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jueves, 14 de mayo de 2015

Santos calumniados

A lo largo de la historia de la Iglesia, muchos santos han sufrido el estigma de la calumnia, empezando por Cristo, modelo de los santos. Son la calumnia y el falso testimonio de los más dolorosos tormentos que puede recibir alguien, porque atacan donde duele mucho: al buen nombre y la honra. Curiosamente, muchos estaríamos dispuestos tal vez a dar la vida por Cristo, pero no soportaríamos una calumnia, ni un pequeño falso testimonio. Muchos santos han visto su nombre enlodado, a veces por quienes más debían considerarles u obedecerles. Algunos han pagado con su vida su indefensión y su confianza en Dios, que siempre saca a la luz la verdad. Veamos algunos ejemplos, pocos realmente, entresacados de la multitud de hermanos nuestros del cielo:


Santa Irene de Portugal.
I. Los que perdieron la vida por las calumnias:
Dejamos de lado muchos mártires de las persecusiones generalizadas y organizadas, desde las romanas hasta las de hoy, porque en la mayoría de los casos se basan en calumnias: que si los cristianos comían niños y adoraban un burro, que si conspiraban contra el gobierno, que si eran enemigos de los emperadores y reyes, o de la República, que si eran enemigos de la libertad, etc., etc. Por eso solo ponemos aquí casos concretos: 

Santa Argyra, esposa: Un turco que la pretendía, la acusó ante su padre de haberlo seducido. Llevada a juicio, el turco sobornó a los testigos para que le apoyaran. Su marido la defendió y apeló, pero infructuosamente, fue condenada a cadena perpetua, y vivió en la cárcel durante 17 años. Murió de los padecimientos en la cárcel. 5 de abril. 

Santa Calíope, virgen: un joven pagano que la pretendía, al verse rechazado, la acusó de blasfemar contra los dioses. Aunque se defendió de la injusticia, fue apresada, torturada y sufrió el martirio. 8 de junio. 

San Ceteo de Amiterno, obispo: fue acusado de haber entregado la ciudad a los longobardos y lo arrojaron a un río. 13 de junio. 

Santos Dasio, Zótico y Cayo de Bitinia, esclavos: acusados falsamente de haber incendiado el palacio de Diocleciano, fueron arrojados al mar con una piedra atada al cuello. 21 de octubre. 

Santa Elin de Sköfde, viuda: Fue una mujer piadosa que dio todos sus bienes a los pobres y al marido de su hija, un hombre malvado, al que sus propios esclavos asesinaron. Al ser interrogados, culparon a Elin, diciendo que esta les había obligado a matarlo. Entonces fue asesinada por los familiares del yerno. Abogada contra las calumnias. 31 de julio. 

Santa Irene o Iria de Portugal, virgen: el monje Remigio, su preceptor, intentó hacerla su amante y ante la negativa de Irene, la envenenó, haciendo le creciera un enorme vientre, para acusarla de estar embarazada, mientras engañaba a todos con una supuesta vida virtuosa. Un pretendiente al que ella había rechazado a causa de su voto de virginidad, se sintió burlado y mandó asesinarla. Ante los suscesos milagrosos en torno a las sants reliquias de la mártir, Remigio y el asesino confesaron su culpa e hicieron penitencia para siempre. Es abogada de la buena fama y nombre. 20 de octubre. 

San Magno, príncipe: fue acusado ante el rey de Noruega de pretender invadir el país para implantar la fe cristiana. Para probar su inocencia, se presentó desarmado ante dicho rey deseando la paz, pero este lo mando a asesinar a traición. 16 de abril. 

Santos Esteban y Ana de Auxentio: ella era viuda y discípula de Esteban, el cual, por oponerse a la destrucción de iconos, fue calumniado de mantener relaciones sexuales con Ana, quien vivía en contemplación en un monasterio femenino vecino. Como ella defendiera vehementemente la falsedad de esta acusación delante del pueblo, las masas se apoderaron de ella, la desnudaron en público y la azotaron hasta la muerte. Esteban sería desterrado y luego, como siguiera defendiendo las sagradas imágenes, fue linchado públicamente. 28 de noviembre. 

