Lieja por parte de Carlos el Temerario. Habiéndose incendiado una iglesia, nuestro Beato salvó el copón con el Sacramento, a riesgo de perder su vida, y lo llevó a la iglesia carmelita. En 1459 logró que el Papa Pío II aprobase el Oficio Litúrgico propio de San Ángelo (5 de mayo), el protomártir carmelita.

El santo reformador murió en Angers el 25 de julio de 1471, en circunstancias poco claras. Algunas crónicas hablan que murió envenenado por un fraile opuesto a la reforma continua del santo, aunque la historia oficial cuenta que murió de cólera luego de comer fresas verdes. El Beato Bautista Mantuano (17 de abril) le dedicó una hermosa elegía. Aunque recibió culto, nunca fue beatificado hasta que se comenzó el proceso de la Beata Francisca de Ambroise, lo cual impulsó el culto a Juan Soreth hasta ser confirmado el culto por Pío IX en 1866.


Fuente:

-Los Carmelitas: historia de la Orden del Carmen. Tomos 2 y 4. JOACHIM SMET. BAC, 1987.


A 28 de julio además se celebra a
Santos Nazario y Celso de Milán, mártires.
San Inocencio I, papa.

jueves, 27 de julio de 2017

Médico, taumaturgo y mártir.

San Pantaleón, mártir. 27 de julio, 18 de febrero y 10 de junio, traslación a Crema. 

San Pantaleón venerado
en Papanice.
La leyenda de San Pantaleón, uno de los santos más famosos de Oriente, cuenta que nació el santo en Nicomedia, y fue hijo de Eustorgio, un pagano y de Santa Eubula (30 de marzo), cristiana convencida que enseñó a su hijo la fe cristiana. Pero Eubula murió cuando el niño era aún pequeño y su padre le puso bajo el cuidado de un médico que le dio una esmerada educación en ciencias, especialmente en Medicina, en la que Pantaleón pronto fue muy ducho. Y tanto, que su fama llegó al emperador Galerio Maximiano, el cual le hizo su médico personal. 

Tenía Pantaleón presente en su corazón las enseñanzas de su madre sobre la fe de Cristo, pero vivir en una corte pagana y licenciosa le fue apartando de la fe cristiana, incluso alguna vez participó con otros médicos de los sacrificios a Esculapio. Sin embargo, un presbítero llamado Hermolao comenzó a tratarse con Pantaleón, y poco a poco fue hablándole de Cristo, señalándole el error del paganismo, por lo que llegó el día que Pantaleón reconoció que Hermolao tenía razón. Pero aún no rechazaba del todo el paganismo, hasta un día que le trajeron un niño que había sido mordido por una serpiente, y no daba señales de vida. Entonces Pantaleón, viendo que su medicina ya no podía hacer nada, invocó a Cristo, mientras pensaba "si con mi oración a Jesucristo este niño muerto vuelve a la vida, entonces creeré en Él". Y he aquí que de pronto el niño abrió los ojos, respiró y se levantó, con lo cual todos quedaron sorprendidos, sobre todo Pantaleón, quien corrió adonde Hermolao a pedir el Bautismo. Durante siete días estuvo Hermolao enseñando los misterios de la fe a Pantaleón, y al cabo le dio el Bautismo y la Eucaristía. 

Una vez cristiano, Pantaleón quiso que su padre también lo fuera, y por ello le predicó a Cristo, pero su padre tenía miedo de dejar a los dioses paganos en aras de la fe cristiana. Y para demostrar la verdad de su nueva fe sanó a un ciego al que los médicos habían desahuciado, luego de invocar el Nombre de Jesús. El ciego y el padre de Pantaleón se convirtieron a Jesucristo. Poco tiempo después Eustorgio falleció felizmente en Cristo, y Pantaleón heredó una inmensa fortuna, que usó para socorrer a los necesitados. Seguía ejerciendo como médico, sin cobrar a los pobres. Además de darles curación del cuerpo, predicaba a Cristo, y a más de uno sanó milagrosamente. Poco a poco la fama de Pantaleón fue creciendo, y otros médicos comenzaron a mostrar envidia, porque perdían clientes, y además, todos se hacían lenguas de los milagros que obraba el santo. Cuando confirmaron que era cristiano, le acusaron ante el emperador, diciéndole que Pantaleón despreciaba a Esculapio, adoraba a Cristo, y dejaba en mal lugar al monarca. Galerio llamó al ciego que había sanado Pantaleón, el cual confirmó que el santo médico le había sanado luego de invocar a Cristo. El emperador le reconvino a abandonar aquella fe, y como el ciego se negó, fue decapitado. Pantaleón rescató el cuerpo del mártir y lo enterró piadosamente.

