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martes, 9 de marzo de 2021

Hermanos, mártires y no legendarios.

Santos Cancio, Canciano y Cancianilla, mártires. 9 de marzo, 31 de mayo; 13 de abril, Invención de las reliquias; 1 de abril, traslación de las reliquias a Hildesheim. 

Su culto en Aquae Gradatae, Italia, es antiquísimo, datado casi desde el tiempo del martirio a tenor de la lápida laudatoria de su martirio que se venera en Isonzo. La leyenda ya es otra cosa. Según esta, los tres eran hermanos y de la casta de los Anisios. Habiéndose convertido al cristianismo por la predicación de su tutor San Proto, huyeron de Roma al iniciarse la persecución de Diocleciano, luego de vender todas sus posesiones en favor de los pobres y los presos. 

Fueron capturados en Aquae Gradatae, Aquileia, donde fueron decapitados por Cristo, junto a su mentor, en el año 290, gobernando Sisinio. Su sepultura fue venerada en secreto por los cristianos durante unos 50 años, hasta que, llegada la paz de la Iglesia, se edificó una basílica en su honor, a mediados del siglo IV. En el siglo V San Máximo de Turín (25 de junio) les dedicó un hermoso sermón, lo cual nos habla también de lo antiguo del culto. En el altar mayor de su basílica reposan la mayor parte de sus reliquias, y otra parte se trasladó en el siglo XI a Hildesheim, donde gozaron de gran culto. 


A 9 de marzo además se recuerda a:

San Bosa de York,
obispo
.
San Gregorio de Nisa,
obispo
.
San Bruno de Querfurt,
obispo mártir
.









MI LIBRO ELECTRÓNICO

"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

YA ESTÁ DISPONIBLE.


 

jueves, 12 de julio de 2018

"¡Grande es el Dios de Hermágoras!"

San Hermágoras de Aquileia, obispo y mártir. 12 de julio.


San Pedro ordena a Hermágoras..
Sus Actas son posteriores al siglo VI, y no tienen mucho valor, pero sí que demuestran lo antiguo de su culto. Todos los martirologios antiguos recogen su memoria.

Estas Actas dicen que, llegando a Roma San Pedro (29 de junio, martirio; 18 de enero, Cátedra de Roma; 22 de febrero, cátedra de Antioquía; 1 de agosto, "Ad Víncula", 16 de enero, "ad Víncula" en la Iglesia oriental; 18 de noviembre, dedicación de la Basílica) dijo a su discípulo San Marcos (11, Iglesia griega, y 31 de enero, traslación de las reliquias a Venecia; 9, 25, y 30 de abril, Iglesia Copta; 25 de junio, invención de las reliquias, 23 de septiembre, 3 Octubre, 8, y 30 de octubre, Iglesias Orientales): "Ve a la ciudad llamada Aquileia y allí encuentra un joven llamado Alulf, un leproso. Sánalo, pues por medio de ese milagro, muchos creerán". Este nombre que dan las Actas, es de origen lombardo, quienes no ocuparían Aquileia sino hasta el siglo VI, pero eso probablemente ni lo sabría quien redactó la leyenda, o tal vez sí, e intencionalmente apoya la causa lombarda en la región.


Y seguimos con la leyenda. Allá se fue Marcos, halló al leproso y le sanó en nombre de Cristo. Entonces muchos creyeron en Jesucristo. San Marcos predicó allí un tiempo, pero al cabo tenía que volver, así que los de Aquileia le pidieron un obispo y padre. Marcos eligió a Hermágoras, uno de los primeros en haber creído, conocido entre sus paisanos y erudito. Marcos lo llevó consigo a Roma, donde San Pedro le ordenó obispo y le envió de vuelta a Aquileia, siendo el primer obispo de toda la península itálica. Hermágoras predicó en toda la región y preparó a otros para que misionaran, alcanzando muchas conversiones, entre ellas las de las mártires Santas Eufemia, Dorotea, Tecla y Erasma (3 de septiembre).


Imperaba en aquellos tiempos Nerón, y su prefecto en Roma era (según un absurdo error de las Actas) nada menos que Agripa, sobrino de Herodes. Este comisionó a Sebasto, Gobernador de Aquileia, para que desarraigara la fe cristiana que ya se extendía demasiado por el imperio. Sebasto apresó a Hermágoras, le torturó en el potro y lo arrojó en una prisión. Pero esa misma noche una luz resplandeciente inundó la cárcel, sanando a Hermágoras y a otros cristianos presos y heridos. Entonces Ponciano, el carcelero, creyó en Cristo, fue bautizado y salió gritando por las calles: "Grande es el Dios de Hermágoras, venid a ver las maravillas que ha hecho". Y muchos corrieron a la prisión y pudieron comprobar como Hermágoras estaba limpio de toda herida. Allí realizó Hermágoras otros milagros, como sanar a un pobre loco, hijo de un tal Gregorio, quienes también creyeron.


Hermágoras bautizando.
Entonces el gobernador envió a un sicario de noche a la prisión para matar a Hermágoras, y a su diácono, Fortunato, que estaba con él. Fueron decapitados en el año 67. Sus reliquias se veneran en la iglesia dedicada a su memoria en Aquileia, bellísima y decorada con estupendos frescos del siglo XII. Un brazo se venera en Praga, donado por Carlos IV.



Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD.

