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martes, 16 de febrero de 2021

Iluminado por la verdad, abandonó el error.

Venerable Gaspar Ulenberg, presbítero. 16 de febrero. 

Este notable apologista nació en Lippstadt, Westfalia, en 1549. Creció en una familia que había adoptado la herejía luterana, y él mismo fue encaminado por sus padres para ser ministro de esta Iglesia. Se formó en filosofía, ciencias y teología en Wittenberg. Se hizo experto en las obras teológicas de Lutero, y precisamente fue el estudio de estas las que le hizo plantearse seras dudas sobre la fe luterana. En esa misma época surgía la doctrina calvinista en Sajonia, y fue testigo de la violenta reacción de los luteranos contra esta. Le llamó la atención que, al mismo tiempo que los luteranos abogaban por la libre interpretación de la Escritura, la negaban para otros que no fueran ellos mismos. 

En medio de estas dudas comenzó su carrera de profesor de teología en Lunden, donde comenzó la lectura profunda de los Padres de la Iglesia. En 1570 acudió a Colonia, donde sus parientes le reclamaron para que devolviera a la fe de Lutero a un familiar que había vuelto a la fe católica. Allí, todo lo contrario de lo esperado, se acercó más al catolicismo, aunque solo fuese para estudiarlo y compararlo al luteranismo.  

En 1572 se rindió a la evidencia y abjuró del luteranismo, para abrazar emocionado la fe católica y, además, convertirse en un ferviente apologeta de esta. Tenía la ventaja de conocer a la perfección la teología luterana, por lo cual su discurso iba al centro de la misma, desmontando toda la doctrina consecuente. En 1574 se doctoró en filosofía en la Universidad de Colonia y comenzó a ejercer la docencia en el Gymnasium Laurentianum de Colonia. En 1575 fue ordenado sacerdote y se le asignó la parroquia Kaiserswerth, penetrada profundamente de la herejía. Allí su predicación locuaz y profunda logró numerosas conversiones. 

Como párroco de San Cuniberto, en Colonia, también trabajó incansablemente por las almas, predicando y visitando a las familias, catequizando y organizando misiones populares. Toda esta actividad igualmente atrajo a muchas personas a la fe de la Iglesia. En 1593 fue elegido como Director del Gymnasium Laurentianum de Colonia, donde ya había sido profesor. Durante 22 años tuvo este cargo, siendo, además, preceptor de príncipes católicos, formándoles en la fe y la virtud. A la par era párroco de San Columbano y entre 1610 y 1612 fue también rector de la Universidad de Colonia. 

Biblia Germánica
Además de toda su predicación, docencia y actividad catequística, Gaspar tuvo tiempo para escribir varias obras sobre la Escritura, teología y apologética. Tradujo los Salmos, escribiendo una explicación para cada uno. Esta fue una obra que se imprimió constantemente durante al menos 300 años. Escribió un Catecismo católico, exponiendo la doctrina en contraposición con las enseñanzas herejes. Escribió una biografía de Lutero, y otra del hereje Melanchthon en la que señalaba, una vez más, los errores teológicos de ambos. También redactó una "Historia de la Doctrina de Zwinglio". A la par, publicó cientos de artículos y opúsculos cortos, más populares, sobre la doctrina católica. Pero su obra más importante fue la "Biblia Germánica", una cuidada traducción de la Biblia Vulgata Latina al alemán, que comenzó en 1614 y terminó en solo dos años, aunque no se publicaría hasta 1630.   

El P. Gaspar murió en Colonia, el 16 de febrero de 1617. En 1913 se le declaró Venerable. 


A 16 de febrero además se recuerda a:

San Tanco,
obispo y mártir
.
Santa Juliana, mártir.
San Pánfilo,
presbíter
o y mártir.









jueves, 16 de febrero de 2017

Pánfilo, teólogo, catequista, copista y mártir.

San Pánfilo de Cesarea, presbítero y compañeros mártires. 16 de febrero y 1 de junio. 

