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martes, 26 de julio de 2016

Santa Alma.

Pregunta: Hay alguna santa con el nombre de Alma. No las almas del purgatorio, porque me ha dicho el sacerdote de mi parroquia que no son santas. Una santa es la que busco que se llame así: Alma.

Imagen venerada en
Langoat
Respuesta: Primero me gustaría aclarar que las almas del purgatorio sí son santas, aunque no canonizadas ni estén en la gloria eterna aún. Son ánimas que ya están salvadas y solo se purifican para entrar completamente limpias en la presencia de Dios, del que alguna manera ya gozan en esperanza. Aclarado esto, vamos a la santa. He de decirte que en español no existe santa llamada así "Alma", pero sí que existe si nos vamos al bretón antiguo nos encontramos con una santa la cual entre las variantes de su nombre, hallamos "Alma":

Santa Pompeia (o Coupaïa, Pompée, Âspase, Âme) de Bretaña, madre y eremita. 26 de julio.

Su leyenda la identifica con Aspasia, hija de Santos Eusebio y Landwenna (29 de octubre), reyes de Bretaña y radicados en Vannes. Su madre murió pronto y Eusebio educó a su hija en los valores del Evangelio y la fe católica. Cuando Pompeia era joven, su padre invadió los condados de Comblessac, y fue muy cruel, pues sacó los ojos y cortó las manos a algunos enemigos. Ambos, padre e hija, ese mismo día Eusebio comenzó a padecer grandes dolores en sus ojos y en las muñecas, paralizándose sus manos. Además, una gran melancolía y tristeza invadió a ambos. Pidieron auxilio al obispo San Melanio de Rennes (6 de noviembre, 6 de enero; 2 de septiembre, Todos los Santos Obispos de Rennes; y 11 de octubre). Este, al saber la maldad cometida, fue muy severo con Eusebio y se negó a aliviar a ambos hasta que no hiciesen penitencia pública por el daño causado por Eusebio. Luego que este hizo penitencia, y Pompeia le acompañó en ella, Melanio le frotó tres veces la frente con aceite bendecido y le impuso las manos, sanando a Eusebio de sus dolores y a ambos de su melancolía.

Aunque Pompeia quería consagrarse a Dios, al ser única hija, tuvo que aceptar el matrimonio que su padre le concertó con el rey Hoël I de Bretaña. Tuvieron siete hijos. Entre ellos San Tugdual (30 de noviembre), San Lunaire (1 de julio; 2 de septiembre, Todos los Santos Obispos de Rennes, y 30 de julio, la liberación de Trélévern), y Santa Sève (26 de julio). Otros hijos fueron Hoël II y Guerech o Erec, que sería padre de Santa Trifina (29 de enero) y abuelo de San Tremeur de Bretaña (21 de julio). Tuvieron que huir a la Gran Bretaña cuando Clodoveo I mató al rey Budic, padre de Hoël. Este tuvo que buscar refugio con su primo, el legendario rey Arturo, al que las leyendas hacen santo también y ponen a 6 de octubre. Luego de un tiempo, Hoël se recuperó material y moralmente y en 513 regresó a su tierra y echó a los frisones y a los gobernadores del rey franco, que a la sazón era Childeberto I, que mandó sus tropas y de nuevo tuvo que huir a Gran Bretaña. Y allí murió Hoël.

Mientras todo esto ocurría, Pompeia y sus hijos estaban establecidos en la actual Devonshire. Ella había confiado a Tugdual y Lunaire a San Illtud (6 de noviembre), que pronto se dedicaron al servicio de Dios. La tradición bretona, que es la más extendida, cuenta que Tugdual fue avisado por un ángel acerca que debía evangelizar en Bretaña. Así que se puso en marcha con un grupo de sus monjes y algunas santas mujeres, entre ellas nuestra Pompeia y su hija Sève. Al llegar a la costa vieron un barco que les esperaba, subieron y aunque no había tripulación comenzaron a navegar hasta llegar a Ker-Morvan, región de Léon. Desembarcaron y el navío despareció. Los monjes se dedicaron a la evangelización, y Pompeia, quedó como ermitaña junto a la iglesia de Langoat, muy cerca del monasterio fundado por su hijo hasta su muerte, sobre 550. 

Culto.
Sepulcro en Langoat.
La leyenda tiene severas imprecisiones, como llamar rey de Bretaña a Hoël, cuando no sería sino mucho más tarde cuando Bretaña tendría rey. También difieren las versiones inglesas y bretonas entre los hijos, cuando murió, etc., pero lo cierto es que su culto es muy antiguo, como atestigua su sepulcro y su culto. En Langoat hay una iglesia del siglo XVIII, dedicada a su memoria donde se encuentra su tumba, de estilo gótico, y en la cual se ven escenas de su leyenda y sus hijos. Antiguamente el último domingo de julio se hacía una peregrinación a sus reliquias. Se le invoca para tener hijos, lograr buen parto, contra la mala dentición de los bebés. También contra la artrosis, los males de la vista y la depresión.



Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo XIV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Vidas de los Santos". Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.


A 26 de julio además se celebra a
Santa Ana, Madre de la Virgen María
Beata Camilla Gentili, mártir
Santa Cristiana de Dendermonde, virgen.

viernes, 1 de julio de 2016

Abad, taumaturgo y vencedor de los enemigos.

San Lunaire (o Lèonor) de Bretaña, abad. 1 de julio, 2 de septiembre (todos los Santos Obispos de Rennes) y 30 de julio, la liberación de Trélévern).


