Mostrando entradas con la etiqueta Eustelle. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eustelle. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2015

Santa Estrella, no. Santa Eustelle, sí

Pregunta: Ramón, en el santoral de www.catholic.net tenemos para hoy a Santa Estela o Estrella, ¿tienes tu alguna imagen de ella?, además me gustaría conseguir un mejor relato sobre ella, ya que el que tenemos es muy escueto. 


Eutropio y Eustelle.
Iglesia de San Hilario de Villefrance.
Respuesta: Pues de esta santa, la verdad es que casi nada sabía yo, así que a ponerse a trabajar para los colegas de la página. Tomo los datos principalmente de “Las Vidas de todos los Santos de Francia”, una obra en varios tomos, del siglo XIX, que dice tomar los datos de una obra del siglo XVII, que a su vez tomaría los datos de documentos antiguos y de autor anónimo, que, por lo que veo, no es más que la “vida” de San Eutropio de Saintes (30 de marzo), de quien he hablado hace unos días.

Santa Eustelle, virgen. 11 de mayo.
Estamos en el siglo III, cuando la Galia tiene un gobernador, al que estos autores llaman rey, no dando a entender fuera un rey independiente, sino en nombre de Roma (recordar, copio del libro). Este rey o gobernador tenía una hija bella en el cuerpo y el alma, llamada Eustelle. Y hallamos el primer problema: El nombre original es Eustelle, que significa “bien adornada”. La latinización a Stella (de donde pasó a Estrella en castellano) fue una recreación del escritor Frederic Mistral en el siglo XIX, cuando Eustelle pasó a ser patrona de un movimiento literario interesado en rescatar la literatura y lengua occitanas.

Y volviendo al siglo III. Llegando San Eutropio a la región, al comenzar a predicar el Evangelio, muy pronto Eustelle se convirtió a la fe cristiana, a pesar de que conocía el disgusto que daría a su padre, pero puedo más la gracia de Dios que los temores. Cambió de hábitos y costumbres, se volvió más mansa y obediente, más caritativa y dejó a otras jóvenes no cristianas que tenía como amigas, por el peligro que le suponían. Comenzó a orar más a menudo, a dejar los vestidos ricos y la pompa de su corte. Así pues, su padre conoció que se había convertido al cristianismo y la conminó a dejar esa nueva fe, pero Eustelle le respondió que antes prefería morir. Su padre le ofreció regalos, un ventajoso matrimonio y riquezas, pero ella permaneció firme en lugar de abandonar a Cristo y, antes bien, le predicó sobre la verdad de la fe, la vanidad del mundo, la supremacía de Jesucristo por encima de todas los ídolos y de sabidurías humanas.

De los halagos, el padre pasó a las amenazas y castigos, ante las cuales, Eustelle se mantuvo más firme aún. Entonces su padre la echó del palacio, a pesar de los ruegos de esclavos y cortesanos, que le pedían recapacitara. Eustelle aceptó gozosamente, dispuesta a padecer por Jesucristo y salió de casa, y se dirigió adonde Eutropio, que la recibió con gozo, aunque advirtiéndole de la persecución contra los cristianos por parte del imperio. Eustelle se retiró a una cabaña, donde recibía a Eutropio que le hablaba de las cosas del cielo y las excelencias de la consagración virginal a Dios, al que Eustelle determinó dedicar su vida como virgen consagrada. Aquí hay un largo discurso de tono moralista que no forma parte de la vida de San Eutropio, es solo un discurso de quien escribe el libro, haciendo patente el concepto de historia que hay en las hagiografías: los hechos tienen que estar al servicio de la formación, la apología, la fe. Es por eso que las vidas de santos adolecen muchas veces de verosimilitud, porque su historia está supeditada a la enseñanza y la predicación.

Sabiendo esto el padre de Eustelle, mandó asesinar a Eutropio, quien lo supo antes por una revelación divina. Así pues, los sicarios primero le apedrearon mientras estaba de rodillas, perdonándoles. Finalmente murió de un golpe en la cabeza. Eustelle y otros cristianos enterraron su cuerpo con gran veneración. Contaba el padre de Eustelle con que esto haría temer a su hija y que esta volvería a casa renunciando a la fe cristiana, pero no fue así: ella se mantuvo firme, si bien ya no nos dice más sobre ella la vida de San Eutropio. Lo más probable es que esta santa de nombre Eustelle sea una santa posterior, devota de San Eutropio, o una eremita de la zona, benefactora de la Iglesia y que con el tiempo se le haya asignado una vida relacionada con el santo.

