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jueves, 30 de agosto de 2018

San Rumon de Tavistock.

San Rumon de Tavistock, monje. 30 de agosto.

Fue un monje irlandés, hermano de San Tugdual de Tréguier (30 de noviembre), que peregrinó a Inglaterra, estableciéndose en una ermita en un bosque cerca de Tavistock, donde luego habría una abadía con su nombre. Otros afirman que fundó iglesias en Cornwall y que finalmente murió allí.











A 30 de agosto además se celebra a:


San Pamaquio, confesor.
Sta. Rizza de Koblenz,
eremita
.
San Fiacre de Meaux,
ermitaño
.






jueves, 16 de agosto de 2018

Con la estola hasta el cielo.

San Armel de Plouarzel, fundador y abad. 16 de agosto.

Armel nació en Pen-Ohen en 482, en una noble familia de Gales. Se educó en un monasterio, como era costumbre para los niños nobles en la época. De este tiempo se cuenta una leyenda: un compañero estaba muy enfermo y no podía acudir a la oración ni las lecciones. Armel, que era muy aplicado y piadoso, le cubrió con su propio manto por la noche y a la mañana siguiente el otro niño estaba sano completamente.

Fue discípulo de San Pol de Léon (12 de marzo y tercer domingo de julio) junto a San Guirec (17 de febrero), San Maudez (18 de noviembre), y San Tudgual (30 de noviembre).

Cuando llegó la edad de salir del monasterio, prefirió tomar el hábito y ser ordenado presbítero. Una vez sacerdote, junto a algunos compañeros cruzó a Armórica (actual Bretaña) y se establecieron en un lugar solitario, hoy conocido como Plouarzel. Aquí estuvo varios años hasta dejar estable la comunidad. Luego, junto a seis monjes bajó más al sur y se estableció en la península de Quiberon, donde hoy hay una ciudad, Plouharnel, que lleva su nombre. Pero lo suyo no era la estabilidad, por lo cual, una vez este segundo monasterio ya era sólido, se fue a Morbihan, condado de Vannes, donde comenzó vida eremítica. Allí le conoció el rey Childebert, quien motivado por lo que se decía de las virudes del santo, le llamó a la corte, que estaba en Vannes. Siete años permaneció el santo allí, edificando a los cortesanos, predicando, convirtiendo y sanando a muchos con sus milagros. Al cabo, fue "libre" y volvió a la vida eremítica.

Regresó el santo entonces a Bretaña, y durante el viaje hizo brotar muchas fuentes milagrosas (algunas de ellas aún se muestran), sanó a muchos poseídos y enfermos, solo con trazar la señal de la cruz sobre ellos. En ese viaje el rey Judwal, vasallo de Childebert, le dio un terreno en Boschaux, al sur de Rennes, para que fundase monasterio. Hoy allí existe la ciudad de St-Armel-des-Boschaux. Allí, cuenta la tradición ocurrió el portento del dragón: había una terrible fiera que asolaba la región. Entonces Armel tomó su estola, lo exorcizó, lo ató con el ornamento y lo condujo a la montaña, desde donde le hizo arrojarse al río. Este poder "amansafieras" de la estola también se lee de San Marcelo de París (1 y 3 de noviembre), San Méen de Rennes (21 de junio y primer domingo de julio), San Emer (27 de enero y 4 de junio, invención de las reliquias), y San Pol de Léon.


Entierro del santo. 
Luego pasó el santo al bosque de Brocéliande donde fundó un nuevo monasterio, que daría pie a otra aldea y actual ciudad.
Armel entró al cielo en Boschaux, el 16 de agosto de 552, teniendo 70 años. Su sepulcro fue veneradísimo durante siglos y aún le veneran los devotos. Se le invoca contra la sequía, las enfermedades de los animales, y las erupciones cutáneas y las úlceras. Desde el siglo XV pasó a ser patrono de los marinos ingleses, luego que el rey Enrique VII de Inglaterra le invocara para no perecer en un naufragio frente a las costas de Bretaña, comenzando a propagar su devoción en acción de gracias.

Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

A 16 de agosto además se celebra a:


San Roque,
terciario franciscano
.
Santa Triaise,
virgen.
San Teodoro de
Octodorum, obispo
.





martes, 14 de agosto de 2018

De un misionero pescador y maldiciente.

