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martes, 5 de julio de 2016

Por los pelos hasta los cielos.

Santos Zoé y Nicostrato de Roma, esposos mártires. 5 de julio.

Martirio de Santa Zoé.
Lo que de estos personajes se sabe, aparece en las Actas de San Sebastián (20 de enero), que destacan por incluir a varios santos mártires en un solo hilo conductor. Para unos es probable que se tratara de una mártir conocida en Roma en los tiempos de la redacción de la "passio" de Sebastián, y añadida a esta para darle importancia al relacionarla con este invicto mártir. Y para otros es simplemente una invención catequética, sin base histórica o cultual alguna.

Según la leyenda de Sebastián, los hermanos mártires Santos Marco y Marceliano (18 de junio) fueron temporalmente liberados de la cárcel por Cromacio, vice-prefecto de la ciudad, para darles tiempo de arrepentirse de confesar a Cristo. Los llevaron a casa de Nicostrato, un alto funcionario romano, y de su mujer, Zoé, muda desde hacía seis años atrás, sin que se pudiera saber la causa, pues oía y entendía cuanto se le hablaba. Allí ambos hermanos eran visitados día tras día por familiares y amigos para hacerles desistir de su fe y así no acabar condenados a muerte. Allí también les visitaba Sebastián, el cual, un día al ver que los hermanos flaqueaban, habló a ambos: "Pues qué, hermanos míos, ahora que estáis casi llegando al fin de vuestra gloriosa carrera, ¿será posible que los llantos de hijos y parientes os hayan de hacer volver atrás con ignominia? ¿Han apagado esas lágrimas vuestro amor de Dios y vuestra fe? ¿Adónde se fue aquella cristiana magnanimidad que mostrasteis en mayores tormentos? ¿Permitiréis que os arranque el laurel de la cabeza el artificioso llanto de vuestras mujeres, y el pueril de vuestros hijos? ¿Seréis apóstatas por alargar algunos pocos días más la vida de un padre y de una madre que ya no pueden durar mucho? ¿Ignoráis acaso que desde la cuna a la sepultura hay poco trecho, y desde la ancianidad á ella casi ninguno?"

Y luego de arengar a los hermanos, se dirigió a los parientes y amigos, y les demostró la verdad de la fe cristiana, la dicha de dar la vida por Cristo y los premios que aguardaban en el cielo a los valientes que confesaban su Nombre. Y lo hizo con tal inspiración divina, que mientras estaba hablando una luz celestial resplandeció en torno a él, sus ropas resplandecían y siete ángeles aparecieron sobre su persona. Las palabras y el portento visto, no solo fortalecieron a los hermanos, sino que convirtieron a los padres de los jóvenes, San Tranquilino (6 de julio) y Marcia, y a Nicostrato y Zoé. Además, a esta última el santo le sanó de su mudez cuando ella se le acercó y por señas le manifestó su conversión. Sus primeras palabras fueron para confesar a Jesucristo. Todos los nuevos conversos fueron bautizados por el sacerdote San Policarpo, también mártir después.

Nicostrato y Zoé continuaron su vida cristiana dedicados a la oración, la caridad y el auxilio a los cristianos presos. Nicostrato destacó en su apoyo a Sebastián cuando este fue apresado, martirizado y finalmente muerto por Cristo, y poco tiempo después fue mártir el mismo. Zoé continuó fiel a Cristo, formando parte de las viudas romanas, y siempre dispuesta al servicio de los pobres y los perseguidos. Una noche mientras rezaba ante la tumba del apóstol San Pedro (29 de junio; 1 de agosto, "Ad Víncula"; 18 de enero, cátedra en Antioquía; 22 de febrero, cátedra en Roma; y 18 de noviembre, la Dedicación), fue vista por unos enemigos de Cristo, que la delataron por cristiana. Fue apresada y conminada a sacrificar a Marte, a lo que ella se negó, diciendo con sarcasmo: "Más le agradaría Venus a este tu dios, que no yo". La encerraron en una lóbrega prisión durante una semana, sin darle de comer ni beber. Al cabo, la llevaron ante el presidente Flaviano, que volvió a insistirle que sacrificara, y como se negó la condenó a ser colgada del cabello y a morir ahogada con el humo de una hoguera que encendieron bajo sus pies. 

