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lunes, 12 de febrero de 2018

"Sin el Domingo no podemos vivir".

San Saturnino de Abitinia y compañeros mártires. 12 de febrero.

En 303, imperando Diocleciano, se emitió otro edicto de persecución contra los cristianos. En Abitinia padecieron muchos mártires, entre ellos los que hoy traigo.

Un domingo de 304, estando el sacerdote Saturnino, sus cuatro hijos y otros muchos cristianos en la celebración de la Eucaristía en casa de un fiel llamado Octavio Félix, los soldados imperiales irrumpieron en la casa y se los llevaron presos. Los dos hijos mayores del sacerdote, Saturnino y Félix, eran lectores, su hija María había consagrado su virginidad a Dios, e Hilarión era todavía un infante. Entre los otros prisioneros estaban Dativo, quien era un noble senador, Ampelio, Rogaciano, Januario, Casiano, Victoriano. En total eran 30 hombres y 19 mujeres. Dativo era quien más defendía al presbítero Saturnino y en todo momento estaba junto a él, como sus hijos.

Cuando fueron llevados ante los magistrados, confesaron a Cristo tan firmemente, que los jueces aplaudieron su coraje. Pero aún así, todos fueron encadenados y enviados a Cartago, ante el procónsul Anulino. Durante el trayecto no cesaban de cantar himnos y cánticos al Señor, alabando a Dios por permitirles ser mártires. Llegados ante el magistrado, este se dirigió a Dativo, por ser un noble. Le inquirió si había participado en "la Colecta" (el modo antiguo de referirse a la reunión de los cristianos) y quien la presidía. Dativo respondió que asistía cada domingo y que en su casa se celebraba la Eucaristía, pero calló sobre quién era el presbítero, por lo cual fue sometido al potro y al desgarramiento de los costados con garfios de hierro. Tras él, todos fueron interrogados y sometido a iguales tormentos, pero ninguno dejó ni renegó de Cristo.

Luego preguntó Anulino a Félix si había estado en "la asamblea". Félix respondió: - "Soy cristiano". "Yo no pregunté eso" – dijo el magistrado – "sino si has estado en la colecta". "¡Oh, juez ignorante!" – gritó Félix – "¿sería yo cristiano y no estaría presente? Como si la reunión del día del Señor fuera sin el cristiano, y el cristiano sin la reunión del día del Señor. ¿No sabes que uno fue hecho para el otro, y que no puede ser sin el otro?" por encararse así con el procónsul, fue salvajemente golpeado y enviado a prisión.

Entre los presos estaba Victoria, una virgen consagrada que desde niña había prometido castidad a Cristo. Aunque sus padres paganos la habían ofrecido a un noble, ella escapó de su casa, se refugió en una iglesia, donde consagró su virginidad a Dios según se acostumbraba ya en las iglesias orientales. El procónsul le preguntó cuál era su religión y la respuesta de Victoria fue "soy cristiana". Estaba allí un hermano de Victoria, llamado Fortunaciano, quien intentó declarar que la chica era loca y no sabía lo que decía, pero Victoria respondió cabalmente a las preguntas y clamó bien fuerte que nadie la había obligado a ser cristiana. Le fue preguntado si quería volver a casa con su hermano y dijo - "siendo cristiana, no reconozco a nadie como hermanos sino a los que guardan la ley de Dios". Fue enviada a un juez, que intentó convencerla con diferentes argumentos, pero ella rechazó uno tras otro.

También esta Emérito, quien al serle preguntado el por qué se reunían para la asamblea, estando prohibido, respondió: "Sin el Domingo no podemos vivir".

Anulino entonces se centró en el pequeño Hilarión, pensando que al ser un niño tan tierno, sería fácil reducirle. Pero el niño despreció las amenazas como un hombre y dijo: "soy cristiano, he estado en la colecta, y fue de mi propia elección, sin ninguna coacción". Le dijo Anulino: - "Te cortaré la nariz y las orejas". "Podrías hacerlo, pero yo aún sería cristiano". Entonces el procónsul mandó fuera llevado a la cárcel e Hilarión gritó: - "¡Gracias a Dios!"

Y así se cortan las Actas, sin que sepamos el tipo de martirio que padecieron. Una mano con más piedad que respeto por la historia añadió siglos después muchos nombres y terminó las Actas con estas palabras: "Estos benditos mártires, desprovistos de todo alimento para sus cuerpos, uno por uno y gradualmente, emigraron al reino celestial con la palma de la victoria, sosteniéndolos nuestro Señor Jesucristo, que con el Padre reina a través de los siglos. Amén."



