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sábado, 21 de octubre de 2017

Santa madre de Santo hijo.

Santa Celina de Laon, viuda. 21 (22 en Reims) de octubre y 5 de abril, traslación de las reliquias.


Milagro del niño Remigio.
Es esta santa de esos santos que se hacen conocidos por su relación (ficticia o real) con otros santos. En su caso, la relación viene dada por ser la madre del gran San Remigio (1 de octubre). No conocemos mucho de ella, salvo que su marido se llamaba Emilio, y su hijo mayor fue San Principio (25 de septiembre), quien sería obispo de Soissons. La leyenda dice que el eremita ciego San Montano (17 de mayo), que vivía en los bosques de La-Ferté, tuvo una revelación en la que un ángel le revelaba que pronto nacería un niño que se llamaría Remigio, que traería la paz y la verdadera religión a los reinos francos. Su madre se llamaba Celina. El eremita entonces se puso en camino y comenzó a preguntar por una tal Celina. Al hallarla, Celina no creyó lo que le decía, pues hacía años esperaba otro hijo y no lo había obtenido de Dios. Entonces Montano le dijo: "Tendrás un varón, y cuando le estés amamantando, volveré y de la leche de tus pechos pondrás una gota en mis ojos, y to volveré a tener luz en ellos". Y así pasó, Remigio nació en 435.

Algunas leyendas tardías dicen que luego de enviudar vivió junto a su hijo Remigio, lo cual bien puede ser cierto. Y nada más podemos decir, salvo que murió en 458, y que fue en Lavergny, donde su sepulcro se venera aún. En ocasiones se le confunde con la virgen Santa Celina de Meaux (21 de octubre).


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo XI. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 21 de octubre además se celebra a
Santa Dorotea de Colonia, virgen y mártir.
San Walfroy de Trier, estilita.

domingo, 22 de mayo de 2016

Santa Julia, la esclava libre.

Pregunta: La razón por la que te escribo, es porque mi hija se llama Julia, y el dia que escogimos para su santo es el 7 de octubre, pues nos dijeron que tambien habia una Santa Julia, virgen y mártir, pero por mas que busco, no encuentro su historia, y me gustaria saberla para cuando me preguntara, saber que responder. Esperando tener respuesta. Gracias de antemano. España.

Respuesta: Muchas, muchas santas de nombre Julia hay, y no hay que pensar nunca que solo hay una. Sobre la Julia virgen y mártir que dices, supongo sea la más conocida de ellas, por la veneración de sus reliquias o su iconografía:

Santa Julia de Córcega, virgen y mártir. 22 de mayo.

Aunque su sobrenombre sea "de Córcega", Julia nació en Cartago, ciudad del norte de África, profundamente cristiana en el momento de su nacimiento: principios del siglo V. Julia nació en una familia cristiana y noble. Fue educada en la piedad y los rudimentos de las letras, y como toda mujer del momento, para ocupar algún día su puesto como madre de familia. Y así habría sido, quien sabe, si en 439 Genserico, rey de los vándalos, arriano y enemigo de los católicos, no hubiera invadido Cartago, cometiendo grandes crueldades. Las iglesias y palacios fueron saqueados y robado todo lo valioso. Y todo el que se oponía a ello, era asesinado en el acto.

La familia de Julia, como todas las nobles, fueron sometidas a la persecución. Algunos murieron, y otros fueron vejados públicamente. Las mujeres nobles jóvenes y bellas fueron vendidas como esclavas a mercaderes, que pagaron precios altísimos por ellas. Entre ellas estaba Julia, que fue comprada por un pagano llamado Eusebio, que la llevó consigo a Siria. Allí se vio sujeta a trabajos, humillaciones y tristezas sin fin. Solo su fe en Cristo la sostenía en medio de la desolación de servir a un amo idólatra. Por su silencio, abnegación y prontitud a trabajar, Eusebio pronto comenzó a considerarla, llamándola "la mejor de sus posesiones". Por este aprecio que le tenía su amo, Julia logró que le permitiera vivir libre y públicamente su fe cristiana, solamente no le permitió ayunar, para que no se debilitara más. Luego le permitió ayunar los sábados y domingos. Tenía ratos libres para hacer oración y podía vestir con total modestia y mejor que otras esclavas. Tanta vida virtuosa en medio de la esclavitud hizo que su amo admirara la fe cristiana, aunque no la profesara.

