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viernes, 10 de abril de 2015

Santa Hulda, profetisa y carmelita

Santa Hulda, profetisa. 10 de julio.

Sello israelí
Hulda (Holda o Julda) es de esos personajes bíblicos de los que casi nadie conoce y que, sin embargo, como buen profeta, encarna a Dios en la realidad de un pueblo, denuncia ante el pueblo su pecado y abandono de Dios. Porque un profeta no solo es aquel que predice el futuro, sino sobre todo, quien a la luz de Dios analiza el presente y acusa, se compromete y prepara el futuro. De esta mujer, a quien la misma Sagrada Escritura da el título de profetisa (cosa que no hace con Déborah o María), solo tenemos una referencia en dos textos bíblicos. La primera es en 2 Reyes 22, 11-20 y la segunda en 2 Crónicas 34,22-28, que tocan el mismo asunto. El contexto es el siguiente:
Descubrimiento del libro de la Ley en el Templo.
En el año dieciocho del rey Josías, envió el rey al secretario Safán, hijo de Asalías, hijo de Mesullam, a la Casa de Yahveh diciendo: «Sube donde Jilquías, sumo sacerdote, para que funda el dinero llevado a la Casa de Yahveh y que los guardianes del umbral han recogido del pueblo, y que se ponga en manos de los que hacían las obras, los encargados de la Casa de Yahveh y ellos lo den a los que trabajan en la Casa para hacer las reparaciones de la Casa de Yahveh, a los carpinteros y obreros de la construcción y albañiles, y para comprar maderas y piedra de cantería para la reparación de la Casa. Pero no se les pida cuentas del dinero que se pone en sus manos porque se portan con fidelidad». El sumo sacerdote Jilquías dijo al secretario Safán: «He hallado en la Casa de Yahveh el libro de la Ley». Jilquías entregó el libro a Safán, que lo leyó. Fue el secretario Safán al rey y le rindió cuentas diciendo: «Tus siervos han fundido el dinero en la Casa y lo han puesto en manos de los que hacen las obras, los encargados de la Casa de Yahveh». Después el secretario Safán anunció al rey: «El sacerdote Jilquías me ha entregado un libro». Y Safán lo leyó en presencia del rey.
La consulta a Hulda.
Cuando el rey oyó las palabras del libro de la Ley rasgó sus vestiduras. Y ordenó el rey al sacerdote Jilquías, a Ajicam, hijo de Safán, a Akbor, hijo de Miqueas, al secretario Safán y a Asaías, ministro del rey:
«Id a consultar a Yahveh por mí y por el pueblo y por todo Judá acerca de las palabras de este libro que se ha encontrado, porque es grande la cólera de Yahveh que se ha encendido contra nosotros porque nuestros padres no escucharon las palabras de este libro haciendo lo que está escrito en él». El sacerdote Jilquías, Ajicam, Akbor, Safán y Asaías fueron donde la profetisa Hulda, mujer de Sallum, hijo de Tiqvá, hijo de Jarjás, encargado del vestuario; vivía ella en Jerusalén, en la ciudad nueva. Ellos le hablaron y ella les respondió: «Así habla Yahveh, Dios de Israel: Decid al hombre que os ha enviado a mí: 'Así habla Yahveh: Voy a traer el mal sobre este lugar y sobre sus habitantes, según todas las palabras del libro que ha leído el rey de Judá, porque ellos me han abandonado y han quemado incienso a otros dioses irritándome con todas las obras de sus manos. Mi cólera se ha encendido contra este lugar y no se apagará.' Y al rey de Judá, que os ha enviado para consultar a Yahveh, le diréis: 'Así dice Yahveh, Dios de Israel: Las palabras que has oído... Pero ya que tu corazón se ha conmovido y te has humillado en presencia de Yahveh, al oír lo que he dicho contra este lugar y contra sus habitantes, que serán objeto de espanto y execración, ya que has rasgado tus vestidos y has llorado ante mí, yo a mi vez he oído, oráculo de Yahveh. Por eso voy a reunirte con tus padres y serás recibido en paz en tu sepulcro, y no verán tus ojos ninguno de los males que yo voy a traer'".

Por este texto, pocas cosas podemos decir de Hulda: Era casada con Salúm, vestidor del rey, y vivían en la ciudad nueva, por lo que serían de situación holgada económicamente hablando. Hulda, ante el temor del rey porque las palabras de la Ley durante mucho tiempo han sido ignoradas por el pueblo, le predice que efectivamente, una tragedia vendrá sobre el pueblo infiel a Dios, pero que su penitencia (rasgar las vestiduras) y su interés en restaurar el verdadero culto, le librarán de padecerla bajo su reinado, que será de paz. El rey Josías se empeñará en el arreglo del Templo, la vida cultual y que todo vestigio de idolatría sea desterrado de entre las costumbres de Israel.