En 404 estas Actas fueron un documento esencial para combatir a los donatistas, pues ellas dejan claro que ni por la persecución los cristianos dejaban de asistir a los Oficios Divinos. En 406, en su obra "Contra Cresconio" San Agustín (28 de agosto; 24 de abril, bautismo; 29 de febrero, traslación de las reliquias a Pavía; 5 de mayo, conversión; 15 de junio, en la Iglesia oriental) da testimonio de su culto en las iglesias de África, señalando su día de memoria a 12 de febrero. De él lo toma Usuardo para introducirlos en el Martirologio Romano.

Ocasionalmente son mencionados entre los llamados "Mártires de la Eucaristía". por ello, el 29 de mayo de 2005, en la Clausura del Congreso Eucarístico de Bari, el papa Benedicto XVI se refirió a estos santos mártires, tan antiguos y tan actuales:
"Sobre la experiencia de los mártires de Abitina debemos reflexionar también nosotros, cristianos del siglo XXI. Ni siquiera para nosotros es fácil vivir como cristianos, aunque no existan esas prohibiciones del emperador. Pero, desde un punto de vista espiritual, el mundo en el que vivimos, marcado a menudo por el consumismo desenfrenado, por la indiferencia religiosa y por un secularismo cerrado a la trascendencia, puede parecer un desierto no menos inhóspito que aquel 'inmenso y terrible' (Dt 8, 15) del que nos ha hablado la primera lectura, tomada del libro del Deuteronomio".


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 12 de febrero además se celebra a
Santa Humbelina de Jully, abadesa.
San Melecio de Antioquía, obispo.

sábado, 12 de abril de 2014

De San Hermenegildo y de la Eucaristía

Pregunta: Un amigo y yo discrepamos sobre si San Hermenegildo fue mártir de la Eucaristía o no. ¿Cuáles son los criterios oficiales de la Iglesia Católica para que alguien sea considerado mártir de la Eucaristía? ¿existe algún lugar donde poder consultar los mártires de la eucaristía declarados por la Iglesia? Gracias.

Repuesta: Vamos por partes.

San Hermenegildo
I. La cuestión "hermenegildística":

San Hermenegildo, príncipe mártir. 13 de abril.
Hermenegildo nació a mediados (564?) del siglo VI y fue el hijo mayor de los reyes visigodos Leovigildo y Theodosia, de fe arriana. Su hermano menor Recaredo. Con 15 años le casó con la Beata Ingundis de Austrasia (29 de julio), hija de Sigisberto I y Brunilda, de fe católica, nieta de Goswinta, madrastra del mismo Hermenegildo. La relación entre Goswinta y su nieta fue terrible, a causa de la firme fe católica de esta, frente a su abuela arriana, manipuladora y peligrosa. En 579, Leovigildo le cedió parte de su reino, con Sevilla como centro, para alejarlo de Toledo, puesto que la relación entre ambos se iba haciendo dificil a causa de sus respectivas mujeres. Y pasó que con la oración, la piedad y la paciencia de Ingundis, Hermenegildo se hizo instruir por San Leandro de Sevilla (27 de febrero, 13 de marzo y 13 de noviembre) y abandonó la herejía arriana, profesando públicamente la fe católica.

La historia a favor de Hermenegildo, dice que Leovigildo reaccionó quitándole el derecho sobre los territorios antes dados y su título de sucesor. Además, le amenazó con perseguirle y quitarle la vida y la de su familia si persistía en la fe catolica, a lo que Hermenegildo reaccionó afirmándose en su conversión. En 581 Leovigildo envió sus tropas contra él. Hermenegildo buscó apoyo en Flavio Mauricio, Emperador de Oriente, enviando como embajador a San Leandro, pero aunque el Imperio reconocía la verdadera fe de Hermenegildo, pactó con Leovigildo a cambio de dinero, y pasó a considerar a Hermenegildo como príncipe rebelde, que debía sumisión a su padre y rey.

Tres años duró la guerra, con la creciente pérdida de plazas y ciudades por parte de Hermenegildo, que junto a su mujer y su hijo Atanagildo se refugiaron en Sevilla, de donde tuvieron que huir en 583, luego de casi un año de asedio. Hermenegildo huyó a Córdoba, y su mujer e hijo a África, bajo el asilo de Flavio Mauricio, aunque ella murió pronto y su hijo fue a la Galia, con Brunilda, la madre de Ingundis (hay que recordar era hija de Goswinta). En Córdoba, Hermenegildo pidió asilo en una iglesia, donde fue a verle su hermano, ofreciéndole el perdón de su padre si se entrega pacíficamente. accedió, y lo condujeron a Valencia. Entretanto, Childeberto II, hermano de Ingundis y rey de los francos invadió Narbona, para proteger la fe católica (?). Esta ocasión que aprovechó Hermenegildo para escapar, pero fue apresado y llevado a Tarragona.

