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domingo, 13 de noviembre de 2016

San Bricio el cazador cazado.

Pregunta: Buenas, soy sacerdote. Estoy buscando un ejemplo de un santo que siendo ya santo o virtuoso tuvo alguna caída importante y esa caída lejos de llevarlo a la tibieza eso lo ayudó a la santidad. Entonces San Agustín no puede ser ejemplo porque el se convirtió de pecador a santo. Gracias. 

Respuesta: Como sabrá, la conversión es un proceso y tiene caídas y recaídas. Ha habido santos que durante tiempo han vagado entre el deseo de conversión y la tibieza, hasta que en un momento determinado, ocurre una "gracia fundante", es decir, un toque por parte de Dios en el cual el santo se siente impelido a la perfección de vida. Sin embargo, las vidas de santos no nos hablan de caídas importantes luego de este momento de gracia. Primeramente porque los pecados más graves suelen ser los más ocultos y no trascienden. Otros pecados graves, como asesinatos, que pueden llevar a una conversión (San Tanguy de Bretaña, por ejemplo) nunca aparecen en santos que hayan llevado una vida virtuosa antes de cometerlos, que es el caso que nos ocupa.

Sin embargo, me parece que hay un caso que podría aplicar: el de un presbítero bueno, pero poco ejemplar, que dio muchos quebraderos de cabeza a su obispo hasta un momento, y es: 


San Bricio (Brais, Bresson, Briavel) de Tours, obispo. 13 de noviembre.

Bricio y Martín.
Schöppingen.
Había sido Bricio un chico pobre y pendenciero al cual el gran San Martín de Tours (11 de noviembre, sepultura; 4 de julio, ordenación episcopal; 5 de octubre, Iglesia Oriental; 12 de octubre, Iglesia bizantina; 12 de mayo, invención de las reliquias ; 1 y 13 de diciembre, traslaciones) había tomado bajo su protección a pesar de ser arrogante y malandrín, y aunque una y otra vez le decepcionaba, el santo obispo no cejaba en llevarle al buen camino. Llegó a suspirar San Martín que "Si Cristo debió soportar a Judas, yo tengo mi Bricio". Le redujo al redil de Cristo y Brició tomó le hábito monástico la primera comunidad fundada por Martín, y llegó a ser ecónomo de la misma. Pero a pesar de su profesión religiosa, siempre fue amigo de bromas, pillerías y de provocar a su amigo y protector, y ahora su abad.

Cuenta que en una ocasión en que un hombre enfermo fue al monasterio a que el San Martín rezara por él y le devolviera la salud, fue Bricio, que ya era diácono, quien le abrió la puerta y dijo al hombre: "Si lo que buscas es al loco, entonces has de buscarle mirando al cielo", y el pobre hombre salió a buscar a Martín con el cuello estirado mirando hacia el cielo. Porque las cosas las ordena Dios como quiere, le halló San Martín, le sanó y volvió al monasterio, donde reclamó a Bricio por burlarse del hombre. Bricio intentó negarlo, pero el santo abad le dijo: "aunque estuviera lejos de ti, he oído tus palabras". Y añadió "sé por Dios que te llamará al episcopado después de mi muerte, pero antes me darás muchos dolores de cabeza, que pagarás después". Y Bricio le replicó: "Tenía razón, estás loco". Después de ordenado presbítero, y ya fuera del monasterio, Bricio continuó con su vida de bromas y disipación. Vestía elegantemente, comía como un rey poseía casas, establos y esclavos, en contra de todo lo que su maestro le había enseñado. Incluso dice San Sulpicio Severo (29 de enero) que llegó a militar en un grupo de presbíteros que intrigaban contra Martín por su austeridad, celo apostólico y su constante denuncia del mal, el paganismo y la mala conducta de los cristianos. No en balde "Judas" le había llamado el santo apóstol. Y las veces que Martín le reconvenía, Bricio le discutía en público, se burlaba de él, intentando minar su autoridad.

