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jueves, 31 de agosto de 2017

Paulino, "el trasladador".

San Paulino de Tréveris, obispo. 31 de agosto.

San Paulino.
Cripta de su iglesia. Tréveris.
Era originario de Aquitania y fue discípulo de San Agricio (13 y 19 de enero). En 349 murió el obispo San Maximino (29 de mayo, traslación de las reliquias, y 12 de septiembre), del que era amigo y quien le ordenó presbítero. Como era de esperar, Paulino fue elegido su sucesor. Una de sus primeras acciones fue la traslación a la catedral de las reliquias de Maximino, sido que había enterrado en un cementerio a las afueras. La leyenda cuenta que los fieles que habían elevado una pequeña ermita sobre la sepultura, no querían perder las preciosas reliquias. Entonces se apertrecharon en torno a la tumba, pero una terrible tormenta se descargó sobre ellos y no cesó hasta que Paulino llegó a la tumba del santo. Vieron esto como un signo del cielo y dejaron partir las reliquias del santo obispo.

En 353, durante el Sínodo de Arlés, fue el único obispo que se enfrentó al emperador al defender a San Atanasio (2 de mayo), como ya había hecho Maximino en su momento. Esto le valió el destierro en Frigia, donde pasó 5 años pasando estrecheces y penurias. Y allí murió en 358. Por eso en ocasiones se le llama mártir. En 396 el obispo San Félix de Tréveris (26 de marzo) trasladó sus reliquias y las colocó en la iglesia de San Mauricio y la Legión Tebana (22 de septiembre), hoy iglesia de San Paulino. Por diversos avatares, las reliquias se perdieron y fueron halladas en 1072 en la cripta, también olvidada. En 1914 se hizo un reconocimiento de las reliquias y se constató la presencia del relicario del siglo V, así como una placa del mismo tiempo. En la misma iglesia se veneran las reliquias de San Materno de Tréveris (14 de septiembre; 22 de octubre, traslación de las reliquias, y tercer sábado de Pascua, en Schelestadt).



Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 31 de agosto además se celebra a
San Osorio Gutiérrez, conde y monje.
Beata Isabel de Francia, princesa.
San Ramón Nonato, religioso mercedario.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Eremita, hortelano y taumaturgo.

San Fiacre de Meaux, ermitaño. 30 de agosto.

San Fiacre.
Ille-et Vilaine, Bretaña.
La "vita" de este santo eremita del siglo VII está tan llena de leyendas y florituras, que es difícil separar lo real de lo legendario. Dejémoslo al sentido común.

Fiacre habría nacido de padres de sangre real. Luego de esperar largos años, al fin su madre quedó embarazada. Un extraño peregrino bendijo a la mujer y le predijo que su hijo sería un gran santo y padre de muchos santos. El niño fue puesto bajo la tutela de San Conan (3 de septiembre), obispo de Soder. Creció Fiacre y cuando llegó a la edad de casarse, abandonó el mundo y negándose a heredar el trono de su padre y a aceptar el trono que los escoceses le ofrecían, se embarcó rumbo al continente. Llegó a Meaux, donde era obispo San Faro (28 de octubre), hermano de la célebre Santa Fara (3 de abril y 7 de diciembre), el cual le dio unos terrenos para que edificase una ermita para vivir como ermitaño.

Los portentos no faltan, como dije antes. Para empezar, Fiacre no tenía nada para cortar la madera necesaria para edificar la capilla y la ermita, por lo cual, se puso en oración, y los árboles necesarios cayeron por si solos. El santo tenía una huerta que cultivaba con esmero, de donde comían todos, y aún le daba para repartir. Además, conocía mucho de hierbas medicinales que aplicaba a los enfermos que le visitaban, y llegaron a ser tantos, que anexo a su ermita construyó un hospital para servirlos.

Una mujer a la que prohibió entrar al recinto le acusó de hechicero, y el obispo Faro le castigó, sin creerle. La mujer quedó paralítica y el santo eremita la curó trazando la señal de la cruz, ante lo cual, la acusadora se desdijo y Faro pidió perdón de rodillas a Fiacre. Esta costumbre, propia del monacato irlandés, de no admitir mujeres ni de visita estuvo vigente mientras el monasterio duró. La misma reina de Francia, Ana de Austria, tuvo que quedarse a las puertas del monasterio luego de una peregrinación. La ermita de Fiacre, que consagró a la Santísima Virgen, pronto se convirtió en un santuario mariano donde Nuestra Señora derramaba sus gracias, y Fiacre por su parte, también sanaba a muchos con solo mirarlos o tocarlos. También formó apóstoles para predicar el Evangelio, como a San Kilain (15 de noviembre), un noble irlandés que lo dejó todo para dedicarse a la evangelización en Arras.

Muerte de San Fiacre.
Capilla de N. S de Tetre, Bretaña.
Fiacre falleció en la paz de Dios sobre 670, y su culto comenzó enseguida. En Bretaña, sobre todo, tiene dedicadas muchísimas iglesias, donde se le invoca contra los dolores cervicales e intestinales, las hemorragias y los hematomas. Además, es abogado de hortelanos y jardineros. Sobre su ermita se construyó un monasterio. Las reliquias de San Fiacre se veneraron en dicho monasterio hasta 1568, cuando fueron trasladadas a Meaux. Algunos reyes de Francia las visitaron varias veces, e hicieron cuantiosas donaciones. También muchos prelados promovieron la devoción al santo, otorgando numerosas gracias espirituales e indulgencias a sus devotos.

La leyenda de Santa Syra de Meaux (23 de octubre) le hace hermana de San Fiacre.


Fuente:
"Vies des pères, des martyrs, et des autres principaux saints". Tomo IV. ABBÉ GODESCARD. Bruxelles, 1854.


A 30 de agosto además se celebra a
San Pamaquio, confesor.
Santa Rizza de Koblenz, eremita.

martes, 29 de agosto de 2017

De Santos Reyes (XVIII): San Sebbi de Essex.

San Sebbi, rey. 29 de agosto.