En la cárcel tarraconense fue presionado para abandonar la fe, pero Hermenegildo se mantuvo firme. En la Pascua de 585, su padre le envió la sagrada comunión con un obispo arriano, pero Hermenegildo se negó a recibirla de manos de un hereje, así que su padre, cansado ya, mandó decapitarlo. Era el 13 de abril de 585. En 1586 se oficializó su culto antiquísimo para la iglesia española, lo que equivaldría a una beatificación, y en 1636 Sixto V lo amplió para la Iglesia Universal. Es patrono de la Institución de la Monarquía española, a la par que San Fernando (30 de mayo). También es patrono de la Guardia Civil y de los Veteranos de las Fuerzas Armadas Españolas.

A 13 de abril además se celebra a
Beata Ida de Bolonia, viuda y religiosa.
Beata Ida de Lovaina, virgen cisterciense.  
San Roberto de San Juan, protomártir trinitario.


II. ¿Fue un mártir de la Eucaristía?
Pues si nos atenemos a la estricta historia, es probable que tal vez ni sea un mártir de la fe. Ni los católicos de aquel tiempo mantuvieron su memoria, ni los concilios de la España católica y convertida posterior y astutamente por Recaredo, hacen mención de su supuesto martirio por la fe. Por si fuera poco, San Gregorio de Tours (17 de noviembre), aunque reconoce que era católico y murió a manos de su padre, le llama "miserable", por su gobierno nefasto y por alzarse contra su padre. Es fuera de España, en Roma, donde se escribiría algo elogioso sobre Hermengildo, y lo hizo San Gregorio Magno (3 de septiembre y 12 de marzo), aunque no hay que pensar que sabía lo ocurrido realmente: La conversión de Hermenegildo (aunque fuera sincera) no fue la causa de su muerte, pues católicos y arrianos vivían sin grandes tensiones en la España de aquellos tiempos, sino la excusa para su rebelión contra Leovigildo y su mujer.

III. ¿Que es oficialmente un mártir de la Eucaristía?
Pues hay que decir que oficialmente ese título no existe. Existe el título "mártir", y nada más. O sea, si tomamos un misal o un breviario actuales, textos oficiales de la Iglesia, veremos, títulos como "obispo y mártir", "religioso", "virgen". Es decir, un tratamiento muy escueto a los títulos, eliminando aquellos que poco aportaban, como "rey", o "penitente". Ahora, eso no quita que algunos mártires se les añada, piadosamente, o para introducir sus biografías, los tratamientos de "mártir de la caridad", "mártir de la pureza", o "mártir de la Eucaristía", y modernamente, "mártir de Cristo Rey". A los mártires que han alcanzado el triunfo en tiempos de persecución solemos verlos titulados como "mártires de la Revolución Francesa", o "mártir de China", por ejemplo. Pero estos, repito, no son títulos oficiales de la liturgia, mucho menos de la teología, que reconoce, valora y habla profundamente del martirio, pero así, en general.

IV. Algunos mártires de la Eucaristía.
Pues ya viendo que no es un título oficial, ¿qué requisito tiene que reunir un mártir para ser considerado piadosamente un mártir de la Eucaristía? Pues sencillo: que la causa inmediata de la muerte, sea defender con sus vida el Sacramento. Y no son muchos los casos explícitos. Citaré tres ejemplos, aunque de seguro podrán citarse más:

San Tarcisio, 15 (14) de agosto: Es el más conocido, los paganos le encontraron cuando transportaba el Sacramento a algunos cristianos que estaban prisioneros, durante la persecución de Valeriano y le preguntaron que llevaba. Al no responder le apedrearon y apalearon hasta que exhaló el último suspiro. San Cuadrato recogió su cuerpo y le dio sepultura en el cementerio de Calixto. El hecho de su martirio es histórico, pero no parece ser cierto que fuera un niño, mas bien debió ser un joven (pero en esto, ya sabemos, el arte manda más que la realidad), y hay bastantes nebulosas con aires legendarios en su "vitae". La iglesia de San Silvestre in Capite dice tener su reliquia.

San Saturnino y 48 mártires de Abitinia.

San Cesidio de Fossa, franciscano mártir de China, 28 de septiembre: En la persecusión china de 1900, ante los asesinatos y profanaciones de iglesias, utilizó los últimos minu­tos que tenía para huir en consumir todas las partículas consa­gradas. Ante el mismo altar fue ata­cado con golpes, piedras y palos. Lo arrastraron afuera, le en­rollaron una tela húmeda en petró­leo y lo quemaron vivo. Sólo pudo rescatarse su osamenta, reco­gida y venerada por los cristianos. 9 de julio.



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Santa Almedha, virgen y mártir.

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