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domingo, 6 de septiembre de 2015

San Cagnoald, monje y obispo.


San Cagnoald de Laon, obispo. 6 de septiembre y 23 de agosto.

San Cagnoald.
A pesar de que su vida debió transcurrir en los siglos VI o VII no hay vestigios de su culto hasta el siglo XVII, y el primer martirologio que lo recoge es el parisino del siglo XVIII. Aún así, en las vidas de sus hermanos Santa Fara de Faremoutiers (3 de abril y 7 de diciembre) y San Faro de Meaux (28 de octubre) hay datos como para hilar una “vita”: Era hijo de Agneric, conde de Meaux, noble de la corte de Teodoberto II de Austrasia, poco interesado en la fe cristiana, aunque no era enemigo de Cristo. De hecho, en una visita apostólica de San Columbano (23 de noviembre), este bendijo a sus tres hijos y le pidió a Cagnoald, para educarle humana y cristianamente, y Agneric se lo concedió. Y con este gesto comenzó a inclinarse más a Dios. Sus otros dos hijos también se inclinarían a la vida religiosa, como puede leerse en la vida de Santa Fara aquí publicada.

Pues Columbano se llevó el niño al célebre monasterio de Luxeuil, donde le convirtió en su discípulo y donde ya joven Cagnoald tomó el hábito monástico. Su vida habrá sido muy común a la de otros monjes hasta que les desterró la terrible reina Brunegildis, dada a toda clase de intrigas, luego que San Columbano denunciara el concubinato de su nieto Thierry y se negara a bendecir a los hijos de este, bisnietos de Brunegildis (curiosamente, esta reina fue alabada y bendecida por varios papas). Pues desterrados del reino en 610, Cagnoald siguió a su maestro. Un día, mientras descansaban, Columbano tuvo la revelación de que en breve Thierry y su hermano Theoderic se enfrentarían entre ellos. Lo contó a Cagnoald y este le dijo. “Pues querido padre, ayudemos a Theoderic con nuestra oraciones, para que pueda superar a Thierry, nuestro enemigo". Columbano, santo al fin, le contestó: "Es ese un consejo necio; pues no tal era la voluntad del Señor, que nos mandó a orar por nuestros enemigos". Otras versiones dicen que ya era obispo al ser desterrado.

En 613 los hallamos a los dos (siempre según la leyenda, porque en la vida de San Columbano no aparece Cagnoald) en Bobbio, fundando el importante monasterio italiano. En 615 muere San Columbano, que designa a San Eustacio (29 de marzo) como sucesor en Bobbio. Este le dio permiso para que visitara a su familia, y pasó unos días con su joven hermana en Meaux, que estaba a la sazón enferma. Sanó milagrosamente por mano de San Eustacio, que estaba también de visita donde el rey Clotario, y además, convenció al padre de la joven para que la dejara ser religiosa. Así la joven pudo tomar el velo, estando Cagnoald presente. Este regresó a su monasterio de Bobbio, para ejercitarse en la piedad, la penitencia y el estudio durante 10 años.

En 623 murió Richbert, obispo de Laon, y nuestro santo fue llamado de su retiro para sucederle. Fue un obispo misionero, prolífico y dado a la caridad, la restauración monástica. Asistió al concilio de Reims y autorizó la fundación de la abadía de Solignac. El 23 de agosto de 635 (o 640, según otros) murió de una apoplejía fulminante. Estos últimos datos son más fidedignos y es probable sean los reales, mientras que su relación con Santa Fara sea simplemente una construcción biográfica para darle más importancia al relacionarle con otros santos. Su sepulcro se veneraba en Laon, con fama de santidad y era invocado contra la muerte súbita y, claro, contra las apoplejías. Las reliquias fueron profanadas y enterradas tal vez en una fosa común en los tiempos de la Revolución Francesa.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916. 


A 6 de septiembre además se celebra a
La Aparición de San Miguel Arcángel en Honaz.
Santa Begga, abadesa. 

domingo, 11 de enero de 2015

Santa Fara o Burgundófora

Santa Fara que se venera en Polistena, Italia
Pregunta: Hola. Me gusta tu blog, siempre me ha gustado. Has regresado en excelente forma y es una buena noticia, el otro blog está bien, pero no hay calor humano, no sé si me entiendes. En fin, que quería saber sobre Santa Fara, todo, su vida, sus milagros, para que se invoca, como ves, ya no digo “para que sirve” eso lo aprendi contigo. porque en ninguna página encuentro datos fiables, hasta me aparecen varios días de fiesta. Espero tu ayuda. Gracias.

