Mostrando entradas con la etiqueta Edad Media. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edad Media. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de enero de 2017

San Erminold, abad contrariado.

San Erminold de Prüfening, abad y mártir. 6 de enero.

Erminold ante Enrique V.
Nació el santo en el siglo XI, y las fechas de su nacimiento varían muchísimo. Algunos lo hacen muerto joven y otros viejos. Pero lo cierto es que debió tener sobre los 50 años al ser martirizado. Procedía de una noble familia de Suabia, que le educó en la abadía benedictina de Hirsau, bajo el cuidado del abad San Guillermo (5 de julio). Erminold, llegado a la juventud, tomó el hábito monástico allí mismo. La abadía vivió la reforma de Cluny bajo este abad, y siendo amante de la sacra liturgia, fue gran defensor de esta y la reforma cluniacense. Sobre 1106 fue nombrado abad de Lorsch por el emperador Enrique V, quien también había fundado el monasterio. Erminold era buen monje, pero débil abad. Su intención de implantar la reforma de Cluny fue un fracaso, provocó una guerra en el monasterio y se vio obligado a renunciar. Para colmo, supo que el cargo se lo habían dado como pago de un favor que su hermano había hecho al emperador y con más repugnancia abandonó la sede abacial. Volvería a portar el báculo de abad en 1114, cuando el obispo San Otón de Bamberg (30 de junio) fundó un monasterio en sus propiedades de Prüfening, tomando monjes de Hirsau.

Si bien había sido protegido de Enrique V, la relación entre ambos se rompió cuando el emperador puso en cautiverio a San Gregorio VII (25 de mayo) por el asunto de las investiduras: es decir, cuando el emperador se arrogó el derecho eclesiástico de poner y deponer obispos. Erminold llegó a impedir el acceso a Enrique, a la sazón excomulgado, a su monasterio. Y no solo a este, sino a los obispos Ratisbona y Bamberg que le acompañaban y que apoyaban al monarca. 

Devotos ante el
relicario del santo.
Erminold, al que las cosas no le salían bien del todo, fue asesinado por Aaron, uno de sus monjes, que lo apuñaló el día de la Epifanía del Señor de 1121. Las causas se desconocen, unos apuntan a una venganza del emperador, otros a que era un monje resuelto a no aceptar la vida reformada que el abad pedía a sus monjes. En 1191 se escribió la primera biografía y en 1283 el obispo Enrique II de Bamberg le canonizó. Su sepulcro, una maravillosa obra gótica aún se venera.


Fuente:
"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.



A 6 de enero además se celebra a 

Beata Gertrudis "la Oriental", beguina y mística.
San Peran de Landevennec, eremita.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Jesús y María, renuevos de Jessé.

San Jessé, padre de familia. 4 de noviembre.

Según la Biblia, Jessé era originario de Belén y tenía ocho hijos, de los cuales el menor era San David (29 de diciembre). El profeta San Samuel (20 de agosto, traslación de las reliquias a Venecia) visitó a Jessé porque Dios había elegido a uno de sus hijos para reinar en Israel. Jessé presentó a su más corpulento hijo, pero ese no era. Tampoco el segundo ni el tercero, y así hasta el séptimo. Peguntó Samuel y supo que había un octavo hijo, el más pequeño, que estaba con las ovejas; le mandó buscar y al llegar reconoció en él al elegido por Dios. Le consagró con un precioso ungüento. Según la cronología bíblica, Jessé murió sobre 1050 AC.

Y aquí podríamos terminar si la figura de Jessé no hubiera sido origen de una representación iconográfica muy abundante en la Edad Media, llamada precisamente así: "El árbol de Jessé". Entre los siglos XII y XIII la mística y la liturgia comienzan a interesarse más por el Cristo Hombre. Si habían pasado los siglos sobre las peleas sobre la divinidad del Señor, ya aclarada, es la Sagrada Humanidad la que a comienzos del Renacimiento se comienza a experimentar, representar y predicar. En el arte surgen imágenes más naturalistas del Señor, la Virgen y los Santos, siempre buscando más cercanía a lo humano. 

En este movimiento surge la representación de la genealogía de Cristo a partir de Jessé. Lo cotidiano es ver a Jessé tumbado durmiendo y brotar de su costado un tronco que se ramifica y sobre cada rama aparecer los reyes de Israel, antepasados de Cristo. En la cima, en un principio aparecerá Cristo, resucitado en unas ocasiones, crucificado en otras. El origen de que sea una rama florida lo hallamos en la Biblia: "Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño brotará de sus raíces" (Isaías 11, 1). El simbolismo iconográfico es patente: Jessé duerme como San Adán (24 de diciembre) y de su costado brota una generación. El tronco es vida, salud, salvación, por ello los Cristo crucificados sustituyen a los gloriosos paulatinamente, pues la raíz de Jessé se hace una, místicamente, con el madero de la cruz. Igualmente remite al árbol del Edén.

