domingo, 18 de septiembre de 2016

San Ferreol, el encadenado.

San Ferreol de Vienne, soldado mártir. 18 de septiembre.

Ferreol era natural de Vienne, en la Galia, y llegó a ser tribuno de la guardia romana. Imperando Diocleciano se desató la persecución y Ferreol, que sabía que entre sus tropas estaba el soldado San Julián (28 de agosto), que era cristiano, le animó a irse de la ciudad. La leyenda dorada de Santiago La Vorágine (13 de agosto) cuenta que no fue por huir, sino por poder padecer martirio con más gloria al ser mártir en un sitio donde no fuera conocido, además de para no dejarse convencer de sus padres. Pero eso se lo inventa el escritor porque le parece que por irse el santo tiene menos mérito. Ya sabemos cómo era La Vorágine.

Pues una vez que Julián partió, el gobernador Crispín mandó apresar a los cristianos que había en la ciudad, sobre todo a los principales, con especial encomienda que apresaran a Ferreol, del que se decía era cristiano. Cuando estuvieron frente a frente, Crispín intentó hacer que Ferreol sacrificara a los dioses, a lo que respondió el santo: "Yo soy cristiano, y no puedo adorar a tus dioses. A los Emperadores he servido en la milicia el tiempo que les podía servir como cristiano, y cuando di la obediencia, determiné de obedecer leyes justas, y nunca a leyes injustas, sacrílegas y malas; y así tengo puesto de militar contra los enemigos del Estado como debo, pero no contra los cristianos". Y un largo diálogo, legendario, tuvo lugar, para concluir Ferreol: "Me he propuesto adorar al Criador, y no a la criatura, ni a tus dioses, hechos por manos de hombres".

Viendo Crispín la constancia de Ferreol, lo mandó a azotar, y echarlo después a la cárcel cargado de cadenas. Pero al tercer día de estar en ella cayeron milagrosamente las cadenas quebradas en mil pedazos, y se le abrieron las puertas de par en par. Reconoció el santo este singular favor de Dios, y comprobando que los guardas dormían, salió del calabozo y de la ciudad, y se fue camino a Lyon. Pero dos leguas más arriba de Vienne, cayó otra vez en manos de sus perseguidores, que le ataron y le llevaron de nuevo a la ciudad, pero a medio camino le cortáron la cabeza a las orillas del Ródano sobre el año 304.

Las leyendas en torno a Ferreol y Julián son confusas, pues hay varias versiones. La más extendida cuenta que los verdugos llevaban la cabeza de Julián, la enseñaron a Ferreol y le dijeron: "Esto haremos contigo si no sacrificas a nuestros dioses", y como Ferreol se negó, le martirizaron y le sepultaron con la cabeza de Julián en las manos. En 431 San Mamerto de Vienne (11 de mayo) halló las reliquias de Ferreol y Julián, pero no falta la versión que dice que fue San Germán de Auxerre (31 de julio). Ambas versiones sí que coinciden en que la cabeza de Julián y el cuerpo de Ferreol estaban incorruptos, como acabados de enterrar.

La devoción a San Ferreol pasó a España y en Cataluña tuvo alguna devoción, llegando a trasladarse algunas reliquias suyas a Besalú, donde aún se le venera. En Olot, Gerona, se le venera también.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000. 
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Septiembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 18 de septiembre además se celebra a 
San José de Cupertino, religioso franciscano
San Lantpert de Friesing, obispo.

sábado, 17 de septiembre de 2016

De Serafín a serafín.

La Impresión de las Llagas de San Francisco. 17 de septiembre.
Y ahora os anuncio un gran gozo y un nuevo milagro. El mundo no ha conocido un signo tal, a no ser en el Hijo de Dios, que es Cristo el Señor. No mucho antes de su muerte, el hermano y padre nuestro [Francisco] apareció crucificado, llevando en su cuerpo cinco llagas que son, ciertamente, los estigmas de Cristo. Sus manos y sus pies estaban como atravesadas por clavos de una a otra parte, cubriendo las heridas y del color negro de los clavos. Su costado aparecía traspasado por una lanza y a menudo sangraba.(…) Por tanto, hermanos, bendecid al Dios del cielo y proclamadlo ante todos, porque ha sido misericordioso con nosotros, y recordad a nuestro padre y hermano Francisco, para alabanza y gloria suya, porque lo ha engrandecido entre los hombres y lo ha glorificado delante de los ángeles". (Carta de Fray Elías, anunciando la muerte de San Francisco de Asís, 3 de octubre de 1226).

Este es un fragmento de uno de los documentos más antiguos que se conservan en la Orden Franciscana y cuya autenticidad está fuera de duda. Fray Elías, Vicario del Santo, comunicaba por medio de esta carta, a todos los hermanos esparcidos por el mundo, el feliz tránsito de Francisco y al mismo tiempo, el descubrimiento al momento de amortajar su cuerpo, de un prodigio que hasta ese momento pocos conocían, y apenas unos cuantos frailes habían visto: los estigmas en el cuerpo de San Francisco; y como lo leemos en el fragmento, incluso los describe, con la seguridad de quien escribe lo que vio.

El contexto. 
Desde hacía unos años atrás, se vivía en la Orden Franciscana un clima algo tenso, propio de una crisis de crecimiento: Ya no era aquel grupo de hermanos, inexpertos, que se presentaron ante el "Señor Papa" pidiendo permiso para vivir el Evangelio simple y llanamente. Eran ahora, una multitud de hermanos venidos de todas partes, de toda extracción social y cultural, siendo un gran grupo de ellos, universitarios y letrados que exigían una organización menos espontánea y más estable, al estilo de la Orden de los Dominicos. Francisco, "simple e idiota", como se autodenominaba, se sentía desbordado ante tanta exigencia. Lo suyo no era ser legislador ni alto dirigente. Es por eso que luego de la aprobación de la Regla por el papa Honorio III, el 29 de noviembre de 1223, Francisco se dedica con más empeño a la contemplación y oración, dejando el gobierno práctico de la Orden en manos de fray Elías de Asís, su Vicario (algunos sostienen que era de Cortona). En la nochebuena de 1223, con permiso del Papa, había preparado el pesebre en la Misa, inaugurando la tradición de preparar belenes en Navidad. Ahora, ya entrado el año de 1224, el Señor "posaría Su mano sobre su siervo y lo llevaría a la cima del monte". (Antífona del Oficio de lectura, propio de la Fiesta).