Respuesta: hola N… Me alegro te siga gustando la página, y bueno, cada persona tiene sus formas de comunicar y expresarse, lo que importa es que "se sirva" para algo, que el contenido sea bueno y que los lectores estén contentos. Te hablo un poco de Santa Fara:

Santa Fara o Burgundófara de Faremoutiers, abadesa benedictina. 3 de abril y 7 de diciembre.
Fara vivió entre los siglos VI y VII, es probable que haya nacido en el 595. Descendía de nobles borgoñones y fancos, y eran dueños del castillo y tierras de Champigny, sitio donde se había oído hablar poco de Cristo. Sus hermanos fueron San Faro de Meaux (28 de octubre) y San Cagnoald de Laon (6 de septiembre). Es curioso, porque su nombre, Fara o Bara, significa “baronesa”, y Burgundófora es “baronesa de Borgoña”. A saber si es sólo un título y tendría otro nombre.

Cuando Fara era aún una niña Sus padres eran frecuentemente visitados por San Columbano (23 de noviembre) fundador del monasterio de Luxeuil; el santo quería mucho a la niña y reconoció en ella grandes virtudes. Le enseñó a amar a Cristo, a orar y a hacer caridad a los pobres, y Fara le tomó mucho afecto, sobre todo después de un milagro del santo: Columbano hizo madurar las espigas de los sembrados sin ser fecha de recolección.

Fara decidió ser religiosa y para ello habría contado con la ayuda de San Columbano si la reina Brunilda de Borgoña no lo hubiera desterrado; pero el sucesor, San Eustacio (29 de marzo), le sirvió también como confesor y director espiritual a la santa niña. Su padre tenía otros planes: un matrimonio con un noble de la corte del rey Teodeberto II, pero Fara enfermó y su padre desistió cuando San Eustacio le convenció de la vocación de su hija. Además, vio que Fara tenía verdadera vocación, pues huyó de casa y se refugió en el templo de San Pedro de la ciudad. El obispo Gondoald de Meaux le impuso el velo en el año 614 y en el 620, Fara fundó su propio monasterio, dedicado a Santa María, San Pedro y San Pablo, y bajo la regla de San Columbano. Famoso es todavía por su queso "Brie" (que a mi no me gusta nada, por cierto). En el siglo VIII, ya venerada Fara como santa, tomó el nombre de Faremoutiers, o sea “monasterio de Fara”.


Jonathan de Faremoutiers cuenta algunos sucesos que, si son reales, hablan bastante de Fara: unas monjas, hastiadas de la vida religiosa intentaron escapar de noche, cuando en ello estaban un globo de fuego descendió del cielo e incendió el monasterio. Sorprendidas las fugitivas, Fara las castigó en la cárcel monástica. En otra ocasión dos monjas jóvenes se negaban a hacer confesión de faltas tres veces al día, como mandaba la regla y se escaparon. Fueron perseguidas, devueltas al monasterio y encerradas, situación en la que murieron. Entonces Fara ordenó arrojar sus cuerpos fuera de los muros sagrados del monasterio. Y un último suceso, que me encanta, por incluir un animal: Un día vio un gran cerdo sentado junto a una monja en el refectorio y le fue revelado que esta pecaba de gula, llegando a robar alimentos de la despensa y que así de enorme como el cerdo era el espíritu de la codicia que había dominado.

Fue abadesa del monasterio durante unos 40 años, y murió entre los años 655 y 657, tampoco hay constancia del día exacto, unos ponen que fue el 3 de abril (según una adición apócrifa a la vida de San Columbano) y otros que fue el 7 de diciembre. La fama de milagrosa de Fara no se hizo esperar y los peregrinos llenaron el monasterio con sus visitas y donativos. Al morir la sucedió como abadesa Santa Ethelburgis (7 de julio) y a esta Santa Saethryth (10 de enero), medio hermanas las dos. Este detalle es importante para conocer la importancia del monasterio, como para que dos princesas británicas profesaran en él, cruzando el mar. Cuando Jonathan de Faremoutiers escribe “La Deposición de la Vida de Santa Burgundofara”, el monasterio ya es masculino.

En 1617 ocurrió un milagro plenamente documentado con testigos y datos médicos: una monja, hija del Tesorero de Finanzas de París, perdió la vista, la visitaron importantes médicos, pero nada pudieron hacer, salvo matarle los nervios de los ojos para evitarle los dolores. El 7 de diciembre de 1622, fiesta de la Santa, la monja pasó tres veces sobre sus ojos la reliquia de Santa Fara, expuesta a los fieles e inmediatamente comenzó a ver.

Fara es la patrona de las ciudades de Aveluy, Cinisi y Providenzza. Se le representa como abadesa, con báculo y tres espigas en las manos, en referencia a la leyenda de la visita de San Columbano. En Brie una bonita imagen tiene un queso a los pies. Es patrona de la vista, contra los incendios y la muerte súbita (supongo que por lo de las monjas), y claro, de los queseros. Sus reliquias están, principalmente en Faremoutiers y en Champeaux.


A 3 de abril además se celebra a 
San Ricardo de Chichester, obispo.
Beata Alejandrina de Foligno, clarisa.  
San Pancracio de Taormina, obispo y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...