Santos mártires de Alejandría: contra los que un adivino difundió calumnias atribuyendo a los cristianos las desgracias que acontecían a la ciudad y a sus habitantes. Entre ellos están los santos Serapión, Quinta, Metrano y la anciana diaconisa Santa Apolonia. 9 de febrero. 

Los mártires de Lyon
Santos mártires de Lyon: fueron perseguidos y detenidos con la calumnia de que celebraban orgías sangrientas y practicaban el canibalismo –interpretando mal la Eucaristía con toda intención-, acusación que sólo fue una excusa para la persecución. Entre ellos destaca la afirmación de Santa Blandina, “nosotros nunca hemos hecho nada malo”, constantemente repetida durante los tormentos. 2 de junio. 

Santos Protomártires Romanos: fueron acusados, por Nerón, de haber incendiado la ciudad y fueron martirizados de diversas maneras. 30 de junio. 

Beato Ricardo Herst, padre de familia: fue acusado falsamente de un homicidio, pero en realidad lo ahorcaron por su fe en Cristo. 29 de agosto. 

Beato Roberto Drury, presbítero: fue acusado injustamente de participar en una conjura contra el rey Jacobo I, y ahorcado en Tyburn. 26 de febrero. 

Santa Sara de Antioquía: Su marido la acusó de adúltera al saber que Sara había bautizado a sus hijos. El tribunal la acusó de adulterio con los cristianos, a lo que ella se defendió negando que los cristianos cometieran adulterio. Aún así fue quemada viva junto a sus dos hijos.  12 de septiembre y 1 de enero.

Santas Tárbula y compañeras: Junto a otras cristianas era esclava de la emperatriz. Rechazó las propuestas matrimoniales de un pagano, y la calumnió acusándola de envenenar a la emperatriz, a la sazón enferma. Todas fueron serradas vivas. 22 de abril. 

Beatos Agatángelo y Casiano, capuchinos: eran misioneros en Etiopía, y fueron calumniados tanto por los misioneros protestantes como por los ortodoxos, de espiar para el dominio inglés, más que de evangelizar. Fueron ahorcados como traidores. 7 de agosto. 

II. Los que se libraron de las calumnias por milagros o defensa propia: 
En estos casos, la narración de la calumnia busca resaltar más la santidad. Como muchas de estas “vitae” están escritas tiempo después del tiempo del santo, y forman parte de la leyenda, tal vez se ha recurrido a un acontecimiento milagroso para, como decía, resaltar la virtud; que ya sabemos que a los antiguos (y a muchísmos modernos) un santo sin extravagancias no les da a santo. En los otros casos recurren a la sagacidad para demostrar su inocencia, dejando en evidencia a los calumniadores: 

San José, "el Casto: La mujer de Putifar, su amo, le pretendía sexualmente, pero José se negaba, por lo que ella le acusó de intentar forzarla. José fue encarcelado, pero se ganó la confianza del carcelero y sus dotes de intérprete de sueños llegó a oídos de Faraón, que mandó librarle y colmarle de bienes, haciéndole oráculo suyo. 8 de marzo (Iglesia copta el 3 de febrero, Etiopía el 26 de mayo y el 31 de julio, con su esposa Santa Aseneth).

San Bricio de Tours, obispo: una monja dio a luz a un niño, y acusó al santo de ser el padre. Cuando el niño fue llevado a Bricio, el santo preguntó al niño, de un mes, si esa acusación fuera cierta. El niño dijo: “no”, pero la gente no se convenció y conminó al santo que le obligara a decir quién era el padre. Bricio se negó a realizar el milagro, para no desvelar al hombre, y fue depuesto de su sede. 7 años pasó en el exilio, hasta que luego de dos obispos, regresó a reclamar su trono episcopal. Como no había pruebas de su culpa, fue repuesto en su cargo, considerándolo vilmente calumniado. 13 de noviembre. 

