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sábado, 22 de mayo de 2021

Santa Rosana

Santa Humildad de Faenza, abadesa vallumbrosana. 22 de mayo y 6 de junio, (traslación de las reliquias).

Nació en Faenza en 1226, en la familia de los nobles Elimonte y Richilde Negusanti, y su nombre de bautismo fue Rosana. Fue educada en la piedad cristiana, y sus padres eran grandes admiradores de San Francisco de Asís (4 de octubre, 17 de septiembre, Impresión de las llagas; 25 de mayo, traslación de las reliquias), de quien se dice les profetizó el nacimiento de una hija que sería santa.

Cuando Rosana tenía 15 años fue prometida con Ugo de Caccianemici. Ese mismo año murió su padre. En 1242 se casó con su prometido. Este era un hombre bueno y aunque poco piadoso, y juntos hicieron muchas obras de caridad. Pero el matrimonio tuvo la desdicha de perder dos hijos recién nacidos, a los que apenas llegaron a bautizar. Al poco tiempo falleció la santa madre de Rosana y esta se vio desolada. Ella y su marido, piadosos que ya eran, redoblaron su piedad y se cree profesaron en la Tercera Orden de San Francisco. Ciertamente, a los 24 años decidió abandonar el mundo y ser religiosa. Lo consultó con su marido y este no solo le dio el permiso, sino que, además, el mismo se determinó a hacer lo mismo. Juntos se fueron al cenobio mixto de Santa Perpetua y tomaron el hábito de penitencia.

Al entrar a la vida regular Rosana tomó el nombre de Humildad, con el que subió a los altares. Algunas leyendas nos dicen que fue luego de haber curado milagrosamente de una enfermedad que ella atribuyó a su soberbia. En 1254 dejó Santa Perpetua para recluirse en una pequeña celdita en la iglesia de San Apolinar, de la Orden Benedictina Vallumbrosana, fundada por San Juan Gualberto (12 de junio) en el siglo XI. Así emparedada y solo con una ventana para seguir el culto en la iglesia vivió 12 años de penitencia y oración. Su consejo era muy estimado y no le faltaban discípulas que ponían en obra sus consejos. En 1255 su marido tomó el hábito vallumbrosano en la misma abadía. Allí moriría como hermano lego y con fama de santo en 1256.

En 1266 Humildad accedió a fundar las primeras monjas de Vallumbrosa. Fue abadesa providente, serena y dotada para el mando, sin que por ello dejara de ser una humilde monja, muy pronta a la caridad y a la observancia religiosa. En 1281 fundó un nuevo monasterio en Florencia, edificando para ello una bella iglesia que aún se conserva. Ambos recintos los dirigió con mucha prudencia, sorteando problemas y oposiciones, pero confiada en Cristo. Tuvo altísima oración, y dones místicos, como el don de conciencias y de lágrimas en la oración. Recibió del Señor la gracia de conocer acontecimientos futuros y profetizarlos. Escribió tratados espirituales a pesar de no haber recibido formación teológica alguna.

Subió al cielo muy anciana, a los 84 años, el 22 de mayo de 1310. Fue sepultada en la iglesia del convento de Florencia, en la tierra desnuda. En 1311 el cuerpo fue exhumado y hallado incorrupto, por lo cual fue vestido ricamente y puesto en una hermosa urna, al culto público. En el siglo XVI, por sucesos bélicos fue trasladada a otros monasterios. Actualmente su santo cuerpo se venera en el monasterio del Espíritu Santo de Bagno. Benedicto XIII confirmó su culto inmemorial en 1720.

Fuente:
-"Dizionario Di Erudizione Storico-Ecclesiastica". VOL. LXXXVIII. GAETANO MORONI ROMANO. Venecia, 1856.

A 22 de mayo además se celebra a:








 

miércoles, 19 de septiembre de 2018

"El Santo del pueblo".

San Francisco María de Camporosso, religioso capuchino. 19 de septiembre.

Nació el 27 de diciembre de 1804 en una aldea de la Liguria. Se llamaba Juan, y sus padres se llamaron Anselmo Croese y María Antonia Gazzo. Fue el tercer y último hijo del matrimonio. De niño fue pastor, y muy joven conoció a un fraile conventual que con sus consejos le enamoró de Cristo. Así, muy joven se hizo terciario franciscano y a los 18 años entró como Hermano Donado al convento de los franciscanos conventuales, a cambio de algo de educación y comida. Le costó mucho que su padre accediera a su vocación religiosa, pues necesitaba sus brazos para sostener la economía familiar. Pero las constantes oraciones y penitencias del joven lograron ablandar algo el corazón del padre.

