domingo, 28 de agosto de 2016

Cuando vale más la vida en Cristo.

San Julián de Brioude, soldado mártir. 28 de agosto.

Si bien la leyenda de San Julián es tardía y sin trazas de fiabilidad, su culto es antiguo y está atestiguado por el martirologio pseudo-jeronimano, que sitúa su martirio en la Auvernia, imperando Diocleciano. 

Según su leyenda, Julián natural de Vienne, y era un valeroso soldado bajo el mando de San Ferreol (18 de septiembre), quien ante la persecución que se avecinaba, le animó a que huyese. La leyenda dorada de Santiago La Vorágine (13 de agosto) cuenta que no fue por huir, sino por poder padecer martirio con más gloria al ser mártir en un sitio donde no fuera conocido, además de para no dejarse convencer de sus padres. Pero eso se lo inventa el escritor porque le parece que por irse el santo tiene menos mérito. Ya sabemos cómo era La Vorágine. En fin, que Julián se fue a la región de Auvernia, en Begge, donde se alojó en la casa de una viuda. Se celebraba allí grandes festejos en honor a un ídolo al cual todos sacrificaban y le hacían ofrendas de bailes y cantos. Sabiendo los lugareños que había un extranjero que no había ido a ofrecer culto con ellos, fueron a buscarle a casa de la viuda para que sacrificara y no ofendiera al dios. Se presentó Julián y les dijo: "Yo soy quien buscáis; haced lo que os manden vuestros príncipes, que no quiero tanto esta miserable vida, para que me estorbe desear trocarla por aquella en la que pueda gozar de la dulce presencia de mi Señor Jesucristo". Apenas oyeron el nombre de Cristo los paganos, lo arrastraron fuera y le cortaron la cabeza. Su martirio habría ocurrido entre 298 y 303.

Algunos cristianos ancianos que había entre los paganos, sepultaron el cuerpo con gran de reverencia. Y Dios obró el primer portento por medio de su mártir: los ancianos se volvieron fuertes y vigorosos como jóvenes, durando muchos años más. La Leyenda Áurea dice que fueron los verdugos los que llevaron la cabeza de Julián a Ferreol y le dijeron: "Esto haremos contigo si no sacrificas a nuestros dioses", y como Ferreol se negó, le martirizaron y le sepultaron con la cabeza de Julián en las manos.

En 431 San Mamerto de Vienne (11 de mayo) halló las reliquias de Ferreol y Julián, pero no falta la versión que dice que fue San Germán de Auxerre (31 de julio). Ambas versiones sí que coinciden en que la cabeza de Julián y el cuerpo de Ferreol estaban incorruptos, como acabados de enterrar. En el sitio del martirio de Julián se levantó un santuario, en cuya milagrosa fuente se sucedieron milagros durante siglos. Ciegos, cojos, sordos, endemoniados, etc., hallaban consuelo venerando sus reliquias. Su culto se extendió por Francia, España, Alemania y en ocasiones se funde con San Julián Hospitalario (29 de enero y 12 de febrero).


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000. -"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Agosto. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 28 de agosto además se celebra a San Vivien de Saintes, obispo.

sábado, 27 de agosto de 2016

Santos Mártires de Oxirrinco.

Santos Marcelo, Mammia y compañeros mártires. 27 de agosto.

Imperando Diocleciano y Maximiano, fueron apresados los cristianos Marcelo, tribuno Mammia, su mujer, Juan y Babilás, sus hijos; Pedro, soldado; Ciro, Amón y Serapión, funcionarios; Miletio, obispo; Atenógenes, Aristeo, Festo, Víctor, Susana, Zoilo, Domnino y Memmon. Fueron acusados por ser cristianos, delatados por unos tales Hierón y Acacio diciendo: "Estos son los únicos en la ciudad de Oxirrinco que contradicen el precepto imperial, y son impíos ante la religión de los dioses, y ante tu tribunal, al no obedecer tus órdenes".

Fueron llevados cargados de cadenas ante Cultiano, gobernador de Egipto. Este trató de hacerles sacrificar a los dioses, según la ley, pero ellos se negaron y les condenó a ser despedazados por las fieras. Al otro día les metieron en el anfiteatro y antes de arrojarles a las bestias, volvió Cultiano a intentar que apostataran: "¿No es necedad acaso adorar a un hombre que fue ejecutado y enterrado hace años por orden de Poncio Pilato, cuyas actas, como he oído, aún existen?" Respondió el obispo Miletio: "¡Lejos de nosotros negar el nombre de nuestro Señor y Dios Jesucristo, la Palabra Viva que existía antes de la constitución del mundo, de la misma naturaleza del Padre, que da fuerzas a nuestra frágil naturaleza y restaura la ruina causada por tu padre el diablo! Si tú buscas nuestra muerte, peor para ti, pero no estamos dispuestos a prestarte oído".

Entonces Cultianus ordenó que soltaran cuatro osas hambrientas que, sin embargo, solo se pasearon torpemente por el circo, sin prestar atención a los cristianos. Cultiano clamó que estaban embrujadas las osas y mandó que les quemaran vivos sin más. Pero o la leña estaba verde o el viento era demasiado, que el fuego no se encendía. Entonces Cultiano mandó fueran decapitados. Era la sexta de las calendas de septiembre, 27 de agosto de 303.