San Guillermo de Monte Vergine, abad: fue calumniado de impuro por consejeros del rey, que para probar su pecado, le enviaron una joven hermosa a que lo tentara. El santo, avisado por revelación de esto, dijo a la chica “Ven a verme de noche”. Contentos sus calumniadores acompañaron escondidos a la joven, que al llegar a la ermita del santo, vio un fuego encendido, al que Guillermo entró, sin quemarse, para probar su virtud. 25 de junio. 

San Lupo de Sens
San Lupo de Sens, obispo: Su piedad, dulzura, y celo despertaron envidia en nobles y eclesiásticos, que le acusaron de ser amante de Verosa, la hija del anterior obispo. Avisado Lupo por un amigo, llamó a la doncella, la besó en la frente diciendo: “Las palabras negras de los hombres nada importan, cuando la conciencia está blanca”, dejando en la frente de Verosa una estrella resplandeciente. 1 de septiembre. 

San Macario el Viejo, abad: Una mujer le acusó falsamente de que haberla violado y hacerle un hijo, el santo fue arrastrado y apaleado, pero no se defendió. Su inocencia se demostró cuando la mujer empezó a parir y no pudo dar a luz hasta que reveló el nombre del verdadero padre del niño. 19 de enero.

San Marciano de Roma, presbítero: Por su penitencia y austeridad, los clérigos perezosos, vagos y corruptos lo acusaban de practicar el novacianismo. También le calumniaban por visitar a mujeres de mala fama, a las que convertía y encaminaba a la vida religiosa. El día de la consagración de la iglesia de Santa Anastasia en Roma, usó una casulla guarnecida en oro y piedras preciosas, que regaló a un pobre al terminar la misa. El emperador, envidioso, lo acusó ante el patriarca de avaricioso y amante de los lujos, por lo que el patriarca, para humillar al emperador, hizo desnudar a Marciano, y vieron todos que sólo llevaba su pobre vestido. 10 de enero. 

San Marcos de Lucera, obispo: fue acusado de impuro porque con él vivían dos chicas jóvenes para atenderle. El obispo le envió a buscar con dos diáconos, para juzgarlo. No bastó que Marcos hiciera un milagro para dar de comer a uno de estos diáconos llamado Vicente. Al llegar a Lucera, Marcos le pidió al obispo que orara con él y todos oyeron una música celestial, por lo que el obispo creyó en su inocencia. A la muerte de este, Marcos fue elegido obispo de Lucera. 14 de junio. 

San Narciso de Jerusalén, obispo: Tres clérigos disgustados con el rigor de su disciplina, contaron diversas calumnias sobre Narciso, llegando a jurarlas. El santo, que hacía tiempo anhelaba una vida de soledad, se retiró muchos años al desierto, donde vivió oculto. Se probó su inocencia cuando las desgracias llegaron a los calumniadores, uno fue quemado en su casa, otro atacado por la lepra, y el tercero perdió la vista, después de confesar la calumnia. 29 de octubre. 

San Nemesio de Alejandría: fue acusado falsamente de ladrón, enjuiciado y absuelto por falta de pruebas, pero después, cosas de la vida, fue apresado por cristiano y quemado junto ¡a unos ladrones! 10 de septiembre. 

San Teófilo el Penitente, archidiácono: por rechazar el obispado, y seguir siendo el administrador de los bienes de la iglesia, fue acusado de malversar los bienes eclesiásticos. El obispo sin investigar adecuadamente las acusaciones, concluyó que era culpable, y le privó de su cargo. Lamentablemente, Teófilo, en venganza, hizo un pacto con el demonio para que sus calumniadores fueran descubiertos. Arrepentido de ello, hizo penitencia toda su vida y al final de esta, la Virgen María le confirmó que había sido perdonado. 4 de febrero. 

