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miércoles, 17 de marzo de 2021

Alimentada por una cierva.

Santa Withburga de Dereham, virgen. 17 de marzo y 8 de julio. 

Fue nieta del rey Anna de East Anglia, y sobrina nieta de Santa Hilda (17 de noviembre). Sus hermanas fueron Santa Etheldreda (23 de junio y 17 de octubre) y Santa Sexburga (6 de julio). Luego de la muerte de padre, Withburga decidió consagrar su vida a Cristo y mandó erigir un pequeño monasterio en East Dereham, en Norfolk, con la menguada herencia que recibió de su padre. Eran tan pobres que solo halló albañiles que trabajaran por devoción o por pan. Una vez construido el recinto sagrado ella y otras jóvenes tomaron el velo, comenzando una vida penitente y orante. 

Cuenta la leyenda que un día en que especialmente estaban sin ni siquiera harina para el pan, apareció una cierva de lo profundo del bosque, con las ubres repletas. Solo se dejó ordeñar de las virginales manos de Withburga, proporcionándoles alimento. Y así hizo el animal cada vez que la Providencia lo enviaba. Esto causó envidia al Guardabosques Mayor del rey, quien veía con envidia que la cierva proveyera gratis a las monjas, y se decidió darle caza. Un día intentó perseguirla, pero la cierva era más ágil que su caballo. Finalmente, cuando más cerca parecía del animal, cayó del caballo y se rompió el cuello.  

Nuestra santa falleció en 743, luego de una vida entregada a Cristo. Junto a su monasterio surgió una ciudad que le profesó siempre ardiente devoción, y por esta hicieron la guerra armada a los monjes de Ely, cuando estos en el siglo X llegaron a Nolfork para trasladar las reliquias de Withburga a Ely. La excusa era que la santa reposara junto a sus hermanas Etheldreda y Sexburga, quienes habían sido abadesas en Ely. Finalmente el rey intervino y las reliquias fueron trasladadas contra la opocisión del clero y el pueblo amotinado. En Dereham una fuente señala el sitio donde las reliquias reposaron durante la traslación y donde brotó un manantial de aguas milagrosas. 


A 17 de marzo además se celebra a:

Santa Gertrudis
de Nivelles, abadesa
.
San Arnik,
premonstratense
.
San José de Arimatea,
discípulo de Cristo
.
Beato Juan N. Zegrí,
presbítero fundador
.











MI LIBRO ELECTRÓNICO

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

YA ESTÁ DISPONIBLE.

domingo, 27 de mayo de 2018

San David de Garedzji.

San David de Garedzji, monje. 27 de mayo y 9 de junio.

Fue uno de los doce compañeros de San Juan Zedanski (7 de mayo) que evangelizaron Georgia en el siglo VI. Se establecieron en el desierto de Garedshki, cerca de Tibilisi, llevaron una muy austera de ayuno, penitencias, oración y trabajo. Solo comían hierbas y cortezas de árboles. Una cierva salía de vez en cuando del bosque y les proporcionaba leche, y en una ocasión se transformó en queso al hacer David la señal de la cruz sobre el lácteo.

Cuando David tenía casi 100 años peregrinó con sus discípulos a Tierra Santa, pero cuando se aproximaba a Jerusalén y la vio desde una colina, exclamó que no se atrevía pisar el mismo suelo que Nuestro Señor, siendo tan pecador. Permitió que sus monjes visitaran los Santos Lugares, pero él regresó, llevándose una pesada piedra como penitencia. A su muerte, a finales del siglo VI, la piedra fue puesta sobre su sepultura y el contacto con la misma arrancaba estupendos milagros.


A 27 de mayo además se celebra a:


San Julio, soldado mártir.
San Federico de Lieja, obispo.
San Ragnulf, mártir.





jueves, 6 de julio de 2017

San Goar, el taumaturgo.

San Goar, presbítero y eremita. 6 de julio.

