Mostrando entradas con la etiqueta Calais. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Calais. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de diciembre de 2017

San Mesmin, fundador y taumaturgo.

San Mesmin de Micy, abad. 15 de diciembre.

San Mesmin hace la caridad.
Nació en Verdún, a finales del siglo V y junto a su tío San Euspicio (20 de julio) sobre 508 fundó la abadía de Micy, situada cerca de Orleans. 

Esta abadía fue fundada gracias a este hecho histórico: cuando el rey Clovis regresó de un viaje del sur de Francia encontró que la ciudad de Verdún se le había rebelado, así que tomó un número de guerreros y marchó contra la ciudad dispuesto a inundarla en sangre. Los habitantes de Verdún, arrepentidos, pidieron a Euspicio, archidiácono de Verdún, que intercediera ante el rey por ellos y les alcanzara el perdón del monarca. Clovis quedó impresionado por Euspicio y le ofreció la mitra de Verdún, pues el anterior obispo, San Fermín (5 de diciembre), acababa de fallecer. Pero Euspicio no aceptó y recomendó para la sede a su otro sobrino San Vano o Vito (9 de noviembre). Este fue sacado de su ermita y entronizado obispo.

Pero Clovis aún pensaba que Euspicio podía servir a la causa de Dios, al menos como abad. Por ello le dio vastas posesiones en Micy, para que se fundara monasterio. La carta de la donación aún existe y comienza así: "De Clovis, rey de Francia y gran guerrero, para ti, respetable Euspicio, para tu hermano Mesmin, y para todos aquellos que te sucederán en tu santa vocación."

Mesmin sucedió a su tío como abad cuando este falleció en 510. Una leyenda dice que arrojó a un dragón que vivía en una cueva en las inmediaciones, y que luego de acabar con él, utilizaba la cueva frecuentemente como sitio para retirarse y orar. Actualmente existe ahí una capilla dedicada al santo. La caridad de Mesmin hacia los necesitados no tenía límites, llegando incluso a multiplicar pan y vino para socorrer a los pobres. Varios santos aparecen como discípulos de Mesmin, como San Leonardo (6 de noviembre), San Calais (1 y 4 de julio), San Liebhard (3 de junio) y San Avito (17 de junio). 

Nuestro biografiado murió en 520. Sus reliquias se veneraron en su abadía hasta su destrucción por los revolucionarios en 1790.


Fuente:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.


A 15 de diciembre además se celebra a
Beata Hadewych de Flandes, mística.

lunes, 14 de marzo de 2016

Soñando un monasterio, llegó a obispo.

San Lubin de Chartres, obispo. 14 de marzo y 15 de septiembre (traslación de las reliquias).

Lubin aprende a leer.
Lubin era hijo de padres pobres, y nació a finales del siglo V, cerca de Poitiers, reinando Clodoveo I. Su niñez transcurrió entre el trabajo del campo y el pastoreo, pero era un niño despierto y con ganas de saber. Por esto se hizo amigo de un monje, que le dibujó el alfabeto en un cinturón de cuero para que pudiera aprender las letras mientras trabajaba. Sus padres, viendo sus deseos de aprender e hicieron un gran esfuerzo prescindiendo de sus brazos y lo como entregaron al monasterio de Liguge (el de Nouaille, según otras versiones). Trabajaba largas horas y por su esfuerzo le encargaron la tarea de cillerero, o sea, el monje encargado de la provisión de los monjes, y que no falte nada de lo necesario. Como esta faena le tenía ocupado durante todo el día, comenzó a restar horas de sueño para poder estudiar. Como su lámpara molestaba a los hermanos (en los antiguos monasterios los dormitorios eran comunes) se las agenció para meterla bajo las sábanas y poder leer.

En esta pasión por el estudio y los trabajos para poder aprender, pasaron ocho años, sabiendo de la vida penitente de San Avito (17 de junio) y San Calais (4 de julio), que junto a santos Daumer y Gall (4 de mayo) se habían retirado a una vida oculta cerca de Orleáns, quiso conocerles y pedirles consejo. Sabido aquello por Calais, monje diácono del monasterio, este le aconsejó que jamás aceptara cargo en casa de obispo o palacio alguno, pues las tentaciones del mundo estaban muy presentes allí. Igualmente le advirtió que no se quedara en pequeños monasterios, donde todos querían ser superiores y la disciplina se relajaba pronto. Con estas ideas, visitó Lubin a Avito y Calais. Estos oyeron sus quejas sobre lo que le costaba orar y estudiar, y le aconsejaron permanecer un tiempo más en su o en otro monasterio y luego se uniera a ellos en su ermita, donde la provisión era lo de menos y podría dedicar tiempo a la oración y el aprendizaje.