Vidriera de la basílica de
San Eutropio. Saintes.
Si Eustelle fue mártir o no, o si su propio padre, estilo Dióscoro-Bárbara, le quitaría la vida no lo sabemos. El Breviario de Saintes la pone como mártir a 11 de mayo, recogiendo la memoria "de la bienaventurada Eustelle, bautizada por San Eutropio, cuyo padre la mandó arrojar a la arena". Y como mártir aparece representada en algunas ocasiones. Añade que fue enterrada en la misma tumba de Eutropio, desde donde fueron trasladados al construirse la basílica de San Eutropio. O sea, que la da por mártir, aunque no consta en ningún otro sitio o leyenda. En 1845, en un reconocimiento de las reliquias de San Eutropio, se halló otro cráneo, de una persona joven, entre los 18 y 25 años, que se supuso fuera el de Eustelle, pero hay que reconocer que a esta conclusión se llegó a partir de la leyenda de que ella habría sido enterrada junto al santo obispo.

Todavía mantiene devoción en Saintes, donde hay una capilla y una fuente curativa, llamada “fuente de Santa Eustelle”. Allí acuden los fieles todavía, y las jóvenes que buscan marido cumplen con el rito de lanzar dos alfileres al aire, si caen en forma de cruz, es buen presagio, lo encontrarán pronto. Esta fuente se cree es el sitio donde se retiró, y que la fuente sería usada por ella y Eutropio, pero las excavaciones han descubierto que posiblemente sea una fuente anexa al anfiteatro de la ciudad, que está a unos metros del sitio y por tanto, muy anterior al siglo III. Y si no lo fuera, de todos modos sería poco probable que alguien que busca retiro lo haga precisamente junto a un anfiteatro, con todo el jaleo y espectáculos que allí ocurrían. Aún así, la devoción es constante y varios milagros están documentados. El libro detalla lo ocurrido en 1645, cuando un sordomudo sanó al instante y, quince días más tarde, se repitió lo mismo con dos jóvenes a los que su madre llevó a la fuente, inspirada por el primer milagro.


Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.

-"Les vies de tous les Saints de France". Tomo I. M. CH. BARTHELEMY. Versalles 1863.


A 11 de mayo además se celebra a 
Todos los Santos Abades de Cluny.
San Mamerto de Vienne, obispo.
San Gengulf de Varennes, mártir.

jueves, 30 de abril de 2015

San Eutropio, para los pies torcidos.

San Eutropio de Saintes, Francia; obispo y mártir. 30 de abril (y 11 de mayo, con Santa Eustelle). 

La leyenda de San Eutropio le hace hijo de un gobernante persa. De niño fue trasladado con su niñera a la corte del rey Herodes a Jerusalén, donde oyó hablar de Jesús y sus milagros. Queriendo conocerle, salió del palacio de Herodes y fue al encuentro del Maestro, estando presente en la multiplicación de los panes y los peces. De hecho la leyenda añade que era el niño que tenía los cinco panes y dos peces, cosa que se dice de otros santos, como San Servacio (13 de mayo). También nos dice que estaba presente en el momento en el cual le presentan unos niños a Jesús, que responde: "Dejad que los niños vengan a mí". Después de este hecho, y ya creyendo en el mensaje de Cristo, regresó con su padre a Persia, donde viviño recordando a Jesús durante varios años. Cuando se hizo un hombre, volvió a Judea, para enterarse que Jesús había sido muerto crucificado. Se decepcionó en el primer instante, pero al saber que sus seguidores decían que había resucitado, buscó a San Pedro, se instruyó en la fe y se convirtió plenamente. Este le ordenaría presbítero y lo enviaría a la Galia, concretamente Mediolanum Santonum, hoy Saintes. Otras leyendas dicen que los apóstoles Simón y Judas (28 de octubre) le convertirían.