Fue un humilde religioso, penitente y abnegado. Obedientísimo y siempre dispuesto a ayudar. Pero la vida de los conventuales no le parecía lo suficientemente austera, por lo cual en 1825 pasó a los franciscanos capuchinos, a los que conocía en su conventito de Sestri. Tomó el hábito en Righi, llamándose desde entonces Francisco María de Camporosso, pues era habitual en los capuchinos añadir el Dulce Nombre de María y el lugar de procedencia como nombre y apellido religioso.
Como a sus 20 años apenas tiene estudios los superiores deciden quede como Hermano, lo cual agrada al humilde Francisco, que no se ve como presbítero. Terminado el noviciado, le envían al convento de la Concepción de Génova, como limosnero. Primero fue ayudante de un anciano fraile experimentado en la colección de limosnas, sufriendo muchas humillaciones y desplantes del mismo. No por maldad, sino solamente para "templarle en la virtud", como era estilado en la vida religiosa de antaño. Varios años recorrieron juntos el valle del Bisagno. Sobre 1830 su superior le nombre limosnero de Génova, dándole la posibilidad, sin pretenderlo, de hacer una grandísima obra de apostolado que aún se recuerda.

Francisco se desvive en su labor. Pide limosna, pero también la da a los más pobres que él. Con gran caridad, amonesta, previene, da ejemplos. A los ricos les hace ser más caritativos, a los pobres ayuda empleándoles. Visita todas las iglesias que puede, donde ora largamente. Lleva a los niños al Sagrario y a la Madre de Dios, les regala estampas y les enseña el camino del cielo. Atiende a enfermos y paralíticos. Hace milagros y reparte amor, siempre. Su consejo será muy preciado por todos, pues tiene los dones de conciencias, consejo y profecía. Le llaman "el santo del pueblo". Evangeliza en los puertos, saca a prostitutas de la mala vida, bendice los lugares con solo su presencia, reconcilia enemigos, hace que se perdonen deudas. Y siempre lleva los nombres de Jesús y María en los labios.


Cuerpo incorrupto del santo.
En 1859 le ataca una epidemia que le deja las piernas llenas de llagas, pero el santo fraile no se detiene por ello. Sigue su labor de evangelización y caridad. La fama no le gana y su humildad no se resiente. Ni aplausos ni premios le envanecen, sino que sigue sintiéndose el último de los hijos de San Francisco. En 1866 una epidemia de cólera asola Génova, muchos huyen, frailes incluidos, mas Francisco María permanece junto a los enfermos. Se hace presente en el Lazareto de la ciudad, consolando, curando, socorriendo. Allí cae enfermo del mismo mal, se prepara piadosamente al encuentro con Cristo y fallece santamente el 17 de septiembre de 1866, fiesta de la Impresión de las Llagas de su Padre San Francisco, como un auténtico mártir de la caridad. 

Fue beatificado por Pío XI el 30 de junio de 1929 y canonizado por San Juan XXIII el 9 de diciembre de 1962, luego de verificarse numerosos y estupendos milagros. Su cuerpo se venera incorrupto.

A 19 de septiembre además se celebra a:


Santa María de Cervelló,
virgen mercedaria
.
San Rodrigo
de Silos, abad
.
San José Ma. Yermo,
presbítero fundador
.
Otros muchos santos.





 

lunes, 31 de agosto de 2015

Beata Isabel, la princesa humilde.

Beata Isabel de Francia, princesa, virgen fundadora. 31 de agosto y 23 de febrero (orden franciscana).

Escultura en el pórtico
de San Germán de París.
Fue hija de Luis VIII de Francia y de la Beata Blanca de Castilla (2 de diciembre), y por tanto hermana de San Luis IX de Francia (25 de agosto). Nació en París, en 1225, y desde niña destacó como su hermano, en la piedad, el amor a la Santísima Virgen María, la oración y la caridad con los pobres. Además, pronto demostró inclinación a la soledad y la vida espiritual. Fue de ingenio despierto y amante de las letras, llegando a conocer muy pronto los salmos, el breviario y la liturgia de la Iglesia. Llegó a tener un conocimiento excelente del latín, tanto que en ocasiones veces corregía los yerros en las enseñanzas de sus capellanes.