Estas Actas sobrias y fuera de toda duda, fueron trasmitidas por el presbítero Julián, que fue testigo y firma la copia hecha por su hijo Estelectio, pues es muy anciano y no puede escribir. Las entregó, según su misma rúbrica, a la diaconisa Yssicia, para que fuese conocido el testimonio en la Iglesia. La fecha de la redacción se desconoce, pero ciertamente es posterior a 325, por la expresión "de la misma naturaleza del Padre" empleada para aseverar la divinidad de Cristo y que fue acuñada por el Concilio de Nicea en dicho año. La mención de las "Actas de Pilato", perdidas hoy en día, también prueba su veracidad. Estas "Actas" eran una supuesta copia del juicio de Cristo, lleno de blasfemias y falsedades sobre Jesús cuyo origen serían los informes que el mismo Pilato debía enviar a Tiberio sobre su gestión, entre los cuales estaría el proceso de Jesús.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 27 de agosto además se celebra a Santa Mónica, viuda.

viernes, 26 de agosto de 2016

San Ceferino, papa.

San Ceferino, papa y mártir. 26 de agosto.

Grabado que pone su muerte
a 26 de agosto, bajo Caracalla.
Nació Ceferino a mitad del siglo II, en Roma. Su padre se llamaba Abundio y algunos señalan que era un presbítero del papa San Víctor I (28 de julio), al que sucedió en la Sede de San Pedro en 199, según el Liber Pontificalis (en 202 según Eusebio). Once días llevaban el pueblo y el clero reunidos cuando una paloma apareció volando sobre la cabeza del santo, con lo cual fue elegido por unanimidad, al tenerlo como un signo divino.

Imperaba en ese tiempo Severo que, en un principio había sido tolerante con los cristianos, pero sobre el año décimo de reinado publicó un edicto que obligaba a todos los cristianos a cumplir la ley sacrificando a los dioses y a la persona del emperador. Ceferino se desdobló en tiempo y lugar, alentando a los perseguidos, consolando a las viudas y animando a los temerosos. Para ello se hizo contar de la ayuda de su archidiácono y sucesor en el pontificado, San Calixto (14 de octubre). En 211 falleció Severo y reinó un tiempo de paz. Aunque no paz completa, pues los herejes no cejaban en sus errores y enfrentamientos con la Iglesia de Cristo. Se enfrentó a Praxeas, un hereje montanista (movimiento de corte escatológico, extremadamente austero y alejado del humanismo cristiano), que luego pasó a mayores negando la Trinidad, aduciendo que solo el Padre era Persona Divina, y el Hijo y el Espíritu Santo eran desdobles del primero. Nos dicen que Ceferino le convenció y le hizo abjurar de su error y volver a la fe católica, pero lo cierto es que avanzado el siglo III hay rastros de su persona y doctrina en África. 

El polémico San Hipólito (13 de agosto) acusó a Ceferino de monarquista-modalista, una herejía que si bien negaba el montanismo, predicaba que Padre. Hijo y Espíritu Santo serían modos de actuar del mismo Dios. Según él, el papa habría negado el montanismo, pero habría accedido a la herejía monarquista-modalista para no pelearse del todo con los montanistas. Lo cierto es que, al parecer, no tenía Ceferino muchos conocimientos teológicos como para ello. Era más bien un papa flojo en conocimientos de doctrina y ortodoxia, siendo Calixto quien le aconsejara y socorriera en estas lides frente a los herejes, siempre según Hipólito. Solo apuntar que este Hipólito luego sería antipapa, enfrentado al papa San Ponciano (13 de agosto), pero moriría reconciliado con la Iglesia.

También reconcilió Ceferino al hereje Natal, que había sido un indigne confesor de Cristo, pero había caído en la herejía monarquista-adopcionista (el Hijo solo había sido adoptado, no engendrado por el Padre). Después de haber recibido un aviso del cielo, Natal se presentó ante Ceferino, vestido de sayal y cubierta de ceniza la cabeza. El papa le señaló una penitencia y luego le reconcilió con la Iglesia, aunque no le permitió volver al sacerdocio. Este perdón, y otros que Ceferino ofreció a los que habían pecado públicamente, o habían apostatado o caído en herejías soliviantó a Tertuliano, el célebre escritor que lamentablemente poco a poco fue cayendo en la herejía, y al que el mismo Ceferino hubo de excomulgar. 

El Liber Pontificalis señala algunas normas disciplinarias de la época de Cerefino, como la prohibición de los cálices de madera y el mandato de usar cálices de cristal, que al poco tiempo también serían prohibidos por San Urbano I (25 de mayo). Mandó que los presbíteros fueran ordenados en público para que el pueblo pudiera dar su parecer sobre la idoneidad de los elegidos, que solo el papa podía juzgar a un obispo. Fue el papa que ordenó la comunión pascual y la obligatoriedad de los presbíteros o diáconos de servir al obispo en el altar. La "Doctrina de Addai", un texto del siglo IV pone a San Serapión de Antioquía (30 de octubre) siendo consagrado por Ceferino, pero en realidad aquel ya era obispo antes del tiempo de Ceferino.

Finalmente, imperando Opelio Macrino Ceferino alcanzó su premio a 20 de diciembre de 217. También se baraja que fue en 221, bajo Antonino Heliogábalo, pero no hay constancia alguna. Y aunque se le llama mártir, no hay constancia de tal martirio. Fue sepultado en una cripta de su propiedad en la Vía Appia, y sus reliquias se veneran hoy en iglesia de San Sixto "el Viejo", Roma.


Fuentes:
-"Historia de la Iglesia". R.P. EMILIO MORENO CEBADA. Barcelona, 1867.
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Agosto. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000. 


A 26 de agosto además se celebra la Trasverberación de Santa Teresa.

miércoles, 24 de agosto de 2016

San Ouen de Rouen

San Ouen (Aldowin, Owen) de Rouen, obispo. 24 de agosto, 26 en Rouen.

