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jueves, 19 de octubre de 2017

El culto a los mártires y a las reliquias, esencial a la fe.

Santa Cleopatra, viuda. 19 de octubre.
 
Santa Cleopatra, San Varo
y San Joel Profeta.
Sobre esta santa viuda lo que se conoce es poco, y siempre relacionada a su principal obra caritativa: la construcción de una iglesia en el Monte Tabor.

Era una piadosa cristiana oriunda de Edra, Palestina, pero al casarse había emigrado a Egipto, donde había enviudado. En 307, luego del martirio de San Varo (19 de octubre), logró recuperar las reliquias del mártir cuando estas fueron arrojadas a las afueras de la ciudad. Ayudada por sus esclavos las sepultó en su propia casa, donde cada día hacía homenajes en su memoria, sin que faltaran nunca luces encendidas junto a la tumba. Como aún eran tiempos de persecución, los cristianos veneraban las preciadas reliquias de forma oculta. 

Cleopatra mantuvo las reliquias con ella, venerándolas en lo privado, hasta la paz de San Constantino (21 de mayo). Luego de esta, pensó retirarse a su tierra natal, pero se vio entre dejar allí las reliquias, o pelearse con los cristianos de Egipto por llevarse las reliquias; por ello escribió al emperador pidiéndole permiso para trasladar los restos de su marido, militar, a su tierra. Así, al responder afirmativamente el emperador, Cleopatra tomó las reliquias de San Varo, las envolvió en una sábana de Lino, y diciendo a todos que se llevaba los huesos de su marido, junto a su hijo Juan se fue a Palestina, junto al Monte Tabor, donde estaba sepultado su propio padre. Allí continuó Cleopatra venerando la memoria de San Varo, por lo que muchos cristianos conocieron de tan esclarecido mártir y la devoción fue a más.

Pronto ocurrieron numerosos milagros a la vera de las reliquias del santo, enfermos curados, niños que andaban, ciegos que recuperaban la visión, etc. Por esta razón, Cleopatra edificó una capilla a la memoria del santo. Antes de esto, habiendo crecido Juan, Cleopatra quiso que fuera militar como su padre. Logró que fuera recibido por el emperador y que este le diera un puesto. Aunque antes de partir a Roma, Cleopatra quiso que Juan le ayudara a terminar la iglesia de San Varo. Cuando la bella iglesia, que ya no existe, estuvo terminada, Cleopatra mandó hacer un bello relicario, sobre el cual colocó las insignias militares que habría que llevar su hijo. Luego de la liturgia de dedicación, Cleopatra dispuso que hubiese siempre presbíteros que oraran por el pueblo.

La aparición de San Varo.
Todo era fiesta, pero sin embargo, Juan murió la misma noche de la Dedicación de la capilla y Cleopatra clamó amargamente a San Varo: "¡Siervo de Dios! ¿Es así como me has recompensado por las grandes obras que soporté por ti? ¿Es éste el socorro que me das a mí que abandoné a mi marido por tu causa y puse mi esperanza en ti? Tú has permitido que muera mi único hijo; tú me has privado de mi consuelo y me has quitado la luz de mis ojos. ¿Quién me alimentará ahora en mi vejez? ¿Quién cerrará mis ojos cuando muera? ¿Quién entregará mi cuerpo a la tumba? Había sido mejor para mí morir que contemplar a mi amado hijo perecer en su juventud como una flor antes de tiempo. Devuélveme a mi hijo como una vez Eliseo devolvió al hijo de la mujer sunamita, o llévame sin demora porque ya no puedo soportar este amargo dolor". Luego quedó rendida por el llanto, y tuvo una visión: Vio a San Varo llevando a Juan, en forma de inocente niño. Ambos estaban coronados con hermosas guirnaldas y revestidos de ropas refulgentes. Esta visión la consoló y le dio paz, e incluso pidió al santo mártir que la llevara al cielo con ellos. Pero San Varo le dijo que aún no era el tiempo de ello. Cleopatra sepultó a su hijo en la misma sepultura del santo mártir (algo bastante común) y desde entonces no se lamentó más, sino que vivió con gozo por ver la gloria de su hijo, esperando ella tenerla también. 

Muchos milagros ocurrían por la intercesión de San Varo, cuyo culto Cleopatra cuidó más aún. Dio todos sus bienes a los pobres y se mudó a la iglesia, donde vivía y moraba. Ayunaba, oraba y a todos hablaba de los milagros del glorioso San Varo. Este, por su parte, se le aparecía cada domingo cuando ella comulgaba, lo cual acrecentaba más su esperanza. Siete años vivió así, hasta que, finalmente, en 327 Cleopatra entró en el cielo, y después de su muerte, ella también fue sepultada en la iglesia por ella construida.


