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martes, 13 de marzo de 2018

¿Reclutar? Para Cristo, no para los hombres.

San Ansovino de Camerino, obispo. 13 de marzo. 

De su vida temprana nada sabemos, pues Egidio, su primer biógrafo, no aporta mucho. Sabemos que nació en Camerino, Umbría, y estudió en Pavía. Sobre los 20 años recibió la ordenación sacerdotal y una vez presbítero, se retiró a un lugar solitario de Castel Raimondo, cerca de Torcello, donde pronto se hizo famoso por su santidad y los milagros que obraba. Supo de él el emperador Ludovico Pío y le llamó junto así para ser su confesor. Sobre 820 fue elegido porel mismo monarca para ser obispo de Camerino. El santo se negó, y solo aceptó cuando logró eliminar la cláusula relativa al reclutamiento de soldados (esta era una encomienda obligatoria del obispo), por considerar que esa tarea era inadecuada para los hombres de Iglesia.

Fue ordenado obispo por el papa San León IV (17 de julio). Como obispo, Ansovino demostró ser un pastor sabio y prudente. Fue pródigo en su caridad, misericordia y en milagros. En 840 estaba en Roma cuando le llegó una fiebre que él supo le sería mortal. A pesar de sentirse muy mal, insistió en volver a su sede, para morir entre sus amados fieles. Llegó a su ciudad a inicios de marzo del mismo año, pudiendo aún otorgar una última bendición a sus fieles. Murió santamente el día 13 del mismo mes y año.

Su sepulcro aún es venerado por muchos devotos. Algunas biografías dicen fue legado del papa San Nicolás I (13 de noviembre) en el Concilio de Roma, pero eso es imposible, pues ese Concilio fue en 861 y el santo llevaba ya 20 años en el cielo. Se trata de otro Ansovino.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 13 de marzo además se celebra a





jueves, 9 de mayo de 2013

Beato Luis Rabatá, presbítero carmelita, tal vez no mártir.


Las fuentes más fiables que tenemos de nuestro Beato Luis Rabatá (8 de mayo) son los procesos canónicos de fama y virtudes con vistas a la canonización, que nunca llegó. De su infancia y juventud nada  se sabe, incluso el año de nacimiento es incierto, sobre 1443, en Erice, Catania. Nada conocemos de la familia, aunque los procesos hablan, por suposiciones de los testigos, que se educó en una familia muy cristiana, que le inculcó las letras y la piedad, pero vamos... Las primeras referencias dicen que profesó en el convento de La Anunciación de Trápani, donde fue ordenado sacerdote. Según testigos, fue un sacerdote ejemplar, caritativo. Gran predicador de la penitencia y la conversión, la misericordia divina y del juicio justo de Dios. No se sabe a ciencia cierta cuando fue nombrado prior de Randazzo, convento que pertenecía a la Reforma Calistiana, llamada así por haber sido aprobada por Calixto III en 1456.

Ayunaba, siguen los procesos, a pan y agua constantemente y, cuando fue nombrado prior, era en menor de todos, eligiendo los oficios más humildes y que otros rechazaban, incluso el de limosnero. cumpliendo fielmente el punto 15 de nuestra Regla, dada por San Alberto de Jerusalén (17 de septiembre y 8 de abril):
"Tú, hermano, y cualquiera que te suceda en el cargo de prior, recordad siempre y poned puntualmente por obra la máxima del Señor en el evangelio: 'El que quiera ser grande entre nosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo'" (Mt 20, 26-27: cfr. Mc 10, 43-44).

Promovió mejoras en la ciudad de Trápani, como mejorar el acceso a la ciudad, y algunos saneamientos. En este cargo de prior le llegó la muerte, por una herida en la frente causada por una flecha que le disparó Antonio Catalucci porque el Beato había reprendido públicamente las costumbres de su hermano, un religioso que provocaba escándalo en la ciudad con su conducta. Otra versión dice que fue porque el beato convirtió a la hermana de este Catalucci, que vivía como concubina de su propio hermano. Pero ni está claro esto, pues Luis, en los meses que duró la dolorosa agonía (la herida se gangrenó, pasando la infección al resto de la cabeza) no acusó a nadie, ni dijo la causa (tampoco desmintió que fuera Catalucci). Sólo decía, al ser preguntado sobre el agresor: "Dios lo perdona. Sea para gloria de Dios".

La versión que trascendió y que le canonizó fue esa: fue mártir por la conversión de sus fieles, y su iconografía lo ha consagrado como mártir, poniéndole la palma de martirio y la flecha en la frente como atributos típicos. Según Lezana, en su Analecta 503, el cuerpo fue llevado a la iglesia, y los funerales duraron tres días, en los que se observó la lozanía del cuerpo, la cauterización exterior de la herida, de la que quedó solo un punto como recuerdo. El cuerpo no despedía ningún olor. Se verificaron curaciones de fiebres, nervios, etc.

En 1553 se abrió un proceso informativo, y otro en 1573. En ellos se recoge este portento, que nos recrea nuestro viejo conocido del blog: “Flores del Carmelo”:
El Beato Ludovico Rabatá (...) para declarar el cielo su santidad, hizo una demostración bien rara, y fue, que habiéndose pintado un cuadro donde estaban los santos de la Religión, y no habiendo puesto en él al beato Padre, por la mañána apareció pintado entre los demás, con su diadema".
Urna relicario de Luis Rabatá
Gregorio XVI aprobó el culto local que se le tributaba el 10 de diciembre de 1841. El 6 de abril de 1842 se aprobó la oración propia, y el 11 de mayo de ese mismo año se le proclamó beato, permitiendo a los carmelitas celebrar su memoria el 8 de mayo. Lezana relata otros milagros, tomados, dice, de los procesos de 1573, obrados por medio de sus reliquias: Liberación de posesos, fiebres y parálisis desaparecidas. Siempre ha quedado la disyuntiva de considerarlo confesor o mártir, puesto que la causa ni el causante del flechazo están nada claras, por lo que su oficio hoy día es de Confesor, en los "calzados", mientras que los "descalzos" han omitido su memoria.