Pasó Julia algunos años en esclavitud cuando Eusebio tuvo que hacer un viaje de negocios muy provechoso a la Galia. Como Julia le ayudaba constantemente, se la llevó consigo. Arribó el barco a Córcega y cuando desembarcaron, supo Eusebio que en aquellos momentos se celebraban en la ciudad grandes festejos a sus dioses paganos. Se fue Eusebio al templo, compró un toro y lo sacrificó en aras de la buena solución de sus negocios, y luego se sumó a los festejos con la plebe. Julia había quedado en el barco, a cargo de cuidar las posesiones de Eusebio. Subieron al navío unos soldados de Félix, el gobernador de Córcega, los cuales vieron a Julia y preguntando por tan bella joven, unos marinos les dijeron "es una joven cristiana, esclava". "¿Y por qué no celebra a los dioses con su amo?", preguntaron los soldados (los esclavos debían participar en los sacrificios hechos por su amo).  Los marinos respondieron que como todo cristiano, trataba a los dioses de demonios, de falsos y a sus festejos como supersticiones vanas. Informaron los soldados a Félix de aquella joven que eludía sacrificar a los dioses y Félix, un pagano devoto  muy celoso de sus dioses, mandó llamar a Eusebio. Este la defendió diciendo a Félix: "esa doncella cristiana es esclava mia, de quien jamás he podido conseguir que mude de religión por más que he hecho. Pero en lo demás es de costumbres irreprensibles, me sirve grandemente, y me tiene hechizado con su modestia. Ella es la que gobierna mi casa, y cada día admiro más su fidelidad". Félix ordenó a Eusebio quela obligara a sacrificar a los dioses o que la matara, pero este replicó: "Ni a una cosa ni a otra me atrevería, y lo mejor que podemos hacer es dejarla en paz". "Pues vendémela" – replicó  Félix – "yo te daré por ella todo cuanto me pidas. Y si no quieres dinero, escoge entre todas mis esclavas aquellas cuatro que más te agraden". Eusebio, molesto, le contestó: "Todo cuanto tienes no vale lo que ella merece, y antes perderé yo todo cuanto tengo que perderla a ella".

Ya que vio Félix que era imposible obtener a Julia, fingió desistir y urdió una treta: organizó un banquete e invitó a Eusebio. Cuando este estaba borracho perdido y dormido, mandó traer a su presencia a Julia, a la cual dijo: "No temas, hija mía, que se pretenda hacerte algún agravio. Estoy informado de tu virtud, y no merecen tus prendas que gimas por más tiempo en el indigno estado de esclava, y quiero asegurarme de tu futuro.  Solo te pido que en agradecimiento me acompañes al templo a cumplir con tus devociones. Si sacrificas a nuestros dioses, yo pagaré a tu amo tu rescate. Como libre que serás, si quisieras vivir en nuestra isla no te faltará un esposo digno de tus prendas y de tu persona, y si quisieras ir otra parte, yo pagaré todo lo que necesitares". Julia respondió que ya se sentía libre solo por ser sierva de Jesucristo. Estaba contenta con su estado, y que no pretendía más fortuna que la vida eterna. Y añadió: "pero, con respecto a ese culto que me propones, ten seguro que el horror con que contemplo tus supersticiones me hace estremecer al oír tu proposición. Soy cristiana, y mi mayor dicha será perder la vida por mi Señor Jesucristo".