Aún colgada y aspirando aquellos vapores asfixiantes confesaba valientemente el nombre de Cristo hasta alcanzar la gloria, el 5 de julio de 284, sin que este dato sea histórico, sino solamente un cálculo entre las muertes de Marco y Marceliano y la de Policarpo. En el martirologio romano su nombre no entró sino hasta el siglo XVI, pues no aparece mencionada en obra hagiográfica alguna, salvo la "passio" mencionada. Ruinart dice que "los verdugos tomaron el cuerpo, y atándole una grande piedra al cuello lo arrojaron al rio Tíber, pensando que así no sería venerado de los cristianos; y se engañaron, pues antes fue causa de mayor culto y veneración", pero la realidad es que no existió dicho culto.


Fuentes:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.
-"Vidas de los Santos". Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.


A 5 de julio además se celebra a  
Santa Trófima de Minori, virgen y mártir.
San Guillermo de Hirsau, abad.

domingo, 12 de junio de 2016

San Onofre el penitente.

San Onofre, anacoreta. 12 de junio.
"Querido hermano Pafnucio, el Señor mi Dios no te abandonará, que Él te bendiga y te confirme en su amor, e ilumine tus ojos para que veas su bondad. Que Él te libre de todas las trampas y asaltos del diablo, y termine en ti el buen trabajo que has comenzado. Que sus ángeles te guarden en el terrible día del Señor". 

Fueron estas las últimas palabras del eremita Onofre a Pafnucio. Pero, ¿quiénes son estos dos personajes?

Leyenda Oriental.
Según cuenta la leyenda, era Pafnucio abad de un monasterio del desierto cuando un día que se retiró al yermo. Luego de varios días de penitencia vio a lo lejos una extraña bestia de dos patas, cubierta de pelos y ceñida con hojas de palma. Al ver que se le acercaba, Pafnucio huyó despavorido a un monte, pero el ser le siguió y al llegar a los pies de la colina habló, porque hombre era: "Santo varón, desciende; que hombre mortal soy y vivo en este desierto". Asombrado bajó Pafnucio de su altura y sentándose junto a él le preguntó quién era. Y el santo viejo, que hacía años no veía a mortal alguno, soltó la lengua:

"Me llamo Onofre y hace sesenta años que vivo en esta soledad, en la que no he visto otra persona aparte de ti. Siendo joven y monje en Tebas oí hablar de la vida que hicieron los profetas Elías y Juan el Bautista en el desierto, entendí que era más perfecto vivir en soledad y apartado de los hombres pendiente de sola la providencia de Dios, que no en comunidad, donde hay tantas ayudas y socorros. Me determiné a seguir lo más perfecto, y tomando algunos pocos panes para cuatro días, salí del monasterio y entré en el desierto. No sabía adonde encaminarme, pero en la noche una luz, que era mi ángel, iba delante de mi guiándome. Animado por aquella compañía caminé por aquella soledad unas siete millas, hasta que llegué a una cueva, de donde salió un venerable viejo que al verme dijo: 'Tú eres, Onofre, mi huésped e imitador: entra, hijo, y persevera en lo que has comenzado, que Dios te ayudará'. Estuve en compañía del viejo algunos días y cuando le pareció que yo estaba bien instruido me llevó más adentro del desierto, a cuatro días de camino, donde hallando una palma cerca de una pobre choza, me dijo que aquel era el lugar que Dios me tenía reservado, y allí hice morada. Una vez al año me visitaba el santo viejo hasta que murió y le enterré junto a su ermita".

Le preguntó Pafnucio a Onofre si en el principio de aquella vida tan austera había padecido mucho por vivir tan austeramente. "Mucho padecí" – respondió Onofre – "sobre todo por el hambre y la sed. Pero contento con mi perseverancia, Dios se apiadó y al cabo de unos años envió su ángel, que diariamente me traía alimento y agua. También dirigió Dios su providencia hacia la palmera a cuyos pies moraba: todos los años me obsequiaba con doce racimos de dátiles, los cuales con algunas yerbas me parecían manjar del cielo".