A partir del siglo XIV, la Santísima Virgen María comienza a ganar protagonismo en el tema iconográfico del Arbol de Jessé. Aunque no se desplaza a Cristo, este aparece como niño en los brazos de María, que pasa a ser la rama excelsa y la flor preciosa del árbol. El origen de esta nueva representación es la traducción tradicional de la Biblia hecha por San Jerónimo, el cual traduce "vástago" como "vara", en latín "virga", que también remite a "virgen". Es así que la Virgen María es el verdadero tronco de Jessé, siendo Jesús el retoño del que habla Isaías.

Santa María de Jessé.
Delft, Holanda.
Esta representación mariana fue la que terminó triunfando sobre las demás, llegando a tener su misa propia, y su título “Santa María, tronco de Jessé”. En el siglo XVI Trento retomó el sentido original y prohibió las representaciones, aunque solo en adelante. En Holanda tuvo su devoción y fiesta propia luego que el 12 de junio de 1358 una mujer ciega sanara milagrosamente luego de estar orando ante una imagen de la Santísima Virgen “tronco de Jessé”. En el acto se hizo una procesión con la imagen, que se repitió año tras año hasta la persecución protestante. En 1929 fue permitida de nuevo. La imagen milagrosa aún se venera, pues escapó de la iconoclastia herética.


A 4 de noviembre además se celebra a 
San Clair de Le-Vexin, presbítero y mártir.
San Flor, obispo.

domingo, 12 de junio de 2016

El Beato Gerardo de Claraval

Pregunta: Hola, Por favor, me gustaría saber si Gerardo de Claraval está canonizado, si es Santo.... Beato se que lo es, pero Santo? Hay sitios que pone que es beato y otras que es Santo. Me lo podría confirmar Su festividad es el 13 de Junio? Muchas gracias.

Respuesta: Hola. Aunque en ocasiones es llamado santo, el Martirologio Romano, obra de consulta obligada para zanjar puntos de este tipo, dice: "En el monasterio de Clairvaux, en Borgoña, beato Gerardo, monje, hermano de san Bernardo, que doctrinalmente preparado, demostró una especial sagacidad y criterio en el campo de la espiritualidad (1138)". Así que llamémosle Beato. Y sí, su memoria es a 13 de junio, aunque litúrgicamente la orden del Cister lo traslada a 14 de junio por el 13 se memoria obligatoria de San Antonio de Padua.

Beato Gerardo de Claraval, abad. 13 de junio.

La infancia de Gerardo queda en la oscuridad, pues solo conocemos que fue hijo de los Beatos Aleydis y Tescelin (4 de abril) y hermano de San Bernardo (20 de agosto), Santa Humbelina (12 de febrero, 21 de agosto y 10 de julio), San Nivardo (7 de febrero) y de los Beatos Andrés, Bartolomé (ambos a 9 de diciembre) y Guido (11 de mayo), y como estos nació en el castillo familiar de Fontaines, en 1088. 

Cuando en 1098 los santos Roberto de Molesmes, Esteban Harding y Alberico (26 de enero) inician la reforma benedictina conocida como "El Císter", Bernardo y varios hermanos, cuñados y amigos se unen a la vida monástica, dando Bernardo un impulso tremendo a la obra. Sin embargo, nuestro Gerardo no siguió la invitación de su hermano, y prefirió continuar la carrera militar que había comenzado, y con éxito al servicio del duque de Borgoña. La leyenda áurea cuenta que dos días antes San Bernardo le había dicho: "Una tragedia te llevará al arrepentimiento y te dará oídos para oír". Y mientras le tocaba el pecho, añadió: "Pronto vendrá el día en que una lanza perforará tu corazón, para que tomes el consejo que ahora rechazas". Al cabo de los dos días, Gerardo fue herido por una lanza en el pecho, el sitio a Grancy, y herido precisamente en el sitio que Bernardo había señalado. Fue apresado y arrojado en una cárcel, donde Bernardo fue a visitarle, pero no le dejaron entrar. Entonces el santo gritó para que Gerardo pudiera oírle: "Gerardo, poco esfuerzo has de realizar para ir a mi monasterio". Y esa misma noche, apenas hizo un movimiento Gerardo para levantarse, se rompieron los grilletes, las puertas de la prisión se abrieron y el antes soldado corrió a Claraval y pidió el hábito cisterciense.

