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martes, 6 de abril de 2021

Se preocupó por la ortodoxia de la fe.

San Celestino I, papa. 6 de abril y 27 de julio.

Era natural de Campania. De su vida anterior al papado se sabe poco, pero se supone haya sido un presbítero lo suficientemente conocido para que en el año 422, fuera elegido Papa como sucesor de San Bonifacio I (25 de octubre). Vivió en época de expansión de varias herejías, como la de Pelagio, y la peor de todas, la de Nestorio, patriarca de Constantinopla. Fue Celestino ferviente defensor de San Agustín (24 de abril y 28 de agosto), medió entre Nestorio y San Cirilo de Alejandría (27 de junio), condenando finalmente la herejía del primero en el concilio de Éfeso "con lágrimas en los ojos y el corazón contrito", al ver como Nestorio se excluía a si mismo de la fe católica.

No le fue fácil a Celestino el papado, y no por causas ajenas a la Iglesia, sino internas. Divisiones, distensiones y falta de autoridad, habían creado un clima de relajación en la Iglesia. Obispos que se tomaban libertades litúrgicas y pastorales, clérigos que se enriquecían sin escrúpulos, abandono del ardor apostólico. Preocupado por esta situación de la Iglesia, organizó misiones y envió prelados a diversos sitios, para que metieran en cintura a las iglesias locales. En 430 acogió a San Bricio de Tours (13 de noviembre), cuando este fue calumniado en su sede y ese mismo año ordenó obispo a San Petronio de Bolonia (4 de octubre). En 431 envió a San Germán de Auxerre (31 de julio) a Inglaterra y a San Paladio (7 de julio) a Escocia. En 432 envió a San Patricio (17 de marzo) a Irlanda a predicar el evangelio.

Murió a 27 de julio de 432, luego de una vida santa y preocupada por la ortodoxia de la fe y la santidad de la Iglesia. Fue sepultado en el cementerio de San Silvestre, Roma. Le sucedió San Sixto III (28 de marzo).


Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.

San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
  
San Calixto I. 14 de octubre.    
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.

San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.

San Agatón. 10 de enero.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.


A 6 de abril además se celebra a






 

domingo, 19 de agosto de 2018

"Guardó la grey contra los lobos ocultos".

San Sixto III, papa. 19 de agosto y 28 de marzo.

El origen del papa Sixto III fue la prestigiosa familia Colonna y desde muy joven fue cercano a los obispos de Roma. Parece fue ordenado presbítero por el papa San Zósimo (26 de diciembre). Fue muy afecto y colaboró con los papas San Bonifacio I (4 de septiembre) y San Celestino I. (6 de abril). La vida de Sixto, hasta el momento de su pontificado, parece haber transcurrido entre algunas herejías del momento. Por ejemplo, con el pelagianismo aunque ciertamente no hay constancia lo haya practicado, sí que fue altamente comprensivo con él, o al menos con evitar la condena de Pelagio. Se atribuye a su relación epistolar con San Agustín (28 de agosto; 24 de abril, bautismo; 29 de febrero, traslación de las reliquias a Pavía; 5 de mayo, conversión; 15 de junio, en la Iglesia oriental) su rechazo definitivo a tal herejía. Luego la condenaría formalmente siendo papa.

Con motivo de su elección, el 26 de abril 432, San Próspero de Aquitania escribió: "Confiamos en la protección del Señor y esperamos que, por manos de Sixto, continuará derramando su gracia, como lo hizo por la mano de Inocencio, de Zósimo, de Bonifacio y de Celestino. Como éstos guardaron la grey contra los lobos que la atacaban abiertamente, así esperamos que lo haga Sixto contra los lobos ocultos". Y ciertamente lo hizo. Sixto también contemporizó con Nestorio, intentando hubiera paz, aunque no se le puede acusar de nestorianismo por ello, pues no se le conoce "coqueteo" con tal herejía. Sixto fue un aliado en la política imperial de Teodosio II de poner paz entre las iglesias de Alejandría y Antioquía, enfrentadas desde hacía mucho por el cisma meleciano, sobre el cual recomiendo leer en este artículo.