Así que Lubin retomó su plan primero: ser un simple monje en el célebre monasterio de Lerins, donde el saber era primordial y los monjes dedicaban largos ratos a la erudición. Se encaminó a Lerins, pero de camino encontró un monje que de allí venía y le persuadió, así que se dirigieron a Javoux, donde el obispo San Hilario (23 de mayo) les recibió en el monasterio que también dirigía. Pero a su amigo no le satisfacía la vida que allí llevaban y se fueron al monasterio Ile-Barbe, cerca de Lyon, en el que gobernaba San Lupo (25 de septiembre). Al cabo de unos meses el monje liviano igualmente se cansó y quiso ir a otro monasterio, pero Lubin, reconociendo la mala influencia de este monje liviano, se negó a irse y se quedó al menos cinco años más en Ille-Barbe. Al cabo de este tiempo estalló entre los francos y borgoñones una guerra, que terminó con la derrota de estos últimos a manos de hijos del rey Clovis. La abadía de Ille-Barbe fue invadida por los soldados ávidos de botín, pero los monjes habían huido y solo estaban Lubin y un monje anciano. Los soldados amenazaron a los dos para que entregasen los tesoros del monasterio, y el viejo monje dijo que él no sabía nada, pero que Lubin sabía donde se guardaban. Así que los soldados tomaron a Lubin y le atormentaron para que dijera lo que sabía. Le ataron una cuerda en la cabeza, sujeta por detrás con un palo a modo de volante, que al ser girado, apretaba la cabeza hasta límites insoportables. Se le hundían las sienes más y más, aunque el santo aunque decía la verdad, que no sabía nada de tesoros. Luego le ataron de los pies y sumergían su cabeza repetidamente en un río, pero nada. En eso, pensando que le habían ahogado, le dejaron abandonado a la orilla del río y el santo pudo escapar al quedarse solo.

Lubin es consagrado
obispo.
Se dirigió a Perche, donde estaba San Avito, y quedó con él hasta la muerte de este. Luego se retiró con dos compañeros al desierto de Charbonniers, donde construyeron tres pequeñas celdas. Vivieron cinco años en la soledad y la paz de la oración, la penitencia y el trabajo sencillo, pero los estupendos milagros que realizó Lubin le hicieron conocido: en una ocasión conjuró una tormenta con solo rociar el aire con aceite bendecido, y lo mismo hizo para calmar un fuego desatado en un bosque. Llegados estos sucesos al obispo San Eterio de Chartres (11 de marzo), este le hizo salir de su soledad, le ordenó presbítero y le puso al frente de la comunidad monástica de Brou. Fue abad por poco tiempo, pues pasó por allí San Aubin de Angers (1 de marzo), de camino a visitar a San Cesáreo de Arlés (27 de agosto) y le pidió le acompañase. Lubin, deseoso de llegar a Lerins, le siguió, pero cuando estaba cerca de alcanzar su sueño, Aubin le regañó por preferir su propia voluntad a la voluntad de Dios, que era otra. Así que, acabada la visita, tuvo que regresar a Brou. Y allí estuvo hasta 544, cuando murió el obispo Eterio y el clero eligió a Lubin como obispo para la sede de Chartes.

La leyenda nos cuenta que se negó rotundamente a ser consagrado obispo, por lo que el clero urdió una treta, diciéndole que eligiera entonces entre los monjes de su monasterio a quien debía ser obispo. Lubin aceptó, y el monje elegido le pidió le acompañase a la ordenación episcopal. Al llegar a la catedral, el clero cerró las puertas y comenzó a aclamar a Lubin, diciendo era voluntad de Dios y el rey que asumiera el gobierno de la sede. Y viéndose atrapado, no le quedó más que aceptar. Aunque ser obispo estaba lejos de lo que creía su vocación, Lubin se empleó a fondo en su labor apostólica. Reformó monasterios, adecentó iglesias, promovió la vida moral del clero y los fieles. Estuvo presente en los concilios de Orléans, en 549 y el segundo de París, en 551. De sus milagros como obispo se cuenta que resucitó a una niña, dio vista a un ciego y que con solo tocar su manto, ya sanaban los enfermos. Otros, relacionados con el uso del agua bendita, también se narran.