Luego mandó el emperador que llevaran a su presencia a Pantaleón, al que le hizo ver su afecto y por este, le pidió que sacrificara a los dioses y abandonara la fe que había adoptado. Pantaleón le respondió que no podía abandonar la fe en Cristo, el cual dejaba por tierra a los ídolos, que no tenían poder ante Cristo. Propuso al emperador lo siguiente: que trajeran a un enfermo y que los médicos paganos intentaran curarlo invocando a Esculapio, mientras que él mismo invocaría a Cristo; así el emperador podría ver por sí mismo si Cristo era verdadero. Así lo hicieron, trajeron un paralítico y los sacerdotes idólatras invocaron a Esculapio, pero el paralítico quedó igual. Entonces Pantaleón se acercó al enfermo, y clamó: "En nombre de Jesucristo, levántate". Y el paralítico inmediatamente se levantó y confesó el Nombre de Cristo. Los sacerdotes paganos, en lugar de reconocer la evidencia, pidieron al emperador que vengara aquella ofensa a los dioses, o estos se vengarían contra el Imperio. Maximiano entonces volvió a conminar a Pantaleón que sacrificara a los dioses, primero con promesas y luego con amenazas, pero nada pudo hacer, porque el santo ni quiso oír hablar de esto. Y por ello fue condenado a sufrir tormentos hasta que apostatara.

El santo con su madre
y San Hermolao.
Los verdugos ataron al santo a una palmera, y así le rasgaron las carnes con peines de hierro y le quemaron los costados con antorchas. Como nada lograban con estos tormentos, entonces le vertieron plomo derretido, pero el líquido pasó por el cuerpo del santo sin hacerle daño, mientras Pantaleón entonaba salmos de alabanza. Entretanto el emperador supo que el presbítero Hermolao había sido quien había convertido a Pantaleón, mandó que le apresaran y le cortaran la cabeza. Y así hicieron. Viendo que los tormentos no hacían mella en Pantaleón, los verdugos lo arrojaron al mar, pero las olas lo llevaron a tierra. Luego lo ataron a un olivo seco y soltaron leones y osos, pero estos no lo tocaron. Estando atado al olivo, le clavaron sus manos a la frente con un clavo, y punzaron su cuerpo con otros clavos repetidas veces, de tal modo que su sangre chorreaba abundantemente, y he aquí que al contacto con la sangre martirial, el olivo reverdeció y el suelo se vio cubierto de rosas, lirios y violetas. Viendo este portento, muchos se convirtieron a Cristo y el santo mártir dio gracias a Dios por ello. Luego los verdugos le ataron a una rueda de molino y lanzarlo montaña abajo, pero igualmente sobrevivió y continuó alabando a Cristo. Entonces el emperador, cansado, mandó le decapitaran, y en ese momento de su cuello manó leche. Era el año 303.

Hay que decir que toda esta narración de tormentos no existen en las versiones antiguas de la Passio, que provienen de Oriente. En ellas solo se habla de que fue decapitado. 

Culto y reliquias.
Su testimonio en Oriente fue conocido muy pronto, y su culto se extendió bastante rápido. En el siglo V, el emperador Justiniano I construyó una basílica en su honor en Constantinopla. Así mismo las había en Jerusalén y en Roma sobre la misma época. Sobre las reliquias hay que decir que aunque la leyenda dice que el cuerpo del santo fue quemado, pero unos cristianos recogieron las cenizas y las enterraron en Nicomedia, hay varios sitios que dicen tener partes del cuerpo. París, por ejemplo, venera una cabeza desde el siglo IX y en el siglo X San Gero de Colonia (29 de junio) llevó unas reliquias desde Jerusalén a Colonia, donde edificó una bella iglesia y un monasterio en su honor. En Reihm se venera otra cabeza en un busto relicario de plata. 

El tormento del clavo.
Es uno de los llamados "santos sanadores", tanto porque fueron médicos, como porque son grandes taumaturgos. En Oriente Pantaleón es muy venerado por sus portentos, y en Occidente su culto está relacionado al conocido como "milagro de la licuefacción de la sangre", que dicen ocurre cada 27 de julio. Suele siempre hablarse de Madrid, pero el hecho ocurre también en otros sitios, como Bari, Amalfi, Venecia o Kaiserstuhl. El santo médico es abogado de médicos, cirujanos, farmacéuticos, parteras, panaderos, pasteleros y lecheros. Se le invoca contra los dolores de cabeza, la tuberculosis, la pérdida de peso, y varias enfermedades del ganado. No en balde es uno de los Catorce Santos Auxiliares.


Fuentes:
-"La Leyenda de los Santos de Dios, según las mejores fuentes". P. GEORGE OTT. Abendsberg, 1863.
-"Vidas de los Santos". Tomo VIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.


A 27 de julio además se celebra a
San Aurelio de Córdoba y compañeros mártires.
Beato Tito Brandsma, carmelita mártir.

miércoles, 26 de julio de 2017

Cristiana, de fe y de nombre.

Santa Cristiana de Dendermonde, virgen. 26 de julio y 7 de septiembre, traslación de las reliquias).

Vivió en el siglo VII, y la referencia más antigua a ella aparece en el "Libro de los Santos" de los monjes de Ramsgate. Fue hija de los reyes escoceses Migram y Marona y era pagana como sus padres. Un día, siendo ya una joven, pasó un mendigo por el castillo de sus padres y le pidió a la muchacha una limosna "por amor de Cristo". Ella, intrigada, le preguntó al pobre "Cristo, ¿quién es ese?", y este entonces le explicó la doctrina cristiana, la redención de Cristo y otros misterios de la fe. Además, le envió a preguntar a un presbítero que vivía como ermitaño en el bosque, para que este la instruyera. Luego de esto, el mendigo despareció, pues era un ángel.