Nació alrededor de 240 en el actual Beirut, Líbano y fue funcionario del emperador Diocleciano. Ya adulto se convirtió a la fe de Cristo, se bautizó y se fue a Alejandría a formarse en la escuela teológica dirigida por San Pierio (4 de noviembre), discípulo de Orígenes, quien había la había fundado. Allí fue compañero (luego sería su maestro) de los mártires Santos Edesio y Anfiano (8 de abril). Una vez ordenado presbítero por San Agapio de Cesarea (21 de noviembre), Pánfilo pasó a impartir teología en la misma escuela. Sobre el año 290 se fue a Cesarea de Palestina, donde fundó una escuela teológica similar y donde trabó amistad con Eusebio, el célebre escritor de la Historia Eclesiástica, que se formó a su vera y dispuso de la biblioteca creada por Pánfilo, que sería destruida en el siglo VII por los musulmanes. Desde su puesto Pánfilo tuvo una intensa labor apologética contra las herejías, protegió el pensamiento, las ciencias y el estudio de la Biblia. Fue firme defensor de la doctrina de Orígenes, de quien escribiría una apología estando preso. Hizo una traducción de la Biblia, creando la primera escuela de copistas que se conoce dentro de la Iglesia, supervisando él o discípulos de confianza, cada manuscrito.

Y habría ido a más, si no se hubiese levantado la cruel persecución de Diocleciano y Maximiano. En los años 302 y 303 se firmaron edictos persecutorios y en todo Egipto padecieron miles de cristianos. En 304 Maximiano arreció la persecución por medio de gobernadores y prefectos aduladores y violentos con los cristianos. A Palestina envió a Urbano, el cual desde que llegó oyó hablar de Pánfilo y supo de su ascendencia entre los cristianos y los presbíteros. Quiso conocerle Urbano y en 308 le mandó llamar, para en privado ofrecerle riquezas y privilegios si reconocía la divinidad del emperador y sacrificaba públicamente a los dioses. Pánfilo le recriminó su bajeza por pretender seducir a un hombre, y por hacerlo en privado, lo cual hablaba de su catadura moral. La constancia de Pánfilo asombró al tirano y pasó a las amenazas, pero nada logró, más que el desprecio del santo presbítero. De las amenazas pasó Urbano a los tormentos: mandó que le atasen y abriesen las carnes lentamente con garfios de hierro. Fue el santo convertido todo en una llaga, que causó espanto a los cortesanos que conocían la bondad de Pánfilo. Se le veían los huesos y la sangre le bañaba completamente. Urbano le envió a la cárcel para en pocos días volver a martirizarle, pero la prisión se alargó, pues en esos días Urbano cayó en desgracia ante el emperador y este mandó decapitarle por corrupto.

San Pánfilo y Eusebio en la cárcel.
Le sucedió el gobernador Firmiliano, que no se preocupó de Pánfilo, dejándole durante dos años en la cárcel. Este tiempo lo aprovechó el confesor de la fe en alentar a los cristianos, consolar a los tristes y animar a los que titubeaban. Se le dio libertad para convencer a los cristianos a retractarse de su fe, pero Pánfilo lograba todo lo contrario, siendo verdadero padre de mártires. Finalmente fue martirizado junto a un anciano diácono versado en las Escrituras, llamado Valente, y un laico llamado Pablo. Todos fueron decapitados el 16 de febrero del año 309. 

Había allí un criado de Pánfilo, jovencillo de 18 años llamado Porfirio, que pidió al gobernador los cuerpos de los mártires para enterrarlos. Preguntado si era cristiano, al responder "solo soy catecúmeno, pero espero merecer la dicha de bautizarme en mi propia sangre, pues la estoy presto a derramarla por Jesucristo", Firmiliano mandó a los verdugos que le atormentaran hasta que sacrificara a los dioses. Como Porfirio se negó, le fueron despedazadas las carnes, hasta descubrírsele los huesos, y viendo que no había caso, Firmiliano mandó le quemasen vivo a fuego lento. 