Sebbi vivió en el siglo VII, y gobernó a los sajones del Este junto al rey Sighere, en una diarquía. Ambos se habían convertido al cristianismo, pero en una ocasión en que la peste asoló sus reinados, Sighere tuvo miedo de haber ofendido a los dioses antiguos, y con sus súbditos, retornó al paganismo, reparando los templos derribados y ofreciendo sacrificios. Sebbi, por su parte, no solo confirmó a los suyos en la fe de Cristo, sino que reunió a varios presbíteros sabios y santos para que convencieran a Sighere de su error.

Sebbi, según San Beda el Venerable (25 de mayo), era amante del culto y la oración. Vivía como un monje, hacía grandes obras de caridad e incluso pretendió abandonar a su esposa para tomar el hábito monástico, pero no le fue permitido por la estabilidad del reino. En 686 expulsó a un invasor y se coronó como rey de Kent occidental, acto seguido, fundó la célebre abadía de Westminster. A los 31 años de reinado cayó gravemente enfermo, ante lo cual, volvió a insistir a su mujer que le dejara libre para al menos morir como monje. El obispo de Londres le dio el hábito monástico, pero solo para que lo llevara en la agonía y la muerte. Quiso Sebbi morir en paz, por lo cual ordenó que nadie supiera de su muerte cuando esta llegara, para que no le molestaran en su agonía y poder tener funerales sencillos. 

Falleció al poco tiempo, el 29 de agosto de 694. Fue sepultado en la primitiva catedral de San Pablo de Londres. Según la leyenda, que recoge Beda, al ir a meter su cuerpo en el ataúd de mármol, vieron que el cuerpo no cabía, entonces, quitaron la parte de los pies, y lo alargaron un poco más. Pero aun así el cuerpo del santo rey no cabía. Ya hablaban de doblarle las rodillas o cortarle los pies, cuando en presencia del príncipe Sighard, que era monje, del obispo y otras personas, el mismo ataúd se extendió por sí solo, pudiendo incluso poner una almohada bajo la cabeza del rey. En el siglo XII sus reliquias se trasladaron a un nuevo sepulcro.



Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 29 de agosto además se celebra a
La Invención de la cabeza del Bautista.
Beata Beatriz de Nazaret, virgen cisterciense, mística.

lunes, 28 de agosto de 2017

San Elouan de Bretaña.

San Elouan de Bretaña, ermitaño. 28 de agosto.

Vivió en el siglo VII y según su leyenda, nació en Irlanda y se fue a Bretaña para ser eremita, como tantos otros. El rey San Judicaël (16 de diciembre) le tomó afecto y le dio un bosque junto al río Douef, para que hiciera vida eremítica. Allí le visitaba frecuentemente, por lo que Elouan pidó a San Bili (24 de noviembre), confesor de la reina Morone, que le ayudara a que el rey no le visitara más, para poder vivir en absoluta soledad. 

Allí vivió muchos años hasta que accedió a fundar un monasterio, que gobernó algunos años. Dio el velo a Santa Onenne de Tréhorenteuc (30 de abril), hermana del rey Judicaël. A su muerte fue sucedido por su discípulo San Léry (30 de septiembre). Aún quedan rastros de su culto, que en el siglo XVII tuvo un gran empuje por las predicaciones de las misiones populares del Beato Juliet Maunoir (28 de enero).


A 28 de agosto además se celebra a
San Julián de Brioude, soldado mártir.
San Vivien de Saintes, obispo.

domingo, 27 de agosto de 2017

San Maelrubha.

San Maelrubha de Apurcrossan, monje. 27 de agosto.

Nació en 642, de una antigua familia real irlandesa, y siendo niño su padre le llevó al monasterio Bangor, fundado en el siglo anterior por San Comgall (10 de mayo), pariente lejano de su madre. En Bangor tomó el hábito nuestro Maelrubha, y allí estuvo hasta 671, cuando con veintinueve años fundó el monasterio de Apurcrossan, en Mearns, donde vivió más de 50 años. También fue fundador del monasterio e iglesia de Loch-Maree. 

Murió en 722, pasados los 80 años, y sobre su muerte hay dos versiones, una dice que murió asesinado por vikingos, y otra que murió de muerte natural. Fue sepultado en el lugar en que murió, donde luego se edificó una iglesia pública para honrar su memoria. Las reliquias se trasladaron en el siglo XIII a su monasterio de Mearns. Su culto se vio siempre rodeado de polémica, pues estaba rodeado de ciertas prácticas supersticiosas, heredadas del paganismo. Persistieron hasta la llegada violenta del protestantismo, que acabó con su culto, el bueno y el malo. También se le conoce como Mulruby, Mulred, Summaruff, entre otros nombres.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 27 de agosto además se celebra a
Santa Mónica, viuda.
San Marcelo de Oxirrinco y compañeros, mártires.

sábado, 26 de agosto de 2017

"en olor de santidad"

Santa Pelagia de Limoges, viuda y fundadora. 26 de agosto.

Poco se conoce de ella, más de su muerte que de su vida. Fue Pelagia una noble, casada con Jucunde, príncipe de Limoges. Cuando su marido partió a la guerra con el rey Alarico, Pelagia gastaba su tiempo en la oración y la caridad. De esta guerra quedó la pobre mujer viuda, dedicándose con ahínco a la educación santa de su hijo San Yrieux (25 de agosto). Vivió una vida de austeridades, penitencia, oración y caridad, y cuando su hijo fue un hombre, le ayudó a fundar un monasterio en Attanum.

Murió en 586, y San Gregorio de Tours (17 de noviembre), cuenta en su libro "La Gloria de los Confesores", que estando para morir, Pelagia llamó a su hijo para pedirle que la enterrase solo después de cuatro días de muerta, para que todos sus amados pobres y sus esclavos pudieran rendirle homenaje, a lo cual ella respondería con su amor desde el cielo. Así lo hizo Yrieux, el cual preparó el cuerpo y lo llevó a la iglesia. Durante los cuatro días en que estuvo el cuerpo siendo venerado, un olor dulcísimo emanaba del mismo, llenando la iglesia y aun sintiéndose fuera de esta. También fue vista una columna de fuego sobre la iglesia, de tal modo que parecía de día. Algunos fieles incluso dijeron haber visto a San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias ; 1 y 13 de diciembre, traslaciones) bajar del cielo para estar en el funeral de Pelagia.