La princesa fue al bosque, recibió instrucción cristiana y luego fue bautizada, tomando el nombre de Cristiana. Luego de esto, quiso consagrarse a Cristo y sus padres, aunque permanecieron en el paganismo, le dieron su permiso. Entonces Cristiana cruzó el mar y se instaló en la antigua Ticlivinnum, actualmente la belga Dikkelvenne. No consta cuantos años vivió como ermitaña, pero a su muerte, fue sepultada en su misma ermita y sus restos venerados por los lugareños. Como suele pasar, pronto los milagros se hicieron presentes y el culto fue a más. Sobre la ermita se construyó una bella iglesia. En el siglo IX las reliquias fueron trasladadas a la Colegiata de Nuestra Señora, en Dendermonde, donde su culto continúa hoy en día.


A 26 de julio además se celebra a
Santa Ana, madre de la Virgen María.
Santa Pompeia (Alma), viuda y eremita.
Beata Camilla Gentili, mártir.

martes, 25 de julio de 2017

"No hemos venido a combatir"

Beato Rodolfo Acquaviva y compañeros, jesuitas mártires. 25 de julio y 4 de febrero (Todos los Mártires Jesuitas).

El Beato Rodolfo ante Akbar.
Rodolfo Acquaviva nació el 2 de octubre de 1550, y con 17 años tomó el hábito jesuita. Fue ordenado presbítero en 1577 y al año siguiente fue enviado por los superiores a Goa, colonia portuguesa en la India. Allí comenzó a dar clases de filosofía a los estudiantes y a las incipientes vocaciones nativas, destacando por su erudición y oratoria. Junto a otros cuatro sacerdotes jesuitas comenzó una serie de encuentros con el Gran Mogol Akbar, en Fatehpur. Este personaje musulmán tenía gran influencia entre los hindúes y los musulmanes, por su poder, riqueza y cultura. Nuestro Beato sabía que, como los misioneros de antaño, si lograba convertir a un personaje importante, detrás de él se convertirían muchos, llevados por su ejemplo. Todos los sábados se reunían y hablaban en un clima fraterno sobre Dios, el mundo, Cristo, las religiones del mundo, etc. Rodolfo regaló una bellísima edición de la Biblia a Akbar, el cual siempre la tuvo en gran aprecio. Y efectivamente, llegó el momento en que Akbar tuvo que reconocer que en Cristo estaba la verdad, y que Mahoma era inferior a él. Pero a pesar de su reconocimiento de la fe cristiana era verdadera, no tuvo fuerzas para abandonar su estilo de vida y cultura musulmanas, pues poseía cuatro esposas, numerosas riquezas y algunos esclavos. Ante esto nuestro jesuita solo pudo retirarse, y sintiéndolo mucho regresó a Goa, luego de tres años de constante prédica y buenos ejemplos en Fatehpur.

En 1583, el padre Acquaviva fue nombrado como Superior de las Misiones en India. Comenzó una serie de visitas para comprender el estado de las misiones, los logros y los fracasos en la conversión de los misionados. Con esta intención llegó a la península de Salsette para tratar con los demás el asunto de la conversión de los habitantes de dicho lugar, los más reacios al mensaje de Cristo. Rodolfo Acquaviva visitó cada misión, donde mandaba levantar una capilla y una cruz bien visible, en torno a la cual predicar el Evangelio. Los que le acompañaban en esta misión por más de 60 pueblos eran:

Beato Alonso Pacheco.
Alonso Pacheco: Nació en 1551 en Minaya, Albacete. Había profesado con los jesuitas de Belmonte en 1567. Siempre quiso ir a las misiones de Japón, pero los Superiores le querían en Europa. En una ocasión se reclutaron a doce jesuitas para las misiones en Goa, pero él no fue elegido. Sin embargo, uno de los seleccionados enfermó a última hora y le era imposible partir, por lo que Alonso suplicó a los Superiores y estos le dejaron ir a misiones. Allí fue ordenado presbítero en 1574, y nombrado secretario del Provincial. En 1578 volvió a Europa para buscar a nuevos misioneros, regresando con 13 religiosos jóvenes. Era el responsable de las misiones en Salsette, cuando el P. Acquaviva le relevó en su cargo.

Antonio Francisco: Nació en 1553, en Coimbra, en cuya universidad estudiaba y tenía un brillante futuro, hasta que un hecho ejemplar marcó su vida. En 1570 fueron martirizados por los herejes el Beato Ignacio Azevedo y 39 compañeros jesuitas misioneros. Antonio Francisco quedó tan impresionado por este testimonio de fe, que decidió hacerse jesuita, abandonando el mundo. En 1571, recién profeso, pidió ir a misiones, lo que le fue concedido en 1578, pues fue uno de el P. Alonso Pacheco llevó consigo a Goa. En 1583 recibió la ordenación sacerdotal y le destinaron a las misiones en las Molucas, pero su barco naufragó apenas salió del puerto, y para no demorar en misionar, pues no habría otra salida en meses, se le envió a Salsette, donde había llegado apenas tres meses antes que nuestro Beato, el Rodolfo Acquaviva.

