Mostrando entradas con la etiqueta Honora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Honora. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Azenor, la calumniada.

Santa Honora (Eleanor, Azenor) de Brest, condesa y ermitaña. 7 de diciembre.

Honora nació en 519 y fue hija de Leo, conde de Lesneven, Bretaña. Recibió una excelente educación, y desde niña mostró piedad, deseos de oración y recogimiento. Por ello a los 12 años floreció en ella los deseos de consagrar su virginidad a Cristo. Pero su familia ni quiso hablar de ello y dos años más tarde la comprometió con el primogénito del conde de Tréguier. Rindiéndose a ello y buscando siempre la voluntad divina, Honora se casó y con su marido se instalaron en el castillo Châtelaudren. Fueron muy felices los jóvenes, pues ambos eran buenos y piadosos, y socorrían con largueza a los pobres, oraban cuanto podían y no dejaban pasar el día sin hacer alguna buena obra.

Tres años después de la boda, murió la condesa madre de Honora, con gran tristeza de la misma. En menos de un año su padre se volvió a casar, esta vez con una mujer tan hermosa como malvada (a que parece Blancanieves). Celosa del amor que padre e hija se tenían, comenzó a intrigar sobre supuestas infidelidades de Honora con su marido, escribiéndole cartas a este. Le presentó por escrito falsos testigos y falsas pruebas que el hombre creyó. Recriminó su "infidelidad a Honora", pero aunque esta se defendió, fue encerrada en una torre con vistas a condenarla a muerte. Al saberlo su padre, reclamó para sí a la "mala hija", para salvarle la vida, prometiendo que la mantendría encerrada por siempre. Y la encerró en una de las torres, con la compasión de unos y el rechazo de otros. Desde una ventanita, la santa podía ver el cielo y el puerto. Siguió intrigando la madrastra, diciendo al marido de Honora que en realidad el padre no la tenía encerrada, sino que la mujer vivía a sus anchas, y que se preveía su huida a un país lejano. Entonces el marido exigió que fuera ahorcada de una vez, y con tanta insistencia, que no tuvo más remedio el conde Leo que preparar la ejecución. Pero he aquí que se descubrió que Honora estaba embarazada de cuatro meses, y la ley prohibía ajusticiar a las embarazadas. Como el marido insistía, la solución hallada entre los leguleyos, ya que no se le podía matar, fue hacer algo intermedio, así que Honora fue metida en un barril y arrojada al mar, a 10 millas de la costa. Si era inocente, Dios proveería, y si no, no la habían matado ellos.

Cinco meses estuvo Honora dentro del barril y flotando en el mar, sostenida por Dios. Cuando encalló en Irlanda, en Aberfraw, dio a luz a su hijo y fue hallada por los monjes del monasterio de Youghall. Se llevaron a la madre y al niño al monasterio, y llamaron al pequeño al niño Budoc (salvado de las aguas). Una vez que Honora estuvo repuesta, dedicó su vida a la oración y al trabajo en una ermita anexa al exterior del monasterio mientras su hijo era educado por los monjes.


Honora da a luz.
Iglesia de San Budoc de Plourin.
Y pasaron 20 años. Durante esos años el marido de Honora se había arrepentido muchísimas veces, llorando la pérdida de su mujer y su hijo, pues no dudaba que se había equivocado. Y al cabo de los años lo comprobó cuando la madrastra enfermó y murió, pero antes confesó su maldad, y que solo había actuado movida por los celos. Al saberlo, el hombre arrepentido comenzó la búsqueda de Honora por todas las costas, esperando hallar la tumba de su mujer, si alguien la había enterrado. Desesperanzado llegó a Aberfraw, donde la historia de la mujer del barril y el niño era conocida. Corrió al monasterio y halló a Honora, que le recibió con amor, pues ya le había perdonado desde hacía años. El conde se quedó con su mujer y su hijo, que ya era monje, y pronto murió, siendo enterrado en el monasterio.

Poco después, fue golpeado por una grave enfermedad y Honora le cuidó hasta morir, en 543. Ahora Honora pudo finalmente dedicarse al servicio de Dios, tomó el velo monástico y se retiró a su ermita, hasta 522, cuando falleció y fue sepultada junto a su marido. Otras versiones dicen que regresó a su tierra natal y fundó un monasterio en la región de Cornualles. Una iglesia dedicada a su memoria tuvo en Languengar. Su hijo llegó a ser el célebre obispo San Budoc (9 de diciembre), evangelizador de Dol.


