Mostrando entradas con la etiqueta Oswin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Oswin. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de febrero de 2018

En el monasterio y en el mundo.

Santa Elfleda de Whitby, princesa y abadesa. 8 de febrero.

Fue hija de Oswy de Northumbria, y en 655. Cuando nació, su padre, quien había sufrido constantemente los ataques de Penda, el feroz rey pagano de Mercia, hizo una promesa a Dios de ofrecerle su pequeña hija. También prometió a Cristo dar a la Iglesia numerosos bienes para fundar monasterios si lograba vencer a Penda. Así, luego de trece años de pérdidas ante Penda, Oswy armó un pequeño ejército y con todo en su contra plantó batalla en Leeds, resultando vencedor. Penda, quien había asesinado a San Osvaldo (5 de agosto), pereció asesinado y su ejército fue derrotado. 

Tampoco hay que pensar que Oswy era un piadoso rey, recordemos que llegó al reinado gracias a asesinar a San Oswin (20 de agosto y 11 de marzo, invención de las reliquias), el hijo de San Osvaldo.
Oswy cumplió su promesa y donó doce haciendas para que se construyeran doce recintos monásticos en su reino. En uno de estos monasterios tomaría el velo la propia hermana de Oswy, Santa Ebba "la anciana" (23 de agosto). En cuanto a su hija Elfleda, la confió al cuidado de Santa Hilda (17 de noviembre) en 658, cuando Hilda fundó su monasterio de Whitby. Allí creció la niña, en medio de una profunda piedad y cultura. Los monasterios ingleses eran pródigos en enseñar a las monjas, no solo labores, sino artes y ciencias, música, teología, ect. Y en todas estas disciplinas se formó Elfleda, quien sucedió a Hilda al frente de la abadía cuando esta murió en 680, teniendo Elfleda solamente 25 años.

A pesar de estar apartada del mundo por su consagración, Elfleda tuvo una activa vida política y de influencia en asuntos de Iglesia. Fue gran amiga de San Cuthbert (20 de marzo y 4 de septiembre, traslación de las reliquias), aunque este en más de una ocasión le llamó la atención por ocuparse demasiado de los asuntos del reino, como la sucesión de su hermano Egfrid, quien finalmente no reinaría mucho. También estuvo inmersa en el asunto del destierro de San Wilfrith de York (24 de abril y 12 de octubre, traslación de las reliquias). Este había persistido en la introducción del rito romano en la iglesia de Inglaterra, por lo cual había sido depuesto de su sede por el hermano de Elfleda, el rey Alhfrith y el arzobispo San Teodoro de Canterbury (19 de septiembre) para poner a San Bosa (9 de marzo) en su lugar. Wilfrith tuvo el apoyo del papa San Agatón (10 de enero) y pudo volver a su sede, aunque no pudo tomar posesión hasta 687, cuando Bosa se retiró humildemente a Whitby. Teodoro logró que Alhfrith y Elfleda no hicieran más guerra a Wilfrith, teniendo en cuenta que ya era un anciano y no daría más problemas. 

Pero no fue así, pues Wilfrith no calló ante las intromisiones reales en las cuestiones eclesiásticas. En 691, cuando quisieron dividirle la diócesis, reclamó ante el papa, por lo que fue encarcelado y expulsado. Sin embargo, en 705, cuando Alhfrith murió y Eadwulf asumió la corona de Northumbria, pero fue destronado y Elfleda logró que el hijo de Alhfrith, llamado Osred, de ocho años de edad, fuera coronado rey. Pero he aquí que los consejeros del pequeño eran partidarios de Wilfrith, quien de pronto se vio dueño de la situación. De hecho, cuando Eadwulf se enfrentó a los partidarios de Osred, Wilfrith hizo al joven prometer que si ganaba y era coronado rey, terminaría con la cuestión litúrgica y disciplinar, acatando el rito romano. 

Y ganaron, así que se dispuso todo para celebrar un Sínodo General para hacer firme la obediencia romana. Elfleda estuvo allí, del lado de Wilfrith, a quien se enfrentaban numerosos obispos y abades. Elfleda, en un gesto determinante, juró que su hermano en su lecho de muerte ya estaba dispuesto a cumplir las sentencias de la Iglesia Romana. Su prestigio no permitió a ningún prelado oponerse y todos quedaron reconciliados y Wilfrith entronizado sin oposiciones.

Elfleda murió en 716, siendo venerada por sus monjas, monjes y fieles.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 8 de febrero además se celebra a





jueves, 20 de agosto de 2015

San Oswin, el mártir destronado.

San Oswin de Northumbria, rey y mártir. 20 de agosto y 11 de marzo (invención de las reliquias).