Pedro Berno: Era hijo de una familia de comerciantes de frutas de Ascona, y había nacido en 1553. Estudiaba en el seminario diocesano de Ascona cuando su padre, buscando nuevos negocios, se trasladó a Roma. Entonces Pedro, por no separarse de su familia, pidió el traslado al Colegio Germánico de Roma, donde continuó sus estudios. Sin embargo, poco antes de ser ordenado sacerdote, se sintió llamado a las misiones y en 1577 tomó la sotana jesuita en el noviciado romano de Sant'Andrea al Quirinale. Ese mismo año le llamaron a las misiones de la India, acompañando al P. Rodolfo, aunque antes debía terminar su noviciado en Lisboa, para aprender el portugués y algunas lenguas locales de la India. Llegó a Goa en 1579 y al año siguiente fue ordenado presbítero. Muy pronto aprendió a comunicarse, por lo que le dieron licencias para confesar a los nativos. A fines de ese mismo año le enviaron a la ciudad de Margao, Salsette. Allí misionó tres años, predicando y llevando civilización y progreso a la región. Trabajaba codo con codo con sus misionados, y luego del trabajo les explicaba la doctrina cristiana. Estuvo del lado de los hindúes cuando portugueses violentos asaltaron Cuncolim, destruyendo y robando santuarios de los hindúes, profanando sus tierras y matando una vaca y destruyendo un hormiguero, considerado sagrado por los lugareños, y lo hicieron solo por placer de hacer daño. En esta situación estaban cuando el padre Acquaviva fue designado como el Superior de la misión.

Beato Francisco Aranha.
Francisco Aranha: Era portugués, natural de Braga, donde nació sobre 1551. Su tío fue el gran Gaspar Aranha, primer arzobispo de Goa, al que conoció cuando tenía nueve años, en una visita a Portugal, y quedó Francisco tan impresionado de lo que contaba sobre las misiones, que decidió aún tan pequeño, ser misionero. En 1571 entró como Hermano en la Compañía de Jesús, y ese mismo año fue destinado a misiones. Como la mayoría de Hermanos en Órdenes Religiosas, era muy diestro para la carpintería, la arquitectura y el arte. Fue quien diseñó varias iglesias en Salsette. Sabía del amor de los hindúes por la belleza de lo sagrado, y que esta podía ser un buen instrumento de evangelización. Cuando llegó el P. Acquaviva, proyectaba una gran iglesia en Cuncolim, centro de la península, y donde la oposición contra los cristianos era más fuerte.

Y ya que conocemos a los cinco, y los tenemos juntos, seguimos con la historia: El 25 de julio de 1583, los cinco jesuitas estaban en Cuncolim, donde recientemente los portugueses habían hecho de las suyas, profanando los templos hindúes. Los lugareños estaban enfadados con los misioneros, a los que hacían cómplices de los portugueses. Para colmo, Acquaviva había plantado una cruz donde había habido un minúsculo santuario destruido. Precisamente la había levantado allí porque estaba fuera de la ciudad, para no exacerbar más los ánimos. Sin embargo, los hindúes lo tomaron como otra afrenta colonialista y se fueron contra los religiosos, sin darles tiempo de explicarse siquiera. Un portugués que acompañaba a los religiosos intentó sacar un arma, pero el padre Pacheco se lo impidió y le dijo: "No hemos venido a combatir".

Acquaviva fue el primero en caer de un golpe. El Hermano Aranha fue golpeado con un sable y alanceado en el pecho, aunque no le mataron. Con el Padre Berno, el mismo que había trabajado con ellos y les quería tanto, fueron más crueles aún, pues le culpaban de haber traído a los portugueses destructores: Le introdujeron un hierro en los ojos y le cortaron una oreja, y así le arrastraron por la tierra hasta matarle a golpes. Luego martirizaron al P. Pacheco. No contentos con esto, los paganos asesinaron a una docena de sus conciudadanos que ya eran cristianos, e hirieron a otros, y quemaron las casas de todos. El Hermano Francisco Aranha había logrado escabullirse arrastrándose en medio de la confusión de muertes y heridas, pero al día siguiente fue visto en el bosque por una mujer, que dio el aviso. Fue capturado y le apuñalaron todo el cuerpo, pero aun así no moría. Le llevaron a rastras ante una de sus divinidades y le obligaron a rendirle culto, pero él se negó diciendo: "No soy necio ni cobarde, como para abandonar a mi Dios e inclinarme ante madera o piedra". Y le aplastaron la cabeza de un hachazo. Los Beatos cuerpos fueron abandonados, pero un tiempo más tarde, cuando los ánimos se calmaron, los portugueses los recuperaron y los llevaron a Goa, donde les recibieron solemnemente y pronto recibieron culto. Los dos brazos de Rodolfo se trasladaron a Roma y Nápoles.