San Loevan de Bretaña, monje. 14 de agosto, 14 de octubre y 12 de noviembre.

Fue discípulo de San Pablo Aureliano (12 de marzo) y de San Tugdual de Bretaña (30 de noviembre), a quien acompañó en su misión evangelizadora a Bretaña junto a San Ruellin (28 de febrero), San Kirecg (17 de febrero), San Goneri (18 de julio), San Brioc (17 de diciembre), San Meryn (4 de abril), Santa Libouban (25 de mayo), madre de Goneri, y Santa Meheleu (9 de octubre), una viuda que les atendía. Al llegar a la costa vieron un barco que les esperaba, subieron y aunque no había tripulación comenzaron a navegar hasta llegar a Ker-Morvan, región de Léon. Desembarcaron y el navío despareció. El señor local de Léon, Iona I (primo lejano de Tugdual), les dio unas tierras y Tugdual construyó un pequeño monasterio, donde hoy se encuentra la iglesia de Tre-Pabu.

Su leyenda cuenta que, cuando era ermitaño, un día atrapó dos peces grandes con un solo anzuelo. Le dio pena de los animales, pues era él solo para comer y llevarse los dos peces sería matar uno en vano, por lo cual los devolvió al agua. Pero he aquí que una vez más los dos peces quedaron enganchados en el anzuelo. De nuevo al agua. Y una tercera vez, así que el santo creyó que aquello sería signo de algo. Tomó los peces y se fue a su ermita, y al llegar vio que su hermana Breage estaba de visita con sus dos hijos. Como eran pobres y pocas veces comían bien, de los dos peces no quedaron ni las espinas.

Otra leyenda popular cuenta que un día en que el santo estaba pescando (se le daría bien), una mujer llamada Juana le recriminó lo hiciera siendo domingo. Entonces el santo se vengó jurando que todas las niñas llamadas Juana que fueran bautizadas en su iglesia, ya pública, morirían. Hasta hoy las niñas para las cuales elijan este nombre, son bautizadas en la parroquia vecina, Sennes.

Y una tercera leyenda cuenta que Loevan falleció a causa de que una piedra de granito le cayó en la cabeza mientras construía una portada nueva en su ermita. Dicha piedra aún se señala y la tradición dice que el día que un caballo pase sobre ella con sus alforjas, será signo del fin del mundo.


Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 14 de agosto además se celebra a:


Santa Atanasia de
Aegina, abadesa
.
San Eusebio de Roma,
presbítero mártir
.
San Marcelo de Apamea,
obispo y mártir
.





martes, 26 de julio de 2016

Santa Alma.

Pregunta: Hay alguna santa con el nombre de Alma. No las almas del purgatorio, porque me ha dicho el sacerdote de mi parroquia que no son santas. Una santa es la que busco que se llame así: Alma.

Imagen venerada en
Langoat
Respuesta: Primero me gustaría aclarar que las almas del purgatorio sí son santas, aunque no canonizadas ni estén en la gloria eterna aún. Son ánimas que ya están salvadas y solo se purifican para entrar completamente limpias en la presencia de Dios, del que alguna manera ya gozan en esperanza. Aclarado esto, vamos a la santa. He de decirte que en español no existe santa llamada así "Alma", pero sí que existe si nos vamos al bretón antiguo nos encontramos con una santa la cual entre las variantes de su nombre, hallamos "Alma":

Santa Pompeia (o Coupaïa, Pompée, Âspase, Âme) de Bretaña, madre y eremita. 26 de julio.

Su leyenda la identifica con Aspasia, hija de Santos Eusebio y Landwenna (29 de octubre), reyes de Bretaña y radicados en Vannes. Su madre murió pronto y Eusebio educó a su hija en los valores del Evangelio y la fe católica. Cuando Pompeia era joven, su padre invadió los condados de Comblessac, y fue muy cruel, pues sacó los ojos y cortó las manos a algunos enemigos. Ambos, padre e hija, ese mismo día Eusebio comenzó a padecer grandes dolores en sus ojos y en las muñecas, paralizándose sus manos. Además, una gran melancolía y tristeza invadió a ambos. Pidieron auxilio al obispo San Melanio de Rennes (6 de noviembre, 6 de enero; 2 de septiembre, Todos los Santos Obispos de Rennes; y 11 de octubre). Este, al saber la maldad cometida, fue muy severo con Eusebio y se negó a aliviar a ambos hasta que no hiciesen penitencia pública por el daño causado por Eusebio. Luego que este hizo penitencia, y Pompeia le acompañó en ella, Melanio le frotó tres veces la frente con aceite bendecido y le impuso las manos, sanando a Eusebio de sus dolores y a ambos de su melancolía.

