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sábado, 22 de septiembre de 2018

Algo sobre "...una imagen muy perfecta".

El Señor de la Salud de Tabasco. 22 de septiembre.

La imagen de un hermoso Cristo de tez blanca que actualmente es venerado bajo el título de "Señor de la Salud" en el templo de Santa Teresa la Nueva, en la ciudad de México, es una imagen que originalmente perteneció y tuvo gran devoción en la catedral del Señor de Esquipulas en la ciudad de San Juan Bautista (actual Villahermosa), Tabasco, en el sureste mexicano.

En 1767 el obispo de Yucatán don Diego de Peredo y Navarrete realiza a la ciudad de San Juan Bautista de Tabasco una visita. Traía consigo una réplica del Santo Cristo de Esquipulas venerado en Guatemala, la cual obsequió al padre Francisco Barrera, quien con algunas familias funda una capilla para dicha imagen. Posteriormente se convertirá en el barrio de Esquipulas y dará nombre a la loma donde, el 15 de enero de 1776, se inaugura definitivamente el templo del Señor de Esquipulas.

Es en este templo del Señor de Esquipulas donde se albergara primeramente la imagen del Señor de la Salud sin embargo se desconoce con certeza cuál es el origen de la imagen del Cristo de la Salud o que fue lo que llevó a darle este título. Incluso las referencias más antiguas que hablan sobre el Señor de la Salud del templo de Esquipulas de la ciudad de san Juan Bautista son del siglo XIX; es así que en 1831 un viajero anónimo dejo un relato acerca de su paso por la ciudad de san Juan Bautista y su visita al templo de Esquipulas: "En el altar mayor está un crucificado, a quien se celebra bajo la advocación del Señor de Esquipulas… Pregunté a uno de los sacristanes porqué es de este color (negro) aquella imagen, y me respondió que porque así es el primitivo Señor de Esquipulas que se celebra en Centro América… En el costado izquierdo del templo vi otro crucificado que llaman Señor de la Salud; me pareció una imagen muy perfecta, y en esta no había la anomalía del color que nutren la otra. En un altar vi a san Juan Bautista, patrón de esta ciudad, y no era inferior en escultura a los dos crucificados".

Las fiestas que se celebraban a lo largo del año en el templo del Señor de Esquipulas era la primera el 15 de enero, celebrando al patrón de Esquipulas, la segunda era el segundo domingo de febrero cuando se festejaba al Señor de la Salud. El 19 de marzo se celebraba a San José de la Montaña de quien las referencias históricas mencionan era una de las imágenes más veneradas y más llenas de milagros en el templo, contando con su propia Cofradía. El 25 de marzo se celebraba a Santa María de la Victoria, imagen que Cortés dejó en Centla a los indios a manera de acción de gracias a la Virgen, pues creía que gracias a su intercesión fue ganada la batalla de Centla el 25 de marzo de 1519. El 24 de junio se celebraba a San Juan Bautista, patrón de la ciudad, y el 22 de septiembre, Octava de la Exaltación de la Santa Cruz (14 de septiembre) se conmemoraba una segunda fiesta en honor a la imagen del Señor de la Salud.

Debido a los diversos avatares de la historia que sufrió la ciudad de San Juan Bautista, actual Villahermosa, mucha documentación se perdió, así como el recuerdo del origen hasta ahora desconocido de la imagen del Señor de la Salud.

Es hacia 1923 cuando Tomás Garrido Canabal llega a la gubernatura del estado de Tabasco, poniendo su régimen anticlerical al máximo esplendor. En 1924 para apoyo a su campaña "desfanatizadora" crea el grupo de jóvenes "los camisas rojas" quienes se encargaban de revisar de casa en casa para decomisar las imágenes religiosas que encontraran y quemarlas en la plaza pública, y lo mismo hacían en los templos. En 1925 después de haber logrado que el obispo de Tabasco Pascual Díaz Barreto huyera de la entidad, Tomás Garrido tiene la idea de crear en Tabasco una iglesia católica mexicana a semejanza de la que en la ciudad de México a instancia del gobierno y del patriarca Joaquín Pérez Budar se había implementado en el templo de la Soledad. Para esto Garrido le ofrece el cargo de "obispo rojo" al párroco de la catedral del Señor de Esquipulas, el sacerdote Manuel González Punaro, quien rechazó la oferta y decidió huir del estado como otrora lo hiciera el Obispo de Tabasco. Es precisamente el padre González Punaro quien se encarga de llevarse consigo la imagen del Señor de la Salud que era venerada en la catedral de Esquipulas. Ignoramos como lo habrá podido transportar a escondidas para que los garridistas no se lo quitaran y lo quemaran, posiblemente el padre le haya hecho cortar los brazos para poder transportarle más fácilmente, sin embargo esta es solo una hipótesis.

