Mostrando entradas con la etiqueta Raimundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Raimundo. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de marzo de 2016

Para los informáticos: Beato Raimundo Llull.

Pregunta: Solo por curiosidad y los informaticos tendremos algún santo, habra algún santo tecnologico?. Saludos excelente esta tu blog.

Respuesta: Gracias por el elogio, entre los que preguntan, comentan y escribo, intentamos hacerlo bien.
El patrono de los informáticos es:

Beato Raimundo Llull, terciario franciscano y mártir. 29 de marzo.

Raimundo nació en Mallorca en 1232 o 1233, de joven fue paje en la corte del Beato Jaime I de Aragón (23 de julio), que lo hizo preceptor de su hijo. Durante estos años en la corte, llevó una vida mundana, y de gran ostentación, teniendo varios amoríos con doncellas y alguna casada. En esta época compuso canciones de amor, picarescas y divertidas. Sobre los 30 años su espíritu comenzó a cambiar, tuvo varias revelaciones de Cristo, que le impulsaron a cambiar de vida, desposeerse de todos sus bienes y dejar a su familia, para ser predicador de la misericordia divina. Aprendió árabe para predicar a los moros, luego se retiró a una cueva, donde vivió entregado a la maditación y la penitencia. En el monasterio cisterciense de La Real, aprendió latín y filosofía.

Construyó un monasterio para adiestrar misioneros y cristianizar a los árabes. Intentó convencer al papa Nicolás IV para emprender una nueva Cruzada, pero este se negó, por lo que Raimundo comenzó su predicación por Alemania, Francia, Italia, Tierra Santa, el Magreb, buscando convertir a los musulmanes y judíos, por lo que no dudaba en predicar en las puertas de las mezquitas y sinagogas. Esto provocó que en el norte de África estuvo a punto de ser lapidado. Viajó a Roma a presentar su proyecto de reforma de la Iglesia, que pasaba por una Cruzada definitiva de conversión de musulmanes y judíos, pero de nuevo fue rechazado. Ante esto, decide ingresar en la Tercera Orden Franciscana.

Participó en el concilio de Vienne, y se supone que defendió la inocencia de los Templarios, que serían disueltos allí, pero no se tiene constancia de ello. Se estima que fue así por su proyecto de la Gran Cruzada y porque conocía del valor de los Templarios. Allí se aceptó su propuesta de crear colegios para enseñar a los misioneros las lenguas orientales fue aceptada, mientras que la de marchar a una nueva Cruzada fue rechazada (que insistente, no?). Luego viajó a Túnez para continuar su misión. Murió el 29 de junio de 1325, martirizado por unos musulmanes. Su cuerpo se venera en el convento de San Francisco de Mallorca. Fue beatificado en Toledo, en el siglo XVI, como mártir, pero su canonización quedó truncada, por sospechas sobre la ortodoxia de su obra. aún así Juan Pablo II confirmó su beatificación, junto a la de otros beatificados por equivalencia, como el Beato Fra Angélico (18 de febrero) o el ya santo San Junípero Serra (28 de agosto).

Escribió sobre filosofía, teología, alquimia, lógica, física, arte, cábalas, ciencias; baste decir que habló de la gravedad 301 años antes que Newton. Su obra está casi toda en catalán, árabe y latín, aunque conocía el griego y el hebreo también. Es considerado un gran pensador en los campos espiritual y literario de la Edad Media. Es conocido con los apodos de "El Árabe Cristiano", "Doctor Inspirado" o "Doctor Iluminado". 

En el año 2001 fue proclamado patrono de los informáticos. Fue elegido por su método lógico aplicado a la filosofía y la alquimia. Además, trabajó, desarrolló el cálculo mecánico, la inteligencia artificial, los sistemas generativos, los grafos, las redes semánticas y los diagramas de Venn. Su memoria es el 29 de marzo. Un detalle, se lee que la patrona es Santa Tecla (23 de septiembre), por una alusión al nombre, pero esto no es así, ella lo es de las secretarias y mecanógrafas.


A 29 de marzo además se celebra a






domingo, 21 de junio de 2015

San Ramón, el obispo desterrado.

San Ramón de Roda, obispo. 21 de junio y 16 de noviembre, traslación de las reliquias.

San Ramón. Barbastro.
Este santo, también conocido como Raimon de Guillem o Raimundo de Barbastro era originario de la casa condal de Tolosa. Nació en Durban, sobre 1067. Como hijo de casa noble se le destinó a la carrera militar, pero sus dotes intelectuales, y su piedad, le encaminaron hacia la carrera eclesiástica. Estudió probablemente en ambientes monásticos. Destacó entre los sacerdotes de la ciudad como celoso predicador, confesor y director de almas. Fue canónigo regular de San Agustín en el monasterio de San Antonino de Frédoles. Pasó a Tolosa, donde en  1101 fue nombrado canónigo de la colegiata de San Saturnino de Tolosa, para pronto ser nombrado prior.