Después de su entierro, como era costumbre, los fieles pusieron una vela sobre el sepulcro, en la zona de la cabeza. Se percataron que la vela era muy pequeña, y se lamentaron que no estaría encendida al otro día para los Maitines, pero he aquí que al otro día, cuando abrieron la iglesia, la vela permanecía encendida y ni siquiera se había gastado. Su culto permaneció en Limoges durante siglos. Luego vino a menos, aunque su memoria aún es celebrada. Según la tradición, a partir de su muerte preciosa, comenzó a utilizarse la expresión "morir en olor de santidad".

Fuente:
-"Histoire sacrée de la vie des saints principaux et autre personnes plus vertueuses". M.I.COLLINS. Limoges, 1672.


A 26 de agosto además se celebra a
San Ceferino, papa.
La Trasverberación de Santa Teresa.

viernes, 25 de agosto de 2017

Antes la espada que la injusticia.

San Ginés de Arlés, escribano mártir. 25 de agosto.

Su memoria aparece recogida en este día en todos los martirologios antiguos, y San Gregorio de Tours (17 de noviembre) hace mención de él en su obra "Gloria de los Mártires". El testimonio más antiguo lo da el obispo San Paulino de Nola (22 de junio), y a él me suscribo:
"Ginés, a quien la ciudad de Arlés reconoce por su hijo, y le venera como a su padre, siguió las armas en su juventud: después estudió con mucha aplicación, y ejerció con gran crédito aquel arte tan útil, que sabe pintar con un solo rasgo la voz sobre el papel: que por la prontitud de la mano , iguala a la rapidez del discurso de un orador; y que da palabra por palabra con sus cifras las arengas de los abogados, las deposiciones de los testigos, y las respuestas de los acusados. Pero se puede decir que este arte fue en él como una figura, o por mejor decir, como un presagio de la eterna gloria que posee hoy día, y que mereció oyendo con atención los preceptos del Señor, escribiéndolos al punto con una exactitud extrema sobre las tablas de su corazón.

Pero llegó un día en que ejerciendo en presencia del Juez de Arlés su oficio, se llegó a leer un impío y sacrílego edicto, que los Emperadores hacían publicar por todas las Provincias. Quedaron ofendidos los oídos del piadoso Escribano y su mano rehusó escribirlo. Hizo más: levantóse, arrojó sus registros a los pies del Juez, y renunció para siempre un tan triste ejercicio. Pero al mismo tiempo, para obedecer al Evangelio, que permite, y aun manda evitar en la persecución el primer tiro, se ocultó prontamente al furor del Juez, mudando continuamente de retiro y huyendo de ciudad en ciudad, como el mismo Evangelio dice. Dióse al punto orden de buscarle, y de prenderle.

Pero no siendo fácil descubrir el lugar en que se oculta, disponen que en cualquier parte que se halle, sea condenado a muerte luego al punto. Sabiendo esto Ginés, ya por un rumor común, o por noticias secretas que le habían comunicado sus amigos, toma nuevas precauciones para quedarse encubierto; acomodándose el espíritu en esta ocasión a la enfermedad de la carne. No obstante, como le pareciese necesario ser fortificado en la fe del bautismo, porque no había sido aún reengendrado en el agua por el Espíritu Santo, hizo pedir al Obispo por algunas personas de confianza; pero o fuese que en estos intermedios hubiesen preso al mismo Obispo; o que desconfiara este de la juventud de Ginés, no quiso exponer el Sacramento. Como quiera que fuese, dilató el conferírselo, enviándole a decir solamente que su sangre derramada por Jesucristo, le serviría en lugar del bautismo, que tan ardientemente deseaba recibir. A mí me parece que fue una disposición particular de la providencia, que el Obispo tuviese alguna dificultad en bautizarle. Sin duda quiso el cielo tener él solo parte en su consagración, y que Jesucristo le preparaba dos bautismos, uno de agua, y el otro de sangre, saliendo ambos del costado de este divino Salvador.

En efecto, penetrando Dios en las disposiciones del corazón de aquel que debía ser muy en breve mártir, no pudo consentir dilatar por más tiempo el coronarle. Mostróle, pues, a sus verdugos, y le ofreció a la espada de los que estaban sedientos de su sangre. Viéndose Ginés descubierto, se arrojó por sí mismo al Ródano, temiendo mucho menos la violencia de este rápido río , que la de los hombres. Pero respetando las aguas al santo, sirvieron de purificarle de las manchas que pudo contraer en el comercio del siglo. Vinieron estas a ser para él como las aguas de un nuevo Jordán, y por un duplicado misterio que se obró entonces, las aguas del Ródano consagraron el cuerpo del santo, y este recíprocamente las aguas. Esto fue también probablemente lo que le hizo atravesar, sin nadar, aquel impetuoso rio. El mismo amor con que caminó San Pedro sobre un lago, movió a Ginés de una orilla del Ródano a la otra: ambos iban a Jesucristo. Pero los verdugos que le iban [siguiendo de] cerca, pasaron con él, y habiéndole alcanzado en la orilla, le quitaron la vida, degollándole con su espada, en el mismo lugar que Dios había señalado para recibir la sangre de su Mártir.

Erigióse allí después un Oratorio, adonde los fieles van en tropas a ofrecer sus votos, seguros de alcanzar el cumplimiento. En tanto, separada de su cuerpo el alma de Ginés, vuelve a subir al lugar de su origen, que es el cielo; y el cuerpo, formado de la tierra, se quedó en ella. Los cristianos de aquel tiempo hicieron de manera que las dos Ciudades fundadas sobre las dos orillas del Ródano gozasen de este precioso tesoro sin dividirlo. Porque la tierra del lugar en que el mártir había derramado su sangre, conserva encarecidamente los vestigios, y el cuerpo transportado a la otra orilla del rio le sirve de adorno y de defensa. Y, así, presente el Santo en algún modo en estos dos lugares, honra a la una de las dos Ciudades con su sangre, y a la otra con su cuerpo".

