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lunes, 12 de abril de 2021

Ermitaño, quesero y santo coronado.

San Alejandro de Foigny, monje cisterciense. 12 de abril y 3 de mayo.  

Según la leyenda de Foigny, había cuatro hermanos príncipes que vivían en Escocia. Los dos mayores, hombres, se fueron de ermitaños y quedó la hermana, llamada Mechtilde y nuestro Alejandro. Cuando cumplió Alejandro cumplió 10 años Mechtilde le dijo: "Todos hemos cambiado los bienes terrenales por los celestiales. ¿Vas a ser el único de nosotros que no lo haga ahora?" El pequeño le respondió que le enseñara que debía hacer, y la hermana le llevó al granero. Allí le enseñó a ordeñar vacas, hacer mantequilla y queso, al tiempo que le enseñaba a pensar en Dios.  

Cuando Alejandro cumplió 12 años ambos cruzaron el océano y llegaron al continente. Mechtilde dejó al niño en la abadía cisterciense de Foigny, diciéndole: “aquí emplearás en todo lo que sabes”, y le despidió con un “Hasta la vida eterna”. El muchacho tomó el hábito de Hermano lego y fue un gran artesano del queso. Cuéntase que en una ocasión apareció un jabalí gigantesco que comenzó a atacar las vacas del monasterio. Un cazador intentó neutralizarlo, pero quedó paralizado de miedo. Entonces el jovencito Alejandro se le enfrentó al animal y con una oración la bestia desapareció.  

Alejandro murió joven, con fama de santidad, al poco tiempo de su muerte, un monje tuvo grandes dolores en el pecho y rezó en la tumba del joven con gran devoción. Al poco tuvo una aparición en la que Alejandro le sanó de su mal. Como se mostró llevando una corona en la cabeza y otra en la mano, el joven le preguntó que significaban, y el santito le respondió:  "La corona en mi mano indica mi origen, porque soy verdadero hijo de reyes. Mas la corona en mi cabeza indica que soy uno de los elegidos". 


A 12 de abril además se celebra a

San Alferio
de La Cava, abad
.
San Víctor de Braga,
mártir
.
San Erkenbod, obispo.
San Julio I, papa.








domingo, 27 de mayo de 2018

San David de Garedzji.

San David de Garedzji, monje. 27 de mayo y 9 de junio.

Fue uno de los doce compañeros de San Juan Zedanski (7 de mayo) que evangelizaron Georgia en el siglo VI. Se establecieron en el desierto de Garedshki, cerca de Tibilisi, llevaron una muy austera de ayuno, penitencias, oración y trabajo. Solo comían hierbas y cortezas de árboles. Una cierva salía de vez en cuando del bosque y les proporcionaba leche, y en una ocasión se transformó en queso al hacer David la señal de la cruz sobre el lácteo.

Cuando David tenía casi 100 años peregrinó con sus discípulos a Tierra Santa, pero cuando se aproximaba a Jerusalén y la vio desde una colina, exclamó que no se atrevía pisar el mismo suelo que Nuestro Señor, siendo tan pecador. Permitió que sus monjes visitaran los Santos Lugares, pero él regresó, llevándose una pesada piedra como penitencia. A su muerte, a finales del siglo VI, la piedra fue puesta sobre su sepultura y el contacto con la misma arrancaba estupendos milagros.


A 27 de mayo además se celebra a:


San Julio, soldado mártir.
San Federico de Lieja, obispo.
San Ragnulf, mártir.





domingo, 12 de julio de 2015

San Lucio, quesero y mártir.

San Lucio con su atributo principal: un queso.
San Lucio (o Uguzzo) de Cavargna, pastor y mártir de la caridad. 12 de julio. 

La primera “vita” crítica se escribió en 1861, después de más de cinco siglos de culto. Anteriormente su memoria ya aparece en el "Catalogus sanctorum Italiae", de 1613. Según estas, que recogen las tradiciones anteriores, sus padres eran unos pobres pastores de Val Cavargna, allá entre el siglo XII o XIII. El niño fue llamado “Lucio” por una inspiración divina a sus padres, pues sería “luz” en el mundo. Recibió una sólida educación basada en el Evangelio, y apenas creció lo suficiente, sus padres le encargaron el pastoreo de las ovejas, por lo que pasaba largos tiempos entre las montañas en soledad, lo que aprovechaba para dedicarse a la oración y la contemplación.