Goar (Gower) nació en una noble familia de Aquitania, en 585. Sus padres se llamaron Jorge y Valeria. Fue un niño piadoso, enemigo de la mentira o las rabietas, tan propias de los infantes. Le gustaba la oración, ir a la iglesia y escuchar atentamente a los sacerdotes. A los 19 años quiso dejar el mundo para hacerse ermitaño y gozar continuamente de la presencia de Dios. Sabiéndolo su obispo, que le conocía desde pequeño, le ordenó presbítero y le hizo colaborador suyo, encomendándole la tarea de predicar en los oficios. Cumplió Goar a cabalidad su ministerio, convirtiendo a muchos a una vida recta, y a otros a abandonar el mundo y entregarse a la oración en los monasterios. Esto le trajo una fama que no buscaba, pues siempre había gente para oírle o confesarse, impidiéndole estar a solas con Dios.

En 618 obtuvo licencia de su obispo y se fue a una soledad cerca de Tréveris, donde levantó una ermita, donde celebraba misa, rezaba, trabajaba y hacía sus penitencias. Tuvo muchos favores celestiales y apariciones. Cinco años vivió sin contacto alguno con nadie, hasta que movido por el celo de las almas, comenzó a evangelizar a los habitantes de aquellas soledades, paganos muchos de ellos, y a enfervorizar a los cristianos alejados de la fe. Esto le hizo nuevamente famoso, y muchas personas le visitaban, buscando consejo y una palabra edificante. Celebraba la misa para todos, atendía a los peregrinos, especialmente a los enfermos, les servía de comer y les entretenía. Predicaba a Cristo, rezaban juntos y más de un milagro realizó, sanando a los enfermos. Y tantos acudían, que con ayuda de todos, improvisó un hospital.

Todo iba bien, pero Dios pone sus pruebas: unos parientes (dos criadas, según la versión) del obispo de Tréveris, llamado Rústico, calumniaron a Goar, diciéndole al obispo que "el tal eremita se pasaba el día, comiendo, riendo y hablando con gente de todo tipo". Rústico mandó buscarle y la leyenda cuenta que, al otro día, muy de mañana, antes de partir, Goar dio de desayunar a unos pobres que partían e invitó a los calumniadores. Estos, para despreciarle, respondieron que preferían ayunar, aparentando piedad. Goar entonces les dio algunas cosas para comer en el camino, y él comió con los que se iban. Luego partieron rumbo a Tréveris. Casi a medio día los "ayunadores" tuvieron hambre y cuando buscaron en su bolsa lo que Goar les había dado para el camino, la hallaron vacía. Siguieron camino, hablando de la Trinidad, y de pronto aparecieron tres hermosas ciervas, que se acercaron al santo y se dejaron acariciar y ordeñar por él, lo cual fue visto como un signo de aprobación de Dios a Goar. Quedaron los calumniadores arrepentidos de su obrar, entonces el santo hizo oración, les mandó miraran de nuevo en sus bolsas, y allí estaban las provisiones.

Cuando llegaron ante el obispo, los dos insidiosos se desdijeron de todo lo que habían dicho, pero Rústico no se creía nada, por lo que quiso comprobar de primera mano la santidad de Goar. Mandó llamarle, y cuando Goar entró al salón, como no tenía donde colgar su capa, la extendió sobre un rayo de sol que entraba por la ventana. Este portento no satisfizo al obispo, que pidió otra prueba. Había allí a la sazón un bebé de tres días de nacido que había sido abandonado en una iglesia, del que no se sabía quiénes eran los padres, y el obispo mandó a Goar que hiciese al niño hablar por milagro, para saber la verdad. Goar se resistió por humildad, pero cuando no le quedó más remedio que obedecer, hizo la señal de la cruz y dijo: "Tú, niño, te lo suplico en nombre de la Santa Trinidad; dinos claramente quiénes son sus padres!" Y el niño habló con voz firme: "Mi padre está aquí, es el obispo Rústico, y el nombre de mi madre es Flavia". Entonces Rústico, al verse descubierto, tuvo que confesar públicamente su pecado. Goar animó al prelado a hacer penitencia y a invocar la misericordia divina, a la par que debía hacerse cargo del niño y de su madre. El obispo quedó sorprendido de la caridad y santidad de Goar, y desde entonces tuvo gran cariño y veneración.