Aunque Pompeia quería consagrarse a Dios, al ser única hija, tuvo que aceptar el matrimonio que su padre le concertó con el rey Hoël I de Bretaña. Tuvieron siete hijos. Entre ellos San Tugdual (30 de noviembre), San Lunaire (1 de julio; 2 de septiembre, Todos los Santos Obispos de Rennes, y 30 de julio, la liberación de Trélévern), y Santa Sève (26 de julio). Otros hijos fueron Hoël II y Guerech o Erec, que sería padre de Santa Trifina (29 de enero) y abuelo de San Tremeur de Bretaña (21 de julio). Tuvieron que huir a la Gran Bretaña cuando Clodoveo I mató al rey Budic, padre de Hoël. Este tuvo que buscar refugio con su primo, el legendario rey Arturo, al que las leyendas hacen santo también y ponen a 6 de octubre. Luego de un tiempo, Hoël se recuperó material y moralmente y en 513 regresó a su tierra y echó a los frisones y a los gobernadores del rey franco, que a la sazón era Childeberto I, que mandó sus tropas y de nuevo tuvo que huir a Gran Bretaña. Y allí murió Hoël.

Mientras todo esto ocurría, Pompeia y sus hijos estaban establecidos en la actual Devonshire. Ella había confiado a Tugdual y Lunaire a San Illtud (6 de noviembre), que pronto se dedicaron al servicio de Dios. La tradición bretona, que es la más extendida, cuenta que Tugdual fue avisado por un ángel acerca que debía evangelizar en Bretaña. Así que se puso en marcha con un grupo de sus monjes y algunas santas mujeres, entre ellas nuestra Pompeia y su hija Sève. Al llegar a la costa vieron un barco que les esperaba, subieron y aunque no había tripulación comenzaron a navegar hasta llegar a Ker-Morvan, región de Léon. Desembarcaron y el navío despareció. Los monjes se dedicaron a la evangelización, y Pompeia, quedó como ermitaña junto a la iglesia de Langoat, muy cerca del monasterio fundado por su hijo hasta su muerte, sobre 550. 

Culto.
Sepulcro en Langoat.
La leyenda tiene severas imprecisiones, como llamar rey de Bretaña a Hoël, cuando no sería sino mucho más tarde cuando Bretaña tendría rey. También difieren las versiones inglesas y bretonas entre los hijos, cuando murió, etc., pero lo cierto es que su culto es muy antiguo, como atestigua su sepulcro y su culto. En Langoat hay una iglesia del siglo XVIII, dedicada a su memoria donde se encuentra su tumba, de estilo gótico, y en la cual se ven escenas de su leyenda y sus hijos. Antiguamente el último domingo de julio se hacía una peregrinación a sus reliquias. Se le invoca para tener hijos, lograr buen parto, contra la mala dentición de los bebés. También contra la artrosis, los males de la vista y la depresión.



Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Tomo XIV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Vidas de los Santos". Tomo VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"France historique et monumentale". ABEL HUGO. 1837.


A 26 de julio además se celebra a
Santa Ana, Madre de la Virgen María
Beata Camilla Gentili, mártir
Santa Cristiana de Dendermonde, virgen.

viernes, 1 de julio de 2016

Abad, taumaturgo y vencedor de los enemigos.

San Lunaire (o Lèonor) de Bretaña, abad. 1 de julio, 2 de septiembre (todos los Santos Obispos de Rennes) y 30 de julio, la liberación de Trélévern).