El padre Manuel Gónzalez Punaro viaja a la ciudad de México y durante este tiempo la imagen del Santo Cristo estuvo bajo su resguardo, quien al ser nombrado en 1930 capellán del templo de santa Teresa la Nueva en la ciudad de México lleva consigo la imagen del Señor de la Salud y le pone a veneración, logrando rápidamente la devoción de los fieles. Existe en el mismo templo un libro de favores del Señor de la Salud firmado por el padre Punaro que inicia con los milagros hechos por el Señor de la Salud en 1930. 

Uno de estos milagros que se narra, quizás uno de los más sorprendentes, es de un joven que llega a dar gracias al Cristo de la Salud ya que cuando su madre estaba embarazada de él los médicos la desahuciaron y decían era inminente que fallecieran tanto la madre como el hijo o alguno de los dos. La suegra de la mujer se acordó en ese momento de invocar al Señor de la Salud del templo de santa Teresa y al poco tiempo su nuera pudo dar a luz sin más complicaciones. De ese modo el hijo que había nacido por ese milagro daba gracias al Señor de la Salud, haciéndolo patente el relato de su puño y letra. Así como este se narran diversos favores y milagros obrados al invocar al Señor de la Salud de Santa Teresa la Nueva.


Rostro del Santo Cristo.
En el protomonasterio de Santa Clara de Asís de la ciudad de México se conserva un cuadro de gran formato con una fotografía a blanco y negro del Señor de la Salud, que fue obsequiado por un médico benefactor del convento, según las religiosas dicen, y que era muy devoto del Señor de la Salud y había hecho promesa de regalar un cuadro suyo al monasterio. En esta fotografía de los años 40 se logra apreciar al Cristo de cuerpo entero y se puede ver el cendal y el sudario que la imagen lleva, llenos de milagros y ex votos metálicos en acción de gracias por los favores concedidos, lo que nos habla de que su devoción creció rápidamente. De la misma manera al pie de la imagen se puede leer claramente el nombre "Señor de la Salud de Tabasco venerado en el templo de santa Teresa la Nueva" con lo cual no queda más duda de que la imagen que hasta la actualidad se venera en el templo de santa Teresa es aquella de la cual hablan las crónicas decimonónicas era venerada en la catedral del Señor de Esquipulas de la actual ciudad de Villahermosa, Tabasco.

El título de "Señor de la Salud" en Tabasco es muy recurrido en varias imágenes de Cristo, de esta forma existen varias imágenes llamadas de esta forma y que son veneradas hasta la actualidad, las de mayor trascendencia con este título que aún se conservan corresponden al Señor de la Salud de Jonuta, Tabasco y al Señor de la Salud de Mecatepec, Huimanguillo, Tabasco.

Cabe destacar que sobre esta imagen del Señor de la Salud de Santa Teresa la Nueva, en Tabasco no se tenía idea de su paradero, incluso se creía haber sido destruida por Garrido cuando las imágenes del interior de la catedral fueron quemadas y destrozadas, por lo que saber que aún existe y conserva es un gran descubrimiento y alegría para los fieles de Tabasco que ya habían olvidado en el recuerdo al milagroso Señor de la Salud de la catedral de Esquipulas.

Lic. André Efrén Ordóñez Capetillo.


A 22 de septiembre además se celebra a: 

San Florencio de
Angers, eremita
.
San Emmeran,
obispo mártir
San Mauricio
y la Legión Tebana
.





jueves, 22 de septiembre de 2016

San Florencio de Angers, el casi mártir.

San Florencio, ermitaño. 22 de septiembre.