Santa Cunegunda, emperatriz: Su virtud fue puesta en entredicho y se le sometió a la prueba del fuego, que consistió, en su caso, en caminar sobre rejas de arado ardientes, de las que salió ilesa. 3 de marzo. 

Santa Eugenia-Eugenio
enseña sus pechos.
Santa Eugenia-Eugenio de Roma, virgen y mártir: Vestida de monje vivía en una comunidad monástica, pero una mujer que se enamoró de su belleza, al verse rechazada, la acusó de que el "monje" Eugenio la había violado. Llamada ante el juez, Eugenia tuvo que descubrir su pecho femenino para demostrar la calumnia de la que era objeto. Pero como era cristiana, igualmente fue apresada y martirizada. 25 de diciembre. 

Santa Hildegundis (José) de Shönau, cisterciense: Vestía de hombre en sus pregrinaciones, para poder protegerse mejor. En un bosque de Ausburg fue sorprendida por un ladrón que pretendió robarle, pero al momento llegaron unos soldados, y el ladrón ¡que listo! la acusó a ella de robarle sus pertenencias, señalando el hatillo de Hildegunda. Oídos los dos y no sabiendo quien decía la verdad, se decició someterlos a la prueba del fuego. Ambos caminaron sobre hierros incandescentes, y huelga decir que el ladrón terminó asado e Hildegunda corrió sobre ellos, como si nada. 20 de abril.

Santa Tecla de Iconio: fue acusada de adúltera por su propia madre ante el tribunal de Iconio por haberse hecho discípula de San Pablo. Aunque se defendió, fue aún más injuriada por su madre ante el prefecto. Este determinó que debía ella quemada viva, martirio del que salió ilesa. Por segunda vez la caumnió un tipo que intentó forzarla, diciendo que había sido ella quien le había seducido. Fue condenada a las fieras, pero éstas la respetaron. 23 de septiembre. 

Santos Isidro y María de la Cabeza, esposos: Isidro fue acusado de vago ante su señor, por orar durante horas y no trabajar, el milagro de los ángeles arando puso a prueba su inocencia. María fue calumniada de tener un amante con el que veía en una ermita, Isidro dudó y la siguió, para contemplar avergonzado que se dirigía allí para limpiarla y cuidar de una imagen de la Virgen. El santo, 15 de mayo. Ella, 9 de septiembre. 

San Auxencio de Bitinia, eremita: fue acusado de seguir la doctrina eutiquiana, pero se defendió brillantemente y fue absuelto. 14 de febrero. 

San Juan de la Cruz, carmelita: Esta es buenísima; una mujer se le plantó delante en plena calle con un chiquillo, gritando que él era el padre. El santo, calmado, le preguntó la edad del niño, que resultó ser más de un año. el santo dijo: "pues hijo es de gran milagro, porque en toda mi vida me acerqué por aquí y solo hace tres meses que aquí estoy". 14 de diciembre. 


III. Los calumniados, castigados y a veces ni resarcidos:
En este apartado hay, sobre todo, los fundadores o reformadores de Órdenes religiosas, que fueron perseguidos duramente por sus mismos religiosos, los obispos y la nobleza, todos ellos, por el resquemor que provocaba su santidad y celo, así como la envidia. Padecieron duras pruebas, y el denominador común es la no defensa o la defensa desde la humildad y la obediencia. En algunos casos la calumnia sobrepasó a su vida y no fueron esclarecidas hasta el proceso de canonización: 

San Alfonso María Liguori, obispo, Doctor de la Iglesia,fundador: se le acusó de cambiar las Constituciones de la Congregación después de aprobadas, de intrigar con la corte de Nápoles contra el papa. Pío VI lo expulsó de la Congregación junto a los que le fueron fieles. 1 de agosto. 

San Atanasio, Padre de la Iglesia: En el sínodo de Tyro, fue calumniado por los arrianos, pero fue defendido por San Pafnucio. 2 de mayo. 

San Bernardo Abad: Por su denuncia de la degradación cluniacense, el abad Pedro de Cluny respondió con calumnias y ofensas. 20 de agosto. 

