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viernes, 22 de junio de 2018

"La Defensión de Santa Clara".

La Fiesta del Voto o Defensa de Santa Clara. 22 de junio.

La fiesta del Voto es una celebración anual que se da en Asís, conmemorando la retirada del ejército de Vital de Aversa, aliado del emperador Federico II, del asedio a la ciudad de Asís, atribuido a las oraciones de Santa Clara (11 de agosto, 22 de juno y 23 de septiembre, Invención de las reliquias), que aún vivía, y sus hermanas.

El emperador Federico II estaba en guerra contra el Papa, y aunque el Papa lanzaba excomuniones para que se retracte, el díscolo gobernante contrataba mercenarios mahometanos para hacerle frente, a quienes, por supuesto, no importaban las excomuniones de la Santa Sede. Es en ese contexto que se da el asedio de Asís, ciudad que estaba a favor del Papa.

En 1240, ese terrible ejército mahometano, asoló el valle de Espoleto, y las monjas que estaban en San Damián, que se encontraba fuera de las murallas de Asís, temieron lo peor. Acudieron, cual palomas atemorizadas a alrededor de la Madre Clara, quien se encontraba postrada; ella se sumergió en oración, ante el Esposo de su alma, oyó una voz que le decía, como respuesta a sus plegarias: "Yo siempre la defenderé". Por inspiración divina se hizo llevar a las murallas del monasterio, desde donde se divisaba todo el valle y con espíritu de oración, elevó el Copón con las Hostias consagradas, que llevaba entre las manos. Lo que cuentan las monjas testigos en el proceso de canonización que aún se conserva, es que el ejército huyó ante esa visión ¿Qué contemplaron en realidad? No se sabe. Solo que el Señor sí cumplió su promesa de salvaguardar a sus esposas y a la ciudad que las acogía. Esa es la razón porque en la iconografía se representa a Clara con la custodia (estéticamente más apropiada que el Copón que en realidad llevó en ese momento), pero sobre todo, por su gran fe en Jesús Sacramentado.

Pero eso no fue todo. Un año más tarde, en 1241, el ejército de Vital de Aversa esta vez, sitia la ciudad de Asís. Fueron varios días de asedio a la pobre comuna, en medio de los calores del verano, pues era junio; la población indefensa, solo esperaba la inminencia de un ataque. Y es cuando otra vez, la Madre Clara, recordando la promesa de su Divino Esposo, pide a las hermanas ayuno severo, penitencias y oración por la ciudad. La tensión de los días, se sintió más en el monasterio de San Damián, en el que las Damas Pobres, presididas por su Madre Abadesa con cenizas, penitencias, llantos, oraciones y ayuno a pan y agua, algunas incluso no probando bocado alguno, clamando por la salvación de la ciudad de Asís, y del Monasterio mismo, ofreciéndose ellas como víctimas de expiación.

