Mostrando entradas con la etiqueta Passau. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Passau. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de agosto de 2017

San Altmann de Passau, obispo.

San Altmann de Passau, obispo. 8 de agosto.

Nació hacia 1010 y fue descendiente de la familia real de Wittinv de Westfalia. A los cinco años comenzó a estudiar en la escuela catedralicia de Paderborn, teniendo excelentes resultados siempre. Y con solo 22 años él mismo se convertiría en el director de la misma, y sería preceptor de San Leopoldo III de Austria (15 de noviembre). Desempeñó este cargo hasta ser elegido preboste de la catedral de Aquisgrán por su protector, el emperador Enrique III. A la muerte de este, algunos enemigos solapados que tenía salieron a la luz y el santo, para no tener problemas y que reinara la paz en la Iglesia, dejó su cargo y se retiró al monasterio de San Juan en Magdeburg.

Allí vivió algunos años como todos los monjes, en oración, penitencia, trabajo y estudio. En 1061 tuvo permiso para hacer una peregrinación a Tierra Santa. La hizo a pie, pidiendo limosna y predicando a Jesucristo. Al volver en 1065, fue elegido obispo de Passau. Como era hombre piadoso y culto, se preocupó por la formación del clero en su extensa sede. Fundó monasterios, renovó la vida religiosa e instituyó varias obras benéficas. Durante la Querella de las Investiduras defendió al papa San Gregorio VII (25 de mayo) frente a las pretensiones imperiales. Por esto sufrió vejaciones y persecución por parte del Imperio y de algunos prelados, teniendo que huir de su diócesis hacia Zeiselmauer, Viena. Allí murió el 8 de agosto 1091. Y fue sepultado en el monasterio de Göttweig, uno de los que había fundado y donde solía retirarse en ocasiones para descansar. Allí se veneran sus reliquias.


A 8 de agosto además se celebra a
Los 14 Santos Auxiliares.
Santos Ciriaco, Largo y Esmaragdo, mártires.

sábado, 14 de enero de 2017

De un ermitaño bueno y uno malo.

San Engelmar de Passau, ermitaño y mártir. 14 de enero.

Era Engelmar de origen campesino y después de una vida de trabajo en el mundo, se unió a un grupo de ermitaños que vivían en las cercanías de Passau, bajo la autoridad de un obispo de rito armenio llamado Gregorio. Sobre 1093 este obispo murió y el grupo de ermitaños se relajó, por lo que engelmar los abandonó y se fue a hacer vida solitaria en el bosque de Windberg, subiendo la ribera del Danubio. Allí, en pleno silencio se dedicó a la oración y al trabajo manual, llevando una vida penitente.

La gente cercana le admiraba, pues siempre tenía una palabra de aliento, una oración o algo que compartir. Esto levantó los celos de otro eremita que vivía cerca y junto a unos ladrones, le apuñaló, pensando salir de él; los ladrones por su parte lo hicieron para robarle el oro que supuestamente tenía escondido el santo. Enterraron el cuerpo bajo la nieve y se fueron. Todos pensaron que el santo se habría ido, hasta la primavera, pues el Domingo de Pentecostés de ese mismo año, 1100, la nieve se derritió y un caballero descubrió el cuerpo del eremita al día siguiente. Lo enterró piadosamente y pronto comenzaron a darle culto e invocar su auxilio.

En 1140 el abad Rudbert de Passau elevó las reliquias a un altar, lo cual es considerable a una beatificación. En 1146 el abad Gebhard de Bedenburg escribió una "vita", en la que se recogen algunos testimonios de primer orden y varios milagros obrados por el santo en vida y luego de entrar al cielo. En 1510 su cuerpo se trasladó a la iglesia parroquial de Passau, donde se le levantó un altar dedicado a su memoria. Todavía su culto permanece y cada lunes de Pentecostés se celebra la Invención de su cuerpo con un curioso juego: se esconde una imagen del santo en el bosque y quien la halle, la lleva triunfalmente a la iglesia. Es abogado de los campesinos, los fabricantes de cuchillos, y se le invoca contra las nevadas, las enfermedades de los animales y las malas cosechas.


Fuente:
-"The Oxford Dictionary of Saints". DAVID HUGH FARMER. Oxford, 1998.


A 14 de enero además se celebra a  
Santa Macrina la Anciana, viuda.
Beato Odón de Novara, monje cartujo.

miércoles, 5 de junio de 2013

El libro de San Bonifacio

Pregunta: Ramón, explícame por que San Bonifacio tiene un libro atravesado por una espada y cuentame mas de su vida. 

Respuesta: La verdad es que para contar todo lo que se conoce o se ha fabulado sobre San Bonifacio necesitaríamos bastante tiempo y espacio, pero intentaré hacer un esbozo, tomando de lo que dicen Butler y el Acta Sanctorum. Lo primero es decirte que aunque no sea un santo muy conocido y de escasa devoción por el pueblo hispano parlante, es un santo conocidísimo y muy venerado al norte de Europa, donde estuvo y realizó su labor misionera. Y, además, es un personaje clave a la hora de hablar de la historia de la Iglesia y las misiones. 

San Bonifacio de Fulda, obispo y mártir. 5 de junio.
Bonifacio (al que sus padres llamaron Winfried) nació en 672 en Crediton, Inglaterra. Estudió con los benedictinos de Nursling, donde profesó como monje y fue profesor de la escuela externa. A los 40 años decidió partir en pro de la evangelización del pueblo, aún sumido en el paganismo. Y comenzó a formar parte de la historia, como columna principal en la obra político-misionera de San Carlomagno (28 de enero y 29 de diciembre, traslación de las reliquias), artífice de una expansión evangelizadora y cultural que, ante todo, pretendía expandir su dominio.