Martirio de los cinco jesuitas.
Para ser mártires, tuvieron un proceso complicado, pues no se veía claro si la causa del asesinato era la justa indignación de los hindúes, o el odio a la fe cristiana como tal. Tampoco ayudaron ciertos relatos apócrifos del siglo XVIII, en los cuales los mártires clamaban haber destruido ellos los templos y gritarlo ante los paganos, para ser martirizados. Eran añadidos que buscaban hacerlos héroes, pero añadidos en fin. En 1741 Benedicto XIV decretó que puesto que los misioneros no eran culpables de la acción de los portugueses, y que habían sido asesinados también cristianos locales, había "odium fidei" presente. Sin embargo, estos cristianos de Salsette, dos niños incluso, no fueron incluidos en la causa de canonización. Finalmente, los cinco mártires jesuitas fueron beatificados por León XIII el 30 de abril 1893, a los 310 años de su martirio.



A 25 de julio además se celebra
Santa Glodsindis de Metz, abadesa.
Thea, Valentina y Pablo, mártires.

lunes, 24 de julio de 2017

San Miliau el destronado.

San Miliau de Tréguier, conde y mártir. 24 de julio y 5 de noviembre.

Fue hijo del conde Budic de Bretaña, quien fue asesinado por su hermano Majencio para hacerse con la corona de Armórica. Majencio cuidó de Teodorico, Miliau y Rivod, los tres hijos de Budic. Cuando crecieron, Teodorico comenzó una guerra contra su tío, le venció y tomó el trono de Armórica. Algunas leyendas cuentan que durante esta guerra, llegó a Bretaña el príncipe irlandés San Guigner (14 de diciembre) con 600 compañeros, para establecerse como ermitaños. Sin embargo, Teodorico pensó que venía a auxiliar a su tío, y los asesinó a todos (!). 

En fin, que ganó la corona, pero gobernó poco tiempo y nuestro Miliau le sucedió luego de su muerte, pues Jonoc, hijo de Teodorico se ordenó presbítero. Miliau se casó con la princesa Aurelia, con quien tuvo de hijo a San Melar (2 de octubre y 6 de mayo. traslación de las reliquias). Ocho años gobernó Miliau, siendo tiempos de paz para Bretaña, pero al cabo, su hermano Rivod le asesinó, cortándole la cabeza, en 538. Así quedó como como tutor del pequeño príncipe, de siete años, a quien mutilaría años más tarde para que no llegara a reinar. Finalmente mandó asesinarle, por lo que también se le venera como mártir. 

Otras leyendas bretonas hacen saltar a Miliau nada menos que 300 años para ponerlo enfrentado a San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias) por mantener la soberanía de Armórica. Pero eso, es falso. 

Miliau fue sepultado en Tréguier, donde los milagros le hicieron un santo muy popular. Durante siglos. Se le invoca contra el reuma y los dolores de cabeza. Aunque en su leyenda no se menciona que haya tomado su cabeza o algo parecido, se le representa como "santo cefalóforo", aunque solo para indicar que murió decapitado.



Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"Les vies des saints de Bretagne". GUY-ALEXIS LOBINEAU. OSB. Rennes, 1874.


A 24 de julio además se celebra a
Santa Cristina la Admirable, mística.
San Declan de Ardmore, obispo.

sábado, 22 de julio de 2017

De San Platón, el sabio.

San Platón de Ancyra, mártir. 22 de julio y 18 de noviembre (Iglesias Orientales).

San Platón.
Parhauti, Rumanía.
Nació en Ancyra, la actual Ankara de Turquía, de padres cristianos, allá en el siglo III. Habiendo iniciado una de las tantas persecuciones, fue apresado por su fe, y llevado ante el gobernador Agripino. Este le amenzazó con terribles torturas si no apostaba de la fe cristiana y sacrificaba a los dioses, como mandaba la ley. Pero Platón le respondió que no temía a la muerte temporal a causa de Cristo, la cual le privaría de la muerte eterna.

Agripino mandó que le pusieran sobre plomo ardiendo, lo cual el santo soportó con entereza. Un verdugo se permitió ironizar sobre su "estupidez", siendo que se llamaba igual que el sabio filósofo. El santo respondió: "Nada hay entre Platón, excepto que tenemos el mismo nombre, pues yo soy un discípulo de Cristo, del cual obtuve la sabiduría que tengo, mientras Platón enseñó una sabiduría que es necedad para con Dios". Entonces fue devuelto a la prisión hecho una llaga. Allí permaneció 18 días sin comer ni beber nada. Cuando los carceleros se mostraron asombrados por esto, Platón les dijo "Me satisfago través de la oración". Finalmente fue decapitado, entre los años 266 y 306.


A 22 de julio además se celebra a
Santa María Magdalena, discípula de Cristo.
San Wandrille de Fontenelle, abad.

viernes, 21 de julio de 2017

De una doble cefaloforia.

San Tremeur de Bretaña, príncipe, monje y mártir. 21 julio.

Su leyenda, estrafalaria como pocas, cuenta que vivía en Bretaña un noble llamado Guerech o Erec, que sería hijo de Santa Alma (26 de julio). Tenía este una bella hija, Santa Trifina (29 de enero), la cual le fue solicitada por Conomor, Duque de Cornwall, el cual era conocido por su vida libertina y sus muchas mujeres, a las que abandonaba cuando se cansaba de ellas, hallaba alguna nueva, o se quedaban embarazadas. Trifina se negó a casarse con él, implorando a su padre que no la convirtiera en una concubina de aquel hombre. San Gildas (29 de enero) intervino, pero nada pudo hacer, y la joven fue entregada a Conomor. Todo fue bien hasta que Trifina quedó embarazada. Al saberlo Conomor, sin mediar palabra tomó una espada y decapitó a la muchacha.