Tuvo gran talento para el bordado, confeccionando hermosos ornamentos y paramentos para el culto, de los que alguno se conserva aún. En una ocasión, bordaba primorosamente una capa, y viéndola San Luis le pidió se la regalase. Isabel le respondió “esta es la obra primera que he hecho hilada por mi propia mano, por lo que se la debo a Jesucristo, a quien son debidas todas las primicias”. Se alegró su hermano, conformándose con ser obsequiado con la segunda. Ayunaba Isabel siempre que podía, obedecía puntualmente y jamás tomó parte de las diversiones de las damas de la corte, que, además, eran pocas, pues Blanca de Castilla no permitía diversiones peligrosas ni la ociosidad.

Ambos hermanos quedaron huérfanos muy pronto y su madre quedó como regente, lo cual le sirvió para preparar a su hijo para el trono y a su hija para igualmente tomara el trono de algún reino y fuera una santa esposa y gobernante. Pero Dios tenía otros planes. La pretendió Conrado IV, hijo del emperador Federico II, pero ella había decidido consagrarse totalmente a Dios, y eso a pesar de que el mismo papa Inocencio IV le aconsejó contraer ese matrimonio. Pero Isabel le respondió que “es mucho mejor ser la última de las vírgenes consagradas al servicio Divino, que ser Emperatriz y la primera mujer del mundo”, a lo que el papa le contestó con alabanzas y animándola a servir a Cristo.

En 1252, luego de la muerte de su madre, ocurrida mientras Luis estaba en las Cruzadas, redobló su piedad y oración. Una vez rescatado su piadoso hermano, junto a este fundó en 1257 en Longchamp el monasterio de “La Humildad de Santa María”, para el cual San Buenaventura (15 de julio) y otros franciscanos teólogos de la Universidad de París le adaptaron la Regla de Santa Clara. Llamó a sus religiosas “Hermanas Menores Encerradas”, para las que, además de esta adaptación, la misma Isabel escribió un reglamento. Alejandro IV y Urbano IV aprobaron esta regla, que más que en la pobreza material, “obsesión” de Santa Clara (11 de agosto y 23 de septiembre, invención de las reliquias), insiste en la humildad interior y exterior como primera instancia para vivir cualquier virtud, sean la pobreza, la obediencia o la castidad. A lo largo del tiempo, hasta el siglo XVI, otros monasterios de clarisas tomaron esta regla como norma de vida, en Francia, Inglaterra o Italia. Aunque durante siglos se le ha hecho monja clarisa, la verdad es que no llegó a profesar, sino que vivió en una sección del monasterio, siguiendo todos los oficios con las religiosas, pero sin ser una de ellas. Así podía seguir vida externa, dedicada a la caridad.

Sus confesores, todos franciscanos, declararon en el proceso de virtudes, que tuvo del Señor varios dones: contemplación, lágrimas, así como visiones y éxtasis. Fue muy penitente, no permitiéndose el más mínimo regalo al cuerpo, ni en vestidos o comidas. Las monjas, aún con ser pobres y mortificadas, vivían mejor que ella, al decir de los cronistas (Joinville, por ejemplo). Después de una vida consagrada a Cristo, murió el 22 ó 23 de febrero de 1270, a los 45 años y fue enterrada en la iglesia del monasterio. En el momento de su muerte, las monjas oyeron cánticos angélicos. En 1521 León X confirmó su culto, beatificándola por convalidación, y permitió la celebración de su memoria al monasterio de Longchamp. Aunque solo consta este permiso, desde el siglo XVI se le llama “santa” o “beata”, indistintamente. El permiso de culto sería extendido a toda la Orden franciscana en el XVIII por Inocencio XII. Inés de Harcourt, su principal dama de honor escribió una memoria elogiosa sobre ella, lo mismo hizo Joinville, amigo de San Luis, a quien también biografió.


Fuentes:
-“Año cristiano”. Febrero. Madrid, 2003.
-"Vidas de los Padres, Mártires y otros principales Santos". Tomo VIII. ALBAN BUTLER. Valladolid, 1791.


A 31 de agosto además se celebra a 
San Ramón Nonato, religioso mercedario
San Osorio Gutiérrez, conde y monje.
San Paulino de Tréveris, obispo.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...