St-Florent-le-Vieil.
Sobre la vida de San Florencio hay datos muy precisos y una leyenda tardía y de escasa verosimilitud. La historia cuenta que era oriundo de Baviera, y fue discípulo de San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias ; 1 y 13 de diciembre, traslaciones), que le ordenó presbítero. Predicó en Poitou y luego se retiró a la montaña en Glonne, para llevar la vida de un ermitaño. Con el tiempo en el mismo sitio se fundó un monasterio llamado St-Florent-le-Vieil.

Ahora, pero la leyenda tiene su miga… Según esta, publicada por primera vez en 1647, Florencio era hermano del célebre San Florián de Lorch (4 de mayo). Cuando la persecución de Diocleciano y Maximiano, ambos hermanos sefueron a Lauriacum (Lorch) a consolar a los cristianos perseguidos. Cruzando el puente se encontraron con unos soldados, antiguos compañeros suyos que, al decirles los hermanos que eran cristianos, les respondieron: "Pero, ¿no habéis oído hablar de los últimos decretos del emperador, que dictan que cualquiera que no sacrifique a nuestros dioses, debe ser atormentado! Por lo tanto, debemos llevaros ante nuestro comandante Aquiliano". "Queridos hermanos de armas" – respondieron los dos santos – "Id y decirlo a vuestro comandante." Los soldados los tomaron por locos y los llevaron ante Aquilino. Este les dijo: "¿Qué me decís, Florián y Florencio? Sólo tenéis que traer una ofrenda a los dioses, como yo y como todos sus compañeros. Y así no os castigaré como los emperadores que han prescrito". Los santos se negaron, por supuesto, y Aquilino mandó les obligaran a sacrificar, y ellos clamaron al cielo: "Señor, nuestra esperanza está en puesta en ti. Danos, Señor, la fuerza necesaria para resistir la crueldad de los tiranos."

Aquilino les acusó de llamar tiranos a los emperadores, a quienes debían obediencia. Pero los santos adujeron que solo a Dios debían obediencia, que el emperador tenía poder sobre sus cuerpos, pero no sobre sus almas, que eran solo de Dios. El comandante entonces mandó que fueran flagelados, y como durante el tormento los santos hermanos no perdían el semblante sereno, ordenó que sobre los hombros les pusieran vigas de hierro con afiladas púas. Pero nada, los santos solo confesaban el nombre de Cristo, así que fueron condenados a que les lanzaran al río Avise con una piedra de molino atada a sus cuellos.

Y se pusieron en marcha, pero cuando aún faltaba por llegar, los soldados se sientieron cansados y se echaron todos bajo un árbol. Entonces apareció un ángel que dijo a Florencio: "Dios no quiere que mueras mártir. Ponte en pie y a la Galia, donde recibirás las sagradas órdenes de manos del santo obispo Martín". Y se rompieron sus cadenas. Florencio contó a su hermano lo ocurrido y este le dijo: "Haz de hacer lo que Dios le dice que hagas. Que Él llenar tu vida de felicidad y que finalmente te de la vida eterna. Me alegraré de encontrarte de nuevo". Y Florencio escapó. Florián fue mártir, siendo lanzado al río como estaba previsto. Su culto ha sido muy extenso en Baviera y otras zonas alemanas, ha llegado a Francia e Inglaterra, y es invocado contra los ahogamientos y los incendios por otras anécdotas de su leyenda propia, en la que no aparece Florencio.

Y seguimos con San Florencio. Este, luego de escapar, se fue a la Galia, como le había mandado el ángel. Llegó un domingo a la orilla del Ródano, frente a Lyon, pero no había barca para cruzar. Como el santo quería oír misa, se subió a un bote podrido y lleno de agujeros, que le transportó felizmente al otro lado del río. Apenas llegó a la ciudad halló a un poseso que bramaba, Florencio se puso de rodillas y clamó a Dios, hizo la señal de la cruz sobre el endemoniado y este quedó libre. Mientras esto pasaba, San Martín tenía una visión acerca de un hombre de Dios que vendría a él. Unos días más tarde Florencio llegó a la presencia del santo, entre tantos peregrinos y pobres que visitaban al santo obispo, pero este le reconoció como el que Dios le enviaba como ayuda en la evangelización. Martín le bendijo, le interrogó y supo sobre él (lo de Florián, el fallido martirio, etc., suponemos) y quedó satisfecho, por lo que le dijo hiciera tres días de oración. Al cabo, lo ordenó presbítero. 