San Lunaire. Trélévern.
Según su incierta leyenda, fue hijo del rey Hoël I de Bretaña y de Santa Pompeia (26 de julio), y por tanto, hermano del legendario San Tugdual de Bretaña (30 de noviembre) y Santa Sève (23 de julio). Lunaire nació cuando sus padres se hallaban en Gales, y allí pasó su infancia. Junto a Tugdual, y con solo cinco años, sus padres lo dieron como discípulo a San Iltut (6 de noviembre) y de San Dubricio (14 de noviembre). Era tan despierto, que el primer día de clase aprendió el alfabeto, el segundo día fue capaz de escribir cualquier palabra y al tercer día era un consumado caligrafista.

Cuando tenía quince años fue ordenado presbítero, y aún obispo, según algunas versiones. Cuando la Gran Bretaña cayó bajo el dominio de los sajones, cruzó al continente junto a 72 monjes y se fue al norte de su tierra natal. En un sitio solitario, restauraron una capilla en ruinas, y evangelizaron la región, aún sumida parcialmente en el paganismo. Al cabo del tiempo comenzaron a construir un monasterio. Como era tarea ardua apartar los árboles cortados, Dios le ayudó haciendo salir del bosque doce ciervos que les ayudaban en esta tarea. Es un bonito símbolo de los doce seguidores, apóstoles, que colaboran en la extensión del reino, al que hay que unir el símbolo, también evangélico de los 72 discípulos. El origen puede estar en la similitud de las palabras francesas "cerf" (venado) y "serf" (sirviente). Una vez terminada la nueva iglesia, faltaba labrar el altar de piedra, pero aparecieron dos palomas blancas que con sus patitas sostenían un bello altar labrado en piedra y que habían sacado del fondo del mar. Ciertamente, el altar de la iglesia monástica, de entre los siglos XII-XIII, es de un tipo de roca oceánica y de alta salinidad. Otro portento ocurrió cuando labraron la tierra hallaron que no tenían grano para sembrar, y en ese momento un petirrojo depositó ante el santo un grano de trigo de oro. Confiando en la Providencia, Lunaire lo sembró y al otro día tenía un campo de trigo listo para cosechar.

La leyenda cuenta que cuando subió al trono de Bretaña su hermano, Hoel II, un noble llamado Conao asesinó al rey y tomó por la fuerza a su viuda como esposa. El hijo de Hoelse refugió con Lunaire, temiendo por su vida. Conan fue a por él, queriendo borrar cualquier descendencia del legítimo rey. Llegó al monasterio e intentó llevarse al joven, pero Lunaire se interpuso, a lo que Conao respondió pegándole con su látigo en el rostro. El santo entonces obró el milagro de paralizar al malvado sobre su caballo y hacer que la tierra se abriera y se los tragara hasta el cuello, rompiéndose todos los huesos el usurpador. Al arrepentirse, el santo le dejó libre, y al poco tiempo murió lleno de dolores por las fracturas. Sin embargo, esto es difícil de casar con la historia: Bretaña como tal no sería reino sino hasta dos siglos más tarde. Otra leyenda local, le hace obispo de Rennes, sucediendo a San Plácido de Rennes (8 de marzo y 2 de septiembre, todos los Santos Obispos de Rennes) como noveno obispo de esta sede, pero igualmente no hay dato alguno que corrobore esta leyenda, aunque igualmente en el martirologio de Rennes del siglo XV aparece como santo propio.

Murió Lunaire sobre 650 y fue sepultado en la iglesia del monasterio donde su culto permaneció durante siglos. Unas reliquias (la cabeza y dos huesos) se trasladaron a la abadía de San Maglorio de París en 966, y de allí fueron trasladadas, en 1185, a Beaumont-sur-Oise, a una bella capilla gótica dedicada a su memoria, que estaba adosada al castillo de la localidad. En un momento indeterminado, estas reliquias volvieron a Bretaña, pero desaparecieron en la Revolución Francesa.