"Sígueme"
De pronto dijo Onofre: "Sígueme", y se adentraron en el desierto, hacia el sitio de retiro de Onofre. Llegados allí, bajo la palmera había un pan recién horneado y un cántaro con agua limpísima. Ambos dieron gracias a Dios, comieron y se pusieron en oración separados uno del otro a una distancia de un tiro de piedra. A la mañana siguiente Pafnucio halló a Onofre muy pálido y débil, y al asustarse, este le dijo: "No temas, hermano, porque el Señor, que es misericordioso, te ha enviado aquí para que entierres mi cuerpo; pues hoy acabo mi peregrinación, y me voy al lugar de mi descanso. Y si fueres a Egipto, da cuenta a los monjes de lo que te he dicho, y de las grandes misericordias que he recibido de Dios, en cuya bondad confió hará muchas mercedes a los que se encomendaren a él tomándome por intercesor". Pafnucio manifestó querer quedarse allí en su lugar, pero Onofre le reveló que no era esa la voluntad divina, sino que Dios se complacía en que, enterado de las vidas de los santos ermitaños, las diese a conocer a los monjes para su edificación, por lo que debía volver a su monasterio. Aceptó Pafnucio y le pidió: "Bendíceme, padre, y suplica a Nuestro Señor, que como te ha mostrado a mí en la tierra, en carne mortal, me deje verte inmortal en el cielo". Lo bendijo Onofre como leímos al principio, y entregó su espíritu. Se oyeron las voces de los ángeles en el silencio del desierto, Pafnucio hizo una oración y enterró al santo eremita. Y como prueba de la voluntad de Dios, en ese momento se derrumbó la ermita del santo y la palmera que le daba sustento se secó inmediatamente. Fue el 12 de junio de 400.

Leyenda Occidental.
Si bien la leyenda del santo hasta aquí es extravagante, en otros lares y con el tiempo se rellenó los huecos de la infancia y juventud con igualmente otros elementos milagrosos y extravagantes. Onofre habría sido hijo de un rey de Abisinia, cuyos padres no podían tener hijos. Tanto rogó la madre que concibió, pero el diablo malmetió al rey y este creyó que era hijo de un adulterio. "Apenas nazca, tíralo al fuego", le dijo el maligno. Así hizo el rey, pero un ángel sacó al niño del fuego, lo dio a sus padres recomendándoles bautizarle y entregarlo a Dios. Se convirtieron los padres a la fe de Cristo, y llevaron al niño a un monasterio para que fuera educado en la fe. Allí continuaron los portentos, pues una cierva blanca bajaba cada día de los montes para alimentar al niño Onofre ("el que trae lo bueno"). A los tres años de edad se desató una hambruna, pero la Santísima Virgen le daba de comer al mismo tiempo que al Niño Jesús, y así durante años. A los doce años el abad quiso nombrarlo sucesor, pero era muy pequeño, aunque Dios se manifestaba claramente en él. Sabiendo esto Onofre se fue al desierto guiado por el ángel, como ya sabemos, y ocurre lo mismo que narra la leyenda oriental, con algunos añadidos, como la presencia de dos leones que ayudan a Pafnucio a enterrar a Onofre, como leemos también de San Pablo Ermitaño (15 de enero) y San Antonio Abad (17 de enero).

Historia.
La historia de San Onofre tiene orígenes oscuros, pues no hay consenso sobre quién es este "Pafnucio" que cuenta la historia. Según unos es San Pafnucio Abad (9 de febrero), pero la muerte de este consta fue en 370 y la leyenda de Onofre dice que murió en 400, aunque siempre puede ser un error. Otros afirman que es célebre San Pafnucio (12 de septiembre), el que convirtió a Santa Thais (8 de octubre), o el padre de Santa Eufrosina-Esmaragdo (2 de enero y 10 de febrero), que fue monje y eremita, pero en su vida no se lee nada de que haya visitado el desierto. Y otros, finalmente, añaden que es Pafnucio, un discípulo de San Macario el Viejo (19 de enero). Pero en realidad es probable que fuese un desconocido, o su persona sea un añadido para propiciar un diálogo y tener palabras "de primera mano" de Onofre. De hecho, el "Libro de los Padres del Desierto" narra esta historia sin mencionar a Pafnucio alguno.

Culto y patronatos.
El culto al santo se extendió en Oriente con prontitud. En Constantinopla tuvo dos iglesias dedicadas, y de allí pasó a Occidente en épocas de las Cruzadas, cuando su leyenda aparece en Europa junto con dudosas reliquias, como la cabeza que se venera en Munich o los huesos de Brunswick, ciudades de las que es santo patrón. En Roma se le dedicó igualmente un templo. Es abogado de los eremitas, los penitentes y los tejedores (por los largos cabellos), de los peluqueros y se le invoca contra las enfermedades del ganado. En Occidente es habitual encontrar su iconografía con la corona real y el cetro a los pies, como símbolo de abandono del mundo. A veces porta cruz, rosario, piedra para golpearse el pecho, etc., pero es perfectamente reconocible por ir siempre casi desnudo y cubierto con una abundante cabellera blanca.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Junio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.