Fue hijo del gran rey San Osvaldo (5 de agosto), y príncipe de Deira, sobrino de Santa Ebba "la anciana" (23 de agosto). Su padre lo puso bajo la tutela de San Aidan (31 de agosto) para que le educase humana y cristianamente para sucederle en el trono. En 642 murió San Osvaldo y su hermano Oswy ostentó la corona a título de regente mientras Oswin, el verdadero rey, crecía y se educaba en un monasterio. En 651 tomó posesión de su trono como rey de Northumbria y continuó firmemente la cristianización del país. Gobernó siete años siendo ejemplo de prudencia, justicia y caridad. Elevó la prosperidad del reino y era amado por todos. Fue afable con los sirvientes, justo con los delincuentes, y muy preocupado por la asistencia a los pobres y enfermos. Distinguía por ser sobrio en la comida, el vestido y los placeres. Asistía a diario a los oficios litúrgicos, como un monje más.

De su humildad refiere San Beda el Venerable (25 de mayo) una anécdota: Compadecido de San Aidan, Oswin le regaló un magnífico caballo, para que el santo no tuviera que recorrer andando las largas distancias que hacía misionando. Pero San Aidan, al poco tiempo encontró un pobre padre de familia que suplicaba limosna para sus hijos, y le regaló el caballo con sus valiosos arreos. Enterado Oswin, a la primera que se encontró con Aidan le dijo “¿Por qué has regalado aquel valioso caballo? Tenía yo caballos de menos valor, y otras alhajas con que remediar esa necesidad”, a lo que le contestó el prelado “¿Hay para los ojos vuestra Majestad un objeto de más valor que un hijo de Dios?”, con lo que el rey quedó conmovido y le pidió perdón a Aidan, prometiendo no entrometerse más en la caridad del santo obispo.

Su tío Oswy que le había cedido el trono de mala gana, promovió unas disputas sobre los límites que le correspondían de la herencia que su antecesor San Edwin (12 de octubre) había repartido entre sus sobrinos. No tenía razón, pero el objetivo era lograr la muerte de Oswin para reclamar el trono como único heredero de San Osvaldo. Así que tomó sus tropas y se lanzó hacia el castillo de Oswin. Este, sabiendo que era más débil en ejércitos, decidió huir antes que derramar sangre en vano, pues perdería igualmente. Con su fiel caballero Tonder se fue a Wilfare, a la actual ciudad de Gilling, cerca de Richmond. Allí pretendió vivir bajo la protección del conde Hudwald, al que consideraba su amigo. Pero Oswy sabía del amor que el pueblo profesaba a su sobrino Oswin, por lo que dejarle vivir sin reino era solo darle tiempo para que se armara contra él y con ayuda del pueblo retomara su trono. Así que sobornó con riquezas y promesas al conde Hudwald, el cual dejó entrar a sus dominios a las tropas del conde Ethelwin, sicario de Oswy. Apresados fácilmente Oswin y Tonder, el santo rogó a Ethelwin dejase con vida a su caballero, pero Tonder prefirió morir con su verdadero rey, a sobrevivirle. Ambos fueron asesinados. Oswy se conviritió con el tiempo en rey supremo de Northumbria. Para aliviar su mala conciencia, junto a su mujer, Santa Eanfledis (24 de noviembre), construyeron un monasterio para preservar el cuerpo y la memoria de Oswin.

Las reliquias de Oswin, tenido como santo mártir, fueron trasladadas a Tinmouth en el siglo IX, ante el peligro de las invasiones danesas, e hicieron bien, porque estos arrasaron el monasterio. En Tinmouth fueron colocadas en un arca de piedra en una capilla oculta. Con el tiempo se perdió el recuerdo de las preciosas reliquias hasta que en 1065, un monje llamado Edmundo dijo haber tenido una visión en la que el santo mártir le revelaba la presencia de sus sagradas reliquias. Lo contó al obispo Egilwin, el cual, con los nobles y el clero, se dirigió a la pequeña capilla y abriendo el inviolado sepulcro descubrieron las reliquias envueltas en un paño riquísimo. Con asombro vieron que aunque solo quedaban huesos, el cráneo aún mantenía una hermosa cabellera rojiza. Roberto de Moubray, conde de Northumberland, construyó un monasterio e iglesia dedicados a la Madre de Dios, con una bella capilla para guardar las reliquias de San Oswin. Fueron trasladadas el 20 de agosto de 1103, aniversario de su martirio.


Fuente:
-"Vidas de los Padres, Martires y otros principales santos". Tomo VIII. Lic. JOSÉ ALONSO ORTIZ. Valladolid, 1790.


A 20 de agosto además se celebra a
San Bernardo, abad
San Rönvald de Orkney, conde mártir.  
Beato Gerardo el Grande, fundador

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...