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domingo, 25 de abril de 2021

El papa asno.

Beato Benedicto XII, papa. 25 de abril.

Nació en Sabardoun, sobre 1280 y su nombre de bautismo fue Jacobo. Su padre fue Guillermo Fournier, y su madre, cuyo nombre se ignora, era sobrina del controvertido papa Juan XXII. Desde sus más tiernos años manifestó el niño Jacobo una propensa inclinación a las letras, por lo cual sus padres, a pesar de no poseer pingues recursos, se preocuparon de que estudiara en los mejores colegios. Así, se formó en Gramática y Retórica en Sabardoun. Estudió Artes y Teología en Tolosa.

Tenía la intención de proseguir estudiando en la Universidad de París, mas otra cosa llamó la atención: en un viaje que realizó a su ciudad natal para visitar a sus padres, pasó la noche en la hospedería del monasterio cisterciense de Boulbonne. le bastó esa noche de conversación con los monjes y participar con ellos en la oración coral, para enamorarse de la vida monástica. Y sin ir a su casa a ver a sus padres, pidió el hábito y lo obtuvo ese mismo día. fue un monje ejemplar, lo cual, sumado a sus luces naturales y por el estudio, hizo que su abad le enviara a formarse al Colegio de San Bernardo de París, para que pudiera estudiar en dicha Universidad, como era su primer deseo. En París obtuvo el doctorado en Teología.

Una vez terminado sus estudios, fue nombrado Inquisidor para el Languedoc, donde los cátaros extendían cada vez más su herejía. Al mismo tiempo era nombrado abad del monasterio de Fontfroid, de Narbona. Su acción apostólica en la conversión y represión de los herejes, más su labor como abad, llevando al monasterio a altas cotas de santidad y erudición, hicieron que el papa Clemente V le nombrara obispo de Pamiers. En esta nueva labor apostólica, nuestro beato brilló por su acción pastoral y diplomática. Eran los tiempos del papado de Avignon, convulsos y de confusión, al hallarse el papa fuera de la Ciudad Eterna, y sucederse continuamente las intrigas y males que, años más tarde desembocarían en el Cisma de Occidente. El 18 de diciembre de 1327 Juan XXII le creó cardenal y le dio la misión de escribir contra las herejías que pululaban por la cristiandad. Era llamado "el cardenal blanco", pues siempre vestía su hábito del Císter.

Jacobo se dio a su tarea apologética, escribiendo varios opúsculos contra los "Fraticelli", un conjunto de sectas que reinterpretaban el Evangelio, llevaban la pobreza a extremos y que terminaron en la impureza y enemigos del papado. También escribió sobre la doctrina de la visión beatífica de las almas. Una corriente, de la que sería partidario el papa Juan XXII, enseñaba que las almas no gozarían de Dios sino hasta después del juicio final. Algunos han acusado al papa Juan XXII de ser hereje por tal creencia, pero en su favor hay que decir que no sería sino después de su muerte cuando se definiría la doctrina católica para siempre, la cual veremos enseguida.

Con esta trayectoria no es de extrañar que a la muerte del papa Juan XXII, el 4 de diciembre de 1334, fuera Jacobo el elegido para sucederle. Fue coronado en la iglesia de los dominicos de Avignon, el 8 de enero de 1335, tomando el nombre de Benedicto XII. Dícese que, al saber la noticia de su elección, dijo: "Han elegido a un asno". Apenas fue entronizado en la cátedra de San Pedro, se dedicó a una labor reformadora de la Iglesia, saneó cuentas, retiró prebendas, consolidó la autonomía de los monasterios, restauró varias basílicas de Roma y persiguió la simonía. Para zanjar el asunto teológico de la visión beatífica, en 1336 declaró ex-cathedra la doctrina católica sobre este punto: las almas de los fieles cristianos que mueren en gracia de Dios y los ya purgados, como también los infantes reengendrados por el Bautismo, al momento que expiran ven intuitivamente a Dios, y le gozan después del juicio particular. Esta doctrina sería confirmada por el Concilio de Trento. También escribió algunos tratados espirituales, dispuso cánones y escribió un "Comentario" al Evangelio de San Mateo.