Nació alrededor de 610, de padres acomodados, con grandes extensiones de tierras al este de París. Sus padres se llamaban Aldechar y Aiga. Fue funcionario de la corte de los reyes Clotario y San Dagoberto I (19 de enero), donde conoció a San Eloy (1 de diciembre), orfebre real, con el que determinó abandonar el mundo y consagrarse a Dios.

Ouen fundó un monasterio en Rebais, París. En 640 ambos santos y amigos fueron consagrados obispos el mismo día, 1 de diciembre, siendo Ouen consagrado obispo de Roueny Eloy de Noyon. Ouen fue un gran organizador eclesiástico, gran administrador y principalmente celoso pastor. Dedicó muchos esfuerzos a la evangelización, desterrando la herejía y los restos de paganismo de sus territorios (por ello se le representa con un dragón bajo los pies). Destacó en la construcción de templos y monasterios: en Rouen fundó un monasterio del que San Sidonio (14 de noviembre) fue nombrado abad, y para el cual el mismo Dios le mostró el lugar donde debía ser construido, por medio de una cruz luminosa.

Igualmente fue el promotor de los monasterios de Jumièges y de Pavilly, bajo los cayados abaciales de San Filiberto (20 de agosto) y Santa Austreberta (10 de febrero), respectivamente. En 535 impuso a estos monasterios y a la abadía de San Pedro, fundada por el rey Childeberto, la Regla monástica de San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias ; 1 y 13 de diciembre, traslaciones). Además, escribió la primera biografía de San Eloy que se conoce.

Reliquia del brazo.
Saint Ouen de Laumone.
Se le atribuyen varios milagros, como curaciones, liberación de poseídos y especialmente el dar oído a los sordos. A un molinero que se negó a descansar en domingo y le quedó paralizado el brazo, el santo le sanó luego de prometer el hombre que jamás faltaría al precepto dominical. Falleció en 683 y fue sepultado en la iglesia abacial de San Pedro de Rouen, que luego al construirse en estilo gótico pasaría a llamarse de St-Ouen. Sus reliquias fueron trasladadas en varias ocasiones, desde 960 una parte se venera en Canterbury, otra porción de ellas en Jumièges, y otras están dispersas en varios relicarios sobre todo en Francia. Se le invoca contra la sordera.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos. Biografías traducidas al español." D. Joaquín Roca y Cornet. Barcelona. 1856.
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.


A 24 de agosto además se celebra a San Bartolomé, Apóstol.

martes, 23 de agosto de 2016

"Confesar a Cristo es salvación eterna...".

Santos Claudio, Asterio, Neón y compañeras mártires. 23 de agosto y 30 de octubre (Iglesias Griegas).

Imperando Diocleciano, había en Cicilia una comunidad cristiana ya formada. Cuando Lisias, procónsul de Cilicia, mando cumplir el edicto imperial de sacrificar a los dioses, cumpliendo la ley, una mala mujer denunció a sus tres hijastros por cristianos. No nos dicen mucho las actas sobre ellos, sino sólo que eran muy jóvenes. A veces le pintan como niños. 

Lisias: "¿Cómo te llamas?"
Claudio: "Mi nombre es Claudio".

L: "Escucha, no pierdas tu juventud por tu locura, sino acércate y sacrifica a los dioses, según el mandato de nuestro señor el Augusto. De ese modo escaparás a los tormentos que te esperan".
C: "Mi Dios no tiene necesidad de tales sacrificios. Lo que le agrada es la limosna y la vida santa. Vuestros dioses son demonios inmundos, y por ello se complacen en sacrificios de ese tipo, perdiendo para siempre a las almas que les dan culto; por eso, jamás has de persuadirme a que yo también los honre".

Y Lisias le mandó azotar con varas. Respondió Claudio: "Aunque me apliques los más duros tormentos, en nada me dañas; mientras que a tu alma le estás preparando tormentos eternos".

L: "Nuestros señores los emperadores han mandado que los cristianos sacrifiquéis a los dioses y los que se resistan deben ser castigados de muerte. Pero a los que obedezcan, se les prometen honores y recompensas".

C: "Las recompensas de los emperadores son temporales; pero confesar a Cristo es salvación eterna". 

Entonces Lisias dio orden de que se le suspendiera del potro y se le aplicaran teas encendidas en los pies. Luego le arrancaron trozos de piel y carne de los talones y se los ponían en el rostro. Pero Claudio solo se reafirmaba más: "Los que temen a Dios reciben daño ni del fuego ni de las torturas. Más bien les aprovechará para la vida eterna, pues todo eso lo sufren por Cristo".

Lisias mandó que se le desgarrara con garfios de hierro, mas Claudio no se acobardaba: "Mi intento es demostrarte que lo que tú defiendes son demonios. Con tus castigos ningún daño me haces; pero a tu alma le preparas un fuego que jamás se extingue". Mandó luego Lisias que le raspasen los costados con tejas y luego le aplicasen antorchas a las heridas. Cuando lo habían hecho, Claudio se reafirmó: "Tu fuego y tus tormentos salvarán mi alma, pues cuanto padezco por Dios lo tengo por ganancia, y mi mayor riqueza es la muerte por Cristo". Entonces Lisias, enfurecido, lo mandó bajar del potro y que lo llevaran a la cárcel.

Y llegó el turno de Asterio ante Lisias:

Lisias: "Tú al menos hazme caso y sacrifica a los dioses, pues a la vista tienes los tormentos que están aparejados para los que se resisten".

Asterio: "No existe sino un solo Dios, el sólo que ha de venir, que habita en los cielos y que, en su soberana virtud, no se desdeña de mirar a los humildes. Mis padres me enseñaron a adorar y amar a este Dios; por lo contrario esos que tú adoras y llamas dioses, yo los desconozco. Son la perdición de cuantos te hacen caso en esa mentira".