Supo de su fama el rey Sigebert II, y le hizo llamar. El rey quedó admirado de la prudencia, santidad, caridad y sabiduría de Goar, por lo que quiso tenerle consigo en la corte, en Metz. El santo se resistió, pero lo vio como la voluntad divina. Además, el rey, sabiendo lo de Rústico, quiso deponerlo y nombrar al santo para la sede episcopal de Tréveris. Goar se horrorizó de aquello, pero no había nada que hacer, porque nobles y prelados apoyaban la decisión y estaba dispuestos a consagrarle obispo. Goar pidió unos días para orar en su celdilla, para pedir a Dios le mostrase su voluntad y le concedieron 20 días, que empleó el santo en implorar a Dios le librase de dignidades y de la cercanía con el mundo que conllevaban. Y Dios le escuchó, pues al cabo de 20 días, Goar enfermó gravemente y no pudo ponerse en camino a Metz. El rey le visitó y viendo su estado, le dio más tiempo para aceptar ser obispo. En esto estuvo el santo siete años, y cada vez que estaba bien de salud y pretendía obedecer yendo a Metz, enfermaba gravemente, sin poder moverse. La última vez, pidió al rey le liberase de obedecerle, y este lo hizo. Entonces Goar pudo morir en paz y sin faltar a la obediencia, el 6 de julio de 649, a los 64 años de edad. Igualmente, el Beato Berenguer de Peralta (2 de octubre) prefirió morir antes de la tener dignidad episcopal.

Goar fue sepultado en su propia ermita, que con el tiempo albergaría un monasterio. Los peregrinos nunca han dejado de venerar a su santo, al que se le invoca por la salud de los niños pequeños, especialmente los que tienen retraso en el habla o el caminar. Su "vita" fue escrita en el siglo XI, por un monje del monasterio de Prüm. Un relieve en unas puertas de la iglesia de San Castor (13 de febrero), en Koblenz, le representa junto a Santa Rizza (30 de agosto), que está sepultada allí.


Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Julio. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Madrid, 1818.


A 6 de julio además se celebra a
San Tranquilino de Roma, mártir.
Santa Ángela de Bohemia, princesa y carmelita.

jueves, 19 de enero de 2017

San Launomer, de vaca, rosas y cierva.

San Launomer (Laumer o Lomer) de Corbion, abad. 19 de enero.

Este santo vivió en el siglo VI y al menos desde el VIII aparece en los martirologios galicanos. Su "vita" es tardía, aunque aparece escrita por alguno que se presenta como testigo de los hechos y amigo del santo, por el estilo al menos es del siglo X.

Launomer nació cerca de Chartres y era pastor de las ovejas de su padre. Era niño piadoso y despierto, por lo que le pusieron a estudiar en un monasterio, en el cual tomó el hábito monástico al llegar a la adolescencia. Fue un monje ejemplar, encargado de la administración del monasterio (del capítulo canonical de Chartres, según otra versión). Era muy caritativo y aún sin faltar nada a los monjes, hacía mucha caridad para con los pobres. Como de otros santos se cuenta el milagro de las rosas: En una ocasión en que llevaba pan a los pobres, fue requerido sobre lo que portaba y al responder que eran rosas, soltó el hábito y, efectivamente, rosas cayeron al suelo.