Como monje que era, Benedicto XII fue muy celoso del restablecimiento de la observancia monástica, especialmente entre benedictinos y cistercienses. escribió cartas, firmó sentencias y exhortaciones. Recibió a varios abades y los conminó a la reforma. fue muy atento a las necesidades de los romanos, aunque vivía en Francia, Roma era su casa. En una ocasión en que Roma padeció una terrible hambruna envió a la ciudad 9000 florines de oro para socorro de los necesitados. Fue enemigo de la simonía y el nepotismo, manteniendo a sus parientes lejos, y vigilando no recibieran privilegios o cargos eclesiásticos algunos sin merecerlos. A una sobrina suya algunos príncipes quisieron casarla, o algunos prelados la quisieron para forja alianzas, más el papa no lo permitió, sino que bendijo su matrimonio con un desconocido mercader tolosano. Y un sobrino suyo que llegó a cardenal, no lo fue sino después de su muerte. A otra pariente que fue a visitarle para pedirle algún beneficio, le respondió: "Como Jacobo te conozco, pero como Benedicto no tengo parientes"; y así les despidió, dándoles algo de dinero para el camino de regreso.

En los temas de política, su principal conflicto lo tuvo con Luis IV de Baviera, quien ya estaba enfrentado a su antecesor Juan XXII. A Benedicto le costaba la reconciliación, por su temor a las represalias de los poderosos Roberto de Nápoles y Felipe VI de Francia. Los obispos alemanes apoyaban al emperador, así como los príncipes electores, y ante la indecisión del papa a hacer la paz y confirmar a Luis, proclamaron en 1338 que el emperador dejaba de pedir la confirmación papal para ser legítimo. Benedicto pasó esto por alto, mas no la ofensa que en 1342 le dispensó el emperador: usó su poder civil sobre la Iglesia, para decretar la disolución del matrimonio de la condesa de Tirol para casarla con su hijo Luis. Benedicto se limitó a que hubiera paz, a que el emperador no persiguiera a la Iglesia.

Además, en el ámbito político, reconcilió a los reyes de Castilla y Navarra. hizo paz entre Castilla y Portugal, y entre Nápoles y Sicilia. Apoyó económicamente la reconquista española, y además, otorgó el perdón de los pecados a todos aquellos cristianos que murieran en aquella cruzada. Luego de la batalla de Tarifa, mandó cantar un solemne “Te Deum” en la catedral de Avignon, reconstruida por él mismo. En 1342 fue inflexible con los franceses, entre ellos algunos de la corte papal, quienes secuestraron y pusieron en peligro a unos embajadores del rey Eduardo de Inglaterra. Benedicto mandó apresar a los culpables y una vez liberados los ingleses, mandó ahorcaran a los culpables delante del palacio papal.

Benedicto entró a la paz del Señor el 25 de abril de 1342, tendido sobre el suelo y vestido solamente con su querido hábito del Císter, el cual nunca había dejado de usar debajo de sus ropajes papales. Fue sepultado en la Catedral de Avignon, donde aún se veneran sus reliquias. Curiosamente, en el siglo XVII el P. Pedro Lucio, carmelita, le incluyó entre sus santos, creyendo que en Avignon el epitafio del papa decía: "Hic iacet Benedictus, quem Carmelus protulit, Cassinus aluit, Vaticanus coronavit". En realidad este epitafio, sacado de "Epitafios Heroicos", de Claude de la Ville, no se refiere al papa Benedicto, sino a otra persona. Para colmo, también se le confundió con Benedicto V, a quien la Orden del Carmen tuvo también como santo propio.


Fuente:
-"Médula Histórica Cisterciense". Volumen 2. ROBERTO MUÑIZ O.Cist. Valladolid, 1780.

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.

San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
  
San Calixto I. 14 de octubre.    
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.

San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Agatón. 10 de enero.
San Celestino I. 6 de abril


A 25 de abril además se celebra a








sábado, 10 de febrero de 2018

Hornos, venenos, lobos y asnos.

Santa Austreberta de Pavilly, abadesa. 10 de febrero.


Santa Austreberta y el horno.
Nació sobre 630 y fue hija de los condes Badefried y Santa Framhildis (17 de mayo). Desde niña quiso ser toda para Cristo, por lo cual hizo un voto de castidad que le fue confirmado por una visión: un día mientras sacaba agua de un pozo, vio sobre ella a un ángel que le colocaba un velo sobre la cabeza.