En 437, con ocasión de agradecer la proclamación dogmática de la Maternidad Divina de María en el Concilio de Éfeso en 431, Sixto reparó la basílica de Santa María la Mayor (5 de agosto) y la dotó con un ajuar de plata (altar, pila bautismal, cálices, etc.) del que San Jerónimo daría testimonio, admirado por tanta belleza, al visitarla unos 40 años después. Una inscripción inspirada dejó sixto para la posteridad en esta Basílica: "¡Virgen María!, yo, Sixto te he dedicado este nuevo templo como ofrenda digna de las entrañas de las que nació nuestro Salvador. Tú, doncella que no conociste varón, llevaste en tu seno y diste a luz a nuestro Salvador. Y he aquí que ahora estos mártires, que con su vida dieron testimonio del fruto de tu vientre, ciñen sobre tus sienes la corona de su victoria. Bajo sus pies están los instrumentos de sus sufrimientos: la espada, las llamas, las fieras, el agua, los crueles venenos. Los instrumentos son diversos, pero la corona es única". También puso Sixto, según escribe el papa Adriano en una carta a Carlomagno, "muchas imágenes y pinturas de gran valor". Además, restauró las basílicas de Santa Sabina y San Lorenzo Extramuros, elevando las reliquias de San Lorenzo.

Sixto en la Basílica de
Santa María la Mayor.
En 439 dedicó solemnemente la iglesia de San Pedro Ad Víncula (1 de agosto). La leyenda dice que una parte de las cadenas de San Pedro, le habían sido entregadas Eudoxia por el patriarca San Juvenal de Jerusalén (17 de junio) en el 429. Una parte la dejó en Jerusalén y otra la regaló a su hija, también llamada Eudoxia. Cuando Eudoxia hija enseñó la reliquia al papa Sixto este las tocó a las conservadas en Roma por el papa San Alejandro I (3 de mayo) y ¡milagro! ambas unieron los eslabones, para formar una sola, ante lo cual, Eudoxia no osó reclamar su parte.

Sixto ganó el paraíso el 18 de agosto de 440 y fue sepultado en la vía Tiburtina, en la iglesia de San Lorenzo. Fue sucedido por el papa San León I, el Magno (10 de noviembre). Su memoria hasta 2001 era a 28 de marzo, tal vez por la traslación de sus reliquias. Desde ese año es a 19 de agosto.


Fuente:
-"Vidas de los Santos". Tomo IX. Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Agapito I. 22 de abril y 20 de septiembre, la traslación.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.
San Agatón. 10 enero.
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Celestino I. 6 de abril.

A 19 de agosto además se celebra a:

San Juan Eudes,
presbítero fundador
.
San Mariano de
Bourges, confesor
.
S. Andrés Stratelates,
y comp. mártires
.











domingo, 20 de septiembre de 2015

San Agapito I, papa y peleador.

San Agapito I, papa 22 de abril y 20 de septiembre (traslación de las reliquias).

Agapito fue hijo de un presbítero llamado Gordiano, que estuvo mezclado en asuntos turbios y revueltas populares, por lo que murió asesinado, reinando el papa San Símaco (19 de julio). Agapito, de mente despierta, siguió la carrera eclesiástica de su padre. Amante de las artes, las letras y la ciencia, fue promotor de coleccionar, preservar y traducir al latín toda la obra de los filósofos, poetas, dramaturgos griegos. Siendo presbítero asociado de la basílica de Santos Juan y Pablo fundó la primera biblioteca eclesiástica de Roma.

Fue elegido papa el 13 de mayo de 535, luego de la muerte del polémico Juan II, del que era arcediano. Rehabilitó la memoria de Dióscoro, rival del papa Bonifacio II. Tuvo que pelear bastante el nuevo papa contra los emperadores Justiniano y Teodora a causa de los herejes. Con el emperador, a causa de los arrianos: Sucedía que había un vacío legal acerca de que si los prelados arrianos, al convertise a la auténtica fe católica podían volver a sus sedes de las que habían sido depuestos. El sentir de la Iglesia era que no, pues volvían a la Iglesia, fuera de la cual habían perdido su condición de eclesiásticos. Justiniano quería se les devolviese a sus obispados, porque muchos le eran serviles. Juan II no llegó a arreglar este asunto, y le tocó a Agapito, el cual determinó, en consonancia con el Concilio de Cartago que sólo regresaban a la Iglesia, sin que tuvieran derechos sobre las sedes, cargos o beneficios eclesiásticos.