Y es así, cuando, de la noche a la mañana, sin mediar enfrentamiento alguno, el ejército asolador levantó el campamento e inició la retirada. Cuando los guardias de las murallas de Asís, dieron cuenta a la población y a las autoridades de lo que había ocurrido, no lo podían creer. Inexplicablemente terminó el asedio a Asís. Las miradas y corazones agradecidos se volvieron al monasterio de las Damas Pobres, instituyendo desde entonces la llamada "Fiesta del Voto o de la promesa", para agradecer a las hermanas y a Clara, por su intercesión. Con el paso del tiempo, la fiesta se fue olvidando, y fue el alcalde de Asís Arnaldo Fortini quien era terciario franciscano, la restauró a inicios del siglo XX. La Madre María Victoria Triviño OSC, en su artículo "Santa Clara de Asís, fiestas, devoción y arte" describe así el rito anual:
"La comitiva se inicia en la Plaza de San Rufino donde estaba la casa natal de Santa Clara y se dirige a la Plaza del Común. Allí esperan las autoridades locales con los maceros del Ayuntamiento, llevando cirios para ofrendar a la Dama Pobre. Desde allí prosigue la comitiva hasta la iglesia de Santa Clara, donde rinden homenaje y depositan flores en la cripta, junto a la urna que contiene sus restos. De allí van al convento de San Damián. Como ya declina la tarde, el trayecto está iluminado a ambos lados con 'fiaccole' o antorchas de sebo. Llegados a San Damián celebran la Misa en la placeta". (M.M° Victoria Triviño OSC. "Santa Clara de Asís, fiestas, devoción y arte" 3.4. La fiesta del Voto).
Aunque la Madre Triviño consigna como fecha de la fiesta el 26 de junio, la conmemoración se hace el 22, como los consigna Fray Contardo Miglioranza. Para terminar podemos acotar que aunque el mundo actual mira a las monjas de clausura como seres aparentemente inútiles, el ejemplo de Santa Clara y sus hermanas y muchas otras santas nos demuestra lo contrario; algún día, cuando el Señor lo permita, nos daremos cuenta de la gran lluvia de gracias que caen sobre el mundo y la infinidad de males que se evitan gracias al poder de intercesión de estas almas consagradas y de la oración en general.
 

Paz y Bien. 
 
Prof. Germán Yactayo Andrade. OFS.

Fuentes:
-"Santa Clara de Asís. Vida y escritos". BAC 2014
-"Santa Clara de Asís". Fray Contardo Miglioranza Edic. Misiones Franciscanas Conventuales 1985.
-"Santa Clara de Asís, fiestas, devoción y arte". M. María Victoria Triviño. Artículo 2008.

A 22 de junio además se celebra a:

San Albano de Verulam,
protomártir de Inglaterra.
San Acacio de Armenia
y comp. mártires.
Santa Cristina de
Bretaña, virgen.

miércoles, 8 de agosto de 2012

De Santo Domingo y de albigenses

Pregunta: Por cierto, Ramón. ¿Sabes algo de esta pintura? No he podido descifrar el misterio. Facebook.

Respuesta: Gracias por confiar en que puedo ayudarte. Esta bella imagen (aquí podéis verla a mejor resolución) trata de un supuesto un milagro de Santo Domingo de Guzmán (4 de agosto; memoria para la Iglesia Universal; 24 de mayo, traslación de las reliquias; 15 de septiembre, aparición de la imagen de Santo Domingo "in Soriano").

Nos dice el “Sacro Diario Dominicano” (que lo toma de “Vida del glorioso padre, y patriarca Santo Domingo de Guzmán”, de Francisco de Posadas) que, ante la amenaza de los albigenses, que “habían envenenado estas tierras [Francia] hasta meter los tósigos en las entrañas de los que nacían, madrugando tanto la malicia que antes asomaba la ceguedad que la razón”. Los herejes “afectaban santidad, engañando al vulgo (…), tenían pacto con el demonio y por arte suyo andaban sobre las aguas a la vista de aquella gente que, embobadas con aquellos milagros aparentes recibían sus engaños como doctrinas celestiales”. En fin, que esta “vitae” no escasea en adjetivos para los albigenses.

Pues resulta que llegado Santo Domingo a Tolosa, región fuertemente albigense, vio a unos de estos paseándose sobre las aguas de un río, y a cientos de gentes oyendo su prédica; se fue a la iglesia cercana y, tomando una forma consagrada, la puso en una custodia, se fue al río y dijo al demonio que poseía al hereje: “yo te conjuro por este Señor que traigo en mis manos, que te apartes de ellos, para que se manifieste la verdad”. Y, ante el asombro de todos, lanzó la custodia al río. No más se hundió el Sacramento en el agua, los albigenses fueron tragados por el río y se ahogaron, demostrando la falsedad de su "santidad" y doctrina.