El tiempo.
De acuerdo a sus devociones personales, el Seráfico Padre se preparaba para las grandes solemnidades con periodos largos de ayuno y oración- contemplación, comúnmente llamados "Cuaresmas". Según se colige por las biografías, que estas eran varias:
1. Desde la Epifanía hasta la Pascua. (la unía con la de la Iglesia).
2. Desde Pentecostés hasta San Pedro y San Pablo
3. Desde la Asunción, hasta el día de San Miguel.
4. Desde Todos los Santos hasta Navidad.

La estigmatización ocurre durante la "Cuaresma de San Miguel" del año de 1224, alrededor de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, 14 de septiembre. 

El escenario. 
Venid, que en el monte Alvernia,
como a Moisés en la zarza
que ardía sin consumirse,
Dios por Francisco nos habla.
(Himno de Laudes, propio de la Fiesta)

El año de 1213 el conde Orlando de Chiusi, uno de los tantos dirigidos espiritualmente por Francisco y hermano de la Penitencia (actual Orden Franciscana Seglar) donó al Seráfico Padre el monte Alverna o La Verna, en la Toscana, al norte de la provincia de Arezzo, para que haga sus retiros junto con sus hermanos.
Tiene la particularidad este monte de presentar un relieve accidentado con una cresta rocosa en la cima y profundos abismos por un lado, que según la tradición, se formaron durante el terremoto que sacudió la tierra en el momento de la muerte del Señor, como una prefiguración de la renovación de la Pasión de Cristo que allí ocurriría siglos más tarde. (Consideración II sobre las Llagas).

Y aunque San Francisco viajó acompañado por los frailes León, Ángel, Rufino, Maseo, Iluminato y probablemente Bonizzo, solo estuvo en lo más alto con el primero, Fray León, quien le alcanzaba la comida y muy temprano por las mañanas le celebraba la Misa. Pero él, deseando más soledad, se apartó, cruzando un abismo, por medio de un tronco atravesado y estuvo en una cueva, a manera de cobertizo, que el Seráfico Padre convertiría en su capilla, su Betel, su lugar de oración y de encuentro con Dios.Un dato curioso: Todas las noches, un halcón despertaba a Francisco para el rezo de maitines. Pero había días en que nuestro Padre no se sentía bien; entonces, el "hermano" Halcón, como si lo supiera, lo dejaba descansar. 

Los hechos.
"Llevaba arraigada en el corazón la cruz de Cristo. Y por eso le brillaban las llagas al exterior, en la carne, porque la cruz había echado muy hondas raíces dentro, en el alma" (2 Cel 211). Llegados a este momento podemos decir que este es el verdadero "periodo seráfico" de la vida de San Francisco, en el que consumó su conformidad con Cristo bendito. (O. Englebert). 

Uno de esos días, cuando el bienaventurado Francisco estaba con fray León, (probablemente al terminar una de las misas diarias), quiso conocer el significado de las visiones que había tenido una de esas noches, de las que Fray León casualmente había sido testigo, y pidió a su amigo, conforme a su costumbre, abrir por tres veces el libro de los Evangelios, saliendo en todas ellas la narración de la Pasión de Cristo, con lo que el siervo de Dios supo que debía prepararse para seguir a Cristo en su sufrimiento, así como le había sido conforme en todos los actos de su vida; aun así, no imaginaba lo que el Señor le tenía reservado. La mañana del día de la Exaltación de la Santa Cruz, encontró a Francisco orando de esta manera: "Señor - decía con lágrimas en los ojos - dos gracias te ruego me concedas antes de morir: la primera, que sienta en mi cuerpo y mi alma, en la medida que sea posible, los dolores de tu acerbisima pasión; y la segunda, que sienta en mi corazón, aquel amor que te llevó a inmolarte por nosotros".

San Buenaventura (15 de julio), General de la Orden, para escribir su biografía de San Francisco, se retiró en el monte Alvernia. A él cedemos la descripción de tan sublime hecho. Un santo nos escribirá sobre otro santo:
… mientras oraba…, vio bajar de lo más alto del cielo a un serafín que tenía seis alas tan ígneas como resplandecientes. En vuelo rapidísimo avanzó hacia el lugar donde se encontraba el varón de Dios, deteniéndose en el aire. Apareció entonces entre las alas la efigie de un hombre crucificado, cuyas manos y pies estaban extendidos a modo de cruz y clavados a ella. Dos alas se alzaban sobre la cabeza, dos se extendían para volar y las otras dos restantes cubrían todo su cuerpo…
Estaba sumamente admirado ante una visión tan misteriosa, sabiendo que el dolor de la pasión de ningún modo podía avenirse con la dicha inmortal de un serafín. Por fin, el Señor le dio a entender que aquella visión le había sido presentada así por la divina Providencia para que el amigo de Cristo supiera de antemano que había de ser transformado totalmente en la imagen de Cristo crucificado no por el martirio de la carne, sino por el incendio de su espíritu. Así sucedió, porque al desaparecer la visión dejó en su corazón un ardor maravilloso, y no fue menos maravillosa la efigie de las señales que imprimió en su carne.
Así, pues, al instante comenzaron a aparecer en sus manos y pies las señales de los clavos, tal como lo había visto poco antes en la imagen del varón crucificado. (Leyenda Mayor XIII, 3)

Descripción de los Estigmas. Quienes los vieron.
Dos años después de la muerte de San Francisco, el Beato Tomás de Celano (5 de octubre) escribió por orden del Papa Gregorio IX (El antiguo cardenal Hugolino, amigo personal de Francisco) la biografía oficial del santo, basándose en el testimonio reciente de muchos que lo conocieron y convivieron con él y lo que él mismo había conocido del Seráfico Padre. Y nos da una descripción de los estigmas:
"Las manos y los pies se veían atravesados en su mismo centro por clavos, cuyas cabezas sobresalían en la palma de las manos y en el empeine de los pies y cuyas puntas aparecían a la parte opuesta. Estas señales eran redondas en la palma de la mano y alargadas en el torso; se veía una carnosidad, como si fuera la punta de los clavos retorcida y remachada, que sobresalía del resto de la carne. De igual modo estaban grabadas estas señales de los clavos en los pies, de forma que destacaban del resto de la carne. Y en el costado derecho, que parecía atravesado por una lanza, tenía una cicatriz que muchas veces manaba, de suerte que túnica y calzones quedaban enrojecidos con aquella sangre bendita".