Lisias, ordenó que se le suspendiera del potro: "Por lo menos ahora, cree y sacrifica a los dioses". Asterio contestó: "Yo soy hermano del que poco antes ha respondido a tus preguntas. Un sólo ánimo tenemos, una sola confesión. Haz lo que está en tu mano; sobre mi cuerpo tienes poder, pero sobre mi alma ninguno".

Mandó Lisias que le ataran y le atormentatan con los garfios de hierro. Le increpó Asterio: "Loco, ¿por qué motivo me atormentas? ¿Por qué no te pones ante los ojos la cuenta que por ellos has de dar al Señor?" Y mandó Lisias que le pusieran de pie sobre carbones encendidos y mientras le azotasen con varas. Así lo hicieron, y cuando pensaron habían vencido al santo mártir, Asterio le dijo: "Estás ciego en todo. Sin embargo, una cosa te pido, y es que no dejes parte de mi cuerpo sin torturar". Y Lisias le envió a la cárcel, mandando que trajeran al tercero:

Lisias: "Hijo, por lo menos tú acércate y sacrifica a los dioses, con lo que escaparás a los tormentos".
Neón: "Si tus dioses tienen algún poder, que se defiendan a sí mismos de quienes los niegan y no requieran tu defensa. Más si tú te haces compañero de su malicia, yo soy mejor que tus dioses y que tú, pues no os obedezco, teniendo por Dios al verdadero Dios que hizo el cielo y la tierra".

L: "No blasfemes contra los dioses".

N: "¿Blasfemo te parezco por decir la verdad?"

Ordenó Lisias que le extendieran sobre carbones y con azotes le desgarraran la espalda. Al terminar, le conminó Lisias a claudicar, pero Neón respondió: "Hago lo que sé es útil para mí y ganancia para mi alma; no puedo mudar mi propósito". Cansado Lisias dictaminó: "Que estos tres hermanos sean crucificados fuera de la ciudad, a fin de que las aves de rapiña despedacen sus cuerpos como merecen". Y así se hizo.

Presentaron a dos mujeres, Domnina y Teonila, ante Lisias.


Lisias: "Ya ves, mujer, que tormentos te esperan, así que si quieres escapar de ellos, acércate y sacrifica".

Domnina: "Para no caer en el fuego eterno y en los tormentos sin fin, yo sólo adoro a Dios y a su Cristo, que hizo el cielo y la tierra y cuanto en ellos hay. Pero vuestros dioses son de piedra y leño, hechos por mano de hombre".

Y mandó Lisias que fuera desnudada y la desgarraran azotándola con las varas. Domnina murió en el martirio y Lisias mandó que lanzaran el cuerpo a lo más profundo del río.

Presentaron a Teonila al juicio. Lisias le dijo:

Lisias: "Ya ves que fuego y que tormentos esperan a los que tuvieren la osadía de resistirme. Por lo tanto, acércate y honra a los dioses para que puedas escapar a tales tormentos".

Teonila: "Sólo temo el fuego eterno, que puede atacar al cuerpo y al alma, y atacará sobre todo a los que abandonaron impíamente a Dios y adoraron los ídolos y demonios".

Decidió Lisias que la abofetearan hasta romperle la cara. Teonila le constestó: "Tú verás si está bien que a una mujer noble y extranjera la atormentes de este modo. Dios ve lo que haces". Pero Lisias mando que fuera de nuevo abofeteada y, además, estando colgada de los pelos. Teonila volvió a encarársele: "¿No te basta haberme dejado desnuda? Te digo que no me has deshonrado sólo a mí, sino a tu madre y a tu mujer en mí, pues todas tenemos la misma naturaleza de mujeres".

Lisias: "¿Tienes marido o eres viuda?"

Teonila: "Hoy hace veintitrés años que enviudé, y por amor a Dios he permanecido en ese estado, entregada al ayuno, a la vigilia y oración desde que me aparté de los ídolos inmundos y conocí a mi Dios".

Y Lisias mandó que la raparan, le ciñeran una corona de espinas y extendida en el ecúleo fuera azotada. Y luego añadió: "Echadle brasas encima del vientre, y que así muera". Apenas lo hicieron, Teonila voló al cielo. Lisias, sabiendo que los cristianos veneraban los cuerpos de sus mártires mandó meter el cuerpo de Teonila en un saco y que lo arrojaran al mar. Sucedió esto el diez de las calendas de septiembre, 23 de agosto, de 285 (ó 303).

Las Actas de los Mártires.

El Liber Pontificalis dice que el papa San Clemente (23 de noviembre) mandó obtener copia de los procesos sumariales a los que los jueces sometían a los cristianos. Contenían los interrogatorios, los castigos y las condenas finales. Esas son las llamadas "Actas de los Mártires". Realmente nos han llegado muy pocas íntegras y sin adiciones. La mayoría corresponden a transcripciones con adiciones, de entre los siglos VI y VIII. Algunas son aún más tardías y completamente falsas. El lenguaje empleado, el número de tormentos y portentos, los largos discursos, etc., son elementos para sospechar de la veracidad. Mientras más sencilla es un Acta, más visos de credibilidad tendrán.