Entristecido Domingo, por haber echado al Señor al río, pasó toda la noche llorando. Quiso Dios consolarle, al otro día al entrar a la iglesia, vio sobre el altar el mismo ostensorio con la misma forma y Dios le reveló que apenas el Sacramento tocó el agua, habían bajado unos ángeles que sacaron la custodia del río y la mantenían, invisible, sobre la multitud.

Está claro que la leyenda tiene un claro mensaje aleccionador y catequético, forman parte de la multitud de leyendas que suelen aplicarse a los santos misioneros (dominio de la naturaleza, portentos, demostraciones ante paganos, judíos o herejes).

Y quedamos a la espera de una ficha y explicación artísticas de la pintura.

jueves, 17 de mayo de 2012

San Pascual Baylon, que no bailador

San Pascual adora al Sacramento
Pregunta: información sobre san Pascual.

Respuesta: Así, con esos modales y refinada forma de preguntar, quien se resiste... En fin, vamos al lío... Su vida la escribió Fr. Juan Jiménez, Provincial de la Orden, que conoció personalmente a San Pascual. La escribió en 1604, a los 12 años del fallecimiento de este y con vistas a su elevación a los altares. Otros más escribieron y corrigieron fechas, lugares y datos, así que sabemos bastante del santo.

Pascual Bailón nació en Torrehermosa el día de Pentecostés de 1540, 16 de mayo, por eso se le impuso el nombre Pascual. Fue hijo de los labradores Martín e Isabel. Se cuenta que de niño desapareció y fue hallado en la iglesia, en el altar del Santísimo, muy alegre; y no una vez, sino varias veces insistió el niño en estas escapatorias pías. No es extraño que de santo tan devoto del sacramento se embellezca su infancia de esta manera. Anécdotas parecidas se leen de San Antonio de Padua (13 de junio) o San Idunet de Landevennec (8 de mayo, 19 de octubre y 5to domingo de Pascua). Otra dice que a los siete años se puso el hábito franciscano (como no!) de un primo que lo llevaba por devoción y estaba enfermo. Al quitárselo su madre dijo: "Da igual, más tarde me haré fraile".

Fue pastor de niño y joven, era piadoso, trabajador y listo (aprendió a leer solo con el devocionario, preguntando como se decían las letras). En su cayado tenía grabada una imagen de la Virgen María (costumbre muy común entre los pastores), así que, clavándolo en la tierra, le servía de protección y medio para su oración. Era bueno con todos, incluido el ganado, al que no arrojaba piedras, ni le apaleaba, "ni usaba de él para acción alguna menos decente", al decir de Pascual Salmerón, otro de sus biógrafos. En esta época hizo varias veces el milagro de hacer aparecer fuentes para dar de beber al ganado y los pastores. Varias veces se le aparecieron San Francisco (4 de octubre y 17 de septiembre) y Santa Clara (11 de agosto y 23 de septiembre), que en una de esas le dieron el hábito que había de vestir, reformado y descalzo. Un último detalle: Cuando no podía asistir a misa, se ponía en oración y abriéndose el cielo, veía a los ángeles adorando al Sacramento. Hasta jovencito fue pastor y su último amo, Martín García, le ofreció a su hija en matrimonio, pero Pascual la rechazó para hacerse religioso. Varios lugares de la zona valenciana, donde vivió y trabajó como pastor junto a su hermana Juana, reclaman su presencia como pastor y fraile, dejando estelas de milagros en ellos.

San Pascual con el pecho
ardiente de amor divino.
Para tomar el hábito, eligió la orden franciscana, en la familia alcantarina, fundada por San Pedro de Alcántara (19 de octubre), la más penitente de esos momentos y que luego sería absorbida por los frailes menores. Profesó como hermano lego en Elche, el día de la Candelaria de 1565. Su pobreza era extrema, hasta el grado de aprovechar hasta una hebra de hilo que encontrase, o solo usar hábitos rehusados por los otros religiosos, de puro remiendo que eran. Durante diez años ayunó a pan y agua, no dormía más de tres horas y para eso, sentado o de rodillas, recostado a la pared de su celda, que era el agujero de una escalera.