Con San Ginés de Roma.
Ocurrió este martirio imperando Diocleciano, probablemente en 303, año en el que efectivamente se emitió otro Edicto de persecución. El día elegido para la conmemoración parece simplemente una asimilación con San Ginés de Roma, que se celebra igualmente a 25 de agosto. Y no será el único, pues San Ginés de Brescello, obispo, igualmente se celebra en este día. Aunque se hable en el texto anterior de "dos ciudades" en realidad es la misma ciudad de Arlés, atravesada por el río y por ello dividida en dos. Efectivamente, la tradición y una capilla marcan el lugar en el cual el santo escribano fue decapitado, mientras que su cuerpo se venera en la catedral, al otro lado del río. 

Su culto ya es sólido en el siglo VI, cuando Gregorio Turolense narra cómo se le venera en el sitio de su martirio. Había allí un árbol ya centenario, del que se decía tenía poderes curativos al haber crecido regado con la sangre martirial de San Ginés. También cuenta como invocaron al santo los viajeros de un barco que iban precisamente a venerar la memoria de San Ginés. Su barco perdió el ancla justo al pasar frente al lugar del martirio, y al momento que pidieron su auxilio, una suave brisa llevó el navío a la orilla sin peligro.

Además de ser el patrono de Arlés, San Ginés es protector de notarios, abogados, taquígrafos, secretarios, impresores y, claro, escribanos.


Fuentes:
-"Las Verdaderas actas de los Martires". Tomo III. Teodorico Ruinart. OSB. Madrid, 1776.
https://www.heiligenlexikon.de/


A 25 de agosto además se celebra a:
Beato José Cecilio de Santa María, carmelita mártir.
San Luis Rey de Francia, rey.
Santos del 25 de agosto.

jueves, 24 de agosto de 2017

Fundador desde el mundo.

Beato Bartolomé de Tienen, laico fundador. 24 de agosto.

Dos son las fuentes sobre este santo. La vida de San Arnik y la de la Beata Beatriz de Nazaret, que aunque no tienen un origen en común, sí que mencionan al mismo personaje: nuestro Bartolomé. Este nació en Tienen en 1153. Su apellido "Vleeschhouwer", es decir "carnicero", tal vez aluda al oficio familiar. Muy joven se fue a Tierra Santa con su amigo San Arnik de Averbode (17 de marzo), donde visitaron los Santos Lugares y luego se enrolaron como cruzados. A su regreso, Arnik tomó el hábito premonstratense, mientras que Bartolomé permanecía indeciso si también ser religioso o casarse. Pidió consejo a Arnik y este luego de orar por él, tuvo un sueño en el que vio salir tres ramas del vientre de Bartolomé, y como por las ramas se paseaban monjas y monjes. Cuando Bartolomé volvió, Arnik le dijo que debía casarse, pues sería padre de infinidad de religiosos y religiosas.

Así que Bartolomé se casó con Gertrudis, perteneciente a la prestigiosa familia Tirlemont. Tuvieron seis hijos, cuatro varones y dos hembras, la Beata Beatriz de Nazaret (29 de agosto) y la Beata Sibila de Aywières (9 de octubre). Sobre 1203 Gertrudis murió y entonces Bartolomé internó a sus hijos e hijas en monasterios y comenzó una vida de peregrinación y penitencia.

En 1235 fundó el monasterio cisterciense de Santa María de Nazaret, en Lieja, al cual llamó a su hija Beatriz para que lo dirigiera. Falleció en 1250 y sus reliquias fueron trasladadas a la iglesia de San Gummar, Lieja.


Fuentes:
-"Meditaciones para los Domingos y Fiestas Sagradas". R.P JOAHNNES LUDOLFUS VAN CRAYWINCKEL. Bruselas, 1778.
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 24 de agosto además se celebra a
San Bartolomé, apóstol.
San Ouen de Rouen, obispo.

miércoles, 23 de agosto de 2017

De ciego a portador de Luz.

San Cedon de Aix, obispo. 23 de agosto.

San Cedon y compañía.
Aunque ciertamente, existió un prelado llamado Cedon o Sidonio, la leyenda provenzal de Santa María Magdalena (22 de julio, 4 de mayo, traslación de las reliquias, y 5 de mayo en la Iglesia Oriental) ha tejido una trama tan espesa que el Cedon original ha perdido color y forma para convertirse en un cuento de hadas. Es uno más de los "santos en la máquina del tiempo".

Según la leyenda, Cedon fue el el ciego de nacimiento del que se habla en el Evangelio de San Juan, capítulo 9, y que fue sanado por Jesús. Luego de sana su visión, sanó su alma convirtiéndose y siendo discípulo de Cristo. Luego de la Ascensión, como cuenta la leyenda, partir los discípulos, y arreciar la persecución contra los cristianos, María Magdalena con su hermanos San Lázaro (29 de julio y 17 de diciembre) y Santa Marta (29 de julio), San Maximino (8 de junio), Santas Sara y Marcela (criadas de la familia. 28 de julio), Santa María Salomé (22 de octubre y 5 de mayo), Santa María la de Cleofás (9 y 11 de abril y 5 y 25 de mayo) y nuestro santo, se trasladaría a la Provenza, entre los años 42-43. Más que trasladarse, les llevaron, pues fueron metidos en un buque sin velas, ni remos ni timón y abandonados en el mar, llegaron hasta Marsella, desde donde fueron a Aix.

San Maximino fue el primer obispo de la región, y allí habría construido y consagrado una pequeña capilla dedicada al Salvador, en cuyo altar pondría reliquias del Santo Sepulcro de Cristo. Cedon le acompañaba en sus predicaciones, convirtiendo a muchos a Cristo. A la muerte de Maximino, Cedon ocupó su lugar frente a la sede. Luego de una intensa labor apostólica habría muerto a finales del siglo I. La leyenda dice que fue sepultado en la santa cueva de la Magdalena. Esta cueva alcanzó su gran esplendor devocional a partir del siglo XIII, cuando Carlos de Anjou, hermano de San Luis de Francia (25 de agosto) tomó poder del territorio de Provenza y el 12 de diciembre de 1279 se publicó el hallazgo de las reliquias de la Magdalena, Maximino, Marcela, Sara y Cedon, cuyas tumbas están en la cripta.


A 23 de agosto además se celebra a
Santa Ebba de Coldingham, abadesa.
Santos Claudio, Asterio y Neón, mártires.

martes, 22 de agosto de 2017

Tres veces flagelado.

San Timoteo, mártir. 22 de agosto.