Irritado Félix, la mandó abofetear y con tal saña, que manó sangre de la boca de Julia, que exclamó: "Mi dulce Salvador fue primero abofeteado por mí; gran dicha es la mía ser también abofeteada por Él". Félix fuera de sí, mandó la colgasen de los cabellos, y la moliesen a palos. Siendo atormentada así, Julia clamaba: "Seas mil veces bendito, amable Salvador mío, por la insigne gracia que concedes a tu sierva. Dichosa soy si merezco tener alguna parte en tus dolores". Como veía Félix que pasaban las horas y a pesar de afeitarle la cabeza, cortarle los pechos entre otros tormentos, Julia no se doblegaba, comenzó a temer que Eusebio despertase de su borrachera, así que mandó la crucificaran con rapidez. Al oírlo la santa, suspiró: "Siempre he deseado ardientemente, oh amado Salvador mío, dar la vida por ti, pero nunca me atreví a desear darla en un madero a imitación tuya, divino Maestro. Dígnate, Señor, a admitir el sacrificio que te ofrezco, y ten misericordia de estos pobres ciegos perdonándoles mi muerte". Y fue crucificada, para al punto, expirar, sin padecer colgada en la cruz, el 22 de mayo de 450. En el mismo momento en que murió despertó Eusebio, que en vano se quejó y amenazó a Félix, pues ya Julia había volado al cielo. Este tormento trajo tal terror a los paganos que lo contemplaron, que muchos se alejaron de prisa y lamentando el espectáculo de injusticia que habían visto. 

Quedó Julia colgada de su madero hasta que dos ángeles aparecieron a dos monjes de los que habitaban la isla Margarita, y les encargaron retirasen de la cruz el santo cuerpo de la mártir. Otra versión dice que el mismo Eusebio mandó buscar a monjes cristianos para que la cuidasen ellos. En fin, que fueron los monjes y tomaron el cuerpo, y con palmas de victoria y cantando el salmo 125 ("Euntes ibant et flebant semen spargendum portantes; venientes autem venient in exsultatione portantes manipulos suos"). Llegados al monasterio, los monjes recibieron las reliquias con alegría, las veneraron con cariño y labraron un bello sepulcro de mármol donde reposaron hasta 763, en que el rey Didier Lombardía, las trasladó a Brescia, capital de su reino. Las depositó en el monasterio benedictino de donde era abadesa su hija Santa Angelbergis (3 de enero). Cuando las monjas, en el siglo IX, reedificaron la iglesia abacial, la dedicaron a Santa Julia, lo cual habla del estupendo culto que ya recibía. Otro lugar importante de culto es donde fue crucificada, que la tradición quiere a la orilla del mar, y donde brotó una fuente milagrosa después de su martirio, y donde permanece un santuario dedicado a su memoria.

Sus atributos principales son una jarra, que evoca su condición de esclava y una cruz. A veces aparece crucificada a una cruz convencional, otras a un ecúleo o cruz "de San Andrés", o simplemente atada a un árbol. 


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Mayo. P. Jean CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.


Además, te añado a las demás santas de nombre Julia que me constan, omitiendo las que aparecen como Julita, que no son pocas:

Santa Julia Billiart, virgen fundadora. 8 de abril.
Santa Julia de Augusta, virgen y mártir. 7 de octubre.
Santa Julia de Cartago, mártir. 19 de abril.
Santa Julia de Zaragoza, una de las compañeras de Santa Engracia. 16 de abril
Santa Julia, mártir de Lyon. 2 de junio.
Santa Julia, otra mártir de Lyon. 2 de Junio (ambas son del grupo de mártires de Santa Blandina).
Santa Julia, virgen y mártir. 10 de diciembre.
Santa Úrsula (Julia) Ledóchowska, virgen fundadora. 29 de mayo.

Santa Julia, virgen, compañera de Santa Eufrasia. (17 de marzo)
Beata Julia de la Rena, terciaria agustina reclusa. 9 de enero.
Beata Julia Luisa de Jesús, virgen y mártir carmelita de Compiègne. 17 de julio.
Beata Julia Rapiej, virgen mártir de las Hermanas de la Sagrada Familia, mártir en Polonia. 1 de agosto.
Beata Julia Rodzinska, virgen y mártir dominica. 20 de febrero.
Beata Julia Salzano, virgen fundadora. 17 de mayo.



A 22 de mayo además se celebra a:

Beata Renata
de Baviera, viuda.
Santa Joaquina,
viuda fundadora
San Goswin,
niño mártir.





lunes, 4 de febrero de 2013

Santa Águeda, para copiarse

Pregunta: investigando sobre el cáncer de pecho leí hace poco que la patrona de ese mal tan doloroso es Santa Agueda. Quise copiar lo que decía en una web de internet pero no pude. Busque aqui y no he hallado nada de esa santa. Deseaba tener escrito la vida de esta santa.