Sin embargo, la vida del monasterio no satisfacía espiritualmente a nuestro santo, por lo que una noche salió del monasterio y se internó en un bosque para vivir como eremita. Vivía dedicado a la oración y al trabajo, siempre en silencio, contento de haber huido de los hombres. Sin embargo, en menos de un año, ya tenía algunos discípulos que, alentados por su ejemplo y buenos consejos, se habían reunido para vivir como él. Cuando el número de estos discípulos fue a más, Launomer volvió a huir y se escondió en el bosque de Corbion, esperando vivir en soledad para siempre. Pero nada, en breve volvió a tener una colonia de discípulos que aspiraban a la perfección junto a él. Así que no le quedó más remedio y sobre 560 construyó un monasterio, que sería el origen de la célebre abadía de Corbion, del que sería nombrado abad.

Varios milagros se cuentan del santo, como que el demonio apagaba su lámpara, pero su ángel de la guarda la reavivaba. En una ocasión llegó a su ermita una cierva perseguida por los lobos, el santo se puso en medio y amonestó a los lobos por perseguir a la pobre cierva, que agradecida se quedó para siempre en el monasterio. Otro portento dice que unos ladrones robaron la vaca de los monjes, pero no pudieron salir del bosque en toda la noche, por lo que a la mañana regresaron al monasterio arrepentidos. El santo, humilde y paciente, vio su arrepentimiento y pasó por alto el incidente diciéndoles: "Os agradezco, amigos, que hayan encontrado mi vaca extraviada y me la hayáis devuelto. Debéis estar muy cansado y hambrientos". Y ante el asombro de los monjes, les dio de comer y beber y les enseñó el camino correcto para salir del bosque.

Murió Launomer sobre 593 y su cuerpo fue enterrado en la iglesia de St-Martin-du-Val. En 595 se trasladó a a Corbion, de donde fue llevado a Blois en 874, por miedo a las invasiones normandas. En 924 las reliquias volvieron a Corbion. Lamentablemente, en 1567 los herejes hugonotes quemaron las reliquias, salvándose solamente el cráneo, que previamente había sido separado del cuerpo.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo I. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 19 de enero además se celebra a  
San Dionisio, papa y carmelita.
San Canuto IV de Dinamarca, rey y mártir.

martes, 1 de abril de 2014

Genoveva, la de Brabante, a saber

Magnífico lienzo de Adrian Ludwig Richter,
donde Genoveva es lo menos que se ve.
Pregunta: ...pero, finalmente, Santa Genoveva de Brabante, existió o se ha demostrado que solo es una leyenda romántica medieval.

Respuesta: Pues hay que decir que no, hija mía, que no existió. Es una historia, como dices, romántica, una narración con moraleja sobre la humildad, la confianza en Dios, las pruebas de la fe. Vamos, una historia para aprender algo, como la Caperucita Roja. Y vamos a ver que se puede poner en limpio:


Santa Genoveva de Brabante, condesa, ermitaña. 2 de abril y 18 de enero.

La leyenda:
Genoveva vivió en el siglo VIII, y era hija de los condes de Brabante. Desde niña fue piadosa, caritativa y generosa con los pobres. Al llegar a la edad casadera, su padre le presentó a Sigfrido de Offendick, en agradecimiento a este, que poco antes le había salvado la vida. Se casaron ante el obispo San Hidulf de Tréveris (11 de julio) y fueron a vivir a Siegfriedsbourg, cerca del Rihn. Allí Genoveva continuó su vida de piedad, caridad y justicia para con los desfavorecidos. Poco duró la felicidad, pues Sigfrido tuvo que ir a la guerra contra los musulmanes, bajo el mando de Carlos Martel. No sabía Sigfrido, ni Genoveva, que esta ya estaba esperando un hijo. Genoveva, en la ausencia de su marido, redobló su piedad y caridad, dedicándose a educar a las niñas del condado. Antes de marcharse, Sigfrido había dejado al frente del condado a su mayordomo y fiel sirviente Golo. Este cumplió sus obligaciones fielmente hasta que el poder le corrompió, y, junto al espíritu de la impureza, se predió pretendiendo tomar a Genoveva como amante. Esta escribió horrorizada a Sigfrido, contándole lo sucedido, pero Golo sorprendió a Dracon, el mensajero y lo apuñaló frente a Genoveva, que gritó pidiendo ayuda. Pero Golo la acusó a ella de impureza con el asesinado, y mandó encerrarla en una torre, mientras escribía a Sigfrido contándole su versión falsa de lo ocurrido.