Cristo corona a Sixto y a Timoteo.
Poco es lo que se sabe de este santo antiguo, pero su culto está perfectamente fundamentado ya en el siglo IV. Timoteo fue un hombre noble, versado en las Escrituras que era originario de Antioquía, llegó a Roma gobernando el papa San Melquíades (10 de diciembre) y se hospedó en casa de San Silvestre (31 de diciembre), quien luego sería papa. Timoteo predicó el Evangelio públicamente durante un año, y por esa causa fue apresado por orden del prefecto Tarquino. Aunque con Melquíades comenzó el cristianismo a tener paz, aún hubo algunos mártires, aunque no persecuciones como tal, y ese fue el caso de nuestro santo.

Tarquino le interrogó e intentó que apostatara, pero como no lo logró, mandó fuera azotado públicamente. Así por tres veces: interrogatorio y flagelación. También fue puesto Timoteo en el ecúleo, pero no pudieron separarlo de Cristo. Para terminar con él, fue decapitado, el 22 de agosto de 311. La leyenda dice que Silvestre llevó el cuerpo a ser enterrado en un huerto en la Vía Ostiense, muy cerca del sepulcro de San Pablo. Este huerto pertenecía a una noble viuda llamada Teodora. Con la paz de San Constantino (21 de mayo), el mismo Silvestre trasladaría el cuerpo de San Timoteo a la primitiva basílica de San Pablo, en 324. Esta traslación, documentada, y un antiguo relieve del siglo IV en el que aparece siendo coronado por Cristo, junto a San Sixto II (7 de agosto), avala su existencia.


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Agosto. JEAN CROISSET. S.I. Barcelona, 1863.


A 22 de agosto además se celebra a
San Hipólito, obispo y mártir.
Beato Bernardo de Offida, religioso capuchino.

lunes, 21 de agosto de 2017

San Leoncio "el Viejo".

San Leoncio de Burdeos "el Viejo", obispo. 21 de agosto.

Fue noble de nacimiento, es lo poco que se conoce de sus años jóvenes. Sobre 520 fue elegido obispo de Burdeos, y antes de ser consagrado dio todos sus bienes para el socorro de los pobres y enfermos. Como obispo se sabe que fue celoso del culto, que construyó una nueva catedral y que promovió obras públicas en la ciudad. En 540 estuvo presente en el IV Concilio de Orleáns. Falleció en 541, le sucedió su sobrino San Leoncio II (11 de julio), al cual él mismo había ordenado presbítero y casado con Santa Placidina (11 de julio). San Venancio Fortunato (14 de diciembre) escribió su epitafio, en el cual alaba a Leoncio como consuelo de los pobres y las viudas.


Fuente:
"Vies des pères, des martyrs, et des autres principaux saints". Tomo XI. ABBÉ GODESCARD. Toulouse, 1808.


A 21 de agosto además se celebra a
Santos Lussorio, Cesello y Camerino, mártires.
Santos Bonoso y Maximiano, soldados mártires.

domingo, 20 de agosto de 2017

El iniciador de la Devotio Moderna.

Beato Gerardo "el Grande", fundador. 20 de agosto.

Nació a inicios del siglo XIV, y su padre era el alcalde de Deventer. Estudió en los mejores colegios y Universidades del momento: París, Orleans, Praga o Colonia. Y en algunas de estas ejerció como maestro de Filosofía o Teología.

En su vida espiritual Gerardo fue tomándose en serio el asunto de la santidad y comenzó a frecuentar más los sacramentos, a dirigirse espiritualmente, hacer más oración y caridad. En un momento pensó unirse a los cartujos, cuya austeridad le llamaba la atención, pero finalmente optó por otro estilo de vida, menos retirado. Renunció a sus pingües beneficios como canónigo, vendió sus propiedades en favor de los pobres y se instaló en una pequeña casa junto a otros presbíteros y seglares que querían cultivar su vida espiritual en el mundo. Se dedicaban a la oración y el trabajo, llegando a ser especialistas en la publicación de libros espirituales. Algunos fueron escritos por Gerardo o por alguno de sus compañeros. Los presbíteros algunos vivían en comunidad, otros no, y los casados continuaban su vida marital, perfeccionándose en medio de sus oficios y familias. Suiza y Alemania fueron los puntos neurálgicos del nuevo movimiento, que se fue extendiendo paulatinamente por Flandes e Inglaterra fundamentalmente. Ilustres seguidoras de este movimiento fue la Beata Gertrudis "la Oriental" (6 de enero).

También tuvieron escuelas latinas, a cargo de Hermanos con votos. Se formaba a los sacerdotes o seglares en Artes, Ciencias y Teología, pero sobre todo, se cultivaba la vida espiritual, y se buscaba la santidad, que no era cosa de religiosos, sino de todos, según se enseñaba. En estos círculos nace la llamada "Devotio Moderna", un movimiento espiritual propio de los seglares o beatas que no tenían votos, rezaban y leían la Escritura en su lengua propia y no usaban el latín. La oración no estaba limitada al culto público y la Eucaristía, sino que fomentaba la oración personal, la 'lectio' divina y la meditación personal. La "Imitación de Cristo" del Beato Tomás de Kempis (25 de julio) es una de las obras cumbres de este movimiento.

Gerardo murió de peste, contagiado atendiendo a los enfermos, en Deventer, el 20 de agosto de 1384 y le sucedió al frente de su movimiento espiritual el Beato Florencio de Deventer (24 de marzo). Nunca ha sido beatificado ni canonizado, pero suele llamársele "Beato" o "Venerable", según.


Fuente:
-"Devotio Moderna. Basic writings". JOHN H. VAN ENGEN. New Jersey.


A 20 de agosto además se celebra a
San Oswin de Northumbria, rey y mártir.
San Rönvald de Orkney, conde y mártir.

sábado, 19 de agosto de 2017

Apóstol de los Sagrados Corazones.

San Juan Eudes, presbítero fundador. 19 de agosto.

Nació en Ri, Normandía, el 14 de noviembre de 1601, luego que sus padres tuvieran durante años un matrimonio sin hijos. Hicieron una peregrinación para pedirle a la Santísima Virgen un hijo, y antes de un año nació Juan. Y otros cuatro hijos vendrían tras él.