En invierno, cuando las ovejas se quedaban en casa, sus padres le colocaron con un fabricante de quesos, para que le ayudase y algún día pudiera dedicarse a ello. La leyenda nos dice que su ardiente caridad le llevó hacer milagros: a partir del suero inservible, desechado por el quesero, fabricaba quesos que daba a los pobres. Su maestro, enterado, pensó que le robaba y le echó. Y Dios entonces le envió un castigo, dice la leyenda, pues sus quesos se pudrieron, las ovejas murieron y sus pastos se secaron. Y sin embargo, a otro quesero que acogió al caritativo niño, le ocurrió que sus ovejas produjeron el doble de leche, los pastos reverdecían incluso en invierno.

Ante esto, el primer quesero fue llenándose de envidia y rencor, dirigiendo su odio hacia el jovencito Lucio. Cada prodigio que oía le llenaba el corazón de más y más odio. Y una noche  en que el joven iba hacia su casa, le salió al encuentro y le mató con el propio cuchillo de Lucio. En el lugar donde fue asesinado, se formó un pequeño lago, convertido en fuente posteriormente, donde los pobres y enfermos hallaban salud, y la leyenda dice que el día de su fiesta estas aguas se volvían rojas.

El terrible asesinato fue visto por todos como un verdadero martirio por la caridad evangélica, más que por la fe. Pronto su tumba se convirtió en meta de peregrinos, en especial de aquellos que buscaban la salud de la vista. Se le invoca como santo abogado de los fabricantes de queso, los pastores, los animales domésticos y los pobres. Es además abogado para obtener buen tiempo y es invocado contra la sequía, las tormentas y el granizo, y estos últimos patronatos se dan por el día de su memoria, en pleno verano.


A 15 de julio además se celebra a
Nuestra Señora, Santa María de Lure.
Beato Andrés de Rinn, niño mártir.
San Menou de Quimper, obispo.

domingo, 11 de enero de 2015

Santa Fara o Burgundófora

Santa Fara que se venera en Polistena, Italia
Pregunta: Hola. Me gusta tu blog, siempre me ha gustado. Has regresado en excelente forma y es una buena noticia, el otro blog está bien, pero no hay calor humano, no sé si me entiendes. En fin, que quería saber sobre Santa Fara, todo, su vida, sus milagros, para que se invoca, como ves, ya no digo “para que sirve” eso lo aprendi contigo. porque en ninguna página encuentro datos fiables, hasta me aparecen varios días de fiesta. Espero tu ayuda. Gracias.

Respuesta: hola N… Me alegro te siga gustando la página, y bueno, cada persona tiene sus formas de comunicar y expresarse, lo que importa es que "se sirva" para algo, que el contenido sea bueno y que los lectores estén contentos. Te hablo un poco de Santa Fara:

Santa Fara o Burgundófara de Faremoutiers, abadesa benedictina. 3 de abril y 7 de diciembre.
Fara vivió entre los siglos VI y VII, es probable que haya nacido en el 595. Descendía de nobles borgoñones y fancos, y eran dueños del castillo y tierras de Champigny, sitio donde se había oído hablar poco de Cristo. Sus hermanos fueron San Faro de Meaux (28 de octubre) y San Cagnoald de Laon (6 de septiembre). Es curioso, porque su nombre, Fara o Bara, significa “baronesa”, y Burgundófora es “baronesa de Borgoña”. A saber si es sólo un título y tendría otro nombre.

Cuando Fara era aún una niña Sus padres eran frecuentemente visitados por San Columbano (23 de noviembre) fundador del monasterio de Luxeuil; el santo quería mucho a la niña y reconoció en ella grandes virtudes. Le enseñó a amar a Cristo, a orar y a hacer caridad a los pobres, y Fara le tomó mucho afecto, sobre todo después de un milagro del santo: Columbano hizo madurar las espigas de los sembrados sin ser fecha de recolección.