Dio a luz Genoveva en la prisión a un niño, al que llamó Benoni. Un día la visitó la hija de Dracon, contándole que Sigfrido sabía lo ocurrido, pero según la versión de Golo, decretando que Genoveva fuera decapitada junto al niño bastardo. Genoveva escribió a su marido:
"Adiós, esposo mío, adiós para siempre.
Cuando leas estas líneas que escribo en mi lóbrego calabozo, tu hijo y yo habremos sido decapitados, víctimas inocentes del pérfido Golo. Mi inocencia brillará tarde o temprano, pero cuando ese día llegue, no desesperes, Sigfredo; consuélate pensando que te perdono. Sí, te perdono aunque hayas dudado de mi amor y de mi fidelidad.

Cuando regreses se piadoso con todos, incluso con Golo, el causante de todo mi mal. Golo es el más necesitado de piedad, y aunque te confiese haberse vengado de mis desprecios calumniándome, castígale, pero no le mates. Debemos perdonar a los que delinquen, para que también nuestras propias culpas nos sean perdonadas en el cielo.

¡No puedo más!... ¡Las fuerzas me abandonan al pensar que no he de volver a verte! ¡Adiós, esposo mío! ¡Soy inocente, te amo y te perdono!...

¡Adiós!
Genoveva
"
Golo, ajeno a esta carta, mandó a dos sirvientes que llevaran a Genoveva y al niño al bosque, y allí les mataran, pero estos se conmovieron por la dulzura de Genoveva, y la dejaron libre, a cambio de que jamás saldría del bosque. Mataron un perro y llevaron a Golo los ojos, diciéndole eran los de Genoveva.

Trailer de "Genoveva de Brabante".
José Carlos Burle. 1947

Y se quedaron a vivir en el bosque, alimentándose de la leche de una cierva salvaje, que mansamente se quedó a vivir junto a Genoveva y Benoni. Al cabo de siete años, Genoveva enfermó para morir, y viendo que su hijo era ya fuerte, le enseñó el camino de salida del bosque, y le envió junto a su padre, pero este no quiso dejarla. En tanto, durante esos siete años, Sigfredo ya había sabido la verdad por la carta de Genoveva, y había perdonado a Golo, que vivía arrepentido de su supuesto asesinato. Y resultó que un día salió Sigfredo de cacería, vio una cierva hermosísima y quiso cazarla. Notó que la cierva, huía de él, pero no lo suficiente como para esperar se acercara y la siguiera. Así lo hizo y ¡voilá! llegó a la gruta donde Genoveva yacía enferma. Esta lo reconoció, le enseñó su anillo de bodas y Sigfredo reconoció a su esposa y a su hijo. Los tomó y llevó al castillo, en medio de festejos y alegría populares. La cierva continuó visitando y alimentando a Genoveva hasta que esta, finalmente, falleció; y entonces comenzó a visitar su tumba. Sigfrido levantó una ermita en el sitio de la cueva, donde comenzaría el culto a la inocente y paciente Santa Genoveva de Brabante.
Muy bonito, no? Pues todo faso. O casi todo...