Sin embargo, cuando tenía 25 años sus padres le arreglaron un matrimonio, del cual Austreberta huyó el mismo día del enlace, junto a un hermano suyo. Ambos llegaron a la orilla del río Canche y viendo que no había puentes, Austreberta hizo una oración, tomó a su hermano de la mano y cruzaron el río sobre las aguas. Se fueron a Thérouanne, donde su obispo, San Audomar (9 de septiembre), le dio el velo de las vírgenes, pero la devolvió a su casa, aconsejando a sus padres no interponerse a la voluntad de Dios. Entonces sus padres decidieron fundar un monasterio para su hija en Abbeville. La primera abadesa fue la Beata Burgofledis (3 de septiembre), porque Austreberta se contentó con ser una hermana lega. Pero sin embargo, sus virtudes y milagros eran tan evidentes, que las demás monjas la eligieron priora. Como se vio obligada a aceptar, Austreberta lo hizo humildemente, pero sin dejar nunca de hacer sus labores cotidianas ni consentir privilegio alguno frente a las otras monjas.

Cuentanse varios milagros de la santa. De los más conocidos es el del horno: estaba horneando pan cuando el horno se incendió por dentro, con peligro de perderse el escaso pan que tenían las monjas. Tranquilamente, abrió la puerta, se metió en el horno y esperó allí que el pan estuviera listo. Luego salió del horno con el pan entre sus manos, sin sufrir lesión alguna. Es la misma historia, con ligeras variantes, que se cuenta de Santa Áurea (4 de octubre) o San Emiliano (16 de noviembre). También se cuenta que, llevando pan a los pobres, le llamó la atención su abadesa, y al soltar el mandil, fue leña lo que cayó. En una ocasión en que se hallaban en el coro, hubo un terremoto y Austreberta dijo a las monjas no se movieran de la iglesia, mientras ella iba a salvar a dos novicias que, por sus oficios, estaban fuera. Las sacó debajo de los escombros y a una que había muerto la resucitó. Sin embargo, a una monja que había dejado la iglesia y perecido en un segundo temblor, no la resucitó por desobediente.

En 662 las monjas del monasterio de Pavilly, fundado por San Filiberto (20 de agosto) y San Ouen (24 de agosto) la eligieron abadesa. Pero al poco tiempo un número de hermanas se pusieron en contra suya a causa de su estilo austero de vida y su sentido de la estricta observancia monástica. Como no lograban que Austreberta dimitiera, pues pusieron veneno en su comida. La santa lo supo por revelación divina y delante de las malvadas, comió de todo, mientras las miraba compasiva. No contentas con ello, las monjas llamaron al señor del lugar, cuya hija era monja en Pavilly, y acusaron a Austreberta de pegar a la hija del hombre. Este lo creyó y a la primera que se estuvo frente a nuestra santa, desenvainó la espada para golpearla, pero Austreberta permaneció ecuánime ante él, e incluso le ofreció el cuello para que golpeara. El hombre cayó de rodillas llorando y contó lo ocurrido, enterándose al punto de la inocencia de Austreberta.

Relicario de parte del cráneo.
Montreuil.
Pero el portento más representado en la iconografía de Santa Austreberta es el del lobo y el asno: las hermanas hacían ornamentos para los monjes Jumièges, por lo que Austreberta compró un asno para transportar las arcas con los preciados ornamentos. Llegó el momento que el animal ya sabía hacer el camino solo, por lo que las monjas podían seguir haciendo su trabajo y oración sin abandonar el recinto. Ocurrió un día que un lobo atacó al asno y lo mató, comiéndoselo luego. Austreberta, preocupada por el animal, salió al camino a buscarlo y halló a la bestia devorando al burro, así que haciendo la señal de la cruz, le obligó a tomar el lugar del asno. Y así estuvo el lobo haciéndolo hasta morir de viejo. En el sitio donde el lobo mató al asno aún una cruz conmemorativa del hecho.

El día de la Candelaria de 704 Austreberta recibió una revelación de que ya podía entonar como Simeón "Nunc dimittis", pues moriría pronto. Entró al cielo a la Octava de esta fiesta, el 10 de febrero. Es abogada contra los terremotos, los envenenamientos, las enfermedades del ganado.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo II. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 10 de febrero además se celebra a
Santa Sura de Dortrecht, virgen y mártir.
San Caralampio, presbítero y mártir.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

De un santo malo.

San Malo, obispo. 15 de noviembre y 11 de julio, traslación de las reliquias.

Malo (Maclovius o Machutus) nació en Gales, y fue hijo de Caradog. Sus primos fueron los célebres San Samson de Dol (28 de julio) y San Maglorio (24 de octubre), y su tía fue Santa Arilda (30 de octubre).