San Calixto I, papa: fue acusado por Sabelio, de creer la herejía deísta. Además, San Hipólito difama a Calixto muchísimo. 14 de octubre.
San Cirilo de Jerusalén, obispo: Acacio, obispo de Cesarea, que le tenía envidia, le acusó, entre otras cosas, de vender y dilapidar en provecho propio los tesoros de la Iglesia. La verdad salió a la luz cuando se supo que fue, en medio de una hambruna, que el santo vendió algunos vasos sagrados y telas preciosas para socorrer a los pobres. Aún así, por otras intrigas, Acacio logró que fuera depuesto de su sede. 18 de marzo. 

Santa Virginia Centurione, viuda fundadora: fue abandonada por sus religiosas y los benefactores. Apartada del gobierno, la enviaron a una casa de la congregación, prohibiendo a todos se hablara con ella. 15 de diciembre. 

San Edern de Bretaña, abad: tuvo que abandonar su monasterio acusado falsamente de robar una vaca. 26, 30 de agosto y 31 de diciembre.

San Enrique de Ossó, presbítero fundador: unas monjas calumniaron su obra, porque construyó un colegio en un pueblo, en el que ellas monopolizaban la educación de todos los niños. Detrás de ellas, había tres sacerdotes celosos de la obra apostólica del santo. El colegio del santo fue derruido y el santo calló, escribiendo a sus religiosas: "Hijas, no queráis ofender a Dios, nuestro Padre. Todos son unos santos. Todos queremos luchar sobre la verdad. La buena fe no se ha de perder". 27 de enero. 

San Euquerio de Orleans, obispo: fue desterrado por Carlos Martel a causa de calumnias de algunos envidiosos. 20 de febrero. 

San Gerardo María Mayela, religioso redentorista: una ex-monja que resultó embarazada vertió sobre él una calumnia de la que el santo no se defendió y tuvo que padecer mucho por ello, hasta que se supo la verdad. 30 de octubre. 

San Germán de Alaska, Patriarca: fue calumniado de sedicioso y traidor por el tirano Alejandro Baranov, por la compasión del santo hacia los aleutianos, a los que dicho tirano consideraba borrachos, levantiscos y peligrosos. 24 de septiembre. 

San Gregorio de Tours.
San Gregorio de Tours, obispo: Riculf, secretario Bertrand, obispo de Burdeos, acusó a Gregorio de correr la voz de que Bertrand vivía en adulterio con la reina. Gregorio respondió que nunca había imaginado tal cosa del obispo y la reina. El rey Chilperico reconoció la gravedad, pero como el acusador había huido, se conformó con el juramento de Gregorio. Aún así Chilperico repudió a su esposa. Al final el acusador fue hallado y, sin juicio, fue torturado en la rueda, y colgado de un árbol con las manos atadas a la espalda. La cosa no está clara, este rey sólo quería deshacerse de su mujer. 17 de noviembre. 

San Ivo de Chartres, obispo: fue acusado ante el legado papal de simonía, por haber comprado el obispado de Chartres. El santo se defendió recordando su oposición a recibir tal obispado, y acusando a los clérigos y canónigos de ser ellos los que cobraban por participar en cada celebración, bajo el pretexto de limosnas (hasta cobraban el papel usado en las actas de las consagraciones episcopales o religiosas). Ivo quedó limpio, y los clérigos regañados, pero la cosa parece que no surtió mucho efecto, vamos, digo yo. 23 de diciembre. 

San Jerónimo, Doctor de la Iglesia: Primeramente fue estimado en Roma, pero su aspereza, su desprecio abierto para las comodidades, intrigas y mezquindades de algunos de los clérigos, así como su influencia en nobles damas romanas como Marcela, Lea y Paula, le hicieron presa de un odio tal, que le afectaron mucho, incluso exteriormente, llegando a resentirse su salud. Todo fue peor luego de la muerte del papa San Dámaso (11 de diciembre), su defensor. Jerónimo salió de Roma llamándola  tierra extraña". 9 de mayo y 30 de septiembre. 