En evidencia de su glorioso martirio y por amor a Pánfilo, Eusebio escribió una vasta biografía de su querido maestro, de la cual San Jerónimo (30 de septiembre y 9 de mayo, Invención de las reliquias) da testimonio de haberla conocido. Además, Eusebio adoptó "de Pánfilo" como segundo nombre. También fueron martirizados ese día los santos mártires Elías, Jeremías, Isaías, Samuel y Daniel, así como otros mártires, aunque normalmente de ellos se hace mención aparte, a 1 de junio o a 16 de febrero, y de los que podéis leer en este artículo.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.
-"The martyrs of Palestinae": http://www.newadvent.org/fathers/2505.htm


A 16 de febrero además se celebra a  





miércoles, 1 de junio de 2016

De 12 ciudadanos del cielo.

Santos Elías, Jeremías, Isaías, Samuel, Daniel y compañeros mártires. 1 de junio y 16 de febrero.




En los años 302 y 303, imperando Diocleciano y Maximiano, se firmaron edictos persecutorios y en todo Egipto padecieron miles de cristianos. En 304 Maximiano arreció la persecución por medio de gobernadores y prefectos aduladores y violentos con los cristianos. A Palestina envió a Urbano, el cual desde que llegó oyó hablar del presbítero San Pánfilo (16 de febrero y 1 de junio), del que pueden leer en este artículo.

Al poco tiempo de la prisión de Pánfilo, pasaron por la ciudad cinco cristianos naturales de Egipto, llamados Elías, Jeremías, Isaías, Samuel y Daniel, que regresaban de Cilicia, en cuyas minas habían cumplido ya condena por ser cristianos. Entraron en la ciudad y al ser interrogados y declararse cristianos fueron encarcelados, donde se alegraron de hallar a Pánfilo, al que ya conocían de oídas. Al día siguiente mandó el bogernador Firmiliano (había sustituido a Urbano) que trajeran a los cinco a su presencia. Al preguntarles sus nombres y su patria, a lo que el más joven de ellos respondió: "Todos somos cristianos, y no tenemos otra patria que la Jerusalén celestial, a la que esperamos arribar pronto por medio del martirio". Aturdido el gobernador con esta respuesta y mandó que a los cinco les quitasen la vida, siendo decapitados.

Tenía Firmiliano un viejo esclavo muy querido llamado Teódulo, al que quería más que algunos familiares, y resulta que se había convertido a la fe de Cristo. Habiéndolo confesado, fue llevado ante su amo, el cual de la tristeza pasó a la cólera y le condenó a ser crucificado "como ese Cristo al que dices adorar". Una vez que expiró, mandó Firmiliano traer a su presencia a Pánfilo junto a Valente, diácono, y a Pablo, un cristiano casado muy virtuoso, que llevaban tiempo presos con Pánfilo. Enterándose Firmiliano que Urbano había fracasado intentando comprarles y atormentándoles, mandó que sin más, fueran decapitados. Apenas fue cumplida la sentencia, se presentó al tribunal el joven Julián, de virtud probada y celo conocido. Al ver los cuerpos de sus hermanos, se abrazó a ellos, besando sus heridas. Le llevaron los soldados ante Firmiliano, que mandó también fuera quemado vivo a fuego lento. 

Los doce mártires alcanzaron la gloria a 16 de febrero de 309. Los santos cuerpos estuvieron expuestos cuatro días y cuatro noches por orden del gobernador, que buscaba que las fieras los devoraran, pero ninguna se acercó a tan preciadas reliquias. Viendo semejante cosa, el mismo Firmiliano, cansado de aquello, dio libertad para que se los llevara quien quisiera y los enterrara, como así hicieron los cristianos. Baronio los introdujo en el Martirologio Romano a 1 de junio, a saber por qué.


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862. 


A 1 de junio además se celebra a  
San Ronan de Bretaña, "el licántropo".
San Simeón de Tréveris, carmelita recluso

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...