Sin embargo, en 397, cuando murió Martín, Bricio entró en gran tristeza por lo mal que había tratado a su benefactor. Hizo penitencia, oró incesantemente y Dios le otorgó la conversión de costumbres. Y en tan poco tiempo se vio el cambio que Tours le eligió, como había predicho San Martín en obispo de la sede turonense. Lo primero que hizo fue erigir una iglesia sobre la tumba de San Martín, promovió su culto y luego dejó todos sus bienes para vivir como un simple obrero del Evangelio. Pero su pasado disoluto le perseguía, pues algunos presbíteros no creían en su cambio y fue perseguido y calumniado varias veces. Incluso un antiguo compañero suyo del monasterio, el obispo San Lázaro de Aix (27 de mayo) intentó junto a otros obispos deponerle de su sede.

Bricio y el bebé.
Schöppingen.
Pero su mayor calumnia, que fue un duro golpe del que no se salvó ni por un milagro fue la siguiente: una virgen consagrada quedó embarazada y al dar a luz dijo que el niño era de Bricio. Este lo negó, pero su pasado le perseguía a pesar de que este hecho está datado en 430 ¡con ya 33 años de obispo! El clero y el pueblo fueron a acusarle de aquello con ánimo de lincharle, según Sulpicio Severo "sintiéndose engañados de que su piedad y celo eran tan sólo para ocultar sus prácticas sucias, mientras todo el tiempo habían besado sus manos reverentemente por amor a Dios". Bricio se mantuvo firme en su negativa y mandó traer al niño, que aún no tenía ni un mes. "En el nombre de Jesucristo, Hijo de Dios Todopoderoso" –conjuró Bricio al infante – "si realmente soy tu padre, hazlo saber delante de toda esta gente". "No lo eres" - replicó el bebé. Pero ese portento no era suficiente, por lo cual el pueblo clamó que Bricio hiciera al niño revelar quién era el verdadero padre. Pero Bricio dijo que eso no importaba ni le atañía para probar su inocencia. Pero el pueblo le acusó, además, de haber hecho magia , por lo cual querían echarlo de la sede. Entonces Bricio, para probar ¡otra vez! Su inocencia, tomó unas brasas del fuego, las colocó en el regazo de sus vestiduras y se dirigió, seguido por la turba, a la tumba de San Martín. Allí dejó caer los carbones, mostrando la ropa sin quemar ni manchada. "Podéis ver que mi ropa no muestra ni un solo daño de fuego, así tampoco hay mancha en mi cuerpo de culpa por haber yacido con una mujer". Esta prueba de fuego contra los delitos de índole sexual era muy frecuente en la Edad Media. Suponemos que Dios protegía a los inocentes, o todos culpables… Igual se puede leer de Santa Cunegundis (3 de marzo), a la que hicieron caminar sobre una reja de arado ardiendo. Pero ni esto hizo confiar a los de Tours, que le desterraron.

Bricio, ya muy anciano, se dirigió a Roma a defenderse ante el papa San Celestino I (6; 8, Iglesia Oriental; 9 de abril y 27 de julio). Mientras, en Tours elegían a Julián como sucesor de Bricio, pero ni llegó a tomar posesión, pues murió en Vercelli. Luego eligieron a Armencio. Entretanto, el papa acogió a Bricio, que comenzó a defenderse y a hacer penitencia pública durante siete años. Al cabo de este tiempo decidió regresar a Tours, y cuando llegó con sus ayudantes que le habían sido fieles a Mont-Louis, supo que Armencio había fallecido de agudas fiebres. Entonces dijo a sus acompañantes: "Levantaos, si somos rápidos aún podemos llegar al funeral de nuestro hermano en Tours". Y entró a la ciudad por la puerta oeste en el mismo momento en que el cortejo salía por la puerta este. Tomó posesión de su trono y de su sede no hubo quien le sacara durante los siete años más que duró su episcopado, pues el pueblo al final reconoció que no había pruebas contra él. Durante sus últimos años retomó la caridad, el apostolado. Fundó iglesias, monasterios y hospitales. Ordenó obispo a San Maurilio de Angers (13 de septiembre). 

Bricio murió en 447, muy anciano, y fue sucedido por San Eustaquio (19 de septiembre). En 594 se trasladaron sus reliquias a Clermont-Ferrand, desde donde su sulto se ha extendido por otras partes de Francia y Europa. Es abogado de los acusados injustamente, los perseguidos y los condenados a muerte. Se le invoca contra los ardores de estómago, los males de hígado y los cólicos, y la causa está en su iconografía, que suele presentarle con los carbones a la altura del vientre.