Retablo rococó pintado.
Siglo XVIII. Oberzell, Alemania.
Respuesta:A ver, supongo que no hayas podido copiar porque tendrían restringido el clic derecho, o algo parecido para que no le copien. Suelen hacerlo algunas webs. No me preguntas mi opinión, pero te la doy igual: Primero que cada quien haga lo que quiera con su blog o lo que tenga para escribir, pero hacerlo yo me parece sin sentido; es una tontá hacer algo público y no público al mismo tiempo. Lo que uno sabe, si no lo comparte ¿para que lo quiere?; o si se engríe por ello, ¿para que sirve? Eso y que, principalmente, nadie sabe nada si no lo tomó de otro anteriormente. En fin, dos cosas: La primera; para la próxima, si quieres copiarte un texto y no puedes, haces esto: Vas a "Archivo/Guardar como" y te guardas toda la página web completa, y luego la abres con un editor de texto, Microsoft Word, por ejemplo. La segunda: cópiate de este blog todo lo que estimes conveniente, si crees que algo vale la pena, ya que hay otros mejores. Y vamos a Santa Águeda, por si aun te interesa copiarte o no, o por si puedo aportar algo más:

Santa Águeda de Catania, virgen y mártir. 5 de febrero.

Es esta una de las mártires más famosas y veneradas de la cristiandad, no tanto porque se sepa en realidad quien fue, sino por su sensible patronato sobre los males de pechos de las mujeres. Su culto traspasa fronteras geográficas y temporales y se puede decir que tiene excelente salud y la tendrá por mucho tiempo. Donde su devoción está establecida permanece y se consolida. Lamentablemente, poco podemos decir certeramente de Águeda, salvo que fue martirizada en el siglo III, bajo Decio. La "passio" más antigua es del siglo V, y ha otras igualmente de antiguas en latín o griego, aunque difieren en detalles y concurren en aparecer escritas por testigos oculares, un mal endémico de la literatura hagiográfica. La primera versión que se hace famosa y que aún es la que hoy se conoce, es la de San Simeón Metafrastes (27 de septiembre). Los escritores sagrados tampoco coinciden todos en algunos aspectos, por ejemplo el martiologio de San Beda (25 de mayo) la pone padeciendo bajo Diocleciano. Por suerte, en lo que coinciden tanto autores como testimonios del culto y, el más importante, el del sepulcro, es en hacerla oriunda de Catania, Sicilia.


Estas "vitae", dicen que Águeda era una joven que pertenecía a una noble familia siciliana, y era conocida de todos por su belleza y caridad. Había hecho un voto de virginidad, cosa que no sabía (ni le importaría al saberlo) el gobernador Quinciano para requerirla en matrimonio. Para evitarle, Águeda se trasladó a Palermo donde estuvo un tiempo en paz. Esta estancia palermitana, narrada por el Metafrastres es probable que solo haya sido añadida por este para explicar la lejana reivindicación de Palermo por ser la patria de Águeda. Pero no le valió de mucho, enterado Quinciano que Águeda era cristiana, todo su amor se convirtió en odio, la mandó apresar, y que fuera trasladada a Catania. En este ínterín, Quinciano la lleva al lupanar de Afrodisia y sus siete hijas, para prostituirla como castigo a su voto de virginidad. No logró su objetivo, Águeda se mantuvo firme. al cabo de 33 días, la mandó llamar y ocurrió este interrogatorio, legendario, por supuesto:

Quinciano le dijo, "Pero tú, ¿de qué casta eres?", a lo que Águeda respondió: "Aunque soy de familia noble, mi alegría es ser sierva y esclava de Jesucristo". Y él: "¿Cómo puedes llamarte libre cuando eres una sierva?", y Águeda replica: "Yo soy sierva de Cristo, y su servicio es la perfecta libertad". Quinciano le detalla los tormentos que le esperan si dedide mantener su fe, así como la deshonra para su familia: "Muda de actitud y jura a nuestros dioses, si no, vas a ser torturada. ¿No entiendes cuán ventajoso sería para ti el librarte de los suplicios?" Y Águeda, resuelta, contesta: "Tú eres quien tienes que mudar de vida si quieres librarte de los tormentos eternos". Tal resolución le encaminó a torturas diversas, como el potro, las antorchas en los costados, la flagelación, y el más conocido de todos: la amputación del seno. En el arte nos suelen presentar un pecho o dos cortados como quien corta la mortadella, pero el suplicio consistía en apretar el seno con una tenaza ardiente que, a la par de arrancar, cauterizaba la herida: la reo no tenía que morir, solo padecer hasta que se retractara. Del dolor causado, ya podéis imaginar, especialmente las mujeres.

Luego de esta amputación, fue arrojada a una cárcel, donde se le apareció San Pedro (29 de junio, martirio; 18 de enero, cátedra de Roma; 22 de febrero, cátedra de Antioquía; 1 de agosto, "ad víncula", 16 de enero, "ad víncula" en la Iglesia oriental; 18 de noviembre, dedicación de su la basílica) con un unguento celestial y la sanó. Al ver semejante protento, Quinciano mandó hacer una hoguera y arrojarla atada de manos y pies. En eso estaban cuando un terremoto asoló la ciudad, matando a sus principales verdugos, algo que leíamos hace poco de San Telesforo, papa y mártir (5 y 30 de enero). Muchos corrieron al palacio de Quinciano culpándole del terremoro, por torturar a la cristiana. Entonces mandó sacarla del fuego, la devolvieron a la celda, desnudaron y arrastraron sobre cristales rotos y brasas, extendidos por el suelo de la celda. A causas de estas heridas, falleció en la cárcel.

Busto relicario de Catania.
Sus reliquias han sido veneradas desde muy antiguo y podrían tenerse por auténticas, las de Catania, claro, no todas las que por el mundo andan dispersas, pero en 1126 fueron trasladadas a Constantinopla por miedo a las invasiones sarracenas, de donde regresaron a Catania tiempo después, y a saber...Lamentablemente aún en la misma Catania el cuerpo está desmembrado en varios relicarios, el principal en un busto bellamente decorado y muy venerado. Otras reliquias de dudosa procedencia hay en Kamp, Alemania, o en el monte Athos, donde dicen tener la cabeza. La reliquia más conocida no es del cuerpo, sino un supuesto velo con el cual, al año justo de su muerte, según San Gregorio (3 de septiembre y 12 de marzo), los habitantes de Catania detuvieron una erupción del Etna, lo cual le ha valido a Santa Águeda el patronato sobre los terremotos, volcanes y demás catástrofes. 


Además, es patrona de reinos, ciudades y pueblos, como San Marino, Malta. en Holanda, lo es de Zeeland, Amersfoort, Lisse y otros. Bélgica y Alemania la veneran muchísimo, y tienen un pan especial para comer en su día. En España es patrona de muchos pueblos. En Curgy, Francia, se le invoca para que las embarazadas tengan abundante leche materna, mientras que en Lorena, es patrona de solteronas y tías. También en Francia, en Arry-sur-Moselle, Vecoux y Thillot se bendicen unos lienzos en su día, que se aplican a los pechos de las mujeres enfermas de ellos. Es patrona de enfermeras, y ya que en sus imágenes, los pechos a veces parecen panes, espatrona de panaderos. Protectora de las fundiciones (semejanza con los volcanes), fundidores, metalúrgicos, mineros, orfebres, vidrieros, bomberos... en fin, de todo oficio relacionado con el fuego. Se le invoca contra los males de senos, úlceras, peste, cáncer, heridas de arma blanca, y contra las malas pasiones.

Su iconografía depende muchas veces de los sitios. Mientras que el norte prefiere ponerla con las tenazas y el fuego, en España y America, abunda la imagen con los pechos en una bandeja y la palma del martirio. La pintura se ha recreado sobre todo en su desnudez, en la curación por medio de San Pedro. Curiosamente, lo que no hizo el medioevo, lo hizo el puritano siglo XIX en ocasiones: sustituir los pechos de la bandeja por panes o puddings, como si una teta fuera algo más que eso: una teta.


A 5 de febrero además se celebra a





Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...