La historia:
Sigfrido halla a Genoveva y Benoni
Wilhelm Walther. 1913
Pues con algunos matices, la "historia" de Genoveva fue publicada y dada a conocer a las masas en 1638, en la obra "La inocencia reconocida. Vida de Santa Genoveva de Brabante", del jesuita René de Cerisiers. Esta obra, traducida al español en el siglo XIX, tenía el precedente de una leyenda oral del siglo X, más o menos, que hablaba de una tal Genoveva, acusada de adulterio injustamente, fue castigada, y luego que se supo la verdad, restituida a su honor. De siglos posteriores se conocen otras obras menos importantes. Y ha sido llevada al cine varias veces, como buen pastelón romántico que es. También hay una ópera de Shumann sobre la "vida" de Genoveva.
También es histórica la capilla dedicada a Santa Genoveva (que podría ser la Genoveva de París, quien sabe), y la presencia de una sepultura, que se tomó como la de nuestra Genoveva. Los Bolandistas, que no creen en nadie que les huela a leyenda, han dado carpetazo negando la historicidad de estos relatos del vulgo. Sinceramente, ha sido el arte pictórico del romanticismo quien más ha dado a reconocer a Genoveva y su leyenda. Nunca ha sido inscrita en calendarios, martirologios, ni ha recibido culto oficial por parte de la Iglesia. Popularmente se le recordaba el 18 de enero, y el 2 de abril, una procesión tenía (tiene?) lugar en su supuesto sepulcro.


Una historia parecida, se lee en la leyenda de Santa Ida de Toggenburg (3 de noviembre), falso adulterio y ciervo incluido. Finalmente, como nota curiosa, hay que decir que María de Brabante, esposa del duque de Baviera pasó por algo parecido en el siglo XIII. Condenada por adúltera, luego absuelta y reconocida. Más curioso aún, fue castigada un 18 de enero, día que se "celebra" una memoria de Genoveva de Brabante.


A 1 de abril además se celebra a
La Estigmatización de Santa Catalina de Siena, virgen dominica.
Santa Teodora de Xalapa, virgen y mártir. 
San Hugo de Grenoble, obispo.

sábado, 1 de septiembre de 2012

De San Gil y una medalla

Pregunta: Le felicito por su pagina, es mi lectura favorita. Mi pregunta es la siguiente, San Egildo aparece representado con una cierva y en la mano derecha sostiene dos bolas blancas. Quiero saber que son o que significan. Aquí la medalla de San Egidio, realmente no pudimos precisar que sostiene en su mano derecha. Pertenece a una hermana Italiana, ella conoce de mi amor a los Santos y me envió la foto. Quiero decirte que la lectura de las Vidas de los Santos me apasiona. Hasta estoy haciendo todo lo posible por llegar algun dia, aunque sea un poquito, acercarme a ellos y a Jesus y Maria. Vivo en Puerto Rico y soy novicia de la Bienaventurada Virgen Maria del Carmelo. Un abrazo de hermana.


San Gil.
Abadía de Saint-Gilles.
Respuesta: Gracias por tantos elogios y alabanzas (no están publicados aquí), pero solo hago lo que puedo y el tiempo me permite. Como se supondrá, a mi tambien me apasiona la lectura de Vidas y leyendas de santos. Y vamos al tema: primero me gustaría decir algo del santo, ya que ayudará a entender los atributos del santo en la medalla:

San Gil (o Egidio), abad. 1 de septiembre, 15 de junio (invención de las reliquias) y 8 de agosto (entre los 14 santos auxiliares).
Su memoria aparece en los prestigiosos martirologios de Beda, Usuardo, Adon, y otros. La vida de San Gil la escribió el obispo Fulberto, con muy buena intención, pero poco criterio, porque recogió leyendas, tradiciones, escritos varios hasta compilar una "vitae" con varios errores. El más garrafal fue confundirlo con San Gil de Arlés, que vivió 200 años antes a nuestro San Gil. Es interesante, como no, el estudio que han hecho los Bolandistas y la Congregación Benedictina de San Mauro para aclarar este error, aunque no del todo, pues aún se le continúa llamando abad, cosa que no fue; y en numerosos sitios se les continúa confundiendo.