Es de comprender que luego del feliz tránsito de San Francisco, muchas personas hayan visto lo que en vida de él solo vieron – y supieron- los más cercanos como León, quien le ayudaba a vestirse y a cambiarse la ropa, Rufino, Elías, y tal vez Santa Clara (11 de agosto y 23 de septiembre, invención de las reliquias) quien le acogió en el monasterio de San Damián cuando regresó del Alvernia y le confeccionó unas sandalias en piel con un agujero en el centro, para que pueda acomodar el remache de los clavos de la planta de los pies y pueda caminar bien, entre otros muy escogidos frailes. La noche del 3 al 4 de octubre de 1226, se cuentan como mínimo hasta 50 personas que vieron y palparon los estigmas en el cadáver de San Francisco, antes de llevarlo a sepultar, entre los que destaca la noble dama romana la Beata Jacoba Settesoli (8 de febrero), quien llevó las mortajas y ceras para el sepelio, al caballero Jerónimo, y nuevamente Santa Clara quien mojó un pañuelo con la sangre que brotó al remover uno de los clavos de carne de la mano. Todos ellos dieron testimonio bajo juramento de la veracidad de los hechos. 



La fiesta de la Impresión de las Llagas.
El papa Beato Benedicto XI (12 de agosto) autorizó en 1304 a los religiosos franciscanos la conmemoración de las Llagas de San Francisco, autorizando además un Oficio Litúrgico propio. Sixto V introdujo la mención del hecho en el Martirologio Romano. Paulo V la extendió a toda la Iglesia y así se mantuvo hasta la reforma litúrgica de 1969.

Celebrar los estigmas de San Francisco, además de causarnos admiración y gratitud a Dios, también es una invitación a renovar nuestro amor a Dios y a la humanidad, por quienes Cristo dio su vida. Apasionarnos por la salvación de todos, repitiendo como Francisco: "Amar, Señor, como Tú ha amado, sufrir, como tú has sufrido". 
"Contemplemos, hermanos todos, al buen Pastor, que sufrió la pasión de la cruz para salvar a sus ovejas. Las ovejas del Señor le siguieron en la tribulación y en la persecución y en la humillación, en el hambre y en la sed, en la debilidad y en la tentación, y en todo lo demás. Y como premio por ello, recibieron del Señor la vida eterna. Por tanto, vergüenza nos debiera dar a nosotros, siervos de Dios, que los santos hayan realizado las obras buenas y que nosotros, con sólo divulgarlas y predicarlas, queramos a su costa recibir honor y gloria". (San Francisco de Asís. Admonición 6).


Hno. Germán Yactayo Andrade, OFS. 


Fuentes:
-"San Francisco de Asís. Escritos, biografías y documentos de la época". BAC, Madrid 2000.
-"Vida de San Francisco de Asís". OMER ENGLEBERT. Cefepal, Chile, 1974.
-"Francisco de Asís, paso a paso". Edit. San Pablo. Madrid, 2009.
-"Francisco de Asís y su mundo". MARK GALLI. Edit. San Pablo. Madrid, 2007.
-"Nuevo Año Cristiano". septiembre. JOSÉ MARTÍNEZ PUCHE, OP (Director). Edit. San Pablo-Edibesa. 2008.
-"La lección del Monte Alverna". Carta Encíclica del Ministro General de los Franciscanos, con motivo de la celebración del 750 aniversario de la impresión de las Llagas de San Francisco en la cima del monte Alverna. [24-VIII-75]
-Directorio Franciscano http://www.franciscanos.org/selfran11/koser.html

Si se quiere profundizar en el tema, de manera muy especial, aunque está incluida en las Florecillas de San Francisco, se recomienda leer “Las Consideraciones sobre las Llagas”, pequeño opúsculo de los siglos XIII – XIV, de cinco capítulos, en donde se describe minuciosamente sobre las circunstancias, los personajes, lugares, el antes y después de los estigmas, etc.


A 17 de septiembre además se celebra a  
San Alberto de Jerusalén, obispo y legislador del Carmelo
Santa Hildegarda de Bingen, Doctora de la Iglesia.

viernes, 16 de septiembre de 2016

San Cibrao de Carballiño.

Pregunta: Tengo entendido por un sacerdote que San Cibrao es el Santo Patrono de Carballiño Ourense, sin embargo he buscado y no consigo nada referente al santo. Mil gracias!!!

Respuesta: Después de tanto tiempo, hallo la respuesta. El asunto es que San Cibrao es en lengua gallega San Ciprián o Cipriano. Visto esto, pues ya el asunto es mas fácil porque sabemos quien es San Cipriano de Cartago (que es el venerado en Carballiño, Ourense):

San Cipriano
venerado en Carballiño.
San Cipriano de Cartago, obispo y mártir. 14, y 16 de septiembre junto a San Cornelio papa, en la Iglesia Romana; 31 de agosto, Iglesia Rusa y 2 de octubre, Iglesias Orientales.

Nació en el año 200 en Cartago, África, y se convirtió al cristianismo sobre los 40 años, motivado por la vida santa del sacerdote San Cecilio (3 de junio). Cipriano era casado y luego de convertirse guardó celibato y dejó la lectura de libros no cristianos, dedicándose al estudio de las Sagradas Escrituras. Tanta era su fama de hombre piadoso que en el 248 fue ordenado obispo por aclamación popular, al morir el obispo de Cartago. Se resistió pero reconoció a Dios en el clamor del pueblo y los sacerdotes.

En 251, el emperador Decio decretó la persecución contra los cristianos, insistiendo en los obispos y en la destrucción de los libros sagrados. Cipriano se esconde pero continúa su predicación y su labor de obispo, enviando cartas a los cristianos exhortándoles a no apostatar para evitar la muerte, como muchos hicieron por miedo. Cuando cesó la persecución y volvió a la ciudad se opuso al regreso a la Iglesia a los que habían apostatado sin exigirles penitencia antes de la recepción de los sacramentos, buscando también fortalecer la fe y prepararse a las futuras persecuciones. Esto le valió ciertas fricciones con el papa San Esteban I (2 de agosto), zanjadas por este con autoridad. En 252, ante la epidemia de peste en Cartago Cipriano organiza la ayuda a los pobres, y vende todas sus posesiones, animando a todos los cristianos a la limosna, y haciéndose presente él mismo para consolar y socorrer alos enfermos y sus familias. El emperador Valeriano, en el año 257, decreta otra persecución aún más intensa que la anterior. Los obispos y sacerdotes recibirían pena de muerte por celebrar una ceremonia religiosa. Ese mismo año Cipriano es desterrado, pero él sigue celebrando la eucaristía, por lo que en el año 258 lo condenan a muerte.