Gildas, que estaba en oración, fue al lugar del hecho e invocando a Dios, lanzó un puñado de tierra contra el castillo de Conomor, que se derrumbó al instante, quedando este mal herido. Luego Gildas tomó la cabeza de Trifina, la puso sobre sus hombros, la bendijo y ella volvió a la vida (!), quedándole para siempre la cicatriz en el cuello. Trifina quiso irse con Gildas a su monasterio de Rhuys, pero este no la aceptó, recomendándole que volviera a casa de sus padres y cuidara a su hijo. Ella lo hizo y cuando nació el niño, le llamó Gildas, aunque por sobrenombre le llamaban "Tremeur" (el victorioso). Cuando era aún pequeño, Trifina lo llevó al monasterio de Gildas, y ella misma ingresó en un monasterio de monjas. 

Tremeur creció y fue un joven muy aplicado. Cuando tenía 15 años tomó el hábito monástico. Pero un día en que daba un paseo se encontró con Conomor, su padre, el cual, al enterarse de quien era, sacó una espada y le cortó la cabeza. Tremeur entonces tomó su cabeza y echó a andar hasta Broons, Côtes-du-Nord, donde cayó definitivamente y se le sepultó. En el sitio donde se le enterró se venera una pequeña parte de sus reliquias. Otra parte se veneraba en París, pero en la Revolución Francesa fueron dispersadas. Se le invoca contra las lesiones y heridas mortales. Es conocido entre los "santos cefalóforos". Si, según la leyenda, su bisabuela fue Santa Alma, pues entonces fueron sus tío-abuelos, San Tugdual (30 de noviembre), San Lunaire (1 de julio; 2 de septiembre, Todos los Santos Obispos de Rennes, y 30 de julio, la liberación de Trélévern), y Santa Sève (26 de julio).


A 21 de julio además se celebra a
San Víctor de Marsella, soldado mártir.
San Daniel, Profeta.

jueves, 20 de julio de 2017

De Santa Librada y sus asuntos.

Pregunta: Me gustaría saber sobre Santa Librada...he encontrado algunas, leyendas e historias sobre ella, parece que casi todas coinciden en la santa crucificada y barbuda mujer... Es que en mi barrio hay una capillita con su nombre ...he notado que los niños de catequesis y las mismas catequistas poco y nada saben... Paraguay.

Respuesta: Gracias por tu saludo. La verdad es que la pregunta se las trae, pues las leyendas (que hay más de una) de Santa Librada y sus hermanas, así como su culto, están viciados por la falta de datos históricos, y por el deseo de realzar su figura, lo cual la hace sospechosa de manipulaciones. Vamos a ello.

Santa Librada.
Bogotá.
Santa Librada, virgen y mártir. 20 de julio, 18 de enero, 15 de julio (invención de las reliquias en 1300) y 15 de abril (traslación de las reliquias a Burbaguera).

La leyenda.
Según el Leccionario de Sigüenza del siglo XII, Librada nació en el año 122, y era hija de Catelo o Catelio, gobernador de Galicia; y de Calsia, una dama noble (no falta quien la haga hija de reyes). Catelo fue trasladado a Tarragona, dejando a Calsia embarazada, la cual cuando dio a luz, tuvo nueve niñas. Espantada por aquello, mandó a una vieja sirvienta que tirase a las niñas en el río, pero esta no obedeció, sino que decidió dar a las niñas a familias cristianas. Los nombres de las niñas, que no coinciden en varias versiones, son Genivera o Ginebra, Basilia, Germana, Victoria, Marina, Eufemia o Eumelia, Marcia o Marciana, Liberata o Librada, y Quiteria. En unas versiones no aparece Marina, sino Gema, con una leyenda diferente a la Marina de Ourense, que es la misma de Antioquía (su culto en Irache y Stella consta desde 1074, y con este nombre, Gema).

Paso el tiempo, regresó el padre y, enterado de lo que había pasado, buscó a sus hijas, y las acogió amoroso. Cuando llegaron a la primera juventud, Catelio quiso casarlas, pero ellas se revelaron como cristianas y que no se casarían con gentiles. Las encerró, pero ellas escaparon... y aquí se separan las leyendas. Unas versiones dicen que todas fueron mártires juntas, menos la leyenda de Santa Quiteria (22 de mayo), que la quiere muriendo aparte, o Basilia, como dice el P. Higuera, que padeció nada menos en que Siria (pero a este hay que creerle poco). En fin, que apresadas las ocho muchachas, fueron martirizadas con varios tormentos, y en el caso de Librada terminó degollada por su propio padre, junto a las demás. 

