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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Beato Bartolomé Fanti, carmelita

Beato Bartolomé Fanti, presbítero carmelita. 5 de diciembre.

Bartolomé Fanti instruye
a Bautista Mantuano.
Según el carmelita Giuseppe Fanucchi en su "Della vita del Beato P. Bartolomeo Fanti", nació Bartolomé en Mantua, sobre 1410, aunque otros le hacen más joven al morir, poniendo su nacimiento en 1428. No se sabe mucho de su juventud, entrada a la Orden y profesión. Según algunos datos, ya aparece como presbítero en 1452. Su vocación carmelita se desarrolló en un momento de esplendor de reforma de la Orden, la Congregación Mantuana, que había sido aprobada por el papa Eugenio IV en 1442, aunque había nacido como movimiento reformador más de 20 años antes. Era una congregación de conventos en los que se vivía la Regla de Inocencio IV, el culto era muy solemne y meticuloso, vivían estricta pobreza y se propiciaba la oración mental. Eran dependientes directamente del P. General, en esta congregación profesó, y luego promovió el Beato Juan Soreth (24 de julio), que llegaría a ser General.
Bartolomé, ya sacerdote, fue encargado el 1 de enero de 1460 de ser el director espiritual de la Cofradía del Carmen del convento carmelita de la ciudad. Para esta Cofradía escribió una regla, unas constituciones y las "crónicas". La Regla se inspiró claramente en la primitiva Regla del Carmelo, adaptada para seglares. la Cofradía fue muy importante, con miles de cofrades y de una intensa vida espiritual y apostólica en Mantua, y en gran parte, su extensión se debió a nuestro beato, que la dirigió por 35 años. Fue un religioso penitente, muy humilde y amante de la pobreza. Tuvo el cargo de maestro de novicios y formador de religiosos recién profesos, entre los que estuvo el Beato Bautista Mantuano (17 de abril), que sería Vicario General de la Congregación Mantuana y luego General de la Orden. Destacó como religioso amante de la Eucaristía, fuera celebrándola o en la adoración silenciosa del Sacramento. Su amor por la Eucaristía le llevó a la costumbre de ungir a los fieles con el aceite de la lámpara del Santísimo, con lo que se dice logró sonadas curaciones y conversiones. Y, claro, como buen carmelita, fue un apasionado hijo de la Virgen María, a la que dedicó varios escritos, sermones, plegarias y varias devociones.

Muerte de Bartolomé Fanti.

A finales de 1495 Bartolomé enfermó de algo que no podemos precisar, y murió el 5 de diciembre del mismo año. Fue enterrado en la cripta con los religiosos, pero al aumentar la devoción de los cofrades y fieles hacia Bartolomé, en 1516 se desenterró para trasladarle a la capilla de la Virgen del Carmen, descubriéndose que estaba incorrupto, lo que, como suele suceder, aumentó la devoción y logró que la Orden comenzara a darle culto público. En 1783, Pío VI suprimió la Congregación mantuana, que tenía 6 provincias y 53 conventos entre frailes y monjas, por el peligro de crear otra división en la Orden (además de los descalzos en el siglo XVI), y porque el rigor primitivo había decaído hacía mucho. Pues en este año, los religiosos fueron despojados por el papa de su convento mantuano y dispersos por varios conventos. El cuerpo del beato Bartolomé, fue trasladado a la catedral de San Marcos y nuevamente fue trasladado en 1793 a la capilla de Santa María Incoronata, dentro de la misma catedral, donde permanece aún. En ambas traslaciones se volvió a constatar la incorruptibilidad del cuerpo.

A principios del siglo XX, con la reforma de los calendarios propios, los carmelitas pudieron demostrar más de 100 años initerrumpidos de culto y en 1909 lograron la confirmación, por parte de San Pío X (21 de agosto) y Bartolomé Fanti fue tenido oficialmente como beato, confirmando su memoria el 5 de diciembre.



A 5 de diciembre además se celebra a
San Gerbold de Bayeux, obispo
San Sabas, abad.

martes, 18 de septiembre de 2012

El Santo Cristo de las Ampollas

Stmo. Cristo de las Ampollas
en su retablo.
Durante el siglo XVII, época en la que nacieron muchas devociones en el territorio novohispano, en la península de Yucatán  no fue la excepción. Según nos cuentan las leyendas, en la población de Ichmul, Yucatán un vaquero vio durante varios viernes de cuaresma como un árbol resplandecía, lo que le hizo ir a avisarle al cura del pueblo de tal portento, quien acudió al lugar para observar con sus propios ojos tal prodigio por lo que se decidió cortar el árbol y llevarle a la casa cural. Estando en resguardo en la parroquia no volvieron a suceder los extraños resplandores ni ningún otro suceso extraño, hasta que un día apareció un escultor y el párroco le pidió que esculpiera el madero, a lo que el artista le dijo que haría un Cristo. El escultor se encerró en una habitación y a la mañana siguiente al ir a buscarle el sacerdote, el joven había desaparecido dejando la imagen del Cristo terminada que había sido realizada en una sola noche [1], por lo que el Cristo fue puesto en el altar inmediatamente y la noticia de aquel prodigio se hizo tan famosa que muchos llegaban a pedirle favores a la imagen. Hay que hacer notar que este milagro de la imagen que se realiza en una sola noche es algo muy común y repetitivo de ver en muchas advocaciones principalmente de Cristo y sobre todo las que son del periodo colonial, por lo cual puede ser que solo sea un agregado a sus leyendas para acrecentar el renombre de la imagen.