Con la emperatriz tuvo que defender la fe católica ante la herejía monofisita, con la cual la emperatriz coqueteaba. Y más aún, había ganado para esta herejía a Antimo, patriarca de Constantinopla, con lo que algunos obispos y fieles herejes habían tomado iglesias predicaban sus errores abiertamente, con gran confusión del pueblo. Agapito tuvo que excomulgarlo y poner a otro en su lugar, a la par que reconvenir a la emperatriz. Los abades de Constantinopla reclamaron a Agapito, el cual les confirmó la doctrina de la Iglesia, además de consolarles con su visita, como veremos luego. Igualmente tuvo que condenar los errores nestorianos de los acemetas constantinopolitanos. Y esto último, paradójicamente, por impulso de Justiniano. Y es que la ortodoxia de los poderosos muchas veces es elástica.

Volvió a enfrascarse en peleas, esta vez como pacificador, entre Teodato, rey ostrogodo y Justiniano, que pretendía extender el Imperio de Oriente en tierras itálicas, luego de conquistar Sicilia. Para este viaje no quiso ser gravoso a la ciudad de Roma, y empeñó algunos tesoros de la Iglesia. A medio camino realizó el milagro de sanar a un pobre tullido que oyó la misa celebrada por el papa. Llegó a Constantinopla el 2 de febrero de 536, e intentó disuadir a Justiniano de sus propósitos expansionistas, pero el emperador se negó a hablar del tema. Agapito confirmó su condena a Antimo, por más que la emperatriz le hizo frente. Se negó a aceptar a Antimo si este no renegaba públicamente de la herejía, profesaba la fe católica y aceptaba los cánones del Concilio de Calcedonia, que condenaba el monofisismo. Y aún así, en ningún caso le admitiría a la sede de Constantinopla. Todo lo contrario, confirmó a Menas, su elegido. Tanta oposición le hizo Justiniano, que Agapito le dijo: "Con ardiente anhelo he venido para contemplar la fe cristiana del emperador Justiniano. En su lugar me encuentro a Diocleciano, cuyas amenazas, sin embargo, no me aterrorizan". Finalmente, Justiniano, queriendo eliminar toda sospecha de complicidad en la herejía, entregó al Papa una profesión de fe escrita por él mismo, que Agapito aceptó como católica, aunque señalando que “no puedo admitir en un laico el derecho de enseñar la religión, sin embargo, observo con placer que el celo del emperador está en perfecto acuerdo con las decisiones de los Padres del Concilio de Calcedonia". 

En estas gestiones le sorprendió la muerte, antes de cumplir el año de pontificado, el 22 de abril de 536, fecha en que las iglesias orientales celebran su memoria. Occidente, en cambio, le conmemora a 20 de septiembre, día en que sus reliquias fueron trasladadas y enterradas en la basílica de San Pedro, Roma.


Fuente:
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año: Septiembre. P JEAN CROISSET. S.I. Barcelona, 1863.
https://en.wikisource.org/wiki/Catholic_Encyclopedia_%281913%29/Pope_St._Agapetus_I

Otros santos papas son:

San Esteban I. 2 y 30 de agosto.
San Telesforo. 5 y 30 de enero (carmelitas), y 22 de febrero.
San Dionisio. 19 de enero (carmelitas) y 26 de diciembre.
San Celestino V. 19 de mayo.
San Cleto. 26 de abril.
San Ceferino. 26 de agosto.
San Inocencio I. 28 de julio.
San Gregorio III. 28 de noviembre.
San Sergio I. 8 y 9 de septiembre.
San Melquíades. 10 de diciembre.
San Calixto I. 14 de octubre.
San Lino. 23 de septiembre.
San Urbano I. 25 de mayo.
San Silvestre I. 31 de diciembre.
San Eugenio I. 2 de junio.
San Hormisdas. 6 de agosto.
Beato Gregorio X. 10 de enero.
San Julio I. 12 de julio.
San Zacarías. 3, 15 y 22 de marzo.
San Marcos. 7 de octubre.
San Gelasio I. 21 de noviembre.
San Agatón. 10 de enero. 
San Lucio I. 4 de marzo.
San León IX. 19 de abril.
San Aniceto. 17 de abril.
San Alejandro I. 3 de mayo.
San Gregorio VII. 25 de mayo.
San Celestino I. 6 de abril.
Beato Benedicto XII. 25 de abril.


A 20 de septiembre además se celebra a 

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...