A 12 de julio además se celebra a:



San Menou de
Quimper, obispo
.
Beato Andrés de Rinn,
niño mártir
.
San Lucio de
Cavargna, mártir
.
Nuestra Señora de Lure.







domingo, 11 de junio de 2017

"Lo que está reservado para nosotros es el cielo".

Santos Félix y Fortunato, hermanos mártires. 10 y 11 de junio, 14 y 19 de mayo.


Imagen venerada en Foggia.
Los dos vivieron a finales del siglo III, y eran cristianos reconocidos por su predicación y caridad. En 295 el emperador Diocleciano emitió un edicto de persecución, y a la provincia de Aquileia fue enviado el prefecto Eufemio, para hacer cumplir la ley. Apenas llegó a la ciudad, se dirigió al templo de Júpiter, donde organizó sacrificios, a los que debían ir todos los habitantes de la ciudad, sin excepción. De entre los cristianos, algunos fueron por miedo, otros por aparentar, algunos huyeron y seguramente lo más, se negaron rotundamente a participar en el sacrificio. Entre estos estuvieron nuestros santos que, no siendo de la ciudad, se presentaron allí aposta, como cristianos valientes. Eufemio entonces mandó que los apresaran y los llevaran a su presencia. Cuando los soldados les prendieron, los dos hermanos clamaron: "Tú, oh Dios, eres nuestro refugio de una generación a otra: antes de que los montes fueran elevados, o la tierra y el mundo fueran hechos, Tú eres Dios desde los siglos de los siglos. Amén." Luego les pusieron cadenas en el cuello, manos y pies, y así los presentaron ante Eufemio, y comenzó el interrogatorio.

Eufemio: ¿Cuáles son sus nombres?
Félix: Mi nombre es Félix, mi hermano se llama Fortunato y ambos somos cristianos.
Eufemio: ¿Eres natural de esta ciudad, o de dónde vienes?
Félix: Hemos venido a esta ciudad desde un pueblo vecino, no muy lejos. Vimos que el pueblo adoraba ídolos vanos, y resolvimos irnos a los bosques, prefiriendo estar con las bestias salvajes que con los idólatras.
Eufemio: ¿No has oído el edicto del emperador, que los que adoran a Cristo deben morir muertes dolorosas?
Félix: Lo oímos, pero obedecemos a un rey en el cielo, que no tiene comunión con los ministros de Satanás".

Eufemio mandó les azotaran con varas, a lo que los santos respondieron orando pacientemente. Eufemio les recriminó: "Estáis locos, los emperadores se irritan mucho contra los que invocan el nombre de Cristo". "Cuanto más ardiente es su ira" – replicó Félix – "más brillante es nuestra gloria". Eufemio se rió con sorna y les dijo: "Miserables, si ordeno que os corten las cabezas, ¿qué gloria ganaréis por eso?" Fortunato entonces le respondió: "La gloria que esperamos es espiritual, celestial, no es como la de este mundo, porque este mundo pasa, y toda su gloria; pero lo que está reservado para nosotros es el cielo, que es eterno. Es lo que Dios ha preparado para los que creen en Él. ¿Y qué sois tú y tus príncipes, y toda tu pompa y gloria, sino humo que es arrastrado por el viento?"

Entonces Eufemio, muy enojado, ordenó que los hermanos fueran atados al potro y les quemaran los costados con antorchas. Félix y Fortunato entonces alabaron a Dios: "Señor, Rey de los santos ángeles, envía al Arcángel Miguel para que nos ayude y confunda a todos los que adoran imágenes esculpidas, y se deleitan en dioses vanos. Que queden quebrantados, y nosotros seamos liberados. Nuestra ayuda está en el Nombre del Señor, que hizo los cielos y la tierra". "Estas son palabras vanas" – dijo Eufemio – "venid y sacrificad al gran Júpiter, y encontrarás verdadera salvación". Félix respondió: "Nuestra salvación es muy diferente de lo que prometes; Cristo es nuestra salvación". Entonces Eufemio mandó derramaran aceite hirviendo sobre sus estómagos, pero los santos no cejaron en su alabanza. Y el prefecto, exasperado por su resistencia, mandó a los verdugos que les rompieran las mandíbulas con mazas. Y Fortunato, mirándole fijamente, le dijo: "¡Oh, ministro del diablo, busca un tormento más salvaje si quieres!, pero sabe que el Ángel del Señor está junto a nosotros y alivia a nuestros miembros sufrientes". En ese momento un funcionario dijo a Eufemio: "De nada sirve intentarlo más, ordena pues que sus cabezas sean cortadas y termina este espectáculo, antes que el pueblo se soliviante". Y Eufemio dio la orden, y con un golpe de la espada, los dos mártires recibieron su corona.

Su nombre aparece inscrito en todos los martirologios desde el siglo IV. En algunos aparecen en diversos días, pero siempre se refieren a los mismos. Sus Actas son antiguas, aunque no originales, sino que presentan algunos añadidos. Aun así, se consideran auténticas. Una tradición posterior los hace oriundos de Vincenza, donde se venera su supuesta sepultura y reliquias, menos una parte que fueron donadas a Chioggia, cerca de Venecia. Otras reliquias se veneran en Abdinghof, Paderborn.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo VI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 11 de junio además se celebra a
San Achaz, niño.
La Traslación de San Gregorio Nacianceno.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...