Fue un niño piadoso, aplicado a los estudios y querido por sus amigos. A los 14 años entró a la Seminario del Oratorio, dirigido por el cardenal Berulle, uno de los prelados más influyentes del siglo XVII. Berulle le tuvo siempre gran afecto a su discípulo y luego protegido. Apenas ordenado sacerdote, Berulle le destinó a las misiones populares. Eudes fue un gran predicador, con lenguaje claro y simple explicaba las verdades de fe al pueblo. Promovía las devociones, la asistencia a misa dominical, confesaba durante horas y erigía asociaciones piadosas. Juan Eudes conservó un estilo de misión y quiso que perdurara, por lo cual fundó cinco seminarios para la formación sacerdotal. Luego fundó la Congregación de Jesús y María para la formación del clero y las misiones populares. Además, para atender a las mujeres que querían dejar la prostitución y no tenían medios, fundó la Comunidad de las Hermanas de Nuestra Señora del Refugio, que es el origen de las actuales Religiosas del Buen Pastor.

Fue nuestro santo un celoso promotor del culto a los Corazones de Jesús y María, como remedio a los vicios y los males sociales. Escribió libros y artículos sobre la devoción a los Sagrados Corazones, sobre la formación del clero, la vida moral y espiritual. Esta devoción a los Corazones de Jesús y María le trajo muchas incomprensiones, pues se le tildaba de sentimentalista, sobre todo por parte de los jansenistas, enemigos de tal devoción. Pero el santo la presentó tan cabalmente, que logró que se le autorizara la celebración en sus seminarios de la liturgia del Inmaculado Corazón de María como colofón al mes de mayo, tradicionalmente consagrado a la Santísima Virgen. Pero la aprobación definitiva para toda la Iglesia no llegaría hasta 1944, quedando fijada en la Octava de la Asunción. Desde 1970 se celebra el sábado posterior al Corazón de Jesús.

Fue un gran amador de la Santísima Virgen, de la que recibió la especial gracia de los desposorios místicos, en los cuales un ángel unió su mano a la de la Virgen Santísima, poniendo un anillo en sus manos. Una experiencia parecida se lee del premonstratense San Hermann José de Steinfeld (7 de abril y 24 de mayo, traslación de las reliquias), de San Roberto de Molesmes (17 de abril y 26 de enero), de San Edmundo de Canterbury (16 de noviembre), o el Beato Alain de la Roche (8 de septiembre). En el caso de nuestro Juan Eudes, que llegó a llamar a María "esposa de los sacerdotes", él mismo se obligaría a servirla bajo contrato matrimonial. 

San Juan Eudes murió el 19 de agosto de 1680 y fue beatificado el 25 de abril de 1908 por el papa San Pio X, que le llamó “apóstol del Sagrado Corazón”. Fue canonizado en 1925, el 31 de mayo, memoria del Corazón de María, por el papa Pio XI.


A 19 de agosto además se celebra a
San Mariano de Bourges, confesor.
San Andrés el Stratelates, y compañeros mártires.

viernes, 18 de agosto de 2017

Un niño mártir, abogado contra los cólicos.

Pregunta: quisiera saber un poco mas de San Agapito Preneste, y si alguien pudiera compartir conmigo la imagen de este niño santo, ya que para nosotros ha sido una gran fuente de fe y esperanza, gracias.

San Agapito.
Iglesia de
Vliermaal.
Respuesta: Como me gusta hacer, primero veremos que cuenta la leyenda y después, que es lo que se sabe realmente de este mártir y su culto: 

San Agapito de Præneste, niño mártir. 18 de agosto.
La leyenda, escrita 600 años de su muerte y por tanto sin valor histórico alguno, dice que Agapito fue un niño romano, hijo de padres nobles, de una familia cristiana desde mucho tiempo, y bautizada por el mismo San Pedro. Desde niño fue piadoso, austero y amable con todos. El emperador Aureliano comenzó una cruda persecución y muchos cristianos huyeron, pero Agapito fue detenido y, al no ocultar que era cristiano y negarse a sacrificar a los dioses, fue juzgado por el juez Antíoco, y condenado a suplicios hasta que apostatase de la fe. Atormentado con castigos, fue metido en una mazmorra, donde Dios le consoló y sanó sus llagas. Llevado ante el tribunal de nuevo, fue colgado cabeza abajo y le pusieron carbones encendidos muy cerca del rostro, a lo que el niño dijo "¿tan sólo sabes hacerme un poco de humo?". La gente, al ver su entereza gritaba "Creemos en el Dios de Agapito", y querían ser también cristianos y mártires.

Ante esto fue dejado colgado para que las fieras lo devoraran, pero un ángel bajó del cielo para desatarlo y curar sus heridas. Al ver esto, el soldado Anastasio (17 de agosto) se convierte y proclama su fe, por lo que es encadenado y decapitado. No contento con tan portento, el juez ordena que Agapito sea tendido en el potro y le echen agua caliente en el vientre, al hacerlo Agapito ríe y dice: "Qué hacéis, les han dicho agua hirviendo, y ésta es muy agradable". Al no conseguir su apostasía, fue arrojado a las fieras, pero estas no solo no le hacen daño, sino que le lamen los pies. Ante esto y el miedo a la gente, que clama al Dios cristiano, el emperador ordena que sea trasladado a Præneste desde Roma y allí le atravesaron el pecho con una espada; consumando así, por fin, su inmolación.

Además de lo fantasioso de los milagros, martirios y demás, ya es bastante increíble que sea trasladado de Roma a otra ciudad solo para matarle. Las actas intentan darle prestigio a un mártir local, poniéndolo nacido en Roma y de una familia convertida por San Pedro, sólo eso; pero su existencia está demostrada por las antiguas referencias a su martirio. Los Sacramentarios Gregoriano y Gelasiano, y los martirologios pseudojerominiano, y romano, todos los cuales marcan su martirio a 18 de agosto de 274. La Basílica que custodiaba gran parte de sus reliquias fue construida por San Constantino (21 de mayo) al ser halladas por un milagro. De esta basílica solo quedan ruinas hoy y fueron descubiertas en unas excavaciones en 1864. Estas reliquias fueron trasladadas a Palestrina posiblemente en el siglo V, porque el papa San Félix III (1 de marzo) dedicó a su nombre una iglesia en esta ciudad. Posteriormente, en fecha incierta, se trasladaron a la catedral y desde aquí, una parte fue trasladada a Tongrineve, Bélgica, país donde se le tuvo y aún queda, devoción. Hay otra referencia confusa, puesto que en el 445 el obispo de Besançon peregrinó a Roma y regresó a su casa con la cabeza del santo mártir trajo a casa y le dedicó un altar en la iglesia de San Pedro de Besançon, desde donde serían trasladada a la iglesia de San Juan, en la misma ciudad (tal vez sea una cabeza falsa). Y también se documentan reliquias suyas en Bolonia, en el siglo IX y también en Kremsmünster, Austria.