Entró en la gloria a 14 de marzo de 587. Fue sepultado en en la iglesia de S. Martin-du-Val, y sus reliquias fueron veneradas hasta 1568, cuando los herejes calvinistas las profanaron, quemándolas y arrojando las cenizas al viento. Solo quedó el cráneo, que también se perdió en la Revolución Francesa. Es abogado contra el reumatismo.


Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo III. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1914.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año: Marzo. P JEAN CROISSET. S.I. Barcelona, 1863.



A  14 de marzo además se celebra a 





sábado, 4 de julio de 2015

San Calais, el halla tesoros.

San Calais y el tesoro.
San Calais de Anille, abad. 4 de julio. 

La leyenda de San Calais surge en torno a sus reliquias, más de 100 años después de su muerte, cuando el culto ya estaba consolidado. Según esta, Calais, o Carileffus (nombre latinizado), nació en una familia noble y virtuosa. Siendo niño le enviaron sus padres al monasterio de Menat, Clermont, para que desde se instruyese en las letras y la devoción. Allí, luego de una infancia y primera juventud ejercitándose en las virtudes, mediante la disciplina, la oración, la penitencia y la caridad, maduró su vocación monástica. Pero su corazón quería una vida más estrecha y penitente, por lo que, junto a San Avito (17 de junio), y santos Daumer y Gall (4 de mayo) se retiraron a una vida oculta en la región de Micy, cerca de Orleáns. La leyenda propia de San Avito dice que este era abad en ese momento y solo meciona a Calais como compañero. Allí construyeron un monasterio pequeño y pobre, dedicándose a la oración y al trabajo, para mantenerse y ocupar el resto del día. Otra leyenda le hace discípulo de San Mesmin (15 de diciembre) en Micy.

Poco a poco su fama fue creciendo y el pueblo comenzó a hablar de aquellos piadosos ermitaños, lo que hizo que el obispo Máximo quisiera conocerles. Aprovechando una visita al a ciudad, el obispo gozó de la presencia de los santos unos días y edificado por su vida, decidió ordenar presbíteros a Avito y Calais, para que añadiesen a su vida el poder celebrar el sacrificio de la misa, además de servirles de apóstoles entre los lugareños. Obedecieron, pero su vocación era al eremitismo y no al apostolado, así que luego de ser ordenados se retiraron de la zona, yéndose a Pitiacus, donde levantaron una ermita, que luego sería la iglesia y abadía de San Avito, y donde Calais hallaría una fuente de agua milagrosa, actualmente llamada “Font Sant-Calais”. Pero nada, que aquí tampoco tenían paz y en breve ya tenían discípulos, gente buscando consejo, nobles locales interesados, etc., así que Calais se despidió de Avito y acompañado de Daumer y Gall se alejó, en dirección a Le Mans.