En 716 lo tenemos en Frisia, predicando, y lo mismo Turingia, en 719. Este mismo año fue a Roma, donde el papa San Gregorio II (2 y 13 de febrero), que viendo su valía, lo consagró obispo el 14 de mayo, y es por eso por lo que decidió llevar en adelante un nombre cristiano, eligiendo el del famoso mártir celebrado ese día: San Bonifacio de Tarso (14 de mayo). San Gregorio III (28 de noviembre) le nombró arzobispo en 738 y, como era ocasional, le dio especiales poderes para erigir diócesis, monasterios, ordenaro presbíteros, y en definitiva, organizar la iglesia allí donde fuese, y le dotó con reliquias de santos, ornamentos y libros sagrados [1]. Bonifacio se dirigió a Hesse, desde donde organizó la Iglesia, creando los obispados de Ratisbona, Passau, Eichstätt, Salzburg, Würzburg y Erfurt, quedando él mismo como arzobispo de Maguncia. En Hesse ocurrió un hecho que determinó su modo de evangelizar y, también su martirio: Derribó un enorme roble al que los habitantes de la región atribuían poderes y bajo el cual realizaban ofrendas y alabanzas a sus dioses. Allí mismo edificó una iglesia dedicada a San Pedro Apóstol. Y no se lo perdonaron.

Conocedor de la importancia de los monasterios en la cultura, economía y, claro, evangelización de los sitios donde se establecían las abadías, se rodeó de colaboradores, monjes o monjas, que ampliaran la labor evangelizadora y civilizadora de Alemania. Además, fundó los monasterios de Fritzl y Ochsenfurt, y su favorito, el de Fulda, donde se sentía como en casa y que es comparable en importancia a Monte Cassino. Precisamente para imbuirse en la espiritualidad benedictina envió a Montecassino a San Sturmio (17 de diciembre), para que aprendiese sus costumbres y usos. Una bella leyenda dice que estando en esta fundación y, no teniendo que comer, un pájaro le lanzó un pez, el santo lo comió y al lanzar el espinazo al río, se regeneró y el pez continuó con vida. Algo como el pez de San Corentin (12 de diciembre), pero solo por una vez.

Especialmente su amiga, confidente y consuelo fue Santa Eadburgis (12 de diciembre), de la que se conservan cartas llenas de afecto y admiración por el obispo. En una ocasión le regaló una copia de las cartas de San Pedro, escrito a mano (como todos los libros del momento) con letras de oro y guarnecido de oro y piedras preciosas. Otras mujeres importantes fueron Santa Lioba (28 de septiembre) y Santa Tetta (28 de septiembre), que proveía de monjas cultas y preparadas en la enseñanza a Bonifacio, para fundar escuelas en los monasterios. Sabía que educando a las niñas de clases acomodadas, con los años, estas influirían en sus maridos y familias, favoreciendo la cristianización. Especialmente importantes e imprescindibles en esta labor misionera fueron los hermanos Santos Willibald (7 de julio), Wunibald (7 de julio, en Fulda;15,en Eichstätt; y 18 de diciembre)y Walburgis (25 de febrero), o San Willibrord (7 de noviembre)

El 5 de junio de 754, Domingo de Pentecostés, Bonifacio celebró una misión en Dokkum y, justo al comenzar la Misa, fue atacado junto a sus compañeros, por una turba de paganos frisones. Dijo Bonifacio a sus compañeros: "No os preocupéis, todas las armas de este mundo no pueden matar el alma". La leyenda cuenta cómo protegió su cabeza de la espada, que terminó atravesando el libro y el cráneo. Este libro, conservado como una reliquia, se muestra a los devotos actualmente, pero no hay certezas de que sea el mismo, o una reliquia falsa; en todo caso es su atributo principal, junto al zorro y el hacha (recuerda el árbol cortado). En ocasiones, el hacha es quien está clavada en el libro, pero es un error iconográfico.

Sus compañeros mártires fueron San Eoban, obispo de Utrecht (5 y 7 de junio); Santos Wintrung, Wiehtberht (hijo de Tetta), Ethelheri y Walter, presbíteros (5 y 7 de junio); Santos Hamund, Scirbald, y Bossa, diáconos (5 de junio y 9 de abril) y Santos Huachar y Gundekar, monjes (5 de junio y 9 de abril). Sus reliquias se veneran en la cripta del monasterio de Fulda, adonde fueron trasladadas por San Deochar de Herrieden (7 de junio y Lunes de Pentecostés). Es patrón de Fulda, Utrecht, Haarlem, Frisia, Sajonia y Turingia, y muchas ciudades más. Además, es patrono de los cerveceros, libreros, sastres y archiveros.


A 5 de junio además se celebra a
San Fernando de Portugal, príncipe. 
Beato Meinwerk de Padeborn, obispo.



[1] Mostrar riqueza era un medio efectivo a la hora de evangelizar a los pueblos paganos, por lo general fáciles de impresionar, aunque no de convencer. Predicaciones efectistas, ornamentos lujosos, derribo de templos paganos, eran tácticas para lograr conversiones. También fueron elementos importantes en esta tarea las hagiografías de los santos: mostrando que los santos eran poderosos y, sobre todo, que controlaban la naturaleza, daban veracidad al mensaje de salvación anunciado por estos mismos santos. La verdad es que hoy día esta forma de evangelizar, nos parece incorrecta, pero la distancia en el tiempo es mucha como para juzgar con nuestros criterios.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...