Martirio del santo niño.
Es patrón de la ciudad de Palestrina, la antigua Præneste. En Tongrineve acuden las madres con sus niños enfermos para pedir por ellos. Es protector contra los cólicos abdominales (por lo del agua caliente en la panza). Se le representa suspendido sobre una hoguera con la cabeza hacia abajo, con uno o más leones con carbones encendidos, con una palma y corona.



Fuentes:
-"Vidas de los Santos. Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Agosto. P. Jean CROISSET . S.J. Barcelona, 1856.


A 18 de agosto además se celebra a
Beato Manés de Guzmán, presbítero dominico.
Beata Hortolana de Asís, viuda y religiosa.

jueves, 17 de agosto de 2017

Sobre las aguas y con cargas, todo por Cristo.

San Jacinto de Polonia, presbítero dominico. 17 de agosto.

La Vestición de San Jacinto.
Santa Sabina, Roma.
Nació Jacinto en 1185, y su padre fue Eustace, el piadoso conde de Korski. Su hermano mayor fue San Ceslao (15 de julio), también dominico. De su infancia se desconoce casi todo, salvo que fue muy piadoso y aplicado, como suele decirse de los santos. Estudió en la Universidad de Bolonia, donde se doctoró en Derecho y en Teología. 

Cuando terminó los estudios, su obispo le dio una canonjía con pingües beneficios y le tomó como consejero y administrador de la diócesis. A pesar de tantas tareas, Jacinto siempre buscaba momentos para la oración y la caridad, la cual llevaba a cabo con casi toda la totalidad de los varios salarios que recibía. En 1217 murió su obispo, y fue elegido para la sede, el tío del santo, Ivo de Korski, que era Canciller del reino de Polonia. Quiso el nuevo obispo ir a Roma para recibir del mismo papa la confirmación de su nombramiento. Además, como debía resolver algunos problemas administrativos de la sede, se llevó a Jacinto, administrador de la diócesis, como habíamos dicho. En 1218 llegaron a Roma, donde encontraron al gran Padre Santo Domingo (8 de agosto; 24 de mayo, traslación de las reliquias, y 15 de septiembre "santo Domingo in Soriano"), al que ya conocían de oídas, por su labor apostólica. 

Ivo pidió al santo fundador que enviara algunos religiosos a su sede, para que le ayudasen con la evangelización de Polonia y Bohemia. Santo Domingo le replicó "cumpliría vuestros deseos si me dierais algunos de los eclesiásticos que os acompañan. Yo les daría el hábito y la profesión, y les instruiría en nuestro modo de vida. Así volverían con Vuestra Excelencia y podrían fundar conventos en Polonia". Lo comunicó el obispo a sus clérigos acompañantes y los cuatro sacerdotes le respondieron afirmativamente. Eran nuestro Santo, su hermano Ceslao, y los presbíteros Hermán y Enrique. Los cuatro jóvenes tomaron el hábito en el convento de Santa Sabina, hicieron su noviciado y a los 6 meses profesaron como religiosos predicadores. 

San Jacinto resucita a una joven.
Una vez profesos, regresaron a Polonia a pie y sosteniéndose de limosnas, a la par que predicaban por los pueblos que atravesaban. En Friesing fundaron un convento, donde pronto tuvieron candidatos a ser frailes dominicos. Algunos eran ya eclesiásticos, y otros eran jóvenes que se formaban en la Universidad. Cuando el convento estuvo establecido sólidamente, Jacinto continuó su viaje a Polonia, pasando por Austria, Moravia y Silesia, y dejando buen olor a Cristo por donde pasaba, por su encendida predicación y milagros. Numerosas conversiones obraba por su palabra y ejemplo. Fundó un convento en Cracovia, junto a la iglesia de la Santísima Trinidad, donde se vivía en pobreza y acción apostólica constante. En un año ya tenía más de 30 novicios que se formaban como futuros predicadores para aquellos reinos. Desde allí partió San Ceslao a fundar en el reino de Bohemia. 

También se fundó en Sandomir junto a San Sadoc (2 de junio), y en Moravia, donde el santo realizó un conocido milagro: animado por el celo apostólico de llevar el Evangelio a los de Wisgrado, al ver el río Vístula crecido, los puentes rotos y los barqueros negados a cruzar a nadie, Jacinto invocó a Cristo y puso un pie sobre las aguas. Y así, sin miedo, atravesó las aguas. Al llegar al otro lado, al ver que los 3 religiosos que le acompañaban se habían quedado en la otra orilla, se despojó de su capa, la puso sobre las aguas, animándoles a subir sobre ella. Confiaron en él los tres religiosos y subieron sobre la capa, que se deslizó sobre las aguas y pasaron el río.

En Prusia también predicó el santo, convirtiendo a muchos que practicaban el ocultismo. Sanó a varios enfermos y expulsó demonios en nombre de Jesucristo. Edificó un convento en Pomerania, en un lugar solitario que el Duque se negaba a darle por eso mismo, ser un lugar inhóspito. Pero el santo le predijo que una ciudad surgiría en torno al convento, y así mismo fue, pues en 1297 se fundaría allí la ciudad de Gdansk. En 1231 el papa Gregorio IX expidió un Breve en el que felicitaba a los reyes y misioneros que habían evangelizado Polonia, especialmente a los dominicos por su obra de predicación. También predicó San Jacinto en Dinamarca, Suecia o Noruega, con el Evangelio y el rosario en la mano. Los viajes y el cansancio de estos nunca atenuaron su penitencia, ayuno y mortificaciones. No se detenía aunque lloviera o hiciera frío. 