San Lunaire. Trélévern.
Según su incierta leyenda, fue hijo del rey Hoël I de Bretaña y de Santa Pompeia (26 de julio), y por tanto, hermano del legendario San Tugdual de Bretaña (30 de noviembre) y Santa Sève (23 de julio). Lunaire nació cuando sus padres se hallaban en Gales, y allí pasó su infancia. Junto a Tugdual, y con solo cinco años, sus padres lo dieron como discípulo a San Iltut (6 de noviembre) y de San Dubricio (14 de noviembre). Era tan despierto, que el primer día de clase aprendió el alfabeto, el segundo día fue capaz de escribir cualquier palabra y al tercer día era un consumado caligrafista.

Cuando tenía quince años fue ordenado presbítero, y aún obispo, según algunas versiones. Cuando la Gran Bretaña cayó bajo el dominio de los sajones, cruzó al continente junto a 72 monjes y se fue al norte de su tierra natal. En un sitio solitario, restauraron una capilla en ruinas, y evangelizaron la región, aún sumida parcialmente en el paganismo. Al cabo del tiempo comenzaron a construir un monasterio. Como era tarea ardua apartar los árboles cortados, Dios le ayudó haciendo salir del bosque doce ciervos que les ayudaban en esta tarea. Es un bonito símbolo de los doce seguidores, apóstoles, que colaboran en la extensión del reino, al que hay que unir el símbolo, también evangélico de los 72 discípulos. El origen puede estar en la similitud de las palabras francesas "cerf" (venado) y "serf" (sirviente). Una vez terminada la nueva iglesia, faltaba labrar el altar de piedra, pero aparecieron dos palomas blancas que con sus patitas sostenían un bello altar labrado en piedra y que habían sacado del fondo del mar. Ciertamente, el altar de la iglesia monástica, de entre los siglos XII-XIII, es de un tipo de roca oceánica y de alta salinidad. Otro portento ocurrió cuando labraron la tierra hallaron que no tenían grano para sembrar, y en ese momento un petirrojo depositó ante el santo un grano de trigo de oro. Confiando en la Providencia, Lunaire lo sembró y al otro día tenía un campo de trigo listo para cosechar.

La leyenda cuenta que cuando subió al trono de Bretaña su hermano, Hoel II, un noble llamado Conao asesinó al rey y tomó por la fuerza a su viuda como esposa. El hijo de Hoelse refugió con Lunaire, temiendo por su vida. Conan fue a por él, queriendo borrar cualquier descendencia del legítimo rey. Llegó al monasterio e intentó llevarse al joven, pero Lunaire se interpuso, a lo que Conao respondió pegándole con su látigo en el rostro. El santo entonces obró el milagro de paralizar al malvado sobre su caballo y hacer que la tierra se abriera y se los tragara hasta el cuello, rompiéndose todos los huesos el usurpador. Al arrepentirse, el santo le dejó libre, y al poco tiempo murió lleno de dolores por las fracturas. Sin embargo, esto es difícil de casar con la historia: Bretaña como tal no sería reino sino hasta dos siglos más tarde. Otra leyenda local, le hace obispo de Rennes, sucediendo a San Plácido de Rennes (8 de marzo y 2 de septiembre, todos los Santos Obispos de Rennes) como noveno obispo de esta sede, pero igualmente no hay dato alguno que corrobore esta leyenda, aunque igualmente en el martirologio de Rennes del siglo XV aparece como santo propio.

Murió Lunaire sobre 650 y fue sepultado en la iglesia del monasterio donde su culto permaneció durante siglos. Unas reliquias (la cabeza y dos huesos) se trasladaron a la abadía de San Maglorio de París en 966, y de allí fueron trasladadas, en 1185, a Beaumont-sur-Oise, a una bella capilla gótica dedicada a su memoria, que estaba adosada al castillo de la localidad. En un momento indeterminado, estas reliquias volvieron a Bretaña, pero desaparecieron en la Revolución Francesa.

Estandarte conmemorativo
del 30 de julio de 1944.
Trélévern.
Algunas ciudades francesas le tienen por santo patrón, especialmente Trélévern, ciudad que le guarda una memoria especial luego que en la II Guerra Mundial el santo les librara de la muerte segura: el 28 de julio de 1944 dos soldados alemanes fueron apaleados en un bar de Trélévern. Cinco hombres y la secretaria del ayuntamiento fueron apresados, a pesar de ser inocentes, por estar en el sitio. Fueron interrogados y la secretaria se negó a dar los nombres de los habitantes del pueblo que integraban la resistencia. Los alemanes decidieron fusilarles a todos el 30 de julio siguiente. El sacerdote de la población se ofreció para intercambiarse con la mujer, que tenía hijos, pero no fue aceptado por los alemanes. Estos, además, ese mismo día, incendian la ciudad. El cura y los ciudadanos comienzan a implorar la intercesión de su santos patronos, San Lunaire y Santa Ana (26 de julio). El 30 de julio, rusos y franceses toman el puesto de mando alemán de Penvénan, y los prisioneros huyen. Los estadounidenses entran en Trélévern, haciendo escapar a los alemanes, con gran júbilo del pueblo, que se vio libre del fusilamiento que les esperaba a algunos de sus habitantes.

 
Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 1 de julio además se celebra a  
La Preciosísima Sangre de Cristo.
San Simeón "el Salo", loco por Cristo.
San Cybar, abad

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...