En el 1104, tras la renuncia de San Ponce (12 de septiembre), fue nombrado obispo de Roda-Barbastro, por el rey Pedro I, para dirimir una disputa entre obispos: Los obispos Odo de Urgel y Esteban de Huesca pretendían que la ciudad de Barbastro, recién reconquistada a los moros, formara parte de sus respectivas diócesis. El santo intentó negarse al nombramiento, pero la autoridad del rey le obligó a aceptar. Estos obispos no se quedaron tranquilos y le hicieron mucha guerra por los territorios exactos de su sede. El rey Alfonso I, sucesor de Pedro, que murió ese mismo año, se enemistó con Ramón, porque este no le secundaba en sus propósitos de enfrentamientos y peleas, y por su protección a judíos y musulmanes a los que el santo no dejaba les avasallasen los cristianos, si bien les predicaba y convertía. El obispo Esteban de Huesca, con conocimiento del rey, se puso al mando de un piquete de soldados, se fueron a Barbastro y entrando en la catedral prendió a Ramón y le desterró a Ramón de su sede, con la acusación de que dejaba prosperar a los musulmanes y a los herejes, apoderándose de la ciudad de Barbastro para Huesca.

El pueblo fiel le acompañó, llorando a su obispo. Subió a un monte, predicó al pueblo, y excomulgó al obispo usurpador. Luego se retiró a una ermita a las afueras de la ciudad de Roda, desde donde comenzó su lucha por su sede. Por consejo de San Olegario de Barcelona (6 de marzo), apeló al papa Pascual II, el cual escribió al obispo Esteban, amenazándole con deponerle para siempre si no restituía al santo obispo en su sede. Lo mismo hizo al rey Alfonso, recordando la división previamente hecha, e igualmente amenazándole con penas muy severas por haber permitido semejante sacrilegio e injusticia. Esteban y el rey no hicieron caso, y el santo hubo de seguir en su destierro, que para él no era sino un tiempo para dedicarle a la oración, la penitencia y los ayunos, acercando su vida a Jesucristo. En esta situación le nombró el papa obispo de Ribagorza, donde igualmente se desveló por sus hijos.

En una ocasión que visitó Zaragoza, el pueblo, el clero y el obispo salieron a recibirle, pidiéndole su bendición, queriendo oír sus palabras encendidas. Allí quedó un tiempo, viviendo como un canónigo más en el cabildo, aprovechando para instruirse más, y dedicar largos ratos a la meditación y oración. En 1119, en agradecimiento, les enviaría un brazo de San Valero (29 de enero) que se veneraba en Roda. Ese mismo año el rey Alfonso demostró arrepentimiento por su conducta ignominiosa y pidió perdón a San Ramón, que volvió a Roda, sin lograr Barbastro. Aún con todas estas peleas indignas, tuvo tiempo y empeño para restaurar la catedral de Roda, promover el arte románico, en boga en su momento. Visitó la diócesis, restauró la vida monástica, dotó de organización y medios a hospitales. Predicaba en los pueblos, acudía solícito a socorrer a los pobres en las calamidades como epidemias o desgracias.

Lápida del sepulcro de San Ramón. La Roda.
En 1125 el rey Alfonso le llevó consigo a la conquista de Granada, como consejero, para que predicase y alentase a los ejércitos cristianos. Y así hizo en la conquista de Málaga, permaneciendo en oración o arengando a los soldados. Fue una campaña que le costó la salud, pues en 1126 regresó a su sede de Roda, con la esperanza de que el rey le devolviese Barbastro. Llegando a Huesca, fue necesario detener la comitiva, por el próximo fin del santo. Fueron avisados los canónigos de Roda, que acompañaron a su obispo, velando con él y estando en su última agonía y muerte,  el 21 de junio de ese mismo año. El santo cuerpo fue trasladado a Roda, y los funerales duraron una semana, donde el pueblo y el clero le veneró, hasta ser sepultado el día 26 en la catedral. Se le proclamó patrón de la diócesis y la ciudad de Barbastro. En 1136 el papa Inocencio II autorizó su culto, canonizándole. El 16 de noviembre de 1143, Gaufrido, obispo de Roda, trasladó las reliquias del santo obispo a un bello sepulcro de mármol colocado en el altar mayor de la catedral de Roda.

El obispo Esteban, luego de ver tan piadoso final, arrepentido de su conducta hizo penitencia y se fue ante el papa para que este le absolviese, pero murió en el camino, víctima de unos ladrones que le asaltaron. El rey y los nobles, atemorizados ante este “castigo divino” resolvieron la situación, dando Barbastro al obispo Pedro, sucesor de San Ramón. De todos modos, Barbastro volvería a Huesca.