En el siglo XVII, el célebre escritor y hagiógrafo, Fr. Thierry Ruinart, OSB, rescató del olvido viejas Actas de Mártires, conocidos o no, a las que él llamó "Sinceras", y con ese título las publicó: "Sinceras Actas de los Mártires". Aunque él las da por reales, hay que matizar este "sincera", pues aunque algunas son actas tardías, elaboradas y poco fiables, son "sinceramente" los documentos que cimentaron las leyendas, devoción y culto a muchos mártires, al no contarse con los originales. La edición española de 1776 lo confiesa en el prefacio del primer tomo: "De estas Actas nos ha quedado un gran número, que aunque no tengan toda la pureza e integridad de las primeras [originales] y aunque visiblemente se observen muchas faltas (...) no nos parece que se deben enteramente desechar. En el mismo orden es necesario colocar las Actas que, aunque verdaderas en su origen, las han corrompido manos ignorantes o temerarias, añadiendo falsos milagros o diálogos entre los jueces y los mártires. Con las luces de la crítica se separa lo verdadero de lo falso".

Como sea, son obras de interés, que fueron traducidas a varias lenguas y durante el XVIII hasta el XX se consideraban rigurosamente ciertas y de valor científico. Hoy su valor es hagiográfico e histórico, pues aunque las Actas no sean tan "sinceras", aportan datos, fechas, lugares, situaciones precisas, perfectamente contrastables. Además, algunas de estas Actas aportaron luz a cultos de los que poco se sabía, confirmando incluso lo que la devoción popular trasmitía de boca en boca. Y, en todo caso, este no es un blog de ciencia ni historia, sino un espacio para hablar de santos, reales o no.

En el caso de hoy, Ruinart cotejó varias versiones que se hallaban en algunas bibliotecas monásticas. Son Actas que en gran parte se consideran genuinas, aunque los discursos tienen un sabor teológico más avanzado que el siglo III, cuando sucedieron los hechos. Sin embargo, las palabras de la última mujer, apelando a su estatus de noble y de no nacida en tierras del Imperio, dejan ver conocimientos de las antiguase leyes romanas, y aporta credibilidad al relato. Ciertamente, los santos reales son, y aparecen mencionados en el Martirologio Pseudojenonimiano.


Fuentes:
-"Tratado de la Iglesia de Jesucristo, o Historia eclesiástica". Tomo III. D. FELIX AMAT DE PALOU Y FONT. Madrid, 1793.
-"Las Verdaderas actas de los Martires". Tomo I. T. RUINART. OSB. Madrid, 1776.
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 23 de agosto además se celebra a Santa Ebba de Coldingham "la anciana", abadesa

lunes, 22 de agosto de 2016

Beato Bernardo de Offida.

Beato Bernardo de Offida, religioso capuchino. 22 de agosto.

Nació en Offida, en las Marcas, en 1604, de una pobre familia de pastores, y al ser bautizado le llamaron Domingo. El niño Domingo Peroni era piadoso, amable, y exacto en el cumplimiento de sus deberes. Su oficio de pastorcillo le dejaba tiempo libre para su afición preferida: grabar con una cuchilla los anagramas de los Santísimos Nombres de Jesús y María. Por la pobreza familiar no estudió, y solo aprendió a leer para aprender el catecismo. La leyenda cuenta que su padre, a base de esfuerzo, pudo comprar unos novillos salvajes, y con temor se los encomendó al niño. Los llevó al campo el pastorcillo y los animales, amansados por las oraciones de Domingo, no atacaron a nadie y pacían tranquilamente, como si ovejas fueran.

Cuando creció, se hizo amigo de todos, y no porque condescendiera a los vicios y travesuras de los jóvenes, sino todo lo contrario, porque aconsejaba con prudencia, llamaba la atención y reconvenía con severidad cuando era necesario. Y es que primero daba ejemplo. Y aún si necesitaba sacar a alguno de un sitio peligroso o llevarle a confesar, hacer frente a una calumnia o un pecado, no dudaba en usar los puños si era necesario. Era asiduo de la iglesia de los frailes capuchinos, donde oía misa diariamente y mantenía coloquios espirituales con los frailes. Allí conoce los ejemplos de San Francisco (4 de octubre; 17 de septiembre, la Impresión de las Llagas; 25 de mayo, traslación de las reliquias), San Félix de Cantalicio (18 de mayo) y San Serafín de Montegranario (13 de octubre), muerto el mismo año que nació nuestro joven. Conoce de los esfuerzos misioneros de San José de Leonisa (4 de febrero) y del glorioso martirio de San Fidel de Sigmaringen (24 de abril).

Así que, enamorado de la vida capuchina, luego de pedir permiso a sus padres y con el júbilo de los frailes, Domingo entra en el noviciado de Corinaldo, tomando el hábito y llamándose desde entonces fray Bernardo de Offida (en los capuchinos era costumbre ponerse de apellido religioso el sitio de nacimiento). No piensa el novicio Bernardo dedicarse a los libros, la misión o las grandes hazañas. Le basta el crucifijo de la celda, la imagen de la Purísima y sus deseos de ser santo. Es obediente, casto y pobre hasta los extremos. Las asperezas y penitencias se le hacen pocas y fáciles. Solo le costó al inicio el interrumpir el sueño para cantar maitines a medianoche. Pero pronto lo venció y ni siquiera esperaba el llamado, sino que era el primero en llegar al coro.