En el monasterio se le dio el cargo de "cellerarius", o sea, el monje encargado de proveer que a los demás no falte lo necesario: hábitos o calzado, y lo mismo para el monasterio: cera, pergaminos, grano, etc. Es el monje encargado del trato con los comerciantes y proveedores y suelen ser monjes con habilidades técnicas, artísticas o manuales. Además, en el caso de nuestro Beato, desempeñó labores de albañil, y fue zapatero y tejedor. Toda esta vida activa no le privaba de una intensa vida mística, de penitencia y oración. En 1137 acompañó a su hermano a Roma, pero al llegar a Viterbo enfermó de muerte, librándose de esta solo por un milagro de Bernardo. Al año siguiente volvió a enfermar, esta vez definitivamente. El 13 de junio de 1138, a medianoche, tuvo un éxtasis y dijo: "¡Cuán bueno es que Dios sea nuestro Padre y cuánta gloria tenemos en ser hijos de Dios!", y expiró dulcemente. San Bernardo, como su hermano y abad, celebró sus funerales, y le menciona con dolor y esperanza en sus sermones sobre el Cantar de los Cantares:
"Sabéis hijos míos, que profundo es mi dolor, que dolorosa mi herida. Advertís claramente que compañero tan fiel me ha abandonado en el camino por el que avanzaba, ¡qué administrador tan sagaz, tan entregado a su trabajo y tan agradable en el trato! ¿No era él mi amigo más íntimo y yo su predilecto? Era hermano de sangre, pero más hermano aun como monje. Lamentad, por favor, mi suerte, vosotros que sabéis todo esto. En mi debilidad el me llevaba, en mis cobardías el me animaba, en mi dejadez y negligencia me estimulaba, en mis descuidos y olvidos el me advertía.

¿Por qué me lo han arrebatado? ¿Por qué me ha sido arrancado de las manos este hombre tan idéntico a mí, un hombre según mi corazón? Nos hemos amado tanto en la vida, ¡¿y ahora nos separa la muerte? ¡Acerbísima separación, que nunca pudo conseguir nadie más que la muerte! Porque ¿cuando me habrías dejado, si vivieses? Acaso, Gerardo, ¿mis preocupaciones no afectaban a tu corazón mas violentamente que a mi mismo? ¿No se abalanzaban sobre él con mayor familiaridad, no lo impelían con más vigor? ¿Acaso no me libraste muchas veces de las conversaciones profanas, con aquellas palabras tuyas tan serenas y enérgicas, para devolverme a mi amado silencio?

El Señor le concedió una conversación amable, y saber cuando debía hablar, con la prudencia de sus respuestas y con la gracia que recibió de lo alto, agradaba a los de casa y a los de fuera, y casi nadie me requería, porque antes lo solucionaba Gerardo (…) ¡Que hombre tan eficiente, qué amigo tan fiel! Se las arreglaba para complacer al amigo en sus gustos sin quebrantar los deberes de la caridad. ¿Quien marchó de su presencia con las manos vacías?

(…) Mas, ¿para qué he hablado de sus obras externas, como si Gerardo no hubiese entendido de las realidades interiores y no fuese un experto de los dones espirituales? Los hombres espirituales que lo conocían saben todo el espíritu que alentaba en sus palabras. Sus compañeros comprobaron que su conducta y sus deseos no se inspiraban en la carne, sino que estaban sujetos al espíritu. ¿Hubo alguien mas rígido en guardar la disciplina? ¿Más riguroso en castigar su cuerpo, más elevado en la contemplación, más ingenioso en la conversación? ¡Cuántas veces hablando con él aprendí cosas que ignoraba y, dirigiéndome a el para instruirlo, marchaba yo mas versado en el tema! No tengo por que admirarme, pues otros más grandes y sabios aseguran que a ellos les sucedió lo mismo. Aunque no había estudiado, gozó de ese manantial que es la sensibilidad y la iluminación del Espíritu. Era tan grande para los asuntos importantes como para los insignificantes. ¡Ojalá no te haya perdido, sino que simplemente te hayas adelantado! ¡Ojalá aunque sea tarde, pueda seguirte a donde quiera que vayas! Pues sin duda irás hacia aquellos a quienes en tu última medianoche invitabas a la alabanza. (…) Hermano mío, cuando aún era medianoche, para ti apuntaba ya el amanecer y la noche era tan clara como él. Estoy convencido que esa noche ha sido para ti una dichosa iluminación".


No hay que confundirle con San Gerardo de Claraval (7 de diciembre), el protomártir cisterciense.

 

Fuentes:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.
-"Liturgia de las Horas de la Orden Cisterciense". Año 1990.


A 13 de junio además se celebra a 
Santa Felícula, virgen y mártir.
San Antonio de Padua, presbítero franciscano.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...