Tumba de Santa Hulda.
Este breve relato demuestra que Hulda sería considerada como mujer de Dios, verdadera hebrea y profetisa, al ser a ella a quien se le consulta sobre el Libro de la Ley hallado. Su testimonio es, además, una autenticación del mismo, lo que la une directamente con Moisés, los profetas y la Ley. Al estar relacionada con sacerdotes y funcionarios reales, su persona sería bien conocida por Josías. Sobre todo si consideramos que el rey no acude al gran profeta San Jeremías (1 de mayo). El Talmud lo explica diciendo que, al ser mujer, Hulda sería más compasiva con su persona, pero esta al empezar la profecía con un “el hombre que os envía” deja claro lo que es para ella el rey: uno más, y no le dará un trato especial. Siguiendo la literatura rabínica, esta nos dice que Hulda y Jeremías eran parientes, y que ambos predicaban juntos y públicamente el arrepentimiento y la conversión a Dios; él a los hombres y ella a las mujeres.

La tradición quiere ver en "la Puerta de Hulda", en el segundo Templo de Dios una conexión con la profetisa y su casa o sitio de predicación, que estarían localizados junto a esta.  Siempre según el Talmud, la tumba de Hulda se hallaba dentro de la ciudad, junto a las tumbas de los reyes. Desde el siglo XIV otro  sitio señala su localización cerca del Monte de los Olivos, en una cueva junto a la actual capilla de la Ascensión. Es un sitio venerado por peregrinos de todas las religiones relacionadas con Tierra Santa; cristianos, judíos y musulmanes. Hulda se inserta entre otros santos del Antiguo Testamento. Los menologios griegos la mencionan a 10 de abril, con estas palabras: “El mismo día, Santa Hulda profetisa". El Calendario de los carmelitas de Malinas, del siglo XVI la trae como santa propia a 2 de abril, recogiendo que en Oriente es a 10 del mismo día.

Fuentes:


-Biblia de Jerusalén. 1976
-Enciclopedia Judía. Jerusalén 1971-1996.
-Acta Sanctorum. Abril, Tomo II
-http://www.torah.org/learning/women/class51.html

-http://www.lectio.unibe.ch


A 10 de abril además se celebra a 






jueves, 27 de septiembre de 2012

María, la Profetisa. Y otros más

Santa María, profetisa
Pregunta: Estimado Señor me podria decir que santa se trata en la imagen que le envio adjunta? Un saludo atento.

Respuesta: Hola. El lienzo (a la izquierda) represente a Santa María, la Profetisa, y aunque la Iglesia no celebra santos del Antiguo Testamento, su memoria es el 17 de septiembre. Es hermana de San Moisés y San Aarón. Se reconoce por su atributo: los panderos, platillos a veces, como aquí, y hasta un arpa. En ocasiones aparece danzando junto a un grupo de mujeres. El origen de esta representación está en su alabanza luego que el pueblo de Israel cruzó el Mar Rojo: 
"Y María la profetisa, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano, y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas. Y María les respondía: 'Cantad a Dios; porque en extremo se ha engrandecido, echando en la mar al caballo, y a su jinete'". [1]
Y ya que estamos, hablemos del tema, y de otros santos de la Antigua Alianza.
En el Antiguo Testamento hay todo tipo de personas que, cada uno a su manera, va haciendo la historia de la Salvación. Ya sean reyes, pastores, profetisas, líderes, jueces, profetas, soldados, reinas, prostitutas … y dentro de todos ellos hay santos y perversos. Es importante notar que son parte activa en la redención de Cristo, pues preparan al pueblo, llaman a la conversión, oran por la llegada del Mesías, forman parte de la Alianza que Dios hace con los hombres y por ello tienen su sitio en el cielo: “Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos”, dijo Cristo. [2]

La Alianza fue anunciada a Adán, declarada a Noé, iniciada en Abraham, confirmada a David; Isaías la cantó, Jeremías predijo sus circunstancias y consecuencias; y, finalmente la carta a los Hebreos explica que esta alianza es definitivamente sellada en Cristo. Por eso los santos del Antiguo Testamento tienen la misma salvación como nosotros, en su caso basada en la obra de Cristo que vendrá. Creyeron en la promesa de Dios acerca de la obra de Jesús en la cruz, y han sido salvados por la fe de la misma manera que nosotros, que creemos el testimonio de Dios acerca de la obra de Cristo ya cumplida.