Hacia 1651 durante un novenario que se celebrara en el templo un incendio consumió por completo el lugar, lo que dio pie al nombre que lleva por título esta imagen, puesto que se realiza la maravilla de que las llamas respetan la imagen del crucificado, dejando solo como señas unas ampollas por todo el cuerpo del Cristo.

Al saber de este milagro de la preservación del Cristo, el obispo de Yucatán, Luis de Cifuentes y Soto Mayor decidió llevar al milagroso Cristo de Ichmul a la capital, Mérida, a pesar de la negación de los fieles de Ichmul. El obispo logró su cometido y al Cristo se le colocó en la catedral, en el altar de ánimas. El mismo obispo comenzó la realización de una capilla para contener la imagen, que fue terminada por su sucesor Luis Rodríguez de Villamil. Posteriormente un milagro hizo que la fama del Cristo creciera a un más, y fue el salvar a la ciudad de una  terrible peste con lo que se instituyó una procesión en su honor en la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.



El Stmo. Cristo, adornado para la procesión.
En 1717 el papa Clemente XI aprobó la Hermandad del Santísimo Cristo de las Ampollas y lágrimas de San Pedro en la catedral de Mérida. Durante el siglo XX en 1915 durante la persecución religiosa en la entidad a manos del gobernador Salvador Alvarado, la imagen del Cristo de las Ampollas fue destruida, por lo que la actual es una réplica que se mandó a hacer a Querétaro por orden del arzobispo Martín Tritschler y Córdova. Las festividades en honor al Cristo de las Ampollas se realizan entre septiembre y octubre con una gran afluencia de devotos y procesiones de cofradías y gremios que le tienen por patrón, los principales días son del 14-17 de septiembre.


Lic. André Efrén Ordóñez Capetillo.

Tienes mucha razón en lo de la repetición del milagro en la hechura de la imagen. Tanto en la rapidez y desaparición del escultor, como en la procedencia de un arbol misterioso. Cuba tiene al menos, que yo conozca, dos casos, el Cristo de la Misericordia y el Cristo del Jacán, ambos en Matanzas, en la Catedral y en San Miguel de los Baños, respectivamente. Y quiero puntualizar que en este caso, la pregunta la realicé yo a nuestro querido André, intrigado por ese sobrenombre "de las ampollas". André nos hace este regalito en forma de artículo, dos veces bienvenido: por el artículo en si y porque me socorre en mi habitual falta de tiempo. Gracias, André.

Ramón

jueves, 17 de mayo de 2012

San Pascual Baylon, que no bailador

San Pascual adora al Sacramento
Pregunta: información sobre san Pascual.

Respuesta: Así, con esos modales y refinada forma de preguntar, quien se resiste... En fin, vamos al lío... Su vida la escribió Fr. Juan Jiménez, Provincial de la Orden, que conoció personalmente a San Pascual. La escribió en 1604, a los 12 años del fallecimiento de este y con vistas a su elevación a los altares. Otros más escribieron y corrigieron fechas, lugares y datos, así que sabemos bastante del santo.

Pascual Bailón nació en Torrehermosa el día de Pentecostés de 1540, 16 de mayo, por eso se le impuso el nombre Pascual. Fue hijo de los labradores Martín e Isabel. Se cuenta que de niño desapareció y fue hallado en la iglesia, en el altar del Santísimo, muy alegre; y no una vez, sino varias veces insistió el niño en estas escapatorias pías. No es extraño que de santo tan devoto del sacramento se embellezca su infancia de esta manera. Anécdotas parecidas se leen de San Antonio de Padua (13 de junio) o San Idunet de Landevennec (8 de mayo, 19 de octubre y 5to domingo de Pascua). Otra dice que a los siete años se puso el hábito franciscano (como no!) de un primo que lo llevaba por devoción y estaba enfermo. Al quitárselo su madre dijo: "Da igual, más tarde me haré fraile".

Fue pastor de niño y joven, era piadoso, trabajador y listo (aprendió a leer solo con el devocionario, preguntando como se decían las letras). En su cayado tenía grabada una imagen de la Virgen María (costumbre muy común entre los pastores), así que, clavándolo en la tierra, le servía de protección y medio para su oración. Era bueno con todos, incluido el ganado, al que no arrojaba piedras, ni le apaleaba, "ni usaba de él para acción alguna menos decente", al decir de Pascual Salmerón, otro de sus biógrafos. En esta época hizo varias veces el milagro de hacer aparecer fuentes para dar de beber al ganado y los pastores. Varias veces se le aparecieron San Francisco (4 de octubre y 17 de septiembre) y Santa Clara (11 de agosto y 23 de septiembre), que en una de esas le dieron el hábito que había de vestir, reformado y descalzo. Un último detalle: Cuando no podía asistir a misa, se ponía en oración y abriéndose el cielo, veía a los ángeles adorando al Sacramento. Hasta jovencito fue pastor y su último amo, Martín García, le ofreció a su hija en matrimonio, pero Pascual la rechazó para hacerse religioso. Varios lugares de la zona valenciana, donde vivió y trabajó como pastor junto a su hermana Juana, reclaman su presencia como pastor y fraile, dejando estelas de milagros en ellos.