Luego de ser ordenado, una noche estando en maitines, Dios le reveló donde debía retirarse para vivir en oración. Era una cueva a las orillas del Loira, en un sitio llamado Glonne. Florencio se encaminó allí y, halló el sitio, que estaba infestado de serpientes. El santo invocó a Dios para que así como libraba del demonio a sus devotos, le librara a él de las serpientes. Y enseguida, estas abandonaron la cueva sin hacerle daño alguno. Construyó allí Florencio una capilla dedicada a San Pedro, en la cual se dedicó al culto divino, alternando oración, penitencia y trabajo.

Exvotos en agradecimiento al santo.
Todos los años viajaba una vez a Tours para orar, bendecir y predicar al pueblo, y en una ocasión en la que pasaba por la actual Saumur, los habitantes de la ciudad le detuvieron clamando: "¡Oh, hombre santo, hay una enorme serpiente que devora a las personas y los animales. Líbranos de ella!" Pero el santo, por humildad, respondió que lo diría a San Martín para que él los librase de la bestia y siguió de camino. Al llegar a Candes halló una viuda ciega a la orilla del río, que lloraba porque a su hijo se lo habían tragado las aguas y le creía ahogado. Florencio la consoló e hizo una oración. Se le apareció su ángel protector, que le dijo que el chico no estaba muerto, y le señaló el sitio donde estaba. Florencio llamó a unos pescadores, que echaron las redes en el sitio indicado, sacaron al hijo de la viuda, que se repuso enseguida. Además, el santo devolvió la vista a la pobre mujer. Al llegar a Tours, dijo a Martín lo de la serpiente de Saumur y este le encomendó que orara y que al regreso salvara al pueblo del animal. Así lo hizo Florencio, que se fue a la gruta del enorme reptil y, en nombre de la Santísima Trinidad, mandó a la serpiente que se fuera de allí sin hacer daño a nadie. Y el animal salió disparado, perdiéndose en una sima para siempre.

Florencio falleció el 22 de septiembre, con 123 años, y fue llorado por todo Angers, Tours y los alrededores, pues muchos milagros había realizado. Fue sepultado en el sitio que él mismo había cavado desde años antes. Al construirse el monasterio de Saint-Florent de Glonne, se trasladaron allí sus reliquias. En 853, por miedo a las invasiones vikingas, los monjes huyeron a Berry y Tounus, llevándose estos las reliquias del santo consigo, pero al volver a Glonne, los monjes de Tounus no quisieron devolver las reliquias, así que algunos monjes se las robaron y las llevaron al monasterio que fundaron en Saumur con el nombre de Saint-Florent-le-Jeune, para diferenciarlo de Saint-Florent de Glonne, llamado desde entonces Saint-Florent-le-Vieil, y que existe aún. 

En 1077 se trasladaron a la abadía de Roye, cerca de Amiens. En el siglo XV la pelea de las reliquias volvió a estar al rojo vivo, y el rey Luis XI de Francia decidió devolver las reliquias a Saumur, donando además un relicario, pero cuando la procesión iba de camino los habitantes de Noyant y algunos monjes de Roye asaltaron la comitiva y se llevaron las reliquias a la parroquia de Noyany. Allí fueron veneradas hasta 1496 cuando el Parlamento de París tuvo que intervenir y decretar la división de las reliquias: una parte para la abadía de Roye y la otra para Saint-Florent-le-Jeune, en Saumur. Estas últimas reliquias fueron profanadas por los herejes en 1562, pero se salvaron, aunque fueron profanadas de nuevo y esta vez destruidas, durante la Revolución Francesa. En 1850, al suprimirse la abadía de Roye, las únicas reliquias que quedaban pasaron a Saint-Florent-le-Vieil, donde se veneran.

Es abogado contra los animales venenosos y se le invoca para calmar el llanto de los bebés.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-http://www.mythofrancaise.asso.fr/mythes/figures/FLOmytho.htm.


A 22 de septiembre además se venera a  
San Mauricio y la Legión Tebana, mártires.
San Emmeran de Ratisbona, obispo y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...