Fuente: 
-Novísimo año cristiano. JEAN CROISET. Madrid, 1847. 


A 21 de junio además se celebra a
San Luis Gonzaga, religioso jesuita. 
San Albano de Colonia, mártir. 

jueves, 10 de enero de 2013

De iconología e iconografía

Pregunta: Saludos, que gusto encontrar a alguien que sepa tanto de Iconología. Podrías por favor decirme la Iconología de San Raimundo de Peñafort y de que es Santo Patrono.

Respuesta: Saludos a ti tambien, y gracias por tu elogio, pero en realidad no sé nada, solo leo, resumo y lo comparto. Y en realidad nadie sabe nada, todo lo que buenamente podemos decir (de santos o lo que sea), lo "sabemos" porque otro antes lo sacó de otro, y ese otro de otro que lo escribió, a partir de algo que vio, o pensó a partir de lo que otro... y una larga cadena de apoyos. Y quien diga lo contrario miente más que habla, por eso presumir de conocimientos es una gran tontería.


Y bueno, yendo al tema. Me gusta uses el término "iconología", que no es lo mismo que "iconografía", ya que me permitirá hablar de ambos y exponer sus diferencias, eso sí, de forma muy somera y "por arribita", para no cansar:

La iconología es el estudio de la iconografía, su simbolismo y calado en la mentalidad de las sociedades y personas. Están íntimamente relacionadas, pero aquella más allá de la representación en sí, para explicar lo representado y su verdadero significado. Analiza las causas de tal o cual representación y su mensaje adoctrinador. No solo existe la iconología católica o religiosa, sino que está presente en todo lo que conlleve un mensaje visual, como, por ejemplo, la publicidad o la manera de poner obras en un museo. Mediante los análisis iconologógicos, una obra puede ser catalogada en una determinada escuela, época, incluso autor (en caso que sea desconocido), y plantea cánones para otros estudios. Trasmite valores y formas de pensamiento de la época. La diferencia con la iconografía, es que esta se queda en la descripción de la imagen.

El mismo santo de la pregunta nos servirá de ejemplo para ilustrar la diferencia, pero primero un extracto de su vida: 


San Raimundo de Penyafort, presbítero dominico. 7 de enero.

Su familia, Penyafort en catalán, era de alta cuna, conocida en Barcelona, donde nació el santo entre 1173 y 1175. Desde niño destacó por su inteligencia y virtudes. Estudió Derechos Civil y Canónico en la universidad de Bolonia, donde se graduó y luego impartió clases. En 1220 regresa a Barcelona con Berenguer, el obispo de la ciudad, que nombró canónigo beneficiado. Estos eran hombres, a veces seglares, que recibían rentas de los beneficios que cobraban las iglesias canonicales (catedrales o santuarios regidos por un grupo o cabildo). Estos beneficios provenían de diezmos, alquileres, funciones religiosas, limosnas, etc. En este cargo, Raimundo creció en sabiduría y piedad, y al contrario de otros clérigos acomodados, no descuidó la predicación y el ejemplo, y aún más, repartía con los pobres la mayor parte de su salario. Otra parte la reservaba para proveer se celebrara solemnemente cada año la fiesta de la Encarnación (25 de marzo).

En 1222, con 47 años entró en la orden dominica, por devoción a la Virgen del Rosario, según se dice, aunque habiendo vivido en Bolonia, tuvo que conocer forzosamente a los dominicos, que desarrollaron una gran actividad en y desde esa ciudad. Fue siempre muy humilde, como un religioso más, a pesar de su renombre y prestigio en el mundo y la Iglesia. Fue predicador de multitudes, y sus sermones inciden en la "maldad" de los herejes, judíos y moros y la necesidad de su conversión. Para este fin fundó cátedras de culturas e idiomas hebrea y árabe, con el fin de que los predicadores (sobre todos los dominicos) pudieran sostener controversias profundas con los sabios de otras religiones.
Esta fama de predicador, más las influencias de su familia, hizo que el papa Gregorio IV le llamase junto a sí para que fuera su confesor y consejero. Su conocimiento del Derecho y su celo apostólico eran tan grandes que, en 1223 escribe la regla de la Orden de Nuestra Señora de la Meced para redención de cautivos, que lo considera fundador, junto a San Pedro Nolasco (25 de diciembre y 6 de mayo) y el Beato Jaime I
(23 de julio), rey de Aragón .