Fuentes: 
-http://historivegauche.canalblog.com/archives/2010/04/17/17608878.html
-"Les Nouvelles Fleurs des Vies des Saints et Fêtes de l'Année". Tome Second. R.P ANDRÉ DU VAL RÉBEYROLIS. Lyon, 1860.
-"Brice of Tours". LAMBERT M. SURHONE, MIRIAM T. TIMPLEDON. 2010.


A 13 de noviembre además se celebra a 
Santa Agostina Livia Pierantoni, virgen y mártir.
Santa Maxellendis de Caudray, virgen y mártir.

martes, 15 de mayo de 2012

Santos para embarazos y partos

Pregunta: A que santo o virgen debo invocar para pedir me ayuden a quedar embarazada. Me dijeron San Ramón o la virgen de la Dulce espera, pero creo que eso sería para pedir protección para el embarazo. Desde ya muchas gracias. Argentina.
 

Respuesta: Para lograr embarazos se conocen estos santos que le escribo aquí. No es una lista exclusiva ni excluyente, o sea, que muchos habrá que no conozca:

Santa Felícitas. Iglesia de Vreden
San Eleusipo, mártir en Capadocia, junto a sus hermanos Speusipo y Meleusipo, y su abuela Leonila. Ayuda a las mujeres estériles, pues su madre no podía tener hijos, pidio a Dios y obtuvo trillizos. 17 de enero.

Santa Felicitas, mártir. Invocada contra la esterilidad, ya que tuvo siete hijos (Genaro, Félix, Felipe, Silvano, Alejandro, Vidal y Marcial), mártires como ella. En Buenos Aires (ya que la consulta viene de Argentina) tiene una preciosa iglesia dedicada. 23 de noviembre, 25 de enero (en Oriente, sus siete hijos) y 10 de julio (sus siete hijos).

Santa Ana, era estéril, luego fue madre de la Virgen María (y según la leyenda, 3 hijas más). 26 de julio.

Santa Isabel, era estéril, luego fue madre de San Juan Bautista. 5 de noviembre.


Santa Filomena, porque sus padres no podian tener hijos hasta que fueron bautizados. 11 de agosto y 24 de mayo (invención de las reliquias).

Santa Eusebia de Hamage, abadesa. Sobre las embarazadas. Es un patronato muy local, sin repercusión, y a saber porqué. 16 de marzo y 18 de noviembre (elevación de las reliquias).

Santa Bova de Reims, abadesa. Sobre las embarazadas. Lo mismo, un patronato muy reducido al sitio de veneración. 24 de abril.

San Berenger de Saint-Papoul, monje: Se cuenta que en una ocasión, estando de visita en la casa de un caballero, la mujer de este le contó su aflicción: no podían tener hijos. El santo oró por ella, la bendijo, y al año siguiente el matrimonio concibió un hijo al que llamaron como el santo. 26 de mayo.

Santa Eusebia de Hamage
San Bonet de Clermont, abad. Sobre las embarazadas, pues estando sumadre embarazada de él, fue a la iglesia a pedir la bendición. al entrar, el sacerdote se arrodilló ante ella y le dijo: "No, pido la bendición de tu hijo, que será un gran santo y luz en la Iglesia de Dios". 15 de enero. 

San Siard de Maariengarde, abad: Estando en oración una mujer se acercó a él para pedirle que orara por una intención que traía, pero antes que le hablara, el santo se volvió y le dijo: "Ve en paz, la mujer de tu hijo traerá a su niño a este mundo con salud y alegría", quedando la mujer sorprendida pues eso mismo venía a pedirle, que orara por su nuera.14 de noviembre. 

