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martes, 14 de agosto de 2018

De un misionero pescador y maldiciente.

San Loevan de Bretaña, monje. 14 de agosto, 14 de octubre y 12 de noviembre.

Fue discípulo de San Pablo Aureliano (12 de marzo) y de San Tugdual de Bretaña (30 de noviembre), a quien acompañó en su misión evangelizadora a Bretaña junto a San Ruellin (28 de febrero), San Kirecg (17 de febrero), San Goneri (18 de julio), San Brioc (17 de diciembre), San Meryn (4 de abril), Santa Libouban (25 de mayo), madre de Goneri, y Santa Meheleu (9 de octubre), una viuda que les atendía. Al llegar a la costa vieron un barco que les esperaba, subieron y aunque no había tripulación comenzaron a navegar hasta llegar a Ker-Morvan, región de Léon. Desembarcaron y el navío despareció. El señor local de Léon, Iona I (primo lejano de Tugdual), les dio unas tierras y Tugdual construyó un pequeño monasterio, donde hoy se encuentra la iglesia de Tre-Pabu.

Su leyenda cuenta que, cuando era ermitaño, un día atrapó dos peces grandes con un solo anzuelo. Le dio pena de los animales, pues era él solo para comer y llevarse los dos peces sería matar uno en vano, por lo cual los devolvió al agua. Pero he aquí que una vez más los dos peces quedaron enganchados en el anzuelo. De nuevo al agua. Y una tercera vez, así que el santo creyó que aquello sería signo de algo. Tomó los peces y se fue a su ermita, y al llegar vio que su hermana Breage estaba de visita con sus dos hijos. Como eran pobres y pocas veces comían bien, de los dos peces no quedaron ni las espinas.

Otra leyenda popular cuenta que un día en que el santo estaba pescando (se le daría bien), una mujer llamada Juana le recriminó lo hiciera siendo domingo. Entonces el santo se vengó jurando que todas las niñas llamadas Juana que fueran bautizadas en su iglesia, ya pública, morirían. Hasta hoy las niñas para las cuales elijan este nombre, son bautizadas en la parroquia vecina, Sennes.

Y una tercera leyenda cuenta que Loevan falleció a causa de que una piedra de granito le cayó en la cabeza mientras construía una portada nueva en su ermita. Dicha piedra aún se señala y la tradición dice que el día que un caballo pase sobre ella con sus alforjas, será signo del fin del mundo.


Fuentes:
-"Dix mille saints: dictionnaire hagiographique". A. SIGIER. 1991.
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 14 de agosto además se celebra a:


Santa Atanasia de
Aegina, abadesa
.
San Eusebio de Roma,
presbítero mártir
.
San Marcelo de Apamea,
obispo y mártir
.





jueves, 17 de noviembre de 2016

Agua en vino, fe en caridad.

San Florin de Ramosch, presbítero. 17 de noviembre.

No se conoce mucho sobre este santo, que comienza a ganar fama luego de la invención de sus reliquias, llegando a ser patrono de Chur. Su leyenda siempre planteó que vivió en el siglo VII, pero descubrimientos del siglo XIX fijaron su muerte no antes de 856.

Era el párroco del pequeño pueblo de Remus, actualmente Ramosch, al oeste de Suiza. Su padre era inglés y su madre una judía conversa a la verdadera fe y que había llevado toda su vida como cristiana, un comportamiento muy piadoso. Ambos se establecieron en Remus luego de regresar de una peregrinación de Roma. Allí les nació su hijo que desde niño fue piadoso y amante de las cosas de la religión y del estudio. Como eran pobres, el párroco del lugar, llamado Alejandro, instruyó al chico gratuitamente para que pudiera seguir su vocación: el servicio de Cristo siendo sacerdote.

Los milagros no faltan en su leyenda. El más conocido y que ha configurado su patronato dice que siendo niño, el cura le envió al castillo de los nobles a pedir un vaso de vino. Yendo de regreso, Florin encontró un pobre anciano enfermo, al que dio el vino para confortarle. Regresó al castillo y volvió a pedir vino, pero se lo negaron, pensando que lo habría bebido. Entonces el niño, confiando en Dios, llenó el vaso de agua en una fuente y al llegar adonde el cura, el agua se había convertido en vino. Esta leyenda le ha hecho patrón para conseguir una buena cosecha de vid y para lograr que el vino no se agrie.

Tan buen corazón no se malogró con la juventud y Florin llegó a ser un buen sacerdote: apostólico, caritativo y amante del culto, la predicación. Nunca tenía tiempo para sí mismo, sino que se desvivía por los demás. Al parecer murió joven aún y fue enterrado en su misma iglesia parroquial donde le habían bautizado y donde había sido presbítero. Su culto se evidencia muy pronto, pues sus fieles le tomaron como abogado ante Dios. En el siglo X el obispo de Chur elevó sus reliquias a un altar en la parroquia, autorizando el culto público. Varias reliquias se trasladaron por toda Suiza. Es patrono de la ciudad y diócesis de Chur, junto a San Lucio, rey y mártir (3 de diciembre).


A 17 de noviembre además se celebra a  
San Hugo de Lincoln, obispo.
San Gregorio de Tours, obispo.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...