Estandarte conmemorativo
del 30 de julio de 1944.
Trélévern.
Algunas ciudades francesas le tienen por santo patrón, especialmente Trélévern, ciudad que le guarda una memoria especial luego que en la II Guerra Mundial el santo les librara de la muerte segura: el 28 de julio de 1944 dos soldados alemanes fueron apaleados en un bar de Trélévern. Cinco hombres y la secretaria del ayuntamiento fueron apresados, a pesar de ser inocentes, por estar en el sitio. Fueron interrogados y la secretaria se negó a dar los nombres de los habitantes del pueblo que integraban la resistencia. Los alemanes decidieron fusilarles a todos el 30 de julio siguiente. El sacerdote de la población se ofreció para intercambiarse con la mujer, que tenía hijos, pero no fue aceptado por los alemanes. Estos, además, ese mismo día, incendian la ciudad. El cura y los ciudadanos comienzan a implorar la intercesión de su santos patronos, San Lunaire y Santa Ana (26 de julio). El 30 de julio, rusos y franceses toman el puesto de mando alemán de Penvénan, y los prisioneros huyen. Los estadounidenses entran en Trélévern, haciendo escapar a los alemanes, con gran júbilo del pueblo, que se vio libre del fusilamiento que les esperaba a algunos de sus habitantes.

 
Fuente:
-"Vidas de los Santos". Volumen VII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 1 de julio además se celebra a  
La Preciosísima Sangre de Cristo.
San Simeón "el Salo", loco por Cristo.
San Cybar, abad

lunes, 4 de abril de 2016

San Meryn, el escueto.

San Meryn de Bretaña, eremita. 4 de abril y cuarto Domingo de Pascua.

Sobre este santo bretón, poco puede decirse. Una leyenda, nacida por dar respuesta a su persona, dice que fue discípulo de San Tudwal (30 de noviembre) y que luego se retiró a una ermita en la localidad de Lanmérin (“monasterio de Meryn”), parroquia a la que está suscrito su culto. Pero si bien de su persona no hay datos, su culto fue muy fuerte durante la Edad Media y hasta entrado el siglo XX en que fue decayendo. Es abogado de las bestias de carga, las cuales se bendecían el cuarto domingo de Pascua, cuando una peregrinación de campesinos y sus animales pasaban frente a la parroquia. Aunque es patrono de la localidad, hoy comparte fiesta y patronato con Santa Brígida de Kildare (1 de febrero y 25 de enero, traslación de la cabeza).

Fuente:
-http://www.infobretagne.com/lanmerin-eglise.htm




A 4 de abril además se celebra a






lunes, 30 de noviembre de 2015

San Tugdual, o el legendario León V

San Tugdual (Tudwal, Pabu o Paban) de Bretaña, obispo. 30 de noviembre.

San Tugdual.
Parroquia de Combrit.
Su “historia” cuenta que Tugdual era oriundo de Gales e hijo de Santa Pompeia (26 de julio) y del rey Hoel I de Bretaña. Nació en 509 y sus hermanos fueron Santa Sève (23 de julio) y San Lunaire (1 de julio; 2 de septiembre, Todos los Santos Obispos de Rennes, y 30 de julio, la liberación de Trélévern) con que se educó bajo la tutoría de San Illtud (6 de noviembre) en el monasterio de Lantwit Maior. La tradición galesa dice que salió para casarse con Nefydd, hija del mítico rey San Brychan (6 de abril), y fue padre de San Ifor (6 de enero) y San Cynfor (7 de mayo). En Carnarvonshire hubo una ermita dedicada a la memoria del santo, en la que la tradición local le pone retirándose a hacer vida eremítica.

Mientras, la tradición bretona, que es la más extendida, le hace abad del monasterio de Lantwit Maior luego de la muerte de Illtud, hasta que fue avisado por un ángel acerca que debía evangelizar en Bretaña. Así que se puso en marcha con los monjes San Ruellin (28 de febrero), San Kirecg (17 de febrero), San Goneri (18 de julio), San Loevan (2 de agosto) y San Brioc (17 de diciembre), San Meryn (4 de abril), y con Santa Libouban (25 de mayo), madre de Goneri, y Santa Meheleu (9 de octubre), una viuda que les atendía. Al llegar a la costa vieron un barco que les esperaba, subieron y aunque no había tripulación comenzaron a navegar hasta llegar a Ker-Morvan, región de Léon. Desembarcaron y el navío despareció. El señor local de Léon, Iona I (primo lejano de Tugdual), les dio unas tierras y Tugdual construyó un pequeño monasterio, donde hoy se encuentra la iglesia de Tre-Pabu. Junto a San Kirecg, predicaron el Evangelio y colaboraron con el obispo de Léon, San Pablo Aureliano (12 de marzo). Allí lo siguió su madre, Santa Pompeia, que quedó como ermitaña junto a la iglesia de Langoat, donde sería enterrada y se venera.