Profesó en 1627 como hermano lego, buscando siempre los trabajos más humildes, donde menos destacara. Y no rehuía trabajo alguno por penoso que fuera. Pero esa prontitud y destreza para todo trabajo manual lograba siempre la admiración de todos, cosa que lloraba por las noches en la celda. Cuando le enviaban a la enfermería, era cuando único hablaba más de lo permitido, por consolar a los enfermos les distraía, les guardaba frutos, algún dulce, y vino de excelente calidad, siempre sin faltar a la regla. Se esmeraba en lavarles, alimentarles, curarles. Y los enfermos, claro, siempre querían que fuese él el enfermero. También fue limosnero del convento, y de las limosnas conseguidas para los frailes, siempre reservaba la mejor parte para los pobres. Y tanta es su caridad que llega a obrar milagros: multiplica el pan para la multitud de pobres que se acercan al convento, o convierte el agua en vino por caridad con unos albañiles. En la huerta tiene un sitio reservado para los pobres, lo que al hermano hortelano le parece un despropósito, por lo que un día desbroza la tierra y esparce todas las plantas medicinales y las hortalizas. Bernardo pide permiso al superior para arreglarlo y al obtenerlo, replantó todo, y a la hora todas las plantas estaban florecidas o con frutos, aún sin ser de temporada. Otro milagro clásico que se cuenta de él es el típico "milagro de las rosas": Ante unos frailes celosos de su caridad que le inquieren lo que lleva en la manga del hábito, el santo la sacude y caen rosas.

El milagro de las rosas.
Además, poseía espíritu de profecía, don de conciencia, y siempre sabía dónde se hallaba un niño o un animal extraviado. Pero además, sin haber gobernado más que a sus ovejas en oda su vida, el beato Bernardo tenía un gran don de consejo y discernimiento del cual se servía hasta el obispo, que le consultaba las decisiones más importantes sobre el gobierno de la diócesis. La moral del clero y los fieles, los negocios, la formación… todo pasaba por la celda de Fray Bernardo. Y no solo eso, sino que de algunos países europeos le llegaron peticiones de consejo por medio de los embajadores.

Tenía el santo religioso una altísima oración, pues en breve había escalado las cumbres de la mística de manos de su crucificado. Siempre tenía el Nombre de Jesús en la boca y siempre repetía y enseñaba jaculatorias. Gastaba largas horas delante del Sacramento y su confianza en la Virgen Inmaculada era ilimitada. Tuvo éxtasis y grandes consuelos en la oración. 

Y así, amado por todos, especialmente los niños y los pobres, llegó Fray Bernardo a los 90 años, muchísimos para el siglo XVII. Y continuaba trabajando, orando, socorriendo pobres, haciendo milagros y dando consejos. Pero a inicios de agosto de 1694 tuvo un mareo, una caída que terminaron en una parálisis parcial. Guardó cama y la noticia corrió por toda Offida y pronto comenzaron las visitas de los amigos, parientes, nobles, pobres… cuando el pobre religioso solo quería estar en paz con Cristo, pero a todos atendía con caridad y paciencia. El 22 de agosto recibió el Viático y pidió permiso a su Padre Guardián para irse al cielo, el cual se la concedió, luego de pedirle que bendijera a todos. Así lo hizo y luego de una oración, expiró, luego de 68 años vistiendo el hábito capuchino. Los funerales duraron teres días, y hubo que custodiar el cuerpo ante la avalancha de fieles y de devotos exagerados, que le habrían arrancado su poblada barba si hubieran podido. Fue enterrado en la iglesia conventual, donde se veneran sus reliquias. Fue beatificado por el papa Pío VI el 25 de mayo de 1795.


Fuente: 
-http://www.franciscanos.org/prudencio/bernardo.html


A 22 de agosto además se celebra a San Hipólito, obispo y mártir.

domingo, 21 de agosto de 2016

Abre mis ojos y veré tus maravillas...

Santos Luxorio, Cisello y Camerino, mártires. 21 de agosto.

Vivía en Cerdeña un soldado pagano llamado Luxorio el cual por accidente había encontrado un libro de los Salmos, que comenzó a leer con agrado. Y leyó: "No tienes igual entre los dioses, Señor, ni hay obras como las tuyas. Todos los pueblos vendrán a postrarse en tu presencia, Señor; bendecirán tu nombre: Grande eres tú, y haces maravillas; tú eres el único Dios". (Sal. 86, 8-10). Esta alabanza le llenó el corazón y quiso conocer al Dios de los cristianos. Se fue a una iglesia y cuando entró estaban cantando "Haz bien a tu siervo; que viva, y guarde tu palabra. Abre mis ojos, y veré las maravillas de tu ley. Forastero soy en la tierra; no escondas de mí tus mandamientos. Quebrantada está mi alma de desear tus juicios en todo tiempo". (Sal. 118, 17-20). Esta experiencia de la Palabra de Dios le hizo abrir los ojos definitivamente y se dedicó con diligencia a leer y meditar la escritura, comenzando por los profetas y terminando con los Evangelios. Al conocer la Verdad de Cristo, fue bautizado.

Imperaban entonces Diocleciano y Maximiano, estos enviaron al juez Delfino a Cerdeña hacer cumplir el edicto que obligaba a todos los cristianos a cumplir la ley y sacrificar a los dioses. Luxorio fue uno de los primeros en ser llevados ante Delfino, y con él dos niños pequeños llamados Cisello y Camerino. Delfino ordenó a Luxorio que renegara de Cristo, y él le contestó: "¿Cómo puedo negarle, cuando mi conciencia proclama que es mi Dios? No puedo hacerlo". Entonces fue atado a un poste y azotado. Mientras, los dos niños entonaban cánticos de júbilo. Y Delfino mandó fueran decapitados los tres. Era el año 303.

Aunque hay algunas imprecisiones, como algunos martirologios que ponen a Luxorio como obispo, y le añaden algún compañero más, este relato se considera auténtico por su sobriedad y ausencia de elementos anacrónicos o milagros exagerados.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 21 de agosto además se celebra a Santos Bonoso y Maximiano, mártires.

sábado, 20 de agosto de 2016

Mártir por justicia.

San Rönvald de Orkney, conde y mártir. 20 de agosto.