Por esta misma época llegó a Barcelona el cardenal Juan de Abbeville, para predicar la Cruzada contra los musulmanes por encargo del papa Gregorio IX. Al saber de Raimundo, el prelado le encomendó la tarea de organizar las predicaciones y predicar él mismo siempre que pudiera. Esta predicación tuvo tantos frutos que el mismo papa le mandó llamar a Roma y le nombró capellán privado y confesor. Pero sobre todo le encomendó la obra de su vida, porque Raimundo escribió varias obras, como un Manual para Confesores, que estuvo en uso varios siglos, o una Suma de Moral, pero la principal y más perdurable de sus obras fue este encargo papal: el compendio y sistematización de las leyes y normas del Derecho Canónico, sobre todo las penas a imponer en temas sacramentales y morales. Obra de vital importancia en el desempeño de la Iglesia, en el pasado y actualmente. Al terminar su obra, el papa le premió con el arzobispado de Tarragona, al que se negó el santo, sino que regresó a su convento barcelonés, a vivir como un religioso más. 


En 1238 fue elegido General de la Orden para suceder al Beato Jordán de Sajonia (13 de febrero) y, en 1240, igualmente renunció, para vivir como un simple religioso. Pero nada, le perseguían los poderosos y los cargos. Los papas Celestino IV, Inocencio IV, Alejandro IV, Urbano IV y Clemente IV le consultaban frecuentemente sobre asuntos temporales y espirituales. Jaime I le nombró su confesor, para su propio mal, pues Raimundo, apenas llegó adonde él, le amonestó por su público concubinato, y aunque Jaime le prometió dejar a la amante, se la llevó consigo a la conquista de Mallorca. Al llegar allí lo descubrió San Raimundo, que abandonó al rey, pero al llegar a la costa de Mallorca para embarcar a Barcelona, descubrió que el monarca había dado orden de que ningún barco le subiese, bajo pena de muerte. Así que el santo, que detestaba tanto el pecado, tomó su capa negra, la puso sobre las olas, se paró sobre ella y, tomando una esquina en alto, hizo vela y surcó las aguas. Llegó a Barcelona entrada la madrugada y, estando las puertas del convento cerradas, las atravesó sin problemas. Luego regañó al monarca y renunció a su puesto de confesor.


En adelante pudo vivir en paz y retirado en su celda, dedicado a la oración y la lectura. Murió el 6 de enero de 1275, casi a los cien años y pronto fue tenido por santo, llegando a ocurrir varios milagros en su tumba, actualmente venerada en la catedral de Barcelona. Clemente VIII le canonizó el 2 de abril del año 1601. El martirologio lo recoge a 6 de enero, día de su muerte, pero por concurrir con la Epifanía del Señor su memoria litúrgica se celebraba a 4 de febrero. En 1671 pasó a 23 de enero, para terminar finalmente a 7 de enero.
 

Patronatos, iconografía e iconología:
Es Patrón de Navarra y de Barcelona. Además, y sobre todo, es patrón de los abogados, canonistas, juristas y confesores. Y de los deportes de vela debería serlo si no lo es, digo yo. Suele aparecer como dominico, y sus atributos típicos son:


La mitra a los pies (obispado rechazado).
Las llaves de San Pedro en las manos, o la tiara pontificia (fidelidad a la iglesia y al papa).
Uno o varios libros (derecho canónico, obras en general).

En la pintura es frecuente ver la representación del milagro de surcar las aguas sobre la capa.

Y retomado el inicio, y el ejemplo del santo: Esta breve lista anterior, sería su iconografía. La iconología, nos hablaría de, por ejemplo, como la imagen de las llaves remite al poder y autoridad papal. Es la imagen del poder abrir y cerrar, el decidir sobre la Iglesia, y aún más allá, que hacían los papas. Y también nos diría que la representación de un milagro como cruzar las aguas, da la razón al santo: Si el hombre de Dios puede romper las leyes naturales con la intervención de Dios, pues entonces lo que trasmite con su palabra y obra, es de Dios. En definitiva: el santo tiene a Dios, por tanto tiene la Verdad, y hay que escucharle.


Fuentes:
-"Sacro Diario Dominicano". FR. FRANCISCO VIDAL. O.P. Valencia, 1747.
-"Compendio histórico de las vidas de los Santos canonizados y beatificados del Sagrado Orden de Predicadores". Fr. Manuel Amado. O.P. Madrid, 1829.
-"Año cristiano o Ejercicios devotos para todos los días del año". Enero. R.P. JUAN CROISSET. S.J. Barcelona, 1862.



A 7 de enero además se celebra a
Santa Sigrid de Thouars, virgen.
San Luciano de Antioquía, presbítero mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir.

Santa Almedha, virgen y mártir. 1 de agosto.   Fue esta una de las legendarias hijas del rey de Britania, San  Brychan  ( 6 de abril ). Hast...