Viajó a París en el año 522, para pedir al rey permiso para tomar unas tierras para uso del monasterio. Su amigo San Albino de Angers (1 de marzo), le acompañó y le sirvió de intérprete. Al llegar a París sanó a muchos enfermos, resucitó a un muerto de tres días e hizo otros portentos. Su fama le precedió y no fue necesario rogar al rey, este le concedió lo que quería sin pedirlo. Estando en París, los habitantes de Lexobia le eligieron obispo luego de la muerte de San Tiridran (3 de marzo), pero Tugdual se negó. Mas el rey Childeberto y Albino le obligaron a aceptar. A cambio, obtuvo poder dirigir su diócesis desde un monasterio, y poder llevar una vida semi-monástica. Llegando a Treguier edificó un monasterio en un valle sombrío del que antes libró de una enorme serpiente que devoraba a los que allí se aventuraban. Como subprior eligió a San Pergat (1 de agosto).

Iglesia de
Pouldreuzic-Lababan
Un error de traducción dio pie a una fabulosa leyenda: en algunos textos en bretón antiguo, Tugdual aparece llamado “Pabu-Tugdual”, o sea “Abad Tugdual”, y en otros como “Lèon-Pabu”, o sea “Abad de Lèon”. Pues bien, en el siglo XII nació la leyenda que Tugdual se había convertido en el papa León V de esta manera: Huyendo Tugdual de su diócesis por el hostigamiento de algunos nobles, se fue a Roma, y llegando allí, halló que el papa había muerto y estaba el clero romano reunido para la elección del nuevo papa. Apenas entró Tugdual en la basílica de San Pedro, cuando una paloma se posó en su cabeza, lo cual fue visto como un presagio por parte de todos, y le eligieron Sumo Pontífice. Un año duró Tugdual en el trono de San Pedro, hasta que al cabo, un ángel le avisó que en Treguier las mujeres habían dejado de concebir durante su lejanía, por lo que era voluntad de Dios volviese a su tierra. El ángel le trajo un caballo blanco con alas sobre el que montó el santo, y volando llegaron hasta Treguier, posándose en un montecillo. Una vez entronizado el santo obispo en su sede, volvieron los embarazos y los partos. Gracias a este portento, Tugdual erigió una ermita a San Miguel Arcángel (29 de septiembre; 25 de abril, aparición en Roma, y en Tlaxcala; 6 de septiembre, aparición en Honaz; 19 de septiembre, aparición en Colosas, 8 de mayo, aparición "in Monte Gargano"; 16 de octubre, aparición en Mont Saint-Michel) en el monte donde el caballo le dejó. Por supuesto que esta leyenda no se sostiene con nada. Para empezar, Tugdual vivió en el siglo VI y León V en el siglo X, y aunque poco se sabe de su pontificado, conocido es que solo reinó treinta días. 

Murió el santo obispo a mediados del siglo VI, luego de designar a Ruellin como sucesor. Fue sepultado en la iglesia de Tréguier cerca del altar mayor. Su nombre aparece desde el siglo VIII en todos los calendarios bretones. Es uno de los Siete Santos Obispos de Bretaña, junto a San Brieuc (1 de mayo), San Corentin de Quimper (12 de diciembre), San Malo de (15 de noviembre), San Paterno de Vannes (15 de abril), San Pablo Aureliano de Léon (12 de marzo) y San Samson de Dol (28 de julio). Los breviarios de varias diócesis francesas lo incluyen entre los principales santos, con lo cual se puede deducir que su culto estuvo bastante extendido y en un momento el santo gozó de amplia devoción. Se le considera abogado de embarazos y partos. Sus reliquias se veneraron en Treguier hasta 878, cuando por miedo a las invasiones normandas se trasladaron a Chartres, dejando un fémur en Laval. La Revolución Francesa acabó con todas sus reliquias, salvo las de Laval y huesos de un brazo que se devolvieron a la catedral de Treguier.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo XIV. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 30 de noviembre además se celebra a 
San Andrés, Apóstol.
San José Marchand, presbítero y mártir. 

San Wachtang I de Georgia, rey

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...