Fuente:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991. 


A 7 de diciembre además se celebra a  
Santa María Josefa Roselló, virgen fundadora.
San Gerardo de Claraval, protomártir cisterciense.

domingo, 6 de noviembre de 2016

Esposos, eremitas y taumaturgos.

Santos Efflam y Azenor de Bretaña, esposos y eremitas. 6 de noviembre y segundo domingo de octubre (en Plestin).

San Efflam. Plestin, Bretaña.
De santos tan antiguos lo que nos ha llegado es lo que la tradición y el culto ha querido legarnos. Parte de historia, parte de leyenda, parte de investigaciones históricas:

Fue Efflam el hijo de un rey irlandés, y nació en 448. Su padre y abuelo habían vivido en guerra con los sajones de Gran Bretaña durante más de 50 años, por lo que ambas familias decidieron hacer la paz mediante el matrimonio de sus hijos Efflam y Azenor, que aún eran pequeños. Pasaron los años y en su adolescencia, Efflam había conocido a unos ermitaños que predicaban en Irlanda y quedó enamorado de su vida penitente y orante, y anhelaba unirse a ellos. Pasaron los años y llegó el tiempo en que había de celebrarse la boda. Por su parte, Azenor también anhelaba la vida monástica sin que lo supiera su prometido. Este había preparado un barco para huir con los monjes apenas se celebrara el enlace.

Se casaron y esa noche antes de que les dejaran solos, Eflam se fue al mar, donde le esperaban los monjes, embarcó y llegó a Bretaña. Apenas desembarcar salió del bosque un feroz dragón, una bestia que asolaba la región y a la que nadie hacía frente. Por si la leyenda fuera poco florida, esta cuenta que en ese momento apareció el famoso rey San Arturo (6 de octubre) y se lanzó contra la bestia mientras Efflam hacía oración. Finalmente el rey mató la bestia luego de una ardua pelea, al cabo de la cual quedó sediento; entonces Efflam golpeó la arena con su bastón y brotó una fuente que aún existe en el extremo occidental de la playa de Toul-Efflam, y en la que Arturo pudo calmar su sed. Para conmemorar la victoria contra el diablo, que eso era el dragón, Efflam plantó una cruz y fundó una ermita junto a los monjes, que le eligieron abad. Vivían pobremente, absteniéndose de comer y beber los lunes, miércoles y viernes, y en constante oración.

Santa Azenor. Plestin, Bretaña.
Entretanto, Azenor echaba de menos a su marido y se decidió a ir a buscarle para que le indicase el camino para servir a Cristo. Salió del castillo familiar y llegó al mar. Como no había barca disponible, se metió en una artesa de madera y cuero y así cruzó el mar. Desembarcó en Coz-Guéaudet, a dos millas de donde estaba Efflam. El gobernador local se prendó de Azenor y la pretendió, pero ella huyó. Entonces, el hombre tomó su caballo, pero por milagro, Azenor corrió más que el caballo y llegó antes donde Efflam. Este, al ver lo ocurrido, paralizó al caballo y le dejó moverse hasta que el perseguidor se arrepintió y prometió donar aquellas tierras y ayudarle con todo lo que necesitaran. Entonces Efflam construyó una ermita para Azenor cerca de la suya, para que pudiera participar en la oración común con sus monjes. cuando Azenor se hizo anciana se despidió de Eflam y fue al monasterio de Santa Nennoc de Ploërmel (4 de junio), donde falleció con fama de santidad. Efflam murió el 6 de noviembre de 512. Su ermita fue ocupada durante siglos por diversos eremitas, entre ellos San Gestin (6 de noviembre), el cual dio nombre al sitio donde se les venera aún: Plestin, y donde permanece la tumba de Efflam. Hasta la Revolución Francesa se mantuvo el culto a Santa Azenor (también llamada Honora) en Metje, donde era invocada contra las fiebres. La iglesia se destruyó y su memoria se olvidó.


Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.
-"Vidas de los santos irlandeses". C. O’HANLON.


A 6 de noviembre además se celebra a
San Melanio de Rennes, obispo
Beato Tomás Alonso Sanjuán, salesiano mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...