La única y original autoridad sobre su vida es la "Saga Orkneyinga", un texto patriótico-piadoso, que habla escuetamente de su vida y martirio. Según esta, fue hijo de Kol Kalisson y Gunnhildis, hija de Erlendr de Escocia. Fue sobrino de Magno, conde de Orkney. Al nacer nuestro santo fue llamado Kali. Era hermoso, con cabello castaño y amante de la poesía, los juegos y diestro con las armas. La Saga de hecho cita algunos versos suyos. Le gustaba la aventura, los retos, como que en una ocasión se metió en una profunda cueva en Noruega, donde la leyenda decía vivía un troll que tenía un fabuloso tesoro. No hallaron nada, pero se la pasaron muy bien, la verdad. Tenía un gran amigo, John Petersson, con el que pasó muchos años de juventud, hasta que rencillas y asesinatos entre las dos familias los separó e hizo enemigos. No fue hasta que el rey Sigurd I de Noruega, cansado de las peleas, hizo la paz imponiendo el matrimonio de John Petersson con Ingrith, hermana de nuestro Kali. Este en 1129 heredó los condados de Orkney y Shetland, por su línea materna, pasándose a llamar desde entonces Rönvald  (o Ronald), en honor a Earl Rognvald Brusason, antepasado de su madre.

En 1130 murió el rey Sigurd y el trono fue disputado por sus hijos Magno y Harald, que era ilegítimo. Rönvald tomó parte por el ilegítimo y la guerra duró cuatro años, hasta que llegaron a la paz dividiéndose el reino en dos. Ambos confirmaron a Rönvald como conde de Orkney. Pero en 1139 Harald traicionó a Magno, le atrapó y con sus hombre le mataron a hachazos en lacabeza, apoderándose al mismo tiempo de todo el reino. San Magno se venera como mártir a 16 de abril. A raíz de esto Rönvald y Kol, su padre, entraron en guerra contra Pablo, pariente de la madre de Rönvald por unas tierras pertenecientes a su abuelo y que algunos parientes querían arrebatarle. En fin, que varios años duró la pugna con altibajos. Entonces Rönvald prometió construir una iglesia dedicada a la memoria de su tío San Magno en Kirkwall, Escocia. Y llegó la batalla final, en las costas de Orkney, el viento de pronto se volvió a su favor y los enemigos fueron derrotados. Rönvald se convirtió en el único conde de Orkney, y en cumplimiento de su promesa construyó la iglesia de San Magno, que aún se conserva y que actualmente es catedral.

Rönvald conoció a un cruzado que había vuelto de la primera cruzada y quedó poseído del espíritu religioso-militar de las Cruzadas, por lo que decidió viajar a Tierra Santa. El obispo Guillermo de Orkney bendijo su intención y de hecho le acompañó cuando Rönvald partió en el verano de 1152, acompañado de gente de toda clase y algunos soldados. No participó en batalla alguna, pues no había guerras en ese momento. A pesar de ser una expedición vikinga, muchos iban como cristianos piadosos a visitar los Santos Lugares. Tres años duró la peregrinación, en la que visitaron Jerusalén y se "rebautizaron" en el Jordán. Pasaron por Constantinopla, Roma, donde presentaron honores al papa Adriano IV.

Catedral de San Magno.
Kirkwall, Escocia.
Tres años después, el 15 de agosto 1158 Rönvald fue herido mortalmente en Calder, por Thorbiorn Klerk, padre adoptivo de Harald, un proscrito al que Rönvald había declarado fuera de la ley a causa de un asesinato que había cometido en Kirkwall, amén de muchos actos violentos. Estuvo cinco días en agonía, donde dio muestras de piedad y entereza cristiana, siempre acompañado de un presbítero, rezando e invocando a la Madre de Dios. Finalmente murió el 20 de agosto. El conde Harald trasladó el cuerpo solemnemente a Orkney, y le sepultó en la iglesia de San Magno de Kirkwall. Se cuenta que muchos milagros ocurrieron en su sepulcro, así como en la piedra sobre la cual fue herido, que se llevó a la misma iglesia. Dícese que durante siglos su sangre se veía fresca sobre la roca. En 1192 el obispo Bjarni elevó las reliquias y en ese mismo año Celestino III le canonizó. 


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-https://en.wikipedia.org/wiki/R%C3%B6gnvald_Kali_Kolsson


A 20 de agosto además se celebra a
San Bernardo Abad
San Oswin de Northumbria, rey y mártir. 

viernes, 19 de agosto de 2016

Debajo del manzano fuiste rescatado...

San Mariano de Bourges, confesor. 19 de agosto.

Como de la juventud de Mariano, un eremita de los alrededores de Bourges, no se sabe nada, pues le ponemos padres nobles, educación cristiana, algunos milagros en la infancia, etc. No lo hago yo, ya lo hicieron otros, sin mucho criterio histórico, como suele pasar.

Sí que cuenta el breviario de Tours, del siglo XVI, que oyendo las palabras del Evangelio: "Así pues, todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío" (Lc. 14, 33) y "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme" (Mt. 19, 21), se resolvió a abandonar su vida de regalo. Dio todo a los pobres y en plena juventud se fue a un sitio solitario en Bourges, donde halló una cueva que tomó por celda y ermita. Penitencia, oración, ayunos y vigilias le ganaron pronto el reconocimiento del que huía. Tenía altísima oración, en la que siempre imploraba por los pecadores, rogando su conversión, y a esta oración añadía la instrucción y la predicación de la Palabra de Dios. Muchos le visitaban para escuchar su consejo o pedirle oraciones, alcanzando numerosas conversones curaciones. Pero no se envanecía por ello, más aún, como tenía el don de conciencias, cuando sabía que alguien le visitaba para adularle o solo por curiosidad, se hacía invisible.