En el juicio, cuyas actas se conservan y son fidedignas totalmente es invitado a dejar la fe cristiana, se niega, confirma su condición de cristiano y de obispo. El juez Galerio dicta la sentencia: "Puesto que se niega a obedecer las órdenes del Emperador y no quiere adorar a nuestros dioses, y es responsable de que toda esta gente siga sus creencias religiosas, Cipriano: queda condenado a muerte. Le cortarán la cabeza con una espada". Al oír la sentencia, Cipriano exclamó: "¡Gracias sean dadas a Dios!"

Todos los cristianos gritaban: "Que nos maten también a nosotros, junto con él", y lo siguieron en gran tumulto hacia el sitio del martirio. Al llegar, Cipriano mandó que después de su muerte le fueran dadas 25 monedas de oro al verdugo que le iba a cortar la cabeza. Los fieles colocaron sábanas blancas en el suelo para recoger su sangre y llevarla como reliquias. Cipriano se vendó él mismo los ojos y se arrodilló. El verdugo le cortó la cabeza con un golpe de espada. Esa noche los fieles llevaron en solemne procesión, con antorchas y cantos, el cuerpo del glorioso mártir para darle honrosa sepultura en la Vía Mappaliana. Era el 14 de septiembre de 258. Galerio murió repentinamente pocos días después, de un ataque al corazón.

Consagración episcopal de San Cipriano.
Abadía de Ninove.
Dos Iglesias fueron erigidas en honor de San Cipriano, una sobre su tumba, según la antigua costumbre cristiana y otra en el sitio donde fue decapitado. En un principio su memoria se celebró el 14 de septiembre, según el calendario de Fronton, pero en el siglo V se unió a la memoria de San Cornelio, el dia 16 del mismo mes. A principios del siglo IX, unos embajadores de San Carlomagno (28 de enero) en Persia, llegaron a Cartago y pidieron permiso para venerar las reliquias de San Cipriano. Hallaron la tumba en tal abandono que peligraban las reliquias, y pidieron llevarlas consigo, favor que se les concedió. El martirologio de San Adon (16 de diciembre), recoge esta traslación y deposición en 806. Luego fueron trasladadas a Lyon. Por último, el rey Carlos el Calvo, unos años más tarde, las llevó a Campania, para depositarlas junto a las de San Cornelio en la abadía del mismo nombre. Una cuarta traslación, (en este caso de los dos santos) de partes de huesos, se realizó a Flandes, a la Iglesia Colegiata de Rosnay.

Y para terminar, una frase de San Cipriano: "He vivido en este mundo nuestro totalmente alejado de Dios, porque las divinidades estaban muertas y Dios no era visible. Y viendo a los cristianos, he pensado: es una vida imposible, ¡esto no se puede realizar en nuestro mundo! Pero después, encontrando a algunos de ellos, estando en su compañía, dejándome guiar en el catecumenado, en este camino de conversión hacia Dios, poco a poco he comprendido: ¡es posible! Y ahora soy feliz por haber encontrado la vida. He comprendido que aquella otra no era vida, y en verdad sabía ya antes que aquella no era la verdadera vida".


Fuentes:
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000. ‎
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Septiembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 16 de septiembre además se celebra a 
Santa Therence, virgen
Santa Edith de Wilton, virgen.

jueves, 15 de septiembre de 2016

San Rolando, del palacio a la ermita.

Pregunta: Naci el 19 de Oct y quiero saber quien es mi santo o santa. ¿Acaso es santa Rolanda, y quien es mi ángel protector? Espero tu respuesta Gracias. México.

Respuesta: Tu pregunta me invita a preguntarme si me preguntas "cual es tu santo" por el día de nacimiento, o por el nombre que llevas. Por eso, respondo ambas variantes.

San Rolando, eremita. 15 de septiembre.

Fue un joven ermitaño, de la noble familia de los Médici italianos. Vivió toda su vida en soledad y fue conocido en 1386, cuando la marquesa Antonia Pallavicini, que iba un día de caza por el bosque, lo encontró ya muy anciano y parecía más bien un cadáver, por tantas penitencias y austeridades en las que había vivido. El santo le contó que llevaba allí unos 25 años, vestido sólo con una túnica de piel de cabra, y alimentándose de las hierbas y frutos del campo. Le contó que permanecía varias horas inmóvil sobre un solo pie, con los brazos abiertos al cielo y mirando al sol, por mortificación (así se le representa muchas veces).

La marquesa, conmovida, intentó llevárselo a su castillo, a lo que Rolando se negó, pero aceptó recibir ateción espiritual del confesor de la marquesa. Sobre una camilla fue llevado a la iglesia más cercana, donde le atendió el sacerdote durante un mes. Allí, tendido sobre una estera humilde, continuó diciendo que había vivido toda su vida en silencio, oración y ayunos y que había huido de la compañía humana para no pecar. Contó que Dios le había regalado con éxtasis y visiones celestiales. Allí murió, declarando que veía a San Miguel Arcángel (29 de septiembre; 25 de abril, aparición en Roma, y en Tlaxcala; 6 de septiembre, aparición en Honaz; 19 de septiembre, aparición en Colosas, 8 de mayo,"in Monte Gargano"; 16 de octubre, aparición en Mont Saint-Michel), con muchos ángeles, que venía a buscarle para llevarlo al paraíso.


También se conoce a 
San Rolando, abad. 16 enero
San Rolando, obispo. 27 agosto.

También puedes celebrar Santa Rolendis (mal traducido Rolanda).


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Septiembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 15 de septiembre además se celebra 
Nuestra Señora de los Dolores.
Santo Domingo "in Soriano".
Beato Camilo Constanzo y compañeros mártires

miércoles, 14 de septiembre de 2016

San Luis Gabriel, todo por las misiones.