Sus reliquias se conservan en la Basílica de la Asunción de Santa María en Randazzo, y en Erice, su ciudad natal. Su cráneo, en el que es visible la herida, se muestra, junto a la flecha y la ballesta del asesino, en un relicario a la veneración de los fieles.


A 8 de mayo además se celebra a
San Miguel "in Monte Gargano".
San Gibrián de Reims, presbítero.
Nuestra Señora de las Escuelas Pías.
Nuestra Señora de la Estrella.

jueves, 15 de noviembre de 2012

Beato Ludovico Morbioli, carmelita



Bto. Ludovico Morbioli.
Anónimo boloñés del XVII
El pasado 14 de noviembre publicaba una larga lista de santos y beatos carmelitas, algunos de los cuales son legendarios o, si existieron, no fueron carmelitas sino por asociación. Entre estos últimos está el santo de hoy: 

Beato Ludovico Morbioli, terciario, penitente. 16 de noviembre (1)
Su vida en verso, incluyendo los detalles laudatorios y legendarios, la escribió el Beato Bautista Mantuano (17 de abril), General de la Orden. El Bautista Mantuano, llamado el Virgilio cristiano, por la calidad de sus composiciones poéticas, escribió una elegía de 496 versos, dirigida a Inocencio VIII, con miras a la canonización de Ludovico. Fue impresa en 1502 y abunda en milagros, llamamientos divinos, éxtasis, etc.

Nació Ludovico en Bolonia, en 1433, y sus padres se llamaban Francesco Antonio y Ángela (Inés la llaman otros). Esta familia, aunque originariamente estuvo relacionada con la nobleza paduana, la rama de Ludovico habría que clasificarla como clase media. Tuvo varios hermanos, uno religioso olivetano y los demás seglares. Fue educado en la piedad y las letras, como todos los jóvenes con posibilidades del momento. De joven, era de temperamento apacible, y muy estimado entre sus conocidos. Sus virtudes le hicieron perder el sentido de la humildad y la caridad, frecuentó malas compañias y comenzó una vida de placeres, vanagloria y despreocupación de lo espiritual. De ahí a convertirse en un seductor, borracho y pendenciero, no hubo más que un paso. Joven aún se casó con Lucía Tura, hija de un amigo de su padre.

Rincón donde dormía el Beato,
hoy oratorio
En 1462 se trasladan a Venecia, donde Ludovico enferma de gravedad, e ingresa en el hospicio de los Canónigos Regulares del Salvador, donde además de la salud del cuerpo, recuperó la salud del alma, al ver los ejemplos de caridad y aceptación de Dios, por parte de los enfermos. Recibe la gracia de la conversión y cambia de vida radicalmente. Regresa a Bolonia en 1470, totalmente diferente: Abandona a su mujer, y se retiró a un rincón de la casa Lupari, convertido hoy en capilla y hospital. Se pone un hábito marrón con una cruz al cuello y comienza una vida de peniencia, austeridad y predicación. Este hábito lo cambió con los años por uno blanco, lo que dio pie a la confusión iconográfica, propagada por los carmelitas, de presentarle con hábito marrón y capa blanca, haciéndole terciario de la Orden.

Su aspecto cambió totalmente: el joven hermoso y vanidoso se convirtió en un desarrapado barbudo y sucio. Empieza a mendigar y repartir entre los pobres, en pleno invierno duerme en las calles, y en verano desnuda su espalda y ora hasta que el sol llega a quemarle severamente. Ludovico, a lomos de un burro, predicó en Bolonia, Módena, Ferrara y otras ciudades, haciéndose acompañar de un crucifijo en alto, como un lábaro. Una de sus prácticas de devoción y predicación fue convertir a los condenados a muerte, a los que acompañaba hasta el momento de la muerte, hablándoles de la misericordia de Dios y la vida eterna.

En 1485 enfermó gravemente, y rechazó toda ayuda, y conocedor que Dios ya le llamaba predijo su muerte para el 9 de noviembre de ese mismo año, coo ocurrió, en Bolonia, en su ermita. Como gozaba de gran devoción entre sus conciudadanos, fue enterrado en la catedral de San Pedro de Bolonia. Pero, sin embargo, aunque con tuvo un culto sostenido, las reliquias se perdieron más de un siglo, y aparecieron en una profunda restauración de la catedral, entre 1566 y 1597.

Esta invención trajo un renacimiento del culto y en 1582, la archidiócesis lo introdujo entre sus beatos propios. En 1654 se inició el proceso formal de canonización, que nunca se terminó, así que su título de beato solo fue sancionado por la Iglesia local, como se usaba antiguamente y se ha retomado recientemente, con el pontificado de Benedicto XVI, reservándose al papa las canonizaciones. Entre los siglos XIX y XX hubo una profunda revisión de calendarios particulares, en el que para mantener el culto a un santo o santa, era necesario atestiguar más de 100 años de culto. Ludovico los tenía, y más también, así que en 1843 se ratificó su culto para la diócesis de Bolonia. Es aquí cuando los carmelitas lo reclaman como santo propio, erróneamente, y obtienen celebrar su memoria litúrgica con categoría de "simplex", o sea, lo que hoy se llama "memoria libre", y así estuvo hasta la reforma del calendario propiciada por el Vaticano II, en que fue eliminado del propio. 
(1) GB CHIZZOLA, Vita del beato Ludovico Morbioli, Bologna 1856.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...