Los orígenes y vida del santo se pierden en leyendas. Según estas, San Gil nació en Atenas, a finales del siglo VII, y sus padres se llamaban Teodoro y Pelagia. Siendo niño ya destacaba por su caridad con los pobres, aplicación al estudio y por sus milagros. En una ocasión, yendo con sus padres a la iglesia, vio un mendigo enfermo, al que dio su túnica y, al vestirla, el mendigo recuperó la salud. Otra vez sanó a uno que había sido mordido por una serpiente y, en otra ocasión liberó a un poseso del demonio que le atormentaba. Muy joven quedó huérfano, vendió sus bienes en favor de los pobres. Como la vida le prometía fama y dinero, decidió dejarlo todo por Cristo y se embarcó en el primer navío que vio salir de Atenas. Se levantó tormenta, hizo oración y la tormenta se calmó, haciendo que todos reconocieran la santidad de Gil. A los días el barco llegó a la Galia, donde Fulberto y otros después de él, le hacen encontrarse con San Cesáreo de Arlés (27 de agosto), quien le nombra abad de un monasterio a las afueras de la ciudad. También lo envió en 514 al papa San Símaco (19 de julio), por asuntos de tierras y beneficios. Pero lo dicho, este San Gil de Arlés (1 de septiembre, también) es anterior al nuestro y su tumba puede venerarse aún en Arlés (1).


San Gil y la cierva herida.
Allí en Francia sanó a muchos enfermos de fiebres, parálisis, mordeduras, convirtió tierras de estériles a fértiles, repartió alimentos a los pobres, resucitó muertos, sanó niños... y un largo ect. Cansado de tanta fama y veneración públicas se internó en un bosque, cerca del Ródano y comenzó a hacer vida de eremita. Allí le persiguió la fama y se trasladó, también como eremita, a Nimes, donde vivió muchos años entregado a la oración, la penitencia y la caridad con los que se le acercaban a pedirle oraciones o consejos. En su cueva-ermita le acompañaba una cierva, cuya leche era el único alimento que consumía el santo. En una ocasión, estando perseguida por el príncipe de Francia (el rey Childeberto dicen algunos, Carlos Martel dicen otros, pero sería un príncipe local mas bien) y sus monteros, la cierva se refugió en la cueva del santo, que la protegió haciendo oración. Los perros retornaron a sus amos. Días más tarde pasó lo mismo, y un ballestero, viendo que los perros no se atrevían a seguir, disparó una flecha que hirió al santo. Se acercaron a la cueva y le vieron tendido, con la flecha en el pecho y la cierva a sus pies. Sabiendo esto el príncipe, fue allí, le pidió perdón y mandó le curasen la herida, pero el santo pidió y obtuvo de Dios, que la herida no sanase nunca, para sentir y padecer algún dolor por Cristo.

Luego de esto, el príncipe le ofreció riquezas para compensarle, pero Gil le recomendó construyese un monasterio de religiosos para que orasen por la conversión del mismo príncipe (sabía Gil que el príncipe tenía un pecado oculto del que se arrepentiría luego) y la paz del reino y sus habitantes. Así se hizo y Gil fue su primer abad, durante algunos años y en este ínterin sería ordenado sacerdote. Este pecado era tan grave, que el príncipe no se atrevía a confesarlo, por lo que San Gil oraba a Dios para alcanzar su perdón para el gobernante. Un día, se le apareció un ángel con un pergamino con el pecado y la promesa de perdón si de veras estaba arrepentido. San Gil lo comunicó al príncipe y este hizo contrición verdadera, desapareciendo el pecado del pergamino. Esta leyenda motivó la creencia que la devoción a San Gil, y su intercesión, borraba los pecados, sin necesidad de confesión. Incluso los abades podían expedir una cédula de perdón a aquellos que hubieran hecho alguna devoción al santo, como oraciones, limosnas, etc. El Concilio de Trento erradicó esta devoción y prohibió se siguiera enseñando a los fieles.