San José Benito Cottolengo, presbítero fundador: le llamaban iluso, loco, pedigueño. Sus superiores y compañeros de congregación, siendo él el fundador, le hicieron la vida imposible, sobre todo sospechando del rápido crecimiento de su obra. Le clausuraron su obra, dejando en la calle a sus enfermos y junto a sus religiosas se fue a los lazaretos. 30 de abril. 

San José de Calasanz, presbítero fundador: Llegaron a tenerle por loco, por destructor de la Orden que él mismo había fundado, fue apartado de todos los cargos, incluso lo escondían en armarios cuando los visitadores iban a los colegios. 25 de agosto. 

San Juan Bautista de la Salle, fundador: Un sacerdote le atribuyó errores económicos ajenos y lo destituyeron del cargo de Superior su propia congregación. El objetivo de este sacerdote era dominar a los Hermanos de La Salle. 7 de abril. 

San José María Escrivá de Balaguer, presbítero fundador: fue acusado de herejía, de que su obra era cismática, de perseguidores de la Iglesia y que buscaba remover la vida religiosa para destruirla. 26 de junio. 

San Juan Bosco: le calificaban de loco, hereje, contrarevolucionario. Su benefactora le retiró la ayuda porque no se amoldaba a su idea de colegio ni obra piadosa. Le llegaron a prohibir confesar y predica. La razón era su método educativo, totalmente nuevo que despertaba sospechas. 31 de enero. 

San Juan Crisóstomo, Padre de la Iglesia: fue acusado por la emperatriz Eudoxia, de haberla llamado “Jezabel”, basándose en un sermón del obispo contra la malicia y vanidad de las mujeres de Constantinopla. Fue desterrado y perseguido. 13 de septiembre. 

San Juan de Ávila, presbítero: fue acusado injustamente de herejía ante la Inquisición y encarcelado. Le insistió a los inquisidores que tachasen los nombres de los testigos en su contra, porque no quería que la historia conociese aquel pecado que habían cometido contra él. Curiosamente fue aquí donde escribió su más elevada doctrina. 10 de mayo. 

San Juan de la Cruz, carmelita: Calumniado por los carmelitas calzados como díscolo, desobediente y soberbio, fue encarcelado hasta que escapó. Siempre disculpó siempre a los frailes, que le sometieron a múltiples vejaciones, como permanecer de rodillas comiendo pan y agua mientras los demás comían. Preguntado el santo sobre esto, respondió: “lo hacían por entender que acertaban”. Sus propios frailes descalzos tampoco se lo hicieron más fácil, le trataron duramente y a punto estuvieron de quitarle el hábito y echarlo de la orden. 14 de diciembre y 24 de noviembre. 

San Luis María Grignon de Monfort, presbítero: Además de ser acusado de jansenista y tener prohibida la entrada a varios templos y predicar en varias diócesis, cuando levantaba un calvario monumental en Ponteacheau, fue acusado de levantar una fortaleza para resguardar a los ingleses si atacaban Francia. Luis XIV, mandó demoler todo el conjunto y el obispo le prohibió ejercer su ministerio en toda la diócesis. Al menos su principal detractor se arrepintió luego de la muerte del santo, diciendo: “Ya veis, yo no entiendo de Santos”. 28 de abril. 

San Marcelino, papa: Los donatistas corrieron la voz de que habían ganado al santo para su herejía, calumniándolo. Fue defendido vigorosamente por San Agustín. 26 de abril. 

San Pedro de Kiev, obispo: Antonio, Obispo de Tver, hijo del príncipe de Lituania, celoso por la elevación de Pedro, simple monje, al arzobispado de Kiev,  le difamó sobre su vida privada. Se reunió un sínodo y el santo dijo: “Una gran tormenta se cierne contra la nave de Iglesia. Tiradme la borda, yo soy un don nadie, si sólo se producirá la calma si así lo hacéis”. La falta de pruebas y la vergüenza de Antonio lograron alcanzar la verdad. 24 de agosto. 