San Luis Gabriel Taurin Dufresse, obispo y mártir. 14 de septiembre.

Nació el 8 de diciembre de 1750 en Lezoux, Puy-de-Dôme, Francia. Su familia, acomodada, pudo solo enviarle a estudiar en la escuela parroquial. Luego le enviaron a Riom, en cuya escuela principal terminó los estudios elementales con aplauso de sus profesores a causa de su piedad, celo por el cumplimiento de las normas y devoción. Con 17 años ya se manifiesta su vocación religiosa y parte a París, donde termina sus estudios e ingresa en el célebre seminario de Saint-Sulpice. Allí cursa la filosofía y teología, y allí conoce a la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París, fundado por el jesuita Alejandro de Rhodes, para surtir de misioneros a Asia. Gabriel se apasionó con la misión y en 1774 entró al seminario de la S.M.E.P, donde fue ordenado presbítero el 17 de diciembre de 1774.

Al año siguiente partió a China, con solo 26 años. Fue destinado a la provincia de Sechuan, donde durante siete años desplegó una incesante actividad apostólica, logrando numerosas conversiones, organizando la catequesis y la consolidación de las iglesias locales. Sufrió prisión en Pekín, pero fue liberado. En 1784 se desata la persecución a los cristianos, extranjeros principalmente. Es tomado prisionero, pero nuevamente es liberado y se refugia en casa de una familia cristiana. Su obispo Saint-Martin le envía a Tchen-Tou, donde no le conocían. En 1785 vuelve a ser perseguido, y en un principio se evade, pero termina entregándose para evitar la persecución a otros misioneros. Fue llevado a Pekín, desde donde se le deportó a Manila. En 1880 retornó a China y ese mismo año fue consagrado obispo de Tabraca. En esta época la persecución remitió y el santo pudo dedicarse a su misión apostólica. En 1803 reunió un sínodo para organizar su iglesia, que contaba con casi 50000 fieles conversos. Organizó las parroquias, el catecismo, se preocupó por los sacerdotes y los fieles, alentando a todos con su celo por la causa del Evangelio.

En 1811 volvió la persecución contra todos los misioneros extranjeros y Szechuan fue una de las provincias más castigadas. El 28 de mayo de 1815, Luis Gabriel fue denunciado y llevado atado a Chin-tai, capital de la provincia. A causa de su porte venerable, su ejemplo de caridad y fama de bueno, le permitieron defenderse, hecho que utilizó para diferenciar su labor apostólica de la diplomacia y los intereses de Francia y demás países europeos en China y Asia. Pues, hay que decirlo, los europeos y sus políticas equivocadas, propiciaron el recelo y temores de los chinos ante lo que veían una invasión escalonada. Fue interrogado varias veces y siempre respondió con brillantez y humildad. Los jueces realmente le trataron con cortesía, pero a pesar de ello, el 14 de septiembre el gobernador de Szechuan, le condenó a morir decapitado, un desenlace que nadie esperaba.

La ley mandaba que el emperador debía confirmar o conmutar personalmente cada sentencia de muerte, pero el gobernador pasó de ello, y pretendiendo escarmentar a los demás cristianos mandó le ejecutasen de inmediato. Pero la entereza y las exhortaciones del santo obispo solo hizo que los cristianos presos se confirmasen en su intención de padecer por Cristo. Fue decapitado nuestro santo, y la cabeza fue clavada en una pica como escarmiento. Pero estos no se escondieron sino, al contrario, velaron su cadáver y lo enterraron a los pocos días.

El papa León XIII le beatificó el 27 de mayo de 1900 y San Juan Pablo II le canonizó el 1 de octubre de 2000.


A 14 de septiembre además se celebra a 
San Crescencio de Roma, mártir.
San Materno de Tréveris, obispo

martes, 13 de septiembre de 2016

El obispo prisionero.

San Amando de Sitten, obispo. 13 de septiembre.

Nació en el siglo VII y de su infancia, juventud y estudios nada nos ha llegado. Lo hallamos como obispo de Sitten en 660. Fue un pastor solícito y atento de su rebaño. Evangelizador y azote de los vicios y la corrupción. Por esto, el rey Thierry III de Austrasia le desterró de la sede y le envió prisionero al monasterio de Péronne, donde era abad San Ultan (2 de mayo). Allí vivió como un monje más, pues a pesar de su condición de prisionero, pudo seguir la rutina de los monjes. Era de los primeros en llegar al coro, en trabajar y en la obediencia, olvidando su carácter de obispo.

En 686, murió San Ultan, y Amado fue enviado a Breuil, bajo la vigilancia de San Maroncio (5 de mayo). La leyenda cuenta que cuando iban de camino, Amado quiso cambiarse de ropas en la parroquia de Cambrai y le metieron en un sótano sin luz. Pero Dios acudió a su ayuda y para cambiarse usó un rayo de sol que entraba por la ventanita, colgando en él sus vestidos mientras se cambiaba. Al llegar a la abadía, San Maroncio le recibió de rodillas, pues la fama del prelado le precedía, luego le pidió perdón por ser su captor. En su nueva cárcel, Amado ocupó una celda separada de los monjes, junto a la iglesia, de donde no salía, absorto en la contemplación. De vez en cuando le permitían dirigir exhortaciones a los monjes.

En 690, lleno de méritos alcanzados por su paciencia y mansedumbre, entró en la gloria.


A 13 de septiembre además se celebra a 
San Maurilio de Angers, obispo.
San Eulogio de Alejandría, obispo

lunes, 12 de septiembre de 2016

La santa "letradillo"

Algunos santos parecen destinados a estar siempre a la sombra de otros, a ser permanentemente comparados o catalogados junto a otros santos. Casos como Beato Manés, hermano de Santo Domingo, el Beato Pacífico, discípulo de San Francisco, como si por si solos no tuvieran una excepcional santidad y virtudes abundantes como para brillar por sí mismos. Es el caso de nuestra beata, a la que siempre acompañará el sobrenombre de “letradillo de Santa Teresa”: 

Beata María de Jesús López Rivas, virgen carmelita. 12 de septiembre.