A 12 de junio además se celebra a  
San Odulf de Utrecht, misionero
Beata Brígida de Holanda, dominica.
Santa Cunera de Rehen, virgen y mártir.

sábado, 16 de febrero de 2013

De Julianas, diablos y nombres


Pregunta: Es un gusto encontrar este blog tan interesante e útil, para quienes estamos ávidos de conocer. Gracias por darnos la oportunidad de preguntar. Excelente iconogra´fía la de la página y explicaciones.Quisiera saber por favor cuál es la santa indicada para alguien que se llame Julyanne (Juliana), y para quien se llame Elisa, Marisol (si la hay) siendo que por ejemplo hay muchas Santas Julianas en el Santoral. Y sus oraciones. ¿Hay algún santo en especial que interceda por los endemoniados y oprimidos?... Tantas preguntas. En verdad es muy bueno y hermoso lo que hace Ramón. Muchas graciass y que Dios lo bendiga. (Comentario en "De este blog").

Respuesta: Muchas gracias por tus palabras tan elogiosas, pero solo hago lo que puedo, no más. Te respondo brevemente, aunque el tema es digno de ampliarse: Elisa es el mismo Isabel, de hecho este es una corrupción de aquel: Elisabet. Marisol es una contacción de María Soledad, por lo que la N. S de la Soledad (15 de septiembre y Viernes anterior a Ramos) sería su patrona en cuanto nombre. Y Juliana hay varias, y esto ya es tema de un artículo más amplio, que es este, con motivo de ser hoy la memoria de Santa Juliana de Nicomedia, la más antigua de las santas conocidas con este nombre. Vamos a ella, y luego con las demás: 

Santa Juliana de Nicomedia, mártir. 16 de febrero, 21 de diciembre (Iglesia Griega), 13 de debrero (martirologio pseudo-jeronimiano), 25 de febrero (traslación de las reliquias a Nápoles), 5 de marzo (traslación a Bruselas).

Las Actas, aunque ficticias, son muy antiguas, pues ya estaban escritas en 568, año la primera traslación de la que se tiene noticia, a Puzzoli. El martirologio de Usuardo (siglo IX) menciona sus reliquias en Cumae. En la leyenda Aurea del inefable Beato Santiago de la Vorágine (13 de julio) la leyenda de Juliana es aún más adornada, contribuyendo notablemente a su iconografía y fama. La passio dice que Juliana era una cristiana hermosísima, hija de un senador llamado Africano. Juliana, ya convertida y bautizada en secreto, hizo voto de virginidad. En el año 305, imperando Maximiano, fue conminada por su padre a casarse, Juliana se negó primeramente aduciendo que no se casaría con alguien a menos de que fuera prefecto de la ciudad. Para Eleusio esto fue un acicate, así que logró ser prefecto. Y hubo boda, entonces Juliana, la noche de bodas ¡que momentazo!, le dijo que no estaba dispuesta a casarse con un pagano, por lo que tenía que convertirse. El marido le dice que solo quiere humillarlo y que si cambiase de fe, el emperador le cortaría la cabeza. 

El tormento del plomo derretido
La respuesta de Juliana: "Si temes tanto al emperador terrenal, ¿cuánto más deberías temer al emperador celestial? Has como mejor te parezca, pero has de saber que te engañas". Y le dejó plantado, volviéndose a su casa, pero allí le tocó una paliza por parte de su padre, que la tomó del pelo y a rastras la devolvió a su marido.

Pero en vano: Jualiana confesó su fe con más ardor que nunca. Como suele pasar, el prefecto mudó su amor en odio y mandó la desnudasen y apaleasen. Mientras más firme aparecía Juliana, más se enfurecía Eleusio. La sometieron a varios tormentos, como colgarla de los pelos y verter plomo hirviendo sobre el cuerpo. Al no lograr nada, la metió en la cárcel, y aquí viene el principal aporte de nuestro querido dominico: Estando en la cárcel, se le presenta el demonio con apariencia de ángel. El diálogo no tiene desperdicio:
Demonio: "Juliana, soy enviado de Dios que para convencerte de que sacrifiques a los ídolos. No pretendas continuar sufriendo dolor, ya has padecido bastante. Esto debe terminar".
Juliana (llorando y orando): "Señor Dios, no permitas que me pierda. Deja claro quien es el que me da este consejo".
Entonces una voz del cielo ordenó al "mensajero" revelar su identidad.
Demonio: "Yo soy un demonio. Mi padre me ha enviado aquí para decirte que estás en el camino equivocado".
Juliana: "¿Quién es tu padre?"
Demonio: "Es Belcebú. Él nos envía a todas partes para llevar a cabo malas acciones. Para mi desgracia he sido enviado aquí, pues no te puedo convencer". Y aquí viene una larga disertación del diablo de como posee a los cristianos que no oran bien, no atienden los sermones ni siguen las enseñanzas de los pastores de la Iglesia. Todo muy sospechosamente instructivo.