San Idunet de Landevennec, monje y diácono. Es patrón para conocer el sexo del niño antes de nacer. En la fuente de su iglesia en Châteaulin, la embarazada introduce una camisa y una falda, luego camina un trecho y la prenda que haga una estela de agua más larga, determina si se trata de un niño o niña (bonita costumbre, sin duda). 8 de mayo, 19 de octubre y 5to domingo de Pascua

San Gilbert de Newfontaine, abad: Sobre las embarazadas. Patronato local. 6, 7 de junio y 24 de octubre

San Romboud (Rumoldo) de Mechelen, ermitaño mártir. Se invoca para tener hijos (auguró a los condes Otto y Elisa, que tendrían un hijo santo, que fue San Liberto). 1 de junio (Bruselas), 24 de junio y 3 de julio (Irlanda).

San Theobaldo de Provins, ermitaño. Invocado en su sepulcro por las mujeres estériles. 1 de junio y 30 de junio.

Santa Coleta de Corbie: Porque sus padres no podían tener hijos y San Nicolás les hizo el milagro. En Gante, las embarazadas acostumbran a pasar bajo su manto para pedir protección. 6 de marzo.

San Bernulf de Utrecht, obispo: Su leyenda cuenta que asistió en el parto a la emperatriz Gisela, de paso por Oosterbeek. En agradecimiento por su labor, el emperador Conrado II le premió con el obispado de Utrecht. 19 de julio.

San Tremeur de Bretaña: Es abogado de embarazos y partos, al igual que su madre Santa Trifina (29 de enero), pues estando esta embarazada, su marido le cortó la cabeza, pero San Gildas la revivió milagrosamente, sin afectar al embarazo. 21 de julio.

Santa Azenor, iglesia de Lesneven.
Santa Azenor de Brest, esposa: Por intrigas de su marido, fue metida en un barril y lanzada al mar, con 9 meses de embarazo, y tras una larga travesía, fue salvada por la Virgen María. 18 de noviembre y 7 de diciembre.

Santa Catalina de Suecia: una mujer que habia perdido siete embarazos le pidió oraciones a la santa y tuvo una hija, a la que puso Brígida. 24 de marzo.

San Stelian de Adrianópolis: En vida realizó numerosos milagros relacionados con la fertilidad y los buenos embarazos. Además, también se le invoca para la salud de los niños pequeños, pues igualmente sanó milagrosamente a muchos. 26 de noviembre.

Ya puestos al tema, luego de lograr el embarazo, otros muchos santos ayudan a que el parto salga bien:

San Ramón Nonnato, mercedario y cardenal, que fue sacado de su madre muerta. 31 de agosto

Santa Librada
, virgen y mártir, que nació en un parto de 9 niñas (Ginebra, Basilisa, Germana, Victoria, Marina, Eufemia, Quiteria, Marciana, y Librada). 20 de julio

Nuestra Señora de la Esperanza (o Dulce Espera), advocación mariana que celebra el pronto parto de María. 18 de diciembre.

San Gerardo María Majella
Iglesia de Hénon
San Gerardo María Mayela, religioso redentorista. Este patrocinio comenzó en Foggia y, curiosamente, viene dado por una calumnia que vertió sobre él una una ex-monja, que resultó embarazada; el santo no se defendió y tuvo que padecer mucho por ello, hasta que se supo la verdad. Esta misma historia se dice de San Juan de la Cruz, que sí se defendió, y con buen humor. 16 de octubre.

Nuestra Señora de la Cinta, se venera en Tortosa, España. Era costumbre rodear los vientres de las embarazadas con la cinta que, según la leyenda, la misma Virgen entregó a un canónigo en una visión. Las reinas de España, al dar a luz, se la hacían traer. 15 de agosto.

Santa Margarita de Antioquía, virgen y mártir. Dicen que pidió, antes de ser decapitada por las madres y los buenos partos, pero en realidad es porque en su iconografía se ve saliendo de un dragón que antes se la había tragado (!!!). 20 de julio.


San Gebhard de Constanza, obispo. Su madre murió de parto y por ello se le invoca para obtener buenos embarazos y partos con esta oración: "San Gebhard, auxíliame. Ayúdame en los momentos más difíciles a través de tus piadosas oraciones. Libérame de lágrimas y amarguras y dame a mí y a mi hijo tu bendición por tu intercesión". 27 de agosto y 26 de noviembre.

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"TUS PREGUNTAS SOBRE LOS SANTOS

(SANTOS PATRONOS DE LAS ENFERMEDADES)

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