San Pío X, papa: Siendo Obispo de Mantua un comerciante ofuscado por la prédica del santo sobre la humildad, la vanidad de la riqueza, difundió un folleto con varias calumnias. El santo se negó a llevarlo a los tribunales, pero contestó que necesitaba más oraciones y penitencias que castigos. Más aún, cuando el comerciante se arruinó, el santo fue el primero en enviarle una ayuda, prohibiendo que se supiera era suya. 21 de agosto. 

San Vicente de Paúl, presbítero fundador: Fue calumniado duramente ante la reina Ana de Francia, por oponerse al nombramiento de un candidato inadecuado a ser obispo. La reina le conminó a defenderse y el santo sólo dijo: “Majestad, cosas peores han dicho de mi Salvador". 27 de septiembre. 

Santa Aldegunda de Maubeuge, abadesa: Por su pureza y austeridad fue calumniada, muriendo así, hasta que el tiempo puso las cosas en su sitio. 30 de enero. 

Santa Coleta de Corbie, abadesa: Por su tesón en reformar los monasterios de clarisas en toda Francia, sujetándolos a mayor rigor y cumplimiento de la Regla, se le acusó de herejía y falta de castidad, pero no se arrendó y siguió adelante. 6 de marzo. 

Santa Eudoxia de Heliópolis
Santa Eudoxia de Heliópolis: Luego de ser prostituta y convertirse, fundó una comunidad monástica donde vivía en oración y penitencia. Algunos habitantes de la Heliópolis, la acusaron de mantener sus riquezas y placeres, de vivir cómodamente y no tributar al Imperio. Aunque se comprobó que las acusasiones eran falsas, sufrió el martirio posteriormente a causa de Cristo. 1 de marzo.

Santa Genoveva de París, virgen: fue calumniada ante San Germán (28 de mayo), a pesar de sus muchas obras caritativas; pero el obispo no hizo caso nunca y la veneró como santa ya en vida. 3 de enero. 

Santa Hermione de Éfeso: Su leyenda la hace hija del diácono San Felipe (6 de junio, 11 y 14 de octubre; 1 de mayo, Iglesia Griega; 27 de octubre, Iglesia Etíope), y médico, que atendía a los enfermos pobres. Fue acusada por los médicos de Éfesode robar, envenennar y hechizar a sus enfermos. Aunque fue liberada, sufrió posteriormente el martirio por Cristo. 4 de septiembre.

Santa Lidwina de de Schiedam: fue calumniada de farsante, iluminada y de fingir que sólo se alimentaba de la comunión. Fueron personas celosas del influjo espiritual que la santa tenía en sus numerosos visitantes por su heroísmo, paciencia y palabras encendidas de amor a Dios, siendo una fuente de inspiración para su entorno. 14 de junio. 

Santa María Micaela del Stmo. Sacramento, virgen fundadora: los sacerdotes madrileños y algunas damas nobles, envidiosas de su obra caritativa la acusaron de ir por las noches a bailar de incógnito, que comulgaba todos los días (impensable en su época), que traficaba con sus jóvenes acogidas. En una ocasión un sacerdote llegó a abofetearla y, cosas de la vida, luego ella lo libró de los tribunales eclesiásticos cuando este quiso huir a Francia con una mujer. Varios obispos la rechazaban, se burlaban de ella y quisieron manejar su fundación y economía, pero ella, aunque siempre humilde, mantuvo su obra. Su causa de canonización estuvo a punto de ser desestimada por todas estas y muchas más calumnias. 15 de junio. 

Santa Pulqueria, emperatriz: Calumnias y maquinaciones de su cuñada y un eunuco, lograron separarla de su esposo, Teodosio; y no sólo ella, sino también Ciro, un obispo, que llegó a ser depuesto de su sede de Constantinopla. 10 de septiembre. 

