Pregunta: Veo lo que usted escribe sobre los santos incorruptos, y me hacen dudar algunos santos que creo que estaban incorruptos, pero ya no sé. Le pregunto, Santa Bernardita, la vidente de la Virgen de Lourdes está o no incorrupta, o lo que vemos es una imagen de cera? Estados Unidos.
Respuesta: Es normal que surjan dudas sobre estos temas, porque a veces se presentan como incorruptos imágenes yacentes o cuerpos momificados "ex-profeso", lo cual a veces lleva a algunos a burlarse de la fe católica, o mas bien, de esos sitios web donde una evidente figura (a veces se ve clarísimo que las cejas o la sangre son pintadas) nos la hacen pasar por un cuerpo real. En el caso que me preguntas, no tienes porque dudar: Sí, lo que nos muestran en Nevers es el cuerpo real e incorrupto de Santa Bernardette Soubirous (16 de abril), pero con una mascarilla de cera que cubre rostro y manos, o sea, que lo que vemos es una reconstrucción, aunque incorrupta sí está. Se suele confundir incorrupción con perfección, pero eso no existe: Ningún incorrupto está perfectamente conservado.
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| Bernardette en el ataúd. Puede verse la diferencia en la nariz con la mascarilla de cera, más estilizada y perfecta. |
1879:
16 de abril: Muerte de Bernardette
19 de abril: Solo tres días después de su muerte es posible retirarla del público, por la enorme avalancha de personas que fueron a verla aunque sea una vez. Hay que recordar que Bernardette jamás fue vista luego de entrar en clausura, y que jamás volvió a hablar de las apariciones, salvo el día que entró y se le solicitó por las monjas, que le prohibieron bajo obediencia, volver a hacerlo. De ahí que su rostro fuera desconocido por todos sus admiradores. Fue introducida en un ataúd de madera, y este en otro de cinc, y guardada en una capilla alejada de todos.
30 de mayo: Es enterrada, la demora sucedió porque se esperaba la autorización expresa para enterrarla dentro del convento, otra vez para evitar una devoción no autorizada en el cementerio público, donde se enterraban las otras monjas.
1909:
22 de septiembre: Termina el proceso diocesano de virtudes y se procede al habitual reconocimiento del cadáver para extraer posibles reliquias. Estaban presentes el Obispo, la Madre General, 2 médicos y cuatro obreros que juran decir la verdad. El cuerpo es hallado preservado totalmente, sin olor, con la cabeza y las manos ladeadas a la izquierda (como está hoy). Había monjas presentes, de las que la vieron enterrar y se sorprendieron de ello, pues antes de ser sellado el ataúd antes de enterrarla, la vieron y no estaba así. El cuerpo tenía un color pálido y la piel, los músculos y los huesos estaban unidos mediante sus ligamentos naturales, los dientes y las uñas en su sitio. El hábito estaba empapado por la humedad y el rosario estaba totalmente oxidado. Las monjas lavaron el cuerpo, la vistieron y la pusieron en un ataúd forrado en seda. Se tomó acta de todo, pero no se hizo pública.
1919:
3 de abril: Segundo reconocimiento, para declararla Venerable. todo igual, salvo el moho en el cuerpo, causado por el lavado realizado por las monjas. Se destaca que las venas están aún abultadas, como si estuviesen llenas.
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| Fotografía del reconocimiento de 1925 |
1925:
18 de abril: Tercer y último reconocimiento, previo a la beatificación. 42 años y dos días después de muerta, estaba igual, sólo más oscura. Los músculos estaban tonificados, la piel elástica y entera salvo algunas partes mínimas. El hígado se halló elástico, casi normal, cuando debía haberse pulverizado o, si acaso, petrificado. Se le extrajeron un trozo de hígado, algunos pedazos de dos costillas y algunos músculos, para reliquias. Por la inclinación a la izquierda, no se pudo analizar el corazón, que se supuso incorrupto, como lo demás. Se manda hacer una mascarilla de cera para el rostro, que estaba cetrino y con los ojos hundidos. Ya no se volvió a enterrar el cuerpo, sino que quedó oculto hasta la beatificación, prevista para el 14 de junio de ese mismo año.
18 de julio: Trasladada a la capilla de las monjas unos días, para satisfacer su devoción.
3 de agosto: Trasladada solemnemente a la capilla pública, en una urna de cristal, donde hoy se halla.
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| Vista del cuerpo de Bernardette en la capilla de Nevers |
1. No hubo prisa en enterrarla, así que las teorías de la no contaminación del cadáver con el ambiente, aquí se cae.
2. El primer enterramiento fue en un sitio totalmente húmedo (hábito empapado y rosario oxidado), por tanto, no se sustenta la teoría del ambiente reseco que ayuda a la incorrupción (que sí ayuda a la momificación natural).
3. No hubo prisas ni imposición eclesiástica en "meternos por los ojos" a una santa incorrupta, mas bien todo lo contrario, siempre que se pudo, se ocultó de la devoción popular, antes de un juicio médico y eclesiástico.
Es verdaderamente un caso totalmente inexplicable, o milagroso dirán algunos, pues aun sabiendo las causas por lo que un cuerpo se queda incorrupto, la cuestión es ¿por que unos sí y otros no? Yo, bastante cauteloso en estos fenómenos, que no considero milagrosos, me quito el sombrero (cuando lo lleve, claro) ante este caso tan documentado.