Icono moderno
Entonces Juliana tomó al diablo, lo lanzó al suelo y comenzó a golpearlo con las mismas cadenas que antes llevaba ella. Mientras el demonio gritaba: "¡Oh, poderosa Juliana, ten compasión de mí!". En ese momento el juez mandó llamar a Juliana y esta se encaminó a ser juzgada con el diablo atado cual perrito. Muy parecido se lee en la leyenda de Santa Margarita de Antioquía (20 de julio), salvo que allí es un dragón. El diablo le suplicaba: "Juliana, ten compasión, no me hagas aparecer tan ridículamente ante la gente. así nunca tendrán miedo de mi y no podré poseer a nadie. ¿No dicen acaso que los cristianos son compasivos? Pues en ti no he hallado compasión alguna". Pero alguna halló realmente, pues Juliana finalmente lo dejó libre tras arrastrarlo a una letrina y lanzarlo allí. Juliana llegó ante el juez, que la condenó a padecer el tormento de la rueda, pero un ángel la rompió y le sanó de las heridas, como mismo se lee de Santa Catalina de Alejandría (25 de noviembre). También padeció el potro, que la descoyuntó. Luego la mandó meter en un caldero de plomo hirviendo, lo cual fue para Juliana como un baño relajante. Finalmente fue decapitada, no sin antes ver de nuevo al mismo diablo en forma de muchacho, que gritaba pidiendo más tormentos para ella, pero con solo mirarlo, se escondió rápidamente, redordando la paliza que le había dado la santa. Todos los que vieron estos prodigios, 500 hombres y 130 mujeres, se convirtieron y fueron martirizados, su memoria es el mismo 16 de febrero, como los Mártires de Nicomedia. El último prodigio fue la muerte del Eulosio y 34 hombres suyos en una tormenta marina, además de ahogarse, los cuerpos fueron comidos por las aves y las fieras en la playa.

Supuesta tumba en
Santillana
Sus supuestas reliquias, como apuntaba al inicio, han recorrido varios sitios, se han dispersado. Reclaman tener su cuerpo o trozos del mismo, lugares tan diferentes como España, Portugal, Alemania, Francia o Bélgica. El Acta Santorum trae varias de estas traslaciones, demostrando que siempre se trata de cuerpos y, por tanto, personas diferentes, sin determinar cual podría ser la verdadera mártir nicomediense. En Hal, El Tirol, se venera una cabeza, y en Notre Dame de Sablon, Bruselas, hubo un cuerpo casi completo. Las reliquias más conocidas, tal vez, sean las españolas, en Santillana del Mar, Cantabria. Allí hay una supuesta sepultura (es una tumba muy posterior a la santa, por supuesto), mientras las reliquias se guardan en un relicario del siglo XV

Es patrona en los partos, los vidrieros y emplomadores. Contra las tentaciones, la muerte inesperada y las infecciones. Y, como preguntabas, es evidente que es patrona de los endemoniados, los tentados y oprimidos. 



A 16 de febrero además se celebra a 





 






Y vista esta Juliana, vamos a otras del mismo nombre.