Una leyenda, que hace a Malo discípulo de San Brendan el Navegante (16 de mayo) en Llancarvan, cuenta que en una ocasión en que el adolescente había jugado junto al mar junto a otros muchachos de la escuela monástica, se acostó sobre unas algas a descansar y se quedó dormido. Sabido es que en esa costa la marea crece rápidamente, sin tiempo casi de advertirlo, por lo que cuando Brendan notó que faltaba Malo, se fue a la orilla y lo vio sentado tranquilamente sobre las algas, que le sostenían y le protegían de ahogarse. Malo pidió al abad que le pasara su breviario para orar hasta que las aguas bajaran, y Brendan, lleno de fe, arrojó su salterio en las olas, y la marea llevó el libro a los pies del discípulo sin mojarlo. Pero realmente ni San Brendan fundó en Llancarvan, ni Malo estudió en ese monasterio, sino en el de Aleth, en Bretaña. Este recinto fue ciertamente fundado por Brendan, pero más de 100 años antes, así que Malo no pudo ser su discípulo.

Otra leyenda, que no faltan nunca, cuenta que las virtudes de Malo despertaron el cariño de su abad, y al mismo tiempo los celos de algunos de los otros monjes. Estos le hacían maldades para que su abad le regañara, como apagar las velas de la iglesia para que el abad creyera que el santo no las había encendido, siendo su tarea, o apagar el fuego de la sala común. De hecho la leyenda dice que en una ocasión le enviaron a buscar carbón encendido para encender el fuego en otro sitio del monasterio, pero al llegar, Malo halló el carbón apagado. Aún así, lo tomó en su pecho y al llegar adonde su abad, lo tenía encendido, pues tanto era el celo de su corazón por obedecer, que ardía y encendió el carbón. 

Brendan entonces reprendió a los monjes traviesos y junto a Malo se fue del monasterio para servir a Dios en soledad sin ser molestados. sin embargo, cuando llegaron a la orilla del mar, no había barca para llevarles, y de lo profundo surgió una ballena que dejó que los santos subieran sobre ella y les transportó. Pero realmente, como ya dije, Brendan vivió mucho antes que nuestro santo.

Ciertamente, viviendo en la soledad, Malo fue avisado por un ángel de que había sido elegido obispo de Aleth, siendo voluntad de Dios que aceptara. El santo obedeció luego de pedir consejo al ermitaño San Aarón (22 de junio) y tomó la sede, siendo un magnífico pastor, reformando la Iglesia y fundando varios monasterios para la evangelización de la región. Otros portentos se cuentan de él, como que hizo que un lobo que se había comido el asno de una anciana, sirviera de cabalgadura a la misma. Sobre 625 el santo tuvo que abanonar su sede por la oposición que le hicieron algunos nobles de mala vida. Le acogió Leoncio de Saintes, que le permitió alojarse en el monasterio de Brie.

Al parecer durante un tiempo pudo volver a su sede, pero si fue así tuvo que volver a irse, pues establecido en el monasterio de Archambray le sorprendió la entrada en la Vida Eterna, el 15 de noviembre de 627. Dejó como sucesor en la sede de Aleth a su amigo San Gurval (6 de junio), compañero de sus tiempos monásticos. En Archambray fue sepultado y sus reliquias fueron veneradas lo menos 50 años, hasta que un joven amigo del obispo San Bili de Aleth (3 de septiembre) las robó por encargo de este, para llevarlas a Aleth. Las reliquias fueron recibidas con gran ceremonia por el obispo y la gente de Aleth. Una parte fueron llevadas al monasterio del santo y otras fueron depositadas en la catedral. En el siglo X se llevaron a París por miedo a los asaltos de los paganos, pero allí en París sufrieron los ataques de los revolucionarios en la Revolución Francesa. Solo se salvó un hueso del hombro que desde antes se veneraba en Moiselles, cerca de Versalles.

El santo tiene una iglesia dedicada en Roma, frente a la bellísima iglesia de San Ignacio.


Fuente:
"Vies des pères, des martyrs, et des autres principaux saints". Tomo XI. ABBÉ GODESCARD. Toulouse, 1808.
-"Vidas de los Santos". Tomo XIII. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.


A 15 de noviembre además se celebra a
Santos Gurias, Samonas y Habib, mártires.
San Leopoldo III, marqués de Austria.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...