Al llegar, se fue a una posada, donde comenzó a predicar a Cristo, con una cruz en la mano. La gente, extrañada de semejantes palabras sobre un nuevo dios que moría y resucitaba, lo echaron a palos, por lo que Eutropio tuvo que huir a una colina, donde se hizo una celda. Volvió a predicar, y lo mismo: fracaso. Desalentado, volvió a Roma, donde se enteró que San Pedro (29 de junio, 8 de noviembre, Dedicación de la Basílica; 18 de enero y 22 de febrero, Cátedras; 1 de agosto, Ad Víncula; 16 de enero, Ad Víncula en la Iglesia Oriental) y San Pablo (29 y 30 de junio, 25 de enero, 18 de noviembre) habían sido martirizados. Conoció a San Clemente (23 de noviembre), San Lino (23 de septiembre) y a San Cleto (26 de abril), que le animaron a padecer por el Evangelio de Cristo. Clemente le consagró obispo y le unió a San Dionisio (9 de octubre), para que regresara a la Galia, al mismo sitio donde San Pedro le había enviado antes.


Y fue otra cosa. El pueblo fue más dócil a su palabra, y poco a poco fue organizando la primera comunidad cristiana de Saintes, cuyos habitantes le llamaban "el mensajero". Una de sus conversiones más importantes fue la de Santa Eustelle (Estrella), hija de un magistrado romano. Eustelle, oyéndole predicar fue a él y le suplicó "Maestro, yo quiero ser discípula de Cristo, explícame la verdad de sus misterios", se instruyó y Eutropio la bautizó. El padre de la chica montó en cólera, y le ordenó volviese a la fe pagana, por lo cual Eustelle huyó, retirándose a una ermita junto a la de Eutropio. Allí envió su padre una tropa de paganos, para que matasen a Eutropio y le devolviesen a su hija. Los mercenarios hallaron al santo obispo de rodillas, en oración, y le apedrearon y golpearon, desmebraron y finalmente le cortaron la cabeza, dejándole allí tirado. Eustelle, que se había escondido, tomó el cuerpo esa noche, junto a un grupo de cristianos y lo enterró piadosamente donde buenamente pudo. Al poco tiempo ella misma sería martirizada, su memoria es el 11 de mayo.

San Eutropio convierte
a Santa Eustelle.
La persecución contra los cristianos hizo que el lugar de la sepultura quedara semi-oculto y sin una adecuada veneración. En el siglo VI el obispo San Paladio (7 de octubre) erigió una iglesia y monasterio en Saintes dedicada a la memoria de San Eutropio, para trasladar a ella las santas reliquias. Abierta la tumba, se comprobó la cabeza cortada y el cráneo con una gran herida, aunque se dudaba fuera el santo obispo. Esa misma noche, apareció el santo a dos piadosos abades y les reveló que realmente eran sus reliquias. 

¿Qué puede haber de cierto en todo esto anterior? Esta "historia" aparece en la "Historia de los francos", de San Gregorio de Tours (17 de septiembre), que, por supuesto, la da por historia y no leyenda. Es Paladio quien da a Gregorio, tal vez en una carta, el material para que este la incluya en su obra. Lo más probable es que sea un obispo de siglos posteriores. La veneración a San Eutropio consta efectivamente desde el siglo VI, pero se remonta a un culto anterior, probablemente de los siglos III o IV, a tener en cuenta otras zonas de Francia evangelizadas por la misma época y sus obispos situados en los tiempos apostólicos. Yo los llamo "Santos en la Máquina del Tiempo"

Este culto está extendido pricipalmente en la Bretaña, donde se le considera patrón contra la hidropesía. Varias iglesias principales guardan reliquias suyas, aunque en Saintes sólo se conserva la cabeza, porque el respeto del cuerpo fue profanado por los protestantes en el siglo XVI. En Morbihan se le invoca especialmente para arreglar las torceduras de pies, para que los niños caminen pronto, etc. El origen está en la semejanza de su nombre con la palabra "estropiés", que significa lisiado o paralítico.


Fuentes: 

-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.


A 30 de abril además se celebra a 

San José Benito Cottolengo, presbítero fundador.
Santa María de la Encarnación Guyart, ursulina

San Quirino de Neuss, tribuno mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...