Fara decidió ser religiosa y para ello habría contado con la ayuda de San Columbano si la reina Brunilda de Borgoña no lo hubiera desterrado; pero el sucesor, San Eustacio (29 de marzo), le sirvió también como confesor y director espiritual a la santa niña. Su padre tenía otros planes: un matrimonio con un noble de la corte del rey Teodeberto II, pero Fara enfermó y su padre desistió cuando San Eustacio le convenció de la vocación de su hija. Además, vio que Fara tenía verdadera vocación, pues huyó de casa y se refugió en el templo de San Pedro de la ciudad. El obispo Gondoald de Meaux le impuso el velo en el año 614 y en el 620, Fara fundó su propio monasterio, dedicado a Santa María, San Pedro y San Pablo, y bajo la regla de San Columbano. Famoso es todavía por su queso "Brie" (que a mi no me gusta nada, por cierto). En el siglo VIII, ya venerada Fara como santa, tomó el nombre de Faremoutiers, o sea “monasterio de Fara”.


Jonathan de Faremoutiers cuenta algunos sucesos que, si son reales, hablan bastante de Fara: unas monjas, hastiadas de la vida religiosa intentaron escapar de noche, cuando en ello estaban un globo de fuego descendió del cielo e incendió el monasterio. Sorprendidas las fugitivas, Fara las castigó en la cárcel monástica. En otra ocasión dos monjas jóvenes se negaban a hacer confesión de faltas tres veces al día, como mandaba la regla y se escaparon. Fueron perseguidas, devueltas al monasterio y encerradas, situación en la que murieron. Entonces Fara ordenó arrojar sus cuerpos fuera de los muros sagrados del monasterio. Y un último suceso, que me encanta, por incluir un animal: Un día vio un gran cerdo sentado junto a una monja en el refectorio y le fue revelado que esta pecaba de gula, llegando a robar alimentos de la despensa y que así de enorme como el cerdo era el espíritu de la codicia que había dominado.

Fue abadesa del monasterio durante unos 40 años, y murió entre los años 655 y 657, tampoco hay constancia del día exacto, unos ponen que fue el 3 de abril (según una adición apócrifa a la vida de San Columbano) y otros que fue el 7 de diciembre. La fama de milagrosa de Fara no se hizo esperar y los peregrinos llenaron el monasterio con sus visitas y donativos. Al morir la sucedió como abadesa Santa Ethelburgis (7 de julio) y a esta Santa Saethryth (10 de enero), medio hermanas las dos. Este detalle es importante para conocer la importancia del monasterio, como para que dos princesas británicas profesaran en él, cruzando el mar. Cuando Jonathan de Faremoutiers escribe “La Deposición de la Vida de Santa Burgundofara”, el monasterio ya es masculino.

En 1617 ocurrió un milagro plenamente documentado con testigos y datos médicos: una monja, hija del Tesorero de Finanzas de París, perdió la vista, la visitaron importantes médicos, pero nada pudieron hacer, salvo matarle los nervios de los ojos para evitarle los dolores. El 7 de diciembre de 1622, fiesta de la Santa, la monja pasó tres veces sobre sus ojos la reliquia de Santa Fara, expuesta a los fieles e inmediatamente comenzó a ver.

Fara es la patrona de las ciudades de Aveluy, Cinisi y Providenzza. Se le representa como abadesa, con báculo y tres espigas en las manos, en referencia a la leyenda de la visita de San Columbano. En Brie una bonita imagen tiene un queso a los pies. Es patrona de la vista, contra los incendios y la muerte súbita (supongo que por lo de las monjas), y claro, de los queseros. Sus reliquias están, principalmente en Faremoutiers y en Champeaux.


A 3 de abril además se celebra a 
San Ricardo de Chichester, obispo.
Beata Alejandrina de Foligno, clarisa.  
San Pancracio de Taormina, obispo y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...