Nació María López en Tartanedo, pueblo de Guadalajara, el 18 de agosto de 1560 y, según la costumbre, fue bautizada muy pronto, el 25 del mismo mes. Su familia no era noble ni muy rica, su padre era un hidalgo con algunos bienes. Cuando tenía 5 años, quedó huérfana y sus tíos maternos la llevaron consigo a Molina de Aragón, en cuya casa la educaron como a una hija. Esta casa aún puede visitarse y venerar la capilla donde la niña María comenzó a inclinarse por la oración y la penitencia. Fue niña alegre, devota, obediente y muy caritativa.

En 1575 manifestó su vocación religiosa al jesuita Antonio de Castro, entusiasta de la obra fundacional de Santa Teresa de Jesús (15 de octubre y 26 de agosto, la Trasverberación) y al carmelo descalzo la orientó. Santa Teresa la envió a Toledo a fines de julio de 1577. Una supuesta carta de la Santa la encomienda con estas palabras: "Hijas ya se la envío con cinco mil ducados de dote, pero hágoles saber que ella es tal, que cincuentamil diera yo de muy buena gana por recibirla. Mírenla no como a las demás, porque espero en Dios que ha de ser un prodigio". Y el 12 de agosto del mismo año tomó el hábito. Al año siguiente, finales de febrero de 1578, la Santa Madre le escribe, confirmándole que haga caso a lo que, al parecer, sería una inspiración divina de María de Jesús: "Ya sé lo que pasa allá, y que Cristo Señor nuestro y su Madre Santísima le han mandado que dote dos fiestas, una del Santísimo Sacramento y otra de la Natividad de nuestra Señora. Dótelas, que es gusto de Dios, y yo tengo particular gusto en ello". La expresión "ya sé lo que pasa allá", parece aludir a la reticencia de la priora en dar la profesión a María de Jesús a causa de su mala salud. Otra supuesta carta de Teresa, fechada hacia 1578, dice tajantemente "miren hijas mías lo que hacen, pues si no dan la profesión a María de Jesús, yo me la traeré a Ávila, segura de que será más dichoso que todos el convento que la tenga; porque aun cuando sea para estar en una cama toda la vida, la quiero tener en mi casa". Finalmente las admitieron a la profesión y a finales de agosto de 1578 la Santa, escribe a la priora de Toledo, Ana de los Ángeles, invocando para María de Jesús la bendición de Jacob: "Esta es la licencia para que profese la hermana María de Jesús. Doila con mucho gusto. Alcáncele la bendición de rore coeli et de pinguedine terrae" (Génesis 27, 28). La profesión tuvo lugar el 8 de septiembre de 1578.

Esta salud endeble de María de Jesús nunca la arredró. Siempre dispuesta, siempre caritativa y siempre obediente en los oficios que le encomendasen, y tuvo muchos, pues fue enfermera, sacristana, portera, etc. No faltaba al coro salvo que la obediencia le mandara descansar. No le faltaron, según declaraciones del proceso de canonización, dones y gracias místicas. Tenía frecuentes arrobamientos ante el Sacramento, obtuvo de Dios algunos consuelos místicos e incluso se cuenta que el Niño Jesús de una imagen de San José se desprendió para abrazarla. 

Santa Teresa la amó mucho, y se confiaba de su buen juicio y dotes. De ahí el sobrenombre de "letradillo", que alude cariñosamente a su sabiduría e intuición. Fue la primera persona en leer el Libro de las Moradas, que la santa escribió precisamente en Toledo cuando María era aún novicia. Y no solo la santa la apreció, sino además, Nuestro Padre San Juan de la Cruz, quien estuvo escondido en Toledo luego de su fuga, o el P. Gracián, quien en su 'Peregrinación de Anastasio' escribe: "Una religiosa a quien la Madre cuando vivía amó con particularísimo amor, porque demás de haber sido santa desde niña y tener virtudes aventajadas y heroicas, pidiendo a Nuestro Señor le diese en esta vida algo que sentir de su pasión visiblemente, Su Majestad se le apareció y le puso una corona de espinas sobre la cabeza, de donde le resultó un tan extraordinario dolor de ella, que nunca se le quita, y es misterio cómo puede vivir con él y no faltar a las cosas de la Orden, y después de muerta la santa madre Teresa, prosiguiendo su deseo de padecer por Cristo en memoria de su pasión, le ha dado tan grandes dolores en pies y manos y costado que es admiración, a esta sierva de Dios la han acaecido muchas cosas dignas de considerar. Bien conozco yo esta religiosa, que es natural de Molina y se llama María de Jesús, y ha sido priora de Toledo, y podría decir tantas cosas de ella que te admirases". (Diálogo XVI)


Luego de la muerte de la Santa, en 1583 fue elegida maestra de novicias, cargo que también tendrá en la fundación del monasterio de Cuerva, en 1585. En 1587 y en 1607 fue elegida supriora, y de 1591 a 1595, en 1598 y de 1624 a 1627 fue priora de la comunidad. En esta época, ya fallecida la Madre Teresa, las monjas tienen que padecer al General Fray Nicolás Doria y sufren a causa su fidelidad a la obra de la santa, impidiendo las adiciones y cambios que este quiere introducir, como negar que las monjas elijan confesor libremente. Las hijas más fieles de la santa, como María de San José o la Beata Ana de San Bartolomé (7 de junio), padecen destierro, en el caso de la última, la envían a fundar a Francia para salir de ella. María de Jesús, como otras, es calumniada, acusada de rebelde y es depuesta como priora. Sufrió los desaires del provincial y algunas monjas con entereza cristiana, sin desobedecer ni atacar, pero siempre defendiendo la autenticidad carmelita-teresiana de la descalcez. Veinte años duró la persecución hasta que fue reelegida priora.

Tuvo una larga vida para su época y más aún estando casi siempre enferma. El 13 de septiembre de 1640 entró a la vida eterna, luego de gozar la beatificación de la santa Madre en 1614 y su canonización en 1622. Los procesos abundan en datos sobre la comunicación por medio de apariciones que mantuvo con la Santa Madre luego de la muerte de esta. María de Jesús, tenida como santa, fue sepultada en el interior del monasterio de Toledo, y no en el cementerio. Al mes de su muerte se comenzaron a recoger testimonios en vistas a su segura canonización algún día. En 1642 se exhumó el cuerpo, que se halló incorrupto, se volvió a sepultar pues las leyes canónicas prohibían la veneración pública de alguien no beatificado. Todo debía ir rápido, pero sin embargo, el proceso no se inició hasta el 15 de enero de 1914, cuando de nuevo fue exhumado el cuerpo y se comprobó que la incorrupción permanecía, además, se reflejó en la crónica redactada, que expelía un suave olor muy agradable. En 1920 se introdujo formalmente la causa y en 1929, con un nuevo impulso de la misma, por tercera vez se exhumó y pudo comprobarse la integridad del cuerpo. Fue beatificada ¡al fin!, el 14 de noviembre de 1976 por Pablo VI.