La muerte de San Mariano le llegó de forma inesperada y de una manera bastante ramplona: Según San Gregorio de Tours (17 de noviembre) un día que subió a un manzano a tomar un fruto, único placer que se permitía, se cayó del árbol y se mató. Fue descubierto por unos que le visitaban, que al llegar a la ermita no le vieron y le buscaron. La leyenda le quiere muerto de rodillas, bajo el manzano, recordando a los pecadores que los primeros padres Santos Adán y Eva (24 de diciembre) nos perdieron "bajo un árbol" y que Cristo nos redimió "sobre el árbol de la cruz". Así, como Mariano hallaría la muerte a causa de un árbol, halló la Vida Eterna gracias a otro árbol.

Pues al encontrarlo los piadosos visitantes, llevaron el cuerpo santo a la iglesia de Vannes, donde fue honrado por el pueblo y todo el clero. Le sepultaron en la iglesia y su sepulcro se convirtió en meta de miles de peregrinos durante siglos. En el siglo XIII las reliquias se pasaron a una urna y altar de plata dedicados al santo. Varias veces se repartieron pequeñas reliquias por diversas iglesias del mundo. Un monasterio que se fundó junto a la cueva donde Mariano se santificó le quiere como fundador, pero lo cierto es que Gregorio le llama siempre ermitaño, y no monje ni abad.

Fuente: 
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Agosto. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 19 de agosto además se celebra a San Andrés el Stratelates, mártir.

jueves, 18 de agosto de 2016

Santo y hermano de super Santo.

Beato Manés de Guzmán, presbítero dominico. 18 de agosto.

Fue Manés de la estirpe de los Guzmán y los Aza. Su padre fue Don Félix de Guzmán y su madre fue la Beata Juana de Aza (2 de agosto), y su hermano menor el gran Patriarca Santo Domingo (8 de agosto; 24 de mayo, traslación de las reliquias; 15 de septiembre "in Soriano"). Nació sobre 1166, en la casa familiar de Caleruega, Burgos. Como ya sabemos de Domingo, Manés y el otro hermano, Antonio, fueron educados en la piedad, las letras y desde pequeños sus padres se gloriaban de ofrecerlos al Señor. Y de hecho los tres fueron apóstoles de Cristo. Las investigaciones apuntan a que Manés fue monje cisterciense en el monasterio de San Pedro de Gumiel, vinculada con su familia, gran benefactora del recinto. Consta un acta de profesión fechada en 1188 a nombre de Fr. Manés de Caleruega. Las antiguas vidas de Santo Domingo tratan a Manés con sobriedad, pero coinciden en llamarle "hombre contemplativo y santo", "afable y humilde", etc.

Algunos quieren que apenas Domingo funda su obra apostólica de Frailes Predicadores, Manés abandonó el monasterio para engrosar las filas de los apóstoles dominicos. Pero en realidad, como quieren algunas leyendas, no se le ve en la predicación de Domingo en el Languedoc ni en la obra fundacional, con los primeros canónigos de Osma. Solo cuando la obra está consolidada, luego de 1216 entra en acción nuestro beato. Según el Beato Jordán de Sajonia (13 de febrero) en su obra "Orígenes de la Orden de Predicadores" le pone en la comunidad que Domingo envía a estudiar y fundar en Paris, Bolonia, España y en Roma. Fue en el año 1217, y Manés fue destinado a París. En el primer convento de París su labor fue la predicación, el culto y la atención a los estudiantes.

En 1219 Santo Domingo le envía a Madrid, como formador y capellán de las monjas que acaba de fundar en Madrid, y se entregó a ello con dedicación de apóstol de la vida contemplativa, pues en 1220 Domingo escribe a las monjas satisfecho por la labor de su hermano que “ha trabajado mucho por ellas”. Este trabajo le venía de perlas al otrora cisterciense: silencio, contemplación, trabajo callado con las almas, mística, culto y liturgia cuidados, etc. También la tradición le quiere como sostén de las monjas dominicas de San Esteban de Gormaz. En 1221 falleció Domingo, con gran dolor de Manés, que desde los inicios no cejó en promover el conocimiento de la santidad de su hermano y padre. En 1232, con la canonización de Domingo, Manés se empleó en la construcción de la primera iglesia dedicada al santo fundador. Y, claro, la erigió en Caleruega, casa natal de ambos. Una capilla sencilla, austera y piadosa, como le habría gustado al santo. Y profetizó que "si algún día él deseara otra más grande, ya se la construirán otros fieles devotos". Se elevó la iglesia en el lugar exacto del nacimiento del santo, que hoy es la cripta de la hermosa iglesia que veneran las monjas dominicas.

Juana de Aza,
Domingo y Manés.
No se conoce a ciencia cierta la fecha de fallecimiento de Fray Manés, pero sí que se conoce el sitio: su viejo monasterio de Gumiel. Allí partió, junto a las sepulturas de sus antepasados. De nuevo regresó a la vida oculta del monasterio cisterciense. No hay concierto sobre si vivió allí como fraile predicador por especial consideración a su linaje, su santidad y la de su hermano, o si retomó el hábito y las costumbres cistercienses. Fue sepultado junto a sus parientes, en la capilla familiar. Sus reliquias fueron trasladadas a Caleruega en 1860 a causa de la exclaustración y allí se veneran, pues su culto inmemorial fue confirmado por Gregorio XVI el 2 de junio de 1834. 


Fuente:
- "Nuevo Año Cristiano". Tomo 8. Editorial Edibesa, 2001.


A 18 de agosto además se celebra a la Beata Hortolana de Asís, religiosa.