El demonio lo tentaba contra su castidad por medio de pensamientos y mujeres malas, pero siempre resistió. Era tanta su pureza, dicen los biógrafos (mejor hagiógrafos?) que años después, llevando la condesa de Pedemonte una reliquia entre los pechos, se le abrió una llaga gusaneada que duró hasta que no se quitó la reliquia de ese sitio. Y bueno, que decir de su oración... que era tan absorta que caía en éxtasis, se elevaba y solo el mandato del superior podía sacarle de ello. Destacó por la devoción al Sacramento, y siempre que podía se hallaba de rodillas ante él. Era muy caritativo con los pobres y los enfermos, llegando a multiplicar las sopas que hacía para ellos, o el renacimiento de las acelgas en Almansa, donde al arrancar las últimas, al otro día había un bancal lleno de esta verdura.

Fue cocinero, hortelano, fraile limosnero, muchas veces en compañía del Beato Andrés Hibernón (18 de abril). Ya profeso, fue a París, por un encargo de Guardián; en este viaje sucedió una de sus anécdotas más repetidas: Le encontró un hereje luterano y le preguntó: "¿Dios está en el cielo?", a lo que respondió afirmativamente, y el hombre le dejó en paz. Luego más tarde se lamentaría Pascual de no recordar decirle que Dios está también el en Sacramento, y por ello haber perdido la gracia de ser mártir.

Grabado conmemorativo
En 1589 fue destinado a Villareal, Castellón, donde quedó para siempre y es el punto neurálgico de su devoción. Aquí también destacó como un religioso ejemplar, devotísimo del Santísimo, muy obediente y penitente. Cayó enfermo de "calenturas y dolor de costado", y así estuvo unos días. El Domingo de Pentecostés de 1592, 17 de mayo, falleció mientras se cantaba la misa del Espíritu Santo: A la elevación de la Hostia, abrió los ojos, dijo el nombre de Jesús y murió. En sus funerales se repitió el hecho, ya esta vez como milagro: A la elevación abrió los ojos, para cerrarlos definitivamente. Otros milagros ocurrieron en los días antes de sepultarlos: cojos, mancos, ciegos, lisiados, llagados... hallaron curación y consuelo, según consta en el proceso de canonización.

El cuerpo fue metido en cal, para acelerar la descomposición, pero 8 meses después, estando el provincial de visita, se abrió el sepulcro y se halló fresco y lozano. 2 años más tarde, lo mismo, los hábitos estaban desechos, salvo un trozo que cubría la zona genital y que fue tenido como un signo del último resguardo de su pureza. El cuerpo fue puesto en pie y no se cayó. 19 años más tarde, más de lo mismo. En una de estas elevaciones, se le cortaron los pies, que fueron cortados en trozos y enviados a diversos conventos como reliquias. Ya en el siglo XIX le faltaban una pierna completa, un dedo y dos dientes, todo repartido. El cuerpo se conservaba incorrupto hasta 1936, en que fue profanado y quemado, pudiéndose salvar solo unas pequeñas reliquias, que reposan en su santuario, dentro de una imagen yacente.

El 19 de octubre de 1618 Pablo V lo beatificó, y el 16 de octubre de 1690, lo canonizó Alejandro VIII. Gregorio XV concedió y extendió su memoria a toda la orden, para el día 17 de mayo. León XIII le proclamó patrón de las Asociaciones Eucarísticas. Es, además, patrón los Congresos Eucarísticos, la Archicofradía del Santísimo Sacramento y de la Adoración Nocturna. En el arte suele ser representado con el Sacramento, las ovejas y el cayado de pastor.



A 17 de mayo además se celebra a:

San Torpes, mártir.
Beato Bertoldo II,
General carmelita
.
San Cathan,
fundador y abad.













Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...