Fuentes:
-"Santa Teresa, San Juan de la Cruz y los carmelitas españoles". Pablo María Garrido. Universidad Pontificia de Salamanca, 1982.
-"Diccionario de los Santos" C. LEONARDI, A. RICCARDI Y G. ZIARRI. Ed. San Pablo. Madrid, 2000. ‎
-"Santa Teresa. Cartas". Editorial Monte Carmelo. Burgos, 1979. 
-"Obras del P. Jerónimo Gracián de la Madre de Dios". Editorial Monte Carmelo. Burgos, 1933.
 

A 12 de septiembre además se celebra a
El Dulce Nombre de María.
Beato Mirón, canónigo regular.
Santos Macedonio, Teódulo y Taciano, mártires.

sábado, 10 de septiembre de 2016

San Theodard de Maastricht.

San Theodard de Maastricht, obispo y mártir. 10 de septiembre y 15 de mayo (Todos los Santos Obispos de Maastricht).

La primera referencia a Theodard es una "vita" escrita probablemente en el siglo VIII, a menos de 50 años de la muerte del santo y que los Bollandistas consideran digna de confianza. No así con otras posteriores que rezuman de portentos que no aparecen en la primera.

Fue Theodard discípulo de San Remaclio (3 de septiembre y 15 de mayo, Todos los Santos Obispos de Maastricht) cuando este renunció a la labor pastoral para retirarse a su amado monasterio de Stlavelot. Theodard fue un gran obispo, pues construyó y restauró iglesias, fundó monasterios, impulsó la evangelización, la caridad. Amplió con donaciones y compras los terrenos y propiedades de la sede y embelleció la catedral. En 668 tuvo un pleito con unos nobles, que reclamaban unos terrenos que, según ellos, el santo se había anexionado. Él protestó que eran donaciones de los antepasados de dichos nobles, pero para estar seguro, y no pecar de ladrón si estaba equivocado, decidió consultar al rey Childerico y que este decidiera.

Pero no llegó a su destino, pues cuando atravesaba bosque de Bienwald, cerca de Hoenau, le salieron al paso unos bandidos que con un golpe de hacha le asesinaron. El obispo de Worms, sede donde ocurrió el asesinato, intentó tomar el cuerpo para sepultarlo en su catedral, pero el cadáver se hizo extremadamente pesado y era imposible levantarlo. Y así estuvo hasta que el clero de Maastricht pudo llevárselo. Fue sepultado en la catedral de Maastricht, donde pronto recibió culto. Su sucesor en la sede, San Lamberto (17 de septiembre; 24, traslación a Lieja, y 31 de mayo, otra traslación; y 15 de mayo, todos los Santos Obispos de Maastricht) trasladó las reliquias a Lieja, donde se veneran.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo X. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 10 de septiembre además se celebra a 
Santas Menodora, Metrodora y Ninfodora, mártires.
San Salvio de Albi, obispo.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Gregorio, el encontrado.

San Gregorio de Osset, confesor. 9 de septiembre.

"In hoc tumulo iacet famulus Dei Gregorius, qui vixit annos PL MIN LXX, recevit in pace D. II. Nonas febr. Era D. LXXXII" (En este túmulo yace el siervo de Dios Gregorio , que vivió 70 años más o menos, partió en paz el día 9 de septiembre, Era de 542).

Esto anterior es lo único que con certeza podemos afirmar de San Gregorio, que murió en 504 (Era de 542) cercano a los 70 años. Su historia de culto y devoción comienza casi mil años después de su muerte, en 1460, cuando ocurrió la invención de las reliquias dentro de su sepulcro con la inscripción que encabeza el artículo, en Alcalá del Rio, pueblo cercano a Sevilla. De ella no se puede conjeturar que se trate de un santo, sino simplemente de un buen señor que se enterró allí. Pero la devoción popular es tozuda y quiso ver en el descubrimiento un signo milagroso y comenzó a venerar las reliquias. Los Reyes Católicos, impresionados por el hallazgo y por el clima de devoción popular, así como por los milagros que se contaban, construyeron una hermosa iglesia que aún se conserva y donde se veneran dichas reliquias hasta hoy.

Como siempre ocurre, la devoción popular quiso ir más allá y poco a poco fue rellenando datos legendarios, o tomados de otros santos para construir una "vita", la más destacada la escribió el Beato Diego José de Cádiz (22 de mayo), movido más por la devoción que por la investigación: Nació Gregorio en 472 y desde joven se dedicó a las letras, siendo versado en las Sagradas Escrituras y los Padres de la Iglesia. Era catequista y fue ordenado presbítero aún joven. Destacó en el ministerio de la predicación, especialmente frente a los herejes arrianos, a los que se enfrentó con sabiduría y celo apostólico. En esto en realidad se le confunde con San Gregorio Bético (24 de abril), que vivió un siglo antes) y sí que destacó por su combate contra el arrianismo. De hecho la obra "De Trinitate", contra los arrianos, la han achacado a la autoría de nuestro Gregorio osetano, sin razón alguna, pues se sabe que es de Gregorio Bético. Y más aún, de San Gregorio Bético llegan a decir que está enterrado en Alcalá del Río. Un lío, vamos.


Fuente:
-"Santos de la antigua Ossethania". R.P ANTONIO DE QUINTANADUEÑAS S.J. Sevilla, 2010.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Septiembre. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1863.


A 9 de septiembre además se celebra a  
Santos Gorgonio y Doroteo, mártires.
San Kieran de Clonmacnoise, abad. 
Santa Leticia de Ayerbe, virgen y mártir

jueves, 8 de septiembre de 2016

Adrián, el de Natalia.

La Traslación de San Adrián de Nicomedia, martir. 8 de septiembre.