Aunque todo es legendario, no hay por qué concluir tajantemente que no existe Librada. Tampoco hay que concluir categóricamente que solo sea culto de mártires famosas veneradas en la zona y hechas hermanas. Bien pueden ser algunas hermanas y otras no. O ser santas locales, con nombres comunes a mártires famosas. Por ejemplo, fácilmente la Victoria de esta leyenda puede ser una santa local, posterior al siglo II, que no hay que identificar con un culto a la gran mártir Santa Victoria (23 de diciembre). 

Santa Librada a punto
de ser degollada.
Culto y reliquias.
Han ocurrido muchas confusiones con el culto de Santa Librada. En 1568, con la reforma de Trento y la revisión de los cultos y breviarios locales, el oficio propio de Librada fue suprimido junto a todo el breviario de Siguenza, por contener muchos hechos apócrifos de varios santos, no solo de Librada. Aunque el culto a la santa no fue suprimido (es rarísimo que esto ocurra), se comenzó a rezar del oficio de común de vírgenes mártires. En 1585 se hicieron gestiones para que se volviera a aprobar el antiguo oficio y lecciones. En 1599, se volvió a insistir, pero había una polémica nada pequeña, sobre el cuerpo que se venera en Siguenza. Se decía que en 1300, el obispo Don Simón había traído el cuerpo verdadero ¡desde Como, Italia! Nada menos que habría llegado allí luego de pasar por un monasterio de monjes y otro de monjas y reposar allí en Italia más de 8 siglos. No olvidar el detalle de que en Como, efectivamente, se venera a Santa Liberata (16 de febrero), una monja muy posterior a nuestra Librada. 

En el siglo XIX esto quedó refutado demostrando que lo que hizo el obispo Simón fue una invención de las reliquias dentro de la misma iglesia catedral de Sigüenza, poniendo unas reliquias dentro de un arca de plata. Por una bula de Inocencio IV, se puede afirmar que dicho cuerpo ya era venerado en 1251, lo cual no es poco tiempo. Esta Bula concede indulgencias a los devotos de la santa, por lo que hay que concluir que el santo cuerpo ya sería lo suficientemente venerado en dicho sitio antes de 1300. Por esto, Baronio añadió al Martirologio Romano, en el día 18 de enero la anotación "In verbo Liberatae, de hac tabula Ecclesiae Comensis, ubi acta ejus asservari dicuntur". Una parte de estas reliquias se donaron a Las Tablas, Panamá, donde Santa Librada tiene gran devoción.

Santa Librada.
Capilla de Lambaré,
Paraguay.
Librada, no Wilgefortis.
Mencionas a "la santa crucificada y barbuda mujer", y efectivamente, a Santa Librada se le ha asociado con Santa Wilgefortis (20 de julio), y con tanta firmeza que incluso el día de su memoria litúrgica pasó del 18 de enero al 20 de julio, aunque aún en 1623 el Capítulo de canónigos de Siguenza votó en contra del cambio de día. El error nació en el siglo XVI, y se extendió por obra del mencionado P. Higuera, hagiógrafo sin muchos escrúpulos a la hora de inventarse detalles. Asoció a ambas santas y fundió sus leyendas sin el más mínimo criterio ni siguiendo tradición alguna, sino tomando el añadido que Molano hizo al martirologio de Usuardo: "Item Santæ Wilgefortis Virginis et Martyris, filiae Regis Portugaliæ, quam nonnulli latine Liberatam, theutonice autem Ontcomeram agnominant". Hizo Molano una mezcla, pensando que el nombre latino de Wilgefortis era Liberata, así como el alemán era Ocommer, como también se conoce a Wilgefortis. Pero no significan lo mismo, ni pueden traducirse igual.

Este error caló en el culto hasta el punto de que el mismo leccionario de Siguenza, finalmente aprobado en el siglo XVII, dice "Wilgeforte o Librada", poniendo el nombre de Wilgefortis como el principal". Igualmente la iconografía consagró el martirio de Librada en la cruz, cuando fue por degollamiento. Y así hasta hoy, aúnse cree es la misma. Y aunque sus leyendas se parecen en cuanto a la región (Galicia una, Portugal otra), y a que el padre las mató por rechazar un matrimonio, el origen de la leyenda de Santa Wilgefortis es otro, que no ocupa aquí.


Fuente:
-"Santa Librada, virgen y mártir patrona de la Santa Iglesia y obispado de Sigüenza". R.P DIEGO E. CHANTOS Y ULLAURI. Madrid, 1806.



A 20 de julio además se celebra a
San Elías, Profeta.
San Vulmar, abad.

miércoles, 19 de julio de 2017

Pastor, obispo ¡y partero!

San Bernulf de Utrecht, obispo. 19 de julio.


Bernulf supervisa
la construcción de una iglesia.
Nuestro santo nació a inicios del siglo XI y una curiosa leyenda cuenta cómo llegó a ser obispo de la importante sede de Utrecht: En 1027 murió Adelbold, obispo de Utrecht, y se desencadenó una guerra interna por buscar sucesor entre los canónigos de Utrecht, los nobles y el pueblo. Llegó a ser un asunto de Estado la cosa, por lo cual, el emperador Conrado II se desplazó a Utrecht para dirimir el asunto. Le acompañaba la emperatriz Gisela, que estaba embarazada. Al pasar la comitiva por Oosterbeek, la emperatriz se sintió mal y los médicos le ordenaron que debía suspender el viaje y descansar. El emperador encomendó a un pastor que por allí había, llamado Bernulf, que acompañara a Gisela y le sirviera en todo lo que necesitara, pues él debía seguir viaje. 