Sobre la importancia reliquias podéis leer este artículo: Las Sagradas Reliquias.
Fuentes:
www.johnsanidopoulos.com
-"A Dictionary of Saintly Women". Volumen 1. AGNES BAILLIE C. DUNBAR. Londres, 1904.


A 19 de octubre además se celebra a
Beato Tomás Hélye, presbítero.
San Verand de Cavaillon, abad.

lunes, 19 de octubre de 2015

San Verand, abogado contra la idolatría.

San Verand de Cavaillon, obispo. 19 de octubre y 7 de julio (traslación de las reliquias).

Originario de la Vaucluse, de niño se dedicó al pastoreo, hasta que lo abandonó todo para irse a un bosque cercano, para vivir como eremita. Luego de años de vida en solitario emprendió una peregrinación a Roma, pasando por varios santuarios donde veneró las reliquias de los mártires, allí depositadas. Al regresar, en 568, fue elegido obispo de Cavaillon por Sigebert I. En 585 estuvo presente en el Concilio de Macon, en el cual, entre otras cosas, se declaró que las mujeres tenían alma al igual que los hombres. Ya veis que tipo de creencias tendrían algunos.

La leyenda cuenta que en Fontaine-de-Vaucluse, libró al pueblo de un feroz dragón llamado Coulobre, que no les dejaba en paz, asolando los campos, robando las bestias y a las muchachas. El santo le exorcizó, le ató con la estola y lo condujo a los Alpes, donde murió de hambre. Este pueblo, llamado Saint-Veran, aún mantiene su memoria por medio de una fuente de aguas milagrosas, en la que puede verse la escultura del dragón. Según San Gregorio de Tours (17 de noviembre) sanó a muchos enfermos, trazando sobre ellos la señal de la cruz e invocando el Nombre de Jesús.


Fue parte de los obispos que nombró el rey San Gomtran de Borgoña (28 de marzo) para que investigasen el asesinato del obispo San Pretextato de Rouen (24 de febrero), asesinado por la reina Fredegundis. Fue padrino de Thierry II, hijo de Childeberto II. El bautismo se realizó en la catedral de Orleáns, en 587. Dos años más tarde, le vemos entre los obispos que restauran el orden entre las monjas de la abadía de Santa Cruz de Poitiers. En 590 se desató una epidemia de peste, que se llevó al santo obispo, el 13 de noviembre de este mismo año, mientras estaba en un Concilio en Arlés. Fue enterrado en una pequeña iglesia que el santo obispo había edificado en Fontaine-de-Vaucluse, en honor de Nuestra Señora. Allí puede verse aún su sepulcro de la época merovingia. En el siglo X allí se levantó el priorato de Santa María y San Verand. En el siglo XI una parte de sus reliquias se llevaron a la catedral de Orleans, y a la Colegiata de Jargeau, de cuyos canónigos era patrono. Dicen que el siglo XII el santo obró un milagro que fue conocido por muchos, cuando Raymond IV, marqués de Provenza, pateó en el trasero a Benedicto, obispo de Cavaillon. Quedó el marqués con la pierna seca, y no se curó hasta que fue cojeando y arrastrándose hasta la fuente del santo e imploró perdón. El santo se le apareció y exigió varios privilegios, entre ellos un feudo para el obispo. El marqués accedió y fue sanado. En fin...

El 7 de julio de 1311 el obispo de Cavaillon, trasladó las reliquias a Vaucluse. Al llegar a la orilla de un río, el puente se había caído, y apenas tocar las aguas el cortejo, las aguas se abrieron para dejar pasar la procesión. Con este motivo fue nombrado santo patrón de la diócesis, actualmente fundida con la diócesis de Avignon. En 1562 los canónigos salvaron las reliquias del saqueo de la catedral realizado por el barón de Adrets. Estuvieron ocultas hasta 1613, cuando fueron puestas de nuevo en veneración pública.
Es patrón de los pastores y patrono de los rebaños. Se le invoca la idolatría y la peste.



Fuente:
-“Histoire de Saint Véran anachorète à Vaucluse, évêque de Cavaillon”.  J.-F. ANDRÉ. París, 1858.


A 19 de octubre además se venera a
Beato Tomás Hélye, presbítero.
Santa Cleopatra, viuda.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...