Era Adrián ministro del emperador en la provincia de Bitinia y como los demás funcionarios, era pagano y adoraba a los dioses. Desatada la persecución de Maximiano, vio padecer el martirio a lo menos 23 mártires, que fueron mutilados cortándoles las lenguas. Se asombró Adrián de la paciencia y más aún, de la alegría de los cristianos al sufrir por Cristo, que no pudo menos que interesarse, y les preguntó: "Por el Dios que adoráis y por quien padecéis semejantes tormentos, os pido me digáis con toda verdad, ¿cuál es el premio que esperáis por padecerlos?" Y los cristianos, por misericordia de Dios, hablaron aún con las lenguas cortadas: "Lo que esperamos de premio es tanto, que ni lo vieron ojos, ni lo oyeron oídos, ni pudo caber en corazón humano; porque es un bien inefable que tiene Dios guardado para sus amigos". (Cf. 1 Cor 2, 9).

Apenas oyó esto Adrián, dijo al escribano del proceso: "Escribe mi nombre con los demás, porque quiero ser cristiano como ellos". Al saberlo el emperador le intentó convencer de su "locura" y como no pudo, le mandó encadenar y meter en la prisión. Allí fue a verlo su mujer Santa Natalia, (4 de marzo, 26 de agosto; 8 de septiembre, traslación, y 10 de diciembre) que era cristiana, aunque en lo escondido y catecúmena aún. Estaba la mujer muy contenta por la conversión de Adrián, le consoló, curó sus heridas y, besando sus cadenas, pidió recibiera la instrucción de los otros cristianos presos. Adrián no quiso que su esposa padeciera, por lo que le dijo: "Ve a casa, hermana mía, que llegando el tiempo de mi juicio, te avisaré para que te halles presente y veas mi fin". Como los demás cristianos, Adrián fue condenado a muerte, por lo que pidió, y obtuvo la gracia de despedirse de Natalia. Cuando ella lo vio aparecer en casa, pensó había sido liberado por su apostasía de la fe cristiana y se negó a recibirlo. Adrián le sacó de su error diciéndole: "Ábreme, hermana mía Natalia, que no vengo huyendo de la muerte, como tú piensas, sino a llamarte para que te halles presente a mi martirio, como te lo prometí". Entonces le abrió y con gran felicidad se abrazaron, y juntos volvieron a la prisión.

Maximiano mandó llamar a su presencia a todos los presos cristianos, algunos de los cuales tenían llagas ulceradas y podridas a causa de los grilletes. Maximiano volvió a insistir a Adrián que apostatase, y como no lo lograba, le mandó desnudar y azotar cruelmente. Y tanto lo hicieron, que antes se cansaban de azotarle los verdugos, que Adrián de alabar a Cristo. El emperador, cansado ya de verle derramar sangre mandó le encadenaran y enviaran a la cárcel otra vez. Se vetó la entrada a las mujeres de los presos, por lo que Natalia se cortó el cabello y se vistió de hombre y atendía a Adrián, y lo mismo hicieron otras mujeres.

Martirio de San Adrián.
A los pocos días, Maximiano mandó les quebraran las piernas si no sacrificaban a los dioses. Al ir a este definitivo martirio, Natalia pidió al verdugo que Adrián fuera el primero en ser martirizado, pues temía que la visión de la muerte de los demás, le debilitara a él y a ella misma. Y aún más, ella misma puso amorosamente los pies de su esposo en el yunque sobre el cual le triturarían pies y manos a Adrián. El verdugo cortó los pies, y Natalia, dijo a Adrián: "siervo de Cristo, si aún vives, extiende tu mano hacia mí". Él extendió la mano, ella la tomó y al ser cortada, la mantuvo junto a si misma, escondiéndola en su vestido. Finalmente, los 24 mártires fueron quemados, aunque una fuerte lluvia impidió que los cuerpos fueran calcinados y varios verdugos resultaron muertos por un rayo. Esa noche, los cristianos tomaron los cuerpos y los llevaron a Constantinopla, donde las enterraron y dieron culto. La mano de San Adrián la conservó Natalia con gran amor, y a Constantinopla la llevó igualmente cuando huyó de Nicomedia a causa de los requerimientos de matrimonio de un tribuno. Depositó la mano de Adríán junto a las demás reliquias y vivió dedicada a su culto. Cuando murió en la paz del Señor, fue enterrada por los cristianos junto a su marido y los demás mártires. 

El martirio de San Adrián se señala a 4 de marzo, habiendo ocurrido sobre el año 300. La memoria de Natalia es a 26 de agosto, mientras que el 10 de diciembre aparece junto a Adrián, pero algunas iglesias orientales los conmemoran a ambos el 4 de marzo. El Martirologio Romano señala también a 8 de setiembre la traslación de las reliquias a la iglesia de San Adrián, en Roma, en la Curia Iulia. Esta iglesia fue edificada por el papa Honorio I en 630 y él mismo recibió las reliquias de Adrián y Natalia y aunque ha sufrido reformas, abandonos y más reformas, aún puede venerarse las santas reliquias. 

Otra parte de las reliquias de San Adrián fueron donadas por Juan VIII al monasterio de San Pedro de Estonca. En el monasterio de San Claudio de León, se conservarían un brazo de Adrián y uno de Natalia. Por otro lado, reliquias suyas había (¿o hay?) en una antigua abadía, cerca de Oviedo, otras en Balneare, cerca de León y otras más Cellas, cerca de Lisboa. Un hueso de cada santo se venera en La Losilla, España, provenientes del monasterio benedictino que allí hubo, ubicándose la arqueta del siglo XII en el Art Institute de Chicago. La iglesia de Hainaut, Bélgica, dice tener los cuerpos enteros, donados ¡por familiares descendientes de Adrián! La mandíbula y parte de un brazo, estarían en Colonia, mientras que Praga tiene el cuerpo entero, menos un brazo (según dicen allí, es el que se quedó Natalia, pero esto fue solo una mano). En Gante tienen un cuerpo, una cabeza hay en Bolonia, un brazo en Lobbes, parte de un brazo en Floreffe, un diente en Flandes, algunos huesos en Agincourt, otros en Douai, y otros más en la catedral de Brujas y en la iglesia jesuita de Mecheln. Y, para completar, Enrique II, emperador de Alemania, afirmaba usar la espada que había sido de San Adrián.


A 8 de septiembre además se celebra a 
Nuestra Señora de la Caridad.
San Sergio I, papa
Beato Alain de la Roche, presbítero dominico

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...