San Pascual con el pecho
ardiente de amor divino.
Para tomar el hábito, eligió la orden franciscana, en la familia alcantarina, fundada por San Pedro de Alcántara (19 de octubre), la más penitente de esos momentos y que luego sería absorbida por los frailes menores. Profesó como hermano lego en Elche, el día de la Candelaria de 1565. Su pobreza era extrema, hasta el grado de aprovechar hasta una hebra de hilo que encontrase, o solo usar hábitos rehusados por los otros religiosos, de puro remiendo que eran. Durante diez años ayunó a pan y agua, no dormía más de tres horas y para eso, sentado o de rodillas, recostado a la pared de su celda, que era el agujero de una escalera.

El demonio lo tentaba contra su castidad por medio de pensamientos y mujeres malas, pero siempre resistió. Era tanta su pureza, dicen los biógrafos (mejor hagiógrafos?) que años después, llevando la condesa de Pedemonte una reliquia entre los pechos, se le abrió una llaga gusaneada que duró hasta que no se quitó la reliquia de ese sitio. Y bueno, que decir de su oración... que era tan absorta que caía en éxtasis, se elevaba y solo el mandato del superior podía sacarle de ello. Destacó por la devoción al Sacramento, y siempre que podía se hallaba de rodillas ante él. Era muy caritativo con los pobres y los enfermos, llegando a multiplicar las sopas que hacía para ellos, o el renacimiento de las acelgas en Almansa, donde al arrancar las últimas, al otro día había un bancal lleno de esta verdura.

Fue cocinero, hortelano, fraile limosnero, muchas veces en compañía del Beato Andrés Hibernón (18 de abril). Ya profeso, fue a París, por un encargo de Guardián; en este viaje sucedió una de sus anécdotas más repetidas: Le encontró un hereje luterano y le preguntó: "¿Dios está en el cielo?", a lo que respondió afirmativamente, y el hombre le dejó en paz. Luego más tarde se lamentaría Pascual de no recordar decirle que Dios está también el en Sacramento, y por ello haber perdido la gracia de ser mártir.

Grabado conmemorativo
En 1589 fue destinado a Villareal, Castellón, donde quedó para siempre y es el punto neurálgico de su devoción. Aquí también destacó como un religioso ejemplar, devotísimo del Santísimo, muy obediente y penitente. Cayó enfermo de "calenturas y dolor de costado", y así estuvo unos días. El Domingo de Pentecostés de 1592, 17 de mayo, falleció mientras se cantaba la misa del Espíritu Santo: A la elevación de la Hostia, abrió los ojos, dijo el nombre de Jesús y murió. En sus funerales se repitió el hecho, ya esta vez como milagro: A la elevación abrió los ojos, para cerrarlos definitivamente. Otros milagros ocurrieron en los días antes de sepultarlos: cojos, mancos, ciegos, lisiados, llagados... hallaron curación y consuelo, según consta en el proceso de canonización.

El cuerpo fue metido en cal, para acelerar la descomposición, pero 8 meses después, estando el provincial de visita, se abrió el sepulcro y se halló fresco y lozano. 2 años más tarde, lo mismo, los hábitos estaban desechos, salvo un trozo que cubría la zona genital y que fue tenido como un signo del último resguardo de su pureza. El cuerpo fue puesto en pie y no se cayó. 19 años más tarde, más de lo mismo. En una de estas elevaciones, se le cortaron los pies, que fueron cortados en trozos y enviados a diversos conventos como reliquias. Ya en el siglo XIX le faltaban una pierna completa, un dedo y dos dientes, todo repartido. El cuerpo se conservaba incorrupto hasta 1936, en que fue profanado y quemado, pudiéndose salvar solo unas pequeñas reliquias, que reposan en su santuario, dentro de una imagen yacente.

El 19 de octubre de 1618 Pablo V lo beatificó, y el 16 de octubre de 1690, lo canonizó Alejandro VIII. Gregorio XV concedió y extendió su memoria a toda la orden, para el día 17 de mayo. León XIII le proclamó patrón de las Asociaciones Eucarísticas. Es, además, patrón los Congresos Eucarísticos, la Archicofradía del Santísimo Sacramento y de la Adoración Nocturna. En el arte suele ser representado con el Sacramento, las ovejas y el cayado de pastor.



A 17 de mayo además se celebra a:

San Torpes, mártir.
Beato Bertoldo II,
General carmelita
.
San Cathan,
fundador y abad.













Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...