San Calais y San Avito huyen.
Llegados a Anille, descubrieron un sitio apartado, pedregoso junto a un río, donde los hombres no se aventuraban,  y allí levantaron sus chozas y la ermita. Su primera visita fue un búfalo salvaje, que a instancias del santo se dejó acariciar por los tres religiosos. El santo les dijo: “Esta fiereza que veis vuelta mansedumbre es una señal de Dios. Un día vendrá a este lugar un hombre poderoso que en principio se mostrará áspero y riguroso con nosotros, pero a quien Dios ha de amansar”. Y así fue, estando en Le Mans Chideberto, supo de un hermoso búfalo que andaba por los montes cercanos y pretendió cazarlo. Le persiguió y el animal corrió a la celda del santo, refugiándose tras de este. El rey se enfadó sobremanera de que aquel monje se le encarase y no le permitiese matar al animal, por lo que les echó de aquellas tierras, bajo pena de azotarles hasta la muerte (para uno que asesinó a sus propios sobrinos, esto es nada). Calais le pidió con humildad les dejase vivir allí tranquilamente, y aún le convidó a tomar un vaso de vino en su ermita. Childeberto se enojó aún más ante el descaro de aquel monje y pretendió irse. Pretendió digo, pues al intentar mover su caballo, este quedó fijado al suelo como una estatua. Por más que intentaba, el caballo estaba impasible. Rendido el rey ante este portento, pidió disculpas al santo, el cual se las dio, con lo que el rey pudo desmontar y se echó a los pies de Calais, pidiéndole su bendición. Calais le reconvino acerca de su poco ejemplar vida y aún hizo otro portento: tenían sed el rey y sus monteros, por lo que el santo sacó el vaso de vino y de este bebieron todos, sin que menguase ni una gota. En agradecimiento, Childeberto le otorgo tierras para que edificase un monasterio. Así pues, puestos a edificar el monasterio, Calais cavó en la tierra y halló un gran tesoro, que le sirvió para hacer la construcción y la iglesia. Es, además, su motivo iconográfico más conocido.

Ya resignado a ser abad, vivió Calais como un simple monje más, “siempre crucificado con Cristo”, dice San Siviardo, su biógrafo. Siempre iba descalzo y con un vestido muy áspero, además de un cilicio en las carnes. Dormía en el suelo y en ocasiones sobre ceniza. Solo comía pan y bebía agua, y algunas legumbres y yerbas del campo cuando sus monjes le insistían en cuidarle. Su fama de santo llegó a oídos de la mujer de Chideberto, Ultrogoda, que quiso conocerle, así como su estilo de vida monástica. A pesar que sabía que las mujeres tenían prohibida la entrada, no solo al monasterio, sino acercarse a sus muros, la reina envió un criado a decirle a Calais que con tal de recibir su bendición personalmente, en una visita, le donaría grandes riquezas al monasterio. Calais le respondió por medio del mensajero: “Decid a vuestra señora, que ni los monjes necesitamos riquezas, ni ella necesita de mi bendición. La bendición de Dios la hallará estándose en su casa. Y le hago saber que mis monjes y yo tenemos determinación que jamás en este monasterio entre mujer alguna”.

Reliquias del santo,
iglesia de
San Calais de Sarthe.
Finalmente, luego de una vida entregada a Cristo, Calais murió el 1 de julio de 536, día en que le recogía el martirologio romano. Fue enterrado en la iglesia y pronto su sepulcro se convirtió en meta de peregrinos, verificándose portentos que aumentaron la devoción del pueblo. Y las mujeres sin poder entrar, según un milagro que se dice de una que, interesada en conocer como vivían los monjes, se cortó los cabellos, se vistió de hombre y entró al monasterio. Allí dentro le asaltaron violentos dolores y espasmos hasta que reconoció su trama y el santo la sanó, aunque cuando la sacaron fuera del recinto. El sepulcro, además, servía de testigo de los juramentos, con terribles castigos para los que perjuraban y mentían. En el siglo IX las reliquias fueron a parar a Blois, ante el miedo por los normandos. En el siglo XVII regresaron a Saint-Calais, a la iglesia que lleva su nombre en Sarthe.

La primera “vita” fue escrita por San Siviardo (1 de marzo), quinto abad de Anille, en el siglo VII ampliada posteriormente con detalles sobre el culto y milagros en el siglo IX. Los historiadores creen que en realidad Calais fue un eremita con fama de santo que vivió en los alrededores del monasterio y que su devoción forjó la leyenda de Childeberto, el búfalo y la donación de tierras, de la que existen copias del Acta de Donación, fechada a 515, pero que se consideran tardías. Demostrar un origen milagroso, era un recurso de los monasterios ante las pretensiones de nobles, reyes u obispos, de suprimirles privilegios o tierras. 


Fuentes: 
-“Crónica general de la Orden de San Benito, Patriarca de Religiosos”. Volumen 1. FR. ANTONIO DE YEPES OSB. 1609. 
-“Hagiography and the Cult of Saints: The Diocese of Orléans, 800-1200”. THOMAS HEAD. Cambridge, 1990.


A 4 de julio además se celebra a  
Santa Bertha de Blangy, reclusa
San Odo de Canterbury, obispo.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...