Visto esto, entramos en que santos se celebran y en que fechas. Hago notar que ninguno está en el calendario universal de la Iglesia Católica (solo se mencionan algunos en ciertos martirologios), ni tampoco son representados, salvo en motivos decorativos, pero no como imágenes devocionales. En las Iglesias orientales sí son celebrados y son muy representados en iconos. Muchas de estas fiestas se marcaron en esos días en la liturgia porque se leía de su profecía o un pasaje bíblico donde aparecían, en otros casos recuerdan el traslado de alguna reliquia, o por asociación de unos con otros:



San Job
San Aarón, Sumo Sacerdote: 1 de julio.
San Abraham, patriarca: 9 de Octubre (con su esposa Santa Sara).
San Adán
, patriarca: 29 de Julio.
San Enoch
, patriarca: 22 de enero (en Siria el primer jueves después de Pascua).
San Isaac
, patriarca: 25 de marzo y 17 de Agosto (Iglesia copta el 24 de diciembre, con Abraham y José; y solo el 3 de septiembre).
San Jacob
, patriarca: 24 de diciembre.
San Job
, patriarca: 10 de mayo.
San José
, patriarca: 8 de marzo (Iglesia copta el 3 de febrero, Etiopía el 26 de mayo y el 31 de julio, con su esposa Santa Aseneth).
San Noé
, patriarca: 2 de mayo.

San Abdías, profeta: 19 de noviembre.
San Amós
, profeta: 31 de marzo.
San Baruc
, profeta: 28 de septiembre.
San Daniel
, profeta: 21 de Julio, 19 de marzo y 17 de diciembre.
San Elías
, profeta: 20 de Julio (en Palermo el 5 de marzo, en Siria el 30 de abril, en la Iglesia Armena el primer domingo después de Pentecostés;
en la Iglesia Oriental el 12 de enero, la ascensión al Paraíso; y 20 de junio traslación de reliquias a la iglesia de los Santos Apóstoles en Constantinopla).
San Eliseo
, profeta: 14 de junio (en Jerusalén, el 15).
San Ezequiel
, profeta: 10 de abril.
San Habacuc
, profeta: 15 de enero (Iglesia griega el 2 de diciembre).
San Hageo
, profeta: 4 de julio (en Jerusalén el 9 de julio, Iglesia griega el 16 de diciembre).
San Isaías
, profeta: 6 de Julio (Iglesias griegas, maronita y melquita el 3 de abril).
San Jeremías
, profeta: 1 de mayo (en Jerusalén el 11 de mayo, en Egipto el 3 de julio, en Etiopía el 16 de enero, Iglesia copta el 30 de abril).
San Joel
, profeta: 13 de julio.
San Jonás
, profeta: 21 de septiembre.



San Malaquías, profeta: 14 de enero.
San Miqueas
, profeta: 15 de enero y 21 de diciembre.
San Nahúm
, profeta: 1 de diciembre.
San Oseas
, profeta: 4 de julio.
San Samuel
, profeta: 20 de agosto (solemnidad en Jerusalén y Venecia, que dicen tener
sus reliquias
)
San Sofonías
, profeta: 3 de diciembre (en Jerusalén el 5 de septiembre, Iglesia copta el 28 de junio).
San Zacarías
, profeta: 6 de septiembre.
 

Santa Ana, profetisa: 1 de septiembre.
Santa Miriam
, profetisa: 17 de septiembre.

San Abel, mártir: 28 de diciembre (en plena alegoría con los Inocentes).
San Eleazar
, mártir: 14 de agosto.
Santa Salomonia e hijos
Macabeos, mártires: 14 de agosto.
Santos Ananías
, Azarías y Misael, mártires: 16 de diciembre.
San Melquisedec
, sacerdote: 22 de Mayo (Iglesia griega el 12 de abril, Iglesia copta el 26 de agosto).
San Esdras
, escriba: 13 de Julio.
San Nehemías
, escriba: 1 de noviembre.
San David
, rey: 29 de diciembre (en Fiésole es solemnidad, dicen tener sus reliquias).
San Ezequías
, rey: 28 de agosto.
San Absalón
, príncipe: 2 de marzo.
San Jonatan
, príncipe: 10 de agosto
San Salomón
, rey: 17 de junio.
Santa Esther
, reina: 1 de julio (Iglesia etíope el 24 de mayo).




San Gedeón, juez: 26 de septiembre.
San Josué
, juez: 1 de septiembre.
San Moisés
, libertador: 4 de septiembre (Iglesia copta el 10 de febrero y 5 de mayo; Iglesias maronita y melquita el 5 de agosto).
San Sansón
, juez: 26 de marzo.
Santa Deborah
, jueza: 21 de septiembre.

Santa Judit, heroína: 30 de diciembre.
Santa Betsabé, madre: 1 de noviembre.
Santa Eva
, madre de los hombres: 19 y 24 de diciembre.

Santa Hulda, profetisa. 10 de julio.
Santa Raquel, madre: 15 de enero.
Santa Rebeca
, madre: 25 de marzo.
Santas Ruth
, esposa, y Noemí, viuda: 4 de junio.
Santa Susana
, virgen: 25 de septiembre.


Todos los Santos Profetas y Antepasados de Cristo: Domingo XXVIII después de Pentecostés (Iglesia Ortodoxa).




[1] Éxodo 15, 20-21.
[2] San Mateo 8, 11. 


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"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

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