Santa Rafaela María del Sagrado Corazón, virgen fundadora: fue tenida por loca por sus propias religiosas, y acusada de llevar la Orden al fracaso, por lo que fue destituida y relegada al olvido. 6 de enero. 

Santa Teodora-Teodoro, ermitaña: vivía como hombre en un monasterio masculino y fue acusada por una mujer de tener un hijo con ella. Fue expulsada del monasterio junto al niño, al que educó como suyo. Esto mismo se lee de Santa Marina-Marino. 11 de septiembre.

Santa Teresa de Jesús: calumniada hasta la saciedad por superiores/as, religiosas, pueblo, nobles… y siempre por lo mismo: La santidad y la virtud escuecen, por lo tanto, hay que denigrar a la persona. Se ensucia lo que se envidia. Pero dos acusaciones son más sonadas: La primera, por parte de una novicia sevillana a la que despidió del convento. La acusó a la Inquisición de visionaria e iluminada, de hacer ceremonias extrañas. Salió absuelta y con licencia para escribir. La segunda, por asunto de una herencia de su sobrina Teresita, que vivía con ella en Ávila. Su otra sobrina, María Bautista, quería la herencia para su Carmelo, mientras que la santa ordenó fuera para el Carmelo donde Teresita profesaría, como manda la Regla. Otra vez, al empezar su  obra fundacional, en la iglesia de Santo Tomás de Ávila, un predicador, dirigiéndose a ella, dijo en el sermón “hay monjas que salen de sus monasterios a fundar nuevas órdenes y esto para tomarse sus libertades". 15 de octubre y 26 de agosto. 

Santa María de la Cruz (Juana Jugan), fundadora: es un caso supremo de injusticia, que merecería reseña aparte. Fue suplantada como fundadora por un sacerdote que la destituyó y se hizo pasar como fundador de la Congregación. Falsificó la historia, intentando hacer creer a todos que Juana había sido la tercera religiosa en incorporarse, llegó incluso a manipular el documento aprobatorio del obispo, tachando palabras y corrigiéndolo. Juana nunca reclamó ni dijo la verdad. 29 de agosto.

Beata Catalina Mattei, virgen dominica: por su poca salud fue calumniada toda su vida por sus propias hermanas de hábito como perezosa y falseadora, a esto contestó con su caridad y sus virtudes. 4 de septiembre. 

Beata Columba Gabriel, abadesa: fue calumniada de faltar a la Regla benedictina. Tuvo que irse a Roma, donde, viviendo en absoluta pobreza fundó las Hermanas Benedictinas de la Caridad, para jóvenes obreras. 24 de septiembre. 

Beato Francisco de Jesús, María y José Palau, presbítero carmelita: soportó persecuciones y fue acusado falsamente, por parte de las autoridades, de traición. Fue relegado a un solitario peñón de Ibiza. 20 de marzo y 7 de noviembre. 

San Cirilo de Alejandría, obispo y Doctor de la Iglesia: Su mayor calumnia, atenazada hoy en día, se refiere a ser el instigador del asesinato de Hipatia, la astrónoma alejandrina. El escritor Damascio, en una apología del paganismo antiguo y del neopaganismo del siglo V, llamada “Vida de Isidoro”, estando exiliado en Persia, le atribuyó el homicidio sin más fundamento que sus propias conjeturas. Hay que decir que Cirilo era su gran rival en la apología del cristianismo y una visión cristiana del mundo, la filosofía y la religión. La mejor prueba contra la acusación es la homilía, perfectamente conservada, del Domingo de Pascua de 419, en la que San Cirilo, reprueba el crimen de Hipatia, amonestando a los cristianos que habían participado junto a la plebe en la revuelta que dio lugar a la muerte de la filósofa. 27 de junio.

1 comentario:

  1. Sí. Gracias!

    Que todos estos Santos rueguen por nosotros ante Nuestro SEÑOR. San Martín de Porres ruega por nosotros.

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