Volviendo al santo: Dios le reveló su proxima muerte, que ocurrió el 1 de septiembre, entre el 700 y el 720. La verdad es que el sitio donde Gil tuvo su ermita se convirtió en el siglo IX, en un monasterio benedictino, luego cluniacense y luego de canónigos regulares. Allí reposaron sus reliquias hasta que la amenaza de los albigenses hizo que se trasladaran a la iglesia de San Saturnino de Tolosa, donde quedaron hasta hoy, amén de las numerosas reliquias que se dice hay en el mundo, como una supuesta cabeza que se "halló" en el siglo XIII, cuya invención se recuerda el 15 de junio. Urbano IV le canonizó oficialmente al poner su memoria en el Calendario Universal de la Iglesia.

San Gil goza de gran devoción y sus iglesias u hospitales, altares e imágenes suelen verse en Francia, España, Inglaterra, Polonia, Italia, Alemania, etc. Es patrón de mendigos, herreros, lisiados, paralíticos, marginados, los ermitaños, los leprosos, los guardabosques, pobres, fabricantes de flechas. Es un santo sanador, de los más invocados contra el cáncer de pechos, la lactancia materna, heridas incurables, úlceras, dolores de pecho, epilepsia, miedo a la oscuridad, pesadillas, locura y enfermedades mentales, esterilidad, peste negra, fobias, enfermedades de caballos y demás animales. No en balde es uno de los 14 Santos Auxiliares (8 de agosto).

Medalla de San Gil.
Logia
5243.
Y ahora a la medalla, que tiene su interés, porque es una medalla de una logia masónica, cosa que no suelen tener las religiosas. Gracias a un amigo masón que me ha averiguado, le digo que la medalla pertenece a la Logia San Gil de Camberwell, que toma el nombre de la parroquia anglicana en que se ubica. Esta logia, la número 5243, fue consagrada en 11 de junio de 1931 y suprimida en 1996, por la escasez de miembros. El origen de la parroquia San Gil es muy antiguo, aunque la iglesia sea del siglo XIX, de estilo neogótico. Fue fundada allá por el medioevo, junto a una fuente de aguas milagrosas donde algunos enfermos habrían obtenido la curación por intercesión de San Gil, patrono de paralíticos y enfermos de la piel. De hecho Carmberwell vendría a ser "fuente arqueada" o "fuente del arco".

En la medalla puede verse al fondo la iglesia parroquial y al santo con sus atributos típicos: la cierva y la flecha de la leyenda y unos panes en la mano derecha, que recuerdan su solicitud por los pobres. En la iglesia de San Gil de Malestroit, Francia, hay una serie de vitrales, y en uno de ellos se ve al santo en su infancia, repartiendo pan a los pobres.


Fuentes:
-"Año cristiano": Septiembre. JEAN CROISSET. S.I. Barcelona, 1863.
-"Die vierzehn Nothhelfer". WILHELM HEINRICH RIEHL.
-"Regulations of the parish of St. Giles Camberwell". WILLIAM GREENAWAY POOLE.

A 1 de septiembre además se celebra a
Santa Teresa Margarita Redi, virgen carmelita.
Santa Verena, virgen.





(1) En el siglo XII el Códice Calixtino recomienda visitar la tumba de San Gil en Arlés, pero ya vimos que es una confusión. Por otro lado, la leyenda española le hace recalar en el Valle de Nuria, donde residiría unos años, hasta la invasión de los árabes. Allí, en su ermita dejaría escondidas una olla, una cruz y una campana la imagen de Nuestra Señora de Nuria, que fueron hallados en el 1079. Pero está claro que la imagen es muy posterior, de los siglos XII o XIII. Vamos, que por leyendas no será.


Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...