Llegó Conrado a Utrecht y aún estaba oyendo a las partes sobre quien debía ser el sucesor, cuando le llegó la noticia que la emperatriz había dado a luz una, y había sido atendida con maestría por el pastor Bernulf. Entonces Conrado decidió, para premiar al pastorcillo y eliminar a los pretendientes al obispado, nombrar a Bernulf obispo de Utrecht.

Ciertamente consta dicha pugna a la muerte de Adelbold, y que el elegido fue nuestro santo. Sin embargo, en la misma época consta como párroco de Oosterbeek un prominente cura llamado, cómo no, Bernulf, por lo que probablemente Bernulf haya sido sacerdote y el término "pastor" signifique que lo era de almas. Y su desempeño como obispo parece dejarlo claro. Fue un celoso reformador de la vida clerical y monástica, extendiendo en sus dominios la reforma de Cluny. Fue un amante del arte sacro, promoviendo la belleza en las iglesias y abadías que construyó o reparó. En 1041 acompañó al príncipe Enrique en una campaña contra los húngaros, y en 1046 estuvo a su lado cuando alcanzó el trono imperial como Enrique III, y le ayudó con su poder e influencias ante las sublevaciones.


El nacimiento de la princesa.
Bernulf murió el 19 de julio de 1054 y fue sepultado en la iglesia de San Pedro en Utrecht, levantada por él, donde aún se veneran algunas reliquias suyas. En 1917, fue proclamado patrón de los artistas holandeses.Y, claro, abogado de los buenos embarazos y partos.


A 19 de julio además se celebra a
Santa Macrina la Joven, virgen.
San Arsenio el Grande, abad.

martes, 18 de julio de 2017

Santa Odilia, una de las de Úrsula.

Santa Odilia, virgen y mártir. 18 de julio y 21 de octubre.

Protección de Santa Odilia.
Forma parte de las legendarias 11.000 compañeras de Santa Úrsula de Colonia (21 de octubre). Sabemos que la leyenda de Úrsula tiene "subtramas", en las cuales se añaden leyendas propias a algunas de las acompañantes de la comitiva. 

Sin embargo su culto es muy posterior al siglo V, cuando supuestamente habría vivido. Su nombre no aparece en las listas primitivas de estas vírgenes, y será desconocida hasta el siglo XII, cuando comienzan a circular las revelaciones de Santa Isabel de Shönau (18 de junio) sobre la "historia" de Santa Úrsula. Estas revelaciones contienen a una Odilia, que habría sido una princesa, prima muy cercana de Úrsula. Tenía dos hermanas, Santas Imma e Ida (21 de octubre), que igualmente fueron martirizadas. Odilia habría alcanzado la palma de la victoria cuando una flecha se le clavó en la garganta.

Pero esta leyenda no tendría repercusión sino hasta el siglo XIII, cuando el Hermano Juan Novelan, de los Canónigos Regulares de la Santa Cruz, comenzó a proponer la devoción a la santa, partir de unas supuestas apariciones. Y supuestas hay que decir, porque la existencia de Santa Odilia es 0,01 porciento fiable. Este Hermano dijo que la misma Odilia se le había aparecido y le había señalado que sus reliquias no estaban en el bellísimo altar-relicario de Colonia, donde se venera a las 11.000 vírgenes, sino que estaban enterradas debajo de un peral en el jardín de un tal Arnulf, en la misma ciudad. Le hacía esta revelación la santa para que fueran trasladadas a Huy, Bélgica, a la Casa Madre de los Canónigos. 

El 18 de julio de 1287 las reliquias fueron trasladadas, y una serie de milagros ocurrieron durante la misma, sobre todo curaciones de ciegos, por lo cual es patrona de las enfermedades de los ojos. No deja de ser sospechoso que también lo es Santa Odilia de Alsacia (13 de diciembre), por lo que solamente parece una "apropiación" del patronato, teniendo en cuenta que ambas tienen el mismo nombre. Como sea, luego de tanto tiempo, estos Canónigos, llamados "Cruzados" tienen a Santa Odilia como su patrona y han promovido su culto allá donde van. Actualmente el centro neurálgico de la devoción a la santa está en Minnesota, Estados Unidos, donde su memoria es celebrada por esta Congregación.

Martirio de Odilia y sus hermanas.
Otras supuestas compañeras de Santa Úrsula son:
Santa Dorotea de Colonia. 21 de octubre.
Santa Avia. 6 de mayo.
Santa Cunera de Rehen. 12 de junio y 28 de octubre.
San Panthalo, obispo y mártir. 12 de octubre.
Santa Saturnina de Neuenheerse. 20 de mayo.
Santa Edwette de Esquibien. 15 de abril.
Santa Córdula de Colonia. 22 de octubre.
Santa Aurelia de Strasburgo, virgen. 15 de octubre.


A 18 de julio además se celebra a
Santa Sinforosa y sus hijos mártires.
Beato Roberto de Salento, eremita celestino.