Santa Juliana
de Lazarevo
Santa Juliana (o Julia en algunos martirologios): mártir con Víctor, Marino, Perpetua y otros 74 mártires de África. 2 de febrero.
Santa Juliana (o Juliano, hay dudas): mártir con Pastor, Victorino (o Víctor), Saturnino, Dola y otros 4 mártires de Nicomedia. 29 de marzo.
Santa Juliana: mártir con los santos Misuriano, Publia, Quintilo, Víctor, Publiano, Festo, Félix, Bonoso, Proceso, Veneria, Marina, Fortunata, Tecusa, Gadites, Segunda, Epictula, Vicente, Rogato, Primo, Aurelio, Hilario, Perpetua y otros 24 mártires de África. 27 de enero.
Santa Juliana de Amisus: mártir con Claudia, Eufrasia, Matrona, Alejandra, Eufemia, Teodosia, Derfuta y una más, sin nombre. 20 de marzo.
Santa Juliana de Florencia, viuda. 7 de febrero.
Santa Juliana de Lazarevo, laica. 2 de enero.
Santa Juliana de Mataró: mártir con Semproniana. 27 de julio.
Santa Juliana de Mont-Cornillon, virgen. 5 de abril y 7 de agosto.
Santa Juliana de Nicomedia, virgen y mártir: Sólo aparece mencionada en las Actas de Santa Bárbara, como compañera de esta en el martirio. 4 de diciembre.
Santa Juliana
de Mont-Cornillon
Santa Juliana de Norwich, virgen mística, emparedada. 13 de mayo.
Santa Juliana de Pavilly, abadesa benedictina. Sucedió a la abadesa Beata Benedicta (11 de noviembre) como abadesa. 11 de octubre.
Santa Juliana de Roma, mártir. No se sabe nada suyo, pero aparece en varias ocasiones y martirologios. El “Depositio Martyrum” la pone junto a Crescenciano y Memmia, como compañeros de los célebres mártires Ciriaco, Largo y Esmaragdo (en listas y escritos más tardíos el grupo se agranda hasta veinticuatro nombres). También aparece con Crescenciano y Memmia en las actas de San Antimio (11 de mayo). El martirologio pseudo-jeronimiano pone la conmemoración de la sepultura de Juliana y Memmia en la Via Ostiense el 8 de agosto, pero Arturo de Monstier, y el Menologio de las Vírgenes, lo hacen el 15 de noviembre. 8 de agosto, 11 de mayo y 15 de noviembre. 
Santa Juliana de Stribylum: mártir con León. Son totalmente desconocidos, solo son mencionados en algún martirologio. Para colmo, algunos la identifican con la homónima de Tolemaida. 18 de agosto.
Santa Juliana de Tarso: mártir con Cirenia. Fueron quemadas, en la persecución de Galerio. 1 de noviembre.
Santa Juliana de Tolemaida: mártir con su hermano Pablo. Los recogen los menologios griegos, el Romano y el Gelasiano. No parecen tener constancia histórica y son más bien una leyenda. 4 de marzo y 17 de agosto.
Beata Juliana
de Collalto
Santa Juliana de Turín, viuda: Poco se sabe de ella, la verdad. Salvo que era piadosa y enterraba los cuerpos de los mártires, según las actas de Santos Octavio, Adventorio y Solutor (20 de enero, Turín; 20 de noviembre, traslación de las reliquias, y 22 de septiembre), hacía la caridad y ayudó a construir iglesias. Su memoria se celebra en el monasterio dedicado a estos santos, donde fue sepultada ella misma. 13 de febrero.
Santa Juliana de Wjasma, noble y mártir. Fue asesinada con un hacha por el mismo que antes había matado a su marido, la causa fue que no quiso contraer matrimonio con él. Su memoria solo es celebrada en las Iglesias Orientales. 21 de diciembre.
Santa Juliana Falconeri, virgen fundadora: Sobrina de San Alejo Falconieri (17 de febrero). Fundó la rama femenina de los Servitas. 19 de junio.
Santa Juliana, virgen y mártir: Es un corposanto venerado en Verona, Italia. 16 de febrero.
Santa Juliana, virgen y mártir: Otro corposanto venerado en Bononia, Italia. 16 de febrero. 
Santa Juliana, virgen y mártir: Se venera en la catedral de Osnabruck como una de las vírgenes mártires de Santa Úrsula (21 de octubre); tuvo oficio propio con categoría de Segunda Clase (fiesta). 16 de febrero y 21 de octubre. Como compañeras de Santa Úrsula se conocen, al menos 9 de nombre Juliana, recordadas el 21 de octubre u otros días.
Beata Juliana de Collalto, abadesa benedictina: Patrona contra la migraña. 1 de septiembre.
Beata Juliana de Innsbruck, viuda. 3 de agosto y 17 de diciembre.
Beata Juliana Puricelli de Busto Arsizio: fundadora con Santa Catalina Palanzza (6 de abril). 15 de agosto y 27 de abril.
 
Y otras más que habrá por esos mundos de Dios.

MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

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Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...