La llamada Rusia Negra, la actual Ucrania, también fue sitio de sus desvelos. Habitaban allí pocos católicos, tan abandonados que ni tenían una iglesia para ir a misa. Aunque no pudo convertir a la Iglesia de Roma al príncipe Valdomir, al menos logró que le dejase organizar a los católicos y predicarles públicamente. De esta acción salió la conversión de musulmanes, paganos y de muchos que practicaban la fe ortodoxa, que volvieron a la Iglesia Romana. Para no dejarlos solos cuando se fuera, Jacinto edificó en Kiev un convento dominico, para que continuase desde allí la evangelización de la zona. Allí realizó otro milagro: Vio un día que junto al río Dniéper había gente que adoraban un ídolo bajo una encina, y como no tenía barca para cruzar, hizo la señal de la cruz y atravesó las aguas andando sobre estas. Los idólatras, viendo ese portento y escuchando su predicación, renunciaron a su superstición y quemaron el ídolo, confesando a Jesucristo.

San Jacinto salva
la imagen de María.
Todas estas conversiones ofendieron al duque Valdomir, ortodoxo e instigado por prelados rusos comenzó a perseguir a los dominicos y los conversos católicos. Jacinto le advirtió que por oponerse a la acción de Dios, grandes males podrían venir sobre sus dominios, pero Valdomir ni le hizo caso. Al poco tiempo las palabras del santo se cumplieron: los tártaros asolaron Kiev, entrando en ella y cometiendo numerosos desmanes y saqueando la ciudad. En este marco ocurrió un portento que ha configurado la iconografía de San Jacinto para siempre. Cuenta la leyenda que, entraban los tártaros por una puerta de la ciudad, los dominicos huían por otra. Llevaba nuestro santo el copón con las Sagradas Formas, pero al salir de la iglesia, una imagen de la Santísima Virgen que allí había habló al santo, diciéndole: "¿Te llevas a mi Hijo y me dejas a mi expuesta a la barbarie de mis enemigos?". Jacinto, constatando lo grande de la imagen (casi dos metros) y su peso, pues era de alabastro, se quejó a la Madre de Dios: "Señora, ¿cómo os podré llevar si sois tan pesada". "Haz la prueba" – le respondió la Señora – "y confía en mi". Entonces Jacinto tomó la imagen, que perdió su peso, y llevándola, la salvó de una segura profanación. A este milagro se suma el que, otra vez, cruzaron Jacinto y sus religiosos las aguas a pie enjuto. Esta imagen de la Santísima Virgen aún se venera en Polonia.

Luego de este percance, el santo continuó su predicación por toda Polonia. En 1241 entró en Cracovia, luego de 20 años de trabajos apostólicos. En 1243 volvió a predicar en los países nórdicos, Prusia y Rusia. Predicó a los terribles cumanos, como había querido Santo Domingo, y grandes peligros pasó, pero con la ayuda de Dios salió adelante. Hasta el Tíbet y en la antigua Catay predicó San Jacinto, según consta en sus procesos de canonización. Se dice que el santo caminó como si hubiera dado tres vueltas alrededor de la Tierra. De China volvió por Rusia, convirtiendo a los príncipes Carlomán y Salomé, siempre según la leyenda, pues no hay rastro histórico de estos apostolados lejanos. Luego pasó a Lituania, fundando un convento en Vilna, que sería cuna de numerosos apóstoles. 

En 1255, teniendo el santo ya 70 años, volvió Jacinto a Cracovia para prepararse al encuentro definitivo con el Señor. El rey Boleslao V y la reina Cunegunda le visitaban frecuentemente para edificarse y pedir consejo. Varios portentos obró el santo en Cracovia en estos últimos años. Como hacer brotar de nuevo un trigo destrozado por el granizo, dar la vista a dos niños ciegos de nacimiento, o resucitar a un joven ahogado. Alcanzó el santo a celebrar la canonización de Santo Domingo, cuya fiesta, a 5 de agosto en aquellos tiempos, celebraba por todo lo alto en Cracovia. 

Sepulcro de San Jacinto. Cracovia.
El 5 de agosto de 1257 Jacinto pidió a su Santo Fundador le alcanzara de Dios el entrar pronto al cielo, y la leyenda cuenta que el santo se le apareció y le reveló que la fiesta de la Asunción de la Virgen la celebraría en el cielo. Ese mismo día, 5 de agosto, comenzó a padecer fiebres que le hacían difícil decir misa o ir al coro. El día 14 quedó postrado, bendijo a todos sus religiosos y les alentó a ser fieles a los principios de Santo Domingo, a mantener la pureza y la pobreza, y a nunca dejar de predicar el Evangelio a hora y deshora. Se confesó y comulgó, recibió la Extremaunción y entró en una callada agonía. Luego dijo "En tus manos encomiendo mi espíritu", y dulcemente dejó este mundo, el 15 de agosto de 1257. La premonstratense Beata Bronislava (29 de agosto), tuvo la visión de la entrada del alma de San Jacinto al cielo en medio de un sendero de luces que bajaba desde el cielo hasta el convento dominico, y que la Santísima Virgen y San Estanislao (11 de abril) bajaban del cielo para llevar al santo al cielo. Mientras, los ángeles cantaban "¡O mihi cum Hyacintho ad montem mirrhae et ad collem thuris!"

Numerosos milagros se produjeron junto a su sepulcro, y más allá, donde le habían conocido y le invocaban como a santo. El papa Clemente VII permirió su culto en 1527, concediendo la celebración de su memoria a Polonia y a la Orden de Predicadores. Clemente VIII le canonizó el 17 de abril de 1594, y Urbano VIII elevó su memoria a fiesta para la Orden, en 1625.


Fuentes:
-"Santos, Bienaventurados, Venerables de la Orden de los Predicadores". Volumen Primero. FR. PAULINO ALVAREZ. O.P. Almería, 1919.
-"Sacro Diario Dominicano". FR. FRANCISCO VIDAL. O.P. Valencia, 1747.


A 17 de agosto además se celebra a
San Mamés, mártir.
Beato Ángel Agustín Mazinghi, presbítero carmelita.